Glee no me pertenece, sus personajes tampoco.
Por fin Domingo, un día generalmente para pasarla en familia, por lo menos en Lima donde las familias eran muy unidas. Pero este Domingo especialmente dos familias iban a hacer una excepción, y eso sólo quiere decir una cosa: la cita de Rachel con Quinn. La morena ya tenía todo planeado, estaba tan nerviosa que a las once de la mañana ya estaba preparando todo lo que iba a llevar. Mientras tanto, en otra casa cerca de ahí Quinn despertaba como era su costumbre los Domingos, lo primero que hizo fue revisar su teléfono y se sorprendió al encontrar un mensaje de Rachel "Buenos días princesa, pasaré por ti a las 14:00 horas, Judy ya lo sabe, sólo tienes que estar lista a esa hora, ponte algo cómodo y puedes llevar tu cámara si así lo deseas " la rubia pegó un grito y bajó rápidamente las escaleras.
-¡Ma! -nada- ¡Mamá! ¿por qué no me has despertado antes? -preguntó la rubia entrando a la cocina.
-Ay hija, pues es domingo, y si mal no recuerdo todos los domingos te levantas tarde.
-Sí, pero hoy es mi cita con Rach, y por lo que me dijo en el mensaje tú ya lo sabías.
-Es cierto, ayer me comentó.
-¿Entonces? -reprochó alzando sus manos a la altura de sus hombros con la palma hacia arriba.
-Lo siento, lo olvidé, pero en lugar de estar aquí reclamándome deberías irte a bañar y a cambiar.
-¡Odio que tengas razón! Además debo contestar el mensaje también -contestó para luego subir las escaleras corriendo.
"Hola Rach, mi madre olvidó despertarme antes, por eso te contesto hasta ahora. Lo siento, está bien ¿adónde iremos?"
"No te preocupes, sí te da tiempo. Creo que omitiré la respuesta a tu última pregunta Fabray. :) Apúrate"
Después de ese mensaje decidió meterse a bañar, al salir se vistió rápido, pues eran ya las 12:00. Estuvo viendo una película y aún faltaban 40 minutos para que llegara Rachel y se puso a hacer unos muffins. Justo cuando iba terminando de hacerlos sonó el timbre, Quinn fue inmediatamente a abrir la puerta para encontrarse con Rachel vestida de una manera que la invitaba a quedarse ahí y hacerla suya. Iba vestida con una musculosa gris holgada que era casi transparente, por esa razón dejaba ver un poco el sostén negro; en la parte de abajo llevaba un pantalón de algodón y elastano verde militar y unas botas color café con líneas delgadas de color beige. A juzgar por la cara de Rachel, Quinn sí que había observado por bastante tiempo su look.
-Hola -saludó la polaca bajando la mirada para que la otra chica no pudiera ver el sonrojo por el que pasaba.
-Hola Quinn -respondió mientras dejaba un beso de larga duración en su mejilla.
-No quisiste decirme a qué lugar nos dirigimos y como me sobró tiempo después de bañarme, he preparado unos muffins ¿los podemos llevar?
-Claro, ¿dónde están?
-En la cocina, vamos por ellos -dicho esto, Quinn se dirigió a la cocina seguida de Rachel- por cierto Rach, te ves hermosa.
-Gracias Quinn, tu también te ves muy linda -después de haber sacado los muffins del horno los llevaron al auto, donde la morena los puso en una de las canastas que llevaba. De camino al parque Rachel iba cantando todas las canciones que pasaban en la radio hasta que Quinn la interrumpió.
-Vamos al parque de las afueras, ¿verdad?
-¡Oye, no! se supone que tenías que sorprenderte cuando llegáramos, ¿cómo es que sabes que a las afueras hay un parque?
-Pues lo supongo ja, ja, ja, no es cierto, en realidad cuando llegamos de Polonia entramos de este lado, ya que vi tus canastas supongo que vamos hacia allá.
-Bien, pero tienes que sorprenderte cuando lleguemos, además no sabes que vamos a hacer.
-Lo haré, no te preocupes -después de unos diez minutos por fin llegaron al parque, la morena fue a sacar las cestas y le dijo a Quinn que la siguiera. Justo en la entrada del parque donde había un arco indicando la entrada estaban regados pétalos azules que indicaban el camino a seguir, unos cuantos metros antes de llegar al pequeño lago se encontraron con una típica manta para picnic, de cuadritos rojos y blancos. Invitó a Quinn a que tomara asiento y ella después de enviar un mensaje, también se sentó y comenzó a sacar de la canasta algunas frutas, queso cortado en pequeñas porciones y demás cosas.
