Antes que nada debo aclarar que los personajes de la historia no me pertenecen a mi si no a J.K. Rowling solo hay dos personajes inventados por mi que son Catherine y Arctorus (hijo). Tampoco me pertenecen las partes en negrita que son fragmentos de la historia de Harry Potter y la piedra Filosofal.

Cap-8 El Andén 9 ¾

Teddy se despertó bruscamente después de una noche en la que no durmió mucho, una idea no dejaba de rondarle en la cabeza y le atormentaba.

-¿ocurre algo Teddy?—preguntó Remus desde su cama en el otro lado de la habitación.

Teddy se sobresaltó.

-perdona papa, no quería despertarte, solo estaba pensando en una cosa—dijo el niño rápidamente—ya me duermo.

-no… ven aquí—dijo Remus destapándose para que su hijo se metiera en la cama con él. Al principio pensó, que como cualquier niño de esa edad se negaría, pero sorprendentemente, su hijo no tardó mas de tres segundos en meterse a su lado y abrazar fuertemente a su padre.

-¿Qué pasa Teddy?—preguntó Remus preocupado acariciando el pelo castaño dorado de su hijo. En ocasiones la forma de actuar de su hijo le preocupaba, no reaccionaba como un niño normal solía hacerlo.

-es solo que…¿el tiempo aquí pasa a la misma velocidad que en mi tiempo?—se preguntó Teddy

Remus parpadeó, no se imaginaba que fuera a preguntarle eso.

-supongo que si, recuerda que Hermione Granger se tuvo que ir porque en vuestro tiempo su esposo y su mejor amigo estaban preocupados por su ausencia, por lo que debió pasar algo de tiempo. ¿Por qué lo preguntas?

Teddy se sonrojó.

-es que si el tiempo aquí, pasa a la misma velocidad que en mi tiempo, hoy sería el cumpleaños de mi mejor amiga y…yo nunca había faltado a su cumpleaños, me da pena no poder felicitarla.

Remus sonrió, parecía que su hijo había heredado su lealtad para con sus amigos.

-lo siento mucho hijo, ¿Cómo es tu amiga?—preguntó interesado el Licántropo.

Teddy parpadeó confundido por la pregunta.

-pues…es una chica—dijo el pequeño sin entender que quería preguntarle su padre

Remus se rió.

-ya me imaginé que era una chica, pero ¿es bonita?—preguntó Remus burlón para molestar a su hijo que no era la primera vez que mencionaba a una chiquilla en su vida

Lo que Remus no esperaba era que su hijo se pusiera completamente colorado como un Weasley y que repentinamente su color de cabello cambiara de un rubio ceniza muy similar al suyo a un rojo casi granate.

Remus se separó bruscamente mirando perplejo el pelo de su hijo.

-¿Qué pasa papa?—preguntó Teddy sin entender el cambio repentino de su padre

Remus se dio cuenta que su hijo no se había dado cuenta de que se le había cambiado el color de su pelo, ¿su hijo era metamorfomago? ¿pero como era posible?...¡su madre!, pensó de repente, por eso su hijo no había heredado su licantropía, era posible que la metamorfosis fuera un gen dominante y la licantropía no se debió manifestar por eso.

-¿papa?—preguntó Teddy curioso por el repentino mutismo de su padre.

-nada hijo—dijo el licántropo rápidamente mientras veía como el color del pelo de su hijo volvía al color normal sin que el chico se diera cuenta del cambio, estaba claro que todavía no controlaba las transformaciones—lo siento, estaba pensando en otra cosa entonces esa amiga tuya ¿es linda? ¿se llama Victoire no?

-si, es mi mejor amiga, al principio era aun poco tonta…por que le gustaba jugar a las muñecas y eso…-dijo el niño molesto—y me obligaba a jugar con ella

Remus tuvo que contener la carcajada que luchaba por salir de sus labios, estaba seguro de que a su hijo no le haría ninguna gracia que se riera de la situación.

-pero tío Harry le dijo que yo no podía jugar a eso y entonces empezamos a jugar a otras cosas.

-¿a si? ¿Cómo a que?—preguntó curioso Remus cada vez mas intrigado por la vida de su hijo, sobre todo por el hecho de que nunca hablaba de él y de su madre mientras que siempre hablaba de "tío Harry"

-pues a Aurores y princesas—dijo el niño—yo siempre soy el Auror valiente que la rescata de algo. Es que todo el mundo la quiere hacer daño por que es muy bonita y eso…¡eso dice ella!—terminó el niño completamente colorado dando la última explicación.

El niño se puso repentinamente colorado por contarle aquellas cosas a su padre.

Remus sonrió y abrazó mas a su hijo

-¿cuéntame mas sobre ella?

-pues, es muy dulce y mi mejor amiga, le gustan los animales y su color favorito es el rojo, por que dice que ella va a ser una Griffindor cuando valla a Hogwarts, aunque ahora está un poco enfadada conmigo por que yo me voy sin ella dentro de un año y según ella la dejo sola con sus hermanos

-¿Cuántos hermanos tiene?

-pues dos mas pequeños que ella con su hermanita mediana no se lleva bien porque dice que es una pesada aunque a mi Dominique me cae bien y siempre quiere jugar conmigo al Quidditch y eso a Vicky no le gusta

Remus contuvo la risa, parecía que la amiga de su hijo era algo posesiva con él.

-y luego está Louis, es muy pequeño, siempre que estoy con Vicky, Louis me mira mal.

Con cada pequeño detalle que conocía de su hijo mas sonreía él, era tan tierno, y parecía tan feliz hablando de sus amigos…aunque, todavía le intrigaba, que su hijo no hablara ni de su madre ni de él ¿Por qué su hijo nunca los mencionaba? ¿les habría pasado algo? ¿Quién era de todas formas su esposa? O la madre del niño, ya no sabía si quiera si se había casado.

-¿pasa algo papa?—preguntó Teddy al ver el semblante pensativo de su padre.

-nada hijo solo tenía curiosidad por conocer a tu amiga. ¿no tienes ningún amigo que sea un chico?.

-no, todos los chicos son mas pequeños que yo, Vicky es la única casi de mi edad los demás son mas pequeños, yo soy el "hermano" mayor —si hijo hizo el signo de las comillas con los dedos- por eso tengo que cuidarlos a todos.

En ese pequeño comentario Remus ya había averiguado algo, Teddy no tenía hermanos y pero consideraba a esos niños como su familia.

-y ellos donde vive?

-pues en distintos sitios, casi siempre nos reunimos en la madriguera—dijo Teddy rápidamente pero luego se mordió el labio, había dicho de mas.

-¿en la madriguera?¿que es ese lugar?—preguntó curioso

-es la casa de Molly Weasley—dijo Teddy después de unos momentos de deliberación—tío Harry es muy amigo de tío Ron y…bueno, siempre nos reunimos en casa de la "abuela" Molly.

-y tu madre y yo tenemos mucha relación con los Weasley?—preguntó Remus, no es que la idea no le gustara, al contrario los Weasley eran una familia encantadora pero tanto como para que su hijo pasara horas en su casa, con los nietos de la mujer…

-verás…-Teddy pensó en una forma de salirse por la tangente, no quería dar demasiada información, tío Harry siempre decía que Remus era un hombre brillante y muy perceptivo.

-tío Harry considera a Molly casi como una madre y Molly también le quiere mucho.

-sigues sin responder a mi pregunta Teddy.

Teddy bufó.

-ni si quiera debería estar diciéndote esto—resopló el niño—se supone que no debería decir nada.

-vengaaaaaa—dijo Remus poniendo carita de pena muy cómica que hizo reír a su hijo.

-bueno…-dijo Teddy diciendo que no pasaba nada si le contaba quien era su padrino, así entendería la estrecha relación que tenía con Harry y le extrañaría menos la cantidad de veces que lo nombraba—Harry es mi padrino

Remus pareció sorprendido, ¿el pequeño Harry era el padrino de su hijo?, pero…si echaba cuentas, Harry no tendría mas de 17 o 18 años cuando lo nombró padrino de Teddy, no es que dudara de su propia elección, pero Harry era muy joven…¿Por qué no nombró a Sirius el padrino de su hijo? ¿O a Peter?.

-valla ¿porque?—preguntó curioso Remus

Teddy se encogió de hombros.

-tío Harry siempre a sido muy responsable, supongo que pensaste que me cuidaría bien.

-y te cuida bien?—preguntó Remus.

-me cuida genial—Teddy sonrió—todos los viernes me viene a buscar a casa y pasamos las tarde juntos, lo único que no me gusta de estar con él es cuando me lleva a comprarme ropa al callejón Diagon, no me gusta que me pinchen con una aguja.

Entonces esa era la explicación…pensó vagamente Remus, la ropa nueva de su hijo era probablemente en parte cosa de Harry, seguro que el pequeño Harry se desvivía por darle lo mejor a su ahijado como nadie lo hizo con él a esa edad.

Una parte de si mismo se sintió triste, aunque también se sintió increíblemente agradecido y pensó que había elegido aun buen padrino.

Dieron dos golpes suaves en la puerta., Sirius asomó la cabeza.

-me había parecido oíros hablar, venga, os estamos esperando todos para desayunar.

Teddy y Remus se vistieron rápidamente y fueron a la cocina donde estaban todos comiendo ya. Los mas pequeños sonrieron efusivamente a Teddy mientras el chico se sentaba entre Dora y Charlie.

-alguna novedad?—le preguntó Sirius al licántropo—te a contado algo.

-si, pero no pienso decíroslo—contestó Remus sirviéndose la comida e ignorando las miradas suplicantes de Sirius y James.

-pero…-empezó a protestar Sirius.

-Sirius, deja el pobre Remus—intervino Cathy—y desayuna quiero empezar a leer.

Justo cuando se estaban sentando para empezar a leer hubo un destello de luz y se oyeron unos sollozos bastante fuertes.

-ese idiotaaaaaa no vinooo

Todo se volvieron para ver a una niña pequeña, de no mas de 8 años y de cabello rubio que se tapaba con las manos la cara mientras sollozaba.

-Vicky?—preguntó entre extrañado y preocupado Teddy mientras se acercaba a la niña.

La niña alzó la cara bruscamente y miró al pequeño, con una sonrisa radiante, y chilló un "Teddy" antes de abalanzarse sobre el chico, que estuvo a punto de perder el equilibrio.

-eres un idiota creí que no vendrías a mi cumple—dijo la niña después de soltarle y hacerle una mueca al metamorfomago.

Teddy sonrió culpable.

-la verdad…es que no pude ir a tu cumple tu has venido a donde estoy yo—dijo Teddy señalando la estancia

La niña los miró a todos desconcertada durante unos instantes, los ojos de la niña se detuvieron unos instantes en James y Lily Potter, en Remus y Dora pero sobre todo se detuvo en Bill, Arthur y Molly Weasley.

-tía Hermione nos habló de vuestro viaje…entonces…¿estamos en el pasado leyendo libros que nos cuentan la vida de tío Harry?—preguntó la pequeña curiosa.

-si…siento que no puedas pasar tu cumpleaños con el resto de la familia—dijo Teddy pareciendo culpable.

-mientras estés conmigo mi cumpleaños será el mejor del mundo—dijo la niña sonriendo con las mejillas coloradas.

Teddy la miró completamente colorado también.

-gracias—dijo el niño tímidamente

-Teddy tiene novia! Teddy tiene novia!—cantaron James y Sirius al mismo tiempo.

-¡YO NO TENGO NOVIA!—chilló el niño completamente rojo de la vergüenza

-entonces no me quieres—dijo la niña mirándole con ojos llorosos

-claro pero…-Teddy miraba completamente colorado a Victoire al mismo tiempo que fulminaba con la mirada a los adultos—aun somos muy pequeños y…

-está bien Teddy, tía Ginny dice que te pareces mucho a tío Harry y a tu padre así que serás algo lento para darte cuenta de lo nuestro, pero yo voy a insistir—terminó la niña con una sonrisa muy dulce antes de abrazar al pequeño y darle un beso en la mejilla

Teddy se puso todavía mas colorado y tubo que concentrarse mucho para que su pelo no cambiara de color. Mientras la abrazaba aprovechó para decirle algo.

-no puedes decirle a nadie quien es mi madre

-es que no se quien es—dijo la niña también en susurros

-ya te le presentaré, pero no lo digas ellas es en este tiempo mucho mas joven que mi padre.

-lo recuerdo no te preocupes mis labios están sellados

-bueno enamorados deberíais separaros un poco sois muy jóvenes para darle nietos a Remus

-Sirius!—protestaron Remus, Cathy, Lily y Molly al mismo tiempo—deja de meterte con mi hijo—terminó Remus.

Se acercó a los pequeños.

-hola pequeña, soy Remus Lupin ¿Cómo te llamas?—le preguntó educadamente Remus besando la mano de la niña , la pequeña que se sonrojó violentamente ante la galantería y Teddy lo miró mal, haciendo que su padre sonriera divertido.

Parecía que Victoire no era la única posesiva.

-me llamo Victoire Weasley

-¿Weasley?—preguntó Arthur sorprendido.

-un Weasley rubio—dijeron al mismo tiempo Fabian y Guideon incrédulos.

-si, es que me parezco mas a mi madre que a mi padre—dijo la niña con una sonrisa—mi mama es muy guapa.

-entonces…-Molly empezó a sonreír ampliamente—eres mi nieta.

-claro que si abuela Molly—dijo la niña con una sonrisa de oreja a oreja corriendo a abrazar a la matriarca de los Weasley que estaba a punto de echarse a llorar de la emoción. Arthur Weasley tenía también una sonrisa de oreja a oreja como su esposa y también abrazó contento a la pequeña.

-¿pero quien es tu padre?—preguntó Charley curioso.

-¿tu quien eres?—preguntó un poco perdida la niña

-es el tío Charley—dijo Teddy con una gran sonrisa en los labios

-¡TÍO CHARLEY!—gritó la niña antes de saltar sobre su tío—no te había reconocido.

-es muy entusiasta ¿no?—preguntó quedamente el pequeño Percy

-hola tío Percy—dijo la niña saludando efusivamente, y entonces reparó en Bill que la miraba con curiosidad al lado de una niña con el pelo rosa chicle-¡PAPA!—gritó la pequeña antes de saltar sobre su padre de 11 años.

-uoo Billy ya conoces a tu hija—dijeron los Prewett al mismo tiempo.

-¿eres mi hija?—preguntó el niño sorprendido.

-claro que si, papi, aunque me parezco mas a mama—dijo la niña.

-¿Quién es tu madre?—preguntó curioso.

-todavía no la conoces, no será hasta…-la niña que quedó pensativa un momento—tío Harry conoció a mama, en su cuarto año…y no fue hasta su quinto o sexto año que empezasteis a salir…

-todavía queda mucho tiempo—cortó Teddy—pero Fleur aparecerá en los libros.

-¿Fleur?—preguntó Bill

-mi mama—dijo la niña con una gran sonrisa—es francesa

-es bruja?—preguntó Fabian.

-¿y a ti que mas te da?—preguntó Molly frunciendo el ceño—no me digas que ahora te vas a poner en plan Sangre Limpia o algo así

Fabian fulminó con la mirada a su hermana pequeña.

-lo decía, por que en Francia hay muchas brujas que tienen sangre veela.

-eso explicaría que la niña fuera rubia en vez de pelirroja—apoyó Guideon a su hermano.

-oh… si mi madre tiene sangre veela—dijo la niña con una gran sonrisa—creo que su abuela lo era.

Fabian y Guideon empezaron a gritar de entusiasmo y cogieron en brazos y Bill gritando a medio pulmón "Bill se casó con una veela, Bill se casó con una veela, es nuestro héroe". Los merodeadores también empezaron a gritar y felicitar a Bill que estaba rojo como un tomate.

-¿Qué tiene de emocionante que mi madre tenga sangre veela?—le preguntó Vicky a Teddy.

-no se—el niño pareció pensativo—tal vez por que las veelas son muy guapas.

-¿y eso como lo sabes?—dijo la niña un poco mosca.

-no se, se lo oí decir a tío George—dijo el niño encogiéndose de hombros—y creo que será verdad, tu mama y tu sois muy guapas

Victoire se sonrojó y sonrió encantadoramente al pequeño.

-gracias Teddy eres el mejor—la niña lo abrazó y lo besó en la mejilla.

-que corra el aire niños—gruñó Bill poniéndose en medio de los dos, ganándose una mirada colorada de Teddy y una furiosa de Vicrtoire.

-¿Qué te crees que haces papa?—protestó Victoire.

-pues…

-Teddy es mi mejor amigo y será mi príncipe cuando crezcamos, ¡asúmelo!—dijo la niña haciendo un profundo puchero y agarrando del brazo a Teddy posesivamente.

Los adultos se rieron ante la cara mortificada del pequeño Teddy, la determinada de Victoire y la enfadada de Bill.

-Bill hijo compórtate—dijo Molly agarrando a su hijo de la oreja antes de que el niño pudiera protestar.

-creo que deberíamos presentarnos a la señorita Weasley—dijo Dumbledore siendo el primero en presentarse—mi nombre es Albus Dumbledore.

-lo se señor, tío Harry y mi papa habla mucho de usted, siempre dicen que es el mejor director que Hogwarts ha tenido jamás.

Albus sonrió encantado.

-mi nombre es Tonks— se presentó la niña de pelo rosa chicle.

-Nymphadora Tonks—dijo Andrómeda. Muchos de los adultos se percataron de la mirada significativa que le lanzó Victoire a Teddy y al asentimiento casi imperceptible del chico, ambas acciones fueron la mar de discretas en ambos niños pero hicieron que Victoire se pusiera recta y mostrara una sonrisa mucho mas simpática.

-un placer señorita Tonks—dijo la niña

-puedes llamarme Dora—dijo la niña—es lo menos malo de mi nombre.

-vale—dijo la niña con una sonrisa formal en los labios.

-hola querida nosotros somos, Ted y Andrómeda Tonks, los padres de Dora—dijo la madre de Tonks.

-un placer señora Tonks, en el futuro ya nos conocemos—dijo la niña con una sonrisa un poco menos tensa de lo que había sido con Dora.

-estos son los señores Granger—dijo Teddy presentando a los padres de Hermione—son los padres de la tía Hermione.

-un placer señores Granger—dijo la niña encantadoramente.

-yo soy Fuideon—dijo Guideon

-y yo Gabian—dijo Fabian.

-somos los gemelos Prewett—dijeron al mismo tiempo.

-los hermanos de la abuela Molly?—preguntó entusiasmada la pequeña—un placer conocerlos la abuela habla muy bien de ustedes.

-creo que eres, o una niña muy bien educada—dijo Guideon

-o una pequeña mentirosilla—continuó Fabian.

-es imposible que nuestra hermana hable bien de nosotros—dijeron al mismo tiempo—por lo general, cuando habla de nosotros se dedica a despotricar.

-Guideon, Fabian, dejad en paz a mi nieta—protestó Molly golpeándolos en la cabeza.

-ves?—dijeron los dos a la vez señalando a Molly que los fulminó con la mirada.

-este es Severus Snape—dijo el niño señalando al hombre que casi fulminaba con la mirada a todos los que estaban en la habitación.

-el es quien…-la niña no terminó la frase, pero miró significativamente a Tedd, el cual asintió. Antes de que nadie pudiera preguntarle a que se refería, Teddy siguió presentando al resto—él es Regulus Black.

-un placer conocerlos a ambos, he oído muchas cosas de ustedes—dijo la niña educadamente haciendo una ligera inclinación.

-seguro que ninguna de ellas buenas, a fin de cuentas son un par de mortífagos—dijo Sirius, ignorando las malas miradas de los dos mortifagos, Sirius se acercó y besó la mano de la niña galantemente, haciendo que esta se sonrojara profundamente, y Teddy lo mirara tan mal como momentos antes había mirado a su padre por la misma acción.

-un placer conocerlo señor Black—dijo la niña completamente colorada. Teddy rojo de la furia hizo que Sirius le soltara la mano y se puso delante de la niña, lo que hizo que los adultos sonrieran.

-¿Qué pasa Teddy te molesta?—preguntó Sirius socarronamente.

-Sirius deja de meterte con el chico—intervino Cathy—hola mi nombre es Cathy White, y ese es mi hijo Arcturus—terminó la mujer señalando al pequeño que miraba a la niña recién llegada con curiosidad.

-un placer

-nosotros somos Alice Y Fran Longbottom, y este es nuestro pequeño Neville

-oh.. tío Neville que pequeño es—dijo la niña dando saltitos entusiastas.

-lo conoces?—preguntó curioso Frank

-podría ser…-dijeron los dos niños del futuro al mismo tiempo poniendo sendas caras de inocencia.

-niños malignos—dijeron al mismo tiempo los gemelos Prewett.

-es hora de que se presenten los mejores—dijo James Potter adelantándose.

-¿tío Harry?—preguntó la pequeña por un momento confundida

-él es el padre de tío Harry—dijo Teddy rápidamente como explicación.

-oh…-dijo la niña mirando al hombre—se parecen mucho, pero me gustan mas los ojos de tío Harry—dijo la pequeña confidencialmente a Teddy aunque lo suficientemente alto como para que todos lo oyeran y se rieran incluido James.

