Antes que nada debo aclarar que los personajes de la historia no me pertenecen a mi si no a J.k. Rowling solo hay dos personajes inventados por mi que son Catherine y Arctorus (hijo). Tampoco me pertenecen las partes en negrita que son fragmentos de la historia de Harry Potter y la piedra Filosofal
Cap-4 El Vidrio que se Desvaneció
La mayoría de los del pasado estaban cada uno en sus habitaciones meditando todo lo que estaba pasando. La señora Weasley dejó a sus hijo al cargo de sus hermanos y su esposo para hacer la cena para todos y fue allí donde se encontró con Andrómeda y Hermione.
-vengo a ayudar—dijo Molly preparada para hacer una buena comida de batallón.
-no creo que tengas que preocuparte Molly Hermione se maneja estupendamente.
Molly desde luego no podía decir nada en contra por que Hermione había hecho una comida al mas puro estilo Weasley.
-valla eres buena—alagó Molly
Hermione sonrió.
-me enseñó mi suegra, una mujer de lo mas encantadora que me ayudó a dar de comer a mi marido para que no se muera de hambre y es que come por cinco personas por no decir mis hijos—dijo Hermione poniendo los ojos en blanco.
-cuanto hijos tienes?—preguntó curiosa Molly.
-dos una niña y un niño, se llaman Rose y Hugo
-que edad tienen?—preguntó Andrómeda interesada.
-Rose es la mayor y tiene 3 años Hugo acaba de cumplir uno.
-cuando son así de pequeños son una monada—dijo Molly
-pero luego se transforma en un tormento continuo para los padres—dijeron Molly y Andrómeda al mismo tiempo
Hermione se rió.
-bien…puedo hacer algo?—preguntó Molly
-bien podrías…-dijo Hermione pensando en que podría hacer Molly cuando oyeron que las llamaban del salón.
Hermione seguida por las otras dos mujeres corrieron al salón para encontrarse que el espejo de Oesed estaba liberando una especie de luz y era como si alguien saliera del espejo, cuando la luz se detuvo había justo debajo del espejo un niño de unos 10 años de cabello rubios ceniza, y ojos de un castaño claro, que lo miraba todo desconcertado
-genial mas niños—gruñó Ojoloco mirando al chiquillo, todas las madres de la habitación lo fulminaron con la mirada.
-los ojos del niño se dirigieron inmediatamente a Andrómeda Tonks.
-abuela?—preguntó el niño curioso, pues no estaba seguro de que fuera ella, parecía muy joven y no tenía los ojos tan apagados por la tristeza como los tenía normalmente.
-Teddy—llamó Hermione al mismo tiempo que el niño preguntaba, enmascarando lo que pasaba, se acercó al niño rápidamente—que te pasó cariño como llegaste aquí?
-pues no lo se—confesó el niño mirando a Hermione—estaba en casa del tío Harry y de repente aparecí aquí. Por cierto Tío Ron te está buscando—dijo el niño—parecía muy preocupado, tío Harry dijo algo de que estaba neurótico
-Teddy cariño quiero hablar contigo—dijo Hermione arrastrando al pequeño a una habitación, donde nadie pudiera oírlos pues las palabras del niño habían sido muy esclarecedoras y no solo eso si no que además el niño se les parecía asombrosamente a alguien…
Hermione arrastró a Ted hasta una habitación e hizo un encantamiento para que nadie pudiera oírlos.
-Ted cariño no puedes decir nada de eso
-el que? Por que?
Hermione suspiró y dio gracias a que el niño tuviera un coeficiente intelectual superior a los niños normales por lo que entendería el problema a la perfección. Durante los siguientes minutos Hermione le explicó lo que pasaba aTed que parecía fascinado, pero había algo que le rondaba la cabeza
-pero si estamos en el pasado…¿mis padres están aquí?—preguntó el niño esperanzado
-si cariño, pero en este tiempo tu madre tiene 7 años
-y papa?
-no tu padre era mucho mas mayor que tu madre
-eso es malo?—preguntó en niño ante el tono de Hermione quien sonrió.
-no cielo en el amor la edad no importa, pero quiero que me hagas un favor ¿vale?
En niño asintió.
-no puedes decirle a ninguno de los que están allí que eres hijo de tu madre, yo te la presento pero no podemos decir quien es tu madre vale?
-por que?
-por que ella es todavía muy joven y la gente podría pensar mal ¿lo entiendes?—lo preguntó ella.
El chico asintió pues era muy espabilado para su edad, y Hermione dio gracias a eso.
Hermione volvió a salir con el niño, y todos volvieron la cabeza para mirarlos. Hermione dudó un momento pero al final decidió que debía decir la verdad a medias, pues Ted era muy parecido a Remus pues en ese momento el chico tenía afortunadamente el pelo del mismo tono que su padre de un rubio ceniza.
-bien, quiero presentaron a mi sobrino postizo, no tenemos familia en común pero es como uno mas. Se llama Ted Remus Lupin
Se hizo un profundo silencio en la estancia para después todas las miradas se dirigieron a Remus, el propio Teddy miró por primera vez que recordase a su padre y Hermione pudo estar muy orgullosa de que el niño no lloró, podía notar que el niño estaba luchando por no llorar pero se mantuvo estoico con una sonrisa.
-hola papi estas muy joven—dijo el niño, y era verdad, a fin de cuentas las fotos que había visto de su padre el salía muy viejo.
-no puede ser yo…me jure que…-dijo Remus retrocediendo mirando durante un momento con horror al niño
-él no heredó tu pequeño problema peludo—dijo Hermione rápidamente
-no me quieres?—preguntó Ted, del tono del niño sonó tan lastimero que hizo que a la propia Hermione se le empañasen los ojos de lágrimas, el chico no había conocido a su padre y cuando va y lo conoce este no parece contento de verle.
-no Teddy cariño solo está sorprendido—dijo rápidamente Hermione—claro que te quiere corazón.
-es cierto el te quiere es solo la sorpresa. Hola soy James Potter—dijo James acercándose al chiquillo intentando que el niño de centrar en él el tiempo suficiente para que Remus reaccionara y mas valía que reaccionara bien porque si no lo mataba, pues el tono que el niño había utilizado también le había sacado unas lágrimas de pena.
-tu eres el padre de tío Harry
James sonrió ampliamente.
-veo que conoces a Harry mira está aquí—dijo señalando a su esposa que en ese momento se acercaba con el bebe Harry en brazos. Y mostraba el bebe a un Ted muy sorprendido.
-es muy pequeño—dijo asombrado mirando al niño que se había despertado y miraba con ojos curiosos a Ted.
-sus ojos son igual de brillantes—dijo Ted—me gustan mucho los ojos de tio Harry—comento el niño sin darse cuenta de que Remus se acercaba a ellos de forma un tanto temblorosa.
-son los mismo ojos que tiene mi esposa—dijo James orgullosos de su esposa y mirándola con adoración.
Remus se puso delante de su hijo.
-hola Ted—dijo con voz temblorosa.
-ho…hola
Sin decir nada mas Remus lo abrazó y lo cargó en brazos luchado por no llorar de felicidad.
-valla Mcgonagall va a tener a todos los hijo de los merodeadores en Hogwarts—dijo Sirius divertido.
-dios me bendiga!—exclamó la profesora
-Sirius ten en cuenta que Arctorus se crió en Estados Unidos—dijo Cat
-si pero como ahora podemos saber cual va a ser el futuro lo cambiaremos para que tanto mi hijo como el de James vallan juntos a Hogwarts
Mcgonagalla empalideció de golpe.
-por cierto Remus por que tuviste un hijo tan tarde—se quejó James.
-no lo se James tal vez tardé en encontrar a la mujer adecuado
-y que lo digas—dijo Teddy con sorna (N.A. a partir de ahora Ted será el padre de Dora mientras que Teddy será el hijo, para poder entendernos)—pero es que encima mama tubo que darte el coñazo durante casi un año y medio para que accedieras a salir con ella—dijo el niño un poco rencoroso pues su tío Harry le había contado toda la odisea que pasó Tonks.
Todos los adultos en la sala se rieron menos Remus que miraba a su hijo con cierto tono de disculpa.
-bien a ver si me dejáis terminar de hacer la cena—dijo Hermione
-déjame que te ayude—dijeron todas las mujeres a la vez dejando a sus hijo con los hombres. Que se miraron entre ellos y tragaron saliva sobretodo los gemelos Prewett cuando Fred y George los miraron con sonrisas maliciosas y sacaron de detrás de la espaladas las varitas que les habían robado a sus tios.
-mierda!—gimieron los gemelos echando a correr
Remus quería conocer mejor a su hijo pero podía ver en los ojos del niño que tenía cierta curiosidad por conocer a los otros niños.
-Teddy, este es Bill Weasley…
Teddy sonrió encantado
-tio Bill—dijo el niño emocionado
Bill lo miró sorprendido
-¿me conoces?
-claro eres el tio Bill que junto con tio ron y tio George siempre hacéis estallar fuegos artificiales en casa todas las navidades—dijo el niño con una sonrisa infantil de deleite.
