Capitulo 27: el pasado nos persigue parte 3

Narrador omnisciente

Pronto los rayos de sol iluminaban una pequeña habitación sumamente acogedora, una pequeña pegaso de pelaje dorado se movía con espasmos, como si algo la estuviera aquejando…

-no, por favor….-seguía musitando, agarraba fuertemente las sabanas con sus cascos, sus ojos tiritaban mientras se esforzaba en resistir

-ni… nightmare…-musitaba en donde su sueño llegaba a un especie de clímax que la sobrepaso de sobremanera, por ende despertaba con su corazón latiendo con fuerza y velocidad dejándola exhausta… la pegaso miraba cansada el techo de su habitación

-fue… fue un sueño-decía aliviada, llevaba su casco a su cara para limpiarse el residuo de sudor de su rostro, un pequeño conejo estaba a su lado viendo con preocupación la escena

-¡oh ángel!-decía al borde de las lágrimas y hastiada de tener ese tipo de sueños que reafirmaban su miedo a la vida, el conejo solo podía intentar calmarla con un abrazo que para su fortuna funcionaba… a pesar de la gran diferencia de tamaños

-gracias-musitaba en donde con gran dificultad se levantaba para seguir con sus labores, aunque seguía temblando un poco cuando veía sombras, en su mente se imaginaba que en cualquier momento aparecería los ojos de la endemoniada alicornio, al llegar abajo se encontró con sus animales los cuales le han hecho compañía desde hace meses, todos tenían rostros hambrientos, a pesar de todo le sacaban una sonrisa a fluttershy quien comenzaba a cantar para ahogar las voces y el miedo que aun estaban latentes

-es hora de comer-decía sacando varios tipos de alimentos los cuales iban desde frutas y verduras hasta lombrices y granos, la pequeña pegaso comenzaba su labor recordando como su casa poco a poco se iba llenando de animales, desde que había obtenido "la mirada", le fue más fácil estar con los animales que había admirado desde pequeña, pero que nunca tuvo el valor de convivir, muchos solo respondían con sonrisas cuando llenaban su plato, muchos dirán que tener a seres que no hablan es incomodo, pero para fluttershy le era tranquilizante que se comunicaran de una forma más expresiva.

De pronto unos animales que estaban en el rincón estaban dando sus voces de imponencia, fluttershy se dirigía rápidamente en donde se encontraba un gato intentando darle miedo a un ratón, la disputa comenzaba

-no peleen-musitaba con una voz baja y carente de autoridad, tras varios intentos fluttershy se armaba de valor y cerraba fuertemente sus ojos preparándolos, luego de abrirlos ambos animales se quedaban estáticos, un miedo profundo los lleno en su interior, fue como estar con el depredador más feroz y salvaje del infinito, tras darse cuenta de lo que fluttershy quería que hicieran se separaron y buscaron a los demás de su especie

-perdón… pero ustedes se lo buscaron, aquí no hay que pelear-murmuraba en donde todos los animales le ponían su atención, a pesar de todo los animales estaban felices y amaban a fluttershy como si de una madre fuera, pero sabían que no era conveniente que se enojara o les aplicaría la mirada…

En una habitación lúgubre se encontraba la regente, la princesa celestia observaba la situación, veía a nightmare moon colocando los cuerpos de las tres yeguas carentes de conciencia en las zonas correspondientes de un especie de círculo (foto de portada), celestia quien en realidad era chrysalis simplemente observaba, los colores de las ponis al igual que del semental eran opacos y de colores plomizos

-que… ¿qué paso?-de pronto la segunda aprendiz, lock spell se encontraba despertándose de su letargo, le dolía la cabeza y tan solo veía la oscuridad del momento, pronto sus ojos se enfocaron al ver a un especie de ser sombrío llevando cuerpos lo cual la calo de miedo al imaginarse a la muerte

-AHHHHHHHH-gritaba, un grito de pánico y desesperación el cual llamo la atención de ambas alicornios, con lentos movimientos hacia atrás intentando romper las miradas que se encontraban entre ella y nightmare, ella por el susto emprendía la retirada más forzada del mundo, su cuerpo estaba entumido por alguna razón