-¿Un emparedado? -preguntó Rachel estirando su mano haca la rubia que recibía encantada el alimento.
-Gracias, debo decir que sí me sorprendí realmente, sabía que veníamos al parque pero no sabía lo que realmente me esperaba -comentó Quinn llevando casi la mitad del emparedado terminada. Rachel estaba a punto de hablar pero alguien a su lado la interrumpió.
-Rach, he traído lo que me pediste -dijo Santana inclinándose para dejar una hielera que dentro contenía el vino y un postre.
-Gracias San.
-De nada enana -respondió sonriendo a Rachel- te estaré vigilando Fabray -dijo señalando a la rubia y con una mirada amenazante para después perderse de vista.
-No le hagas caso, así es con toda su familia -justificó Rachel dándole una sonrisa tranquilizadora.
Está bien, eh... si no te molesta he traído mi cámara fotográfica -mencionó Quinn sacando la cámara de su bolso.
-Claro que no -dijo la morena volteando a ver a Quinn, quién al verla con un mechón de cabello fuera de su lugar no pudo resistirse y tomó instantáneamente una foto- ¡Hey!
-Ja, ja, ja, lo siento Rach, te veías tan adorable así que no pude contra mí.
-¿Sabes algo? -preguntó la morena mirando a Quinn con los ojos llenos de amor.
-¿Qué? -preguntó Quinn ladeando la cabeza mientras comía una manzana.
-Cuando te despediste de mí en Finlandia algo dentro de mí se rompió, pero desde el primer día que me volví a encontrar contigo los trozos empezaron a juntarse de nuevo, luego cuando te pedí una cita y aceptaste, mi corazón dio un vuelco de alegría al saber que tenía otra oportunidad contigo -Rachel hizo una pausa para beber un poco de jugo y continuó- cuando pasó lo de tu accidente me preocupé mucho, quería ir inmediatamente a decirte que Santana simplemente era mi hermana, pero para mi mala suerte llegué tarde. Mis esperanzas fueron cayendo cuando empezaste a salir oficialmente con la chica esa, digo, sus ojos verdes tan profundos, sus delineados labios, ese cabello rojo y sedoso y el cuerpo grandioso que tiene no son cosas fáciles de ignorar, comparada conmigo es completamente perfecta -iba a continuar pero fue interrumpida por la mano de Quinn haciendo contacto con su mejilla y mirándola con una sonrisa- ¿Qué pasa Quinn?, ¿tengo algo?
-Sí -respondió la rubia sonriendo como tonta.
-¿Qué es? ¡Aléjalo de mí! -gritó la morena alarmada echándose un poco hacia atrás. Quinn tomó la cara de la chica con sus manos y la miró a los ojos tranquilamente.
-Tienes todo lo que necesito, para mí no hay nadie más perfecta que tú -dicho esto se acercó a ella lentamente hasta unir sus labios. Rachel tardó un momento en reaccionar porque de todo lo que imaginó que la rubia podía decir lo que menos pensó fue eso. Al terminar de comer fueron recorriendo todo el parque hablando de trivialidades, justo cuando el anochecer se avecinaba fueron a recoger lo que habían llevado para el picnic y regresaron al auto. Quinn creía que regresaban a casa, pero lo que no sabía era que Rachel tenía otros planes para la noche.
-Rach... -habló Quinn después de unos minutos de viaje- me parece que este no es el camino de vuelta a casa.
-Pues estás en lo correcto, debo decir que no vamos ahora mismo a casa, te llevaré a otro lugar que espero te guste -el resto del viaje fue en silencio, algunas veces Rachel se ponía a cantar. Después de aproximadamente 45 minutos de viaje llegaron a un lugar parecido a un lago donde a la orilla había varias góndolas en fila. Rachel se bajó del auto y fue a abrir la puerta a Quinn, al bajar se dirigieron a donde las góndolas, para que un hombre les indicara en cuál deberían de ir. Cuando se dirigieron hacia la que tenían que subir, en primer lugar se subió el que la conduciría y posteriormente la morena que estiró su mano a Quinn para ayudarla a subir. Durante los 30 minutos que estuvieron paseando entre canales se dedicaron miradas y alguno que otro beso tímido por parte de la rubia quién no quería incomodar al conductor. Al terminar su pequeño pero entretenido paseo fueron al coche y se dirigieron a la casa de Quinn.
-Hemos llegado -informó Rachel a la rubia que estaba durmiendo- ¿cómo es que hasta dormida se ve hermosa? -susurró para después comenzar a mover a Quinn cuidadosamente para no molestarla demasiado- Quinn, hemos llegado a casa, despierta -la polaca se removió y abrió los ojos con lentitud.