-tengo es estar de acuerdo contigo mi querida Weasley, los ojos de Harry son los mismos de mi esposa y tengo que decir que a mi también me gustan. Por cierto esta es mi esposa Lily y mi hijo Harry, al que creo que conoces—terminó James presentando a su pequeña familia

-un placer—dijo la niña contenta.

Después de presentaron Hagrid y Moody, la pequeña saludó entusiasta a Hagrid y miró con un poco de miedo a Alastor

-bien creo que deberíamos empezar a leer si no, no terminaremos nunca los libros.

Rápidamente todos se sentaro en sus lugares habituales, Victoire se colocó con el resto de los niños pero junto a Teddy que le hacía un breve resumen de lo que llevaban leído.

-el Anden 9 ¾ -empezó a leer Dmbledore con voz alta, clara y firme.

El último mes de Harry con los Dursley no fue divertido. Es cierto que Dudley le tenía miedo y no se quedaba con él en la misma habitación, y que tía Petunia y tío Vernon no lo encerraban en la alacena ni lo obligaban a hacer nada ni le gritaban.

-entonces de que se queja?—preguntó Victoire con una ceja alzada.

-no se, ya sabes como es tío Harry, supongo que no le gustaba que lo ignoraran—dijo Teddy encogiéndose de hombros.

Los adultos miraron a los dos niños esperando que dieran mas información, pero al percatarse del repentino silencio del grupo de callaron y los miraron expectantes al mismo tiempo que les dirigían una mirada divertida de "no vamos a picar"

Aunque aquello significaba una mejora en muchos aspectos, después de un tiempo resultaba un poco deprimente. Harry se quedaba en su habitación, con su nueva lechuza por compañía. Decidió llamarlaHedwig, un nombre que encontró enUna historia de la magia.

-NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO—gritaron James, Sirius, Fabian y Guideon al mismo tiempo.

-mi hijo se leyó el libro de Historia de la magia ¡en verano!—exclamó James—por voluntad propia…

-antes de empezar las clases—continuó Sirius también dramáticamente.

-antes si quiera de conocer a Bins—continuó Fabian igual de sorprendido

-y sin tener todavía ninguna obligación.

-de todos los pecado que cometieron los Dursleys esta es la peor—dijo James fieramente—mi hijo estaba tan aburrido que tubo que recurrir a estudiar.

Lily le golpeó en la cabeza.

-James deja de hacer el payaso, me parece muy bien que Harry se interese por la Historia de la Magia

-si te sirve de consuelo James—dijo Teddy un poco dudoso—Harry odia la historia de la magia, dijo que era la asignatura mas aburrida de Hogwarts. Creo que después de ese verano no volvió a abrir el libro.

James suspiró aliviado con mucho teatro.

-probablemente a Harry le interesaba leer historia de la magia para poder conocer cosas del mundo mágico—dijo Arthur como si fuera lo mas lógico.

-lo cual nos lleva de nuevo a que esto es culpa de los Dursleys, Petunia sabe cosas de la magia por lo que Lily le contaba de pequeñas, así que todo es culpa suya—James cogió furioso un papel (uno del inmenso montón que ya llevaba) y empezó a escribir furiosamente.

Los libros del colegio eran muy interesantes.

-no puedo creerme que un hijo mío pueda pensar eso—dijo James apesadumbrado—esto es culpa de los Dursleys—dijo de nuevo furioso y volvió a escribir con el mismo ahínco que antes

Lily puso los ojos en blanco pero no dijo nada, quería vengarse de su hermana y su marido tenía mucha imaginación.

Por la noche leía en la cama hasta tarde, mientras Hedwigentraba y salía a su antojo por la ventana abierta. Era una suerte que tía Petunia ya no entrara en la habitación, porqueHedwigllevaba ratones muertos.

-se nota que salió mas a Lily en comportamiento—dijo Alice alzando una ceja, Cathy asintió completamente de acuerdo

-cierto cariño se parece mas a mi—dijo Lily pensativamente—tu habrías utilizado esos ratones para alguna broma contra los Dursleys

-oh…-dijo Jame repentinamente contento—ratones muertos…con lo tiquismiquis que es tu hermana…

Lily tragó en seco

-puede que tu hermana sea un poco…obsesiva con la limpieza, pero hasta a mi me daría asco eso—dijo Cathy mirando por encima del hombro el papel que James estaba escribiendo con ayuda adicional de Sirius que aportaba algo que a Teddy le estaba sonando completamente asqueroso

Cada noche, antes de dormir, Harry marcaba otro día en la hoja de papel que tenía en la pared, hasta el uno de septiembre.

-yo hacía lo mismo—dijeron varios al mismo tiempo y se sonrieron entre ellos.

El último día de agosto pensó que era mejor hablar con sus tíos para poder ir a la estación de King Cross, al día siguiente. Así que bajó al salón, donde estaban viendo la televisión. Se aclaró la garganta, para que supieran que estaba allí, y Dudley gritó y salió corriendo.

-valla niño—gruñó Lily molesta—mi hijo es un chico encantador y muy guapo no entiendo por que esa pequeña morsa tendría que huir como un cobarde

Nadie se atrevió a hacer ningún comentario al ver la mirada molesta de Lily, que parecía estar a punto de matar a quien se atreviera a decir lo contrario.

Hum... ¿Tío Vernon?

Tío Vernon gruñó, para demostrar que lo escuchaba.

-se volvió incluso mas desagradable con los años—dijo Sirius

-nunca fue agradable pero ciertamente empeoró bastante—dijo Remus que también conocía un poco al cuñado de Lily.

-y seguirá empeorando con los años—afirmó Teddy

Victoire también asintió pareciendo acobardada y se agarró muy fuerte al brazo del chico

Hum... necesito estar mañana en King Cross para... para ir a Hogwarts.

Tío Vernon gruñó otra vez.

¿Podría ser que me lleves hasta allí?

Otro gruñido. Harry interpretó que quería decir sí.

Muchas gracias.

Estaba a punto de volver a subir la escalera, cuando tío Vernon finalmente habló.

Qué forma curiosa de ir a una escuela de magos, en tren. ¿Las alfombras mágicas estarán todas pinchadas?

-son ilegales—dijeron al mismo tiempo Arthur y Teddy

Todos miraron con curiosidad al pequeño por que al mismo tiempo que decía eso Victoire se sonrojaba violentamente. Que Arthur supiera de ese tipo de cosas no le sorprendía a nade por el departamento que dirigía pero de Teddy nadie se lo había esperado.

-y tu lo sabes porque…-preguntó Remus mirando suspicazmente Teddy

-un regalo de cumpleaños fallido papi, mejor no preguntes—dijo el niño frunciendo el ceño y suspirando cansadamente

-no señorito ahora nos cuentas que pasó—dijo James inclinándose hacia delante curioso

-fue culpa mía señor Lupin-dijo Victoire completamente colorada—mi mama me llevó a ver una película muggle "Aladin" era muy bonita, en la película, el protagonista tiene una alfombra voladora y bueno...

-yo sabía que le gustaba esa alfombra, asique pensé que sería… un buen regalo de cumpleaños—terminó Teddy

Los adultos iban abriendo cada vez mas la boca.

-le pregunté a tío Percy donde se podían encontrar alfombras mágicas, y me dijo en el callejón Knockturn, asique… fui a allí y…

-Teddy Lupin como se te ocurre!—gritó Remus poniéndose en pie—la mayoría de los artículos de ese callejón, no solo están prohibidos si no que muchos de ellos son mortalmente peligrosos., por no hablar de la gente que frecuenta esos lugares

Para sorpresa de muchos, y sobre todo de Remus, el chiquillo aunque bajó la cabeza arrepentido todos pudieron ver como sonreía.

-¿te crees que es gracioso?—gruñó Remus.

-¡no! Papa, lo siento, no volverá a pasar—dijo el niño rápidamente—aprendí la lección.

A Victoire se le inundaron los ojos de lágrimas.

-aun recuerdo el susto que nos llevamos todos y nunca había visto el tío Harry tan enfadado contigo.

El pequeño Teddy se estremeció.

-no me lo recuerdes, creí que iba a pegarme por primera vez en mi vida—dijo Teddy mas para Victoire que para los demás.

-y yo no te regañé?—preguntó Remus curioso, ¿por que su hijo parecía tan intimidado con Harry y no con él? ¿Por qué iba Harry a pegar a su hijo por hacer algo mal? Aunque fuera su padrino, aquella era su responsabilidad… a fin de cuentas era su padre ¿no?

-no, tu nunca me pagarías—dijo el niño rápidamente y muy seguro, pero en opinión de Remus no había sido una respuesta muy acertada, porque su hijo dijo "tu nunca me pegarías" y no "tu nunca me has pegado", no sabía porque pero esa distinción no terminaba de gustarle.

-señores, creo que nuestro pequeño acompañante aprendió esa lección hace tiempo, deberíamos seguir leyendo… si me lo periten claro—terminó Dumbledore mirando significativamente al resto de los lectores.

-si profesor Dumbledore—respondieron muchos al unísono casi como si volverán a estar en clase y él fuera su profesor aunque la mayoría o todavía no habían entrado en Hogwarts, o se habían graduado hacía bastante.

Harry no contestó nada.

¿Y dónde queda ese colegio, de todos modos?

No lo sé —dijo Harry; dándose cuenta de eso por primera vez. Sacó del bolsillo el billete que Hagrid le había dado—. Tengo que coger el tren que sale del andén nueve y tres cuartos, a las once de la mañana —leyó. Sus tíos lo miraron asombrados.

-¿Por qué se supone que se sorprenden?—preguntó de mal talante Lily—Petunia sabe llegar perfectamente al andén.

-tengo la impresión que no pretende decirle eso a Harry—dijo James apretando los dientes molesto—la próxima vez que vea ha tu hermana voy a cobrarme cada una de estas.

¿Andén qué?

Nueve y tres cuartos.

No digas estupideces —dijo tío Vernon—. No hay ningún andén nueve y tres cuartos.

Eso dice mi billete.

Equivocados —dijo tío Vernon—. Totalmente locos, todos ellos.

Ya lo verás. Tú espera. Muy bien, te llevaremos a King Cross. De todos modos, tenemos que ir a Londres mañana. Si no, no me molestaría.

¿Por qué vais a Londres? —preguntó Harry tratando de mantener el tono amistoso.

Llevamos a Dudley al hospital —gruñó tío Vernon—. Para que le quiten esa maldita cola antes de que vaya a Smeltings.

-yo creo que estaba mas guapo con esa colita—dijo Victoire

-tengo que estar de acuerdo con la rubia—dijo Dora tiñendo su pelo al mismo tiempo a un rubio muy similar al de la niña del futuro.

-no es por nada pero ese color te sienta bien—dijo la niña francesa sonriendo encantadoramente.

-deja de actuar tan encantadora con mi madre o van a empezar a sospechar—dijo Teddy en el oído de la niña.

-lo siento pero es mi suegra, ¿Cómo se supone que tengo que actuar?—dijo la pequeña molesta

Teddy se puso completamente colorado, y se sentó recto de golpe en su sitio.

Remus, Sirius y James se rieron de la cara completamente roja del pequeño a pesar de que no habían oído la conversación entre los niños

A la mañana siguiente, Harry se despertó a las cinco, tan emocionado e ilusionado que no pudo volver a dormir. Se levantó y se puso los tejanos: no quería andar por la estación con su túnica de mago, ya se cambiaría en el tren.

-llamaría demasiado la atención—comentó Lily para si misma.

-pues había gente que lo hacía—dijo Alice pensativamente—que yo recuerde Lucius siempre iba con la túnica incluso en el mundo muggle.

-pero es que estamos hablando de Lucius Malfoy—dijo Sirius como si esa fuera toda la explicación—ese era medio lelo

-pero sin el "medio"—intervinieron al mismo tiempo Fabian y Guideon

-ese es el abuelo de Scorpiu?—le preguntó discretamente Victoire a Teddy—ese niño rubio que juega a veces con Albus?

-el mismo, su abuelo era un idiota y su padre tampoco era muy bueno en Hogwarts, aunque mi padrino dice que a cambiada mucho

-ahora lo leeremos ¿no?

-antes a aparecido, en el capítulo anterior, y me parecía un niñato arrogante—comentó Teddy.

-bueno, veremos que pasó para que cambiara, aunque tío Ron dice que sigue igual.

-pero ya conoces al tío Ron.

-podemos seguir leyendo?—le preguntó Dumbledore a los dos pequeños del futuro divertido por la interacción entre ambos.

-siiii profesor Dumbledore—contestaron los dos niños como si fueran alumnos en una clase.

Miró otra vez su lista de Hogwarts para estar seguro de que tenía todo lo necesario, se ocupó de meter aHedwigen su jaula y luego se paseó por la habitación, esperando que los Dursley se levantaran. Dos horas más tarde, el pesado baúl de Harry estaba cargado en el coche de los Dursley y tía Petunia había hecho que Dudley se sentara con Harry, para poder marcharse.

Llegaron a King Cross a las diez y media. Tío Vernon cargó el baúl de Harry en un carrito y lo llevó por la estación. Harry pensó que era una rara amabilidad,

-algo está tramando esa ballena—gruñó James.

-estoy de acuerdo contigo hermano, es demasiada amabilidad repentina por su parte—comentó también Sirius frunciendo el ceño sospechando de las intenciones de Vernon.

-tal vez solo quieres ser amable antes de que el chico se marche—comentó Cathy poco esperanzada—no lo verá en una buena temporada.

Los ojos de todos se clavaron en la chica con escepticismo.

-me gustaría pensar que tienes razón, Cathy, pero viniendo de mi cuñado es altamente improbable—dijo Lily pareciendo desanimada.

-tal vez está contento de poder "deshacerse" de él—comentó Frank pensativamente—si tanto lo odian a lo mejor quieren que se marche cuanto antes y por eso le ayudan.

-eso es mas probable, desgraciadamente—comentó Arthur.

-no se…-dijo dudoso Ted—hasta ahora han demostrado odiar mucho la magia, y parecen tenerle miedo. Recordad que en los capítulos anteriores, no querían ni que fuera a Hogwarts

-si dejáis de comentar cada pequeño detalle a lo mejor podemos enterarnos de a que viene esa repentina amabilidad de los Dursleys—protestó la profesora Mcgonagall llamando de nuevo al orden

hasta que tío Vernon se detuvo, mirando los andenes con una sonrisa perversa.

Bueno, aquí estás, muchacho. Andén nueve, andén diez... Tú andén debería estar en el medio, pero parece que aún no lo han construido, ¿no?

-lo hacía para burlarse de él—gruñeron al mismo tiempo barias personas molestas.

-eso es culpa mía—dijo Hagrid agachando la cabeza—tendría que haberle dicho donde estaba la entrada, se me olvidó.

-Hagrid no es culpa tuya—dijo Dumbledore para calmar al semi-gigante.

-no es tu culpa, con todo lo que has hecho por él hasta ahora, se te olvidó ese detalle no es tu culpa—dijo James intentando tranquilizarlo—lo fuiste a buscar, le diste la carta y lo llevaste a comprar sus cosas al Callejón Diagon, no eres culpable de nada.

-además supongo que pensaste que sabría llegar—dijo Lily cada vez enfureciéndose mas por la situación que estaban leyendo en el libro—mi hermana sabe traspasar la barrera perfectamente, me acompañó en muchas ocasiones a la estación junto con nuestro padres, es ella la culpable de todo.

Tenía razón, por supuesto. Había un gran número nueve, de plástico, sobre un andén, un número diez sobre el otro y, en el medio, nada.

-si que hay solo que no a simple vista—comentó Arthur—siempre he pensado que deberían poner alguna clase de señal para los que son hijos de muggles, o que alguien del ministerio esté cerca para ayudarlos

-eso habría sido de ayuda—comentó Ted—cuando tuve que ir con mis padres, solo nos habían dicho antes, que teníamos que correr a hacia la pared y que la atravesaríamos, me costó convencerles para que lo intentáramos

-lo mismo me pasó a mi—comentó Lily

-y lo mismo nos pasará a nosotros me imagino—dijo Will mirando a su hija su niña iría a este colegio llegado el momento asique tendrían que atravesar esa famosa puerta.

Que tengas un buen curso —dijo tío Vernon con una sonrisa aún más torva. Se marchó sin decir una palabra más. Harry se volvió y vio que los Dursley se alejaban. Los tres se reían.

-cuando te coja Petunia…-Lily estaba tan enfadada con su hermana que su cara había tomado el mismo tono que el de su pelo—voy a cogerla y estamparla contra el Andén haber si así se acuerda de donde estaba.

La mayoría de los que estaban cerca de Lily retrocedieron repentinamente asustados, mientras que James sonreía embelesado y Teddy y Victoire se miraba significativamente pensando al mismo tiempo "tío Harry tiene el mismo mal caracter"

Harry sintió la boca seca. ¿Qué haría? Estaba llamando la atención, a causa deHedwig. Tendría que preguntarle a alguien.

-a menos que aparezca algún mago por ahí en ese momento no creo que sea recomendable—comentó Frank poniendo mala cara.

-tendría que haberme acordado de decirle como pasar la barrera, es mi culpa—dijo Hagrid de nuevo bajando la mirada.

-no es tu culpa Hagrid—repitieron James y Lily al mismo tiempo.

Detuvo a un guarda que pasaba, pero no se atrevió a mencionar el andén nueve y tres cuartos. El guarda nunca había oído hablar de Hogwarts, y cuando Harry no pudo decirle en qué parte del país quedaba, comenzó a molestarse, como si pensara que Harry se hacía el tonto a propósito. Sin saber qué hacer, Harry le preguntó por el tren que salía a las once, pero el guarda le dijo que no había ninguno. Al final, el guarda se alejó, murmurando algo sobre la gente que hacía perder el tiempo.

Según el gran reloj que había sobre la tabla de horarios de llegada, tenía diez minutos para coger el tren a Hogwarts y no tenía idea de qué podía hacer. Estaba en medio de la estación con un baúl que casi no podía transportar, un bolsillo lleno de monedas de mago y una jaula con una lechuza.

-desde luego no era una buen panorama dicho de esa forma—comentó Dora en bajito.

-pobre Harry que mala suerte—dijo Cathy sintiendo lástima por el pequeño.

Hagrid debió de olvidar decirle algo que tenía que hacer, como dar un golpe al tercer ladrillo de la izquierda para entrar en el callejón Diagon. Se preguntó si debería sacar su varita y comenzar a golpear la taquilla, entre los andenes nueve y diez.

-aunque parezca que es tu única posibilidad, no creo que fuera una buena idea—comentó Arthur poniendo mala cara—a ver como lo explicaría luego a los del ministerio cuando tuviera que ira por él.

-entonces sería una muy buena idea cuñadito, a fin de cuentas ese es tu departamento—comentó Fabian

-y entonces podrías ayudar al pequeño Potter—continuó Guideon.

-sip—dijo entusiasmado Arthur después de pensarlo—le conocería e incluso podría presentarle a Ron, ambos tienen la misma edad empezarían Hogwarts al mismo tiempo.

-eso sería genial—dijo Molly sonriendo a los Potter—así podría alimentarle correctamente cuando venga a pasar los veranos a casa, porque estoy segura de que convencería a Ron para que lo invitara a casa.

-gracias—le dijo Lily a la pareja agradecida, por lo menos ahora sabía que si ellos faltaban alguien cuidaría aunque fuera en verano de Harry.

-eso no será necesario, para empezar James y Lily no van a morir—dijo Sirius muy serio—y en el peor de los casos yo me quedaré con Harry, cosa que por cierto me sorprende que no esté ahí.

Sirius y James miraron a Teddy pidiendo explicaciones.

-no voy a decir nada—dijo el niño—estas vivo si es lo que te preocupa pero las circunstancias no te permitían estar cerca de Harry como habrías querido.

-que se supone que significa eso Lupin—dijo James con el entrecejo fruncido.

-James, deja a mi hijo—dijo Remus defendiendo a Teddy—el libro nos lo dirá.

En aquel momento, un grupo de gente pasó por su lado y captó unas pocas palabras.

... lleno demuggles, por supuesto...

-¡bien!—exclamó James que había empezado a preocuparse de que su hijo no llegara a Hogwarts.

-menos mal—dijo Lily—parece que se encontró con algún mago, espero que le puedan ayudar.

Harry se volvió para verlos. La que hablaba era una mujer regordeta, que se dirigía a cuatro muchachos, todos con pelo de llameante color rojo.

Las miradas de todos en la sala se centraron inmediatamente en Molly, Arthur y su comitiva de retoños.

-me parece que ya vais a aparecer en la historia—comentó Dumbledore divertido.

-espero que tengas razón Dumbledore—dijo Molly poniendo mucha atención.

Cada uno empujaba un baúl, como Harry, y llevaban una lechuza.

Con el corazón palpitante, Harry empujó el carrito detrás de ellos. Se detuvieron y los imitó, parándose lo bastante cerca para escuchar lo que decían.

Y ahora, ¿cuál es el número del andén? —dijo la madre.

¡Nueve y tres cuartos! —dijo la voz aguda de una niña, también pelirroja, que iba de la mano de la madre—. Mamá, ¿no puedo ir...?

-esa es Ginny—dijo Molly entusiasmada casi dando saltos sobre su sitio.

La mayoría de las madres y Arthur sonrieron por la reacción de la pelirroja mayor, aunque Dumbledore estuviera leyendo, esas eran las primeras palabras de su hija obviamente la pequeña bebe no hablaba.

