Glee no me pertenece. Pertenece a Ryan Murphy, yo sólo tomo prestados a los personajes para entretenerme un rato :3

Pensamientos de Quinn

Pensamientos de Rachel


Las chicas se dirigían hacia donde les prestarían el equipo necesario para subir a un árbol que aproximadamente a la mitad tenía una plataforma alrededor de el, pero como Rachel no soportaba el silencio, decidió romperlo.

-Bueno, ¿De dónde eres... Quinn? -preguntó la morena con curiosidad.

-Eh... Cracovia, en Polonia -contestó sonriendo- ¿Y tú?

-¡Vaya! Que interesante, nunca he estado ahí, ¿Qué hay para visitar? -preguntó interesada.

-Pues hay varios lugares, La ciudad medieval de Cracovia, el Museo Polaco de Aviación, la Plaza del Mercado de Cracovia y mi favorito, el Museo Czartoryski fundado por la princesa Izabela Czartoryska donde se encuentran varias obras de arte, pero la principal es La dama del armiño de Leonardo da Vinci... Pero, no me has respondido, ¿De dónde eres tú? -volvía a preguntar a punto de reír.

-De Lima, Ohio -respondió en voz baja la cantante mientras se acercaban al árbol que escalarían. Rachel vio como la polaca empezó a respirar dificultosamente, se acercó a ella y tomó su mano con dulcemente.

-No te preocupes, todo va a salir bien, te ayudaré a subir... Intenta no mirar hacia abajo mientras estemos subiendo, eso puede aumentar tu miedo. No escalaremos el árbol más alto, iremos progresando durante el día mientras tu te sientas bien ¿Ok?

-Sí, me parece lo correcto. Por alguna extraña razón esta chica de nombre... ¿Cómo era?... ¡Ah ya! Rachel, me inspira confianza. Además, no es que haya escuchado de algún accidente grave por escalar un árbol, y cuando tengamos que pasar esos feos troncos que se ven hasta arriba me sujetarán con un arnés, así que tengo pocas posibilidades de caerme...

-Tu irás primero, para que tengas colchón seguro abajo -rió la morena y Quinn no tardó en acompañarla. Llegaron frente a una escalera de unos dos metros y medio. La rubia miró a la morena y ésta asintió regalándole una sonrisa que la tranquilizó -Bien, aquí vamos- empezó a subir tranquilamente, llegando a la plataforma respiró profundamente cerrando los ojos para después empezar a subir una escalera de cuerda inclinada de cinco metros hasta llegar a otra plataforma más alta. Rachel la abrazó emocionada porque sabía que significaba mucho para la polaca hacer eso. ¡Dios! Que perfume tan bueno trae ésta americana... Pero seamos realistas Quinn, nunca volverás a olerlo, a menos que...

-¿Qué perfume estás utilizando? -preguntó sin realmente querer hacerlo, provocando que se sonrojara inmediatamente agachando la mirada para que alguien no lo notara, aunque en realidad si lo había hecho. Buena esa Fabray, buena esa... ¿Para qué lo preguntaste? Es que... ¿Lo comprarás y cuando vuelvas a Cracovia rosearás por toda la casa ese exquisito y peculiar olor para recordarla?

-Eh... bueno, es Can Can de Paris Hilton -respondió desubicada por la pregunta. Se sonrojó, que bonito- ¿Ya estás lista para lo siguiente?

-Claro -sonrió y subió la mirada conectándola con los ojos chocolate de la morena.

-¡Vaya! Pero que ojos tan hermosos -decía Rachel en su ensoñación, que terminaba por la cara de desconcierto y el sonrojo que tenía su acompañante- No me digas que lo que pensé a cerca de tus ojos lo dije en voz alta...

-Sí, lo dijiste y muchas gracias, por cierto, tus ojos también son bellos... Tienen una profundidad impresionante.

-Bueno... es mejor que continuemos, luego te llevaré a otro lugar más tranquilo ¿Te parece?

-Si, ya voy -respondía la rubia encaminándose hacia los troncos que puestos en forma vertical esperaban a ser superados. Mientras Rachel veía como Quinn avanzaba a paso lento por los troncos mantenía una conversación con su yo sensata.

