Capitulo 23: ¿esperanza?
Narrador omnisciente
-donde… ¿dónde estará el imperio?-se decía el dragón mientras se mantenía en el cielo volando, su mirada viajaba rápidamente hacia los lados buscando el imperio de cristal el cual recordaba en el pasado
-¿será que lo destruyeron?… es verdad que fue creado con la esclavitud de los ponis terrestres, pero ¿en verdad lo habrán destruido?-comenzaba a preguntarse el dragón, pronto se mantuvo en el mismo lugar mientras pensaba que hacer
-cuatro días-se decía firmemente mientras aumentaba las revoluciones de sus alas para volar aun más rápido
-sino encuentro el imperio simplemente iré a buscar a mi especie, escuchaste celestia, tu territorio será controlado por los dragones-decía en un arrebato de ira para seguir buscando por el aire el susodicho imperio.
En una celda se encontraban twilight, pinkie pie y rainbow dash las cuales se encontraban en las esquinas con una mirada perdida en el piso, una pequeña luz se filtraba en los barrotes, ninguna tenía el ánimo suficiente para comenzar una conversación
-comienza el juicio-en la mente de twilight retumbaba la voz del juez, en su recuerdo se mantenía la imagen de todos los presentes en el juicio, sus padres y la más importante su maestra
-ante la pena de exilio por uso de magia negra-la voz del juez se escuchaba lentamente en su cabeza, recordaba perfectamente la muecas de miedo de rainbow dash y la mueca inexpresiva de pinkie pie
-¡somos inocentes!, ¡en la biblioteca esta el papiro que causo todo!-un salto temporal en sus recuerdos le mostraba como en el posible veredicto, rainbow comenzaba a argumentar que no era su culpa, tanto twilight como pinkie no sabían que decir
-no se encontró ninguno de los elementos que estaban en su relato-pronto el rostro de rainbow caía en la sorpresa máxima
-¡pero si están ahí!, ¿cierto pinkie?-pronto ambas yeguas vieron a una desesperada rainbow la cual pedía el apoyo de sus compañera, pinkie solo asentía débilmente
-no fue intencional, ni siquiera sabemos de dónde vino-argumentaba twilight, pronto miro a su mentora la princesa celestia la cual tenía una mirada triste, esa mirada desemboco a un profundo sentimiento de derrota en twilight, pronto se quedaba callada, ella sabía que si la princesa tenía ese cara nada se podía hacer.
-ante los… acontecimientos… y la falta de pruebas, solo me queda… decir…-se mostraba a una dificultosa princesa, su hocico temblaba levemente mientras hablaba
-la acusada llamada twilight sparkles… dejara de ser mi estudiante y mi protegida personal…-todos en la sala estaban sorprendidos, pero era de esperarse, el hocico de twilight se abría lentamente, sus ojos se abrían más por cada segundo carente de emoción, pronto su mirada cayó abruptamente al suelo ante la dolorosa frase que decía su mentora y la vergüenza de que fue ante todo un público.
Rainbow y pinkie miraban tristes a su amiga twilight, todos se quedaron en silencio
-las tres yeguas además… serán exiliadas de equestria-todos aun se mantuvieron en silencio, los ojos de twilight tiritaban ante el deseo de llorar y ver un futuro lleno de oscuridad
-¡PERO SOMOS INOCENTES!-gritaba rainbow con un rostro de finas lagrimas que escapaban de sus ojos
-ORDEN EN LA SALA-alzaba fuertemente la voz el juez
-la princesa ha hablado, soldados llévenselas-decía para hacer una seña con el casco, varios soldados iban hacia el trió de yeguas, rainbow miraba con impotencia la escena, jamás podría hacer nada contra los soldados de equestria
-¡NO!, maldición, yo… yo… iba a ser una wonderbolt-decía entre sollozos mientras golpeaba fuertemente con ambos cascos la mesa, pronto todos sintieron una profunda tristeza al ver a yeguas tan jóvenes con un final tan triste.
Lo último que twilight recordaba era el corredor sin fin en donde las tres yeguas iban en silencio hacia su celda llorando
-tranquilas chicas… todo estará… estará…pinkie en un intento de alegrar la situación intento decir algo, pero pronto sintió algo que hace tiempo no sentía, la garganta rota que le impedía seguir articulando palabras
-estará…-pronto los ojos azules de pinkie se llenaban de lagrimas, finalmente dejo salir una llanto de tristeza extrema, pinkie rara vez lloraba, un llanto de hace años se liberaba haciendo sollozar más a las yeguas mientras eran llevadas a una celda.