-valla hermanita!—exclamó Fabian mirando perplejo al libro.

-la pequeña Ginny se parece a ti cuando eras pequeña—continuó Guideon.

-si, en nuestro primer año cuando nos acompañaste estuviste pidiéndonos que te lleváramos a Hogwarts todo el viaje.

Arthur sonrió enternecido por su esposa y su hija, apretó ligeramente la mano de Molly y le dirigió una mirada a sus hijos, para variar los gemelos andaban enredando en algo con su nuevo amigo Arcturus, Ron jugaba con Harry, Neville y Hermione. Bill, Charley y Percy eran los únicos de sus hijos que parecían atentos a la lectura, aunque no estaba muy seguro de cuanto podría entender Percy.

-esa es Ginny?—preguntó Charley curioso también de conocer a su hermanita a los once años.

-a menos que nos equivoquemos con las descripciones del libro es muy probable—dijo Frank respondiendo al pelirrojo.

-entonces vamos a salir ya?—preguntó Charley de nuevo entusiasmado.

-no creo Charls—dijo Bill negando con la cabeza—se supone que en el libro Harry tiene 11 años por lo que Ron tendrá la misma edad, en ese momento tu y yo ya habremos abandonado Hogwarts hace bastante tiempo.

Charley se cruzó de brazos enfurruñado.

-entonces no vamos a salir en los libros?—preguntó molesto.

-no seas impaciente pequeño Chaley—dijo Fabian poniendo una mano sobre el hombro de su sobrino.

-puede que no salgas ahora, o en este libro, pero estoy seguro de que saldrás en alguno de los siete—terminó Guideon

El pequeño fubó.

-como si eso me sirviera de consuelo.

No tienes edad suficiente, Ginny Ahora estáte quieta. Muy bien, Percy, tú primero.

-queda confirmado que son ustedes—dijo Lily sonriendo ampliamente, si todo se desarrollaba como ella pensaba Harry se acercaría a los Weasleys y con suerte se haría amigo de Ron.

-esto va a ser interesante—dijeron al mismo tiempo Sirius y James. Ambos se sonrieron mutuamente, ellos se habían vuelto amigos en el expreso a Hogwarts en su primer año, a lo mejor el hijo de James y el menor de los varones Weasley también se convertían en amigos inseparables, casi como hermanos.

El que parecía el mayor de los chicos se dirigió hacia los andenes nueve y diez.

Harry observaba, procurando no parpadear para no perderse nada. Pero justo cuando el muchacho llegó a la división de los dos andenes, una larga caravana de turistas pasó frente a él

-que mala suerte tiene el pobre—comentó Cathy.

-bueno, si no pudo ver como pasar tendrá que preguntar—dijo Alice con una sonrisa.

-cierto…

y, cuando se alejaron, el muchacho había desaparecido.

Fred, eres el siguiente —dijo la mujer regordeta.

No soy Fred, soy George —dijo el muchacho—. ¿De veras, mujer, puedes llamarte nuestra madre? ¿No te das cuenta de que yo soy George?

Lo siento, George, cariño.

Estaba bromeando, soy Fred —dijo el muchacho

Los gemelos Prewett empezaron a reírse.

-esa es la misma broma que le hacíamos a nuestra madre cuando éramos pequeños—dijeron los gemelos al mismo tiempo.

-me parece a mi que esos dos van a ser lo típicos alumnos bromistas—comentó Remus—tal vez serán nuestros sustitutos como merodeadores.

-seguro, esos chicos serán geniales, con las bromas, pero…-intervino James—mi hijo es un merodeador, está claro que el formará su propio grupo de merodeadores.

-no se James—intervino Sirius—Harry se parece demasiado a su madre

-ese tono apesadumbrado te lo puedes guardar para ¡ti! Sirius—gruñó Lily lanzándole miradas amenazadoras al mejor amigo de su marido.

, y se alejó. Debió pasar, porque un segundo más tarde ya no estaba. Pero ¿cómo lo había hecho? Su hermano gemelo fue tras él: el tercer hermano iba rápidamente hacia la taquilla (estaba casi allí) y luego, súbitamente, no estaba en ninguna parte. No había nadie más.

-pobre—dijo Cathy con cierta diversión—eso debió confundirlo.

-para lo hijo de muggles es toda una sorpresa—dijo Ted riéndose—creí que me estaban tomando el pelo cuando me dijeron que tenía que atravesar la pared.

Discúlpeme —dijo Harry a la mujer regordeta.

Molly frunció el ceño con lo de "regordeta" ya era la segunda vez que lo ponía en el libro, antes había pasado de hacer cualquier comentario pero empezaba a mosquearle que la llamaran gorda. De verdad en un par de años iba a estar tan gorda? Se preguntó mentalmente.

-seguro que estarás guapísima igualmente, y mejor que muchas mujeres. Y teniendo en cuenta que has tenido 7 hijos yo diría que estarás genial—dijo Arthur adivinando los pensamientos de su esposa

Hola, querido —dijo—. Primer año en Hogwarts, ¿no? Ron también es nuevo.

Señaló al último y menor de sus hijos varones. Era alto, flacucho y pecoso, con manos y pies grandes y una larga nariz.

-tengo la impresión de que Ron va a ser un personaje importante en la historia—comentó Ted

-tienes razón—afirmó Frank asintiendo con la cabeza—a los demás Weasleys los a descrito superficialmente, pero con Ron a echo una mayor descripción

Los padres de Harry y Ron sonrieron ante la posibilidad.

Sí —dijo Harry—. Lo que pasa es que... es que no se cómo...

¿Como entrar en el andén? —preguntó bondadosamente, y Harry asintió con la cabeza.

-gracias Molly—dijo Lily.

-de nada Lily no seas tonta, Harry es un gran chico me alegro de que se halla acercado, y espero de veras que tengáis razón con lo de que Ron y Harry se hagan amigo en el futuro.

-y en el presente—dijo James señalando al pelirrojo y al moreno que jugaban en la zona que habían preparado para ellos, Hermione y Neville parecían algo desorientados con los otros niños pero también jugaban con ellos

No te preocupes —dijo—. Lo único que tienes que hacer es andar recto hacia la barrera que está entre los dos andenes. No te detengas y no tengas miedo de chocar, eso es muy importante

-espero los libros nos digan como morimos—dijo James en bajito mas para si mismo que para nadie en concreto

Lily (que era la única que la había oído) no entendía a que venía ese comentario en ese momento de la historia.

-eh?—preguntó Lily también entre susurros.

-quiero que los libros nos digan como morimos, para poder evitarlo a toda costa—dijo James—quiero estar ahí el primer día de colegio de Harry… ayudarle a traspasar la barrera…decirle lo que Molly le ha dicho en ese momento "que no tenga miedo"

Lily miró con entendimiento a su esposo sabiendo lo que quería decir.

-ahí estaremos James, y probablemente con otros dos o tres niño que serán los hermanitos de Harry

James sonrió.

-entonces te estás replanteando el tener tantos hijos como miembros de un equipo de Quidditch?—preguntó James ilusionado.

Lily hizo una mueca de molestia.

-¡he dicho de tener tres o dos mas! ¡NO! Siete

Las miradas de todos se concentraron en la pareja que se sonrojó violentamente (sobretodo Lily). James sonreía de lado a Sirius, que había entendido inmediatamente de que iba el tema que estaban discutiendo y se reían por lo bajo.

-estoy de acuerdo con Cornamenta—dijo Sirius.

-¿cuando no estás de acuerdo con ese loco?—gruñó Cathy—sea lo que sea, estoy de parte de Lily, de los dos es la única razonable.

-creo que se de que va la conversación, asique estoy de parte de Lily—dijo Alice.

-porque todas las mujeres os hacéis una piña?—preguntó Frank

-porque…-empezó a responder Lily cuando Dumbledore la interrumpió con diversión.

-por favor dejadme continuar con la lectura.

-lo siento profesor—dijeron al mismo tiempo Cathy, Alice y Lily.

-creo que debería recordarles que ya no soy su profesor.

Lo mejor es ir deprisa, si estás nervioso. Ve ahora, ve antes que Ron.

Hum... De acuerdo —dijo Harry.

Empujó su carrito y se dirigió hacia la barrera. Parecía muy sólida.

Comenzó a andar. La gente que andaba a su alrededor iba al andén nueve o al diez. Fue más rápido. Iba a chocar contra la taquilla y tendría problemas. Se inclinó sobre el carrito y comenzó a correr (la barrera se acercaba cada vez más). Ya no podía detenerse (el carrito estaba fuera de control), ya estaba allí... Cerró los ojos, preparado para el choque...

-la primera vez que yo pasé también tenía la sensación de que iba a chocar, y eso que era un mago, no quiero imaginarme como debe sentirse un hijo de muggles—dijo James.

- yo igual, pero nunca chocas—dijo Frank—asique con los años acabas perdiendo el miedo.

Victoire y Teddy se miraron significativamente y ambos soltaron una carcajada.

Pero no llegó. Siguió rodando. Abrió los ojos. Una locomotora de vapor, de color escarlata, esperaba en el andén lleno de gente. Un rótulo decía: «Expreso de Hogwarts, 11 h». Harry miró hacia atrás y vio una arcada de hierro donde debía estar la taquilla, con las palabras «Andén Nueve y Tres Cuartos». Lo había logrado. El humo de la locomotora se elevaba sobre las cabezas de la ruidosa multitud, mientras que gatos de todos los colores iban y venían entre las piernas de la gente. Las lechuzas se llamaban unas a otras, con un malhumorado ulular, por encima del ruido de las charlas y el movimiento de los pesados baúles. Los primeros vagones ya estaban repletos de estudiantes, algunos asomados por las ventanillas para hablar con sus familiares, otros discutiendo sobre los asientos que iban a ocupar. Harry empujó su carrito por el andén, buscando un asiento vacío. Pasó al lado de un chico de cara redonda que decía:

Abuelita, he vuelto a perder mi sapo.

-sapos?—preguntó incrédulo Will

-es una mascota típica entre los magos, a Hogwarts se nos permite llevar una mascota, por ejemplo, una lechuza, un sapo o un gato—explicó Lily—yo tenía un gato.

-querrás decir que "tienes", esa maldita bola de pelos todavía está en casa—gruñó James.

-James, deja de meterte con mi gaita, pobrecilla—protestó Lily.

-la mayoría de los magos suelen tener como mascotas a las lechuzas y a los gatos, las lechuzas son prácticas porque también sirven de mensajeras, a diferencia de los muggles los magos no tienen teléfono ni nada de eso, asique solemos comunicarnos por cartas—explicó Remus—y luego algunos tienen gatos, son muy cómodos de cuidar. Aunque es raro que se tengan sapos, no están muy de moda.

Frank gruñó.

-en mi familia es una tradición que cuando entras en Hogwarts te regalen un sapo—dijo Frank— mi madre me regaló uno, murió cuando estaba en cuarto y dije que no quería ninguno mas, siempre se me estaba escapando, además como bien dices no es un animal muy popular en los ultimo años.

Oh, Neville —oyó que suspiraba la anciana.

Frank y Alice se tensaron inmediatamente.

-¿están hablando de su hijo?—les preguntó Jane curiosa al notar la repentina tensión de la pareja Longbottom.

-Neville no es un nombre corriente, ni si quiera en el mundo de los magos—respondió, Molly que sonreía como muchas personas de la sala esperando que se hablara de otro de los pequeños.

-espero de veras que sea él—dijo Alice ilusionada.

Un muchacho de pelos tiesos estaba rodeado por un grupo.

Déjanos mirar, Lee, vamos.

-¿Quién es ese Lee?—preguntó James.

-tal vez sea una simple mención—dijo Remus mirando a su mejor amigo para que se callara y los dejara avanzar—una conversación a alzar para avanzar en la novela.

-a mi me preocupa mas que se supone que va a enseñarles a los que le llaman—dijo Minerva mirando con el ceño fruncido al libro, con su radar de "revoltosos" completamente alerta

El muchacho levantó la tapa de la caja que llevaba en los brazos, y los que lo rodeaban gritaron cuando del interior salió una larga cola peluda.

-¿Qué era eso?—preguntaron al mismo tiempo Charley y Hagrid ambos muertos de curiosidad.

Muchos miraron al semi-gigante sin sorprenderse realmente, es decir, todos (a excepción de los Granger) conocía la debilidad de Hagrid por todas las criaturas mágicas, pero luego dirigieron la mirada al segundo mayor de los Weasley que parecía tan interesado en esa criatura como el mismo Hagrid

Molly bufó molesta, su hijo era una extraña mezcla entre su marido, que estaba obsesionado con los muggles, y Hagrid que adoraba a todas las criaturas mágicas por muy peligrosas que fueran.

Harry se abrió paso hasta que encontró un compartimiento vacío, cerca del final del tren. Primero puso aHedwigy luego comenzó a empujar el baúl hacia la puerta del vagón. Trató de subirlo por los escalones, pero sólo lo pudo levantar un poco antes de que se cayera golpeándole un pie.

-parece que lo de ser unos debiluchos va de familia, eh Potter—dijeron Fabian y Guideon al mismo tiempo—creo recordar que nosotros tuvimos que ayudar a un enano de pelo negro a mover su baúl hace mucho tiempo, y creo que también se apellidaba Potter

James se sonrojó violentamente.

-los Potter tardamos un poco mas en dar el estirón, pero somos un verdadero imán para las mujeres incluso siendo pequeños, no creo que vosotros podáis decir lo mismo e.. Prewetts

Los gemelos Prewett lo miraron con muy mala a cara, mientras que el resto de los lectores de la sala hacían verdaderos esfuerzos por no desternillarse de risa, algunos incluso no se esforzaban por ocultar su diversión, como Sirius, que obviamente se reía descaradamente de los Prewett.

¿Quieres que te eche una mano? —Era uno de los gemelos pelirrojos, a los que había seguido a través de la barrera de los andenes.

Las miradas de todos se dirigieron inmediatamente a los gemelos Weasley que parecían saber que se estaba hablando de ellos porque se quedaron quietos y miraron a Dumbledore con curiosidad.

Molly sonreía encantada de que sus hijos ayudaran a Harry.
—Sí, por favor —jadeó Harry.

¡Eh, Fred! ¡Ven a ayudar!

-así me gusta George—aprobó orgullosa Molly.

-eso fue muy amable por su parte—dijo Lily mirando a los gemelos agradecida.

Con la ayuda de los gemelos, el baúl de Harry finalmente quedó en un rincón del compartimiento.

-muchas gracias chicos—dijo Lily mirando a los dos gemelos mientras su madre los abrazaba y elogiaba su buen comportamiento.

Los dos niños se sonrojaron ante el agradecimiento de la pelirroja mas joven, detalle que hizo reír a James y a Sirius

Gracias —dijo Harry, quitándose de los ojos el pelo húmedo.

¿Qué es eso? —dijo de pronto uno de los gemelos, señalando la brillante cicatriz de Harry

Vaya—dijo el otro gemelo—. ¿Eres tú...?

Es él —dijo el primero—. Eres tú, ¿no? —se dirigió a Harry.

¿Quién? —preguntó Harry.

Harry Potter —respondieron a coro.

Oh, él —dijo Harry—

-oh el?—preguntó Fabian aguantándose la risa.

-vale eso deja mas que claro que salió a James en lo despistado.

- pues probablemente es lo único que heredó de mi en carácter porque está claro que salió a su madre en el carácter, es mucho mas humilde que yo a su edad

-eso no lo vamos a discutir—dijeron los Prewett alzando las manos como si James los estuviera apuntando con una pistola—pero es que responder eso…

-que os dejéis de meter con el pobre niño—protestó en esa ocasión Molly—el pobre debe de estar muy confundido—de repente pasa de ser un niño completamente normal a un chico conocido por toda una comunidad.

Quiero decir, sí, soy yo.

Los dos muchachos lo miraron boquiabiertos y Harry sintió que se ruborizaba. Entonces, para su alivio, una voz llegó a través de la puerta abierta del compartimiento.

¿Fred? ¿George? ¿Estáis ahí?

Ya vamos, mamá.

Con una última mirada a Harry, los gemelos saltaron del vagón.

Harry se sentó al lado de la ventanilla. Desde allí, medio oculto, podía observar a la familia de pelirrojos en el andén y oír lo que decían.

-Harry eso no se hace—protestó Lily mirando mal a su pequeño que parecía estar muy entretenido con los otros niños—esa grosería por su parte es culpa de Petunia.

-y de tu inmensa curiosidad—dijo Cathy señalando algo obvio.

-está claro que para Harry una familia de magos debe ser de los mas interesante, es decir, es algo a lo que no está acostumbrado— lo excusó Arthur

-no está acostumbrado a una familia, mejor dicho—intervino Andrómeda—porque los Dursleys no pueden ser considerados como tal.

-a mi no me molesta que escuchase Lily, estoy de acuerdo con ellos, Harry debe de estar muy curiosos por todo nuestro mundo, que para él es tan raro…-dijo Molly.

La madre acababa de sacar un pañuelo.

Ron, tienes algo en la nariz.

Molly sonrió ante la mención del menor de sus hijos varones, si pequeño Ronnie

Mientras, varios, como James, Ted, Dora, Bill, Charley hacían muecas ante esos gestos que sus propias madres hacían

El menor de los varones trató de esquivarla, pero la madre lo sujetó y comenzó a frotarle la punta de la nariz.

Mamá, déjame —exclamó apartándose.

-Ron—regañó Molly—no deberías protestar así.

-cariño estas hablando con el libro—dijo Arthur lo mas suavemente posible, que tubo como consecuencia que Molly lo mirara muy mal.

-me da igual Arthur no entiendo porque protesta, no iba a dejar que se marchara con la nariz manchada, de todas formas estoy segura de que lo que quería en realidad era alargar mas tiempo con el.

-lo se cariño, pero tiene 11 años, a esa edad los chicos no quieren que sus padre les muestren afecto en público.

Molly vio como varios de los hombre adultos, asentían a lo que decía Arthur, sus propios hermanos gemelos entre ellos.

-pues a mi no me habría molestado—comentó Sirius—de echo Dorea lo hizo un par de veces en la estación cuando yo ya tenía 16 años y nunca me molestó.

-eso es porque tu madre nunca mostro precisamente afecto—dijo Cathy señalando lo obvio, Regulus tuvo que darles la razón en silencio.

¿Ah, el pequeñito Ronnie tiene algo en su naricita? —dijo uno de los gemelos.

Cállate —dijo Ron.

-pobre, parece que los gemelos vana a meterse mucho con él—dijo Lily compadeciéndose de él—si tus gemelos se parecen en algo a James y Sirius lo siento por Ron

Molly suspiró.

-tengo la impresión de que salieron a mis hermanos, lo cual es mas de lo mismo—dijo Molly señalando a Fabian y a Guideon—y a mi no me abrasaban tanto porque era una chica, pero ya me imagino como van a tratar, Fred y George a Ron.

¿Dónde está Percy? —preguntó la madre.

Ahí viene.

El mayor de los muchachos se acercaba a ellos. Ya se había puesto la ondulante túnica negra de Hogwarts, y Harry notó que tenía una insignia plateada en el pecho, con la letra P

No me puedo quedar mucho, mamá —dijo—. Estoy delante, los prefectos tenemos dos compartimientos...

-oh… Arthur, uno de nuestros hijos será prefecto—dijo Molly entusiasmada casi dando saltos de alegría sobre su sitio.

Arthur sonrió contento por la noticia, él mismo, junto con Molly habían sido prefectos, pero el tono en que Percy lo había dicho…

-Molly cariño no te parece que Percy es un poco…-Arthur dudó sin saber que decir exactamente sin molestar a su esposa que estaba en el quinto-cielo por el logro académico de uno de sus hijos.

-un poco ¿que?—preguntó Molly un poco molesta mirando la mala cara que había puesto su esposo-

-petulante?—intervino Guideon

-pomposo?—añadió Fabian

-mi hijo no es nada de eso—protestó Molly amenazando a su marido y a sus hermanos por meterse con su pequeño.

Molly se acercó a donde estaba Percy muy tranquilo y lo besó en el cogote con cariño mientras Arthur y los gemelos hacían muecas de que aquellos dos adjetivos eran exactamente los que mejor describían al Percy del libro a primera vista.

Los merodeadores tuvieron que contenerse para no hacer comentarios similares, sobre todo porque Lily que también parecía muy contenta por Molly, y los fulminaba con la mirada.

Oh, ¿tú eres un prefecto, Percy? —dijo uno de los gemelos, con aire de gran sorpresa—. Tendrías que habérnoslo dicho, no teníamos idea.

Espera, creo que recuerdo que nos dijo algo —dijo el otro gemelo—. Una vez...

O dos...

Un minuto...

Todo el verano...

En esta ocasión tanto los merodeadores como los Prewett estallaron en carcajadas ante la burla de los gemelos Weasley, mientras que Molly fulminaba con la mirada a sus hermanos y a su marido que hacían verdaderos esfuerzos por no reírse, y regañaba a Fred y George por burlarse de su hermano.

-está claro que esos dos van a ser los bromistas de Hogwarts,—dijo Sirius negando con la cabeza divertido.