-yo soy Charley—dijo el niño saludando a Teddy
-lo se, tu haces los mejores espectáculos en navidades, un año hiciste que hubiera estrellas fugaces
Todos miraron anonadados a Charley y estallaron en sonoras carcajadas.
-y por que yo no las hago?—preguntó molesto Bill por que a el le gustaba lo de las estrellas fugaces
-por que si lo hicieras además de aguantar la bronca de la abuela Molly tendrías que aguantar la de tu esposa—Teddy sufrió un escalofrió—y da mucho miedo cuando se enfada.
Los hombres volvieron a reírse
-niños a cenar—gritó Hermione.
Todos los niños corrieron a la cocina y los hombres se quedaron un momento allí
-felicidades Remus—dijeron los gemelos Prewett dándole palmadas cariñosas a Remus que tenía una sonrisa de oreja a oreja
-se parece tanto a ti como Harry a mi—decía James emocionado y alegre por su amigo.
-y Arctorus a mi
-mentira se parece mas a mi—intervino Reuglus como un padre celoso
-mentira es mi hijo y se parece a mi
-es mi sobrino y se parece a mi
-os habéis dado cuenta de que sois hermanos y os parecéis mucho físicamente—intervino Ted
-mentira no nos parecemos en nada—protestaron los dos Black al mimo tiempo
Todos se rieron mientras los hermanos se fulminaban con la mirada.
Los hombres entraron en la cocina donde la mesa había sido completamente cubierta por un montón de platos con toda clase de comidas.
Todos se sentaron encantados. Dumbledore pareció bastante contento con plato especial que le había hecho Hermione que tenía una salsa de caramelo de limón. Los niños Weasley devoraron rápidamente lo que tenían en el plato y empezaron a pedir mas.
Remus se sorprendió al ver que Teddy comía tanto o mas que los Weasley y parecía estar acostumbrado a cuidar de otros niños de hecho cuando terminó su primer plato estuvo ayudando a Hermione a dar de comer a Ron, y parecía muy feliz hablando de cosas muggles con Arthur
-desde luego en comportamiento no se parece a ti—dijo James como si nada
-que quieres decir?—preguntó Remus
-pues que es un niño muy feliz, sociable y parece algo trasto—dijo Sirius divertido mirando al chiquillo que para sorpresa de todos hizo magia sin varita, para divertir a los gemelos Weasley, chasqueó los dedos y saltaron una serie de chispas de colores
-guau ¿Cómo has hecho eso?—preguntó Dora encantada mirando al chico.
-es magia—dijo el niño en un tono misterioso haciendo reir a la niña
-pues mira yo también puedo hacer magia—dijo Dora para después poner cara de concentración y su pelo cambio del rubio al violeta.
Aquellos que no conocían la capacidad de Dora se sorprendieron y fascinaron por la capacidad de la niña
-Nymphadora vuelve a ponerte el pelo como dios manda—dijo Andrómeda regañando a su hija.
-vamos Primita si lo que hace es una pasada—dijo Sirius
-si pero es difícil de explicarle a la gente como unos padres pueden permitir que su hija de 7 años lleve el pelo rosa chicle o violeta, tiene que acostumbrarse a no cambiarlo en público.
-es muy guai—dijo Teddy con una enorme sonrisa—yo quiero ver mas cosas, ¿puedes cambiarte la nariz?
La niña miró a su madre en busca de permiso, y Andrómeda acabó cediendo ante la mirada de perrito abandonado que puso Teddy
-esta bien—dijo a señora Tonks
Hermione pasó por detrás de Teddy para coger unas cosas y vio la mirada de Teddy a Andrómeda, lo que hizo que Teddy se ganara una colleja por parte de Hermione
-deja de manipular a los adultos—riñó la mujer—vendito día en que George te enseñó a poner caritas de pena
En chiquillo se rio con suficiencia y los demás adultos estallaron a carcajadas, los mas divertidos sin duda eran Sirius, James, Remus y los Prewett
Al terminar de cenar todo estaban muy cansados y se fueron rápidamente a la cama. Teddy y Remus compartirían habitación y el niño estaba muy entusiasmado.
Sirius para poder irse a la cama tubo un fuerte enfrentamiento con Reuglus
-es mi mujer y mi hijo y pienso dormir en la misma habitación que ellos
-no voy a permitir que te aproveches de Cat ahora que esta vulnerable por el reencuentro para que volváis a estar juntos
-precisamente tengo que dormir con ella, quiero recuperar el tiempo perdido y compensarla por todo lo que hice
-el daño es demasiado grande como para que se lo puedas compensar, tres años de maltrato psicológico
-eso debería decírmelo ella ¿no?
-pero Cat es demasiado buena para decirte la verdad a la cara, a diferencia de ti se preocupa por los sentimientos de los demás.
-tu crees que se les ocurrirá preguntarte a ti que es lo que quieres?—preguntó Alice a Cat que junto con Lily miraban el espectáculo que estaban dando los hermanos Black
-creo que no tendrán en cuenta mi opinión—dijo Cat suspirando, si había algo que no le gustaba de su relación con los Black era los tozudos que podían llegar a ser
-sabes que haría yo?—dijo Lily mirando a los dos hombre de forma malvada
Alice y Cat sonrieron encantadas ante la maldad de Lily,
-dais miedo—intervino Hermione pasando en ese momento con una bandeja de galletas para los niños que se abalanzaron sobre ellas soltando ruiditos de elogio
-están tan buenas como las de mama—dijeron Bill y Charley
-eso es imposible, las galletas de Molly son únicas—dijo Fabian robando una galleta del montón cuando la probó miró a su hermana.
-saben como las tuyas ¿Cómo pudiste darle a la receta de la familia a una desconocida?—protestó Fabian pero al mismo tiempo que decía eso robaba otra galleta.
-supongo que ella será una buena amiga para que se lo de—dijo Molly encogiéndose de hombro
Guideon imitó a su hermano y robó otra galleta.
-están estupendas aunque no me puedo creer que le dieras la receta a alguien que no sea de la familia, mama se esta revolviendo en la tumba—dijo Guideon
Todos volvieron la cabeza cuando se hizo un pronunciado silencio en el salón, donde hasta hacía uno minutos se oían los gritos de Regulus y Sirius.
En el salón los dos hermanos miraban una puerta cerrada que había entra ambos.
Los primeros en estallar en carcajadas fueron James, Remus, Fabian, Guideon,Ted Hagriy y Arthur. Albus aunque no dijo nada lucho por contener la risa aunque la profesora Mcgonagall no se la contuvo.
-que pasó?—preguntó Hermione que se había perdido.
James intentó coger aire y dejar de reír para explicar los que había pasado.
-que Cat se a cabreado a entrado en una habitación y les a dicho y Regulus y a Sirius que no quiere que ninguno de los dos duerma cerca de ella.
Hermione se rió.
-entonces ellos tendrán que dormir juntos
Ambos hermanos se miraron alarmado e intentaron buscar alguna habitación libre para ellos pero estaban todas ocupadas, tendrían que dormir juntos. (aunque al final Remus acabó ablandándose y le dejo dormir con el y su hijo)
Aquella noche, Hermione no durmió muy bien, se sentía como cuando Ron iba a alguna misión que implicaba que se fuera durante varios días, estaba muerta de preocupación pensando en su familia, probablemente ya la habían echado en falta, y Ron era un exagerado en algunas cosas, la guerra lo volvió algo paranoico asi que podía imaginarse a un escuadrón de Aurores buscándola por todas partes, solo esperaba que Rose y Hugo estuvieran bien, probablemente estarían con Molly y Arthur mientras las buscaban a ella para no alterar a los niños.
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A la mañana siguiente había una gran tensión en todos, por leer el siguiente capítulo, Hermione no soltó prenda a pesar de todas las clases de interrogatorios a los que estuvo sometida por parte de todos, alguno fueron mas discretos intentando sacarle la información, como Alastor o Dumbledore, pero otros eran como una elefante en una cacharrería como James o Arthur.
Cuando terminaron de desayunar todos se sentaron alrededor del fuego cas en las misma posiciones que el día anterior, solo que en ese momento los niños mas pequeños, como Harry, Neville y Ron estaban en un corralito para que jugasen mientras los padres leían.
Por otro lado Fred, George y Arctorus estaban corriendo por la alfombra jugando los tres que habían hecho muy buenas migas.
Bill se sentó junto con Charley y Dora al lado de Teddy que se sentaba al lado de su padre, Dora parecía muy contenta al lado de Teddy.
Los señores Potter estaban en el lado derecho de donde estaba sentada Hermione y en el lado izquierdo estaban los Weasley y los Tonks Dubledore estaba en frente para poder leer, entre todos habían decretado que era mejor que leyera el director, pues era el que menos se alteraba con todo esto,( puede que Snape tampoco se alterar demasiado pero James y Sirius habían afirmado que podían matarlo si se lo ponían demasiado a tiro)
-el siguiente capitulo es "El Vidrio que se Desvaneció"
- Cornamenta, vamos a ver como tu hijo hace magia—dijo Sirius ilusionado
-o vamos a ver como mis cuñados lo tratan mal—dijo James apesadumbrado, Lily parecía culpable, a pesar de que no tenía la culpa de nada James la abrazó y besó cariñosamente su sien.
