Glee no me pertenece, es de Ryan 'odia Faberry' Murphy
Shelby aún no se iba de McKinley, estaba recogiendo algunas partituras en el salón, de pronto vio como entraba Santana hecha un mar de lágrimas y la abrazó inmediatamente.
-Santana, ¿Qué es lo que te sucede? -preguntaba preocupada la cantante mayor.
-No.. no me quiere Shelby -respondía la latina entre sollozos
-Santana, cálmate por favor ¿quién no te quiere? -Santana no paraba de llorar, Shelby intentaba tranquilizarla de todas las maneras posibles pero no podía, diez minutos después la latina dejó de llorar un poco- Veo que estás más tranquila, explícame por favor que fue lo que pasó.
-Verás... saliendo de la enfermería fui directo a hablar con Rachel, le conté lo que hablamos y ella se fue llorando y cuando la alcancé me gritó que me fuera y que no me quiere ver -recordaba Santana tristemente, Shelby se levantó inmediatamente de su silla abrazando a su hija.
-¿En qué aula está?
-En la de álgebra -Shelby se levantó inmediatamente del banco.
-Ven, ahora mismo vamos a hablar con ella.
-Es que ella no me quiere ver.
-Santana vamos, tarde o temprano tendremos que hablar las tres sobre esto -Santana se levantó y siguió a Shelby que iba caminando rápidamente por los pasillos, al llegar al aula de álgebra no escucharon nada, pero al asomarse bajo la mesa encontraron que Rachel estaba dormida.
-Rach... -susurraba Shelby mientras la sacudía levemente- Rachel, despierta -la castaña se removió incómoda y empezó a abrir lentamente los ojos.
-Shelby, ¿Que haces aquí? -preguntó extrañada observando que traía compañía- con... ella -dijo despectivamente frunciendo el ceño mientras miraba a Santana.
-Rachel, ¿por qué me tratas de esa manera? Yo no te he hecho nada -preguntaba Santana con los ojos vidriosos.
-Deberías saberlo, o por lo menos suponerlo, ¿no crees?
-Ya sé de que va todo esto Rachel, ¿es por Shelby cierto? Yo no tengo la culpa de nada de lo que haya pasado entre mi padre y ella hace tantos años, pero si tanto te importa la relación con Shelby no me acercaré a ella, a pesar de que ella tampoco tiene la culpa de nada. Solo te pido que no me trates mal, si lo quieres, me alejaré de ti pero te estaré cuidando aunque sea desde lejos -dicho eso, Santana abandonó de nuevo el aula con lágrimas.
-¿Por qué la tratas así Rachel? ¿Tiene razón y todo esto es por mi? Si tienes algo que decir dímelo a mí pero no le eches la culpa a ella de algo que no la tiene -la diva bajó inmediatamente la mirada.
-¿Por qué a ella si la buscaste y por mí no tuviste interés alguno hasta después de 16 años? 16 horribles años donde hubo veces que necesitaba una mamá, a pesar de que Hiram y Leroy son excelentes padres hay cosas que no podía preguntarles porque ellos no tiene experiencia en eso...
-Escucha, no sé realmente como te sientas pero acepté este trabajo porque quería recuperar el tiempo perdido contigo... -Shelby iba a continuar pero fue interrumpida por un fuerte grito.
-¡No te estoy preguntando porque regresaste! Solamente quiero saber que te llevó a abandonarme.
-Rachel, yo sufrí mucho cuando perdí a Santana, estaba desesperada, no sabía que hacer, si el destino te alejaba de mi lado me iba a volver loca -mentía Shelby- fue por eso que yo decidí apartarte de mí antes de que alguien se encargara de quitarme lo que más quería en ese momento.
-Shelby, dime la verdad por favor, sé que me estás mintiendo. Obviamente si habías sufrido con la pérdida de Santana ibas a sufrir por la mía, a menos que algo hubiera sido más importante que yo en ese momento.
-Está bien, yo necesitaba dinero y por casualidad escuché a estos dos maravillosos hombres -dijo refiriéndose a Hiram y Leroy- ellos querían un bebé pero no conseguían nadie que quisiera embarazarse para darle su hijo o hija a una pareja de homosexuales, yo me ofrecí y después de entregarte a ellos me arrepentí día y noche por lo que había hecho, había regalado a mi otra hija pero al menos sabía que estabas en buenas manos. después me fui a Broadway y mi carrera fue un éxito hasta que decidí dejarla y buscarte -Rachel le dio la espalda a su madre biológica.
-Entonces eso quiere decir que sólo me tuviste por dinero, ¡nunca me quisiste realmente! Simplemente me veías como una fuente de dinero para tu carrera -Rachel empezó a llorar desconsoladamente.
-Rachel por favor...
-¡No Shelby, todo está más que claro!
