Hola a todos! Los personajes no me pertenecen solo la historia. :D
Bella pov
Mi nombre es Isabella Marie Swan tengo 17 años. Mis padres son Charlie y Renne Swan, tengo una abuela llamada Raquel. Mi familia no entra a la categoría de normal, les diré porque.
Mi padre es un vampiro, si como escucharon, pero no es un vampiro malo todo lo contrario él se alimenta de animales ya que no le parece justo que gente inocente muera solo para que uno viva, él tiene un don, podía mover objetos con su mente ósea tenia telequinesis. Mi madre y abuela no se quedan atrás, ellas son brujas pero ellas no son las típicas brujas de piel verde con una verruga y hacen magia mala. Ellas son hermosísimas, saben hacer magia pero no lo hacen para hacer daño a la gente.
Yo soy mitad vampiro y mitad bruja. Crecí como una humana todo este tiempo pero decidí que ahora a los 17 dejara de crecer ya que me gustaba esta edad, la verdad. Tengo las características de un vampiro, me alimentaba de sangre pero también de comida humana. Alguna diferencia seria que mis ojos son de color café, mi corazón late como la de cualquier humano y que corre sangre por mis venas. Puedo hacer magia como mi madre y abuela pero soy más poderosa que ellas.
Mis ojos cambian de color al usar mi magia, de café se convierte a blanco, pero a mi madre y abuela no les ocurre eso. Siempre ha sido una duda que tenemos sobre eso, la respuesta a esa pregunta podría ser mi lado de vampira pero nunca hemos sabido a ciencia cierta.
Hoy nos mudábamos, estaba triste porque dejaría a mis amigos que hice, también sabía que no volvería a verlos. Para poder ocultar nuestros secretos. Nos mudábamos a un pequeño pueblo llamado Forks, era lluvioso y muy pocas veces salía el sol.
Estaba guardando mi guitarra en su estuche cuando mi abuela entro a mi habitación:
-¿Tienes todo listo, mi niña?- Pregunto dándome un sonrisa tierna.
Amaba a mi abuela ella siempre me ha enseña a practicar la magia pero también es mi cómplice para hacer nuestras travesuras.
-Si todo listo.- Dije con una sonrisa triste ya que ese lugar había sido mi hogar por 17 años pero teníamos que irnos ya que la gente empezaba a ver que mis padres no cambiaban.
-Bien, te esperamos en el auto.-Dijo agarrando una de mis maletas.
Estaba en el marco de la puerta, voltee a ver mi habitación por última vez. Dando un suspiro cerré la puerta.
Al poco tiempo estaba viendo por la ventana del carro como la casa se iba siendo más pequeña al alejarnos.
-Lo siento, pequeña. Pero estaban sospechando demasiado.- Dijo mi madre dándome una sonrisa para animarme.
-Lo se.- Esa fue mi respuesta, no podía decir más. No era su culpa.
Pase la mayor parte del viaje, durmiendo. Ya habíamos llegado solo nos faltaba el viaje en carro para oficialmente llegar a nuestra casa.
Era un viaje largo pero con la manera en que papa manejaba el viaje fue solo de unos minutos y eso que era el jefe de policía.
El pueblo era pequeño, por donde miraras veías verde. Nos adentramos al bosque por un camino de tierra, al manejar por unos cuantos minutos pudimos divisar una casa. Nuestro nuevo hogar. Era bastante grande para todos nosotros, me gustó mucho la casa.
Acomodamos todas nuestras cosas rápidamente.
Mi habitación era de color azul cielo, ya tenía todo acomodado mis libros, cd's, cuadernos, etc.
Así que decide salir al patio para tocar un poco de música un rato.
Estuve tocando un poco, pero estaba un poco aburrida. Decide empezar a ver alrededor pero no había mucha diferencia a lo demás, solo árboles. Escuche como la puerta trasera se abría.
-Bella, ven a tu habitación. Tu abuela y yo necesitamos enseñarte algo.
Me pare rápidamente y entre a la casa. Subí las escaleras hasta mi habitación. Encontré a mi abuela sentada en mi cama y mi madre viendo por la ventana, se veía bastante pensativa.
-¿Dónde está papa?- Fue lo primero que dije.
-Fue a ver algunas cosas en su trabajo y en tu escuela.- Me contesto mi abuela
Cierto, mañana empezaría el instituto. Estaba un poco nerviosa, era normal ¿no? El primer día y era la nueva. En este pueblo creo que todos se conocían. Solo espero hacer amigos.