Habían pasado aproximadamente diez años
-entonces debe estar a punto de llegarle la carta—dijo Hagrid para animarles a todos,
Los gemelos Prewett empezaron a tararear la canción del colegio.
desde el día en que los Dursley se despertaron y encontraron a su sobrino en la puerta de entrada, pero Privet Drive no había cambiado en absoluto. Sólo las fotos de la repisa de la chimenea eran testimonio del tiempo que había pasado. Diez años antes, había una gran cantidad de retratos de lo que parecía una gran pelota rosada con gorros de diferentes colores, pero Dudley
-y las fotos de Harry?—preguntó Molly a Hermione, ella se encogió de hombros sin poder responder pero la tensión subió de golpe en la habitación.
Teddy se levantó y le susurró algo a Hermione, la joven sonrió maquiavélicamente.
-bien Teddy gracias por decírmelo—Hermione acarició la cabecita del niño que sonreía con la misma sonrisa que tenían los pequeños gemelos Weasley, Hermione dio un toque de varita y aparecieron varios pergaminos y tinta que repartió entre James, Sirius, Remus, Fabian, Arthur, Guideon, Ted y Hagrid. Hermione pensó que por ejemplo Frank no parecía un tipo demasiado violento.
-cuando queráis maldecir a los Dursleys apuntad en ese pergamino todas las bromas que se os ocurra hacerles y al salir de aquí podéis vengaros.
Ellos lo cogieron, James parecía preocupado.
-si me estas dando esto ahora, estoy seguro de que es por un motivo—dijo James apenado mirando a su hijo pequeño que parecía muy entretenido con Neville y Ron.
-esto no me gusta—dijo Lily siguiendo también la mirada de James.
Dumbledore volvió a leer
Dursley ya no era un niño pequeño, y en aquel momento las fotos mostraban a un chico grande y rubio montando su primera bicicleta, en un tiovivo en la feria, jugando con su padre en el ordenador, besado y abrazado por su madre... La habitación no ofrecía señales de que allí viviera otro niño.
-esos desgraciados—dijo Sirius—espero que por su propio bien no le hagan nada a Harry
Cat le cogió la mano en solidaridad y apoyo, también le indicó silenciosamente que si quería ayuda en la venganza que contara con ella.
Sin embargo, Harry Potter estaba todavía allí, durmiendo en aquel momento, aunque no por mucho tiempo. Su tía Petunia se había despertado y su voz chillona era el primer ruido del día.
— ¡Arriba! ¡A levantarse! ¡Ahora!
-como puede despertar así a un niño—pretestó Andrómeda molesta, y no era la única, la mayoría de las madres mostraban su indignación, incluso Mcgonagall.
-mama no se de que hablas tu me despiertas a mi con una vaso de agua fría—dijo Dora
Andrómeda se sonrojó levemente y Ted Tonks tubo que luchar por no reírse como otros mucho, la niña era muy espabilada para su edad.
— ¡Arriba! —chilló de nuevo. Harry oyó sus pasos en dirección a la cocina, y después el roce de la sartén contra el fogón. El niño se dio la vuelta y trató de recordar el sueño que había tenido. Había sido bonito. Había una moto que volaba. Tenía la curiosa sensación de que había soñado lo mismo anteriormente.
-mi moto, a soñado con mi moto—dijo Sirius emocionado—está claro que mi ahijado tiene buen gusto para recordar cosas guays, tal vez debería llevarle a él en moto
-acércate a mi hijo con esa cosa y te atropello con ella—dijo Lily fulminando a Sirius con la mirada.
Su tía volvió a la puerta.
— ¿Ya estás levantado? —quiso saber.
—Casi —respondió Harry
-jejeje, Corn, parece que tu hijo es un poco rebelde—dijo Remus divertido
Hemrione arqueó una ceja.
-se nota que no conoces al tuyo, tiene la extraña habilidad de sacar de sus casillas a Harry y es la persona mas paciente del mundo con los niños.
Ted sonrió orgulloso a su padre.
-es mi pasatiempo favorito, molestar a los adultos
Sirius y James se rieron.
-un digno hijo de un merodeador.
—Bueno, date prisa, quiero que vigiles el beicon. Y no te atrevas a dejar que se queme.
-por amor de dios—exclamó Molly-el chico no tiene ni 11 años yo jamás permitiría que mi hijo se acercara a la cocina donde puede quemarse
Lily le quitó el pergamino a su marido y escribió algo en él.
James miró por encima del hombro de su esposa.
-Lily no creo que eso pueda interpretarse como broma—dijo James inseguro mirando a su esposa y calculando el calibre de su enfado.
-¿Qué a puesto?—preguntó Cat
-quemarle la cara a Petunia con una sartén—dijo la mujer como si nada
Los hombres retrocedieron cuando vieron que todas las mujeres asentían en conformidad con lo dicho por Lily.
Quiero que todo sea perfecto el día del cumpleaños de Duddy.
Harry gimió.
— ¿Qué has dicho? —gritó con ira desde el otro lado de la puerta.
—Nada, nada...
El cumpleaños de Dudley... ¿cómo había podido olvidarlo?
-tranquilo hijo yo también habría intentado olvidarlo—dijo James
Harry desde la zona de juegos para niños miró a su padre con ojos curiosos
Harry se levantó lentamente y comenzó a buscar sus calcetines. Encontró un par debajo de la cama y, después de sacar una araña de uno, se los puso.
-una araña en casa de Petunia?-se extrañó Lily
-las arañas pueden estar en todas las casas Lily—dijo Molly desconcertada por el comentario de la joven pelirroja
-en la casa de mi hermana es imposible, tiene un trastorno Obsesivo compulsivo la suciedad y los bichos no entra a formar parte de la vida de Petunia.
Harry estaba acostumbrado a las arañas,
-por que será con no me va a gustar lo que sigue a continuación—dijo James en susurros
porque la alacena que había debajo de las escaleras estaba llena de ellas, y allí era donde dormía.
Se hizo, durante unos segundos, un silencio sepulcral, como el de una tumba, y de pronto todo estalló, Sirius y Remus empezaron a maldecir e insultar a los Dusley, Molly y Arthur parecían escandalizados y protestaban por la injusticia contra el pobre niño, James simplemente sin decir nada comenzó a pegar a la pared, mientras Lily miraba a su pequeño que había interrumpido sus juegos ante la explosión de futiría de los adultos.
-por favor cálmense—dijo Dumbledore apaciblemente.
-que me calme!—estalló James—como quiere que me calme cuando me entero de que mi hijo a vivido durante 10 años en una alacena
-por favor James—dijo Lily en un tono suplicante
James miró furioso a Lily, pero cuando vio las lágrimas silenciosas de su esposa se le apagó la furia, su querida Lily se sentía culpable de lo que Harry estaba sufriendo, podía ver la culpabilidad en sus ojos, fue hasta ella y la abrazó, susurrando un montón de palabras dulces para tranquilizara.
Ninguno de los dos se vio cuenta de que Harry se había escapado de su zona de juegos y se acercaba a ellos gateando a gran velocidad.
Se percataron del chiquillo cuando este empezó a tirarles de la ropa para llamar la atención de sus padres, cuando ambos lo miraron estiró los brazos pidiendo que lo cogieran su madre lo cogió en brazos y el niño miró con sus brillantes ojos verdes a los ojos de su madre. Harry pasó una pequeña manita por la mejilla de Lily y limpio una rastro de lágrimas.
-no llorar—dijo Harry a su madre, eso solo hizo que Lily llorase mas, y esa vez James la acompañó.
Molly y Arthur miraron a todos sus hijos, puede que tuvieran demasiados, y que tuvieran pocos recursos para mantenerlos, pero los querían y les había dado todo el amor del mundo, y si alguno de sus hijo tuviera que pasar por lo que pasó Harry se habrían sentido fatal.
-podemos tomarnos un descanso—sugirió Hermione
-no—protestó James—quiero saberlo todo
Lily asintió con lo dicho por su marido y volvieron a dejar a Harry con los otros niños.
Dumbledore retomó su lectura.
Cuando estuvo vestido salió al recibidor y entró en la cocina. La mesa estaba casi cubierta por los regalos de cumpleaños de Dudley. Parecía que éste había conseguido el ordenador nuevo que quería, por no mencionar el segundo televisor y la bicicleta de carreras.
