Hola a todos.

Los personajes no son míos, solo algunos. La trama es completamente mía.


Bella pov.

Tenía un sueño muy extraño. Todo era de color negro y escuchaba que alguien me intentaba hablar. A unos cuantos metros vi a una mujer tenía el cabello negro en forma de rizos. No podía verla muy bien y no me podía acercarme, era como si mis pies estuvieran clavados en el piso.

-Bella.- Era lo único que podía entender que ella decía.

En algún momento pude acercarme a ella, pero solo al dar unos pasos, ella desapareció. En ese momento fue cuando desperté, estaba toda sudada y con la respiración agitada. D.J estaba sentado al lado mío, viéndome. Pero yo estaba aún pensando en esa mujer. No sabía quién era pero ciento como si la he viste en alguna parte.

Sacudo la cabeza como si quisiera sacar ese sueño, solo por un momento. Entonces empecé a escuchar un pitido, era mi reloj. Se había activado la alarma.

Escuela.

Recordé que ese sería mi primer día en el instituto. Di un pequeño suspiro ya que no había descansado mucho, me levante de mi cama y agarre mis cosas para poder bañarme. Al acabar el baño, me vestí con una blusa negra, un pantalón de mezclilla entubado con unas botas negras con un poco de tacón. Me puse algunas pulseras, deje mi pelo suelto y un poco de maquillaje. Estaba lista para la escuela, agarre mi mochila y baje a la cocina, encontré a toda mi familia ahí.

-Buenos días.- Dije

-Buenos días, hija.- Dijo mi papa sentando leyendo el periódico.

-Buenos días, cariño.- Esta vez me dijo mi abuela leyendo un libro, nunca lo había visto.

-Buenos días.- Me contesto mi mama y me puso un plato de huevo con tortilla enfrente de mí. Empecé a comer ya que tenía bastante hambre.

Al acabar volví a subir para lavarme los dientes, al bajar encontré a mi familia en la puerta principal esperándome. Tenían una sonrisa, mis padres estaban abrazados. Me encantaba ver su relación, aun con los años que han pasado aún se siguen amando. Me encantaría tener una relación como ellos.

-Bueno hija, te tenemos una sorpresa.- Dijo mi madre con una sonrisa misteriosa.

-La sorpresa está afuera pero antes tu abuela te dará lo que necesitas para abrirlo.- Dijo mi papa volteando a ver a mi abuela.

-Ten, mi niña.- En su mano se encontraban unas llaves. Las agarre rápidamente y Salí de la casa. En la entrada de la casa estaba un Mercedes Benz CLS 63 negro. Estaba impresionada, con solo verlo una vez me enamore de él.

Me acerque primero a mis padres y abuela. Los abrace fuertemente y no paraba de decir:

-Gracias, gracias, gracias, gracias…

-Por nada, hija.- Me dijo mi padre con una sonrisa divertida, mi mama y abuela se estaban riendo por mi actitud. Pero no estaba muy concentrada en ellas sino en lo que tenía enfrente de mí.

Abrí la puerta para ver cómo era a dentro, me encanto. El color, el estéreo, los asientos, todo. Salí del auto y los volví a abrazar.

-Gracias.- Les dije cuando acabe de abrazarlos.

-Por nada, mi pequeña. Pero ya vete porque si no llegaras tarde.- Me dijo mi abuela

Me despedí de ellos y me subí al auto. El camino de mi casa a la escuela era un poco largo pero a la velocidad que iría el camino será bastante corto. Al llegar a la escuela no había muchos alumnos, solo unos cuantos. Al entrar al estacionamiento los alumnos que estaban, al ver mi auto empezaron a susurrar entre ellos. Podía escuchar lo que decían.

-¿Quién será la persona que lo esté manejando?

-Seguro es muy rico.

Cosas más parecidas. También podía leer sus mentes.

¿Quién será? Lindo auto. Seguro será creído esa persona.

Detestaba a la gente que creía que los podían juzgar solo por algunos lujos.

Estacione el auto a unos metros de la puerta principal de la escuela. Agarre la mochila del asiento copiloto, tome un respiro y baje del auto. Todo el mundo me estaba viendo, estaban sorprendidos por ser una chica.

Empecé a caminar como si no los escuchara. Me dirigí rápidamente al salón que me tocaba, ya que mi papa había venido por mis papeles. Me senté en la parte de adelante, unos minutos después los alumnos empezaron a entrar. Cuando cruzaban la puerta paraban de hablar cuando me veían y empezaban a susurrar. Saque un cuaderno y empecé a dibujar, ya que estaba aburrida. Estaba dibujando una rosa cuando el profesor entro al aula.

Me acerque a él para que pudiera firmar las hojas para comprobar que si vine a la clase. Al acabar de firmar, me dijo que me presentara.

Me puse enfrente del escritorio del profesor que estaba justo en medio del aula.

-Mi nombre es Bella, tengo 17 años, me gusta leer y dibujar.- No dije más que eso. Y me fui a sentar.

El profesor al ver que no diría más, empezó con la clase. Así fue por algunas horas hasta que sonó el timbre para el almuerzo. Camine tranquilamente a la cafetería, la gente susurraba cuando pasaba al lado de ellos, para evitar que los escuchara pero ellos no sabía que podía escucharlos aun a 3 metros de distancia o más.

Hice fila para poder agarrar mi comida, pedí una rebanada de pizza, una manzana y un agua. Al tener mi charola, empecé a buscar una mesa vacía. La encontré estaba en la esquila de la cafetería. Al llegar me senté, saque mi cuaderno y seguí dibujando mi rosa. De vez en cuando tomaba un bocado de mi almuerzo.

Hasta que me tense por el olor que me llego. Levante la vista hasta que ubique lo que buscaba, eran 3 chicos y 2 chicas. Los vi se dirigían a una mesa vacía pero era como si los alumnos sabían que esa mesa nadie podía sentarse.

Sabía lo que eran. Ellos eran Vampiros.

Se sentaron, pude ver el color de sus ojos, eran color dorado. Eso me tranquilizo pero no totalmente, las parejas estaban hablando entre ellos. Solo uno no participaba en la plática, era un chico con el cabello dorado bastante rebelde. Me parecía bastante guapo. El chico solo veía la mesa hasta que levanto la vista y clavo sus ojos en los míos. Me hipnotice con sus ojos, no podía apartar la vista de él y creo que él tampoco.

Hasta que sonó el timbre, fue cuando aparte la vista. Tome rápido mis cosas y fui a mi siguiente clase.

No volví a ver a ninguno en las clases que tuve después del almuerzo. No supe quiénes eran tampoco, ya que poca gente se me acercaba. Solo yo empecé la plática con una chica llamada Ángela en mi clase de español. Me parecía bastante agradable. No tenía malas intenciones.

Cuando por fin sonó el timbre que indicaba que era hora para volver a casa, me sentí bastante contenta. Fue un día bastante pesado.

Al salir, vi a los vampiros a unos cuantos carros más alejado del mío. Me vieron un poco raro, pero sabía que ellos no sabían lo era. Ya que podía ocultar mi olor de vampiro y solo dejar el humano.

El chico de cabello cobrizo no dejaba de verme, subí al auto. Al salir del estacionamiento suspire ya que no tendríamos una tranquilidad como la que pensábamos.

Ya tenía cosas interesantes que contarles a mis padres y abuela, al llegar.


Vamos a ver quién a probado huevo con tortilla?

Bueno que les pareció el capítulo de este día?

De quien les gustaría que fuera el que contara el siguiente capítulo? Edward? Bella? Por favor dejen un review.

Un beso y abrazo estilo Emmett ;)