-Rachel, yo quería quedarme contigo pero ya había hecho el trato con ellos, perdóname por favor. Realmente lamento que todo esto haya pasado de esta manera, pero supongo que tenía que pasar, dame una oportunidad para demostrarte que puedo ser un gran apoyo para ti -la diva volteó a verla y pudo darse cuenta de que estaba realmente arrepentida, se acercó a ella la abrazó y entre sollozos habló- No me falles por favor -suplicó la castaña- esta vez no, te lo prometo.
Brittany entraba desesperada buscando a su novia y a Rachel, ya que había llamado a su casa pero le dijeron que aún no llegaba. La buscó en salones y lavabos, pero como no la encontró, decidió ir hasta las gradas, su lugar favorito para pensar. Tal como lo pensó, ahí estaba la latina tratando de calmarse, pero cada que recordaba a Rachel gritándole sus ojos se volvían a llenar de lágrimas, tenía la vista tan nublada que no se dio cuenta cuando Brittany subía hasta donde estaba y se sentaba a su lado.
-Santy, amor ¿qué tienes? llevo horas buscándote, llamé a tu casa pero me dijeron que aún no llegabas y supuse que seguías aquí con Rachel -cuando dijo eso notó como su novia lloraba más intensamente.
-Me rechazó Britt Britt, no me quiere y ahora me odia como si yo tuviera la culpa de todo lo que está pasando -sollozaba la latina en los brazos de la rubia.
-¿Quién te odia San?
-Rachel, ¡Ella me odia! cuando le conté lo que había pasado con Shelby salió corriendo y luego me gritó que no me quería ver.
-Tranquila San, yo sé que Rachel te quiere. Tiene un buen corazón, cuando asimile bien las cosas se dará cuenta de que tu no tienes la culpa de nada y te volverá a hablar, si no lo hace se está perdiendo de la mejor hermana del mundo -dijo Brittany abrazándola mientras Santana se aferraba a ella con más fuerza intentando no llorar más, luego levantó su mirada viendo a su novia que le sonreía como si todo fuera a arreglarse pronto, cosa que la tranquilizó.
-Gracias Britt, te amo -dijo la latina para después depositar un tierno beso en sus labios.
Rachel iba en el carro de Shelby que se había ofrecido a llevarla a su casa en completo silencio, ninguna decía nada, Shelby por temor a arruinar la oportunidad que le había dado su hija y Rachel simplemente iba pensando en Santana. ¿Realmente se merece eso Santana, Rachel? era una pregunta que su yo sensato le hacía. Estaba totalmente en shock, pero claramente la había enojado el hecho de que Santana fuera buscada por su madre y no ella, la latina creció por lo menos con un modelo de madre, pero ella no. Al llegar a la esquina de la cuadra donde vivían los Berry, Shelby decidió estacionarse para que no hicieran tantas preguntas a Rachel, la cantante de menor edad se bajó del carro diciendo simplemente "Adiós" y caminó hasta su casa, cuando estaba a punto de abrir la puerta escuchó una voz que la llamaba.
-¿Qué ocurre Quinn? -preguntó la morena mientras veía como se acercaba corriendo a ella.
-Bueno yo solo quería saber si sigue en pie lo de hoy en la noche -dijo la rubia rascándose la cabeza nerviosamente.
-Eh... Quinn, lo siento mucho, ahora no es un buen momento. Debo hablar algunas cosas con mis padres que ten por seguro te contaré cuando tenga todo claro, pero ¿qué te parece si salimos mañana? -preguntó Rachel un poco apenada por no sentirse bien en ese momento para salir con la rubia.
-Claro Rach, esperé meses para que le dieran un trabajo a mi padrastro en Lima, podré esperar un día más -sonrió Quinn mostrando que comprendía- entonces... nos vemos mañana, ¿paso por ti a las seis?
-Claro, hasta mañana Quinn -la rubia iba a darse la vuelta pero una mano la detuvo- espera... creo que falta esto -dicho eso puso sus manos alrededor del cuello de la polaca y le dio un beso que duró más de lo debido, ya que al separarse sus respiraciones se encontraban agitadas. Finalmente Rachel entró a su casa con un mejor sabor de boca que llevaba.
-¡Papi! ¡Papá!... he llegado, ¿dónde están?´-gritó al dejar su bolso en la sala.
-¡En la cocina hija! -la cantante se dirigió a la cocina y los saludó pero al intentar contarles lo de Shelby no pudo evitar romper a llorar de nuevo, Leroy se percató de ello, ya que Hiram estaba haciendo la comida.
-Rachel, hija ¿qué tienes? -la chica solamente balbuceaba en brazos de su padre y el no entendía, Hiram volteó a verlos y pudo descifrar el mensaje- ¿Qué ha pasado con Shelby hija? -preguntó preocupado.
-Ha vuelto, ha vuelto y tiene una hija ¡una hija papá!
-Claro, todos la conocemos es Beth ¿no? la hija de la chica de Nueva York que quedó embarazada a los 17 años.
-No, ella no papi... tiene otra hija aquí en Lima y va en mi escuela.
-¡Oh por Dios! ¿Quién es?
-Es Santana papi, mi mejor amiga es mi media hermana.
-¿Entonces por qué lloras?