-yo me encargo-comentaba chrysalis a moon la cual la alicornio insecto abría las alas las cuales eran unas hermosas plumas blancas y puras, chrysalis lo que hacía era liberara esporas las cuales se dirigían hacia la poni que galopaba con fuerza, pronto se quedo estática de súbito y su mirada se perdí en su cuerpo que no deseaba moverse

-mi… mis cascos-musitaba al borde del llanto, su cuerpo no respondía, e incluso sus rasgos faciales estaban entumidos, pero lo que le hacía tener más terror es que estaba de espaldas por lo que no podía ver lo que habia detrás de ellas

-gracias por eso-respondía moon con una sonrisa amorfa, chrysalis nuevamente volvió a sentir miedo al verla pasar hacia ella, algo tenía que la hacía ver imponente, poco a poco fue galopando hacia lock en donde se escuchaba el sonido pegajoso de sus cascos al caminar

-¿que… me… va… a hacer?-decía entre titubeos, su boca tampoco estaba funcionando, pero algo funcionaba en su cuerpo, comenzaron a salir lagrimas de pavor, los sonidos sombríos y pegajosos se volvían más fuertes, moon la rodeo con su casco

-es hora de unirnos de nuevo-comentaba en donde comenzó a pegarse por todo su cuerpo, se adhería a su pelaje para luego entrar a su organismo, la poni estaba estática en donde tenía el hocico abierto, deseaba gritar y moverse, pero no podía… pronto dejo de ser consiente

-aun utilizas a esa pobre poni-comentaba chrysalis acercándose y a pesar de todo apiadándose de la pequeña poni que utilizaba como cuerpo

-falta poco… ahora solo necesito el ultimo favor y este territorio es tuyo-comentaba con una sonrisa triunfal, chrysalis solo sonría, finalmente el territorio seria suyo, pero le perturbaba un poco el ultimo favor

-¿y cuál sería?-

-necesito que narres una carta diciendo que esas tres yeguas pueden regresar, y por ultimo… que luna también venga-comentaba mientras se dirigía hacia la superficie, chrysalis al verla irse miro hacia atrás en donde se encontraban los cuerpos, para su mala fortuna no pudo preguntar que tiene pensado hacer, pero le era voluble, lo importante para ella era el territorio

Pov nightmare moon

Me despierto, estoy en una… linda habitación, la habitación de la yegua a la cual estoy utilizando como mi cuerpo, veo los hermosos decorados de flores, hoy es otro día, mientras espero el regreso de las tres yeguas que me falta y por sobre todo luna, me mantengo con la vida normal de esta yegua, después de todo he vivido esta vida por casi seis meses.

Pronto me dirigí al comedor en donde están esos extraños seres… "padres", desde que tome el control de este cuerpo me parece curiosa la función de estos dos seres, según lo que he aprendido es que ellos son los que te crean, de una forma algo asquerosa pero así se crean, ¿así fui creada?, esa pregunta sigue latente en mi desde que tome este cuerpo… desde que me despegue de luna mi memoria es casi nula

-buenos días hija-me decía mi padre, yo solo tome asiento, no siento nada cuando me dice eso, he visto que la mayoría reacciona afectivamente, yo no… será porque sé que en realidad no es el que me creo

-buenos días…- le decía a ambos, pronto la que sería la "madre", que extraño nombre, de lock se sentaba con nosotros, ambos eran terrestres como ella, nos mantuvimos desayunando, veía como dentro de la comida se… colocaban cariñosos, veía como el… macho coqueteaba con la… hembra, es un extraño espectáculo, por alguna razón no puedo dejar de verlo, no sé porque no puedo desviar la mirada, pero por sobre todo no sé porque le tengo rencor a eso

-ya basta, no enfrente de nuestra hija-comentaba ella estirando el casco entre ellos para terminar con la escena, no sé por qué, pero de mi boca salía una pregunta, eran mis últimos días aquí y de seguro de la vida de este territorio

