Antes que nada, quiero aclarar que Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi hiperactiva y loca imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es total y completa casualidad. Aclarado este punto quiero señalar que cambiare a mi gusto muchas escenas del manga y anime para adaptarlo a mi fic, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru a aquellos que no les guste esta pareja simplemente escoja otro fic n_n¡.
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de S. S. L. A.)
"Cuéntale a silencio que es por mi, por quien vives, que es por mi por quien mueres, cuéntale al silencio ¿Por qué no estoy junto a ti?, ¿Por qué no estas junto a mi? Cuéntale como nos has condenado, como nos has juzgado, como has decidido "lo mejor y lo peor" para ti, para mi, yo le diré al oído que te extraño y que no he podido aceptar este vacío que has dejado en mi, lo llenare de canciones, de poemas, de recuerdos, de ilusiones y sueños rotos que se parezcan a ti, espero amado mío que cuando el silencio te responda y entiendas tus errores yo aun este aquí… esperando por ti, esperando por mi… Cuéntale, cuéntale todo…"
Elizabeth Lara
"Cap 9: "Explicaciones", Todo es por "ella"
Después de haberse tomado un par de días en su época Kagome regresó al pasado, sondeó lo que la rodeaba mientras avanzaba a buen paso hacia la aldea y posteriormente a la cabaña de la anciana Kaede, era media tarde así que sus amigos deberían estar allí, Kagome estaba tensa, sabía que le tocaría enfrentarse a Inuyasha y sabía que aquello no sería agradable, había demasiado rencor entre Sesshomaru y el y estaba segura que no la dejaría explicarse, el solo se limitaría arremeter contra ambos sin pensar, como siempre.
— ¡Tadaima!—Saludo Kagome entrando en la cabaña, armándose de valor pues sabía que en cualquier momento explotaría la tormenta.
-¡Kagome-chan!—Respondió Sango que estaba puliendo su Boomerang y junto a ella Kirara dormitaba relajada y Miroku parecía estar dormido en posición sentada pero con el nada era seguro. — ¿Qué sucedió?, ¡No sabía que te irías!..
— ¡Yo tampoco Sango, solo ocurrió y menos mal que fue así, tenía una montaña de deberes esperándome en casa y peor exámenes!—contesto Kagome dejando caer como siempre sus cosas antes de sentarse cerca de su amiga. — ¿Dónde están Shippo e Inuyasha?
— ¡Shippo debe de estar jugando con los niños de la aldea, Inuyasha debe de estar cerca!—dijo Sango sonriéndole a su amiga, en ese momento Kagome sintió un tirón conocido y cerro los ojos ante el vértigo que sentía cada vez que "eso" sucedía y este era mas fuerte lo que anunciaba que estaban mas cerca.
-¡Ya viene y no viene solo!—dijo Kagome sonriéndole tristemente, Sango se sonrojó de vergüenza y le dedico una mirada de disculpa, que Kagome comprendió muy bien. — ¡De verdad… no importa!...—dijo tratando de tranquilizar a Sango que la miró con pesar, sin creer que no se sintiera realmente afectada en algún nivel, era difícil hacerles entender que ella habia dejado a Inuyasha atrás, después de lo que había estado sufriendo junto a el era la acción mas lógica, ella no quería estar para siempre en ese circulo vicioso, pero por mas que les dijera que no importaba, ellos realmente nunca le creían, se limitaban a mirarla con algo que rayaba en la lastima y ya.
— ¿Entonces decidiste regresar he? – Saludo rudamente Inuyasha, seguido de cerca por Kikyo, Kagome respiró profundo y trato de calmarse, pues sabia que eso era apenas el principio, cuando percibiera el olor de Sesshomaru, incluso ese rudo saludo sería una calurosa "bienvenida".
— ¡Inuyasha!... – dijo Kikyo en tono de advertencia, dedicándole una mirada d fría reprimenda.
— ¡No ella esta otra vez descuidando "sus" responsabilidades, Por eso he decidido que nos acompañes, al fin y al cabo eres mas constante que ella en la búsqueda de la perla! – Dijo Inuyasha molesto, Kagome miró a Kikyo que miraba a Inuyasha con un gesto de irritación apenas contenido, lo cual sorprendió tanto a Kagome como a sus compañeros, pues Kikyo era después del mismo Sesshomaru de expresión cerrada casi inmutable. Kagome se coloco frente a el indignada y le cruzó la mejilla de una bofetada dejando al Hanyo y a los presentes pasmados, ella generalmente hacia cráteres "sentándolo" pero aquello era más personal y demostraba a su vez que el Hannyo había llegado incluso mas lejos, ella no atacaba físicamente a nadie, pues su naturaleza la hacia gritar y hasta lanzar cosas pero nunca golpear a nadie sin que hubiera por medio la necesidad de una defensa física de su parte.