La razón exacta por la que Dudley podía querer una bicicleta era un misterio para Harry, ya que Dudley estaba muy gordo y aborrecía el ejercicio, excepto si conllevaba pegar a alguien, por supuesto. El saco de boxeo favorito de Dudley era Harry,
-como a esa bola de grasa se le ocurra atacar a mi sobrino/ahijado/hijo—gruñeron a la vez James Sirius y Remus con furia. Al lado de estos Alice, Cat y Lily asentían efusivamente, y eso que ellas habían sido las que estaban mas en contra de las bromas y trastadas de los merodeadores en Hogwarts.
pero no podía atraparlo muy a menudo. Aunque no lo parecía, Harry era muy rápido.
-eso puedo jurarlo—dijo Lily—cada vez que le toca un baño desaparece
Todos se rieron.
-pues mi querida amiga, ya que lo mencionas eso debe de ser por ser hijo de un merodeador por que Arctorus también se desvanece cuando oye la palabra baño.
Sirius cogió a su hijo que pasaba corriendo por allí y le dio un beso cariñoso en la cabeza.
-estoy orgulloso de ti hijo
-Sirius no es algo de lo que estar orgulloso—dijo Cat
-lo siento princesa, pero es mi hijo y estoy orgulloso de él-dijo
Tal vez tenía algo que ver con eso de vivir en una oscura alacena, pero Harry había sido siempre flaco y muy bajo para su edad.
-oh no ahijado no te preocupes-dijo Sirius negando con la cabeza divertido—todos los Potter son flacos y bajos para su edad
-eso no es cierto—dijo James ofendido
-James cariño, tienes que reconocer que eras un poco flacucho de joven—dijo Lily
James compuso una mueca de enfado
-con amigos como vosotros quien quiere enemigos—protestó James poniendo mala cara, pero se calmó en cuanto su esposa lo besó en la comsura del labio para calmarlo.
Solo Hermione se dio cuenta de la mala mirada de Snape desde su sitio ante el gesto de Lily.
Además, parecía más pequeño y enjuto de lo que realmente era, porque toda la ropa que llevaba eran prendas viejas de Dudley, y su primo era cuatro veces más grande que él.
-ni si quiera le compraban ropa—gimió Lily—pero como a podido hacerle eso a Harry, si hubiera sido al revés yo habría tratado su hijo como su fuera mío
James la abrazó.
-pero tu tienes un corazón enorme Lily y tu hermana es una imbécil y una envidiosa.
-no tienes nada de que preocuparte Lily, y sabes por que?—dijo Remus mirando a su amiga, ella le miró todavía abrazada a su marido.
-porque?—preguntó Lily siguiéndole la corriente.
-por que ni tu ni James vías a morir, y podréis criar a Harry como vosotros queráis, y con la mejor ropa y la mejor habitación que cualquier niño pueda tener, y como cualquier Potter, será un niño malcriado y consentido por sus padres, sus tíos y padrinos y será el niño mas feliz del mundo, aunque los mas probable es que sea un egocéntrico como su padre—dijo Remus.
Todos rieron divertidos, sobre todo por la mueca de James, pero no protestó pues la broma de Remus había servido para animar a su esposa.
Harry tenía un rostro delgado, rodillas huesudas, pelo negro y ojos de color verde brillante.
-tiene tus hermosos ojos-dijo James mirando a los ojos a su esposa
-pues parece que en lo demás es clavado a ti—dijo Lily acariciando con una caricia la mejilla de su esposo.
Llevaba gafas redondas
-también está igual de cegato que James—dijo Sirius
-yo no estoy ciego—protestó James
Varios pusieron los ojos en blanco y Cat susurró algo que sonaba "si no estás cegato debes de llevar las gafas por deporte"
siempre pegadas con cinta adhesiva, consecuencia de todas las veces que Dudley le había pegado en la nariz.
-maldito matón—dijo Sirius
-mira quien habla—dijo Snape.
Antes de que Sirius pudiera decir nada Dumbledore siguió leyendo
La única cosa que a Harry le gustaba de su apariencia era aquella pequeña cicatriz en la frente, con la forma de un relámpago.
-le gustaba la cicatriz?—preguntó sorprendido Frank
-eso era el principio, era algo que le hacía ser diferente—respondió Hermione
La tenía desde que podía acordarse, y lo primero que recordaba haber preguntado a su tía Petunia era cómo se la había hecho.
—En el accidente de coche donde tus padres murieron —había dicho—. Y no hagas preguntas.
-¡en un accidente de coche!?—exclamaron indignados todos los que estaban en la habitación.
James apretó tanto los dientes que estos chirriaron, Lily miró a Hermione en busca de confirmación.
-Harry no sabía de la existencia de la magia ¿verdad?—preguntó Lily a Hermione.
Ella negó con la cabeza, las protestas aumentaron y mas de uno soltó varias palabrotas.
Tío Vernon entró a la cocina cuando Harry estaba dando la vuelta al tocino.
— ¡Péinate! —bramó como saludo matinal.
-misión imposible—dijeron, James, Sirius, Lily, Remus Hermione y Teddy
-ese pelo es indomable—dijo divertida Hermione—recuerdo cuando una vez tuve que cortarle el pelo a Harry, valla odisea
Lily asintió apesadumbrada, pero James se infló de orgullo.
-el pelo rebelde es la marca de los Potter, tendríais que haber visto a mi padre—dijo orgulloso y con cierta nostalgia.
-si tenía el pelo como si se pasara el día en una escoba—dijo Remus divertido recordando al hombre que llevaba a James a la estación.
-pero es que en verdad se pasaba el día en una escaba—dijo divertido Sirius recordando al padre de James.
Una vez por semana, tío Vernon miraba por encima de su periódico y gritaba queHarry necesitaba un corte de pelo. A Harry le habían cortado más veces el pelo que al resto de los niños de su clase todos juntos, pero no servía para nada, pues su pelo seguía creciendo de aquella manera, por todos lados.
-está claro que es tu pelo James—dijo sonriendo Cat a su amigo—Arctorus también heredó el pelo de Sirius.
-si pero en el caso del pelo de Sirius esa es una bendición—dijo Lily, antes de que James pudiera protestar continuaron con la lectura.
Dudley se parecía mucho a tío Vernon. Tenía una cara grande y rosada, poco cuello, ojos pequeños de un tono azul acuoso, y abundante pelo rubio que cubría su cabeza gorda.
-valla! Que el niño es un bellezón—dijo Dora cuya voz destilaba sarcasmo.
Todos rieron, Ted miró con orgullo a su hija mientras que Andrómeda ponía los ojos en blanco por semejante bicho que tenía por hija.
Tía Petunia decía a menudo que Dudley parecía un angelito.
-es imposible que unas alas puedan sostener a semejante morsa—soltó Teddy mirando desagradablemente al libro
Sirius y James se limpiaron una lágrimas imaginaria.
-Remus estamos tan orgullosos de la forma que has criado a tu hijo—dijo Sirius emocionado
-si, creo que será un revoltoso de primera—continuó James.
Harry decía a menudo que Dudley parecía un cerdo con peluca.
Todos estallaron en sonoras carcajadas, por lo menos la mayoría de los hombres aunque las mujeres luchaban por contener la risa. Hermione no fue una de ellas.
-James también estamos muy orgullosos de tu hijo, es un digno merodeador—dijo Sirius limpiándose una lágrima imaginaria
Cat y Lily se miraron.
-se supone que ser un merodeador es un alago?—preguntó Lily con sorna
-yo creo que en realidad debería ser una maldición para nuestros hijos ser merodeadores, creo que lo mas sano para ellos sería separarlos de sus padres—dijo Cat con ironía.
-creo que tienes razón es por el bien de los niños—dijo Lily fingiendo seriedad
-si, creo que será lo mejor.
-pero que decís—exclamaron Sirius y James sin captar el sarcasmo, iban a seguir discutiendo pero le lectura continuó, James y Sirius se miraron y concordaron en hablar después muy seriamente con sus mujeres.
Cat y Lily prácticamente se leyeron la mente y sabían lo que les iban a decir a sus hombres, tal vez les sentara bien un poco de miedo en el cuerpo a los dos merodeadores.
Entretanto, Dudley contaba sus regalos. Su cara se ensombreció.
—Treinta y seis —dijo, mirando a su madre y a su padre—. Dos menos que el año pasado.
-tiene treinta y seis regalos y se queja?—preguntó indignada Molly
-pero si está incluso mas malcriado que James y eso es decir mucho—dijo Remus
-eh…yo no estoy malcriado, solo algo consentido
Lily puso los ojos en blanco.
-es lo mismo
-no es verdad, yo no me quejaba si me regalaban dos cosas menos, mientras lo que me regalaran me gustara eso me valía
-malcriado!—gritaron todos en la habitación
James compuso una mueca, Teddy se sentó al lado de James y le puso una mano en el hombro, Dora hizo lo mismo pero con el otro hombro.
-poooobreeee James es un imcomprendidooooo—dijeron los dos niños al mismo tiempo. Remus se rio y cogió a su hijo en brazos abrazándolo con fuerza.
-estoy orgullosos te ti, has dejado mal a James—Teddy sonrió orgulloso mientras todos le felicitaban y James sonreía a regañadientes el chiquillo era la bomba.
