Género: Yaoi
Pareja: Taichi X Yamato
Contenido: Angustia, Romance
Clasificación: NC-17
Título:
RAPSODIA
Versión 4.0
Escrito por: Meyka Tanimoto
Pensando: "".
Hablando: - -.
Recuerdos: cursivas
Capítulo 3
Una fallida decisión
: -: : -: : -:
¿Había alguien más allí?
Kari traía unos frascos de medicinas en las manos y se le cayeron al quedar impresionada por la escena.
-¿Qué sucedió?
Yamato se separó sobresaltado de Tai, el cual sintió un leve golpe en su nuca.
-¿Qué están haciendo ustedes dos aquí? –el rubio señaló a su pequeño hermano y a la hermana de Taichi.
-Papá me habló a la casa –Takeru habló- y me dijo que te sentías mal, que si por favor podía ir a verte a la casa de Tai, pero pensé que estabas aquí. No por nada eres mi hermano y te conozco, ¿verdad? –entrecerró los ojos mientras lo decía.
-Sí, claro –sudó una gotita, sonriendo con condescendencia.
-¿Y... no se suponía te sentías mal? –el rubio más pequeño miró con enfado a su hermano-¡Pues qué mal te ves!
-Yo... no, es que... -Yamato se trabó y sonrojó-... lo que sucede es que...
-Lo que sucede es que el baboso de tu hermano se tropezó y se lastimó el pie –Tai tiró del pie de su mejor amigo, el cual gritó de dolor-. ¿Ves que no es mentira?
-¡Pero no tenías qué mostrarles de esa manera! –Yamato volteó su rostro hacia el moreno, mirándolo con furia.
-Claro que sí, no nos creían –se encogió de hombros.
-Bueno, a ver hermano -Takeru se acercó y tomó con cuidado su pie para observarlo-, está grave, muy hinchado, creo que se te va a caer.
-¿Tú crees? -Kari se le acercó y miró el pie del rubio que ya estaba amoratado por el golpe, mientras ahogaba una risita- Es verdad, tiene que desinflamársele.
-Ay, hermano, ¿pues qué estabas besando a Taichi en plena calle...?
-¿... y por eso te caíste? -Kari terminó la frase de Takeru mientras los dos comenzaron a reír, o más bien a carcajear- Eso les pasa por andar haciendo esas cosas en plena vía pública.
-¡No, claro que no! -Yamato se enfadó mientras sus mejillas se tornaban en un color rojo- No sé de lo que hablan.
-¿No? ¿Y entonces por qué estaban en esa posición cuando llegamos y dándose ese besote? -Takeru y Kari se rieron al decirlo al unísono.
-¡Bueno, a ustedes no les importa! -Tai rompió de lleno la conversación- Y si quieren saber estábamos compartiendo una pizza.
-Mmm, Takeru -Kari le guiñó un ojo al rubio más pequeño-, ¿quieres compartir una pizza conmigo? ¡Yo te doy de mi boca, para que no te canses en masticar!
-Claro... -Takeru comenzó a reír disimuladamente mientras parecía que su hermano lo mataría de un momento a otro-¿Cómo no Kari?
-Ya estuvo bueno -Tai detuvo sus comentarios sarcásticos y los sacó de la habitación- Yamato tiene qué descansar.
-¿Cómo va a descansar contigo encima suyo?
Kari comenzó a reír mientras Takeru se aguantaba la risa, hasta que no pudo más y ambos niños comenzaron a carcajearse.
-Dejen de andar haciendo ese tipo de cosas. Que Takeru lo cuide, es su hermano –Kari habló.
-Bueno... -Tai tomó sus cosas y los dos niños intrusos se le quedaron mirando- ¿Qué sucede?
-¿No le darás un beso de despedida? –su hermana lo miró con enfado- Es tu novio, ¿no?
-¡Novio! -Tai y Yamato lo dijeron al unísono, sonrojándose después.