— ¿Cómo te atreves?, ¿Cómo te atreves a decir que descuido mis responsabilidades?, ¿Como te atreves Inuyasha?, ¡Cuando yo he dejado mi antigua vida de "paz" atrás por cumplir esta misión, bien pude haber decidido que dejar todo esto así y quedarme a salvo en mi época!—Dijo Kagome gélidamente envarando al Hanyo que la miro incrédulo mientras olisqueaba el aire alrededor de ella. — ¡No sabes, no tienes ni la mas remota idea de lo que me empujó a regresar a casa y no te has molestado en preguntar, como siempre solo te limitas a quejarte a sospechar y a acusar a todos por todo lo que pasa, eres incapaz de ponerte en la posición de otro para entender a los demás, aquí solo importa lo que tu pienses que pasa y ya!...
— ¡Si no es tu deseo viajar, conmigo lo comprendo Kagome!—dijo Kikyo haciendo ademán de irse, Kagome se adelanto a ella y la detuvo agarrándola firmemente del Haori.
—¡No me molesta en lo mas mínimo tu presencia Kikyo sería de gran ayuda para mi que nos acompañes, así cuando tenga que regresar a mi época a cumplir con mis otros deberes, estaré mas tranquila sabiendo que la búsqueda sigue sin mi, a diferencia de lo que Inuyasha pueda creer, realmente quiero terminar con esto!— Contestó Kagome dulcemente mirando a Kikyo levemente sorprendida por sus palabras, ella no podía impedir que Kikyo estuviera allí, y de echo no quería impedirlo, Naraku u Onigumo, habían arruinado la vida de la mujer en primer lugar, ella había terminado muerta e Inuyasha sellado por ella misma, convirtiéndola a su regreso en un alma amargada y llena de sed de venganza y odio, que con el tiempo se había reconciliado hasta cierto punto con el pasado que había tenido con Inuyasha creando un presente para ellos, pero eso no quería decir que ella hubiera perdonado a aquel que le había robado la vida y su único y verdadero amor y eso era algo que ella podía entender perfectamente, no podía quitarle a Kikyo el deseo de venganza ya lo había entendido tiempo atras.
— ¡Fhe… Todo eso estuvo muy bien pero ahora explícame: ¿Por qué DEMONIOS HUELES A ESE BASTARDO DE SESSHOMARU?, ¿QUE DIABLOS HAS "ESTADO HACIENDO" MOZA?—Rugió Inuyasha haciendo que todas las miradas se clavaran en ella sorprendidas, Kagome lo miro incrédula por el repentino ataque, si bien estaba conciente de que llegaría no lo esperaba de esta forma tan "publica". Cerro los ojos mortificada y luego miro a Inuyasha y este a su vez la miraba furioso esperando con altanería una explicación, que obviamente no iba a escuchar, el ya la había juzgado y condenado, eso lo podía ver en su aptitud y en el brillo sospechoso de sus ojos.
— ¡Inuyasha! –Soltó haciendo que este se pusiera en movimiento tratando de esquivarla sin lograrlo. — ¡Deja de llamarme así y deja de hablar y mirarme como si fuera la causante de la maldad del mundo, si te calmas podré explicarte lo que paso ok?
— ¿A si que vas a explicar?... ¿QUE TIENES QUE EXPLICAR, SU OLOR ESTA SOBRE TI TAN FUERTE COMO SI EL BASTARDO ESTUVIERA AQUÍ, ASI QUE DIME KAGOME QUE DIABLOS HACIAN "USTEDES JUNTOS"?— Rugió Inuyasha haciendo temblar los cimientos de la choza de Kaede y logrando efectivamente que Kagome se sintiera sucia y profundamente avergonzada ante la obvia insinuación que Inuyasha estaba haciendo respecto a ella y su hermano mayor. La mortificación que sentía era tan grande que podía sentir los ojos llenársele de lagrimas y el rostros sonrojado con la mas profunda vergüenza
— ¿Pe… pero qué dices?.. Inuyasha no es lo que insinúas, espera deja que te explique por favor!— Exploto avergonzada y angustiada por las insinuaciones de Inuyasha, si bien ella no sentía ya nada por el, no podía dejar que el pensara lo peor de ella y menos que destruyera su honor frente a sus amigos y a Kikyo, en su fuero interno, Kagome rugía avergonzada pero dada gracias a Kami de que al menos Shippo no estaba allí, Kami sabía que Inuyasha era incapaz de distinguir que temas de conversación podían tocarse frente a un niño, si el hubiera dicho algo así frente a Shippo, ya estaría cerca de confirmar la historia de Julio Verne, pues estaría en algún lugar del centro de la tierra una vez ella hubiera terminado de "sentarlo".
— ¡Inuyasha sal ahora!— La fría orden de Sesshomaru atravesó la habitación cortando la tensa discusión de raíz dejando a todos fríos y a Kagome aun mas angustiada, sabia que nada bueno saldría de aquellos dos hombres discutiendo, Kami el solo echo de que Inuyasha insinuara que ella había "estado" físicamente con Sesshomaru estaba segura era suficiente como para que el Lord de las Tierras del Oeste, despedazara brutalmente al idiota que insinuara semejante aberración "el pudiera rebajarse" con una humana e esa forma, lamentablemente allí estaban y el "idiota" para variar no era otro mas que Inuyasha, como si no había ya bastante mala sangre entre ellos.
