Capitulo 21: juicio parte 1
Narrador omnisciente
El sol ya iba en la mitad de su camino, pronto comenzaba a hacer frio en donde daría comienzo a la noche
-¿crees que este bien?-preguntaba de forma triste y monótona pinkie la cual aun llevaba su melena lacia, sus ojos no querían despegarse del piso y sentía como su tristeza la llenaba en todo su ser
-ella estará bien…-comentaba de forma irritada, sin embargo hacia el esfuerzo para no ser tan brusca con pinkie, los ojos de rainbow miraron hacia los lados para encontrarse con la única fuente lumínica en la cual habían unos barrotes que impedía que ambas yeguas escaparan.
Lo único que podía hacer la pegaso cian era mirar por los barrotes, se encontraba a varios metros sobre el aire, de inmediato se encontró con la mirada iracunda y penetrante de uno de los tantos guardias pegasos que volaban en conjunto como método de seguridad ante ellas, rainbow le habría devuelto la mirada e incluso podría levantarle la voz, sin embargo lo que le había pasado a su amiga le mantenía enojada y triste
-¿cómo esta ella?-preguntaba rainbow al no poder aguantar el suspenso, sus cascos se toparon con los barrotes los cuales eran fríos y le recordaban a la pegaso arcoíris lo delicada que es la situación
-¡silencio!... esta estable-comentaba secamente para volver su mirada hacia al frente, eso le dio un pequeño halo de esperanza a ambas yeguas, la prisión voladora liderada por varios soldados iban llegando al castillo.
-definitivamente esto va a causar conmoción en canterlot-le susurraba un soldado pegaso a otro
-mi hija la admiraba… esto pasa por darle demasiada libertad a una potrilla-le respondía el otro soldado.
La princesa celestia junto a varios ponis de la nobleza encargados de la seguridad de equestria se dirigían a observar quienes eran los ponis que habían realizado magia negra en equestria, celestia no estaba de buen ánimo, desde que nightmare moon había ocasionado el caos a equestria hace un año, tomaron la medida de organizar un grupo de ponis que ayudarían a la princesa en caso de que ella estuviera ausente, a celestia le era molesto, su poder como gobernante se había reducido desde aquel incidente en donde su hermana había ocasionado problemas y haberla perdonado, si este problema era aun mas grave podría perder aun mas su poder de gobernante
-princesa, funcionarios-el pegaso líder hacia una reverencia ante el grupo de ponis de la nobleza, la sala estaba llena de soldados en especial de unicornios, se lograba escuchar el chirrido de las ruedas de la prisión la cual era tirado por soldados terrestres, en su mente rogaba que esto tan solo fuera algo de lo cual no debía preocuparse.
Lentamente la puerta la cual tenía los barrotes era abierto mediante magia por uno de los unicornios en donde revelo a dos yeguas, una de pelaje rosado y otra de pelaje celeste, celestia abrió de par sus ojos al ver a las amigas de su pupila twilight sparkle
-tan solo son una potrillas-decía el funcionario más viejo, celestia se mordía el labio inferior, algo extraño estaba pasando, pero para su suerte no estaba involucrada su aprendiz
-princesa celestia… hay otra involucrada-la cara del soldado se mostraba dudoso al decir quién mas era, celestia leyó a la perfección la mueca del soldado, solo dos yeguas le vinieron a la mente, su hermana luna y su aprendiz twilight, su ojo izquierdo tiritaba ante la posibilidad de una de las dos
-¿Quién? …-preguntaba una funcionaria, celestia cerraba fuertemente los dientes a modo de nerviosismo, no podía hacer que el soldado escondiera información a los funcionarios, cerró fuertemente los ojos, el soldado comprendió que debía hablar
-twilight sparkle… está involucrada también-todos los funcionarios, incluso los soldados se encontraban estupefactos, el enunciado golpeaba fuertemente la cabeza a celestia, pero rápidamente los abrió en una mueca neutral, sintió como todos en la sala lo miraban, miradas llena de dudas y desconfianza hacia la princesa