Twilight se mantenía e su esquina, ante el silencio tenía mucho tiempo para pensar
-spike-murmuraba, no podía creer que todo había empezado con el pequeño dragón que fue la misma acción que la llevo a ser protegida de la princesa
-¡no digas ese nombre!-alzaba la voz rainbow la cual nuevamente soltaba aire por la nariz en señal de furia, nuevamente al ambiente se ponía tenso y en silencio, pinkie se preparaba para decir algo, pero cerraba su hocico, palabras que ya no tenían significado para pinkie se quedaron solamente en su mente.
De súbito abrían la celda, ante la silueta de los soldados el trió de yeguas saltaban ligeramente del susto, el momento había llegado, nuevamente un recorrido largo, nadie decía nada ni mostraban alguna emoción, simplemente ponían su mente en automático para galopar, pronto llegaban a la cámara de exilio.
En una habitación ligeramente grande se encontraban las tres yeguas, cuatro pilares en donde descansaban unos cristales de color rojo, las chicas les recordaba los cristales que habían utilizado en el pasado, estaban la princesa celestia y los funcionarios, el trió de yeguas no podían ni siquiera mirar a los demás ponis, mucho menos twilight a su antigua maestra, pero por respeto y agradecimiento, antes de ser teletransportadas fuera de equestria quería dedicarles algunas palabras
-ma… gobernante de equestria la princesa celestia monarca del sol-twilight comenzaba con mucho respeto, celestia se sorprendía, era protocolo que todo ser que no fuera poni se le dirigiera así, ahora twilight ya no pertenecería a la sociedad equestre, eso le daba suma tristeza a la princesa
-es… una gran gobernante, ha sido lo mejor que ha tenido equestria desde que las tres estirpes se peleaban entre sí, pero…-twilight intentaba reprimirse, sentía odio e ira, su propia maestra la exiliaba, quería decirles tantas cosas entre agradecimientos e insultos por su destino, pero prefirió resumirlo en una sola frase
-sé que es la gobernante y que debe hacer este tipo de cosas, se que a pesar de que no hice nada por falta de pruebas me deben exiliar, tengo más de un millón de cosas que agradecer y ahora tengo algo que cuestionar…-tomaba un poco de aire, mientras se mantenía el silencio
-me decepciona que mi maestra la gobernante y que además casi me costó al vida salvarla no pueda salvarme de esto-twilight entre algunas lagrimas se dirigía junto con las otras yeguas que escucharon todo al centro de los cuatro pilares, celestia sentía tristeza, no por el próximo destino de su pupila, sino por la frialdad y decepción de ella
-soldado, hágalo-escuchar tales palabras de ella después de lo que twilight había dicho había roto profundamente el corazón y confianza de la unicornio violácea, todos los unicornios del lugar hicieron activar sus cuernos en donde los cristales comenzaban a brillar, un destello se hacía presente, finalmente ante la ausencia de las tres yeguas, celestia sintió el peso de la situación, jamás volvería a ver a su pupila.
De súbito el grupo de yeguas aparecían en un lugar oscuro, el trió de damas sentían un leve mareo por el hechizo de teletransportación, pronto ignoraron lo que estaba a su alrededor para entender que estaban fuera de equestria
-no puede ser, somos exiliadas-comentaba penumbrosamente rainbow quien aun tenía la esperanza de que no sucediera, pero fueron disueltas por la realidad
-pero aun podemos… vivir por aquí-decía pinkie intentando elevar la moral del grupo
-¡haciendo que!… de seguro nos enviaron a algún lugar llenos de depredadores-comentaba rainbow, pinkie pronto se quedaba callada, no tenía nada que pudiera ayudar en la situación
-no puedo creerlo-pronto la voz de twilight llenaba el lugar, ambas yeguas le prestaron atención
-¡nos exilio!, después de todo lo que hicimos, salvamos a equestria, salvamos su vida, y aun así no pudo ayudarnos-decía twilight mientras aun mantenía la mirada en el suelo, pronto las demás volvieron a sentirse decaídas, no había futuro para ellas. Pronto twilight al enfocarse en el suelo pudo divisar tenuemente un grabado
-esperen, esto es un grabado de magia-decía sorprendida, aun había una pequeña esperanza, twilight se levantaba y utilizaba su hechizo de iluminación en donde revelaba el mismo grabado que estaba en la cámara de exilio
-¿qué significa?-comenzaba a preguntar twilight al aire
-significa que aun tienen un futuro-una voz se escuchaba la cual asusto al trió de yegua, una figura alta aparecía, era una alicornio de pelaje azulado, sin duda le hicieron recordar al trió de yeguas a nightmare moon