— ¡Claro que voy a salir condenado bastardo hijo de pu… — Soltaba Inuyasha iracundo caminando hacia la salida con decisión y haciendo ademán de desenvainar Tessaiga, cuando una mano llena de garras con dos pares de marcas magenta entre el antebrazo musculoso y muñeca atravesaron la estera de paja que cubría la puerta de Kaede destrozándola y agarrando a Inuyasha por el cuello y sacándolo de golpe de la cabaña dejando a todos descolocados por un momento.
— ¡No!—Rogó Kagome saliendo de su momentáneo estupor y corriendo detrás de ambos hermanos con Kikyo y sus amigos pisándole los talones, no se veían por ningún lado pero Kagome siguiendo el fuerte Youki de Sesshomaru atravesó la aldea hacia el árbol sagrado, donde aparecieron de la nada. Tras ella sus amigos y hasta la misma Kikyo la miraron con perplejidad pues ellos no podían sentir el youki de Sesshomaru con la fuerza suficiente para indicar donde estaba con exactitud y este estaba contrayendo el de Inuyasha haciendo imposible ubicarlo, sin embargo Kagome parecía saber "donde" estaba de alguna forma. — ¡Por favor basta, es solo un mal entendido por favor!—Rogó ella mirando a Sesshomaru con los ojos llenos de lagrimas, este instantáneamente la había mirado por un segundo antes de envolverse junto a Inuyasha en su bola de energía y desaparecer por completo, ella conocía esa habilidad, Tensaiga los había llevado a otro lugar a uno donde nadie pudiera interferir comprendió con un deje de histeria aferrándole la garganta, algo dentro de ella se lo decía.
— ¿Se puede saber que esta pasando Kagome? – Pregunto Kikyo con calma, había aprendido a la mala que no debía juzgar a nadie sin tener en cuenta toda la información y los hechos bien claros, además Kagome había demostrado ser una persona atípica, de esas que nunca toman la decisión que el resto tomaría y si a eso le sumaban la desgraciada habilidad que tenia para llamar a los problemas a su puerta, era mucho lo que tenia que escuchar para llegar a una conclusión.
— ¡Regresemos a la cabaña de la anciana Kaede y les explico! — Respondió Kagome preocupada y deprimida, las cosas habían salido aun peor de lo que ella había previsto, Sesshomaru había echo acto de presencia seguramente enojado y ofendido por lo que Inuyasha insinuaba, ¿Por que no los había matado a todos en el acto?, era algo que escapaba de su comprensión, sin embargo aun cabía la remota posibilidad de que estuviera matando a Inuyasha para luego venir a por ella y terminar lo que había impedido dos días atrás, su inminente muerte tal vez había decidido, sería por su mano tal vez se había arrepentido de salvarla en primer lugar, y con Inuyasha ensuciando su nombre con sus insinuaciones, no le extrañaría que su muerte fuera lenta y dolorosa.
Mientras tanto, dentro de un esqueleto gigante con armadura una bola de luz daba forma a dos cuerpos Seshomaru miró a su medio hermano gélidamente, antes de lanzarlo lejos de él estrellándolo contra las paredes de huesos que los rodeaban.
— ¡TU MALDITO! –Rugió Inuyasha levantándose con agilidad. — ¿Qué demonios le hiciste a Kagome? — Agregó tomando a Tessaiga con la clara intención de usarla contra Sesshomaru, que lo miraba inmutable.
— Salvé su vida… —Contesto finalmente Sesshomaru mirando a su hermano mirarlo incrédulo y boqueando como un pez fuera del agua y una expresión de perpleja incredulidad, pues obviamente no esperaba respuesta de su parte y si las circunstancias fueran otras no habría obtenido ninguna.
— ¿Y se supone que creeré eso de ti? — Preguntó Inuyasha sorprendido, el podía oler sinceridad y algo de bochorno en su siempre impasible y superior e irritante hermano mayor.
—Tendrás que hacerlo por ella si te importa algo—Respondió Sesshomaru secamente, relajando sus notas solo un instante.
— ¿Por "ella"?... ¿Te refieres a Kagome? — pregunto Inuyasha intrigado y curioso viendo a su hermano asentir, ¿Que diablos le importaba Sesshomaru lo que afectara o no a Kagome?, Era un misterio que iba a descubrir así tuviera que arrancárselo a su hermano mayor.
—Si… es por ella, todo esto es por ella—dijo Sesshomaru luchando contra su bestia que quería solo desgarrar a su medio hermano por angustiar a su compañera y por haber visto el sincero afecto que ella le profesaba a Inuyasha, afecto que le negaba a "el" que estaba en derecho de exigirlo como propio, después de todo "ella" le pertenecía, era suya y de nadie mas.
— ¿Quieres explicarme que diablo esta pasando aquí?, ¿Estas poseído o algo? –Pregunto Inuyasha confundido y empezando a dudar seriamente de la cordura de su hermano mayor.