—Querido, no has contado el regalo de tía Marge. Mira, está debajo de este grande de mamá y papá.
—Muy bien, treinta y siete entonces —dijo Dudley, poniéndose rojo.
Harry; que podía ver venir un gran berrinche de Dudley, comenzó a comerse el beicon lo más rápido posible, por si volcaba la mesa.
Tía Petunia también sintió el peligro, porque dijo rápidamente:
—Y vamos a comprarte dos regalos más cuando salgamos hoy. ¿Qué te parece, pichoncito? Dos regalos más. ¿Está todo bien?
-es que encimas se deja chantajear por un niño—protestó Lily—mi hermana es idiota
Cat y Alice pusieron los ojos en blanco
-como es que te das cuenta ahora—dijeron a la vez
Dudley pensó durante un momento. Parecía un trabajo difícil para él. Por último, dijo lentamente.
—Entonces tendré treinta y… treinta y…
-ni si quiera sabe contar a los 11 años—se indignó Andrómeda—per que clase de educación le dan a ese niño.
- es precisamente eso querida, que no le dan educación—dijo su marido
—Treinta y nueve, dulzura —dijo tía Petunia.
—Oh —Dudley se dejó caer pesadamente en su silla y cogió el regalo máscercano—. Entonces está bien.
Tío Vernon rió entre dientes.
—El pequeño tunante quiere que le den lo que vale, igual que su padre. ¡Bravo,
-y encima lo felicitan por montar un berrinche, lo siento Lily pero tu hermana es idiota—dijo Molly indignada, Lily asintió dándole la razón—yo no dejaría que ninguno de mis hijos se comportara así
Molly fulminó con la mirada a sus hijos desafiándolos a desobedecerla, los pequeños se encogieron, aunque no fueron los únicos, los gemelos Prewett también se encogieron.
Dudley! —dijo, y revolvió el pelo de su hijo.
En aquel momento sonó el teléfono y tía Petunia fue a cogerlo,
Cuando tía Petunia volvió, enfadada y preocupada a la vez.
—Malas noticias, Vernon —dijo—. La señora Figg se ha fracturado una pierna. No puede cuidarlo. —Volvió la cabeza en dirección a Harry.
-no le hables al pobre chico como si no estuviera allí—protestó Andrómeda
Ted soltó por lo bajo algo que sonó muy parecido a "tu me haces los mismo"
La boca de Dudley se abrió con horror, pero el corazón de Harry dio un salto. Cada año, el día del cumpleaños de Dudley, sus padres lo llevaban con un amigo a pasar el día a un parque de atracciones, a comer hamburguesas o al cine. Cada año, Harry se quedaba con la señora Figg, una anciana loca que vivía a dos manzanas. Harry no podía soportar ir allí. Toda la casa olía a repollo y la señora Figg le hacía mirar las fotos de todos los gatos que había tenido.
-ni si quiera se lo llevaban con ellos, pero serán ca…-protestó Sirius antes de que pudiera decir el taco Cat le dio una colleja.
-no digas palabrotas delante de los niños—dijo la mujer señalando a los pequeños, las demás mujeres asintieron incluso Lily que en ese momento estaba junto con su marido escribiendo el sexto pergamino de venganzas a los Dursleys
-pero te parece normal lo que le están haciendo?—preguntó indignado Sirius a su novia.
-claro que no idiota, pero no quiero que Arctorus oiga palabrotas ya sabe bastantes por tu hermano
Regulus se encogió
-a mi no me metas.
-en cuanto a lo que le están haciendo a Harry tengo una idea—dijo Cat, se levantó y le susurró algo a Lily, durante uno momento la pelirroja miró con los ojos como platos a Cat pero luego sonrió ampliamente y muy perversamente.
-eres increíble—dijo Lily apuntando algo mas en el pergamino que había sido de James pero del ahora compartían, James miró por encima del hombre de su esposa y palideció, miró a Cat
-recuérdame que no te enfade nunca
—¿Y ahora qué hacemos? —preguntó tía Petunia, mirando con ira a Harry como si él lo hubiera planeado todo. Harry sabía que debería sentir pena por la pierna de la señora Figg, pero no era fácil cuando recordaba que pasaría un año antes de tener que ver otra vez a Tibbles, Snowy, el Señor Paws o Tufty.
—Podemos llamar a Marge —sugirió tío Vernon.
-si eso llama a Marge ella conocerá en primera fila como es el cielo de Londres—dijo Teddy con una sonrisa de diablillo—eso sería divertido.
-Teddy corazón eso todavía no va a pasar—dijo Hermione mirando con una sonrisa divertida al niño
-jo!—protestó.
Antes de que alguien pudiera preguntar algo siguieron con la lectura.
—No seas tonto, Vernon, ella no aguanta al chico.
-ni el chico a ella—respondió automáticamente Hermione.
Los Dursley hablaban a menudo sobre Harry de aquella manera, como si no estuviera allí, o más bien como si pensaran que era tan tonto que no podía entenderlos, algo así como un gusano.
-hijos de puta—gruñó James abrazando a su esposa.
— ¿Y qué me dices de... tu amiga... cómo se llama... Yvonne?
—Está de vacaciones en Mallorca —respondió enfadada tía Petunia.
—Podéis dejarme aquí —sugirió esperanzado Harry. Podría ver lo que quisiera en la televisión, para variar, y tal vez incluso hasta jugaría con el ordenador de Dudley Tía Petunia lo miró como si se hubiera tragado un limón.
-esa no era su cara normal?—preguntó con inocencia Teddy
Lily se rió junto con unos cuando adultos.
-como es que tu lo sabes?—preguntó curioso Remus a Teddy en susurros con la esperanza de que el niño le dijera algo del futuro—conoces a los tíos de Harry
El niño lo miró en silencio y simplemente asintió sin soltar una palabra.
— ¿Y volver y encontrar la casa en ruinas? —rezongó.
—No voy a quemar la casa —dijo Harry, pero no le escucharon.
—Supongo que podemos llevarlo al zoológico —dijo en voz baja tía Petunia—... y dejarlo en el coche...
-no es un perro—protestó Cat mirando mal al libro aquel comportamiento de la hermana de Lily le estaba aciendo acordarse de la forma en que su madre había tratado a Arctorus, pero por lo menos su hijo había estado mas protegido pues contaba con la protección suya hasta cierto punto y la protección de Regulus que había luchado cada día por verlo.
De su madre se había esperado un comportamiento horrible por que su madre era la mujer mas despreciable del mundo, pero de Petunia…sabía que era un mujer envidiosa y odiosa, pero creyó que por lo menos tendría algo mas de apego a la familia aunque estaba claro que no.
Regulus a su lado le apretó la mano en señal de apoyo, Cat le miró agradecida, no sabía que habría hecho sin el esos últimos años.
—El coche es nuevo, no se quedará allí solo...
Dudley comenzó a llorar a gritos. En realidad no lloraba, hacía años que no lloraba de verdad, pero sabía que, si retorcía la cara y gritaba, su madre le daría cualquier cosa que quisiera.
-imbécil—gruñó Lily, James escribió un par de cosas en los pergaminos.
—Mi pequeñito Dudley no llores, mamá no dejará que él te estropee tu día especial—exclamó, abrazándolo.
— ¡Yo... no... quiero... que... él venga! —Exclamó Dudley entre fingidos sollozos—. ¡Siempre lo estropea todo! —Le hizo una mueca burlona a Harry, desde los brazos de su madre.
-maldito niño—dijo Alice enfureciéndose—ya me cansé.
Alice convocó otro pergamino y empezó a escribir, su esposo le dijo un par de cosas el oído que ella apuntó, pero lo señores Longbottom no fueron los únicos, en la sala casi todos estaban escribiendo algo, incluso Mcgonagall había escrito algo en un pergamino
Dora miró a Teddy.
-creo que no va a haber pergaminos suficientes en el mundo para cuando terminamos el primer libro—dijo la niña, Teddy le dio la razón.
Justo entonces, sonó el timbre de la puerta.
— ¡Oh, Dios, ya están aquí! —dijo tía Petunia en tono desesperado y, un momento más tarde, el mejor amigo de Dudley, Piers Polkiss, entró con su madre. Piers era un chico flacucho con cara de rata. Era el que, habitualmente, sujetaba los brazos de los chicos detrás de la espalda mientras Dudley le pegaba.
-encima el mocoso necesita ayuda—gruñeron esa vez Billy y Charley Weasley, ambos hermanos odiaban a los matones, en el pueblo donde vivían había un par de muggles, un pueblo pequeño, había muchos rumores con respecto a la familia Weasley en el mundo Muggle y un día uno niños fueron hasta la Madriguera y se metieron con ellos, por eso odiaban los matones.
Dudley suspendió su fingido llanto de inmediato.
-claro delante de su amiguito va de duro—dijo Dora en un tono ofendido.
-que esperabas en un cobarde—dijo Teddy como si dijeron un echo demostrable científicamente.