-mas les vale que no—gruñó Molly sin estar convencida, no podía negar que a primera vista sus gemelos habían salido a sus hermanos—deberían concentrarse mas en sus notas y menos en hacer bromas.

Oh, callaos —dijo Percy, el prefecto— Muy bien, cariño, que tengas un buen año. Envíame una lechuza cuando llegues allá.

Besó a Percy en la mejilla y el muchacho se fue. Luego se volvió hacia los gemelos.

Ahora, vosotros dos... Este año os tenéis que portar bien. Si recibo una lechuza más diciéndome que habéis hecho... estallar un inodoro o...

-oh..esa es una buena idea—dijeron Remus, James y Sirius al mismo tiempo.

-hermana esa es una idea genial—dijeron los Prewett—porque no se nos ocurrió a nosotros.

Molly los miró con el ceño fruncido.

-Molly querida—dijo Arthur algo divertido—tengo la sensación de que no debiste darle esa idea a los gemelos.

¿Hacer estallar un inodoro? Nosotros nunca hemos hecho nada de eso.

Pero es una gran idea, mamá. Gracias.

-¡Fred, George!—protestó Molly con el ceño fruncido. Los gemelos Weasley del presente se escondieron rápidamente, temerosos aunque no sabían que pasaba.

-la verdad es que es una buena idea—dijeron los merodeadores—nosotros nunca hicimos reventar los inodoros—preguntó James ignorando las malas miradas de las madres.

-no, en nuestro tercer años hicimos que se saliera todo el agua del baño para inundar el pasillo y en quinto bloqueamos todas las puertas de los baños, excepto el baño de Mirtel la Llorona, durante tres semanas.

-¡sabía que fueron ustedes!—exclamó Mcgonagall molesta—hasta los profesores tuvimos que utilizar ese baño porque también habíais bloqueado nuestros baños.

Dumbledore se rió ligeramente.

-una de las grandes ventajas de ser "yo" es que yo si pude desbloquear la puerta de mi baño.

-Albus!—protestó Minerva sin hacerle ni pizca de gracia toda la situación.

-el problema no eran los inodoros, es que ni si quiera podíamos ducharnos—protestó Alice al recordar aquellas semanas.

-si, y por muchos hechizos que nos echáramos todos los días, al final eran inútiles.

James, Sirius y Remus se miraron con complicidad antes de estallar en sonoras carcajadas.

-director Dumbledore, creo que sería mejor que siguiera leyendo, mi padre y sus amigos están en peligro mortal si no—dijo el pequeño Teddy con seriedad

Dumbledore se rió por el comentario del pequeño pero asintió y continuó con la lectura.

No tiene gracia. Y cuidad de Ron.

No te preocupes, el pequeño Ronnie estará seguro con nosotros.

Vicky bufó.

-con esos dos nadie está seguro—dijo la rubia

Teddy se rió.

-solo hay que ver, todo por lo que pasaron, tío Harry y tío Ron en ese año para comprobarlo—la última frase solo fue oído por unas pocas personas, afortunadamente Molly no lo oyó por lo que se libraron de un interrogatorio al mas puro estilo "Molly Weasley" sin embargo, Fabian, Guideon, Dora, Remus y Moody si lo oyeron, captando sobre todo la atención de los tío de Ron y del Auror, los primeros se mostraron preocupados, mientras que el segundo mostraba curiosidad.

Cállate —dijo otra vez Ron. Era casi tan alto como los gemelos y su nariz todavía estaba rosada, en donde su madre la había frotado.

Eh, mamá, ¿adivinas a quién acabamos de ver en el tren?

Harry se agachó rápidamente para que no lo descubrieran.

-no debeía estar escuchando en primer lugar—refunfuñó Lily—eso es culpa tuya—terminó culpando a su marido.

-¿mía?—preguntó James sarcásticamente.—puede ser, pero tengo que recordarte, mi querida esposa que fuiste tu la que espiaste una conversación entre una de mis exnovias y yo.

Lily se puso completamente colorada y decidió ignorarlo, a pesar de que a la risa de James pronto se unieron las demás.

¿Os acordáis de ese muchacho de pelo negro que estaba cerca de nosotros, en la estación? ¿Sabéis quién es?

¿Quién?

¡Harry Potter!

Harry oyó la voz de la niña.

Mamá, ¿puedo subir al tren para verlo? ¡Oh, mamá, por favor...!

-oh…-dijo Vicky mirando significativamente a Teddy, los dos pequeños se entendieron solo con la mirada y ambos empezaron a reírse disimuladamente, mientras que los adultos tenían su propia conversación.

-oh… que linda Ginny—dijo Cathy sonriendo enternecida.

-eso fue de muy mala educación por parte de Ginny—protestó Molly—el niño no es ninguna clase de atracción como para que lo están mirando como si fuera algo raro.

-bueno…-dijo Guideon dudando

-querida hermana—siguió Fabian

-tienes que reconocer

-no hay muchos supervivientes a la maldición asesina

Molly los fulminó con la mirada para que se callaran.

-a mi también me pareció adorable—dijo Lily sonriendo enternecida.

Lily dirigió una mirada hacía donde estaban los niños, y vio a su pequeño Harry mirando con curiosidad la cunita y el bultito de mantas que era Ginny Weasley

-madre, mía me alegro por Harry, lo va a tener realmente muy fácil con las chicas—dijo Sirius—mas fácil incluso de lo que lo tenía yo.

-cierto Canuto, entre que tiene mi físico espectacular, y los hermosos ojos de su madre, que hay que decirlo, son cautivadores, Harry lo tiene tirado con las mujeres.

-y encima tiene el factor fama con él, algo que tu y yo no teníamos—continuó Sirius

-a Harry no creo que se le resista ninguna pelirroja durante 6 años, e Cornamenta?—preguntó Remus interviniendo en la conversación un poco para molestar a James que lo fulminó con la mirada.

-mas vale, por el bien de Harry, que no saliera como tu—gruñó Lily enfurecida—no quiero que mi hijo sea un Don Juan

-no te preocupes Lily, no lo fue—dijo Teddy negando con la cabeza

-mis tíos siempre se burlan de tío Harry porque era muy lento con las mujeres y porque no tubo muchas novias de adolescente—dijo Vicky

James parecía horrorizado por un momento e iba a decir algo pero Albus continuó leyendo antes de que volvieran a interrumpirle, aquel capitulo se estaba alargando demasiado.

James, y Sirius le fruncieron el ceño al director por no dejarles interrogar a los niños.

Ya lo has visto, Ginny y, además, el pobre chico no es algo para que lo mires como en el zoológico.

-gracias Molly—dijo James mirando agradecido a la mujer, sorprendiendo a mas de uno—porque me miráis casi todos así—preguntó molesto al percatarse de las miradas de todos.

-por que tu eres de los que les gusta llamar la atención—dijo Frank

-si, pero parece que a Harry no le gusta llamar la atencion. De todas formas ni si quiera a mi me gusta ese tipo de fama—terminó James—y creo que esto ya lo he dicho antes, aunque me burle a veces, y me haga un poco de gracia toda la situación, en realidad todo eso me desagrada.

-como a cualquier padre—dijo William.

-¿Es él realmente, Fred? ¿Cómo lo sabes?

Se lo pregunté. Vi su cicatriz. Está realmente allí... como iluminada.

Pobrecillo... No es raro que esté solo. Fue tan amable cuando me preguntó cómo llegar al andén...

Eso no importa. ¿Crees que él recuerda cómo era Quien-tú-sabes?

-espero de corazón que no—dijo Lily estremeciéndose solo de la idea.

-desde luego no es una visión agradable para un niño—dijo Alice.

-ni para un niño, ni para un adulto—dijo Frank negando con la cabeza—no tiene aspecto humano, cada vez parece mas un serpiente.

-obviamente que está perdiendo su forma humana—comentó Teddy pensativamente—teniendo en cuenta todas las cosas que ha hecho…

Victoire al lado de Teddy se estremeció.

-es un monstruo—dijo Victoire, recordando vagamente un imagen de Voldemort en un libro de historia contemporánea.

Los adultos miraron preocupados a los niños pero estos no les hicieron caso, simplemente se cogieron de las manos.

La madre, súbitamente, se puso muy seria.

Te prohíbo que le preguntes, Fred. No, no te atrevas. Como si necesitara que le recuerden algo así en su primer día de colegio.

-en realidad en ningún día creo que sea adecuado recodárselo, solo tiene 11 años—dijo Arthur apoyando a su esposa

Está bien, quédate tranquila.

Se oyó un silbido.

Daos prisa —dijo la madre, y los tres chicos subieron al tren. Se asomaron por la ventanilla para que los besara y la hermanita menor comenzó a llorar.

-pobre Ginny—dijo Lily con una sonrisa—la pobre va a estar sola en casa, sin todos sus hermanos.

Molly sonrió compasiva.

-después tener tantos hermanos, debe hacérsele un poco raro estar sola—dijo James que era hijo único.

-si, los hermanos se echan de menos –dijo Molly

-hermana—dijeron los gemelos Prewett al mismo tiempo—no sabíamos que nos echaras de menos cuando eras pequeña.

-aunque me cueste reconocerlo, es verdad, la casa no es la misma cuando no están los hermanos molestando por todas partes, y me imagino que Ginny lo pasará todavía peor que yo.

Fabian y Guideon haciendo un poco la burla la abrazaron y estrecharon entre sus brazos.

No llores, Ginny, vamos a enviarte muchas lechuzas.

-por lo menos ellos se preocupan por que ella se quede sola—dijo Arthur a su esposa en el oído, alabando el cariño de sus hijos por la menor de la familia.

Y un inodoro de Hogwarts.

¡George!

Era una broma, mamá.

-¿Cuánto apostáis a que se lo mandan?—preguntó James con una sonrisa traviesa en los labios.

-yo también apuesto por eso—asintió Sirius

Los gemelos Prewett asintieron efusivamente a que sus sobrinos lo harían.

Remus también iba a apostar cuando la mano de Teddy se lo impidió. Remus miró a su hijo, que lo miraba con diversión en la mirada, Teddy se acercó a su padre y le susurró algo al oído discretamente, solo Lily, Alice, Molly, Arthur, Moody, Cathy, Victoire y Dora se dieron cuenta de ello.

-pues yo apuesto a que revientan el inodoro pero que se lo mandan a Harry—dijo Remus con una sonrisa en los labios

James, Sirius, Fabian y Guiedeon lo miraron sin entender

-¿Por qué iban a mandárselo a Harry?—preguntó James.

-aceptas la apuesta?—preguntó Remus estirando la mano

-acepto, pero vas a perder lunático.

-yo apuesto lo mismo que Remus—chilló Dora

-Dora no puedes apostar!—protestó Andrómeda.

-yo tomo la apuesta de Dora—dijo Sirius con una sonrisa perversa en los labios—10 galeones

-Sirius!—protestó Andrómeda—es un niña.

-¡acepto a apuesta—dijo la niña veloz estrechando la mano de su primo.

-seguro que tienes el dinero Dora—le preguntó Sirius a la niña

-lo tiene—intervino Teddy poniéndose al lado de la metamorfomaga

-yo creo que voy a tomar la apuesta—dijo Arthur desafiando a sus cuñados—diez galeones para cada uno si ganáis.

-¡Arthur!—protestó Molly, pero era demasiado tarde, Fabian y Guideon habían aceptado el desafio.

-ahora, si dejáis de hacer el tonto a lo mejor podemos seguir—intervino Mcgonagall con muy mal carácter.

Rápidamente todos se sentaron firmes como si estuvieran en un pelotón de fusilamiento.

Dora y Teddy chocaron las manos cómplices mientras Victoire se aguantaba la risa al ver lo mucho que se parecían madre e hijo.

El tren comenzó a moverse. Harry vio a la madre de los muchachos agitando la mano y a la hermanita, mitad llorando, mitad riendo, corriendo para seguir al tren, hasta que éste comenzó a acelerar y entonces se quedó saludando. Harry observó a la madre y la hija hasta que desaparecieron, cuando el tren giró. Las casas pasaban a toda velocidad por la ventanilla. Harry sintió una ola de excitación. No sabía lo que iba a pasar... pero sería mejor que lo que dejaba atrás.

-creo que hasta irse a vivir con Sirius sería mejor que lo que dejaba atrás—dijo Remus burlándose de su amigo.

-que gracioso lunático—contestó Sirius sacándole la lengua de forma infantil.

-la verdad es que Hogwarts podría ser el mismo infierno y a tío Harry le habría parecido el mejor lugar del mundo—dijo Vcitoire encogiéndose de hombros—no es como si hubiera una gran competencia.

La puerta del compartimiento se abrió y entró el menor de los pelirrojos.

-Ron!—exclamaron, los merodeadores, Arthue, Lily, y Molly.

-espero que esto signifique que se harán amigos—dijo Molly mirando con una gran sonrisa a su pequeño pelirrojo que jugaba con Harry y Neville.

¿Hay alguien sentado ahí? —Preguntó, señalando el asiento opuesto a Harry—. Todos los demás vagones están llenos.

Lily y Molly se sonrieron complacidas y deseosas de que ambos niños se hicieran amigos, estaba segura de que si alguien podría cuidar bien de Harry era aquella buena mujer.

Harry negó con la cabeza y el muchacho se sentó. Lanzó una mirada a Harry y luego desvió la vista rápidamente hacia la ventanilla, como si no lo hubiera estado observando. Harry notó que todavía tenía una mancha negra en la nariz.

Sirius y James se rieron en bajito e iban a comentar algo cuando el ojo de Moody se detuvo en ellos, estaba claro que no quería oírlos

Eh, Ron.

Los gemelos habían vuelto.

Mira, nosotros nos vamos a la mitad del tren, porque Lee Jordan tiene una tarántula gigante y vamos a verla.

-porque será que esos dos tienen que estar ahí—protestó Molly solo de pensar en sus hijos cerca de un tarántula gigante, deberían estar mas pendientes de su hermano.

Por otro lado Hagrid parecía de los mas pendiente por lo que decía el libro, al igual que Charley.

-genial—protestó James gimiendo—otra araña mas en Hogwarts—terminó recordando a una araña gigante con la que ya se había encontrado en alguna ocasión en el bosque prohibido

-¿Cómo que una araña mas en Hogwarts?—preguntó Mcgonagall fulminando a James con la mirada-¿de que araña gigante estas hablando?

-¡nada!—dijo él rápidamente.

De acuerdo —murmuró Ron.

Harry —dijo el otro gemelo—, ¿te hemos dicho quiénes somos? Fred y George Weasley. Y él es Ron, nuestro hermano. Nos veremos después, entonces.

Hasta luego —dijeron Harry y Ron. Los gemelos salieron y cerraron la puerta.

¿Eres realmente Harry Potter? —dejó escapar Ron.

Los gemelos Prewett se rieron.

-parece que Ron no se fía demasiado de sus hermanos—dijo James también aguantándose la risa.

-cuando eres el blanco de todas las bromas de tus hermanos, tiendes a desconfiar de lo que te dicen—dijo Molly mirando significativamente a sus hermano mayores que empezaron a reírse

Harry asintió.

Oh... bien, pensé que podía ser una de las bromas de Fred y George —dijo

Ron—. ¿Y realmente te hiciste eso... ya sabes...?

-¡Ron! creí haber dicho que no le preguntaran nada al pobre Harry—regañó Molly mirando al pequeño pelirrojo.

El Ron del pasado se quedó completamente congelado mirando a su madre, con miedo aunque no sabía que había echo.

-Molly no pasa nada—dijo James con una sonrisa divertida en los labios—es solo curiosidad de un niño, no curiosidad morbosa como probablemente haría la mayoría.

Molly pareció estar de acuerdo con lo que decía James pero todavía miraba a Ron acusadoramente.

Señaló la frente de Harry.

Harry se levantó el flequillo para enseñarle la luminosa cicatriz. Ron la miró con atención.

¿Así que eso es lo que Quien-tú-sabes...?

Sí —dijo Harry—, pero no puedo recordarlo.

¿Nada? —dijo Ron en tono anhelante.

-Ron!—volvió a protestar Molly, para entonces el pequeño Ron se había escondido detrás de un sofá y sus amigos lo miraban curiosos.

-Molly cariño, ese Ron no a echo nada todavía, y es demasiado pequeño para entenderlo—intervino Arthur.

-y a Harry no parece importarle que le pregunten—dijo Cathy.

Bueno... recuerdo una luz verde muy intensa, pero nada más.

Vaya —dijo Ron. Contempló a Harry durante unos instantes y luego, como si se diera cuenta de lo que estaba haciendo, con rapidez volvió a mirar por la ventanilla.

Molly sonrió enternecida por la torpeza de su hijo menor, no era un mal niño, simplemente parecía no tener demasiado tacto, pero no lo hacía con mala intención.

-pobre, se siente incómodo—se rió enternecida Cathy.

-probablemente porque está pensando en lo que le dijo su madre—intervinieron Fabian y Guideon para burlarse de su hermana, está decidió que era mejor ignorarlos.

¿Sois una familia de magos? —preguntó Harry, ya que encontraba a Ron tan interesante como Ron lo encontraba a él.

-es bastante curioso ¿no?—comentó Dumbledore en esa ocasión divertido.

-es comprensible, yo cuando entré en este mundo, tenía une enorme curiosidad por saber como eran las familias mágicas—comentó Ted—en realidad debería decir que tenía una enorme curiosidad por todo lo mágico.

Oh, sí, eso creo —respondió Ron—. Me parece que mamá tiene un primo segundo que es contable, pero nunca hablamos de él.

-¿porque?—preguntó curioso Teddy, Victoire parecía que también había querido hacer esa pregunta.

-él no quiere pertenecer a la familia supongo—dijo Arthur—es un Squib y prefirió vivir en el mundo muggle y le va bien, supongo que participar con el resto de la familia le recuerda que él es diferente al resto.

-¡bua!—exclamó Teddy—pues el se lo pierde los Weasley son los mejores

Victoire le dedicó una sonrisa brillante a Teddy antes de darle una beso en la mejilla.

Teddy se puso completamente colorado y tubo que concentrarse para que su pelo no lo demostrara, Remus se contuvo de reírse de la cara avergonzada de su hijo, mientras que Bill lo fulminaba con la mirada y cogía la mano de su hija para alejarla de Teddy.

Tondos se rieron por la estampa.

-parece que Bill va a ser del tipo de padre celoso—comentó Fabian con una sonrisa.

-como si vosotros no fuerais iguales—les gruñó Arthur todavía recordando la gran cantidad de bromas que los gemelos le gastaron cuando se enteraron de que salía con Molly.

Entonces ya debes de saber mucho sobre magia.

-las únicas familias mágicas que enseñan magia antes de llegar a Hogwarts, son las oscuras—comentó Moody—me parece del todo improbable que Ron sepa magia.

-por su puesto que no sabrá magia—dijo Molly ofendida solo de pensar en su hijo con menos de 11 años aprendiendo magia en casa—ninguno de mis hijo a utilizado nunca una varita, ya me aseguro yo de que no desaparezca de mi vista.

-supongo que Harry piensa que los niños de familia mágica saben magia antes de llegar al colegio—comentó Mcgonagall—es un pensamiento bastante común en los hijo de muggles

Lily y Ted asintieron a lo que decía la profesora.

Era evidente que los Weasley eran una de esas antiguas familias de magos de las que había hablado el pálido muchacho del callejón Diagon.

Molly y Arthur pusieron muy mala cara.

-si no fuera porque se, que Harry no sabe nada de el mundo mágico, ese pensamiento me ofendería—dijo Arthur—nosotros no tenemos nada que ver con "esos"

Oí que te habías ido a vivir con muggles—dijo Ron—. ¿Cómo son?

Horribles... Bueno, no todos ellos. Mi tía, mi tío y mi primo sí lo son.

-horribles, sinceramente es quedarse corto—gruñó James.

-horripilantes—sugirió Dora.

-monstruosos—añadió Teddy

-feos—intervino Victoire

los otros dos niños la miraron

-¿Qué? ¿les habéis visto bien? Son la gente mas fea que he visto en mi vida.

-bueno no todos podemos ser descendientes de veelas, y por lo tanto ser increíblemente apuestos y encantadores como usted pequeña damita—comentó Sirius sonriendo coquetamente.

Ella le sonrió encantadoramente y se sacudió la larga cabellera rubia.

-gracias Señor Black es todo un detalle viniendo de un hombre tan apuesto como usted—dijo la niña con una sonrisa dulce y educada

Aquel intercambio entre Victoire y Sirius desencadenó dos miradas fulminantes provenientes de Bill y Teddy, con la agregación de que los dos se acercaron a Sirius para golpearlo

Los adultos se rieron mientras Victoire y Molly los regañaban

Me hubiera gustado tener tres hermanos magos.

Cinco —corrigió Ron. Por alguna razón parecía deprimido

-¿Por qué estaría deprimido al hablar de sus hermanos?—preguntó James confundido

Molly y Arthur parecían tan confundidos como James.

-tal vez se pelee mucho con ellos o algo así—comentó Sirius—no es como si yo me llevara de maravilla con el mío—terminó señalando a Regulus

-en eso estamos de acuerdo—confirmó Regulus

. Soy el sexto en nuestra familia que va a asistir a Hogwarts. Podrías decir que tengo el listón muy alto. Bill y Charlie ya han terminado. Bill era delegado de clase

-oh..Bill hijo que orgullosa estoy de ti—dijo Molly agarrando a un pequeño Bill desprevenido y dándole un sonoro beso en la mejilla.

