HOLA, ¿cómo han estado? ¡Espero que muy bien! Em, bueno, en ésta ocasión decidí volver a poner otro de los versos (Sé que son bobos, lo sé... u.u) como los que ponía en RAPSODIA, ya que sino más recuerdo, varias personas me han dicho que es lo que más les había gustado... (Pobres inocentes... u.u) (¡Shade! ¬¬)

   : -:                      : -:                         : -:                         : -:                         : -:                         : -:                         : -:

                                                                                                      NOCTURNO

                                                                                                           

                                                                                                        Capítulo 2

                                                                                   ¿Qué otra cosa podría pasar?

                                                                                                          : -:

El padre de Matt (En otras palabras, Yamaguchi) dio un muy hondo suspiro y volteó a ver a su padre, de ojos azules y cabellos rubios(Propio de la familia Yamaguchi) al igual que él y su hijo, trató de sonreír, pero lo único que obtuvo fue un bufido.

         -Yamato, ¿me escuchaste? ¬¬

         -Lo siento padre, pero él no está aquí... -se puso nervioso, ¿¿¿cómo le explicaría a su padre todo eso???

         -Mmm... vaya, ¿¿¿¿dónde está????-le sonrió con cierto aire de malignidad.

         -No... no lo sé, salió hace unas horas...

         -La última vez que lo vi estaba tan pequeño-sonrió cariñosamente-y cuando supe que él estaba aquí no pude venir a visitarlo porque creía que me echarías, pero veo que me equivoqué. u.u

         -No del todo, pero ahora no tengo deseos, padre...

         -Oh, bueno... -le sonrió maléficamente-y me han dicho que Keisuke Matsumoto está casi todo el tiempo aquí en tu casa. ¿¿¿Al fin se te hizo Yamato??? ¬¬ (o.o Señor, ¡no use ese tipo de expresiones aquí!) (Déjalo, es muy su vida ¬¬)

         -Padre, no quiero hablar de eso, ¿¿¿¿quieres????-una ira tremenda la invadió.

         -¿¿¿Por qué??? ¿¿¿¿Porque sientes que te humillo cada vez que te lo recuerdo????

         -¡Déjame! ¿¿¿¿Quieres????-tomó su cabeza con ambas manos y reprimió las lágrimas que amenazaban con brotar de sus hermosos ojos azules-no me molestes más.

         -No te enfades, de todas maneras ese era tu sueño, ¿¿¿no??? Querías que Keisuke estuviera siempre a tu lado...

         -Él siempre está a mi lado...

         -Oh, ¿¿¿sí??? ÔO ¡¿Y entonces por qué está en Hawai con su padre?! Y, oh, sí, ¡¿y con mi nieto?! ¬¬ (¡Él lo sabía! O.o) (¡Es un yarou!)

         -Yamato... -Yamaguchi respondió inmediatamente, ¿¿¿por qué nunca se le ocurrió eso???-si, bueno... yo... es que...

         -No trates de dar ese tipo de explicaciones, no querías que yo lo viera... aún estás enojado conmigo...

         -Mira, no es eso padre, lo que sucede es que...

         -¿Y tu hijo sabe tus "preferencias sexuales"?-con un mayor énfasis en las últimas palabras-¿¿ya le has platicado??

         -¡¿Cómo te atreves a hablar de esa manera en mi casa?! ¬¬

         -Uy... si quieres correrme, adelante, no te preocupes... me iré a verlo allá... Nunca en todo lo que me resta de vida te volveré a molestar hijo.

         -Espera... -Yamaguchi dio un muy fuerte suspiro y le sonrió-yo iré contigo... u.u

         -Oh, vaya, esa es una de tus facetas que no conocía... OO pero si quieres puedes hacerlo, no te lo negaré, de todas maneras dices que tienes una relación con Keisuke, ¿¿verdad??

         -Espera, yo... -pero no lo dejó explicarse porque salió del estudio.

         -Te espero en la puerta en una hora... -gritó desde afuera-hasta entonces...

         -Bien Yamato, cálmate-dio una bocanada de aire y después se derrumbó-todo va a estar bien, no te preocupes... nada malo sucederá porque todo va a estar bien... Espero... u.u

         HA EMPEZADO MI MARTIRIO

            ¿MENTIR, APARENTAR?

            NO ME DEBE DE IMPORTAR

            SI ESTO ME DA UN ALIVIO

En otro lugar del mundo(En Hawai):

         -Bienvenido hijo... -el padre de Keisuke les esperaba.

         -Hola padre-Kei lo dijo de una manera fría y desinteresada.

         -¿¿¿¿Quién es este muchacho????-se le quedó viendo a Matt, el cual sintió que su corazón quería escapársele del pecho.