-Hola, siento haberme dormido -se disculpó Quinn tallándose los ojos.
-No es para menos, son cuarto para las once y te robé desde temprano.
-Muchas gracias, me la he pasado genial contigo.
-Eso y más te mereces, no quiero que te vayas -dijo Rachel haciendo un puchero.
-No me dejes ir, ¡ráptame! -desafió la rubia, cosa que hizo reír a la diva.
-Que más quisiera yo... lamentablemente tu madre me demandaría y me enviarían a la cárcel o probablemente me condenen a muerte por haber raptado tal belleza -dramatizó la morena haciendo reír ahora a Quinn. La polaca posó sus ojos en los de Rachel y tomó su mejilla para acercarse lentamente y depositar un ligero beso en sus labios antes de salir por la puerta del copiloto- te extrañaré -dijo la diva cuando la rubia se asomó por el lado de la ventana de Rachel, se dieron un último beso y luego Quinn ingresó a su casa sonriendo como nunca antes lo había hecho.
Eran las tres de la mañana y alguien no podía conciliar el sueño, por lo que una idea genial vino a su mente. Tomó la primera ropa que encontró y su guitarra para luego salir en su auto rumbo a una casa donde una morena de baja estatura trataba de dormir. Al llegara a la casa de Rachel, bajó su guitarra y se dirigió hacia el patio trasero, se colocó bajo su ventana y empezó a aventar piedras pequeñas. La morena escuchó ruidos en su ventana y se acercó a ella con una lámpara algo alarmada, cuando vio quién era sonrió a más no poder y la abrió.
-Quinn, ¿qué haces aquí?
-No podía dejar de pensar en ti, y recordé esta canción, sólo escucha -Rachel se limitó a asentir viendo como la rubia sacaba la guitarra de su estuche y comenzaba una canción.
Ha sido una tarde inolvidable
como todas las que pasan en un parque
¿no serás tú?, ¿no serás tú?
Quizás no importa el sitio y eso está demás.
Si de todos mis delirios y mis cuentos
sólo el tuyo ha mejorado el argumento
¿no serás tú?, ¿no serás tú?
Quizás no importa el tema y eso está demás.
Ahora me escondo y te observo y te puedo decir:
Yo mataré monstruos por ti,
sólo tienes que avisar.
Ya hace algún tiempo salté y caí justo aquí
Aquellos Safaris sin fin
se esfumaron sin avisar.
Hoy lo he vuelto a notar,
cada nube es un plan,
se transforman al viajar
y no pesa y se va.
Somos nubes, no más.
Como hojas que danzan al viento
así nos elevará el tiempo y nos hará rodar
y rodar y rodar y rodar y rodar...
Como hojas que danzan al viento
así os elevará el tiempo y os hará rodar
y rodar y rodar y rodar y rodar...(x3)
Nunca hay final, no hay final
no es verdad, es verdad.
Nunca hay final, no hay final
no es verdad, es verdad.
Inmediatamente después de que terminó la canción, Rachel bajó corriendo las escaleras, abrió la puerta trasera y se abalanzó a los labios de Quinn, quien la separó delicadamente y la miró a los ojos regalando una sonrisa.
-¿Por qué fue todo esto?
-Se que es tarde... más bien, temprano por la mañana, pero no podía conciliar el sueño porque necesitaba saber algo muy importante, al menos para mi.
-¿qué te hace pensar que no será importante para mi -preguntó Rachel tomando su mano y entrelazando las dos.
-Rach... yo -la polaca dio un largo suspiro antes de continuar- ¿Quieres ser mi novia? -preguntó por fin esperando nerviosa por la respuesta. Rachel simplemente la besó haciendo sonreír a Quinn durante el beso.
-¿Eso es suficiente para responderte? -preguntó Rachel mirándola a los ojos.
-Me encantaría que así fuera, pero afortunadamente no eres muda, así que preferiría que me respondieras con palabras -dijo Quinn con una ceja levantada.
-Entonces, por supuesto que quiero ser tu novia -dicho esto se dieron su primer beso oficial como novias y entraron a la casa. Esa noche la polaca no volvió a su casa, ella y Rachel fueron a acostarse y se abrazaron hasta caer completamente dormidas debido al cansancio.
Muchas gracias por las alertas y favoritos y leer y comentar.
Gracias y hola :3 AnastasiaDany16, es la primera vez que alguien se desvela por algo que yo hice c: así que gracias por hacerlo, me alegra que te guste la historia y lamento no haber actualizado antes *3* nos leemos la próxima.