Bill protestó ante el beso de su madre pero sonrió de todas formas orgullosos, su hija se acercó dándole un beso

-seguro que fuiste el mejor Premio Anual de la historia papi—ese comentario hizo que Bill se sonrojara.

y Charlie era capitán de quidditch.

-¡genial!—exclamaron los gemelos Prewett—capitán de Quidditch Charley

-eso es genial—exclamó también James felicitando al pequeño—yo también lo fui y es genial

El pequeño Charley sonreía de oreja a oreja orgulloso de su futuro logro.

Molly y Arthur sonrieron orgullosos a sus dos hijos mayores.

Ahora Percy es prefecto.

Molly a Percy al recordar a su pequeño prefecto.

-parece que todos vuestro hijo son un éxito total—comentó Lily feliz por los Weasley haciendo que los padres de los chicos se hincharan como pavos del orgullo.

Fred y George son muy revoltosos, pero a pesar de eso sacan muy buenas notas y todos los consideran muy divertidos.

-entonces está claro que esos dos son los mejores de toda la camada—dijo Sirius—un par de revoltosos y bromistas. Me caen bien

-estoy de acuerdo contigo mi querido Canuto—afirmó James—los logros de Bill y Percy no están nada mal , yo mismo fui Premio Anual

-¿en serio?—se sorprendió Molly—nunca lo habría imaginado

-yo tampoco—afirmó Arthu—con lo revoltoso que eras…

-y lo siguió siendo a pesar de ser Premio Anual, pero era muy inteligente y eso no podíamos negarlo los profesores—dijo Mcgonagall apesadumbrada.

-también fui capitán de Quidditch, y debo decir que era mas divertido que ser Premio Anual, excepto por lo de quitar puntos a los Slytherins

Mucho se rieron por el comentario

-pero sin duda el mejor título de todos, es el de bromista, por ello creo que de todos vuestros hijos, Molly y Arthur, creo que mis favoritos son esos dos gemelos endiablados

-estoy con Cornamenta—afirmó Sirius.

Bill y Charley lo miraron un poco mal, mientras que Molly lo fulminaba con la mirada

-ignorarlo—dijo Lily haciendo un gesto desdeñoso con la mano a las palabras de su marido—es lo que hago yo

Molly sonrió divertida al ver la mirada fulminante que le dirigió James a su esposa seguido de la risa de la pelirroja mas joven.

Todos esperan que me vaya tan bien como a los otros, pero si lo hago tampoco será gran cosa, porque ellos ya lo hicieron primero.

-eso me ha sonado un poco—dijo Cathy sin sabes exactamente que palabra utilizar.

-inseguro—terminó Remus por ella—parece que Ron no tiene mucha seguridad en si mismo

-eso parece, y me preocupa un poco—dijo Molly también al captar la inseguridad de su hijo.

-hombre, ten en cuenta que los logros de sus hermanos son de admirar, supongo que al ser el mas pequeño sienta que debe demostrar algo—comentó Frank.

-ser el hermano pequeño de alguien con talento siempre te hace sentir como si te eclipsara—dijo Dumbledore por un momento recordando como se había sentido su hermano menor.

Además, nunca tienes nada nuevo, con cinco hermanos. Me dieron la túnica vieja de Bill, la varita vieja de Charles y la vieja rata de Percy

Los Weasley se sonrojaron completamente ante el comentario de Ron.

-no es algo de lo que avergonzarse yo de pequeña heredaba ropa de mi hermana Petunia—comentó Lily para que los Weasley no se sintieran avergonzados, aunque sabía perfectamente que Ron no se refería a eso.

Ron buscó en su chaqueta y sacó una gorda rata gris, que estaba dormida.

-¡anda! Hablando de ratas ¿Cómo es que no está aquí Peter?—comentó James

-Peter?—preguntó Alice-¿vuestro amigo Peter Pettegriew? es verdad no me había dado cuenta de que él no estaba.

-es verdad siempre pasa desapercibido a vuestro lado—comentó Frank

-si bueno, incluso nosotros a veces no nos damos cuenta de que él está ahí—reconoció un poco arrepentido Remus.

-volviendo al tema…¿Cómo es que no está él aquí?—preguntó Sirius de nuevo en esa ocasión mirando a Dumbledore.

-no se señor Black. La señorita Granger no puso su nombre en la lista que me dio—dijo Dumbledore

-que raro—dijo Remus frunciendo el ceño.

-que no te extrañe tanto lunático, tal vez sele olvidó—dijo James encogiéndose de hombros.

-es una pena le habría gustado leer esto—dijo Sirius.

-por su puesto para poder huir todavía con mas ganas de lo que ya lo hizo el muy cobarde—gruñó por la bajo molesto Tedd, solo Victroire y Dora lo escucharon, la pequeña rubia cogió la mano del metamorfomago y la apretó con cariño mientras que Dora lo miraba un poco confusa por el comentario pero no dijo nada.

Se llama Scabbers y no sirve para nada, casi nunca se despierta. A Percy, papá le regaló una lechuza, porque lo hicieron prefecto, pero no podían comp... Quiero decir, por eso me dieron a Scabbers.

Los Weasley volvieron a sonrojarse ante el comentario de Ron.

Las orejas de Ron enrojecieron. Parecía pensar que había hablado demasiado, porque otra vez miró por la ventanilla. Harry no creía que hubiera nada malo en no poder comprar una lechuza.

-es que no hay nada malo—dijo Sirius.

-ni tampoco pasa nada por no tener un uniforma nuevo—continuó James.

En ese momento los dos se volvieron para mirar a Remus, que estaba completamente ruborizado.

-los comentarios de Ron empiezan a parecerme familiares ¿a ti no Canuto?—continuó James.

-si, mi querido Cornamenta, nuestro querido Lunático solía hacer esa clase de comentarios cuando estábamos en Hogwarts, por su puesto a base de darle collejas cada vez que lo decía se le quitó esa manía.

Mucho se rieron por el intercambio de los dos amigos y el sonrojo de Remus.

Lily besó a su esposo enternecida por los esfuerzos de James, ya desde pequeños, por no hacer que Remus se sintiera diferente.

-pues yo creo que no le dabais lo suficientemente fuerte, porque todavía le quedó algo de la tontería años mas tarde—reveló Teddy delatando a su padre.

-oh.. asique en el futuro Remus sigue con esos comentarios de inferioridad eh…-dijo Sirius mirando amenazadoramente a Remus que se sonrojó ante la mirada de sus amigos.

-si, asique le próxima vez le pegáis todavía mas fuerte.

-vale, Teddy, ¿has oído Remus?—dijo James con una sonrisa traviesa en los labios—tenemos autorización de tu propio hijo para pegarte

Remus hizo una mueca pero no protestó, incluso le divirtió la actitud de su hijo.

Después de todo, él nunca había tenido dinero en toda su vida, hasta un mes atrás, así que le contó a Ron que había tenido que llevar la ropa vieja de Dudley y que nunca le hacían regalos de cumpleaños. Eso pareció animar a Ron.

-pero que insensible es nuestro sobrinito—dijo Fabian.

-no creo que se refiera a eso—dijo James para tranquilizar a los Weasley—solo que a veces saber que hay alguien que está peor que tu te sirve un poco de consuelo

Muchos asintieron.

... y hasta que Hagrid me lo contó, yo no tenía idea de que era mago, ni sabía nada de mis padres o Voldemort...

Ron bufó.

¿Qué? —dijo Harry.

Has pronunciado el nombre de Quien-tú-sabes —dijo Ron, tan conmocionado como impresionado—. Yo creí que tú, entre todas las personas...

-vamos! Ni que fuera para tanto decir su nombre—exclamó exasperado James—es solo un estúpido nombre, ni si quiera es el suyo, verdadero.

-James tienes que entender que para muchos su nombre es un tabú, como si decir su nombre fuera a hacer que él apareciera de repente—intervino Albus calmadamente.

-lo se—protestó James—pero no quiero que mi hijo le tenga miedo al nombre, Lily y yo no lo tenemos, y Harry mas que cualquier otra persona no debería tenerlo tampoco

Lily, Sirius y Remus asintieron.

-¿pero, porque tenerle miedo a un nombre? ¿tan malo era?—preguntó William

-es, señor Granger, todavía los es, Voldemort está todavía vivo, en los libros él a desaparecido, pero no creo ni por un instante que esté muerto, los libros nos han sido enviados por algún motivo en especial—dijo Dumbledore

-Voldemort empezó hace ya algún tiempo una guerra contra los muggles y los hijos de muggles, y no se detendrá hasta tener a los muggle bajo su dominio—terminó Mcgonagall por el director.

Los señores Granger miraron a su hija preocupada.

-no se preocupen por Hermione—dijo James al imaginarse el porque de esas miradas a su hija—mientras esté en Hogwarts estará a salvo, este colegio es uno de los lugares mas seguros del mundo mágico, mas seguro incluso que el ministerio.

Los Granger parecieron relajarse, pero aun parecían preocupados.

No estoy tratando de hacerme el valiente, ni nada por el estilo, al decir el nombre —dijo Harry—. Es que no sabía que no debía decirlo. ¿Ves lo que te decía? Tengo muchísimas cosas que aprender... Seguro —añadió, diciendo por primera vez en voz alta algo que últimamente lo preocupaba mucho—, seguro que seré el peor de la clase.

-siendo hijo de Lily?—preguntó incrédula Cathy—eso es imposible, asique no te preocupes pequeño Potter.

-bueno, Cathy no te emociones que Harry podría haber salido a James en los estudios—dijo Alice divertida

-entonces le compadezco.

-¡eh!—protestó James ante la risa de las amigas de su esposa, la cual sonrió de lado y lo besó en la mandíbula.

No será así. Hay mucha gente que viene de familias muggles y aprende muy deprisa.

-un claro ejemplo es la señorita Evans—dijo Mcgonagall señalando a su ex-alumna

-ahora es la señora Potter, profesora Mcgonagall—dijo James pasando un brazo por los hombros de su esposa en un gesto claramente posesivo y orgulloso de que Lily llevara su apellido.

Victoire y Teddy, que conocían un poco toda la historia que se estaba leyendo, captaron inmediatamente la mueca que hizo Severus.

Mientras conversaban, el tren había pasado por campos llenos de vacas y ovejas. Se quedaron mirando un rato, en silencio, el paisaje. A eso de las doce y media se produjo un alboroto en el pasillo, y una mujer de cara sonriente, con hoyuelos, se asomó

-oh… la mujer del carrito—dijo Sirius con una sonrisa enorme—adoro a esa mujer.

-no eres el único—dijo Remus recordando aquella buena mujer que siempre se encargaba de reservarle las mejores chocolatinas.

y les dijo:

¿Queréis algo del carrito, guapos?

Harry, que no había desayunado, se levantó de un salto, pero las orejas de Ron se pusieron otra vez coloradas y murmuró que había llevado bocadillos.

-mmmm—gimieron los gemelos Prewett al mismo tiempo

—puede que nuestra hermana tenga muy mal carácter—dijo Guideon

-y sea una dictadora—continuó Fabian

-pero cocina genial—dijeron los dos al mismo tiempo.

Harry salió al pasillo. Cuando vivía con los Dursley nunca había tenido dinero para comprarse golosinas y, puesto que tenía los bolsillos repletos de monedas de oro, plata y bronce, estaba listo para comprarse todas las barras de chocolate que pudiera llevar.

-eso Harry, compra todo el carrito—animó James

-¡ni se te ocurra!—gruñó Lily—está bien que coma, pero no tienen porque ser todas esas guarrerias, tiene que comer sano.

-pero Lily, es chocolate—dijo Cathy como si le ofendiera que Lily no dejase a su hijo comer chocolate—si tu misma tenías todo un suministro de chocolate debajo de tu cama

-¡anda eso no lo sabía yo!—dijo James divertido

Lily se sonrojó completamente.

-hasta el día que me empeché a comer chocolate y decidí no volver a hacerlo nunca—dijo la pelirroja cruzándose de brazos

Alice y Cathy se sonrieron.

-ese empacho fue culpa de James si no recuerdo mal—comentó inocentemente Alice

James pareció confundido mientras que Lily fulminaba con la mirada a sus amigas.

-¿yo?¿que se supone que hice?

-en realidad nada, pero eres el responsable de que Lily se cogiera un empacho de chocolatinas intentando ahogar sus sentimientos por ti.

-¿en serio?—preguntó James ilusionado.

Lily hizo una mueca y parecía avergonzada antes de que James la abrazara y la plantara un besazo delante de todos, solo las toses divertidas de Sirius hicieron que James soltara a Lily

(por su puesto, introducimos aquí la mueca de desagrado de Snape)

Pero la mujer no tenía Mars.

-oh. Esas están muy buenas—dijo Jane con una sonrisa enorme, mientras William la fulminaba con la mirada.

-¿Qué pasa, compañero?—preguntó James divertido a William—por la cara que le has dirigido a tu mujer, tiene que ser una anécdota divertida, asique tienes que contarla.

-para mi no fue divertido, durante el embarazo de Hermione, Jane tenía antojos a esas chocolatinas a todas horas, y cuando digo a "todas horas" eso incluye las cinco de la mañana

-te entiendo—dijeron James, Ted, Frank, Arthur y Regulus fulminando discretamente s sus esposa (en el caso de Regulus a su cuñada y amiga)

En cambio, tenía Grageas Bertie Bott de Todos los Sabores, chicle, ranas de chocolate, empanada de calabaza, pasteles de caldero,

-las chucherías mágicas son las mejores—dijo Ted—a mi encantan desde el primer día son sorprendente.

-si, como hijos de muggles, las chucherías mágicas son increíbles, no sabes que cosas pueden hacer cada una—dijo Lily con una sonrisa.

varitas de regaliz y otra cantidad de cosas extrañas que Harry no había visto en su vida. Como no deseaba perderse nada, compró un poco de todo y pagó a la mujer once sickles de plata y siete knuts de bronce.

-Harry no debería comer tanto dulces—dijo Lily frunciendo el ceño.

-pero si eso no es nada—protestó James—Sirius y yo comíamos el doble de eso, cada uno

-eso no lo dudo—dijeron al mismo tiempo Cathy y Lily

-con todo lo que comían, era sorprendente que no parecieran pelotas—comentó Alice

-es que hacíamos muchooooooooo ejercicio—dijo Sirius con una sonrisa traviesa en los labios

-¿Qué clase de ejercicio?—preguntó Cathy frunciendo el ceño amenazadoramente.

-pues el Quidditch y las bromas por su puesto—interrumpió James al ver que tanto su amigos como él corrían peligro, por sus respectivas mujeres.

-eso, eso—confirmó Sirius temblorosamente al captar el peligro que se avecinaba.

Ron lo miraba asombrado, mientras Harry depositaba sus compras sobre un asiento vacío.

Tenías hambre, ¿verdad?

Muchísima —dijo Harry, dando un mordisco a una empanada de calabaza.

Ron había sacado un arrugado paquete, con cuatro bocadillos. Separó uno y dijo:

Mi madre siempre se olvida de que no me gusta la carne en conserva.

-lo siento Ron—murmuró Molly avergonzada.

-Molly, hermanita tienes siete hijos no puedes acordarte de todo—dijo Fabian al captar le incomodidad de su hermana.

-es cierto, Molls, si mama con solo nosotros tres ya tenía problemas para acordarse de esas cosas, imagínate tú con cuatro chicos mas

Molly les sonrió a sus hermanos con agradecimiento, Arthur les agradeció por encima de la cabeza de su esposa.

Te la cambio por uno de éstos —dijo Harry, alcanzándole un pastel—. Sírvete...

No te va a gustar, está seca —dijo Ron—. Ella no tiene mucho tiempo —añadió rápidamente—... Ya sabes, con nosotros cinco.

Vamos, sírvete un pastel —dijo Harry, que nunca había tenido nada que compartir o, en realidad, nadie con quien compartir nada.

-eso fue muy dulce por parte de Harry—alabó Alice—eso es herencia de Lily seguro

James le sacó la lengua infantilmente.

-Harry es un chico muy educado—afirmó Molly contenta de que pareciera que su hijo menor y Harry Potter se fueran a llevar bien.

Era una agradable sensación, estar sentado allí con Ron, comiendo pasteles y dulces (los bocadillos habían quedado olvidados).

Molly bufó.

-Molly no puedes enfadarte con ellos, son niños, inevitablemente van a preferir los dulces a los bocadillos por muy bien que cocines tu—la tranquilizó Arthur

¿Qué son éstos? —Preguntó Harry a Ron, cogiendo un envase de ranas de chocolate—. No son ranas de verdad, ¿no?—Comenzaba a sentir que nada podía sorprenderlo.

No —dijo Ron—. Pero mira qué cromo tiene. A mí me falta Agripa.

¿Qué?

Oh, por supuesto, no debes saber... Las ranas de chocolate llevan cromos, ya sabes, para coleccionar, de brujas y magos famosos. Yo tengo como quinientos, pero no consigo ni a Agripa ni a Ptolomeo.

-valla, pues ya tiene mas cromos que yo a su edad—dijo Remus sorprendido.

-y eso es decir mucho, teniendo en cuenta la cantidad de ranas de chocolate que puedes llegar a consumir en un año—dijo Sirius.

-en un año? Querrás decir en un mes—bufó James—nunca vi a nadie comer tantas ranas de chocolate como a Remus.

Harry desenvolvió su rana de chocolate y sacó el cromo. En él estaba impreso el rostro de un hombre. Llevaba gafas de media luna, tenía una nariz larga y encorvada, cabello plateado suelto, barba y bigotes.

-¡Dumbledore!—exclamaron todos al reconocer la descripción del libro.

Albus se rió.

-me alegro de ser su primer cromo. Es todo un honor.

Debajo de la foto estaba el nombre: Albus Dumbledore.

¡Así que éste es Dumbledore! —dijo Harry.

¡No me digas que nunca has oído hablar de Dumbledore! —Dijo Ron—. ¿Puedo servirme una rana? Podría encontrar a Agripa... Gracias...

Harry dio la vuelta a la tarjeta y leyó:

Albus Dumbledore, actualmente director de Hogwarts. Considerado por casi todo el mundo Como el más grande mago del tiempo presente,

-me siento alagado—dijo Dumbledore con una sonrisa divertida le dirigió una mirada al pequeño Harry—aunque tengo la sensación de que pronto voy a ser sustituido, Harry parece que va a ser un niño muy poderoso

Los padres del pequeño se volvieron para ver que era lo que miraba Dumbledore tan divertido, y se encontraron a su hijo mirando fijamente el bolso de su madre que parecía deslizarse solo hasta el borde de la mesa y que con un sonido seco calló al suelo. Harry sin darse cuenta de que sus padres le miraban gateó hasta el bolso y sacó unas chocolatinas, pronto el resto de los niños se agruparon a su alrededor para poder compartir el botín.

James se rió.

-no es gracioso James, luego no va a poder dormir por la cantidad de azúcar en su sistema—le reprochó Lily a su marido.

-pero tienes que reconocer que eso fue in impresionante demostración del control de magia a su edad—dijo Moody claramente impresionado—por lo general los estallidos de magia accidental en los niño son mas espontáneos y tienen que ver con sus emociones mas fuertes, el pequeño Potter solo con desearlo a movido tu bolso para coger esas chocolatinas. Estoy de acuerdo con Dumbledore, será un mago muy poderoso.

James y Lily parecían felices por su hijo pero también algo preocupados, los magos poderosos, como parecía que iba a ser su hijo o como el mismísimo Dumbledore, tendían a tener enemigos igualmente de poderosos

Dumbledore es particularmente famoso por derrotar al mago tenebroso Grindelwald

Dumblendore miró hacía el suelo en ese momento recordando a su viejo amigo, y sintiéndose claramente avergonzado, él había sido como Grindelwald, si no hubiese sido por la muerte de su madre y la de su hermana, probablemente se habría unido a su amigo en una carnicería contra los muggles. Se avergonzaba profundamente de su pasado e intentaba compensarlo en la medida de lo posible en presente y el futuro.

en 1945, por el descubrimiento de las doce aplicaciones de la sangre de dragón, y por su trabajo en alquimia con su compañero Nicolás Flamel.

Albus sonrió de lado, la piedra Filosofal de Nicolás, tendría algo que ver con la historia, estaba convencido, no por nada era el título del libro

El profesor Dumbledore es aficionado a la música de cámara y a los bolos.

-a mi también me gustan lo bolos—gritaron entusiasmados el mismo tiempo Victoire y Teddy.

-¿habéis jugado a los bolos ?—preguntó sorprendido Remus

-tío Harry nos ha llevado a jugar un par de veces—dijeron los dos niño al mismo tiempo

—pero la mejor jugando a los bolos es tía Ginny, es realmente buena siempre no ponemos en su equipo para ganar—añadió Victoire.

-parece que la pequeña pelirroja va a ser de lo mas interesante en el futuro—dijo Sirius lanzándole una mirada a James con una clara indirecta para luego ambos, dirigir sus ojos hasta donde estaban los niños.

Teddy y Victoire lanzaron unas risitas que decían claramente "nosotros sabemos algo que vosotros no"

Harry dio la vuelta otra vez al cromo y vio, para su asombro, que el rostro de Dumbledore había desaparecido.