Media hora más tarde, Harry, que no podía creer en su suerte, estaba sentado en la parte de atrás del coche de los Dursley, junto con Piers y Dudley, camino del zoológico por primera vez en su vida.
Nadie dijo nada, simplemente pasaron el decimo tercer pergamino
A sus tíos no se les había ocurrido una idea mejor, pero antes de salir tío Vernon se llevó aparte a Harry.
—Te lo advierto —dijo, acercando su rostro grande y rojo al de Harry—. Te estoy avisando ahora, chico: cualquier cosa rara, lo que sea, y te quedarás en la alacena hasta la Navidad.
La mayoría pasó al pergamino vigésimo cuarto, mientras que los merodeadores iban por el quincuagésimo segundo.
Incluso los mas pequeños estaban aportando bromas, sobretodo los pequeños gemelos Weasley que para tener 3 años se expresaban muy bien para las bromas, Teddy y Dora parecían también estar muy bien informados.
—No voy a hacer nada —dijo Harry—. De verdad...
Pero tío Vernon no le creía. Nadie lo hacía. El problema era que, a menudo, ocurrían cosas extrañas cerca de Harry
-eso es magia accidental el chico no tiene la culpa—protestó Hagrid.
-no la tiene, la tiene mi hermana, ella sabe que es un mago, y sabe que Harry no lo puede evitar que es magia accidental—gruñó Lily—voy a matarla lenta y dolorosamente—dijo apuntando un par de cosas mas en el pergamino.
-a mi se me acabaron los pergaminos-dijo Cat señalando su montoncito de pergaminos, Sirius miró por encima del hombro de Cat lo que había puesto mientras ella convocaba otro montón de pergaminos
-Cat cariño, no creo que eso sea legal—dijo señalando un punto del pergamino.
-si algo tiene de bueno mi familia es que mi padrino es el ministro de magia ya me encargaré yo de que lo haga legal.
Varios se estremecieron, pero Sirius sonrió pícaramente y le susurró algo al oído, fuera lo que fuera hizo que ella se pusiera colorada para le diversión de todos.
En una ocasión, tía Petunia, cansada de que Harry volviera de la peluquería como si no hubiera ido, cogió unas tijeras de la cocina y le cortó el pelo casi al rape,
-NOOOOOOOOOOOOOOOO!—gritó James como si le estuvieran torturando con quince mil cruciatus, calló de rodillas al suelo y alzó la manos al aire—COMO HAN PODIO MANCILLAR EL HONORABLE PELO POTTER, COM HAN OSADO TOCAR NUESTRA REAL CABELLERA—dijo el chico con dramatismo
Lily a su lado le dio una colleja.
-deja de comportarte como un niño de tres años.
-nosotros nos comportamos ben—dijeron Arctorus, Fred y George al mismo tiempo mirando a los adultos con inocencia
Casi todos los adultos estallaron en sonoras carcajadas, Sirius cogió en brazos a su hijo y le dijo lo orgulloso que estaba de él ante la mirada desaprobadora de Catherine. Molly por otro lado regañaba a sus hijos pequeños por haber dicho eso pero a risa de los Prewett y Arthur hacía que los niños no tuvieran miedo de la bronca
exceptuando el flequillo, que le dejó «para ocultar la horrible cicatriz». Dudley se rió como un tonto, burlándose de Harry, que pasó la noche sin dormir imaginando lo que pasaría en el colegio al día siguiente, donde ya se reían de su ropa holgada y sus gafas remendadas. Sin embargo, a la mañana siguiente, descubrió al levantarse que su pelo estaba exactamente igual que antes de que su tía lo cortara.
En ese momento James cogió a Harry al que habían dejado anteriormente en la zona de niños, lo cogió y lo abrazó con una enorme sonrisa orgullosa.
-estoy orgullosos de ti hijo, as salvado el hermoso pelo de los Potter.
-James te quieres sentar y dejar a Harry jugar con los otros niños?—protestó Lily.
-pero es que…
-de es que nada siéntate ya!—ordenó lily un tanto Mosqueda por la interrupciones.
Como castigo, lo encerraron en la alacena durante una semana, aunque intentó decirles que no podía explicar cómo le había crecido tan deprisa el pelo.
-¡joder Petunia que es magia accidental lo sabes de sobre vieja frígida—dijo James alterado, por su puesto se ganó un colleja de Lily.
-te he dicho que no digas tacos
-vamos mujer que no es para tanto decir joder—dijo Siirus defendiendo a su amigo.
-¡joder!—gritaron a la vez Fred, George, Arctorus, Harry, Ron y Neville
4 madres fulminaron con la mirada a Sirius y James, estos se encogieron y se pusieron detrás de Remus como protección, al principio les protegió por su amistad, pero cuando Charley, Dora y Teddy corearon a los mas pequeños por diversión Remus se volvió como un padre furioso hacía sus dos mejores amigos para regocijo de los pequeños.
El profesor Dumbledore divertido les pidió calma para poder seguir leyendo.
Otra vez, tía Petunia había tratado de meterlo dentro de un repugnante jersey viejo de Dudley (marrón, con manchas anaranjadas).
-que horterada—dijo Sirius para aligerar en ambiente donde las mujeres querían su cabeza, James también iba a decir algo pero se contuvo al ver como todas le fulminaban con la mirada.
Cuanto más intentaba pasárselo por la cabeza, más pequeña se volvía la prenda, hasta que finalmente le habría sentado como un guante a una muñeca, pero no a Harry. Tía Petunia creyó que debía de haberse encogido al lavarlo y, para su gran alivio, Harry no fue castigado.
-esa fue buena Mini-cornamenta—dijo Sirius animando al Harry del libro.
-que raro que no lo castigue—dijo en un tono pensativo Cat—tal vez Petunia sabe que no puede evitarlo y no lo castiga, pero como su marido está cerca lo hace para aparentar que no le importa Harry?—preguntó.
-me da igual si te soy sincera me pensó vengar igualmente—dijo Lily apuntando mas cosas en el montón de pergaminos que ya llegaba.
Por otra parte, había tenido un problema terrible cuando lo encontraron en el techo de la cocina del colegio. El grupo de Dudley lo perseguía como de costumbre cuando, tanto para sorpresa de Harry como de los demás, se encontró sentado en la chimenea.
Se quedaron todo en silencio de golpe.
-se trasladó?—preguntó sorprendido Hagrid
-es imposible, apenas era un niño—dijo Ted también muy sorprendido
-tío Harry es genial—exclamó Teddy dando un salto animado, Sirius y James corearon al pequeño con lo guai que era Harry
Los Dursley recibieron una carta amenazadora de la directora del colegio, diciéndoles que Harry andaba trepando por los techos del colegio. Pero lo único que trataba de hacer (como le gritó a tío Vernon a través de la puerta cerrada de la alacena) fue saltar los grandes cubos que estaban detrás de la puerta de la cocina. Harry suponía que el viento lo había levantado en medio de su salto.
Todos se rieron.
-Harry era delgado pero no creo que tanto—dijo Hermione divertida
Mientras conducía, tío Vernon se quejaba a tía Petunia. Le gustaba quejarse demuchas cosas. Harry, el ayuntamiento, Harry, el banco y Harry eran algunos de sus temas favoritos.
Aquella mañana les tocó a los motoristas.
—... haciendo ruido como locos esos gamberros —dijo, mientras una moto losadelantaba.
—Tuve un sueño sobre una moto —dijo Harry recordando de pronto—. Estaba volando.
-mala elección de conversación—dijo Arthur.
Sirius por otro lado parecía indignado con lo que había dicho Arthur.
-si habla de mi moto nada puede ser malo—dijo el animago.
Tío Vernon casi chocó con el coche que iba delante del suyo. Se dio la vuelta en el asiento y gritó a Harry:
— ¡LAS MOTOS NO VUELAN!
-vale si, puede que tuvieras razón y no fuera buena idea decir eso-admitió Sirius
Arthur le dirigió una mirada superior de "te lo dije"
Su rostro era como una gigantesca remolacha con bigotes.
Dudley y Piers se rieron disimuladamente.
—Ya sé que no lo hacen —dijo Harry—. Fue sólo un sueño.
Era un sábado muy soleado y el zoológico estaba repleto de familias.. Aquello tampoco estaba mal, pensó Harry, mientras observaban a un gorila que se rascaba la cabeza y se parecía notablemente a Dudley, salvo que no era rubio.
-creo que eso se puede arreglar—dijeron a la vez, James, Sirius, Remus, Arthur, Ted, Hadrid, Lily, Cat, Dora y Teddy con sonrisas maliciosas, aunque un poco sorprendidos de haber dicho todos los mismo al mismo tiempo.
Los que no habían dicho nada simplemente asintieron en conformidad.
Comieron en el restaurante del zoológico, y cuando Dudley tuvo una rabieta porque su bocadillo no era lo suficientemente grande, tío Vernon le compró otro y Harry tuvo permiso para terminar el primero.
-tubo permiso para terminar el primero—gruñó James poniéndose rojo de la futiraa su lado Lily estaba igual de enfadada.