-¿Qué fue eso de sus ojos Berry? Estás intentando algo con Marley, lo recuerdas, ¿Verdad?

-Claro que lo recuerdo, pero es tan hermosa... La conquistaré, no sé como rayos le haré pero la conquistaré

-¡Rachel recuerda a Marley!

-¡Cálmate!, aún no tengo nada con Marley ¿Cuál me vas a decir que es el problema ahora?

-No es que le vea precisamente algún problema... Bueno, sí. Escucha Rachel, creo firmemente que si la logras conquistar como dices te enamorarás y ella también, cuando terminen las vacaciones las dos estarán muy lejos, y las dos terminarán con el corazón roto, además aún no sabes si gusta de ti, bueno, no sabes ni siquiera si le gustan las mujeres. Deberías de ser más sensata Rachel, piénsalo un poco...

-Solo será un amor de verano, lo prometo. Estoy muy consciente de que al terminar las vacaciones nos iremos a nuestro respectivo país y no volveremos a vernos, pero... no sé, solo quiero probar esos labios perfectamente delineados y conocerla más.

-¿Te estás escuchando Rachel? Hablas como si de verdad empezaras a enamorarte de ella, siendo que no llevas conviviendo ni un día con ella...

-Claro que no me estoy escuchando imbécil, estamos hablando en mi pensamiento, por lo tanto no puedo oír. ¿No crees que todo puede ser posible?

-¿A qué te refieres con eso? ¿A que te enamoraste solo porque te dio unas miradas bonitas, sonrisas coquetas y dijo que tus ojos eran bellos? ¡Bah! Has lo que quieras Rachel, pero luego no vengas llorando a mis brazos.

-¡Deja de fastidiarme! Tus brazos no existen, estamos en mi imaginación y tu eres solamente un yo más sensato que piensa que nada es posible, que pesimista consciencia tengo... Y en todo caso iría a llorar a los brazos de mis amigas, no de mi idiota consciencia...

-¡RACHEL! -la morena salió de su mundo y volteó a ver a Quinn que la miraba de una forma divertida.

-¿Ocurre algo Quinn? -preguntó confundida.

-¿Que si ocurre algo? Te grité cinco veces, ¡cinco! Llegué a pensar que no te llamabas así porque no me hacías caso. Es tu turno de pasar los troncos -dijo riendo por la cara de Rachel.

-¡Oh! Lo siento mucho, creo que estaba en un mundo paralelo o hablando con mi consciencia tal vez.

-¿Tu consciencia? Empiezo a creer que eres extraña jajaja.

-Ja ja... Qué cómica -Rachel empezaba subiendo los troncos y agarrando una cuerda a la altura de su pecho para mantener el equilibrio e iba pasando con cuidado cada uno de los troncos pero tardó al menos unos cinco minutos menos que Quinn.

-Bueno, ahora que he llegado hasta usted, bella dama, bajemos -decía Rachel con simpatía mientras hacía una reverencia. Quinn miraba insegura hacia donde tenía que llegar.

-No te preocupes, solo será un momento, te prometo que no vas a sentir nada feo. Si te sientes mal, cuando llegue a donde tu estarás me golpeas, ¿Trato?

-Está bien, que don de convencimiento tan grande tienes -dijo Quinn con una sonrisa.

-Si, ya sé lo saqué de mi papá, mi papi nunca quiere poner mi música cuando...

-¿Tienes dos padres? -preguntaba sorprendida.

-Eh... Si, ¿Te... molesta?

-No, para nada, en realidad me serviría mucho a mí tener dos padres. Sería realmente genial y... me entenderían -decía bajando la mirada.

-¿Te entendieran? ¿A qué te refieres? -Rachel intentaba que no se notara la ilusión en sus palabras.

-Verás... me gustan las mujeres y a mi madre le costó mucho trabajo aceptarlo, pero Russel nos dejó, hace cinco años y medio. Dijo que mi madre tenía la culpa de que yo fuera así porque me permitía salir con mis amigos, la mayoría homosexuales... y, bueno el resto es historia, por lo menos ella me acepta.