         -Él es... -Keisuke esperó el momento oportuno para decirlo, no sabía como reaccionaría su padre del todo.

         -Espera... esos ojos, esa mirada... esos cabellos, es un Yamaguchi...

         -Sí, él es... -pero su padre lo interrumpió de inmediato.

         -Es el hijo de tu amigo Yamato-le sonrió cariñosamente a Matt, el cual devolvió el gesto, pero aún con el corazón queriéndosele salir por el pecho.

         -Mucho gusto Sr.-Matt hizo una un gesto de saludo y se sorprendió cuando el padre de Keisuke lo abrazó.

         -Te pareces tanto a tu padre y a tu abuelo, deben de estar orgullosos de ti-por unos momentos Yamato entristeció, el recuerdo de lo que había sucedido con su padre y él lo había hecho sentirse mal-pero mira qué grande estás. No esperé conocerte algún día. Tengo un hijo que es casi de tu edad, me parece que lo conoces... ¿¿¿verdad???

         -Si Sr.-Matt bajó la cabeza apenado mientras el padre de Keisuke le sonreía-Kyosuke se parece mucho a usted... y también a Keisuke...

         -Sí, ellos dos se parecen mucho... pero vamos, no hablemos de mí, hablemos de ti, ¿¿¿¿cómo te ha ido????...

Y se alejó con Matt mientras una gota de sudor se le resbalaba por la frente a Keisuke.

         -Parece que no todo va a estar tan mal después de todo... –y dejó escapar un suspiro desde lo más profundo de su corazón-de todas maneras... él va a olvidar lo que le preocupa por un tiempo, pero, ¿yo también podré olvidar lo que me atormenta?

Unos días después en Japón:

(¡Qué vueltas doy! OO) (¡Hay, no manches Meyka! ¬¬) (Je, je, je UUU) (Yo no sé como es que te soporto --UUU) (nn)

Takeru miraba por la ventana del salón a Davis. Pensaba una y otra vez en lo que creía sentir por él, pero aún su corazón no le indicaba nada.

            ESTOY AQUÍ, DESCUBRIENDO LO QUE HAY EN M

            SOSTENIÉNDOME EN TODO LO QUE CREÍ,

            QUIERO CREER QUE AÚN ESTÁN AH

            QUIERO PENSAR QUE LO DETIENES PARA T

           

         -Me siento vacío... –dejó escapar un suspiro desde lo más hondo de su corazón-te necesito...

         -Hola TK... –se escuchó la voz de Ken detrás de él.

         -Oh, hola Ken

         -¿Te sucede algo?-se le quedó mirando por unos instantes.

         -No, no me pasa nada, no te preocupes... –negó con la cabeza y volvió su vista a Davis, el cual jugaba fútbol.

         -¿Acaso estás triste porque pronto tendremos qué dejar la escuela? ¡Pero si falta un año para eso!-se sentó a su lado y después desvió su mirada a donde se encontraba Davis, el cual parecía muy animado y sonriente-¿o es por algo más?

         -No me sucede nada, en serio... –dejó escapar un suspiro y volvió a fijar su mirada nuevamente en él.

         -Estás mirando a Davis... –ésta vez lo dijo mirándolo directamente, lo cual sorprendió de sobremanera a TK.

         -¡No, claro que no! OO –en esos instantes se sonrojó furiosamente.

         -¿Por qué lo miras de esa manera?-Ken bajó la mirada y también volteó a ver a Davis, el cual parecía resplandecer de felicidad, y aún más porque Kari lo estaba apoyando.

         -¿De qué manera?-Takeru comenzó a reír nerviosamente mientras volteaba a todos los lugares, excepto hacia donde estaba Ken.

         -¿Qué buscas en él, Takeru?

         -Nada... –bajó la cabeza mientras algo en su corazón otra vez dio un vuelco-no puedo buscar algo en él que no existe.

         -¿Cómo qué?-preguntó Ken al momento en que abrazaba al rubio.

         -No lo sé... –dio un leve suspiro y se recargó en el hombro de su amigo.

Davis trataba de concentrarse en otra cosa que no fuera lo que su corazón tratase de decirle, ¿un presentimiento acaso? En esos instantes el balón llegó a él, antes de que terminara el partido, y anotó un gol.

         -¡Bien hecho capitán Motomiya!-escuchó a todos sus compañeros ovacionarlo y volvió a sonreír.

         -¡Eso fue grandioso Davis!-escuchó a su querida Hikari decirle, pero en esos momentos, ese presentimiento guió su mirada hacia una de las ventanas de su salón. Lo que vio ahí lo dejó anonadado.

         ME DUELE PENSAR QUE EL TIEMPO QUE SALÍ A BUSCAR,

            QUE TODO EL TIEMPO EN QUE ME QUEDÉ A ESPERAR, SE ACABARA

            ¿POR QUÉ ME DICES ADI"S, SIN SIQUIERA COMENZAR?