-¿qué se siente ser padre?-preguntaba, tenía esa duda por tanto tiempo, se que son los seres que te crean y te cuidan, pero… ¿cómo se sentirá?, pronto veo como sus semblantes cambian, la razón por la que no se mucho del tema es que siempre cuando pregunto ese tipo de cosas me miran raro… aun recuerdo la cara que colocaron cuando pregunte de donde vienen los potrillos

-no me digas que quieres ser madre-me preguntaba asustado "papa", se siente extraño decirlo, durante el rato la temática de la conversación fue esa, sentimientos, para mí fue una pérdida de tiempo, obviamente debo comportarme como esta yegua por lo que simplemente se los agradecí, pero en mi mente aun repercute las palabras ¿Quién soy? Y ¿Quién me creo?

Luego del desayuno salí de la casa, me dirijo al castillo, hoy será el día… mientras galopo mi mente comienza a funcionar, la comienzo a forzar, deseo recordar, pero el único recuerdo que tengo es cuando estaba con luna en la prisión lunar, pero ahora con todo esto recuerdo la primera vez que la vi

-eres un monstruo-escuchaba el grito de luna en mi mente, ¿soy un monstruo? estaba destrozando todo… aprovechaba el instante en que celestia aun no llegaba, veía a los ponis correr, los veo, muchos me miran con miedo y algunos con tristeza, deseo… los deseo muertos, ¿soy malvada?.

Me detengo, veo todo el caos que hice, ¿por qué lo hice?… se sintió bien, fue una forma de desquitarme, pero ¿porque me desquite?, pronto otro recuerdo vago recibía

-deja mi cuerpo, ¡SUELTALO!-nuevamente escuchaba a luna gritar, ¿cuerpo?, ¿acaso no es mi cuerpo?, se supone que debe serlo, ese momento en que creía que ese era mi cuerpo, pero… ¿dónde estará mi cuerpo?

-¡NO, POR FAVOR!-seguía escuchando a luna en la mente, es tarde, tome posesión de su cuerpo, con los hechizos de hielo y congelamiento los congelo, con embestidas los destrozo en mil pedazos, sigo esparciendo el dolor y el miedo, el recuerdo se esfumaba.

Pronto encuentro otro fragmento en mi memoria, la veo… celestia musitaba con ira, la veo en un lugar desolado, no hay sol y veo un especie de caja muy extraña

-¿estás segura de que estas bien?-parece que estoy en el cuerpo de luna, porque veo todo lo que ella ve, celestia se ve hecha un desastre, esta levitando una extraña caja

-estoy bien-escucho su respuesta, luna se comienza a ver su lomo, una extraña sustancia estaba ahí, ¿seré yo?, pronto el recuerdo se desvanecía, hasta ahí llego mi último recuerdo, seguía galopando hacia el castillo

-necesito a luna-me comentaba mientras aumentaba el ritmo de galope

Pov chrysalis

Se ha hecho eterno el tiempo, desde que cabe un túnel subterráneo se me ha hecho eterno la estadía aquí, pensaba que el plan era simple y maravilloso, mato a celestia y dejo que mis súbditos controlen el lugar… pero ¿qué paso?, algo imprevisto, un extraños ser que deseaba lo mismo que yo se metió en mis planes… mentira, no es cualquier ser, es peligroso.

Estoy galopando a través del castillo, todos me hacen una reverencia, es placentero ver como se muestran como las cucarachas que son, sin embargo hay un motivo preocupante, el hecho de que unos soldados me hayan preguntado qué ¿por qué no bajo el sol?, desde que tome la forma de celestia el sol se había movido solo, deduzco que el impulso se acabo por lo cual se quedo estático, he inventado la excusa de que estoy acumulando energía para moverlo, pero… ¿cómo mueve el sol?, solo los dragones saben cómo moverlo, esa condenada de celestia… ahora voy a donde tengo a celestia y sacarle la información, tras varios minutos llego a un cuarto que está bien escondido en mi despacho, o mejor dicho el despacho de celestia

-buenos días celestia-le decía dulcemente, pero una dulzura que anhela algo a cambio, la veo en una habitación sobria y carente de cosas, solo una cama había junto a una mesa, la veo transpirada y agitada, como si estuviera viviendo una pesadilla, ¿qué le estará pasando?

