CAPITULO 31

(Pov Mell)

Al abrir mis ojos escuché a Evangeline, sonreí y la vi acostada a mi lado.

Se estaba riendo con su padre, este le daba besos en los pies y ella movía sus manitas para intentar alcanzarle el pelo.

Le di un beso en la mejilla.

-No queríamos despertarte- dijo él-.

-Me gusta despertar así-.

-Evangeline- dijo su padre y ella lo miró- ¿Quieres cogerme el pelo?-.

La niña sonrió y extendió sus manos.

Su padre acercó su pelo a sus manos y ella tiró de él.

-Me haces daño- dijo Kevin y se tapó la cara-.

Mi niña hizo un puchero y extendió sus brazos.

Su padre se acercó a ella y lo abrazó.

Tuve que reírme, ella lo quería mucho y me alegraba muchísimo saber eso.

-Hoy hay una comida en la casa de los casannova-.

-¿Si?-.

-Si...-.

-Ponte un vestido bonito-.

-No estoy acostumbrada a los vestidos-.

-Me gusta que los lleves- me miró-.

"¿DONDE COÑO ESTÁN LOS VESTIDOS?-."

-Vale-.

(Pov Kevin)

Sostuve a mi pequeña y pude vestirla con un vestido largo y blanco.

Mell salió del baño ya vestida con un bonito vestido crema, ibizenco, fresco, apropiado para la ocasión.

Hoy vendría Lucía junto a su marido, la diversión estaba asegurada.

Cuando llegamos allí estaban poniendo la mesa en el jardín.

Los manteles eran de lino blanco al igual que las servilletas, los platos resaltaban pintados con acabados dorados.

-Hola- dijo mi padre y miró a Evangeline- ¿Puedo?-.

Lo miré por un largo tiempo y al final la dejé en sus brazos.

-Si llora dámela-.

-No llorará- mi padre sonreía como cuando le hablaba Lucía-.

-¿Y mi hermana?-.

-Está en el salón con tu madre y con Darío-.

-¿Darío está aquí?-.

-Si... ha venido por el aniversario de la muerte de la abuela de los Casannova-.

Asentí y me dirigí hacia allí.

Lo vi sentado al lado de mi madre.

-KEVIN-.

Lucía vino corriendo hacia mí y la abracé, la levanté del suelo.

-Hola pequeña- sonreí- ¿Y tú marido?-.

-Está fuera con Hannival y con Duque y con V... han ido a ver a la abuela-.

-Ah...-.

"El chico flipará"-.

-Hola hermano- dijo Darío- ¿Dónde está mi sobrina?-.

-La tiene papá-.

-Iré a verla-.

Esta comida sería larga, había mucha tensión... pero sobre todo me preocupaba como trataría a mi esposa... eso me volvía loco.

Mell entró en la sala y se acercó a mí, me cogió la mano.

La abracé y la acerqué todo lo que pude a mi cuerpo.

-No te separes de mi-.

Ella asintió.