-¿Qué a pasado?—preguntó William sorprendido-¿Dónde está la imagen de Dumbledore?

-¿Cómo que donde está? Pues se a movido, como todas, no esperarás de verdad que se quedé la imagen congelada todo el día ¿no?—dijo Frank pareciendo sorprendido por la pregunta, mas de un mago de familia mágica pensaba lo mismo.

-hombre, todos los cromos de mi infancia eran así

-¿en serio?—preguntó Arthur fascinado-¿no se mueven? Que quedan completamente quietas

-pues… si…—respondió William como si fuera obvio

-y las fotos y los cuadros también?—volvió a preguntar Arthur

-pues si.. un momento ¿los cuadros y las fotos también se mueven en el mundo mágico?—preguntó William igual de fascinado por el mundo mágico como lo estaba Arthur los el muggle

-los retratos hasta hablan—confirmó Arthur

-¿en serio?¡que pasada!—aclamó Will extasiado de la emoción.

-valla dos se han juntado—dijeron los gemelos Prewett mientras veían como Molly y Jane le pedían a sus respectivos maridos que se callaran que los dejaran continuar, aquel condenado capitulo se estaba haciendo cada vez mas largo

(N/A: dímelo a mi que tengo que escribirlo T.T)

¡Ya no está!

Bueno, no iba a estar ahí todo el día —dijo Ron—. Ya volverá. Vaya, me ha salido otra vez Morgana y ya la tengo seis veces repetida... ¿No la quieres? Puedes empezar a coleccionarlos.

Los ojos de Ron se perdieron en las ranas de chocolate, que esperaban que las desenvolvieran.

-Ron eso no es de buena educación—protestó Molly.

-hermanita, no puede regañar a Ron, eso todavía no a pasado—dijo Guideon

Una mirada fulminante de su hermana lo calló.

Sírvete —dijo Harry—. Pero oye, en el mundo de los muggles la gente se queda en las fotos.

¿Eso hacen? Cómo, ¿no se mueven? —Ron estaba atónito—. ¡Qué raro!

Los gemelos Prewett empezaron a reírse mientras miraban de refilón a su cuñado

-está claro que Ron heredó tu fascinación por lo muggle—dijeron al mismo tiempo

Molly frunció el ceño.

-espero que no, porque cariño a veces puede ser un poco molesto—dijo la mujer pelirroja—sobre todo cuando empieza a encantar sus aparatos.

Su esposo sonrió pareciendo culpable.

-es que los muggles son asombrosos, como han adaptado la tecnología a sus necesidades para sobrevivir sin magia

-pues a mi me parece realmente sorprendente como sobrevivís vosotros sin tecnología—dijo William.

Harry miró asombrado, mientras Dumbledore regresaba al cromo y le dedicaba una sonrisita. Ron estaba más interesado en comer las ranas de chocolate que en buscar magos y brujas famosos, pero Harry no podía apartar la vista de ellos. Muy pronto tuvo no sólo a Dumbledore y Morgana, sino también a Ramón Llull, al rey Salomón, Circe, Paracelso y Merlín. Hasta que finalmente apartó la vista de la druida Cliodna, que se rascaba la nariz,

-que hijo, mas agradable tengo en fijarse en ese pequeño detalle—dijo Lily frunciendo el ceño en desagrado.

-Lily, es un niño a esa edad ese tipo de cosas son lo único que le interesan—dijo Cathy—James era igual a esa edad, todavía no había empezado a acosarte.

James fulminó con la mirada a Cathy que se reía claramente de él.

-¿Por qué te metes tanto conmigo?—preguntó James.

-porque me hace gracia verte poner esa cara.

para abrir una bolsa de grageas de todos los sabores.

Tienes que tener cuidado con ésas —lo previno Ron—. Cuando dice «todos los sabores», es eso lo que quiere decir. Ya sabes, tienes todos los comunes, como chocolate, menta y naranja, pero también puedes encontrar espinacas, hígado y callos.

-¿en serio?—preguntó William fascinado y mirando al libro con los ojos como platos.

-si, yo una vez me comí una con sabor a cayos—confirmó James.

-yo una vez comí una con sabor a moco—dijo Teddy poniendo cara de asco—no e vuelto a comer una grajea desde entonces

Remus se rió de la cara de asco de su hijo.

-tu ríete papa, valla ejemplo que me das—dijo el niño cruzándose de brazos para parecer ofendido.

En esa ocasión se unieron James y Sirius a las risas de Remus, haciendo que el pequeño los mirara con el ceño fruncido, aunque él mismo estaba divertido por su propia mala experiencia.

-bueno, hijo, si te sirve de consuelo yo comí una grajea con sabor a…-Remus miró a sus amigos y decidió que lo mejor sería decírselo en bajito a su hijo o sus propios amigos lo amargarían a burlas. Remus se inclinó sobre el pequeño y le dijo el sabor de la grajea, los ojitos dorados de Teddy se abrieron desmesuradamente.

-¿en serio?—preguntó el niño estupefacto

-si

La cara de Teddy pronto se tornó de un malsano color verde

-¡que asco! Ahora si que no vuelvo a comer una gragea ¡en mi vida!—exclamó el pequeño a punto de vomitar

-¿de que era la grajea Remus?—preguntó Sirius curioso

-es un secreto entre padre e hijo—dijo Remus rápidamente. Teddy sonrió a su padre con una sonrisa totalmente brillante y abrazó espontáneamente a su padre.

-es nuestro secreto—dijo entre susurros Teddy

Por detrás del hombro de su hijo, Remus captó la mirada melancólica y triste que Victoire les lanzó, cuando la niña se dio cuenta de que Remus le miraba apartó rápidamente la vista. Por un segundo Remus podía haber jurado que la pequeña rubia iba a llorar.

George dice que una vez encontró una con sabor a duende.

-¿eso existe?—preguntó William perplejo

-no—dijo Arthur

-pero a nuestro sobrinos les gustan mucho las bromas—dijeron los Prewett.

-pobre Ron—dijo Lily.

-le entiendo—dijo Molly recordando sus años de niñez con sus hermanos gemelos.

Ron eligió una verde,

-puaj!—exclamaron Remus, James, Sirius, Fabian, Guideon y Frank

-¿Por qué ponéis esas caras?—preguntó Will

-cuando comes muchas grajeas eres capaz en ocasiones de adivinar el sabor por el color—explicó Remus.

-y esa tiene toda la pinta a que va a saber a verdura—continuó Sirius

Las muecas de asco de los Prewtt se acentuaron.

la observó con cuidado y mordió un pedacito.

Puaj... ¿Ves? Coles.

-lo dijimos—exclamaron los merodeadores y los gemelos muy satisfechos consigo mismos

Pasaron un buen rato comiendo las grageas de todos los sabores. Harry encontró tostadas, coco, judías cocidas, fresa, curry, hierbas, café, sardinas y fue lo bastante valiente para morder la punta de una gris, que Ron no quiso tocar y resultó ser pimienta.

-pobrecito—se rió Cathy

-le podría haber ido peor—dijo Alice por otro lado.

En aquel momento, el paisaje que se veía por la ventanilla se hacía más agreste. Habían desaparecido los campos cultivados y aparecían bosques, ríos serpenteantes y colinas de color verde oscuro. Se oyó un golpe en la puerta del compartimiento, y entró el muchacho de cara redonda que Harry había visto al pasar por el andén nueve y tres cuartos. Parecía muy afligido.

-¿se está refiriendo al chico que llamaron Neville antes?—preguntó ansiosa Alice, por saber de su hijo.

-eso espero, cariño—dijo Frank besando el dorso de la mano de su esposa pareciendo tan nervioso como ella.

Perdón —dijo—. ¿Por casualidad no habréis visto un sapo?

-si, es el niño de antes—dijo Lily contenta por su amiga que sonreía de oreja a oreja de la emoción, ahí estaba su pequeño Neville.

-y parece que heredó de mi, eso de perder al sapo de la familia—dijo Frank suspirando encantado.

-recemos por que solo halla heredado eso de ti—dijo James en tono burlón—porque como tenga tu memoria…

Sirius y Remus se rieron del que había sido su compañero de habitación en Hogwarts, recordando que siempre se le estaba olvidando algo.

Al final en su sexto año lo merodeadores habían empezado a coger las cosas que se le olvidaban a Frank en la habitación para dárselas en las comidas o cuando le vieran.

Cuando los dos negaron con la cabeza, gimió.

¡Lo he perdido! ¡Se me escapa todo el tiempo!

-recuerdo que nos pasamos todo el año ayudándote a encontrar ese dichoso sapo—dijo James—hasta que le pedimos a uno de los mayores que nos enseñaran a convocarlo para no tener que andar buscándolo.

Ya aparecerá —dijo Harry.

Sí —dijo el muchacho apesadumbrado—. Bueno, si lo veis...

Se fue.

No sé por qué está tan triste —comentó Ron—. Si yo hubiera traído un sapo lo habría perdido lo más rápidamente posible.

-¡Ron!—protestó Molly por el comentario de su hijo-¡yo no te enseñé a portarte así!

-es comprensible—dijo Frank excusando al pequeño—la verdad es que a mi tampoco me gustan demasiado los sapos, pero comoya he dicho es una tradición familiar.

-lo cual es bastante frecuente entre los magos—dijo James.

Aunque en realidad he traído a Scabbers, Así que no puedo hablar.

La rata seguía durmiendo en las rodillas de Ron.

Podría estar muerta y no notarías la diferencia —dijo Ron con disgusto—. Ayer traté de volverla amarilla para hacerla más interesante, pero el hechizo no funcionó. Te lo voy a enseñar, mira...

-¿para que quiere volver amarilla a la rata?—preguntó curioso Ted

-supongo que para hacer la diferente—comentó Arthur.

-lo que me preocupa a mi es ¿como es que Ron sabe un hechizo para cambiarle el color del pelaje a una rata?

-tal vez se lo enseñó alguno de sus hermanos mayores—dijo Arthur.

-pues espero que se lo enseñara Bill, o Percy, porque si fueron Charley o los gemelos estoy segura de que es una broma—dijo Molly.

Revolvió en su baúl y sacó una varita muy gastada. En algunas partes estaba astillada y, en la punta, brillaba algo blanco.

Los pelos de unicornio casi se salen. De todos modos...

Acababa de coger la varita cuando la puerta del compartimiento se abrió otra vez. Había regresado el chico del sapo, pero llevaba a una niña con él. La muchacha ya llevaba la túnica de Hogwarts.

-a ver quien es el nuevo personaje—comentó Ted

-¿crees que será importante?—preguntó Andrómeda.

-ni idea, pero la a decrito con mas detalle que a otros personajes, creo que puede ser importante.

¿Alguien ha visto un sapo? Neville perdió uno —dijo. Tenía voz de mandona, mucho pelo color castaño y los dientes de delante bastante largos.

William dio un salto sobre si mismo, y los ojos de todos se dirigieron inmediatamente a él.

-creo que se quien es—dijo el hombre sonriendo ampliamente.

-¿quien?—preguntó Sirius curioso.

-a menos que me equivoque esa, es Hermione.

-¿Cómo lo sabes?—preguntó Jane a su marido

-porque así es como te describí mentalmente a ti cuando nos conocimos en el instituto—dijo William con una sonrisa—mandona y con una dientes algo mas alargados de lo normal. Hermione siempre se a parecido mas a ti.

Jane se emocionó ante la posibilidad de que aquella niña fuera su hijita, ignorando el comentario de su marido respecto a sus dientes.

Ya le hemos dicho que no —dijo Ron, pero la niña no lo escuchaba. Estaba mirando la varita que tenía en la mano.

Oh, ¿estás haciendo magia? Entonces vamos a verlo.

-¡uhg!—gruñó Will

Todos en la sala volvieron a mirar al muggle.

-ese tonito mandón…que recuerdos…—dijo Will mirando significativamente a su esposa.

Jane lo fulminó con la mirada.

-yo no soy mandona.

-cariño…-Will la miró escépticamente, pero no añadió nada mas.

Se sentó. Ron pareció desconcertado.

Eh... de acuerdo. —Se aclaró la garganta—. «Rayo de sol, margaritas, volved amarilla a esta tonta ratita.»

Estalló una salva de carcajadas en la sala sobre todo por parte de "los liantes".

-ese hechizo se lo enseñaron los gemelos—dijo Fabian-¿Qué te apuestas?

-ni si quiera yo voy a apostar en contra de eso—dijo Guideon—está claro que fueron ellos.

-Fred, George, ¡eso no está bien!—regañó Molly a sus dos hijos gemelos que corrieron a esconderse detrás de unos sofás lo mas lejos posible de su madre.

-eso a sido rematadamente original—dijo Remus

Sirius se limpió una lágrima de la risa.

-esos gemelos nos van a suceder en Hogwarts, es una pena que no tengamos el mapa que si no se lo dábamos, seguro que serán mas liantes que Harry, parecen auténticos bromistas.

-si, tienes razón Canuto—dijo James todavía riéndose.

-vosotros será mejor que os mantengáis alejados de esos pequeños, bastante mala influencia ya son de por si Fabian y Guideon como para que tu, encima los empeores— les gruñó Lily a su marido y sus cuñados

Los Prewett miraron con mala cara a Lily, pero el asentimiento por parte de Molly los hizo callarse.

Agitó la varita, pero no sucedió nada. Scabbers siguió durmiendo, tan gris como siempre.

¿Estás seguro de que es el hechizo apropiado? —preguntó la niña—. Bueno, no es muy efectivo, ¿no? Yo probé unos pocos sencillos, sólo para practicar, y funcionaron. Nadie en mi familia es mago, fue toda una sorpresa cuando recibí mi carta, pero también estaba muy contenta, por supuesto, ya que ésta es la mejor escuela de magia, por lo que sé. Ya me he aprendido todos los libros de memoria,

-uhggggg—gruñó Will—salió a ti en todo cariño

Jane se sonrojó.

-no entiendo por que dices eso—dijo la señora Granger haciéndose la desentendida.

-cariño cuando nos conocimos estábamos en nuestro penúltimo año de instituto y en el primer día soltaste un discurso terriblemente largo sobre el primer tema del libro de lengua. Te habías leído el libro entero antes de empezar. Está mas que claro que Hermione heredó tu obsesión por los estudios.

-ni que fuera algo malo—protestó Jane—no quiero que mi hija valla mal preparada para ir su nuevo colegio. A mi me parece que hizo bien.

Will siguió gimiendo y protestando por tener una hija tan estudiosa como la madre. Que no lo malinterpretaran, estaba muy orgullosos de que su hija fuera tan inteligente, pero sabía que así no haría precisamente mucho amigos.

desde luego, espero que eso sea suficiente... Yo soy Hermione Granger. ¿Y vosotros quiénes sois?

Dijo todo aquello muy rápidamente. Harry miró a Ron y se calmó al ver en su rostro aturdido que él tampoco se había aprendido todos los libros de memoria.

-es que un niño normal no lo haría—dijo Will como si fuera obvio

-¡Will es tu hija! Deberías estar orgullosos de que fuera tan estudiosa—protestó Jane molesta.

-cariño, estoy orgulloso de ella, y me alegro de que sea tan inteligente como tu, pero eso no significa que todo en la vida sean los estudios, si no recuerda tu adolescencia

Jane apartó la mirada, ella misma había reconocido que no había sido de las chicas mas populares del instituto, no había tenido realmente muchos amigos por la mayoría la consideraban una mandona y una presumida por sus buenas notas.

-tal vez deberíamos decirle a Hermione que estudie un poco menos—susurró Jane a regañadientes

Will sonrió y abrazó a su esposa.

Yo soy Ron Weasley —murmuró Ron.

Harry Potter —dijo Harry.

¿Eres tú realmente? —dijo Hermione—. Lo sé todo sobre ti, por supuesto, conseguí unos pocos libros extra para prepararme más y tú figuras en Historia de la magia moderna, Defensa contra las Artes Oscuras y Grandes eventos mágicos del siglo XX.

-¡la leche! si que es popular el pequeño Cornamenta. Hasta Lily lo conocería aunque fuera por que aparece en esa enorme cantidad de libros aburridos—dijo Sirius.

-no son aburridos—dijo Lily—son muy interesantes y de un alto nivel intelectual. Por su puesto no es apto para lo que son como tu.

Se oyeron risitas por todo el lugar.

¿Estoy yo? —dijo Harry, sintiéndose mareado.

-es demasiado para digerir en tan poco tiempo—dijo Alice compadeciéndose del pobre niño.

-hombre, es que por muy famosa que sea un persona, no suele salir en libros escolares ni lo conocen a hasta las piedras—dijo Fabian—eso marearía a cualquiera.

Dios mío, no lo sabes. Yo en tu lugar habría buscado todo lo que pudiera —dijo Hermione—. ¿Sabéis a qué casa vais a ir? Estuve preguntando por ahí y espero estar en Gryffindor,

-pues a mi me parece mas una Ravenclaw—dijo Arthutr

-no se que decirte, Lily también es increíblemente estudiosa y aun así estuvo en Gryffindor—dijo James dudoso.

-pero Hermione parece todavía mas estudiosa que Lily—dijo Sirius—yo apuesto por que acabará en Ravenclaw

-pues yo apuesto a que acabará en Gryffindor—contradijo James de nuevo—pronto todos habían cruzado apuestas al respecto

-¡no deberíais apostar sobre esto!—exclamó Molly molesta mirando también de reojo a los padres de la niña.

-¿Qué se supone que son Ravenclaw y Gryffindor?—preguntó Will mas interesado por eso que por la propia apuesta.

-verás, Hogwarts está dividido en cuatro casas, Gryffindo, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin—le explicó Lily en su tono de "perfecta Prefecta" que además se sabía de memoria "Hogwarts, una historia"—cuando entramos en Hogwarts, somo seleccionados para una de las cuatro casas dependiendo de nuestras aptitudes y de nuestro carácter. En la casa de Griffindor son sorteados los valientes y decididos. En Ravenclaw están los inteligentes que tienen un gran afán por estudiar. En Slytherin están los astutos y la mayoría son hijos de magos o mestizos, en esa casa no se aceptan a los hijos de muggles como Hermione o como yo—los padres de Hermione hicieron una mueca de desagrado—y por último en Hufflpuff están los honestos, los mas leales y los mas trabajadores.

Los Granger prestaban toda la atención a la explcacion.

-la mayoría de los que están aquí, somos de Gryffindor, pero también hay Hufflepuffs y algunos Slytherins—terminó Lily, a medida que la pelirroja indicaba a las tres casas levantaron las manos quienes estuvieron en ellas.

-pues según la descripción que nos has dado y el comportamiento que nuestra hija muestra en el libro, creo que Sirius tiene razón—dijo William—es bastante probable que nuestra hija acabe en Ravenclaw.

-William—gruñó Jane—ni se te ocurra apostar sobre nuestra hija.

-pero…

-¡Will!—chilló Jane molesta

-esta bien cariño no te enfades, era broma—dijo Will en un tono mas conciliador.

parece la mejor de todas. Oí que Dumbledore estuvo allí, pero supongo que Ravenclaw no será tan mala...

-usted estuvo en Gyiffindor?—preguntó Jane curiosa.

-así es—respondió afablemente el director.

-es que en Gryiffindor, solo estamos lo mejores—dijo James con una sonrisita superior.

-que mas quisierais—dijo Cathy fulminando con la mirada a James.

-en Gryiffindor solo están los matones—dijo Snape mirando con odio a James, Sirius y Remus.

-lo dice el cobarde que se dedicaba a maltratar a alumnos de primero que apenas sabían magia apoyado por cinco chicos mas—dijo James—o te piensas que se me había olvidado la cantidad de veces que atacaste a los que eran menores que tu y encimas eráis más. ¡cobarde de mierda!

Snape se levantó bruscamente de su sitio y sacó su varita, James le imitó inmediatamente, colocándose delante de su esposa que se había levantado también e intentaba ponerse entre medias, Remus y Sirius reaccionaron a los pocos segundos apartando del camino de las varitas a sus respectivos hijos sin quitar la mirada en ningún momento de las varitas que se cruzaban.

-¡ALTO!—gritó Dumbledore poniéndose en pie y pareciendo furiosos—aquí hay niños pequeños que podrían resultar heridos ¡bajad inmediatamente las varitas!

Ambos dudaron pero las bajaron, el primero en reaccionar fue James temeroso de que algún hechizo pudiera llegar a su hijo.

-¿se puede saber en que estabais pensando?¿cuantos años tenéis? ¡deberíais haber dejados vuestras estúpidas rencillas en el colegio, ahora sois adultos y seguís comportándoos como adolescentes—gruñó Mcgonagall, mas de uno tubo un deja-vù con esa situación.—James, tienes un hijo y tu Severus ¡ya no se ni que decirte a ti!—terminó furiosa la profesora.

Severus ignoró a la profesora y volvió su mirada a Lily, quien en ese momento cogía del brazo a James y lo fulminaba con la mirada, ambos hablaban en susurros, pero estaba mas que claro que Lily estaba echándole la bronca por sacar la varita, al cabo de unos instantes, James se inclinó y besó a Lily, ella pareció momentáneamente reacia pero enseguida cedió, rodeando el cuello de su marido cuando se separaron James sonreía enternecido y Lily preocupada, pero para ese entonces Severus ya había apartado a mirada.