-No, ustedes malinterpretan las cosas -Tai miró a su hermana-. Yamato y yo sólo somos amigos.
-Con derechos -terminó de decir Takeru, ocasionando que el moreno lo fulminara con la mirada-. Por eso digo que no.
Taichi dejó escapar un suspiro, acercándose rápidamente a Yamato para darle un fugaz beso en los labios.
-Nos vemos luego, Yamato.
-Sí, hasta luego.
Yamato se quedó con los ojos abiertos como platos por la reacción del moreno, después bajó la cabeza, demasiado apenado, mientras los dos hermanos Yagami se alejaban del lugar; después volteó a ver a su hermano, aún más sonrojado que antes.
-¡Takeru! –siseó con peligrosidad.
-¿Qué?
-¿Por qué tienes qué ser igual que tu novia?
-¿Mi novia? –parpadeó confundido.
-Sí, los dos son igual de cizañosos –rechinó los dientes por el enfado.
-¿Cuántas veces te he dicho que Kari es solamente mi amiga? Nada más –puntualizó.
-Sí, ¿cómo no? -volteó hacia otro lugar- Acaban de terminarse los problemas en el Digimundo y apenas comienzan los míos.
Takeru rió un poco al escuchar el comentario de su hermano, acomodando su pie amoratado sobre un montón de almohadas.
-¿De verdad no están juntos? Tai es lindo contigo, ¿por qué no me lo habías dicho? ¿Qué acaso no me tienes confianza?
-¿Cuándo te he dado a entender que no confío en ti? Solo que esto surgió hace unos días, además, ¿cómo vas diciéndole a la gente que tú y una persona de tu propio sexo...?
-No le veo lo malo –el rubio más pequeño se sentó en otro sillón, sonriéndole con comprensión-, cuando tú amas a alguien no te va a importar su estado socioeconómico, su estado civil, su sexo, no te enamoras de la persona en sí, sino de su alma.
Los ojos de Yamato se arrasaron en lágrimas, sorprendiendo a su hermano.
-Pensé que nadie me comprendería, que todos me señalarían por amar a otro hombre.
Takeru se levantó de su lugar, acariciando el cabello de su hermano con suavidad y después le abrazó con fuerza.
-Yo nunca, pase lo que pase, dejaré de admirarte, dejaré de apreciarte ni mucho menos dejaré de quererte como lo hago, sin importar lo que pase.
-Gracias, pequeño mocoso –le sonrió.
-Bueno, y ya que estamos a corazón abierto –sonrió con picardía-, ¿desde cuándo son novios?
-Que no somos novios –entrecerró los ojos.
-Claro, como digas -Takeru entró a la cocina, incrédulo de las palabras de su hermano mayor.
-Es en serio, Take, no te miento.
-Pues más te vale hermano, porque... –Yamato dejó escapar un suspiro, llamando su atención, después, al ver su mirada lo enterneció-... porque voy a matar a Tai si te lastima.
-¡Que no es mi novio!
-Que sí son novios.
-¡Que no!
Pasaron dos semanas y Takeru no le creyó a Yamato; lo mismo sucedió con Kari y Tai, cuando éste último intentó hacerle ver a su hermana que no había pasado nada y que Yamato no era su "novio". Y no fue hasta después de hablar con ella, que una fugaz idea se coló en sus pensamientos, declarársele a Yamato románticamente.
-¿Cómo vas con tu plan? -le dijo Sora en el desayuno, mientras esperaban a Yamato- Creo que bien, porque él ya terminó conmigo.
-¿Entonces nosotros dos...?
-No te apresures Yagami, no tengo aún intenciones de salir contigo.
-Claro.
-¿Y cuál será el siguiente paso?
-Conquistarlo, de la manera tradicional –sonrió, anticipando la victoria.
-¿Y desde cuándo aprendiste esos trucos? ¿Qué no eres el tipo menos romántico del mundo?
-Gracias, Sora, ¡te faltó decirme idiota! –entrecerró los ojos con enfado.
