Paso 5: Hagan cosas juntos.


Disclaimer: Ningún personajes que aparecen a continuación, son únicamente creación de Sir Artur Conan Doyle, y me baso en la adaptación de la BBC hecha por Mark Gatiss y Steve Moffat. Yo solo adoro jugar con estos personajes.


"Pasa tiempo con él. Acompáñalo en alguna actividad que ambos disfruten. Vean una película, jueguen algún deporte. Conoce a sus amigos. Descubre mas de el. Aunque recuerda no ahogarlo con tu presencia. Pero lo mas importante... ¡Diviértanse!"


Mycroft después de solucionar aquel grave problema político que involucraba el bienestar mundial. Se disponía tranquilamente a esperar respuestas positivas acerca del DI Lestrade y de cómo él le había sido útil. Que iluso había sido. Aun no había descendido completamente del avión en donde viajaba cuando Anthea lo abordo reclamándole lo absurdo y patético que había sido el contratar a agentes especiales para acosar al pobre inspector.

Aquellos reclamos se presentaron por todo el camino a su casa. Sinceramente el no veía mal que aquellos a los que había contratado hubieran ido hasta el fin del mundo para conseguir esas fotos familiares. Al igual que no entendía la reacción del detective. Se suponía que eso debía hacer que se enamorara de él y según Anthea solo estaba logrando matarlo del pánico y el terror. Y él no quería para nada eso. Tendría que esforzarse más. Hacer hasta lo imposible.

Así con renovada energía se dispuso a leer el siguiente paso en el cual pondría todo lo mejor de él.


La casa de Gregory Lestrade se encontraba toda desordenada. En ella se podía ver montones de ropa sucia y limpia revuelta, varias botellas de cerveza regadas en el piso. Greg estaba recostado en el sillón con una cerveza en la mano, sin la menor preocupación del desastre a su alrededor. Lucia aburrido mientras veía por novena vez la repetición del partido de su equipo favorito

Tanto había visto aquel partido que sabía exactamente en qué minuto ocurría el primer gol, el segundo, las faltas, los saques de meta, etc. Así que resultaba extremamente aburrido. Tomo un sorbo de su cerveza mientras pensaba seriamente que haría durante las próximas dos semanas sin hacer nada. En momentos como estos deseaba hacer el insufrible papeleo, pero ni eso, ¡Ni eso podía hacer! Tomó otro sorbo y decidió que levantaría aquel desastre. Justo cuando se levantaba dispuesto a comenzar sonó su celular.

Ruskin Park. 5 min. Está de vuelta jefe –Donovan

Una sonrisa se plasmo en su rosto. ¡Estaría de vuelta! De seguro lo llamaban para una escena del crimen, o tal vez para hacer más papeleo. Pero no importaba. Cualquier cosa era mejor que ver el partido de nuevo.

Enseguida. Pero… ¿Por qué? –Greg

Esa duda lo ataco de inmediato, se suponía que lo habían mandado de "vacaciones", ¿Por qué estaba de vuelta así sin más?

Órdenes oficiales – Donovan

Decidió no contestar a eso. Además sabía que no iba a obtener respuesta alguna. Se cambio y salió rápidamente no sin antes mirar el desorden a su alrededor y pensar que podría limpiar otro día.


Miro el cuerpo de aquel joven tirado en la acera. Le pregunto a los forenses acerca de la información que habían recolectado, no había muchas cosas en la escena. Pero por lo visto se había tratado de un robo, pues el joven tenia la cartera vacía.

Observo al rededor en busca de mas indicios, pero aquella búsqueda fue en vano. Se coloco debajo de un árbol y siguió contemplando múltiples escenarios para el asesinado.

- Hola Detective Inspector.- Hablo una voz detrás de el.

- Mycroft, me has espantado - Exclamo Lestrade sorprendido- ¿A que has venido?

- Estoy buscando a mi hermano.- eso no era completamente cierto pero sabia que sonaría creíble, el solo habia venido a ver al DI Lestrade.- Pero ya vi que no esta aquí.

- No, para nada.- Recorrió la zona con la mirada en busca de Sherlock.- De seguro debió haber salido con John.

- Si supongo que debe ser así.

Un silencio incomodo se instalo entre ellos. Ninguno de los dos sabia como sacar un tema de conversación. Mycroft sabia que tenia que buscar un tema pronto por que tenia una reunión y llegaría tarde. Al ver que no había posibilidad alguna de tratar otro tema, se vio en la necesidad de ocupar una de sus disculpas políticas y salir corriendo de ahí. Cuando "I'm sexy and I know it"empezó a sonar. El DI saco su celular, haciendo un gesto con las manos a modo de disculpa contesto la llamada.

- ¡Demonios! ¡Maldita sea!- Eso fue lo que escucho Mycroft cuando la llamada termino. Gregory recordó que tenia compañía y se disculpo.- Lo lamento, pero es que...

- ¿Que sucedió?

- Juego en un equipo de soccer y un jugador se lesiono.- menciono con hastió.- ¡Perderemos la temporada si no jugamos! Y no encontraremos un remplazo en dos días.

- ¿Enserio?