Los ojos negros del profesor sin querer se clavaron en los niños del futuro, ambos lo miraban como si supieran lo que sentía por Lily Evans, lo cual tampoco tendría que sorprenderlo tanto, esos dos mocosos parecían saber demasiadas cosas.

La niña rubia al percatarse de que los miraba le sonrió enternecida, el niño por otro lado lo miró casi con agradecimiento.

Severus apartó la mirada inmediatamente, no le gustaban aquellos mocosos.

De todos modos, es mejor que sigamos buscando el sapo de Neville. Y vosotros dos deberíais cambiaros ya, vamos a llegar pronto. Y se marchó, llevándose al chico sin sapo.

Cualquiera que sea la casa que me toque, espero que ella no esté

-¡Ron!—protestó Molly—¡eso es de muy mala educación!

-eso no lo dirá después…-dijo Victoire soltando una risita, Teddy la oyó y ambos se rieron estruendosamente.

-¿de que estáis hablando vosotros dos?—preguntó Remus curioso y divertido mirando a su hijo interactuar con la niña.

-nada señor Lupin—dijo la rubia encantadoramente.

-deja de manipular a los adultos Vicky—bufó Teddy molesto.

-¡yo no manipulo a los adultos!—protestó Victoire haciendo un puchero adorable—simplemente soy tan adorable que nadie se me resiste.

-¿eres familia de Sirius?—preguntó divertido James—por que acabas de decir una frase muy típica de él.

Sirius fulminó con la mirada a su mejor amigos pero también estaba divertido con la niña.

-a menos que el señor Black tenga familia en Francia no lo creo.

dijo Ron. Arrojó su varita al baúl—. Qué hechizo más estúpido, me lo dijo George.

-estaba claro que tenía que haber sido uno de esos gemelos endemoniados—comentó Ted divertido.

-de todas las cosas que mis hijos podían heredar de mi familia…-comentó pesarosa Molly—tenían que heredar las bromas pesadas de mis hermanos…

-bueno, cariño, tampoco creo que sea tan malo…-empezó a decir Arthur

-tu no conviviste con ellos—cortó su esposa fulminando con la mirada a sus hermanos.

Seguro que era falso.

¿En qué casa están tus hermanos? —preguntó Harry

Gryffindor —dijo Ron. Otra vez parecía deprimido—. Mamá y papá también estuvieron allí. No sé qué van a decir si yo no estoy. No creo que Ravenclaw sea tan mala, pero imagina si me ponen en Slytherin.

-aunque le pusieran ahí seguiríamos queriéndole igual—dijo Molly con mala cara—no tiene porque preocuparse tanto, a nosotros nos da igual en que casa esté

-es cierto, es nuestro hijo le querremos esté donde esté—confirmó Arthur.

Victoire y Teddy se miraron entre ellos, pensando en el tío Percy.

-de todas formas estoy seguro de que acabará en Gryffindor—dijo James.

-¿Cómo estás tan seguro?—preguntó Cathy.

-no se, pero Ron me recuerda un poco a Sirius—contestó James dubitativo, todos miraron a Sirius que fruncía el ceño a su amigos sin saber a que se refería con eso.

-espero por Molly que realmente no se parezca a Sirius—dijo Lily-¿Por qué dices aso cariño?

-verás, Ron y Hermione son los dos personajes que mas a descrito el libro, creo que serán personajes importantes en la historia, creo que Ron será un amigo como Sirius lo a sido para mi, casi un hermano, y por otro lado, creo que Hermione podría ser algo así como Remus, el cerebrito del grupo—dijo James—y creo que mi hijo será como yo…un "atrae problemas"

Las madres de los tres niños se miraron entre ellas.

-espero que no—dijeron al mismo tiempo Molly y Lily que eran las dos que mejor conocían en la clase de problemas en los que se solían meter los merodeadores.

-¿y Neville sería Peter?—preguntó Frank con el ceño fruncido como su esposa—a él también lo han descrito mas o menos al detalle

-¡NO!—exclamaron al mismo tiempo Victorie y Teddy, el segundo incluso molesto.

-tío Neville es una persona maravillosa—dijo Teddy

-Peter también lo es—dijo Remus confuso mirando a su hijo

Teddy miró mal a su padre e iba a decir algo cuando Victoire le tapó la boca con una mano.

-será mejor que continuemos leyendo—intervino la rubia dirigiéndole una mirada de urgencia a Dumbledore que continuó leyendo, para el desconcierto de algunos.

¿Esa es la casa en la que Vol... quiero decir Quien-tú-sabes... estaba?

Ajá —dijo Ron. Se echó hacia atrás en el asiento, con aspecto abrumado.

¿Sabes? Me parece que las puntas de los bigotes de Scabbers están un poco más claras —dijo Harry, tratando de apartar la mente de Ron del tema de las casas—.

-eso a sido muy dulce por su parte—dijo Molly—sinceramente, me preocupa ese sentimiento de inferioridad de Ron.

-es el menor de cinco hermanos, se siente sobrepasado, estoy seguro de que con el tiempo se le pasará—dijo Arthur—solo habrá que procurar que no se sienta presionado a superar los logros de sus hermanos.

Y, a propósito, ¿qué hacen ahora tus hermanos mayores?

Harry se preguntaba qué hacía un mago, una vez que terminaba el colegio.

Charlie está en Rumania, estudiando dragones,

-¿¡en serio!?—chillo el niño entusiasmado y con una sonrisa de oreja a oreja.

-¡Charlie Weasley en que diantres estabas pensando!—exclamó Molly aterrada—son dragones, son mortalmente peligrosos ¿es que no hay suficientes trabajos en el mundo mágico y muggle para que tu tengas que trabajar en una reserva de Dragones?

-pero son dragones mama, son geniales

-¡GENIALES! Pero te haces una idea de lo peligroso que es eso.

-pero mama…

-nada de peros señorito

-Molly… cariño…-llamó Arthur intentando tranquilizar a su esposa—Charlie será adulto cuando decida ese empleo y seguro que será extremadamente cuidadoso

-pero Arthur…¡dragones!

-que envidia—dijo Hagrid mirando al infinito con ojos soñadores—me encantaría trabajar con dragones.

-te enviaré fotos—dijo Charlie con una sonrisa enorme solo de pensar en trabajar con dragones.

-no me puedo creer que accediera a que trabajaras en eso sin discutir ¡ y encima en Rumania! No podías haberte ido mas lejos—protestó Molly de nuevo.

-creo que nadie a dicho que no se lo discutieras—dijo Victoire—todavía intentas convencerlo cada vez que nos viene a visitar a la madriguera.

Muchos miraron a Molly con cierto asombro.

-¿¡Qué!?—exclamó la mujer molesta—me preocupa la seguridad de mi hijo, está mas que claro que seguiría insistiéndole para que dejara ese trabajo.

-en realidad intentas convencerlo de que por lo menos se traslade a una reserva de dragones en Ingleterra o Irlanda para que cuando tenga quemaduras graves tu puedas mimarlo—dijo Teddy

-lo cual es un buen motivo para quedarse en Rumania—dijo Charlie en bajito, sus tío que le oyeron soltaron a reír.

y Bill está en África, ocupándose de asuntos para Gringotts

-¡voy a trabajar en Gringotts!—dijo Bill saltando sobre si mismo lleno de euforia-¡si!

-ugh!—protestó Molly molesta, trabajar con duendes no era nada seguro, Gringotts podía ser tan peligroso para los magos como Voldemort lo era para los muggles-¡Bill, fuiste premio anual no podías haberte buscado un trabajo mejor! ¿Menos arriesgado? Y tu Charlie, se supone que fuiste jugador de Quidditch, habría preferido mil veces que te hubieras convertido en jugador de Quidditch profesional que en cuidador de dragones.

-pero ser cuidador de Dragones es mucho mas divertido

-si, y Gringott es genial—exclamó Bill casi dando saltitos de contento.

Molly frunció el ceño frustrada con sus hijos.

-está claro que ambos son dignos Gryffndors—dijo Sirius mirando con diversión a los pequeños.

-pues habría preferido que fueran Slytherins si eso me garantiza que consigan trabajos menos peligrosos.—gruñó Molly.

explicó Ron—. ¿Te enteraste de lo que pasó en Gringotts? Salió en El Profeta, pero no creo que las casas de los muggles lo reciban: trataron de robar en una cámara de alta seguridad.

-¿¡Qué!?—exclamaron la mayoría sorprendidos, Bill incluso parecía horrorizado.

El ojo mágico de Moody se centró inmediatamente en el libro.

-a dicho que "trataron" de robar, no que realmente lo hicieran—dijo Alastor

-pero ya de por si que alguien lo intente es sorprendente. Gringotts es uno de los lugares mas seguros del mundo, mágico, después de Hogwarts, nadie puede robar nada en Gringotts y salir vivo

-eso es cuestionable—dijo Teddy con una sonrisa de suficiencia en el rostro.

-¿conoces a alguien que halla robado en Gringotts y halla vivido para contarlo?—preguntó Remus escéptico.

-puede…—dijeron los dos niños del futuro poniendo ese tonito de "yo se algo que vosotros no"

-eso es imposible—dijo Bill con toda seguridad—os lo estáis inventando para reíros de nosotros.

-puede…-volvieron a decir los dos niños al mismo tiempo

Remus, Sirius y James fulminaron con la mirada a los niños mientras que los otros los miraban entre sorprendidos y estupefactos.

-será mejor que continué leyendo así sabremos si nos mienten o no—dijo Dumbledore siendo mas diplomático, aunque también parecía curioso.

Harry se sorprendió.

¿De verdad? ¿Y qué les ha sucedido?

Nada, por eso son noticias tan importantes. No los han atrapado. Mi padre dice que tiene que haber un poderoso mago tenebroso para entrar en Gringotts, pero lo que es raro es que parece que no se llevaron nada.

-¿Quién se toma tantas molestias en entrar en Gringotts, para luego no llevarse nada?—preguntó Ted sorprendido.

-tal vez porque no llegó a la cámara que quería—contestó Frank encogiéndose de hombros.

-o tal vez lo que quería ya se lo habían llevado—dijo Dora pensativamente—por lo que dicen hasta ahora, parece que entraron en Gringotts y el ladrón no fue atrapado por lo que podría haber cogido cualquier cosa antes de que los Duendes le pillaran. Pero si nada a desaparecido será porque a lo mejor ya no estaba lo que quería

-esa es una muy buena teoría señorita Tonks—dijo Moody apreciativamente-¿pero que podría ser?

Por supuesto, todos se asustan cuando sucede algo así, ante la posibilidad de que Quien-tú-sabes esté detrás de ello.

Harry repasó las noticias en su cabeza. Había comenzado a sentir una punzada de miedo cada vez que mencionaban a Quien-tú-sabes.

-eso es lo que menos me gusta de que no se utilice su nombre—gruñó James—cuanto mas te niegas a decirlo, mas miedo tienes de esa basura.

-temer a un nombre solo incrementa el temor a lo nombrado—dijeron Victoire y Teddy al mismo tiempo, como si recitaran una lección de clase

Los adultos y los niños lo miraron raro.

-esa frase la dice mucho Dumbledore—dijo Athur señalando al director.

-tía Hermione y tío Harry también lo dicen mucho—explicó Teddy.

Suponía que aquello era una parte de entrar en el mundo mágico, pero era mucho más agradable poder decir «Voldemort» sin preocuparse.

-tiene toda la razón—dijo James

-si, cariño ya nos a quedado claro que te desagrada profundamente que Harry no lo llame por su nombre—dijo Lily un poco cansada de las continuas interrupciones de su marido.

-valeeeeee, ya me callo—dijo James fingiendo un puchero.

¿Cuál es tu equipo de quidditch? —preguntó Ron.

Eh... no conozco ninguno —confesó Harry.

¿Cómo? —Ron pareció atónito—. Oh, ya verás, es el mejor juego del mundo... —Y se dedicó a explicarle todo sobre las cuatro pelotas y las posiciones de los siete jugadores, describiendo famosas jugadas que había visto con sus hermanos y la escoba que le gustaría comprar si tuviera el dinero.

-¡SI!—gritó James encantado—por fin alguien que le va a hablar del Quidditch a Harry.¡ gracias Ron!—terminó James yendo a la zona donde estaban los niños y cogiendo al pequeño pelirrojo—con tu permiso Arthur—dijo James al padre del niño antes de empezar a darle vueltas y lanzarlo al aire.

-¡James!—gritó Lily horrorizada y avergonzada—baja inmediatamente a Ron

James sonrió y lo lanzo al aire una ultima vez para el horror de Lily y Molly, Ron por otro lado chillaba divertido y se reía a carcajadas.

-James si no te dejo hacerle eso a Harry menos aun a Ron—protestó Lily.

-Potter—gruñó Molly

-Molly cariño Ron se lo a pasado en grande, nunca lo había visto reírse tanto con alguien.

Le estaba explicando los mejores puntos del juego, cuando otra vez le abrió la puerta del compartimiento, pero esta vez no era Neville, el chico sin sapo,

-jejeje el chico sin sapo—se rió Fabian—bonito mote

Alice y Frank lo fulminaron con la mirada.

ni Hermione Granger.

-será Arturo?—preguntó entusiasmado Sirius.

-Arcturus, Sirius tu hijo se llama Arcturus, y no se si recuerdas que tu hijo en la historia está en otro país

Sirius hizo un mohín.

-Cathy ¿se puede saber que te poseyó para ponerle a nuestro hijo ese horrible nombre? Que le hubieras puesto Orión, vale pero Arcturus… creo que Arturo le queda mucho mejor ¡deberíamos cambiárselo!

-no pienso cambiarle el nombre a mi hijo—chilló Cathy—de todas formas no se puede ¡perro sarnoso!

Sirius se rió fuerte, ese insulto era típico de su época de estudiante.

-ya echaba de menos ese insulto cariño—dijo Sirius sin sentirse ofendido en lo mas mínimo al mismo tiempo que besaba la sien de la mujer.

Cathy resopló molesta pero no pudo evitar un amago de sonrisa que se escapó de sus labios.

Entraron tres muchachos, y Harry reconoció de inmediato al del medio: era el chico pálido de la tienda de túnicas de Madame Malkin.

-ahora averiguaremos quien era—dijo James sentándose mas recto.

-se aceptan apuestas de ultima hora señores—dijo Sirius poniéndose en pie con una puño en la boca, como si llevara un micrófono con el que retrasmitiera.—señores Prewett¿Qué apuestas ustedes sobre la identidad del niño? Remus, James, Ted, Arthur…

-¡Sirius! ¡quieres estarte quieto!—se quejó Cathy molesta—deja de hacer el payaso.

Pero antes de que pudieran si quiera terminar la frase, ya se habían empezado a intercambiar apuestas.

-James ¿Qué edad tienes para hacer estas tonterías?¿y tu Remus valla ejemplo que le estas dando a tu hijo?

Remus sonrió de lado con una sonrisa traviesa en los labios mientras que Teddy sonreía a Lily con la misma sonrisa que su padre.

-por mi no se preocupe señora Potter, lo que haga mi padre no es nada en comparación con lo que hacen algunos Weasley cuando se reúnen todos.

Molly se estremeció ante la posibilidad.

-bueno Dumbledore continua leyendo que estoy a punto de ganarle 5 galeones a Longbottom—dijo James con una sonrisa de oreja a oreja.

-de eso nada Potter, soy yo el que se va a quedar con esos 5 galeones—refutó a Frank ignorando la mirada fulminante de su esposa.

Miraba a Harry con mucho más interés que el que había demostrado en el callejón Diagon.

¿Es verdad? —preguntó—. Por todo el tren están diciendo que Harry Potter está en este compartimento. Así que eres tú, ¿no?

-y a ti que te importa mocoso malcriado—gruñó James.

-¡James!—protestó Lily-No puedes decir eso de un niño pequeño.

-puedo perfectamente si es verdad—dijo James—ese niño solo está interesado en la fama de Harry, y mi hijo no se merece eso.

Lily miró intensamente a su marido antes de sonreír enternecida y asentir.

-es verdad cariño pero no deberías decir esas cosas, ya veras como Harry se da cuenta en seguida, el es un buen chico, en eso se parece a mi—terminó Lily juguetonamente

James sonrió pero no le siguió el juego.

Sí —respondió Harry. Observó a los otros muchachos. Ambos eran corpulentos y parecían muy vulgares.

-lo cual no da demasiadas pistas de quienes pueden ser—dijo Sirius encogiéndose de hombros—la mayoría de los miembros de la casa Slytherin comparten genes, por lo que una gran mayoría de ellos tienen un aspecto muy vulgar. Y no digo TODOS porque mi encantadora primita, y mi amada Cathy fueron a esa casa. Pero a excepción de ellas lo demás Slytherins son así.

Regulus y Snape lo fulminaron con la mirada.

-no se que decirte, Canuto-Dijo James frunciendo el ceño—Regulus y Snape puede que sean vulgares pero yo no los describiría como "corpulentos", como se dice en el libro.

-buena observación, mi querido Cornamenta, como siempre.

-mis queridos, Canuto y Cornamenta, creo que como cerebro del grupo debería informales que están molestando a sus respectivas parejas y cabreando a la profesora Mcgonagall con sus continuas interrupciones, algo que, según creo recordar, no era aconsejable en Hogwarts, y mucho menos ahora—intervino Remus

-como siempre mi querido Lunático, tienes razón, Canuto y yo nos preguntamos a menudo que haríamos sin ti.

-Cornamenta, amigo mío, hermano mío, los dos sabemos lo que haríamos sin Lunático—continuó Sirius—exactamente lo mismo, pero no pillarían mas a menudo.

-estoy de acuerdo contigo mi querido Canuto. Además de que no se nos ocurrirían bromas tan elaboradas como se le ocurría a nuestro querido Lunático.

-¡James!

-¡Sirius!

-¡papa!

-callaos y dejadnos leer—gritaron al mismo tiempo, Teddy, Cathy y Lily

Situados a ambos lados del chico pálido, parecían guardaespaldas.

-¡Malfoy!—gritaron al mismo tiempo Arthur y los gemelos Prewett

Los Granger se sobresaltaron son ese grito.

-Lucius Malfoy es el único Slytherin que va por ahí con guardaespaldas, generalmente Goyle y Grabbe, que son todavía mas estúpidos que él, si es bastante posible que sea él—les informó Arthur.

-espero que no-gruñó Sirius—yo aposté a que era Nott, pero ahora que han mencionado a los guardaespaldas no estoy tan seguro.

-voy a quedarme con tu 5 galeones Black—dijo Arthur frotándose las manos.

-¡Arthur!—protestó Molly haciendo una mueca pero se calló sin saber exactamente que decir.

Oh, éste es Crabbe y éste Goyle —dijo el muchacho pálido con despreocupación, al darse cuenta de que Harry los miraba—. Y mi nombre es Malfoy, Draco Malfoy.

-¡lo sabía!—gritaron, James, Remus, Arthur y Ted.

Los gemelos Prewett, Sirius y Frank gruñeron pero aceptaron su derrota y empezaron a pasar los cinco galeones al primer grupo.

-veo que Cissy al final siguió con esa horrible tradición de ponerle a sus hijo el nombre de constelaciones, y déjame decir que Draco es un nombre bien feo —dijo Sirius—y Arcturus también es horrible.

-pues a mi Arcturus me gusta—dijo Cathy mirando a su pequeño.

-espérate a que el niño crezca y te diga lo que opina de su nombre—intervino Dora—por lo que respecta el mío, cada día estoy mas convencida de que mi madre me odiaba o cuando me puso ese nombre.

Andrómeda fulminó a su hija con la mirada.

-querida primita, tienes toda la razón—dijo Sirius con una sonrisa enorme en los labios—por eso creo que sería mejor que nuestro hijo se llamara Arturo—dijo volviéndose hacía Cathy.

-Sirius, no pienso tener otra vez la misma conversación en apenas 10 minutos—gruñó Cathy—profesor Dumbledore, por favor, continua.

Ron dejó escapar una débil tos, que podía estar ocultando una risita.

-no me extraña—dijo Fabian—con ese nombre cualquiera no se reiría.

-asique te perdonamos pequeño Ronnie—continuó Guideon.

Draco (dragón) Malfoy lo miró.

Te parece que mi nombre es divertido, ¿no? No necesito preguntarte quién eres. Mi padre me dijo que todos los Weasley son pelirrojos, con pecas y más hijos que los que pueden mantener.

-lo dice como si eso fuera un insulto—djo James molesto—mejor tener un montón de hijos, que ser hijo único, lo digo por experiencia

-y por la forma de comportarse de ese pequeño Malfoy, no me extrañaría nada que fuera también hijo único—dijo Alice haciendo una mueca ante el ataque contra los Weasley.

-pues como todos los Malfoy desde hace generaciones—dijo Frank—igual que los Longbottom y los Potter hace generaciones que solo tienen un hijo.

-en serio?—preguntó Teddy curioso—pues tío Harry y tío Neville han roto esa tradición. De los Malfoy no se nada.

-en serio?—preguntaron Frank y James al mismo tiempo.

-¡Teddy no puedes decir nada!—chilló Victoire.

-eso no sale en los libros Vicky no pasa nada—dijo Teddy encogiéndose de hombros.

La rubia refunfuñó pero no dijo nada mas.