—Ella estaba ayudando a Rin a recuperase de una enfermedad y un enjambre de Saimyōshō de Naraku llegaron y atacaron. – Explicó Sesshomaru impasible, dejando a Inuyasha perplejo por contestarle, Inuyasha se mordió la lengua por primera vez en su vida sabiendo que si lo interrumpía, nuca sabría lo que estaba pasando. – ¡Una de esas malditas cosas ataco a Rin y ella Kagome tomo el ataque en su cuerpo protegiéndola – Dijo Sesshomaru sobresaltando a Inuyasha cuando la voz de Sesshomaru se hizo mas suave y ronca, sus ojos ardieron con fuerza al pronunciar el nombre de su amiga y su bestia pudo vislumbrase por un instante. – El aguijón quedo en su clavícula izquierda, el veneno la mataría, Rin pidió que la salvara y este Sesshomaru no pudo negarse, así que Este Sesshomaru la mordió e inyecto su veneno en ella anulando el aguijón y destruyéndolo.—Concluyó Seshomaru forzadamente reprimendo la furia por tener que explicarle nada al Hannyo, guardo silencio mientras la comprensión de lo que había pasado penetraba el cerebro de Inuyasha.
— ¡LA MARCASTE! – Rugió incrédulo mirando a su hermano mayor como si nunca lo hubiera visto, como si fuera la primera vez que lo tenia en frente, igual pero a la vez distinto de lo que siempre había conocido de el. — ¡No vas a matarla! – declaro terminante, sabiendo que no estaba en la naturaleza de Sesshomaru estar unido a ese nivel con una humana una sacerdotisa ni mas ni menos y si bien tenia sus discusiones con Kagome, seguía siendo su amiga e iba a protegerla incluso de Sesshomaru.
—Si, la marque y si hay alguien en este mundo a salvo de mí o de mi bestia es "ella" y solo "ella"… es "MIA" Inuyasha, mi compañera—declaró Sesshomaru con firmeza, Inuyasha no pudo hacer mas que mirarlo estupefacto, su hermano que odiaba a los humanos y que había atentado contra la vida de Kagome, la reclamaba como propia marcándola el mundo se había vuelto loco finalmente.
— ¿Que dice ella sobre eso? – Pregunto Inuyasha sentándose sobre la pila de huesos mirando a su hermano, que se había convertido de golpe en un desconocido por completo, sin poder imaginar la reacción de Kagome.
— Ella no lo sabe y no se lo diré… jamás. –Contestó secamente sobresaltando a Inuyasha por su inflexibilidad y las implicaciones de esa decisión.
— ¡Ella tiene que saberlo Sesshomaru, si es tu compañera y la has marcado ella tiene que saber que te pertenece, me guste o no esta situación es algo que incluso yo tengo que aceptar!—dijo Inuyasha sin alterarse a pesar de el ser un Hannyo conocía las reglas de los Youkai especialmente la de los Inu, Kagome era de Sesshomaru y punto, no había vuelta atrás, era su esposa ante los ojos de los Youkai y eso era algo que nadie podía discutir, aun cuando su hermano no la hubiera poseído físicamente, la marca sobre su cuerpo era suficiente indicacion de su estatus "nadie" tocaría jamás a la compañera de un Inu-youkai sin sufrir una muerte inmediata y dolorosa y eso se extendía a sus concubinas como había sido el caso de su madre.
—Inuyasha, ella me teme y me rechaza aun sin saber lo que nos une, nos guste o no – Dijo Sesshomaru gruñendo con lo que Inuyasha podía interpretar como dolor. — ¡Ella no querrá estar con un monstruo como yo, terminaré aterrándola hasta la muerte y la de ella llegará pronto, mientras que yo seguiré aquí solo por la eternidad —dijo ausentemente casi perdido, en ese momento su bestia estaba muy cerca de la superficie su dolor y angustia eran palpables.
— ¿Estas diciéndome que no la obligaras? — Pregunto Inuyasha comprendiendo el gran sacrificio de su hermano y su bestia. — ¿La amas entonces? – se atrevió a preguntar, por que para el esa era la única explicación a la enorme concesión de su hermano.
— No seas idiota… Este Sesshomaru desea, posee, "domina" este Sesshomaru no sabe nada de "amor" – contestó Sesshomaru simplemente.
— ¡No hermano, si lo sabes, tu la amas, solo el amor puede empujarte a esto! — Dijo Inuyasha riendo incrédulo aceptándolo inconcientemente por primera vez. – ¡Lo que tu no entiendes, es que tal vez un "monstruo" como tu, es lo se necesita para proteger a alguien como ella, de aquellos que la destruirían sin piedad, eres posesivo no dejarías ni que un maldito mosquito le picara. – Añadió con sorna.
— Esta en mi naturaleza y en parte en la tuya proveer lo que sea que nuestras compañeras quieran, yo le estoy dando "su" vida que es lo que ella quiere. — Dijo Sesshomaru amargamente, el se culpaba así mismo, nunca había tratado de conocer a la mujer que ahora sabia era su compañera, a pesar de que siempre había sentido curiosidad y familiaridad en su presencia, el había optado por alejarla a toda costa amenazando su vida y dándole todos los motivos para que lo odiara y lo viera siempre como un monstruo jamás como un hombre como había echo con todos en general, la ironía era que había logrado su objetivo a cabalidad, solo para descubrir que el mimo había creado un abismo insalvable entre su única compañera y el, la había condenado a ella a el y a su bestia a una vida incompleta.