Más tarde, Harry pensó que debía haber sabido que aquello era demasiado bueno para durar.
-por que será que no me gusta nada esa frase—dijo Lily poniendo mala cara. James la abrazó por un hombro y se volvió para mirar a su hijo que para su sorpresa había dejado de jugar con Ron y Neville y había escalado hábilmente la pequeña cuna donde dormía Ginny Weasley, el niño miraba a la pequeña con curiosidad.
James se levantó y lo bajo antes de que se fuera a caer, le sorprendió que Harry le lanzara una mirada un poco molesta pero enseguida volvió a jugar con sus nuevos amigos.
Después de comer fueron a ver los reptiles.
-que asco serpientes—dijo Sirius mirando de refilón a Snape, sin darse cuenta de que se le acercaba peligrosamente una colleja.— auch!—se quejó sobándose la zona golpeada y mirando mal a la madre de su hijo.
-asi que me tienes asco—dijo ella en un tono amenazador—esta claro que tendré que dormir con Reg en la misma habitación así estaremos las dos serpiente juntas.
-espero que no le tengas tanto asco a las serpientes como dices Sirius o no te podré dejar que visites a Dora—dijo Andrómeda mirando a su primo amenazadoramente
-pero es que no todas las serpientes dan asco—dijo él rápidamente—a vosotras os quiero mucho primita querida. Y tu eres mi amor Cathy—dijo dulcemente.
Por su puesto ninguna de las dos se creyó nada, y por su puesto Sirius se quedó sin su ración de mimos de Cat, lo peor fue ver la risa de su hermano por cometer esa estupidez, pero es que además Arturo parecía tan divertido como su tío.
Dudley encontró rápidamente la serpiente más grande
-se nota que el niño debería ser un Slytherin—dijo James indicando claramente que ser un Slytherin era un insulto, normalmente Sirius acompañaría ese comentario pero estaba demasiado entretenido intentando llamar la atención de Cat.
-Haz que se mueva —le exigió a su padre.
Tío Vernon golpeó el vidrio, pero la serpiente no se movió.
—Hazlo de nuevo —ordenó Dudley.
Tío Vernon golpeó con los nudillos, pero el animal siguió dormitando.
—Esto es aburrido —se quejó Dudley. Se alejó arrastrando los pies.
-menos mal, pobre serpiente—dijo Cat poniendo cara triste—con lo feo que tiene que ser ese niño la pobre serpiente tendrá pesadillas.
Muchos asintieron por diversión, pero lo leales Slytherins asintieron muy seriamente.
Harry se movió frente al vidrio y miró intensamente a la serpiente. Si él hubieraestado allí dentro, sin duda se habría muerto de aburrimiento, sin ninguna compañía, salvo la de gente estúpida golpeando el vidrio y molestando todo el día. Era peor que tener por dormitorio una alacena donde la única visitante era tía Petunia, llamando a la puerta para despertarlo: al menos, él podía recorrer el resto de la casa.
Hermione solo podía oír el incesante rasgón de la pluma sobre el pergamino
De pronto, la serpiente abrió sus ojillos, pequeños y brillantes como cuentas. Lenta, muy lentamente, levantó la cabeza hasta que sus ojos estuvieron al nivel de los de Harry. Guiñó un ojo.
-espera, repite eso—le pidió James a Albus que parecía tan sorprendido como el resto
-Cat, cariño vuestras amigas las serpientes, guiñan los ojos a la gente?—preguntó Sirius mitad en broma mitad en serio
Lily miró a Hermione que a su vez le devolvió la mirada y se encogió de hombros.
Harry la miró fijamente. Luego echó rápidamente un vistazo a su alrededor, para ver si alguien lo observaba. Nadie le prestaba atención. Miró de nuevo a la serpiente y también le guiñó un ojo. La serpiente torció la cabeza hacia tío Vernon y Dudley, y luego levantó los ojos hacia el techo. Dirigió a Harry una mirada que decía claramente:
—Me pasa esto constantemente.
-soy el único al que le está pareciendo algo raro esto?—preguntó Arthur mirando al matrimonio Potter, los cuales le estaban dirigiendo una mirada preocupada a su hijo que jugaba tranquilamente en el corralito de los niños.
—Lo sé —murmuró Harry a través del vidrio, aunque no estaba seguro de que la serpiente pudiera oírlo—. Debe de ser realmente molesto.
-vale, espero que no valla a pasar lo que estoy pensando—dijo Cat en bajito empezando a hacerse una idea de lo que pasaba.
La serpiente asintió vigorosamente.
-¡madre de dios!—exclamó Cat
Las caras de sorpresa se extendieron entre todos los que había en a habitación.
-es imposible—dijo James mirando a su hijo—mi hijo no puede hablar Parcel, esa lengua es hereditaria y en mi familia no hay nadie relacionado con Slytherin
-bueno James podrías tener alguna relación lejana, ten en cuenta que las familias de magos están muy relacionadas—dijo Arthur intentando calmar al Potter que parecía estar sufriendo un ataque de histeria y Lily estaba tan sorprendida que no hacía nada por tranquilizar a su marido.
-no es imposible, cuando cumplí los 17 años miré todo mi árbol genealógico todo al completo, no estamos ni si quiera cerca de los Slytherins, de hecho toda mi familia, y cuando digo toda es que es toda, ha sido siempre Gryffindor, ni si quiera hemos sido Hufflepuffs y Ravenclaw. Miré también libros antiguos que hablan de la genealogía de la familia, algunos libros dicen incluso que estamos ligeramente emparentados con Godric Griffindor, pero no con Slytherin, es imposible que mi hijo lo halla heredado.
James empezó a dar vueltas de un lado al otro preocupado
Lily miraba a su hijo como si esta fuera a decirle por que hablaba Parcell. Sirius estaba tan preocupado como James y miraba a su ahijado con procupacio.
-pero ¿Por qué hablar Parcell es malo?—preguntó Teddy intrigado—es muy chulo, pero tío Harry nunca me lo a enseñado
-es porque ya no puede hablar Pacel—dijo Hermione a Teddy
Aquellos intensificó las miradas interrogantes de todos.
-como es que en el libro pone que puede hablar Parcel y tu dices que "ahora no pude hablarlo"—preguntó Snape sin entender nada, aunque todos tenían la misma cara…bueno…todos menos Hermione y Dumbledore que parecía pensativo.
-será mejor que sigamos leyendo los libros lo dicen todo—dijo Hermione
—A propósito, ¿de dónde vienes? —preguntó Harry
La serpiente levantó la cola hacia el pequeño cartel que había cerca del miró con curiosidad. «Boa Constrictor, Brasil.»
-vale está claro, mi hijo habla Pacel—dijo James mirando a su pequeño.
Lily cogió la mano de su esposo.
-a mi no me importa eso, que Harry hablé Parcel no significa que sea un a mala persona—dijo Lily. James asintió dándole la razón a su mujer
— ¿Era bonito aquello?
La boa constrictor volvió a señalar con la cola y Harry leyó: «Este espécimen fuecriado en el zoológico».
—Oh, ya veo. ¿Entonces nunca has estado en Brasil?
Mientras la serpiente negaba con la cabeza, un grito ensordecedor detrás de Harry los hizo saltar.
— ¡DUDLEY! ¡SEÑOR DURSLEY! ¡VENGAN A VER A LA SERPIENTE! ¡NO
VAN A CREER LO QUE ESTÁ HACIENDO!
-mierda pillado—dijo Ted mirando el libro.
Dudley se acercó contoneándose, lo más rápido que pudo.
—Quita de en medio —dijo, golpeando a Harry en las costillas. Cogido por sorpresa, Harry cayó al suelo de cemento.
-maldito niño—dijo Sirius cabreado. James estaba igual
-como vuelva a tocar a mi hijo se las verá conmigo.
-y con nosotros—dijeron los Prewett al mismo tiempo, los demás que había en la habitación asintieron.
Lo que sucedió a continuación fue tan rápido que nadie supo cómo había pasado: Piers y Dudley estaban inclinados cerca del vidrio, y al instante siguiente saltaron hacia atrás aullando de terror.
Harry se incorporó y se quedó boquiabierto: el vidrio que cerraba el cubículo de la boa constrictor había desaparecido.
-no jodas!—exclamó entusiasmado Sirius, por su puesto se ganó una buena colleja de Cat.
-que pasada James tu hijo es genial, valla forma de magia accidental—dijo Ted entusiasmado, Arthur a su lado estaba igual de divertido
-es que mi hijo es el mejor como su padre—dijo James inflando el pecho de orgullo, por su puesto se ganó una buena colleja por parte de Lily
-pues yo creo que eso de ser tan genial lo heredó de Lily y no de ti James—dijo Alice pensativamente—creo recordar que Lily era mucho mas espectacular con la magia accidental
Lily se sonrojó y James fingió enojarse.
-nadie es mejor que yo señora Longbottom
-pues creo que Alice tiene razón señor Potter—dijo Cat—vosotras que pensáis chicas?—preguntó Cat a las demás mujeres. Estas sonrieron maquiavélicamente.
