Glee no me pertenece, es propiedad de Ryan Murphy.
Cuando Rachel vio que Judy y su novio salieron del hospital salió corriendo a la oficina de su papá para preguntarle si podía ver a Quinn, a lo que este respondió de manera afirmativa informándole a cerca de los cuidados que debía tener con la rubia. La morena se dirigió rápidamente a la habitación y sonrió al observar que la polaca seguía dormida a causa de los sedantes. Rachel esperó pacientemente y cantó un par de canciones para no dormirse, pero después de esperar por más de dos horas fue vencida por el sueño.
Algunos rayos de luz se colaban por la ventana y una rubia despertaba de su ensoñación sorprendida de ver a una morena recostada en el sillón evidentemente incómoda. La observó con adoración unos minutos hasta que escuchó pasos fuera de la habitación.
-Rach -susurró intentando despertar a la morena sin éxito alguno.
-Rachel, despierta -habló un poco más fuerte haciendo que la diva se removiera un poco en su lugar y notando su incomodidad abrió los ojos para ver a Quinn mirándola con una sonrisa- hola Rach, ¿cómo estás?
-Bien Quinn, pero eso no es lo importante, ¿cómo estás tú? ¿sabes qué pasó?
-Bien, ahora que estás aquí, pues me ocurrió un accidente en la moto ¿no? -bromeó Quinn haciendo que Rachel la mirara con el ceño fruncido.
-¡¿Seguiste manejando mientras hablabas por teléfono?! -preguntó Rachel exaltada- ¡Te dije que te detuvieras para que pudiéramos a hablar! ¿Qué te pasaba por la cabeza? -la chica iba a seguir con su interrogatorio pero la rubia la interrumpió antes de que le empezara a doler la cabeza por su culpa.
-¡Cálmate Rachel! No hice eso, lo que creo que pasa es esto que te voy a contar, pero no quiero que te alteres y por más que te enojes prométeme que no vas a querer matar a nadie ¿de acuerdo? -Rachel sólo asintió sintiendo alivio al saber que Quinn había tomado su consejo casi obligatorio- bueno, ¿sabes que estoy en una banda no?
-Sí, algo dijo Santana de eso ¿poetas Paoletti, cierto?
-Sí, bueno no es necesario explicarte todo así que, es simple. Valerie hizo que tuviera el accidente, creo que después de todo realmente lo esperaba, es como una costumbre ya que el abuelo de Val pertenece a la mafia italiana, de ahí los Paoletti -iba a continuar pero Rachel la volvió a interrumpir.
-¿Estás diciendo que Valerie hizo que casi te mataran?
-Deja de exagerar, no fue tan grave. Pero ese no es el punto, te estaba contando que es como una costumbre porque si se forma una pareja en el grupo pero uno de los dos le rompe el corazón al otro hacen que tenga un accidente, creo que hasta ahora el mío ha sido el más leve.
-Me tienes que recordar a cerca de matar a Valerie -dijo Rachel cerrando sus puños con fuerza al sentir que no podía hacer nada para cambiar lo que había pasado, aunque de cierta forma estaba feliz de que la rubia hubiera terminado con la pelirroja.
-Hablando de ella, me gustaría informarte que estoy oficialmente libre para ti -sonrió Quinn abriendo sus brazos para que la morena la abrazara, se acercó lentamente y la envolvió en un abrazo lleno de felicidad porque al fin tendría de nuevo la oportunidad de salir con ella además de que no le había pasado nada realmente grave en el accidente. Se separaron lentamente pero antes de que Rachel pudiera abandonar su posición de inclinación hacia la camilla Quinn la tomó por el cuello y la acercó a ella para poder probar de nuevo esos deliciosos labios sabor fresa, la morena sonrió al sentir como la polaca pedía permiso con su lengua para ir en busca de su homóloga y Rachel realmente extrañaba que sus lenguas lucharan entre sí para conseguir el control. Después de unos minutos la falta de aire hizo que se separaran, cosa que reprocharon las dos chicas en su mente.
-Y que tengo el privilegio de ser la primera en saber que estás oficialmente disponible me gustaría preguntarte algo -Quinn le hizo un movimiento con su cabeza en señal de que continuara- ¿Te gustaría salir conmigo el Domingo?
-¡Me encantaría! -exclamó Quinn acercándola de nuevo dándole un beso un poco más apasionado que el de la vez anterior, pero un carraspeo algo incómodo las interrumpió de su actividad.
-¡Papá! -gritó Rachel separándose rápidamente de Quinn al mismo tiempo que se sonrojaba.
-Hola, eh... -murmuró incómodo- ¿qué tal Quinn? ya que pasaste la noche sin ningún tipo de problema te daré de alta ahora mismo, iré a mi oficina, ve preparándote. Rachel, ¿podrías acompañarme?
-En seguida papá -dejo que Hiram saliera de la habitación para luego empezar a reír al ver la cara de pánico que tenía Quinn.
-No es gracioso Rachel, ¿viste cómo nos miraba? creo que no te dejará salir conmigo por lo problemática que soy.
-Sí, es muy gracioso en realidad, ya habíamos pasado por esto cuando estábamos de viaje en Finlandia Quinn. Papá sólo está un poco celoso, pero se le pasará con el tiempo, no te preocupes. Me voy -antes de salir se acercó a dejarle un beso a Quinn en la comisura de los labios.
-Papá, hola de nuevo -dijo Rachel entrando en la oficina de Hiram.
-Rachel, siéntate por favor -la chica, ante la seriedad de este creyó que realmente estaba enfadado con ella hasta que después de unos segundos se escuchó una carcajada por parte del doctor- ¡Tu cara es genial Rachel! -dijo limpiándose las lágrimas debido a la risa- sé la historia de Quinn y no es que la esté investigando, pero cuando llegó aquí me tuvo que explicar lo que había pasado, por lo tanto sé quién hizo que Quinn tuviera el accidente. Por razones obvias no se va a meter una demanda, pero bueno ¿qué me dices? ¿ya saldrás de nuevo con ella?
-Sí papá, la invité a una cita el domingo.
-Me parece genial, bueno entrégale esto por favor -le dio un papel con su firma- y váyanse, puedes acompañarla a su casa pero no estés demasiado tiempo con ella, tu padre está en casa, deberías platicarle a cerca de esto. Lo pondrá muy feliz.
-Claro pa, adiós -se acercó a su silla y depositó un beso en su mejilla- te quiero mucho -dicho eso salió casi corriendo de la oficina para ir a encontrarse con Quinn.
-¿Estás lista Quinn?
-Sí, vamos -dijo saliendo de la habitación. Al salir del hospital se dirigieron a la casa de Quinn donde Judy esperaba ansiosa a su hija.
-¡Quinnie! Que bueno que has llegado, ahora me explicarás porque te has accidentado por segunda vez -enfatizó las dos últimas palabras para que Quinn se diera cuenta que ya se había enterado de su anterior accidente.
-Eh, creo que ya me voy, buenos día Judy.
-Buen día Rachel, ve con cuidado -después de que la morena saliera de casa Judy iba a tener una interesante plática con Quinn.
Gracias por leer y comentar o sólo leer :)
Hop: Sí, la haré, he empezado a escribir.
ViriGR: Me parece una excelente idea :3 tal vez si lo mate hahaha.