-es hora celi-decía maliciosamente, me acercaba mas a ella la cual aun tenía los ojos cerrados viviendo el pero sueño que alguien podría tener, mis colmillos se alargan bastante, anhelan perforar a alguien, me acerco sutilmente a su pelaje olfateándola, esa esencia me llamaba a perforarla, finalmente lo hice, esa dulce sensación de destrozar me lleno de satisfacción.

Pronto comencé a navegar en su memoria, sus recuerdos estaban desequilibrados, algo la estaba afectando… el destierro, pronto encontré una memoria

-esa… esa es… celestia-me decía, veía a través de sus ojos, pero no era necesario una visión panorámica para darse cuenta de que no era la misma alicornio que se encontraba en la cama, una pegaso con una armadura la cual se encontraba en un especie de pelotón en las nubes

-con que antes eras una soldado… jamás lo pensé de ti… la alicornio mas dulce y bondadosa se encontraba en la milicia-decía, pronto seguí buscando mas a futuro, mi objetivo principal era como levantar el sol, pero si encontraba información sobre moon bienvenida sea.

Tras varios recuerdos que tache como inútiles y sin sentido por fin encontraba algo que me llamo un poco la atención, observaba dos estatuas de unicornios, había una pegaso alada de ojos rosas y de melena negra, deduzco que era su compañera de batalla porque traía una armadura de soldado, pero lo que más me llamo la atención es que encontré a un dragón

-¿que ganaría con eso?-escuchaba la voz de celestia, era ligeramente distinta, menos bondadosa, como si de una inmadura joven se tratara, ella veía al dragón, un dragón de escamas moradas y ojos verdes, tenía un semblante serio

-ser el equivalente a un dios, el controlaría todo el mundo-escuchaba el dragón, no entiendo de que hablan, me gustaría retroceder mas, pero no puedo, los recuerdos no estaban estables, incluso se difuminaban los colores, no durara mucho tiempo

-si tan solo ese unicornio no me hubiera engañado… si no me hubiera quitado el cristal, seria mas fácil vencer a discord-comentaba con ira y con impotencia, ¿cristales?… pronto recuerdo como esa yegua moon había devorado ese cristal… pronto el recuerdo se tornaba negro, debo seguir, aun me falta camino. Pronto veo un lugar lleno de oscuridad, veo a la que sería la hermana de celestia, ella era la alicornio luna, veo también un poco su cuerpo, la veo más grande, veo que por fin llegue a sus recuerdos de monarca, veo que levita una caja…

-se ha cumplido… la profecía se ha cumplido-escuchaba y veía a un montón de ponis, cientos, ¡no!, miles, todos haciendo una reverencia, veo a luna sorprendida, estoy viendo como su pueblo las aceptan como las gobernantes de todo el territorio. Pronto ese recuerdo también se desestabilizaba.

Finalmente la encuentro… el recuerdo que estaba buscando, la veo a ella en su despacho, veo un brillo, está utilizando su cuerno, tras unos instantes desaparece para encontrarse en un lugar oscuro y vacio, desolado podría decirse, comienza a galopar para encontrarse con un especie de agujero, ella coloca su cuerno y lanza un rayo, veo un especie de reflejo, como el de un espejo, con que ella utiliza un mecanismo. Pronto el recuerdo desaparecía

-así que utiliza un mecanismo, y se donde esta… muchas gracias celestia-comentaba limpiándome un poco mis colmillos los cuales salían sangre, salgo de la oculta habitación, me dirijo a su despacho, buscaría mas recuerdos, pero el tiempo que tengo es poco, debo mover el sol, pero antes de hacerlo redacto una carta, la carta rezaba que ya las tres yeguas podían volver a este territorio y además que luna volviera con ellas, veo que esa criatura va a terminar con todo, mejor para mí, me será más fácil controlar el territorio