-Vaya... Pues en eso de entender tienes razón, mis padres me apoyaron cuando invité a salir a una chica. Hasta les emocionó más que cuando tuve mi primer novio -decía riéndose- ¿Bajamos? -preguntaba la morena sonriendo.

-Claro ¿Vas tú?

-No, por supuesto que no... Primero las damas.

-¿Y tú que eres entonces?

-Ehm... -Rachel hacía como que pensaba- ¡Ah ya! Soy una damallera -respondió muy segura haciendo que la rubia se carcajeara fuertemente. Le pusieron a Quinn su arnés y bajó en la tirolesa rápidamente al principio con un poco de pánico que se esfumó al ver que iba perfectamente sujeta al arnés. Cuando estuvo en el piso, su alma volvió a su cuerpo y espero pacientemente a que Rachel bajara de la misma manera en que lo hizo ella, pero Rachel llegó más rápido que ella.

-Bueno damallera, ¿A dónde iremos ahora?

-¿Te parece si vamos primero por un poco de agua y un bocadillo?

-Está bien, vamos -Llegaron a un pequeño lugar donde vendían snacks y agua, después de pedirlos fueron a sentarse a un tronco.

-Y dime, ¿Dejaste a alguien esperando por ti en Polonia? -Quinn sonrió.

-No, no acostumbro a hacer eso, además no te creas, no hay mucho de donde escoger en Cracovia. Me gustaría vivir en un estado con más diversidad. ¿Y tú? Luces como toda una rompecorazones ¿Dejaste alguno roto en Lima? -Sí, a Marley... ¿Lo recuerdas Berry?

-Está muy equivocada señorita, no soy una rompecorazones, así que no dejé esperando a ninguno por mí.

-Me alegra...

-¿Qué dices?

-Que me alegra que no hayas dejado ningún corazón roto en Lima, yo tampoco soy así, si alguien no tiene oportunidad conmigo se lo dejo claro desde el principio para que no se haga ilusiones. -comentó la polaca con una sonrisa.

-¿Yo tengo posibilidades? -preguntaba la morena mirándola a los ojos.

-No lo sé, aún no la conozco bien señorita Berry.

-Pero ¿Y si nos conociéramos mejor?

-Tal vez, me has ayudado bastante hoy, tus sonrisas me tranquilizan. Pero, ¿No dijiste que me ibas a llevar a otro lugar más tranquilo donde no hubiera tanta altura?

-¡Oh, sí! Ven, vamos hacia donde hay arcos y flechas, dispararemos. ¿Sabes usarlos?

-No, no soy una cazadora Berry.

-Bien, yo te enseñaré -llegaron rápidamente donde había arcos y flechas, tomaron uno y la morena se lo dio a Quinn, colocándose detrás de ella tomando con su mano izquierda el frente del arco y con su mano izquierda recorría el homólogo de la rubia hasta llegar a su mano.

-Baja un poco el brazo, relájate y...

-¡Cuidado! -gritaba un trabajador al darse cuenta que la rama que cortó iba directo a ellas, trataron de moverse rápidamente pero Rachel resbaló y jaló a la rubia, Quinn cayó sobre ella y sus caras estaban separadas solo por unos cuantos centímetros. Rachel se perdía en los ojos de la polaca y ésta miraba los labios carnosos de la morena sintiendo ganas de besarla. Vamos Quinn es tu oportunidad, las dos sabemos que lo estabas esperando, ¡Bésala!.

-No te atrevas a hacerlo Rachel, las dos van a terminar mal.

-¡Cállate! Lo voy a hacer, veo en su mirada que ella también lo quiere.

Rachel fue acercando poco a poco sus labios a los de la rubia, sintiendo su respiración agitada, la vio por última vez a los ojos antes de eliminar completamente el espacio entre ellas. ¡Oh por Dios! Necesito conseguir más de estos, ni Marley besa así... Wait! Marley... bueno, no es como si la estuviera engañando porque aún no salimos oficialmente, no se enterará de esto y yo no volveré a ver a esta hermosa rubia..

Se separaron lentamente por la falta de aire y la morena le sonrió a Quinn.

-Hola -decía la rubia con una sonrisa.

-Hola, ¿Crees que con eso al menos me gané verte mañana?