— ¡Eso no lo sabes, Kagome no es como el resto, ella tiene ese corazón enorme capaz de perdonar y aceptar, tu la estas apartando sin darle a elegir, estas simplemente siento el tirano que eres y eligiendo por ella, piensa bien esto por que se que te vas a arrepentir!—dijo Inuyasha en un anormal ataque de sabiduría, casi sorprendiendo a Sesshomaru.
— No lo entiendes, ella seria infeliz con alguien como yo… ella ni siquiera puede estar cerca de mi sin huir, sin sentir rechazo hacia este Sesshomaru, tu NO le dirás una sola palabra sobre la marca Inuyasha no lo hagas por este Sesshomaru, esto nada tiene que ver conmigo esto es por su bien no por mi, es por ella y solo por ella, siempre por ella – Repitió Sesshomaru haciendo que Inuyasha entendiera la seriedad de la situación.
— ¡Vas a arrepentirte! — Advirtió Inuyasha levantándose y caminando hasta quedar a unos pasos de su hermano, mirándolo con cautela, su bestia estaba alli bajo una fina capa de glamour.
— "Mi problema" – Contestó el Youkai secamente abandonando no por primera vez su costumbre de llamarse a si mismo en tercera persona, demostrando la alteración que había en lo profundo de su alma a raíz de aquella situación.
— ¡Bien… como quieras no le diré y diablos!… ¡Hasta evitare que alguien se lo diga si es lo que quieres, pero no digas que no te lo dije, cuando llegue el tiempo y te arrepientas! — Advirtió Inuyasha vaticinado algo que estaba seguro ocurriría, por que ¿Quien en su sano juicio encontraría a su única compañera y renegaría de ella? Para protegerla de si mismo, solo alguien tan condenadamente noble como Sesshomaru, pues si bien tenia sus choques con el, sabia muy bien que el nunca actuaba sin justicia de algún tipo o con alguna noble razón a su espalda.
— Hnn. — Gruñó Sesshomaru mientras su bestia aullaba de dolor dentro de el indignado y furioso por la decisión que estaba tomando.
— ¡Ahora será mejor que me lleves a la aldea, deben de estar pensando que nos estamos matando!—comentó Inuyasha de pasada, sorprendiéndose de haber tenido aquella conversación, Seshomaru lo agarró de Haori y ambos desaparecieron en una bola de luz, después de aquella alucinante e increíble conversación que seria la primera de muchas, a partir de entonces aquel lugar se convertiría en terreno neutro, ambos sabían como perros que eran que sería imposible para ellos no enredarse en una pelea entre ellos, pero allí podrían "hablar".
En la aldea de Kaede
Kagome había contado lo que había sucedido obviando las partes comprometedoramente vergonzosas de la historia, sus amigos fueron de la alarma al horror y luego al alivio y posterior agradecimiento hacia Sesshomaru por sus acciones hacia su joven amiga.
— ¡Entonces por eso Inuyasha huele a Sesshomaru en ti, es el veneno que te inyecto!—dijo Kikyo comprendiendo tras la explicación.
— ¡Supongo!—contesto Kagome aliviada por que le creyeran y que no tuviera que dar mas detalles que la dejarían muerta de vergüenza.
—¡Bueno solo nos resta dar gracias a Kami por que Rin pudiera tocar el corazón de lord Sesshomaru, si no estaría muerta ahora mismo Lady Kagome, mis disculpas Lady Kikyo—Dijo el monje Miroku con una expresión de disculpa.
— ¡No te preocupes, no me ofendes monje!—contesto Kikyo tranquilamente, pes sabia que no era intención del aludido ofenderla.
— ¡Tienes razon Miroku! –gimió Shippo agradecido por que su mama estuviera bien, no sabia lo que haría si algo malo le pasara.
— ¡Solo espero que Inuyasha y Seshomaru no se maten entre ellos por esta confusión estupida!—Gruño Kagome, levantándose de golpe y lanzándose hacia la salida a la carrera había sentido el Youki de Sesshomaru, todos la miraron desconcertados y mas aun cuando vieron aparecer de la nada a Sesshomaru e Inuyasha sin marcas de batalla alguna. – ¿Están bien, no se hicieron DAÑO verdad? –preguntó Kagome presa de los nervios mirando a Sesshomaru de arriba abajo buscando heridas y luego a Inuyasha.
— ¡fhe Kagome estamos bien… solo una "charla" entre hermanos… después me las arreglare mejor con este "bastardo"! —soltó Inuyasha señalando a Sesshomaru que se había enfocado únicamente en Kagome ignorando al resto.
— ¡Inuyasha por favor no le digas así ¿Quieres?, le debo mi vida a Seshomaru así que al menos llámalo por su nombre ¿si?... ¿por mi? — pidió Kagome exaltando a los presentes con su petición, mientras la bestia de Sesshomaru rabiaba por tomarla de aquel lugar y llevársela donde solo pudieran estar ellos dos, hasta que ella lo aceptara y fuera devota solo a el, Sesshomaru Gruño doblegando a su bestia interna y se quedo allí bebiendo de su imagen llenándose de ella, a partir de aquel día, trataría de evitar encontrarla a menos que fuera en el campo de batalla contra Naraku.
— ¡Err si claro, claro!—dijo Inuyasha finalmente, mientras sin decir palabra alguna Sesshomaru se daba la vuela y empezaba a alejarse, ella no tenia ni idea de todo lo que se estaba haciendo solo por ella.
— ¡Adiós Sesshomaru, saludos a Rin!—dijo Kagome antes de que este tomara aire y desapareciera dejando un extraño peso en su corazón que no se atrevió a analizar, Inuyasha la veía atentamente, mientras ella solo veía partir a Sesshomaru con tristeza sintiendo de repente vacía, como que algo le faltaba sin poder entender exactamente que era.
Después de aquel Sesshomaru se esforzaba al máximo por mantenerse alejado sin mucho éxito, retomaron su viaje ahora con Kikyo en el grupo, Kagome viajaba a casa y cumplía con sus deberes escolares, trabajaba en mejorar su nivel de sacerdotisa y se había empeñado de lleno en hacer el amuleto para Toga, el camino había sido largo y duro con muchos ensayos y errores, al final en cuestión de semanas Kagome lo había conseguido, para la estupefacción de sus amigos que no entendían su empeño en hacer un collar fácil de poner y de quitar que hiciera ver a un demonio o Hannyo como un humano, al usarlo Toga se convirtió en un guapo hombre a finales de los 20 principio de lo 30 de cabellos cortos negro intenso y ojos miel con tendencia a dorados, todas sus marcas y todo lo que podía indicar que era un ser sobrenatural había desaparecido ocultos bajo el hechizo, pero al parecer sus ojos no podían ser concelados tan fácilmente, igual el había estado complacido y la familia lo había celebrado con una salida familiar, habían arrastrado a Toga a tiendas y Kagome y su madre se habían dado gusto comprándole ropa que no tuviera ningún comic en el pecho. Toga se había acostumbrado rápidamente a la vida moderna y había empezado a salir solo mas a menudo y a pesar de que Kagome se preocupaba, su madre le decía que el estaría bien y Kagome no tuvo mas remedio que confiar en que así fuera, total, ella misma se había acostumbrado de cierta forma a la vida en el Sengoku.
— ¡Kagome-sama! –Saludo Rin apareciendo con Jaken y Ah-Un en el claro donde ella descansaba, había estado siguiendo el rastro de sus amigos y estaba segura de estar a un día o menos de ellos. Aquello se había convertido en rutina los últimos tres meses, Rin aparecía solo acompañada de Jaken que había dejado de molestarla desde aquel fatídico episodio de las abejas y Ah-Un pero nunca con Sesshomaru, incluso su Youki se había vuelto casi indetectable para todos menos para ella que de alguna forma podía percibirlo aunque no extendía como y no es que ella quisiera verlo, aun el recuerdo de el curando la herida de su mordida la avergonzaba y la hacia sentir extraña. Era obvio que el Lord Youkai la evitaba y de alguna forma aquello le incomodaba, la entristecía a un nivel que no se atrevía a estudiar con detenimiento.
— ¿Cómo estas Rin-chan?, ¿Jaken?, ¿Ah-Un?— Saludó Kagome desde su posición sentada bajo un árbol, viendo a Rin bajar del lomo del dragón de 2 cabezas y correr hacia ella con los ojos brillantes de alegría y una sonrisa que abarcaba todo su rostro.
— ¡Oh estamos bien Kagome-sama!— Dijo Rin sentándose frente a ella. -¿Cómo estas, no estas lastimada hoy verdad?—Pregunto Rin preocupada mirándola atentamente en busca de alguna herida, Kagome sintió la risa subirle por la garganta pero la reprimió con rapidez, sabia que la preocupación de Rin era genuina y con bases.
— ¡No cariño, estoy bien gracias!—dijo Kagome dedicándole una maternal sonrisa percibiendo el leve eco del Youki de Sesshomaru pero sin notar a este observarla desde lo alto de un árbol frondoso casi por encima de ella.
— ¡Ya debemos seguir Rin, tenemos que alcanzar al amo Sesshomaru!—Dijo Jaken mirando a Rin con altanería típica del Kappa.
— ¡Hai!... ¡Hasta luego Kagome-sama!—dijo Rin levantándose y atravesando el claro a la carrera y tomando un puñado de flores amarillas antes de subir al lomo de Ah-Un.