-Shelby si buscó a Santana, durante todos estos años y yo no le interesé en absoluto, ahora ya no quiero ver a Santana -dijo aún llorando en brazos de Leroy.
-Pero ¿por qué ya no quieres ver a Santana? ¿Acaso te trató mal cuando se enteró? -Rachel negó- ¿Entonces?, escucha hija, ella no tiene la culpa de nada, no tienes porque decirle que no la quieres ver... ¿ella que te dijo?
-Nada, no le di tiempo de hablar, simplemente le grité que se fuera, luego regresó con Shelby e hice lo mismo. Se fue llorando y me dijo que si tanto me importaba Shelby que ella no se acercaría ni a mi ni a ella pero que me iba a cuidar.
-Rachel, ella te quiere, y quiere seguir siendo tu mejor amiga por lo que veo que te dijo... dime algo ¿merece realmente que la trates así? -Rachel bajó la mirada y dijo un 'no' casi inaudible - ¿lo ves? Yo creo que deberías arreglar las cosas con ella.
-Ya sé papi, es sólo que eso me dejó muy impactada y no reaccioné de la mejor manera, pero el Lunes si falta hablaré con ella, ahora me voy a mi habitación, me llaman cuando esté lista la comida por favor.
-Lleva tres días en Lima -decía una voz al otro lado del teléfono.
-¡Fabuloso! -contestaba la otra voz- ahora sólo falta convencerla para que regrese a los poetas Paoletti.
-No te preocupes, sé que nos extraña a la mayoría y cuando sepa que estamos aquí se alegrará mucho.
-Eso espero, yo también la extraño mucho. Sé que tu la extrañas más que nadie pero tendremos que ponerle una prueba difícil para que vuelva a entrar, no porque te guste le vamos a hacer las cosas fáciles ¿ok?... Pero hay un pequeño problema, creo que no tiene moto aquí.
-No te preocupes, yo me encargo de eso.
-¡Vaya! no creí que hasta fueras capaz de comprarle una moto Valerie.
-¡Cállate imbécil! Mañana iremos a su escuela y le preguntaremos que si quiere unirse de nuevo a nosotros.
-Ok, pues te dejo... ¡enamorada!
-¡Albert!, no estoy enamorada, simplemente me gusta un poco, o tal vez mucho, pero no estoy enamorada -dicho eso colgó.
El Lunes Rachel tenía una clase con Santana, donde siempre se sentaban juntas, pero ya eran las 8:10, el profesor ya estaba dando la clase y la latina aún no llegaba, lo cual preocupó a Rachel, sin embargo alguien tocó la puerta. Era Santana se veía cansada y tenía ojeras muy evidentes, ni siquiera se había peinado.
-Disculpe profesor, ¿puedo pasar? -preguntó con educación, algo no muy común en ella.
-Pase señorita López, que no se vuelva a repetir por favor, tome asiento al lado de la señorita Berry. Santana se dirigió en silencio hacia donde su profesor le había indicado y se sentó un poco alejada de Rachel a pesar de que los asientos estaban casi juntos. Durante la clase la cantante veía como Santana estaba ajena a la clase y en repetidas ocasiones alcanzaba a observar que lágrimas caían al cuaderno de Santana, quería hablarle pero algo se lo impedía, estuvo a punto de tocar su hombro pero el timbre sonó y Santana salió rápidamente, Rachel recogió sus cosas y corrió tras ella que se metió a los lavabos.
-Santana, sal por favor.
-No Rachel, vete -pedía entre sollozos la latina.
-No, no me iré de aquí hasta que hablemos. Por favor sal.
-No quiero hablar ¿qué quieres decirme? ¿me vas a seguir diciendo que no me quieres ver? Ahorra tu saliva, ya lo sé.
-San, sal por favor, de verdad necesitamos hablar -en ese momento la latina salió del cubículo y miró a Rachel con lágrimas en los ojos.
-Ya he salido, ¿de qué quieres hablar?
-Escucha, vengo a disculparme, no tenía porque haberte tratado de esa manera. Sé que tu no tienes la culpa y no quiero perder tu amistad, ahora que Shelby está aquí podemos aprovechar para acercarnos las dos a ella y recuperar el tiempo perdido, ¿no crees?
-¿de... de verdad Rach?
-¡Por supuesto! -afirmó la chica con una sonrisa acercándose a abrazarla- y gracias por perdonarme, hermana, vamos a clases -la castaña comenzó a caminar pero al sentir la ausencia de Santana a su lado volteó y vio como Santana lloraba silenciosamente, y se acercó a ella- San ¿qué pasa? ¿por que lloras? ¿te hice algo? -preguntó asustada.
-Es... es que me dijiste hermana.
-¡Oww! San ven aquí, te quiero, vamos -Se fueron por los pasillos abrazadas y llegaron a clase de Historia, lo cual hizo que Quinn las viera de una forma muy extraña.
Bien, eso es todo por hoy y... en fin. Nos vemos luego, gracia por leer y comentar.