-¡princesa!, twilight esta herida-comentaba pinkie, donde súbitamente un soldado le gritaba que se callara, la princesa se preocupo de inmediato, sin embargo no podía mostrar emoción alguna, su actitud y acciones estaban siendo juzgadas
-soldado, prosiga con la inspección-decía secamente a un soldado unicornio, todos estaban en silencio observando como el unicornio junto a su escuadrón hacían brillar sus cuernos en donde una esfera de color blanca se elevaba en el aire encima de las dos yeguas, dos soldados llevaban una camilla en donde se encontraba twilight quien tenía vendada la cabeza, celestia se sorprendió en supremacía
-"por favor espera twilight, en cuanto demuestre que son inocentes las ayudare"-dejaron la camilla en el suelo cerca de ambas yeguas, la luz comenzó a brillar intensamente en donde de súbito de sus cuerpo emergían un pequeño humo negro, en especial de la pegaso cian, celestia estaba espantada, por el momento no tenia argumento de que ella eran inocentes
-¡que colosal cantidad de magia oscura!-comentaba uno de los tantos funcionarios que había
-¡somos inocentes!-gritaba dash
-¡silencio!-alzaba la voz la gobernante, dash quedo atónita, pronto miro impotente el suelo, sintió un profundo odio hacia la princesa, la habían ayudado en el pasado y como las trataba ahora la enfurecía y la llenaba de melancolía
-ambas serán encerradas hasta su juicio, en cuanto a mi…-viro su cabeza para encontrarse con twilight la cual aun se encontraba inconsciente, las palabras le costaban salir de su hocico
-…aprendiz debido a que esta lastimada será llevada con un medico con vigilancia-la regente se daba la vuelta para galopar hacia la salida, los funcionarios se la quedaron viendo sin saber que decir ni que hacer, que la aprendiz predilecta de una de las más grandes hechiceras del milenio haciendo magia negra, eso daba traspié a dudar que cosas de le eran enseñadas a la potrilla
-vámonos, hay que dejar trabajar a los soldados-decía para seguir galopando, en ese momento los funcionarios siguieron sin chistar a su gobernante, en sus mentes nacía un pequeño brote de duda ante las acciones de su gobernante.
Han pasado dos horas desde el encuentro de twilight y sus amigas con la gobernante celestia, en estos momentos twilight se encontraba en cama en una habitación del castillo, la habitación estaba bastante apartada del resto, afuera de la entrada se encontraban guardias unicornios, adentro tan solo se encontraba el doctor realizando un hechizo curativo, en la cabeza de twilight se podía observar una venda que rodeaba su frente arriba del cuerno. De súbito dos ponis los cuales venían galopando rápidamente se acercaban hacia la habitación
-permiso-decía rápidamente la unicornio quien sin reducir su velocidad esperaba que uno de los guardias se moviera de la puerta para poder entrar, el soldado en silencio tan solo se quedo de pie sin moverse, la unicornio al notarlo freno fuertemente quedando a centímetros del soldado
-¡por favor déjenme pasar soy la madre de twilight sparkle!-decía la unicornio mirando directamente los ojos dorados del soldado el cual seguía mostrando un rostro inexpresivo
-¡querida!-gritaba el esposo el cual llegaba a la escena
-por favor, déjenos pasar-gritaba la madre al guardia, el soldado aun se mantenía sin expresión
-la interna está acusada de hacer magia oscura, está prohibido que alguien entre a la habitación-decía en un tono monótono el unicornio soldado, el padre se había preocupado por lo que dijo, el se acordaba que en una de las cartas de su hija que le contaba que estaba estudiando magia oscura, en ese momento se había mordido el labio
-¡princesa celestia!-alzaba la voz su esposa, el grito había roto el tren de pensamiento de su esposo, alzo la vista para encontrarse con la presencia imponente de la princesa