Narrador omnisciente

En un carruaje se encontraban el grupo de cuatro yeguas, en ella se encontraban twilight, rainbow y pinkie pie las cuales solo estaban en silencio mientras transcurría su trayecto hacia el lugar en donde comenzó todo, en sus caras estaba la mueca de felicidad, pero en esos momentos estaban neutrales sin saber que decir ni que expresar, puesto que en el mismo carruaje se encontraba la mismísima princesa luna, aquella yegua la cual batallaron en el pasado, tras un largo silencio finalmente luna rompía el hielo al no desear mas el momento incomodo y que las cuatros pudieran dejar el pasado atrás

-¿cómo pasaron su tiempo en la republica lunar?-preguntaba con intento de conversar y eliminar el silencio incomodo, por su parte twilight fue la primera en responder, a pesar de todo no le tenía rencor a la princesa luna y deseaba tener una mejor relación con ella

-me la pase como estudiante estudiando la interesante cultura de este lugar-respondía con una sonrisa, pronto dash con un poco de incomodidad también respondía, si no fuera que la estaba viendo luna no habría respondido, no tenia rencor, pero no le caía bien luna, dash no podía explicarse el porque

-me la pase entrenando con los shadowbolts, me hicieron su capitana, pero en verdad me gustaría volver y ser una wonderbolt-comentaba mientras veía un hermoso collar con la forma de un trueno de un dorado opaco, pronto pinkie levantaba el casco deseosa de responder, la actitud efusiva de pinkie siempre le sacaba una sonrisa a luna, recordaba un poco como era de pequeña, momentos en que no eral alicornio, sin duda coloco su atención en la poni terrestre

-pues yo hice una nueva fama, ¿saben que aquí solo se ocupan colores opacos?, pues yo pensé, ¡qué triste!, entonces implemente la moda de colores opacos brillantes, los ponis al principio no estaban muy convencidos, pero pronto se volvió una moda-comentaba con la rapidez característica de pinkie, a luna y a las demás les costó un poco seguirle el ritmo, tras ese último comentario hubo otro silencio, pinkie al ver de reojo la ventana se quedo observando el exterior, dash no sabía de que mas hablar, nuevamente twilight tomo un poco la palabra, tenía una pregunta que tenía hace tiempo y decidió preguntarlo ahora

-¿porque aquí hay republica en vez de monarquía?-preguntaba twilight quien tenía esa pregunta desde que llego pero nunca tuvo el valor de preguntar, pronto luna se tensaba ante esa pregunta, horribles recuerdos la llenaban en su ser, sus labios titubearon por un momento, le habría gustado ignorar esa pregunta, sin embargo después de que casi ella las mata, por expiar un poco sus culpas prefirió contarlo

-pues… antes de contestar, debo contar un poco sobre el pasado…-respondía, pronto tomaba una gran bocanada de aire, sus recuerdos de aquel incidente aun se mantenían latente, pero sin duda la sinfonía de gritos y llantos era lo que más le perturbaba

-saben bien que nosotras, celestia y yo fuimos designadas gobernadoras por medio de una profecía-comentaba, todas sabían bien esa historia

-sí, eso lo sé, la profecía de que aparecerían dos alicornios que nos gobernaría con amor y sabiduría-decía twilight contándola de forma resumida, ambas asistieron, pinkie al ver la cara de luna, en un intento de ella para ayudarla prefirió no dar ningún comentario, tan solo se quedaba en silencio mientras escuchaba el pequeño relato

-así fue nuestro gobierno, amabas gobernábamos, una en el día, y otra en la noche, pero….-pronto decía dificultosamente, se quedaba callada, sus ojos tiritaban, pronto las tres yeguas en especial twilight se sintieron culpables, deducían que fue un momento muy fuerte para la princesa luna

-debido a… que me corrompí, yo… cause mucho caos en equestria-terminaba con dificultad sus ultimas frases, lagrimas deseaban salir y brotar de su malherido corazón, pero su mente mandaba a no hacer una escena en el carruaje, pronto respiro un poco intentando recomponerse

-princesa… no, no es necesario que siga-decía twilight con mucha culpa

-es cierto, uno no debe esforzarse en recordar momentos tristes, uno debe esforzarse en recordar momentos felices-decía con una pequeña y diminuta sonrisa pinkie, algo tenia la pequeña poni de pelaje rosa opaco que le hacía sentir bien a la mandataria