-¡¿nightmare moon?!-comentaba expectante rainbow dash, twilight era la única que sabía que luna estaba en la republica lunar, tanto dash como pinkie estaban sorprendida por su aparición
-eso quiere decir que… estamos en la republica lunar-acotaba twilight, luna daba un asentimiento con la cabeza, tanto dash como pinkie se miraban al no entender la situación que pasaba
-exacto twilight-otra voz se sumaba al cuarto oscuro, aparecía una pegaso de pelaje rosado, sus alas parecían las de un murciélago, twilight sintió una inmersa felicidad al encontrarse con su niñera del pasado
-¡cadance!-gritaba para ir a darle un abrazo, cadance se lo devolvía
-¿qué está pasando?, ¿estamos fuera de equestria?, no entiendo-preguntaba pinkie al no entender la situación
-claro que no, están en la republica lunar, mi hermana me pidió que de forma secreta las teletransportaran acá mientras intentan arreglar su situación-decía de forma calmada luna, el trió de yeguas se miraron entre sí, ninguna dijo algo, sus mentes habían estallado ante tal revelación
-eso quiere decir, que viviremos aquí, no estaremos en el exilio, ¿podre ser aun una wonderbolt?-preguntaba con unas pocas lagrimas de felicidad, pinkie no estaba mejor en donde de la nada sacaba un pañuelo para limpiarse loso ojos
-pues claro, pero aquí están los shadowbolt, por si te interesa-le comentaba luna, twilight aun seguía mirando el vacio
-gracias por la ayuda, princesa luna… espero que no haya resentimiento-comentaba twilight quien rompía el abrazo con cadance, en su memoria retornaba a la memoria la batalla que tuvieron con ella, pinkie y rainbow también volvían a la seriedad, ahora recordaban su batalla
-no se preocupen, al contrario les debo gratitud, si no fuera por ustedes aun estaría causando el miedo, esta es mi forma de pagarles-luna hacia brillar su cuerno, estelas de colores oscuros giraban en torno a ella, el pelaje de las tres se volvía más fuerte y oscuro, sus melenas tenían tonos negros y mas opacos
-¿qué paso?, ¿Por qué?-preguntaba twilight ante el cambio de imagen
-es para que pasen desapercibidas, para nosotros no es muy común ver ponis con colores tan llamativos-respondía cadance
-pero… ¿Por qué?-preguntaba dash, ahora luna se preparaba para responder
-en la republica lunar no existe el sol, cuando debería estar esta la luna que cumple la función de iluminar el lugar, y cuando es noche la luna desaparece y solo quedan las estrellas para que los ponis duerman-
-¡no sale el sol!-decía de forma dramática pinkie, jamás se había imaginado que al otro lado de equestria no saliera el sol
-no, aquí el sol no existe, por esa razón el pelaje es más oscuro-comentaba cadance
-bueno… basta de charlas, es hora de que las lleve a su habitación-rápidamente el cuerno de luna volvía a brillar, estelas de distintos grados de luminosidad aparecían para al final apagarse al mismo tiempo.
Las cinco yeguas aparecían en una gran cuarto, se veían tres puertas abiertas, una hacia la salida, otra hacia el comedor y otra hacia la cocina, las tres yeguas solo admiraban el lugar, había poca luminosidad por lo que el lugar se veía oscura, las ventanas se podía filtrar la luz lunar que en este lugar funcionaba como el sol, múltiples adornos había en el cuarto principal, figuras a base de colores negro brillante estaban en los estantes, lo que más notaron es que no habían colores vivos y brillantes como en el imperio del sol
-este es su vivienda, a partir de ahora vivirán acá, no se preocupen por los gastos, semanalmente le llegaran bits-comentaba cadance, las tres ponis se distribuyeron para ver el lugar
-"esta será nuestra nueva vida"-pensaba twilight mientras observaba una intrigante ciudad de colores oscuros y ponis de opacos colores ante un lugar sin sol, en su mente solo había algo que le molestaba… había dicho algo muy feo a la princesa celestia, en su mente se mortificaba, pero esperaría con ansias volver para disculparse como es debido
-"aunque no me escuche princesa… muchas gracias y perdón"-pensaba mientras observaba el intrigante lugar.
En un cofre en la habitación de celestia un brillo inexacto se filtraba por las bisagras del cofre, una vibración sonora hacia que el cofre tiritara tenuemente, los cristales de múltiples colores brillaban incandescentemente, una sustancia viscosa en el interior de los cristales estaba al tope de su capacidad, vibraciones comenzaban a salir del cofre
-llego la hora… jajajja celestia es tu turno de sentir el infierno-murmuraba una poni
-finalmente se cargo, es hora celestia-decía un poni
Por fin algo acción… lo sé capitulo corto, pero bueno… es mejor que nada