-acompáñenme a mi despacho... necesito informarle sobre el juicio de su hija-decía la princesa, ella en una mirada rápida observaba al soldado el cual aun mantenía una mirada fría y penetrante, pero que no estaba dirigida a ellos, los padres sintieron un horrible temor al escuchar el enunciado de la princesa, su hija envuelta en un problema de semejante magnitud, sus hocicos estaban abiertos, y sus ojos totalmente abiertos de la impresión, de inmediato la perspectiva de la dulce y buena princesa se tornaba y deformaba en la posible verdugo que mandara a su hija a la cárcel o algo peor
-princesa, mi hija debe ser inocente-gritaba totalmente desesperada la unicornio, la cual comenzaba a recorrerle lagrimas en los ojos, el padre mantenía la mirada perdida en el suelo, la princesa se mantenía estática, mientras la madre tenía la cabeza baja sollozando levemente sintió la ala de su majestad, en ese momento sintió un poco mas de calma, podía sentir como la calma iba llenándola poco a poco, su mente le daba la imagen de una sonrisa y mirada compasiva propia de su majestad y escuchar las palabras "no se preocupe twilight es inocente", la madre esperanzada por su imaginación la alzo para que su mirada se encontrara rápidamente junto a la de ella... y sintió como su imaginación le había dado una horrible pasada
-vamos a mi despacho tenemos que hablar seriamente sobre la situación de twilight-la unicornio tenía el contacto visual con los ojos de su majestad. De inmediato sintió la frialdad de su mirada que destrozaba la esperanza de la inocencia de su hija, y su voz seca y directa destrozaba toda idea de convencerla sobre algún trato intermedio y especial
En ese instante la princesa se dirigía hacia su despacho sin mirar hacia atrás, su paso era lento, la madre mantenía una mirada perdida envuelta en las pocas lagrimas que le quedaban, ella se había quedado estática mientras sentía un casco que tocaba su hombro, ella de inmediato volteo para encontrarse con la mirada de su esposo, su mirada mostraba comprensión y hacia una señal con sus ojos para darle a entender que siguieran a la princesa y por ultimo froto su mejilla junto a la de ella en señal de "estoy contigo", la acción había logrado que la unicornio sonriera levemente, sin embargo se borro rápidamente para seguir a la princesa hacia su despacho.
El camino fue silencioso, el sonido de sus cascos era el único sonido al caminar, ninguno de los tres ponis hablo
-tome asiento-la voz de la princesa sonaba más amena, ambos ponis al ingresar al despacho lograron observar dos cojines de un tono rojo brillante con algunos nudos como adorno, sin chistar se sentaron, ambos tragaban saliva mientras se preparaban para escuchar lo que la gobernante tenía que decir
Al exterior de la única ventana del despacho se encontraban unas ramas carentes de hoja en el cual revoloteaban dos pajaritos, ambos comenzaban a volar para chocar entre ellos mientras se comunicaban, al interior del despacho los padres de twilight escuchaban lo que la princesa planteaba ante la posible solución y resolución del juicio, sus caras estaban inexpresiva, la de la princesa no era mejor, el unicornio colocaba su casco encima de la de su esposa en señal de fuerza
-pero... es tan solo una potrilla-comentaba con voz quebrada la madre, el padre la abrazo para acercarla hacia él y poder calmarla
-ya querida... es solo un posible final-el padre quería mostrarse fuerte, pero sentía que pronto iba a ceder, le era muy doloroso que esa fuera el posible destino de su hija.
-lo lamento, pero es todo lo que puedo hacer-se excusaba la gobernante, ambos ponis al rato después salían del despacho, debían volver a sus trabajos aunque en esos momentos los ánimos que tenían eran casi nulos, habían acordado que iba a hacer todo lo posible para que twilight pudiera recibir visitas
-"aun te queda otra aprendiz"-pensaba el padre, no podía evitar sentir la ira al sentir como su hija fue remplazada por la nueva prodigio de la magia, los que más le enojaba era el que teniendo a equestria en sus pezuñas no pudiera simplemente evitar todo esto, su esposa se veía bastante decaída, el unicornio daba una mirada hacia la puerta del despacho de la princesa.