-es cierto, no es necesario que siga-decía rainbow quien a pesar de todo sintió un poco de empatía por la alicornio, a pesar de todo la muestra de entendimiento, luna no quería que ese relato la destruyera, deseaba poder contarla como una experiencia, a pesar de ser dolorosa, deseaba poder decirla sin descomponerse, como muestra de haberla superado y como la nueva luna que era

-no se preocupen, además no puedo dejarlas a medias ¿cierto?, eso no sería correcto...-luna se preparaba para continuar, a pesar de que las tres colocaron muecas desaprobatorias la intriga le ganaba, pronto todas acertaban con mucha curiosidad, el semblante de decisión de ella las hizo aceptar el relato

-debido a eso, en la zona que yo mas cause destrozos, comenzaron a ver a mi hermana como una amenaza, ellos pensaban que algún día ella se volvería como yo y destruiría el lugar, ante eso, mi hermana no tuvo más opción que dividir el territorio, sus fieles seguidores se quedaron en la monarquía solar en donde ella es la gobernante indiscutible, mientras tanto en la otra zona decidieron negar la existencia de un ser supremo y decidieron que por cada cierto tiempo elegirían a un grupo que los representar y gobernaran naciendo la republica-respondía luna sorprendida que le costó mucho menos que antes, no pudo dar una pequeña sonrisa nostálgica, el relato no la había descompuesto como lo recordaba hace meses, el trio de yegua no evito sentirse mejor al ver que luna estaba mejor

-ya veo-decía entendiendo todo twilight, ahora entendía muchas cosas del lugar

-pero porque eligieron la luna y no el sol, después de todo no fue la princesa celesti…-pronto fue callada por twilight y pinkie, una mirada fulminante de ambas yeguas le daban a la pegaso que sin darse cuenta había hecho por demás una pésima pregunta

-porque pensaban que lo que me paso a mi le pasaría a celestia, por ende si estaban bajo el sol podrían sufrir nuevamente por nosotras-respondía con leve tristeza, pronto luna comenzaba a mirar por la ventana aquel astro que ella misma había creado en el pasado, tras eso el grupo no hablo mas.

Tras varios minutos, el grupo por fin llegaba al lugar en donde todo comenzó, toda su travesía por el territorio lunar, las cuatro yeguas se adentraban secretamente a un cuarto secreto el cual mediante el hechizo de teletransportacion podían pasar de territorio en territorio, como una última instancia twilight se despedía de su antigua niñera cadance la cual formaba parte del gobierno de este curioso lugar

-adiós cadance, te extrañare, muchas gracias por todo-decía con notable tristeza al no poder seguir con cadance, la pegaso de rosa opaco también le devolvía el abrazo, al igual que twilight ella estaba un poco triste por no poder pasar más tiempo con ella, sin embargo estaba feliz de que volvería a su vida normal

-adiós mi pequeña twilight, mándale saludos a tu hermano-decía para romper el abrazo, ambas se separaban en donde twilight dificultosamente y suspirando abandonaba el territorio que aprendió a ver como su segundo hogar. Pronto el grupo se colocaba arriba del pentagrama para desaparecer del lugar, cadance se quedo observando por un rato el lugar intentando procesar que ya no estaría la pequeña que había aprendido a ver como su hermana menor.

Finalmente el viaje había concluido, ante destellos de múltiples colores los colores se restablecían, las tres yeguas al darse cuenta ya tenían sus pelajes y melenas de sus colores originales, pronto se encontraron con la única alma que estaba en el lugar

-princesa celestia-decía felizmente y con lagrimas twilight, celestia solo sonreía ante ellas, para el grupo le parecía una sonrisa inocente y pura, pero…

-"el fin ha llegado…"-pensaba chrysalis quien nuevamente llevaba la apariencia de celestia, pronto miro de reojo, sabia el siguiente paso

-"debo llevarlas ante moon"-

Continuara

Falta poco, muy poco, para llegar a la batalla final… la batalla más épica de la historia :)