— ¡Será mejor que yo también me vaya!—Dijo Kagome cargando sus cosas viendo a Rin y compañía avanzar hacia el lado opuesto de donde ella se dirigía. — ¡Se que estas allí Sesshomaru y si puedes escucharme quiero disculparme por ofenderte, no me e echo ninguna idea extraña sobre lo que sucedió, se muy bien que lo ultimo que querías seria a una humana, mucho menos a mi, pero te agradezco que no me hayas dejado morir aun tengo cosas que terminar… gracias creo! – murmuró Kagome educadamente haciendo una reverencia en agradecimiento, hacía semanas que estaba desesperada por decirle esas palabras al Taiyoukai y ahora que las había dicho se sentía liberada, no era como si el fuera a creer en ella, no tenía "por que", sin embargo ella necesitaba decir eso. Por otro lado Sesshomaru que había escuchado claramente las palabras de la joven con pesar, su reverencia le había echo mas daño que cualquier herida sufrida en batalla, había sido un tonto, el mismo había destruido toda posibilidad con ella, con sus palabras y acciones pasadas, si bien nunca había pasado por su mente unirse a una humana el destino había decidido por el. Sesshomaru la miro desaparecer entre el follaje y empezó a seguirla todo el camino, hasta que ella se reencontró con su medio hermano y su grupo, entonces bebió de su imagen una vez mas y luego desapareció sin dejar rastro.
Kagome miraba su libro de física una vez mas leyendo y releyendo una y otra vez aquel párrafo sobre Stephen Hawking y las teorías que aseguraba, podían estar equivocadas en apoyar la existencia de un censor cósmico que impediría la acumulación de paradojas. Había claramente alguna fuerza manteniendo las cosas alineadas en el universo las flechas de tiempo recordaban hacia delante. Lo que su entender significaba, que había una posibilidad muy fuerte de que una vez destruyeran la perla, aquella época la rechazara, solo era una teoría que nadie había confirmado, pero tenía algo de lógica, si bien ella ya había estado pensando en la posibilidad de no regresar a aquella época después de la destrucción de Naraku, tenía planeado estar por un tiempo con sus amigos antes de cerrar el puente que conectaba a ambos mundos para así evitar seguir creando paradojas con su presencia en el pasado, después de todo ella misma era un error temporal. Suspiró pesadamente pensando en las posibles cosas que podían pasar al final de la batalla.
— ¿Preocupada?—Dijo Kikyo sentándose junto a ella
— ¡Siempre, es mucho lo que esta en juego aquí… si cometemos un error no solo perderemos todos la vida si no que destruiremos el futuro de Japón, tal vez el mundo Kikyo! —Contestó Kagome consternada mirándola y luego desviando la mirada hacia sus amigos que estaban enfrascados en prender una fogata para cocinar.
— ¡Yo me preocupo por este tiempo por que es lo único que conozco, tu sin embargo te preocupas por este tiempo y el tuyo es mayor tu carga que la mía! —Dijo Kikyio serenamente.
— ¡No kikyo, es igual ambas nos preocupamos por el futuro de aquellos a los que amamos, aquellos que se han vuelto parte de nosotros, eso en si hace mas duro tomar decisiones!—Dijo Kagome ausentemente.
— ¡Supongo que tienes razón, has crecido Kagome y has madurado de una forma muy diferente a mi! — Dijo Kikyo sorprendiendo a la joven del futuro, que se volvió a mirarla sorprendida.
— ¿Tu crees?, aun sigo echando gritos cuando me exaspero y haciendo cráteres con Inuyasha cuando se pone intenso, no creo haber cambiado mucho! — Dijo Kagome con sinceridad.
— ¡Oh tu lo has hecho aunque no lo notes, todos los que estamos cerca de ti lo percibimos!... ¡Talvez el echo de aceptar tu destino categóricamente sin revelarte o renegar de el es parte de tu madurez. — Comento Kikyio observando a Inuyasha
— ¡Yo imagine muchas versiones de mi futuro sin esta historia Kikyo, no soy un dechado de virtudes!... — señalo Kagome sonriendo levemente.
— ¡Sin embargo llegaste a una reconciliación con tu destino actual y el que hubieras deseado!... ¡Yo nunca me reconcilie con mi destino, siempre deseé ser una mujer "normal" pero mi destino no era ciertamente el de una mujer común y esa falta de reconciliación y aceptación de mi destino terminaron convirtiéndome en "esto" — Dijo Kikyo sin rencor ni emoción alguna, solo la cruda constatación de lo que había sido su realidad, Kagome la miro sin saber como contestar realmente.
— ¡Una mujer que a sufrido, que a vivido, que a odiado si, pero que a amado mas de lo que a odiado Kikyo, has aprendido a vivir, has aprendido de los errores del pasado, nadie es perfecto todos cometemos errores, amas a Inuyasha como el a ti, ¿Que hay de mal en eso?, Onigumo no debió codiciarte en primer lugar, toda esta extensión de la historia de la perla se agravado solo por su avaricia! — Dijo Kagome sobresaltando profundamente a Kikyo.
— ¡Ya veo… no lo amas! ¿Verdad?—dijo Kikyo con seguridad.
— ¡No de la manera en la que todos piensan, el es para mi como un hermano, lo amo de esa manera, por eso elegí permanecer a su lado hasta que todo esto termine! — Confirmo Kagome.