Las horas pasaban y la princesa logro acceder a que la paciente twilight y pudiera recibir visitas, siempre que dos soldados vigilaran la escena.
-¡que!-gritaba una poni terrestre, la unicornio llego a cerrar los ojos por semejante grito
-twilight sparkle está acusada de realizar magia oscura-le comentaba la unicornio, la poni terrestre de pelaje lila se quedo pensando
-anda el rumor de que la princesa le estaba enseñando en secreto magia prohibida-
-será mejor que vaya a ver ese asunto por mi misma... nos vemos después amiga-ambas ponis se despedían para que la poni terrestre se dirigiera de inmediato a donde su mentora
-maestra... ¡maestra!-llamaba y tocaba fuertemente en la puerta del despacho, a los segundos aparecía la figura majestuosa de la gobernante
-lock spell-la gobernante no sintió sorpresa, sabía perfectamente que el chisme se esparciría, pero no pensó que tan rápido
-maestra, ¿puedo pasar?-la princesa se movilizaba para que ella pudiera entrar
-¿princesa que paso?-la gobernante formulaba bien su respuesta
-tu compañera twilight está siendo acusada de realizar magia oscura-respondía secamente
-eso ya lo sé, a lo que me refiero es que si es verdad-sus ojos mostraban una gran concentración
-yo creo que no es verdad y creo en la historia que nos contaron las otras implicadas-spell se sorprendía
-¿las otras implicadas?-
-¡esa es la historia!-gritaba furiosa rainbow
-esperan que creamos que un trozo de pergamino hizo que un dragón creciera y que realizara magia oscura de tal magnitud-resumía el soldado, a su lado se encontraba una asistente que anotaba todo lo que había contado la pegaso cian
-¿cómo está twilight?-preguntaba por enésima vez la poni terrestre, su cabello aun se mantenía lacio
-preocúpate por ti mejor... ya que es posible que no vean nunca más la luz del sol-decía en un tono frio que calaba los huesos de ambas ponis
-¡pero si somos inocentes!-gritaba con todas sus fuerzas y con sus cascos agarrados a los tubos de la celda, comenzaba a moverse histéricamente
-¿un dragón? -preguntaba con curiosidad la poni terrestre de cabello ondulado
-spike-ese nombre repercutía en ella
-¿spike? El pequeño bebe dragón-spell recordaba al dragón que estaba junto con su compañera twilight
-¿pero cómo?-demandaba respuestas la poni color lila claro
-eso ni siquiera yo lo sé-respondía secamente la princesa
-que va a pasar si ella sale culpable-hubo una gran pausa hasta que la princesa respondía
-exiliada-
El dragón el cual se encontraba sentado en un árbol intentaba simplemente descansar
-eres mi asistente numero uno-el dragón simplemente hacia resonar sus dientes y con su hocico formaba una mueca de ira y desagrado ante tal humillación, sin embargo no podía negar que se sentía extraño al escuchar eso de ella
-"lo más importante es, ¿cual va hacer mi próximo movimiento?"-múltiples idea llegaban a su mente, su objetivo principal era liberar a toda su especie del tormento eterno
-"el tártaro"-en su mente una figura se formaba fervientemente, era una pegaso de cabello rosada y pelaje blanco
-maldita yegua-decidió aguantarse, liberar a su especie era lo imprescindible
-cuando termine mi imperio... tendré el poder máximo-en su mente escuchaba la voz del poni que lo había convertido en un huevo, sus ojos rojos quedaron en su memoria
-"el poder infinito... lo recuerdo, quizás obtenga algo al ir a ese lugar"-el dragón se levantaba para comenzar a estirarse y para prepararse a volar. De súbito se dio cuenta como todas las demás creaturas se escondían de él y en sus miradas se reflejaba un profundo miedo, el dragón daba un rugido estridente que hizo que todos los animales salieran corriendo despavoridos del lugar
-aprendan animales quien manda-estiro las alas para elevarse, sabía perfectamente que podría demorarse días en encontrar el paradero exacto del imperio de cristal, pero era su única alternativa.
Continuara
Muchas gracias por leer y esperar