-¿Qué pasa? ¿Qué necesitan enseñarme?- Fueron mis preguntas, ya que yo soy muy curiosa.
-Creemos que es momento que tengas el libro mágico.- Dijo mi madre. Estaba sorprendida ya que ese libro era de hechizos de todo tipo de malos a buenos.
-¿Pero, porque? Ese libro es de ustedes.- Dije un poco sorprendida
-Creemos que ya tienes la edad y la madures para tener el libro en tus manos, tu madre y yo tenemos nuestro libro pero este tiene más conjuros. Tu sabes que eres más poderosa que nosotras, querida.- Dijo mi abuela, se veía que estaba contenta con esta decisión.
-Mama.- Necesitaba saber su opinión, era muy importante para mí.
-Pienso igual que tu abuela. Eres bastante madura para tu edad, sé que harás grandes cosas con ese libro. Tienes un destino bastante grande, mi niña. Siempre contaras con nosotros, nunca lo dudes.- Dijo mi madre con algunas lágrimas en los ojos.
Me acerque a ella para darle un abrazo y un beso. Sabía que mi familia nunca me dejaría sola, siempre nos protegeríamos sin importar el precio. Mi abuela se acercó a nosotras y acabamos con un abrazo las tres juntas.
Un rato después, estábamos leyendo el libro y empecé a ser un poco de magia para practicar.
-Eres una gran aprendiz.- Dijo mi abuela con un toque de orgullo al ver que podía hacer los conjuros correctamente.
Escuchamos la puerta principal ser abierta. A los segundos escuchamos la voz de mi papa.
-Llegue, ¿Dónde están?
-En la habitación de Bella.- Contesto mi madre, pero sabíamos que el sabia donde estábamos pero tratábamos de ser una familia normal.
Llego unos segundos después con unos papeles y una caja en los brazos.
-¿Cómo te fue, cariño?- Pregunto mi madre mientras se acercaba a él para darle un beso.
Me gustaba ver mucho a mis papas, podías ver el amor que se tenían entre ellos.
-Me fue bien, la gente fue amable. Esto es tuyo Bella, son los papeles de la escuela.- Me entrego unas hojas, era mi horario, los materiales que necesitaría y unos papeles que tenía que firmar.
-Gracias.- Dije con una sonrisa
-Y también esto es tuyo, tu madre y yo pensamos que tal vez te gustaría.- Dijo mi padre pero esta vez entregándome la caja que traiga.
Al abrirla no podía creer lo que estaba dentro de la caja era…
Un perro pero no cualquiera, era un husky, su pelo era de color negro con blanco pero lo que me enamoro de él fueron sus ojos eran de un increíble coló azul cielo.
-Tu abuela tuvo la idea de ponerle un hechizo al cachorro.- Dijo mi madre
-¿Qué clase de hechizo?-Pregunte un poco preocupada de lo que le hicieron, sabía que nada malo pero tenía miedo. Este cachorrito me enamoro completamente.
-Este cachorro será inmortal como nosotros.- Dijo mi abuela con orgullo de su gran idea.
-¡¿Enserio?!- Pregunte grite ya estaba feliz de que este amiguito no lo perdería nunca.
-Sí, ¿te gusto tu regalo?- Pregunto mi papa
-Me encanto, gracias.- Dije con una gran sonrisa, me levante con el cachorro en un brazo y con el otro los abraza a todos.
-¿Cómo se llamara esta hermosura?-Pregunto mi madre mientras le acariciaba la cabeza.
-Me gusta D.J.-Le dije a mi mama.- ¿Te gusta?- Pero esta vez le hable al perro. Creo que le gusto ya que empezó a mover mucho la colita y a chuparme la cara.
-Me gusta, ya es hora de que te vayas a dormir, cariño.- Dijo mi papa
-Si mañana tienes escuela.- Dijo mi abuela
Todos me desearon buenas noches. Prepare las cosas para la escuela, me cambie de ropa por una camiseta y un pantalón de pijama. Me acosté en mi cama y rápidamente D.J se subió conmigo, se acomodó hecho bolita al lado de mi almohada.
-Buenas Noches D.J- Le dije mientras le daba un beso en su cabecita.
Solo esperaba que mañana fuera un buen día en la escuela. Ese fue mi último pensamiento antes de quedarme dormida.
Que les pareció? Gracias por todos sus reviews.
Que creen que va a pasar ahora? Alguna idea? Acepto sugerencias.
Espero verlos también en mi otra historia, se llama Kick Boxing.
Bueno nos vemos pronto. Tratare de actualizar pronto.
Un beso y abrazo estilo Emmett. ;)