-esta claro que eso es de Lily—dijo Molly divertida.
-es que ella es genial James no podría haber sido tan genial a los 11 años—dijo Andrómeda de forma maliciosa
Todas las mujeres de la sala (incluyendo a Mcgonagall) sonrieron de forma perversa al meterse con James, los hombre se estremecieron (incluso Snape y Dumbledore) ante aquellas miradas.
La descomunal serpiente se había desenrollado rápidamente y en aquel momento se arrastraba por el suelo. Las personas que estaban en la casa de los reptiles gritaban y corrían hacia las salidas. Mientras la serpiente se deslizaba ante él, Harry habría podido jurar que una voz baja y sibilante decía:
—Brasil, allá voy... Gracias, amigo.
-veis, si es que todas las serpiente somos fantásticas—dijeron Andrómeda y Cat el mismo tiempo.
Solo Snape y Regulus asintieron los demás negaron con la cabeza (excepto las mujeres que miraron a Cat como si ella fuera la única excepción)
El encargado de los reptiles se encontraba totalmente conmocionado.
—Pero... ¿y el vidrio? —repetía—. ¿Adónde ha ido el vidrio?
-no está, a desaparecido—dijo Frabien fingiendo sorpresa
-es imposible, esto debe ser cosa de magia—dijo Guideon fingiendo la misma sorpresa que su hermano
-eso es imposible Guideon, la magia no existe—dijo Fabian como reprendiendo a su hermano.
-es cierto hermano lo siento profundamente—dijo Guideon poniendo cara de tristeza
Molly les dio una colleja a cada uno.
-queréis comportaron como personas adultas—preguntó enfadada
Guidoen y Fabian se miraron con sonrisas divertidas
Piers y Dudley no dejaban de quejarse. Por lo que Harry había visto, la serpiente no había hecho más que darles un golpe juguetón en los pies, pero cuando volvieron al asiento trasero del coche de tío Vernon, Dudley les contó que casi lo había mordido en la pierna, mientras Piers juraba que había intentado estrangularlo.
-que pena que eso no hubiera pasado de verdad—dijeron Teddy y Ted a la vez, ambos se miraron y se rieron. Remus miró como embelesado a su hijo, oírlo reír se le hacía extraño, un niño tan parecido a él pero al mismo tiempo tan distinto, estaba claro que el la personalidad había salido a su madre, eso le llebo a preguntarse quien sería la madre de su hijo.
Pero lo peor, para Harry al menos, fue cuando Piers se calmó y pudo decir:
—Harry le estaba hablando. ¿Verdad, Harry?
-Sirius, James, apuntad a ese mocoso en la lista—dijo Lily a su esposo y a su "cuñado"
James y Sirius lo hicieron encantados.
Tío Vernon esperó hasta que Piers se hubo marchado, antes de enfrentarse con Harry. Estaba tan enfadado que casi no podía hablar.
—Ve... alacena... quédate... no hay comida —pudo decir, antes de desplomarse en una silla.
-¡que no hay comida!—gritó enfadada Lily fulminando al libro—James espero que e broma que le hicisteis a los Slytherin en vuestro cuarto año después de navidades esté incluida en esa lista, pero quiero que tenga esa sustancia tan asquerosa que le pusisteis a la broma de después del partido contra Hufflepuff en quinto.
-tranquila cariño estoy en ello, pero en cuando a la sustancia estaba pensando mejor en la de sexto…
-cual, la de las cucarachas aplastadas con algas del lago podridas?—preguntó Sirius a James también apuntando en el pergamino
-en realidad estaba pensando en la del moco de troll.
-si es buena idea…
-poned todas las sustancias que habéis hecho en vuestra vida—dijo Lily para cortar la conversación y que escribieran mas rápidamente
-James procura no olvidar la sustancia del plan 5-b4-s—dijo Remus—no pudimos llegar a usarla pero creo que es buena idea.
Las sonrisas de James y Sirius eran inmensas
-eres un genio Lunático—dijeron al mismo tiempo
-mi padre es el mejor—dijo orgulloso Teddy mirando a su padre con orgullo, haciendo que Remus se ruborizara pero sonriera a su hijo y lo abrazara.
-no me puedo creer que lo dejase sin comer—dijo Molly furiosa—está en plena etapa de crecimiento es en ese momento precisamente cuando mas debería comer
-mama, puede que tengas razón pero todos los niños según tu estamos en etapa de desarrollo—dijo Bill mirando inocentemente a su madre.
Algunos se rieron pero las madres desde luego que no.
-tu madre tiene razón, tenéis que comer bien mientras crecéis—dijo Andrómeda—y eso incluye comer verduras jovencita—dijo mirando amenazadoramente a su hija que se protegió detrás de su padre.
-Andrómeda cariño no creo que haga falta que la niña coma tantas verduras—dijo Ted intentando suavizar a su mujer
-si es necesario Ted y mas te vale que te pongas de mi parte o tu también comerás verduras a tutiplén
Ted tragó saliva
-lo siento cariño lo intenté—le dijo a su hija que lo miró de mala manera.
-cobarde—dijo la niña inflando las mejillas
Y no podía recordar nada de sus padres. Sus tíos nunca hablaban de ellos y, por supuesto, tenía prohibido hacer preguntas. Tampoco había fotos de ellos en la casa.
-maldita Petunia—dijo Lily con los ojos llorosos—como puede no haberle dicho nada de nosotros
James la abrazó y el matrimonio miró a su hijo.
Cuando era más pequeño, Harry soñaba una y otra vez que algún pariente desconocido iba a buscarlo para llevárselo, pero eso nunca sucedió:
-donde demonios estábamos nosotros—dijeron Remus y Sirius a la vez
-lo sabréis en el tercer libro—dijo Hermione, ante las miradas ansiosas que se dirigieron Frank, James, Sirius, Remus, Arthur, Ted y Hagrid Hermione se puso imaginar por donde iban los tiros así que hechizó los libros colocándolos en una pila y rodeando a los libros había un especie de cúpula.
-ahora no los podréis tocar—dijo la joven, los hombre le fruncieron el ceño.
los Dursley eran su única familia. Pero a veces pensaba (tal vez era más bien que lo deseaba) que había personas desconocidas que se comportaban como si lo conocieran. Eran desconocidos muy extraños. Un hombrecito con un sombrero violeta lo había saludado, cuando estaba de compras con tía Petunia y Dudley Después de preguntarle con ira si conocía al hombre, tía Petunia se los había llevado de la tienda, sin comprar nada. Una mujer anciana con aspecto estrafalario, toda vestida de verde, también lo había saludado alegremente en un autobús. Un hombre calvo, con un abrigo largo, color púrpura, le había estrechado la mano en la calle y se había alejado sin decir una palabra. Lo más raro de toda aquella gente era la forma en que parecían desaparecer en el momento en que Harry trataba de acercarse.
-está claro que son magos—dijo Alice
-valla no me había dado cuenta—dijo con sarcasmo Regulus, por su puesto se ganó una colleja de Cat.
-mas respeto Reg—dijo la joven—o esta noche duermo con Sirius
Reg fulminó con la mirada le enorme sonrisa de Sirius que el mismo tiempo que lo miraba decía "fastídiala hermano, venga que tu eres único en eso y a mi me lo pones mas fácil"
-bueno, esté capitulo ya está. Seguimos con el siguiente?—preguntó Albus
Las madres negaron.
-vamos a esperar un poco, tenemos que dar de comer a los niño y atenderles un poco—dijo Molly.
Todas se levantaron y fueron a hacer distintas cosas, Hermione y Andrómeda fueron a la cocina y preparar un tentempié pues todavía no era la hora de la comida. Molly se dedicó a cambiar a Ginny y Ron y asegurarse que los gemelos no hubieran roto nada, Cat por otro lado perseguía a su hijo que no quería vallarse, y Alice y Lily cambiaban a sus respectivos hijo y ayudaban un poco a Molly.
La única de las mujeres que se quedó (a excepción de Dora) era la profesora Mcgonagall que no parecía tan pensativa como el propio Dumbledore, aunque rápidamente se olvidó de en que estaba pensando cuando Bill y Ted empezaron a hacer preguntas sobre Hogwarts, Bill iba a empezar ese mismo año Hogwarts, mientras que a Teddy le quedaba un año y quería saber lo máximo posible.
Charley y Dora preguntaba a Hagrid sobre distintos tipo de animales del bosque prohibido, pero sobre todo de dragones.
Percy no se despegaba de su madre mientras esta hacía todas las cosas mientras que los gemelos al haber perdido a su amigo de juegos Arturo (como ellos también los llamaban) se dedicaron a jugar con sus tíos, los Prewett, (aunque mas que jugar se dedicaban a robarles las varitas y lanzar luces y chispas para asustar a sus tíos).
Los hombre se miraban unos a otros y comentaban el capitulo, preguntándose sobretodo, (por lo menos el que mas se lo preguntaba era James) como era que su hijo podía hablar Parcell