— ¡Tu eres realmente el alma mas pura que e llegado a tocar, siento no ser tan fuerte como para renunciar a estar en este mundo y devolverte lo que te e quitado! — Dijo Kikyo en tono de sincera disculpa.
— ¡Se que no puedes permanecer aquí con tu propia alma, por que se supone que ya has dejado este mundo a demás la lucha que compartimos es tu lucha también, jamás te privaría del derecho de estar allí! — Contestó Kagome con tranquilidad, Kikyo la observo por un largo rato, mientras permanecían en un silencio cortés ambas se habían sincerado, habían tenido finalmente la conversación que siempre había estado pendiendo entre ellas desde que Kikyo retornara de la muerte, minutos después Inuyasha se acerco a ellas mirando de una a otra con "extrema" cautela y les había informado que la comida estaba lista. Habían viajado mas lejos del pozo mas lejos llegando a lugares que aun no visitaban habían tenido una batalla fuerte con Hakudoshi y Naraku y este había dejado a Hakudoshi muriera en el Kazzana de Miroku antes de desparecer nuevamente, el grupo se quedo un tiempo en el poblado cerca de la zona de batalla contra Naraku para recuperarse para poder seguir su largo viaje tras la búsqueda de Naraku y la perla. Por otra parte habían visto a Sesshomaru y su grupo al que se había unido Kohaku que había sido liberado de la sugestión de Naraku por Kikyo, el encuentro entre los hermanos había sido agridulce Sango había llorado a mares por su hermano pero había aceptado que se fuera con Sesshomaru quien había evitado todo contacto real con Kagome en todo momento, Inuyasha solo había visto a su hermano mayor cometer un error tras otro, evadiendo a Kagome en todo sentido cuando ella estaba conciente de su presencia, pero cuando creía que nadie lo observaba había visto con tristeza el deseo brillar en los ojos de su hermano, el amor y la tristeza de su Bestia era una energía viva alrededor de el, energía que asustaba a Kagome que aun no entendía lo que estaba ocurriéndole a ambos, por que sin ella misma notarlo, veía preocupación, tristeza y un naciente amor brillar en sus grandes ojos azules cuando su amiga veía a su hermano darle la espalda una y otra vez.
— ¡Tu hermano es un tonto, desperdiciar la oportunidad de estar con la mujer que obviamente ama!— Le comento Kikyo con patente tristeza y algo de rabia, Inuyasha le había contado lo que había pasado entre Kagome y su hermano.
— ¡El lo entenderá cuando este preparado, pero si es un tonto y se lo he dicho! — Contestó Inuyasha pasando un brazo por los fríos y duros hombros de barro de Kikyo acercándola a el.
— ¿Si eso sucede cuando sea demasiado tarde?, ¿Si ella muriera?... ¡Inuyasha no deseo ver a Kagome tomar mi camino, incapaz de sentir calor, incapaz de sentir nada, ningún dolor, ninguna emoción, solo los recuerdos borrosos de lo que alguna vez fue, si esto llegara ocurrirle a ella el mundo dejaría de ser lo que conocemos, ella es pura, y no me refiero a su cuerpo o a su alma, me refiero a toda ella, es bondad, sinceridad es darse por completo, es tener fé en los demás sin importar su naturaleza, yo nunca tuve eso ella es… esperanza! ¿Entiendes? — Dijo Kikyo con una pasión que desmentía su afirmación de "ser incapaz de sentir" Inuyasha respiro profundo abrazando a la mujer que había amado una vez, y la única que amaría, comprendiendo perfectamente sus palabras, todo aquel que estuviera expuesto a la luz que parecía brillar con fuerza dentro de Kagome podría entender lo que Kikyo quería decir.
Al otro lado del claro Sango y Miroku miraban con desmayo la clara demostración de afecto entre Inuyasha y Kikyo, mientras Kagome sonreía débilmente ante la escena sin dejar de leerle el libro de cuentos que había traído de su época a Shippo para dormir. Ellos se merecían estar juntos, *** ¿Por que era tan duro el amor? *** Se preguntó observándolos a ellos y a Sango darle una sonora bofetada a Miroku, que con seguridad estaría manoseándola viendo allí otro ejemplo de su pregunta, era obvio para todos que el monje y la Taiyija estaban profundamente enamorados sin embargo ella lo golpeaba a veces brutalmente apartándolo de ella, ¿No podían simplemente admitir sus sentimientos?, ¿Decirse que se amaban y tratar de ser felices mientras la batalla llegaba?... supuso entonces que sería duro y cruel si alguno moría, Kagome sintió el miedo abrazar su corazón en un puño estrangulador. *** ¡No, todo estaría bien, tengo que tener fe, todos estamos luchando juntos! *** pensó sintiéndose extrañamente deprimida cuando en el cuadro mental de aquellos que estaban luchando duramente para derrotar a Naraku apareció Sesshomaru mirándola con aquella intensa mirada que le dedicaba cada vez que se encontraban una mirada abrasadora que le aceleraba el corazón y le hacia sentir las rodillas temblorosas, decidió dejar esa línea de sus pensamientos por su bien y concentrarse en su lectura ignorando el sordo dolor que abrazaba su corazón.
Owari…