            ¿SIN HABERNOS DICHO UN TE QUIERO, O UNA PALABRA?

         -Takeru y Ken... –en esos instantes escuchó claramente como su corazón se rompía.

         -Davis... ¿te pasa algo?-Kari lo interrumpió y él sacudió la cabeza para despejar su mente.

         -No, no es nada Hikari-sonrió al momento en que la abrazaba-pero, quería preguntarte algo.

         -¿Qué?

         -¿Quieres ir a tomar un helado para celebrar el triunfo?

         -¡Me encantaría!

         -¡Bien!-le sonrió y se encaminó a los vestidores-en unos minutos estaré contigo.

         -Claro...

Tiempo después, Davis y Kari iban platicando amenamente por la calle...

Mientras tanto en Hawai:

         -Deberías de cambiar esa cara y divertirte... ya han pasado 2 días desde que llegamos y pareces un apático. -dijo Mimi mientras terminaba de tomarse una limonada.

         -No es eso... –Matt suspiró-... pero también ten en cuenta que toda mi vida se destruyó nuevamente.

         -Yo no creo eso... aún te veo como siempre.

         -¿A qué te refieres? OO

         -Bien, pues... aún estás vivo. Has vivido experiencias que no cualquiera ha tenido. Has amado y también te han querido. (OO ¡Suena como un verso!)

         -Sí, claro, querido... –dejó escapar un muy hondo suspiro y después miró el mar.

         -No sabes si él te ama.

         -¡Él no me ama!-gritó y después detuvo el llanto que estaba próximo a llegar-¡nunca me amó, ni lo hará!

         -No estés seguro de eso, Matt-Mimi le puso una mano cariñosamente en el hombro-nunca digas nunca.

         -Perdóname... –bajó la cabeza y después sonrió-te lo agradezco de todo corazón.

         -No te preocupes... ahora... ¿puedo ir al tocador? Es que necesito arreglarme el traje de baño. (-- Ah, qué Mimi... )

         -Claro... --UUU

         -Bien, ahora regreso... -y se alejó.

         -Taichi... –volvió a suspirar-te extraño tanto...

Em, ahora vamos con el papacito, digo, el padre de Yama... UUU. En otras palabras, Yamaguchi.

         -Hawai es muy bello, ¿no crees eso, Yamato?

         -Sí... –estaba realmente nervioso mientras miraba a todos lados para no toparse con Keisuke.

         -¿Por qué estás tan distraído?

         -No, no lo estoy...

         -Y muy nervioso.

         -¡Claro que no lo estoy!-el pobre estaba sudando de la inquietud.

         -Hasta sudas.

         -Es por el calor.

         -Te dije que te hubieras cambiado antes de llegar.

         -No traje mucha ropa...

         -¿Por qué?

         -Porque no me quedaré mucho tiempo...

         -Algunas veces me pregunto cómo es que eres mi hijo.

         -Me parezco a mi madre.

         -Sabes que no es cierto.

         -Está bien, soy idéntico a ti, pero tengo muchos modos de mi madre.

         -Claro, como el gusto por los chicos.

         -¡No me hables así!

         -¡Y tú no me levantes la voz!-le miró con exasperación.

         -Lo siento mucho, papá... –pero su corazón dio un vuelco cuando se encontraron frente al hotel.

         -Bien... –le indicó al chofer-déjenos en la entrada y váyase a estacionarse, le encontraré una habitación para usted y su familia después.

         -Muchas gracias, Sr. Yamaguchi... –el chofer sonrió e hizo una reverencia, haciendo caso de lo que le indicó su jefe-permítame-dijo al momento en que abría la puerta del padre del padre de Yamato... (Eso ya sonó raro, Mare-sama... OO) (Sí, Mare-sama, ¡mejor déjenos a nosotras escribir! ¬¬) (Sou desu... ;;) y después de la del padre de Yama-kun...

         -Gracias... –dijo el padre de Matt al momento en que salía muy, pero muy temeroso.

         -Bien, pero, ¿por qué tan nervioso?

         -¡Ya te dije que no es por nada!-gritó al momento en que hizo voltear a todos los presentes hacia él...

         -¿Papá?-Matt se quedó estático cuando escuchó ese grito, pero como fue muy lejano no le dio importancia-no, creo que sea él, es sólo mi imaginación.

         -Lo siento mucho... –Yamaguchi sonrió ingenuamente pidiendo disculpas a todo el mundo.

            -Vaya que estás loco... –el padre de Yamaguchi le miró como bicho raro-yo no sé como es que eres mi hijo.

         -Deja de decir eso... –se encogió de hombros-eso me hace sentir muy mal.