-Pues es lo que aparentas, no te enojes por mi comentario –continuó comiendo su almuerzo- Ten cuidado, porque ahí viene tu prospecto –señaló hacia la dirección por donde se acercaba el rubio.
-Sí... -ambos se quedaron callados y comenzaron una plática sobre los asuntos de la escuela.
AMAR, QUERER, ODIAR, ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA?
ESPERAR, RECIBIR, DAR, ¿QUÉ TE HE DADO?
¿ES QUE AÚN NO VES LO QUE ÉSTE CHICO TE APRECIA?
TU MIRADA ME DICE QUE NO SABES TODO LO QUE TE HE ENTREGADO
-¿Piensas que es estúpido lo que te digo? -Sora se enfadó con Tai, al momento en que se sentaba Yamato a su lado- La maestra de música me puso un 9 solo porque falté un día, y Yamato que nunca entra tiene un 10.
-Lo sé... -Tai miró a Yamato y le sonrió, cosa que hizo que Yamato se sonrojara levemente-, pero Yamato tiene qué practicar con la banda y eso le quita tiempo.
-Supongo que es por eso que la maestra te pone 10, ¿verdad, Yamato?
-Sí, supongo...
El rubio bajó la cabeza a apenado, mientras comenzaba a almorzar, pero el apetito se le fue cuando miró a Tai y a Sora juntos desde que llegó al comedor; comenzó a jugar con la comida, hasta que Tai lo desconcentró de su "superinteresantísimo" pasatiempo.
-¿Qué sucede Taichi? –parpadeó confundido cuando sintió un leve golpecito en su hombro derecho.
-¿Te comerás eso? –el moreno señaló el almuerzo completo.
Yamato comprendió lo que le quiso decir el otro chico y no se arriesgaría como el otro día, aunque otro contacto físico le animaría, ya que casi no había tenido tiempo de charlar con Tai en las últimas dos semanas. Había estado ocupado en sus conciertos, además pronto vendría una gira con la televisora donde trabajaba su padre; aunado a que las chicas lo perseguían todo el tiempo. ¡Ah! Cómo hubiese deseado gritarles a todas que se dejaran de hacer ilusiones con él, que su corazón tenía dueño, y ese era Taichi Yagami, pero una vez más sintió miedo de decir lo que sentía y decidió quedarse callado.
-¡Yamato! -Tai lo regresó a la órbita donde estaban los demás-¡Dime! ¿Te lo comerás?
-No, si quieres tómalo.
-¡Gracias! -comenzó a devorar todo sin dejar rastro de que alguna vez esa bandeja tuviese comida- Mmm... estuvo delicioso. Qué raro que hoy no trajeras tu desayuno hecho.
-No he tenido tiempo de desayunar en estos días, he estado muy atareado -se levantó un tanto enfado cuando vio que Sora se le quedaba viendo a "SU" Taichi-. Me tengo que ir. Con su permiso, nos vemos en clases –sin mediar una palabra más salió de ese lugar.
-¿Qué le pasa? -Sora se sorprendió al ver la expresión de enfado en los ojos de Yamato.
-Estaba celoso -sonrió Tai-. ¿Lo ves? No es difícil...
Sora se enfadó por el comentario de Taichi.
-Veo que tú pudiste conquistarlo, ¿qué es lo que tú tienes que yo no?
-Encanto –sonrió, levantándose para ir tras el rubio-. ¡Nos vemos!
-¡Cuídate!
La pelirroja vio cómo se alejaba Yagami, mientras rechinaba los dientes con enfado.
-Como odio a Tai -Sora refunfuñó mientras una de sus ideas cruzó por su cabeza-. En fin, creo que Taichi se tendrá qué familiarizar con una videocámara, pues la escena de esa noche tendré qué verla yo, y como soy compartida, entonces toda la ciudad lo hará...
Sonrió en manera perversa al imaginar lo que dirían de Yamato.