- Si, maldita sea. ¡Estábamos a unos cuantos partidos para ganar!

- Bueno... yo... - Mycroft obtuvo la atención completa del DI Lestrade. Reprendiéndose mentalmente por la tontería que estaba apunto de hacer .- Yo podría jugar

- ¿Si? -


Se sentía ridículo vestido con aquel pantaloncillo, no cubría para nada sus poco musculosas piernas, además de que aquellos zapatos le apretaban ligeramente y le era difícil caminar con ellos. No podía recordar cómo era que se había metido en esa situación. Pero mentalmente se repetía una y otra vez que así podía remendar su error y ser útil, estar con Greg, al mismo tiempo conocer el círculo social del mismo

Bajo del auto sabiendo que no podía retrasar eso aun más. Entro al parque y vio al DI Lestrade de una manera que nunca espero. Aquellos pantaloncillos que el odiaba, al detective lo hacían ver de la manera más sensualmente posible. De esa manera podía apreciar con mas detenimiento la espalda ancha de este, al igual que sus torneadas piernas.

Se acerco hasta él y sus compañeros de juego. Gregory le dedico una radiante sonrisa que lo hizo sentirse mejor y mas confiado de lo que hacia. Al llegar hasta ellos noto que estaban discutiendo las estrategias para el juego. Mientras escuchaba atentamente cada una de ellas, mientras ponía un rostro neutro para tratar de evitar que notaran que el no entendía ni la menor palabra

Anthea le había explicado nociones básicas del juego: 'No toque la pelota con la mano', 'No puede patear a los demás', 'No debe meter gol en su portería si no en la contraria' Tantas reglas le resultaban agobiantes. Pero lo peor de todo es que debía de correr y el no era exactamente muy rápido ni atlético en general.

Decidió que debía empezar con su plan e intento platicar con los otros jugadores del equipo pero cuando iba a decir palabra el silbato sonó. El juego había empezado.

Mycroft corría en dirección hacia la pelota sin acercarse demasiado. Solo era para aparentar. Después de unos minutos se había cansado de correr y decidió que era hora perfecta para socializar.

- ¿Y de donde conoces a Lestrade? - Le pregunto al jugador con el numero 10 que estaba extremamente concentrado.

- Fuimos a la academia juntos - Respondió con fastidio, por que al contestarle había dejado pasar la pelota cerca de la portería

- ¿Y eran grandes amigos? - Volvió a preguntar, necesitaba saber si era cercano al DI Lestrade para poder interrogarlo platicar con él con mas calma

- ¡Mierda! - Otro disparo hacia la portería – Si, se podría decir que si

- ¿Salen regularmente?

- Deberías jugar, luego hablamos.


Lestrade trataba de concentrarse en el juego. Verdaderamente lo intentaba. Pero aquellos pantaloncillo en Mycroft Holmes era algo digno de apreciar. Estaba todo pegado a su cuerpo, podía ver sus blancas y largas piernas. Pero lo más relevante era como se entallaba más arriba. ¡Diablos!

El sonido del silbato marcaba un gol. Para su desgracia no lo había anotado su equipo. Trato de dejar de observar a Mycroft por su bien y el del equipo.


Greg arrastro a Mycroft hasta su carro. El golpe había sido lo suficientemente fuerte como para noquearlo pero ¡Habían ganado el partido! Por un gol había marcado la persona que ahora se encontraba en la parte trasera de su automóvil.

Pensó por un momento llevarlo al hospital, mas en un momento irracional termino llevándolo a su casa.

- ¿Dónde estoy? - Pregunto Mycroft al verse recostado en un sillón.

- Ahh… ya despertaste. Te traje a mi casa… por que… el balón te golpeo.- Contesto Greg sin saber muy bien como explicarle el por que lo había traído a su casa.

- Lo lamento, de seguro perdieron por mi culpa.- Susurro mientras se sentaba.

- No, metiste un impresionante gol antes del balonazo, ¿No lo recuerdas?

- ¿Enserio? .- Mycroft se veía sorprendido no se creía capaz haber metido un gol. Miro al rededor examinando el lugar

- Si.- Al ver la mirada inquisitiva del otro, añadió- perdona el desorden, ¿Quieres una cerveza? -

- No… Bueno, si.

Le tendió la cerveza y se sentó junto a el. Acerco la mano a su rostro tocando donde se veía rojo, que en un futuro seria morado o verde.

- ¿Ya no te duele?

- No mucho.

Greg lo miro fijamente a los ojos sin poder despegar la vista de ellos. Aquellos ojos que lo habían cautivado y llevado hasta su perdición desde el inicio. Sin realmente notarlo poco a poco la distancia entre ellos dos se fue reduciendo a tal nivel en que cada uno podía sentir la respiración del otro. Tomando el valor que no tenía Greg tomo la cara de Mycroft y lo beso. Lo beso de una manera única y especial, dejando perplejo a su acompañante quien solo atino a responder aquel beso con el mismo fervor, deseando que ese momento nunca acabara.


Espero que les guste:D Hoy vengo corriendo y no tengo mucho tiempo para disculparme como acostumbro.

Agradezco sus review infinitamente, me hacen muy feliz:D

Saludos,

Lady Amoran