         -Está bien... –dejó escapar un suspiro y después comenzó a arreglar su estadía en ese hotel.

         -"¿Por qué me siento tan triste y solo?"-al decir eso sus ojos se cruzaron con unos verdes-¿Keisuke?

         -¡Yamato!-Keisuke apretó los puños en ese instante.

El cielo se le vino encima a Yamato cuando vio a su "mejor amigo".

(Chacachachan... OO) (¡No manches Meyk-chan! ¬¬)

         -Sí, ¿podría hablarle al Sr. Matsumoto?-preguntó el padre de Yamaguchi al momento en que su hijo parecía estatua.

         -Disculpe, ¿a cuál de los dos?-preguntó el recepcionista.

         -Al que esté disponible...

         -Yamato... –dijo Keisuke fríamente, mientras miraba al padre de su ex-mejor amigo.

         -Hola Keisuke... –Yamaguchi bajó la cabeza un poco resignado a morir.

         -¿Qué demonios estás haciendo aquí?-Keisuke se fijó que el padre de Yamaguchi no los estuviera observando o escuchando, pero a decir verdad, por la cara que tenía estaba entretenido en otra cosa-Creí que había dejado las cosas en claro.

         -Vine a pedirle una disculpe a mi hijo... –comenzó a buscarle algo entretenido al piso, no quería ver a Keisuke a la cara, no después de como se había portado.

         -Ahora resulta...

         -Y a ti también. –Keisuke se quedó callado-Perdóname por haberte dicho todas esas cosas, pero no sabia porqué me sentía así en esos momentos, no sabía porqué estaba así de neurótico. –el llanto estaba próximo a vencerlo-Además, si te dijera las razones talvez te echarías a reír o talvez me odiarías por el resto de tus días.

         -Pudiste habérmelo dicho, después de todo, éramos los mejores amigos.

         -Sí, claro, éramos los mejores amigos. –Yamaguchi sonrió amargamente y después volteó hacia otro lugar-Pero ahora somos como dos desconocidos, así que sólo dime donde está mi hijo para largarme de éste lugar.

         -¿Por qué te noto tan distante?-Keisuke quiso tomarlo de la barbilla, pero su rubio amigo se negó a dejarlo.

         -Déjame. Ya te dije que sólo vengo por mi hijo.

         -Hay algo más que no me quieres decir.

         -No, no hay nada más. Sólo dime donde está.

         -En la playa.

         -Bien, compermiso.

         -¡Espera!-Keisuke quiso detenerlo, pero todo fue inútil-¿qué es lo que te sucede, Yamato?

         MENTIRAS QUE DIRÉ, CUANDO TE VEA Y NO SEPA QUÉ HACER

            MENTIRAS TE DIRÉ PARA ACALLAR LO QUE PRONTO SENTIRÉ

         CUANDO ME MIENTAS, QUE CUANDO TÚ TAMBIÉN

         ME DIGAS LO QUE SIENTES, PERO SIN DECIRME TODO LO QUE VES

Matt miraba el mar mientras Mimi estaba recostada bronceándose. Todo parecía ser una irrealidad, su vida le parecía un maldito sueño del cual quería despertar, pero, era imposible hacerlo, porque todo le señalaba que era la realidad. Suspiró un poco desilusionado, después de todo, él ya había despertado de varios sueños, en los cuales, siempre estaba su amado Taichi.

         -Mimi...

         -¿Mmm?-preguntó Mimi al momento en que se erguía y se sentaba junto a su amigo.

         -¿Crees que soy una buena persona?

         -¡Por supuesto que lo eres!-le abrazó con mucho entusiasmo-¿Por qué lo preguntas?

         -Es que... me siento tan... no sé.

         -No te preocupes, las personas somos diferentes, pero algunas pensamos similar a otras.

         -Eso no tiene nada qué ver con lo que pensaba. ¬¬

         -Je, je, lo siento UUU

         -Estás medio dormida, nada de cóctel de frutas por el día de hoy, Señorita. –Matt se cruzó de brazos y ambos sonrieron.

         -Perdóname ;; -Mimi comenzó a hacer pucheros en broma y eso propició que comenzaran a carcajearse.

         -Me siento más tranquilo cuando estoy contigo. –Matt abrazó a Mimi y ella le sonrió.

         -Gracias por lo que acabas de decir, pero que no te vea Michael abrazándome porque entonces es capaz de matarte.

         -OO Bueno, trataré de no abrazarte cuando él esté cerca.

         -No te creas... -¬

         -¡Eres una malvada! ¬¬

         -Je, je, je... –pero se quedó callada al momento en que vio como se paró un hombre rubio con unas gafas oscuras y ropas de un ejecutivo (Pobrecito... con el calor que ahí ha de estar haciendo... OO) al lado de Yama.

         -¿Qué sucede?-Matt se asombró de que Mimi se quedara callada.

         -Yamato... –Yamaguchi habló al momento en que se quitaba las gafas que cubrían sus hermosos ojos azules-necesitamos hablar.

         -¿Papá?-Matt se quedó estático-Pero, ¿qué estás haciendo aquí?

         -Es una larga historia, ahora, por favor, hablemos.

         -Em, yo... voy a ver a qué chico conquisto para sacarle celos a Michael. –fue la primera excusa que se le vino a la mente a Mimi-Compermiso. –y se marchó de ahí.

         -Yo... –Matt bajó la cabeza apenado, no sabía ni qué decir.

         -No tienes porqué darme explicaciones, hijo. –le puso una mano cariñosamente en el hombro derecho y se sentó junto a él-Sé como te sientes, perdóname por haberme puesto así en esos momentos.

         -Papá... –Matt bajó la cabeza y después la recargó en el hombro de su padre.

         -Yama... –le estrechó tiernamente entre sus brazos-sé que no puedo pedirte que me quieras, ya que yo no pasé gran parte de tu vida junto a ti... Sabes que no fue mi culpa, yo no quería que así pasara. Quería que tuvieras una vida normal, como cualquier otro niño. Tu madre y yo te amábamos, perdónanos por no haber sido buenos padres.

         -Todo fue un error de la vida. Talvez no era nuestro destino estar juntos.

         -Tienes razón, pero... pero yo deseaba tanto que estuvieras a nuestro lado, que vivieras una vida normal, con tu madre, conmigo. Como una familia.

         -Talvez tendría más hermanos... –le sonrió, pero vio como su padre se separó de él y volteó hacia otro lugar-¿qué sucede? ¿Dije algo malo?

         -Lo más seguro es que no tuvieras más hermanos.

         -Pero, ¿por qué?-se le quedó viendo extrañado.

         -¿Cómo te explico?-se sentía realmente nervioso, nunca pensó que algún día tuviera qué expresarle lo que sentía por Keisuke a alguien más.

         -¿De qué se trata? ÔO

         -Yama... –tomó una de sus manos y entrelazó sus dedos-por favor, prométeme que nunca le vas a decir esto a nadie.

         -¿Es algo grave?

         -Por favor, prométemelo.

         -Está bien... –nunca en todo el tiempo que había pasado con su padre lo había visto así.

         -Yamato, supongo que tú comprendes lo que es amar.

         -Creo que sí... –bajó la cabeza muy abatido.

         -Supongo que también comprendes que cuando te enamoras el corazón y la vida te juegan cruelmente. Es como una quimera.

         -Comprendo también.

         -Desde que he sido un niño he estado a su lado. Aprendí a vivir, a valorar las cosas, a sonreírle... pero cuando deseas algo que está tan lejos de ti... y de tu realidad, todo se vuelve como una estúpida fantasía. Los sueños al lado de lo que siempre sentí, fueron como una broma. Pero, por querer alcanzar una estrella del cielo, caí cuando no pude alcanzarla. Es tan doloroso cuando sabes que has perdido algo por lo que has luchado, pero que nunca te ha pertenecido. Yama... yo quise mucho a tu madre, te lo he dicho.

         -Sí... –Matt sólo atinó a afirmar con la cabeza.

         -Pero... nunca la amé.

         -¿Qué quieres decir? ¿Entonces por qué te casaste con ella? OO

         -Nosotros dos éramos buenos amigos, así que ella me ayudó a salir de la realidad por un rato.

         -¿Jugaste con ella? Oo

         -No... ya te dije que yo la quería mucho.

         -¿Entonces?

         -Cuando me casé con ella estaba enamorado de alguien más. De mi Amor imposible.

         -¿Quién es tu amor imposible? O era...

         -Keisuke...

         -¿Ya hicieron las pases?

         -Yama... no me estás entendiendo...

         -¿Qué? ÔO

         -Mi amor imposible siempre fue y será Keisuke... -un gran silencio se prolongó entre ellos...

         -Repítemelo por favor, porque no te entendí lo que me dijiste...

         -Amo a Keisuke.

         -Repítemelo, por favor.

         -Ya te lo dije... no me lo hagas repetírtelo otra vez.

         -¿Amas a Keisuke? ¿A Keisuke Matsumoto? ¿A tu mejor amigo?

         -Sí... –bajó la cabeza muy apenado, pensando en que su hijo talvez lo repudiaría.

         -Pero... ¿por qué nunca se lo dijiste? OO

         -Mi padre se enteró y me prohibió acercarme más a él.

         -¿Por eso te casaste con mi mamá?

         -Algo así...

         -Comprendo... pero... a pesar de lo que dijera tu padre, o más bien mi abuelo, debiste de haber intentado declararle tus sentimientos a Keisuke. ¿Por qué nunca lo hiciste?

         -Porque tenía miedo, a su rechazo, a su alejamiento, a su odio hacia a mí. También tuve miedo de lo que dirían los demás.

         -Papá... u.u

         -Talvez no sepas lo que yo siento ahora, pero espero que no me desprecies por ello.

         -Yo no haría algo así. Más bien, temo que tú quieras irte de mi lado.

         -No te entiendo. –volteó hacia donde estaba su hijo y vio como éste se enterró en su pecho.

         -Tú abriste tu corazón hacia mí, ahora es turno de que yo haga lo mismo.

         -Yama... –Matt se incorporó y volvió a mirar el mar.

         -Cuando tú me encontraste... mis padres... no, más bien mi padre, me había corrido de la casa. –Yamaguchi quiso interrumpir, pero Matt no lo permitió-Yo vivía una vida un poco normal. Mis padres se habían divorciado cuando yo tenía 7 años y a causa de eso, me alejaron de mi hermano menor. Mi padre y yo nos fuimos a vivir a otra ciudad, mientras que mi mamá y mi hermano se habían quedado en la misma casa. Pasé parte de mi vida escondiendo mis sentimientos hacia los demás, simplemente, por miedo a que alguien quisiese aprovecharse de mí, cosa que al fin y al cabo sucedió. Y es gracioso, -sonrió con melancolía-esa persona, la que pensaba que siempre iba a estar conmigo, jugó con mis sentimientos.

         -¿Quién?

         -Taichi... –bajó la cabeza y sus ojos se sumieron en la oscuridad-mi mejor amigo.

         -¿Qué fue lo que sucedió?

         -Todo empezó cuando me arrepentí de haberle dicho a mi mejor amiga que si quería ser mi novia. Ella se enojó tanto conmigo cuando comencé a quererme alejar de ella, que trató de dañarme con algo que yo quería.

         -¿Tu mejor amigo?

         -Sí. Sora...

         -¿Quién es Sora?

         -La causante de mis desgracias, esa maldita que destruyó mi vida.

         -¿La que era tu mejor amiga?

         -Sí, ella. Esa maldita hizo una apuesta con Taichi. Él tenía qué enamorarme y...

         -¿Lo siguiente tiene algo qué ver con sexo?

         -Sí. –en esos momentos sintió como si su mundo se derrumbara.

         -Él jugó contigo, sin que tú lo supieras.

         -No. Lo peor de todo, fue que yo me di cuenta de todo, en el mismo momento en que ella hizo la apuesta.

         -¿Y por qué nunca le dijiste a Taichi? ¿Por qué no le reclamaste?

         -Porque... porque en esos instantes, ya me sentía confundido cuando me encontraba cerca de él. Su cercanía había hecho que un lazo especial nos uniera. Y sin saberlo y sin quererlo, cuando ya estaba la apuesta en juego, yo estaba enamorado de él.

         -Entonces...

         -Con todo lo de la apuesta... terminé enamorándome perdidamente de él. Lo amaba con todas las fuerzas de mi corazón. Pero mi alegría duró hasta esa noche.

         -¿Cuál noche?

         -Él se enteró de que yo sabía todo... y se enojó tanto conmigo, que para terminar la apuesta él... él... me... me...

         -¿Te obligó a?...

         -Sí, él me violó. –varias lágrimas escapaban de sus ojos-Y mi padre se dio cuenta, ya que Tai había grabado eso y se lo había entregado a Sora.

         -¿Entonces todos se dieron cuenta de que te violó?

         -No. Según supe después, él había acomodado la cámara para que no se viera ni se escuchara nada de lo que en realidad sucedía, así que... parecía como si yo hubiera consentido todo. Mi padre se decepcionó de mí, me dijo que yo no merecía el ensuciar de esa manera el apellido Ishida, me echó en cara que yo no era su hijo, y después me corrió de la casa. –Yamaguchi se quedó callado observando a su hijo y sólo pudo reaccionar cuando abrazó cariñosamente a Matt-Pero, aún a pesar de lo que sucedió, a pesar de que él destruyó mi vida, aún lo amo, no sé porqué razón lo hago, pero no puedo alejarlo de mi mente.

         -Y si lo amas de verdad, ¿por qué estabas con ese otro muchacho?

         -Lo conocí mientras daba una vuelta, el mismo día que tú me dijiste quién eras realmente.

         -¿Fui yo el causante?

         -No. Cuando lo vi encontré algo en sus ojos que nunca había visto en otros, mas que en los de Taichi.

         -Por eso te atrajo.

         -Así es. Lo encontré otras veces, en situaciones muy comprometedoras. –se sonrojó levemente-Y me empezó a gustar como no lo había hecho nadie en todo éste tiempo. El día de la recepción que ofreciste, ese día, cuando el guardia me vio, yo...

         -¿Eso que me vas a decir tiene algo qué ver con sexo?

         -Sí. –volvió a bajar la cabeza apenado-Él y yo... bueno...

         -No tienes porqué explicarme con lujo de detalles... OO

         -Lo sé... uu

         -¿Y qué pasó con él? ¿Por qué regresaste llorando a casa?

         -Ese muchacho era Taichi.

         -¿Tu mejor amigo? ÔO

         -Sí. –dejó escapar un suspiro que provenía desde lo más profundo de su corazón-Taichi Yagami.

         -¿Y entonces?... ¿Qué te dijo cuando se dio cuenta?

         -Él nunca supo quien era yo. Más bien, cuando yo me enteré quién era en verdad me fui del lugar. Después me arrepentí y regresé, pero cuando lo hice, él ya no estaba. Fui a buscarlo a casa de Mimi, pero, pero él ya se había ido.

         -¿Mimi? ÔO

         -Ella es la amiga que me acompañó acá.

         -Ya veo... u.u

         -¿Y... no estás enojado conmigo? .u.u.

         -Por supuesto que no. Cuando te grité no estaba enojado contigo, talvez conmigo mismo, pero es todo. Perdóname.

         -Por supuesto que te perdono. Gracias por aclarar todo esto conmigo, papá... y también por confiarme ese secreto tuyo.

         -De nada. Y gracias por escuchar.

Ambos se quedaron callados por unos segundos y después se escucharon unos gritos.

         -¡¿Qué?!

         -¿Qué sucede? ÔO –preguntó Matt.

         -Demonios, olvidé que mi padre estaba en la recepción... u.uUUU

         -¿Tu padre? OO

         -Sí, él. Y lo más seguro es que ahorita esté como histérico. Será mejor que vaya. –se levantó del suelo y apenas iba a encaminarse a la recepción del hotel, cuando Matt lo tomó de las ropas y le sonrió levantándose.

         -Espera, voy contigo. nn

         -Como quieras... o.o

Matt y Yamaguchi comenzaron a caminar y mientras lo hacían se escuchaban muchos gritos de exasperación. (Pero que temperamento tiene el padre de Yamaguchi OO) (Sí, que ya se calme, está peor que tú, Shade-chan OO) (¬¬)

         -¡¿Que qué?!

         -Cálmese Sr. Yamaguchi, -dijo Keisuke mientras movía las manos-ahorita mismo arreglo todo esto.

         -¡¿Cómo demonios quieres que me calme?!

         -Mire, primero que nada, respire profundo y yo le conseguiré las habitaciones, ¿sí?

         -Está bien, gracias Keisuke. –el padre de Yamaguchi dejó escapar un suspiro de exasperación y después volteó a ver al mejor amigo de su hijo-Por cierto, ¿cómo está tu madre?

         -Ah... OO Bien... UUU (Qué temperamento OO) (Hey, Shadow, ¿qué es tuyo? ÔO) (¡Nada! ¬¬ Oh, sí, mi suegro ) (En tus sueños... ¬¬) (Locas... --UUU)

         -Me alegra por todos ustedes...

         -Gracias...

         -¿Y tu hermano?

         -También bien.

         -¿Y dónde está? ÔO

         -Él se quedó en casa por unos días, creo que mi padre y él últimamente no se soportan el uno al otro --.

         -Mmm... creo que es la enfermedad de todos los hijos... –rodó los ojos y después sonrió con maldad-... y por cierto, ¿qué hay entre tú y Yamato? ¿Pelearon? ¬¬

         -Em, pues... sí... OO pero...

         -Sí, ya veo... u.u peleas de enamorados... uu.

         -¿Eh? ÔO

         -Bien, espero que pronto se arregle eso de las habitaciones. –en esos instantes Matt y su padre aparecieron en la recepción (literalmente hablando)-No puede ser...

         -Sí, claro. –dijo Matt mientras le sonreía a su padre-Pero, ¿cómo puedes pensar eso?

         -Ya te lo dije, cuando convives por mucho tiempo con alguien los lazos se hacen más fuertes, de seguro, si vas y lo buscas, todo se aclarará.

         -Lo dices como si fuera tan fácil. u.u

         -No pierdes nada con intentarlo...

         -Claro que si puedo perder algo.

         -¿Qué?

         -Las esperanzas de que él todavía siente algo por mí... u.u

         -No te desanimes, como dicen, "A mal tiempo buena cara".

         -Gracias papá...

         -Mmm... –ambos escucharon ese murmullo y voltearon al mismo tiempo.

         -Oh, sí, lo olvidaba... UUU-dijo Yamaguchi señalando a su padre-... él es Yamato Yamaguchi, no preguntes.

         -¿Yamato Yamaguchi? ÔO –Matt se quedó con muchos signos de interrogación rodeándole la cabeza.

         -Sí, él es tu abuelo. u.uUUU

         -Ah... mucho gusto Señor. –pero sólo alcanzó a reaccionar cuando unos brazos lo estrecharon.

         -No te veía desde que eras un pequeño niño-el padre de Yamaguchi sonrió abiertamente-te pareces tanto a Yamato, pero era de esperarse, un Yamaguchi siempre será como un Yamaguchi, los ojos azules lo confirman.

         -Sí... -Matt estaba fuera de sí, ya que no comprendía lo que sucedía a su alrededor.

         -Padre, lo estás asfixiando... –dijo Yamaguchi al momento en que veía como su padre se alejaba un poco de Matt y lo tomaba por los hombros.

         -Perdóname muchacho, pero es que me dio mucho gusto volver a verte después de todo el tiempo en el que estuvimos separados. u.u

         -Sí, claro... –Matt bajó la cabeza un poco triste y después sonrió-¿por qué no me cuenta algo de usted? nn

         -¿Eh? ÔO Sí, por supuesto...

Y ambos se alejaron dejando a Yamaguchi y a Keisuke solos.

         -No pensé volver a ver tu padre tan feliz, no después de enterarse que tú y Hassy se casarían.

         -Sí. –Yamaguchi bajó la cabeza mientras sentía como su corazón se rompía en mil pedazos.

         -Oye, Yamato. –Keisuke quiso poner una de sus manos en el hombro del rubio, pero sintió su rechazo.

         -Disculpe, -Yamaguchi se dirigió a donde estaba el recepcionista-¿podría por favor reservarme un boleto para avión?

         -Sí, claro, ¿adónde desea ir?

         -A New York.

         -Por supuesto, ahorita mismo lo hago…

         -Muchísimas gracias... uu

         -¿Por qué te vas tan pronto si acabas de llegar? ÔO

         -Te dije que sólo vine por mi hijo.

         -Pero pediste sólo uno... ¬¬

         -Así es... arreglé los malos entendidos con él, así que ya no tengo porqué quedarme en éste lugar, compermiso.

         -No, no te vas hasta que no hablemos... ¬¬

         -¡Ya lo hicimos! ¬¬

         -Sabes a lo que me refiero... ¬¬

         -No, no lo sé, pero no quiero averiguarlo. Así que déjame en paz... –Yamaguchi se dirigía a la salida cuando...

         -¡Yamato!-la voz de una mujer lo sacó de sus cavilaciones y tragó saliva cuando se dio cuenta de quién era-aquí estás...

         -¡Keisuke! ¬¬ -volteó a ver a su mejor amigo (No pregunten, lo más seguro es que los dos sigan pensando que lo son, a pesar de lo que sucedió entre ellos ) mientras sentía deseos de matarlo.

         -Hola, Sra. Yamaguchi... UUU Qué gusto verla de nuevo.

         -Fuimos por ella al aeropuerto, Yamato dijo que iría por ella cuando pudiera, pero al ver que fue con su hijo nosotros decidimos que lo haríamos. –dijo el padre de Keisuke mientras abrazaba a su esposa.

         -¿Aquí está mi nieto? -

         -Sí... OOUUU –Yamaguchi se quedó como estatua, su padre y su madre estaban en el mismo lugar que los padres de Keisuke... ¿qué otra cosa peor podría pasar?

         -Bien... y también tu padre me habló de la relación que tienen Keisuke y tú... me alegro mucho, por fin nuestra familia congenia. –la madre de Yamaguchi sonrió abiertamente.

         -¿De qué habla?-Keisuke miró de una manera interrogante a su mejor amigo.

En esos instantes Yamaguchi sintió que el mundo se le vino encima. ¿Ahora cómo le explicaría a Keisuke lo que pensó su padre? Y peor aún, ¿cómo le daría a entender que no sabía porqué lo dedujo? Talvez era momento de declararle sus sentimientos a su mejor amigo, pero, ¿cómo lo haría? ¿qué pensaría Keisuke de él?

         -Keisuke... –Yamaguchi aclaró su garganta-... yo...

CONTINUARÁ...

OO "rale... ¿qué sucederá? ÔO Em, bueno, eso lo ven en el siguiente capítulo y me lo cuentan...

¿Cuál creen que sea la reacción de Keisuke? Am, bueno... cuando sepan me lo dicen...

AVISO IMPORTANTE: Por cuestiones que no puedo revelar, me será más difícil actualizar, como se han dado cuenta, así que por favor,                                     espero que sean pacientes, trataré de subir las continuaciones lo más rápido posible que pueda. Gracias por su                                       atención.

                             Atte. Meyka Tanimoto