-¿entonces es verdad?—preguntó Frank—mi hijo…

-creo que la señorita Weasley tiene razón—intervino Dumbledore—no deben decirnos nada, si después de leer los libros todavía tiene preguntas ellos nos las responderán.

Frank y James fruncieron el ceño pero no añadieron nada.

Se volvió hacia Harry.

Muy pronto descubrirás que algunas familias de magos son mucho mejores que otras, Potter. No querrás hacerte amigo de los de la clase indebida. Yo puedo ayudarte en eso.

-él es la peor ayudar que puedes encontrar para hacer amigos, cervatillo—dijo Sirius—no es nada recomendable acercarse a un Malfoy.

-amen a eso—dijeron al mismo tiempo Arthur, Cathy, Regulus, James, Frank, Allice y Lily.

Incluso Snape gruñó en afirmación.

Extendió la mano, para estrechar la de Harry;

-no lo toques Harry—dijo James dramáticamente—el contacto con un Malfoy puede matarte, son venenosos.

-eso es quedarse corto—bufó Lily sorprendiendo a todos.

La pelirroja se sonrojó.

-he tenido que ir a Hogwarts, con el padre de ese niño. Como la mayoría de vosotros. Y por la pinta, parece que el hijo salió igual.

-tienes razón—dijeron al mismo tiempo Alice y Cathy.

-parece que hay muchas tensiones en Hogwarts—dijo Jane preocupada.

-si, pero no es porque nosotros queramos—dijo Ted encogiéndose de hombros—pero es que hay algunos magos que se creen superiores porque sus padres, y los padres de estos eran magos. Hay cierta discriminación hacia los hijos de muggles como ya hemos dicho antes. Aunque ninguno de los que estamos aquí creemos eso.

-bueno Ted yo no estaría tan seguro de que TODOS estén de acuerdo con eso…-dijo James mirando significativamente a Severus y a Regulus.

El primero lo fulminó con la mirada mientras que el segundo alzó una ceja.

-yo no tengo nada contra los hijos de muggles—dijo Regulus—yo solo sigo lo que mis padres me dicen.

-lo que te hace mas tonto todavía—dijo Sirius.

-¡basta!—intervino Cathy—comportaos los dos, que ya sois mayorcitos.

Ambos hermanos se miraron desafiantemente unos instantes mas y luego apartaron la mirada.

Jane y William, miraron a su hija preocupados durante un instante para luego volver la mirada al grupo tan singular que tenían delante y que en ese momento prestaban total atención a las palabras del libro.

pero Harry no la aceptó.

-como es lógico—dijo James—a saber que clase de enfermedad le puede contagiar ese mocoso a mi hijo

-está claro que nada bueno Cornamenta—dijo Sirius—la sífilis es el menor de los males que un Malfoy puede contagiar.

-teniendo en cuenta los continuos matrimonios entre miembros de la familia Malfoy, cualquier enfermedad genética es posible—dijo Teddy encogiéndose—pero tío Harry no va a tocarlo, su instinto de supervivencia es mejor que sus modales.

Remus puso los ojos en blanco, su hijo cada vez le recordaba a sus amigos a su edad, mas que a si mismo.

Creo que puedo darme cuenta solo de cuáles son los indebidos, gracias —dijo con frialdad.

-creo que puedo imaginarme la cara de Harry en ese momento, con los ojos verdes fijos en la cara de Malfoy y llenos de odio hacia él. Casi como si esos ojos esmeralda destellaran—dijo James asintiendo como si fuera un experto en el tema—lo digo por experiencia, Lily antes me miraba así

Lily le dio un "suave" codazo en el estómago.

Draco Malfoy no se ruborizó, pero un tono rosado apareció en sus pálidas mejillas.

Yo tendría cuidado, si fuera tú, Potter —dijo con calma—. A menos que seas un poco más amable, vas a ir por el mismo camino que tus padres. Ellos tampoco sabían lo que era bueno para ellos. Tú sigue con gentuza como los Weasley y ese Hagrid y terminarás como ellos.

-entonces me sentiría terriblemente orgullosa de mi hijo ¡mocoso insufrible!—gruñó Lily—ese niño se merece un buen castigo.

-estoy completamente de acuerdo—dijo Cathy.

-yo mas bien, creo que eso es culpa de sus padres—dijo Alice—siendo Lucius el padre de ese niño, no me extraña nada como ha salido.

-Lucius es el menor de los males—dijo Andrómeda—mi "querida" hermana Cissy tampoco es que sea el mejor ejemplo de una madre con dos dedos de frente.

-eso está mas que claro—dijo Regulus—ninguna mujer con dos dedos de frente se casaría con un Malfoy

Algunos miraron a Regulus sorprendidos.

-Malfoy era odioso no solo para los Gryffindors—contestó él encogiéndose de hombros.

Harry y Ron se levantaron al mismo tiempo. El rostro de Ron estaba tan rojo como su pelo.

-típico sonrojo Weasley—dijeron al mismo tiempo los Prewett.

-no exageréis—dijo Arthur poniéndose igual de colorado de cómo se describían a su hijo.

Repite eso —dijo.

Oh, vais a pelear con nosotros, ¿eh? —se burló Malfoy.

Si no os vais ahora mismo... —dijo Harry, con más valor que el que sentía, porque Crabbe y Goyle eran mucho más fuertes que él y Ron.

-¡hombre…! Si Harry tiene el tamaño de James a esa edad, y encima le dan de comer la mita de lo que ya comía James, no me extrañaría nada que los "guardaespaldas" de Malfoy estén mucho mejor proporcionados—dijo Remus como si fuera obvio.

-¿Qué has querido decir con "si Harry tiene el tamaño de James a esa edad"?—preguntó James cruzándose de brazos.

-lo que quiere decir es que a esa edad eras un retaco—dijo Frank simplemente

-¡eh!—protestó James.

-es cierto Potter eras el mas bajito de tu curso ¿no?—intervino malicioso Ted.

-¡eso no es cierto!—protestó el castaño-¿verdad?—se volvió hacía sus amigos en una confirmación que nunca llegó.

-bueno, hermano…-empezó Sirius—tienes que reconocer que eras pequeño…

-¡no me lo puedo creer ¡mi mejor amigo!, ¡mi hermano!, me traiciona…

-deje de dramatizar Potter y déjenos leer—intervino Moody—esto cada vez esta siendo mas molesto y tedioso. De echo ya tuvimos esta conversación en lo referente a su estatura, y si, era pequeño para su edad.

Pero nosotros no tenemos ganas de irnos, ¿no es cierto, muchachos? Nos hemos comido todo lo que llevábamos y vosotros parece que todavía tenéis algo.

-será maleducado—gruñó Jane un poco sorprendida por la agresividad de un niño de 11 años.

-eso es típico de la educación Malfoy—dijo Regulus—recuerdo que eso también se lo hacía a alguno de los de primero cuando iba a Hogwarts, era su forma de intimidarlos.

-hasta que llegábamos nosotros y le plantábamos cara—dijo Sirius sonriendo orgullosamente.

-no lo hagas parecer como si fuerais héroes—dijo Cathy mirándolo con una ceja arqueada—lo que hacíais contra Lucius era para divertiros vosotros no para salvar a los desvalidos de los abusones.

-pero al final era lo mismo ¿no?—continuó Sirius en sus trece.

-¡no!—dijeron al mismo Lily, Alice, Andrómeda, Cathy y Mcgonagall

Goyle se inclinó para coger una rana de chocolate del lado de Ron. El pelirrojo saltó hacia él, pero antes de que pudiera tocar a Goyle, el muchacho dejó escapar un aullido terrible.

-dime que se está muriendo fruto del contacto con un Malfoy—dijo Fabian esperanzado.

-no lo creo, los Goyle y los Crabbe han servido durante mucho tiempo a los Malfoy—dijo Arthur pareciendo pesaroso—deben estar insensibilizados.

-¡Arthur!—protestó Molly—está claro de no debo dejar que pases tanto tiempo con mis hermanos, son una mala influencia para ti.

Fabian y Guideon sonrieron orgullosos.

Scabbers, la rata, colgaba del dedo de Goyle, con los agudos dientes clavados profundamente en sus nudillos.

-jajajajajajaja, los prominentes sangre puras derrotados por un rata—dijo Sirius agarrándose el estómago de la risa.

-tu también eres un sangre pura Sirius—dijo Ted.

-no, yo mi querido primo soy un "traidor a la sangre"—dijo Sirius muy orgulloso.

-eso me recuerda a Peter, seguro que a él le haría gracia—dijo James

-¿porque?—preguntó William—y quien es Peter?

-Peter es nuestro otro amigo, y no reímos de una historia muy larga de nuestra época de estudiante—contestó Remus, los tres amigos se miraron significativamente.

-mejor que él no esté aquí—gruñó Teddy en bajo, pero desgraciadamente Remus y James que eran los que estaban mas cercanos lo oyeron.

Ambos amigos intercambiaron una mirada confundida mientras veían de refilón como Victoire atrapaba unas de las manos de Teddy para consolarlo.

Crabbe y Malfoy retrocedieron mientras Goyle agitaba la mano para desprenderse de la rata, gritando de dolor, hasta que, finalmente, Scabbers salió volando, chocó contra la ventanilla

-pobre ratita—dijo Dora poniendo una cara compasiva.

-ojala Malfoy la hubiera tirado con mas fuerza—susurró Teddy

Remus lo oyó de nuevo y le mandó una mirada confusa a James que también había oído el comentario.

¿A que venía aquella agresividad a la rata de Ron y a su amigo Peter? Se preguntaron mentalmente los dos.

y los tres muchachos desaparecieron. Tal vez pensaron que había más ratas entre las golosinas, o quizás oyeron los pasos porque, un segundo más tarde, Hermione Granger volvió a entrar.

¿Qué ha pasado? —preguntó, mirando las golosinas tiradas por el suelo y a Ron que cogía a Scabbers por la cola.

Creo que se ha desmayado —dijo Ron a Harry.

Miró más de cerca a la rata—. No, no puedo creerlo, ya se ha vuelto a dormir.

Y era así.

¿Conocías ya a Malfoy?

-desgraciadamente si—dijo James por el Harry del libro—y como recordamos todos del capítulo anterior, no fue un encuentro de lo mas amistoso.

-Harry es un niño listo—dijo Ojoloco—los mortífagos cuanto mas lejos mejor.

Harry le explicó el encuentro en el callejón Diagon.

Oí hablar sobre su familia —dijo Ron en tono lúgubre—. Son algunos de los primeros que volvieron a nuestro lado después de que Quien-tú-sabes desapareció. Dijeron que los habían hechizado.

-¿Por qué será que no me sorprende nada?—bufó Arthur exasperado.

-lo que a mi me sorprende es que alguien se creyera que era inocente—dijo Frank

-los Malfoy tienen suficiente dinero como para intentar escapar de la cárcel—dijo Sirius encogiéndose de hombros.

-pero para eso haría falta que hubiera políticos, y jueces corruptos—dijo William como si fuera obvio.

-lo cual no sería nada raro después de una guerra como la nuestra—dijo Remus—los hombre honestos suelen luchar en esta guerra y acaban muriendo, y solo quedan los cobardes que se contentan que hacerse ricos en los momentos mas inoportunos.

Mi padre no se lo cree.

-nadie con dos dedos de frente se lo creería—dijo Arthur encogiéndose de hombros.

-desgraciadamente siendo Fudge ministro no me extraña nada que Lucius no halla acabado donde se merecía—dijo Frank exasperado y molesto solo de pensar en ese hombros como ministro.

Dice que el padre de Malfoy no necesita una excusa para pasarse al Lado Oscuro.

-lo cual es completamente cierto—dijo James—lo único que necesita es tener a un superior que de la cara por él si las cosas van mal para poder escaquearse del marrón.

Se volvió hacia Hermione—. ¿Podemos ayudarte en algo?

-¡Ron! ¡esos modales no te los enseñé yo!—gruñó Molly

Mejor que os apresuréis y os cambiéis de ropa. Acabo de ir a la locomotora, le pregunté al conductor y me dijo que ya casi estamos llegando. No os estaríais peleando, ¿verdad? ¡Os vals a meter en líos antes de que lleguemos!

-Hermione Jane Granger ¡esa no es forma de hablarles así a otros niños!—protestó Jane.

-repito que se parece a ti—dijo William—es el mismo tonito de mandona

-¡cállate!—gruñó su esposa de nuevo—puede que yo tenga el tonito de mandona, pero ese tono de superioridad es tuyo.

Scabbers se estuvo peleando, no nosotros —dijo Ron, mirándola con rostro severo—. ¿Te importaría salir para que nos cambiemos?

Muy bien... Vine aquí porque fuera están haciendo chiquilladas y corriendo por los pasillos —dijo Hermione en tono despectivo—. A propósito, ¿te has dado cuenta de que tienes sucia la nariz?

-es cosa mía, o soy el único que a notado la tensión sexual de esos dos en la conversación—dijo Sirius

Los padres de ambos niños se sonrojaron y fulminaron a Sirius con la mirada.

-tienen once años Sirius—protestó Cathy dándole una colleja al padre de su hijo.

-Lily y James tenían once años cuando se conocieron y su primera conversación fue muy similar a esta. Y mírales ahora, después de muchas discusiones estúpidas estan casados y con un hijo.

Lily y James se sonrojaron ante la mirada sorprendida de los Weasley y la de los Granger.

William fulminó con la mirada al pequeño pelirrojo que jugaba con su hija en la zona para los niños. Iba a tener que echar un ojo a ese pelirrojo.

Ron le lanzó una mirada de furia mientras ella salía. Harry miró por la ventanilla. Estaba oscureciendo. Podía ver montañas y bosques, bajo un cielo de un profundo color púrpura. El tren parecía aminorar la marcha. Él y Ron se quitaron las camisas y se pusieron las largas túnicas negras. La de Ron era un poco corta para él, y se le podían ver los pantalones de gimnasia. Una voz retumbó en el tren.

Llegaremos a Hogwarts dentro de cinco minutos. Por favor, dejen su equipaje en el tren, se lo llevarán por separado al colegio.

El estómago de Harry se retorcía de nervios y Ron, podía verlo, estaba pálido debajo de sus pecas.

-todos nos ponemos muy nerviosos en ese momento—les explicó Lily a los Granger—es cuando nos van a seleccionar para una de las cuatro casa de Hogwarts, así que es un momento muy importante, porque estaremos en esa casa el resto de nuestro tiempo en Hogwarts.

-yo recuerdo que estaba tan nerviosa que no hacía mas que tropezarme con mis propios pies todo el tiempo—dijo Alice recordando divertida aquel día.

-a mi se me olvidaron gran parte de las cosas que necesitaba para clase, mi madre tubo que pedirle prestada la lechuza a mi tío para poder enviarme todas las cosas que se me habían olvidado—dijo Frank

-a mi me entró una risa histérica en cuanto nos detuvimos en la estación—dijo James.

-yo no paraba de dar saltitos—dijo Lily

-y yo—afirmó Cathy a lo que había dicho Lily.

-pues yo me mordí las uñas hasta que casi no me quedó uña que morder—dijo Remus.

Llenaron sus bolsillos con lo que quedaba de las golosinas y se reunieron con el resto del grupo que llenaba los pasillos. El tren aminoró la marcha, hasta que finalmente se detuvo. Todos se empujaban para salir al pequeño y oscuro andén. Harry se estremeció bajo el frío aire de la noche. Entonces apareció una lámpara moviéndose sobre las cabezas de los alumnos, y Harry oyó una voz conocida:

¡Primer año! ¡Los de primer año por aquí! ¿Todo bien por ahí, Harry?

-¡Hagrid!-exclamaron la mayoría de los adultos sonriendo al semi-gigante.

-Harry se alegrara de ver una cara conocida—dijo Lily sonriendo feliz al hombre, que se sonrojó violentamente.

-gracias Lily—le agradeció.

La gran cara peluda de Hagrid rebosaba alegría sobre el mar de cabezas.

-por su puesto que estoy contento—dijo Hagrid sonriendo feliz—me encanta dar la bienvenida a los alumnos mas pequeños, se les ve siempre tan nerviosos, además de que siempre son muy expresivos, me encanta ver sus reacciones cuando ven Hogwarts por primera vez.

—Venid, seguidme... ¿Hay más de primer año? Mirad bien dónde pisáis. ¡Los de primer año, seguidme!

Resbalando y a tientas, siguieron a Hagrid por lo que parecía un estrecho sendero. Estaba tan oscuro que Harry pensó que debía de haber árboles muy tupidos a ambos lados. Nadie hablaba mucho. Neville, el chico que había perdido su sapo, lloriqueaba de vez en cuando.

-mi pobre niño, debe de estar muy asustado—dijo Alice preocupada, por lo que decía el libro.

-es su primera vez fuera de casa, como todos la primera noche en Hogwarts tendrá miedo pero enseguida se pasa—dijo Frank para calmar a su esposa.

Remus captó de refilón, como Teddy y Victoire se lanzaban una mirada significativas.

En un segundo, tendréis la primera visión de Hogwarts —exclamó Hagrid por encima del hombro—, justo al doblar esta curva.

Se produjo un fuerte ¡ooooooh!

-la primera vista de Hogwarts, es todo un espectáculo—dijo James soñadoramente, recordando su primer día en Hogwarts.

-pos su puesto que si, todo a oscuras y luego vez el colegio iluminado, es precioso—dijo Lily recordando ella también aquel momento.

El sendero estrecho se abría súbitamente al borde de un gran lago negro. En la punta de una alta montaña, al otro lado, con sus ventanas brillando bajo el cielo estrellado, había un impresionante castillo con muchas torres y torrecillas.

¡No más de cuatro por bote! —gritó Hagrid, señalando a una flota de botecitos alineados en el agua, al lado de la orilla. Harry y Ron subieron a uno, seguidos por Neville y Hermione.

-tal vez se hagan amigos aquí—dijo Alice esperanzadoramente, queriendo que su hijo hiciera amigos.

-espero que si—dijo Lily—se sentiría mas tranquila si su hijo se hacía amigos de alguno de esos tres niños

¿Todos habéis subido? —continuó Hagrid, que tenía un bote para él solo

. ¡Venga! ¡ADELANTE!

Y la pequeña flota de botes se movió al mismo tiempo, deslizándose por el lago, que era tan liso como el cristal. Todos estaban en silencio, contemplando el gran castillo que se elevaba sobre sus cabezas mientras se acercaban cada vez más al risco donde se erigía.

¡Bajad las cabezas! —exclamó Hagrid, mientras los primeros botes alcanzaban el peñasco. Todos agacharon la cabeza y los botecitos los llevaron a través de una cortina de hiedra, que escondía una ancha abertura en la parte delantera del peñasco. Fueron por un túnel oscuro que parecía conducirlos justo por debajo del castillo, hasta que llegaron a una especie de muelle subterráneo, donde treparon por entre las rocas y los guijarros.

¡Eh, tú, el de allí! ¿Es éste tu sapo? —dijo Hagrid, mientras vigilaba los botes y la gente que bajaba de ellos.

-valla hombre—gruñó Frank—pensé que a lo mejor con un poco de suerte Neville conseguía deshacerse del sapo, no me malinterpretéis yo le tenía cariño al mío pero, no es un animal que te de demasiada popularidad que se diga—dijo Frank—me sorprende que le regaláramos nosotros uno.

-tal vez se lo regaló tu madre—dijo Alice encogiéndose de hombros—por seguir la tradición familia o por fastidiarme a mi.

¡Trevor! —gritó Neville, muy contento, extendiendo las manos.

Luego subieron por un pasadizo en la roca, detrás de la lámpara de Hagrid, saliendo finalmente a un césped suave y húmedo, a la sombra del castillo. Subieron por unos escalones de piedra y se reunieron ante la gran puerta de roble.

¿Estáis todos aquí? Tú, ¿todavía tienes tu sapo?

Hagrid levantó un gigantesco puño y llamó tres veces a la puerta del castillo.

-este es el final de capitulo—dijo Dumbledore cerrando el libro.

-¡por fin!—dijo Sirius pasándose la mano por el pelo—creí que jamás terminaríamos este capitulo.

-será porque tu no dejas de interrumpir—se molestó Cathy.

-bueno cariño es que hay ocasiones en las que en NECESARIO intervenir.

-si, pero no cada dos palabras que se leen.

-ya pero…-continuó Sirius

-se nota que Canuto no está casado y no a tenido que convivir con una mujer embarazada durante 9 meses—dijo James alejándose de donde se desarrollaba la pelea.

-tienes razón James, si lo supiera no estaría discutiendo—dijo Arthur pareciendo aterrorizado.

En ese momento Sirius salió volando a la otra punta de la habitación. Cathy tenían su varitas fuera y le apuntaba.

-lo que yo decía—dijo James encogiéndose de hombros.

Sin inmutarse si quiera se agachó y cogió a su hijo en brazos…


NO ME MATEIS POR FAVOR, SE QUE ME LO MEREZCO POR HABER TARDADO TANTO PERO POR FAVOR COMPADECEROS DE MI

siento muchísimo haber tardado tanto en serio, pero entre unas cosas y otras al final cuando me quise dar cuenta habían pasado un montón de meses desde que actualice e que de nuevo lo siento mucho perdonadme

dejadme un Review por ffiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisssssssssssssssssssssssss ssssssssssss