En ésta ocasión hay versos de una canción del mismo nombre del capítulo que Mare-sama escribió (¡Y que nos gustó mucho! n.n), esperamos que les agrade, al igual que a nosotras. n.n

NOCTURNO Capítulo 4

Atrapado

Se quedó mirando el techo por unos instantes mientras suspiraba lentamente.

Aún recordaba su cuerpo, sus labios, su presencia. ¿Acaso ese muchacho con el que se había encontrado era "SU" Yamato? Eso era totalmente imposible, ¿no?

-¿Por qué no te puedo olvidar?

ESTOY ATRAPADO EN UNA JAULA

DE LA CUAL NO PODRÉ SALIR JAMÁS,

ESTOY ATRAPADO EN TU MIRADA,

Y EN TUS LABIOS QUE NO PODRÉ BESAR.

-¿Por qué se hace tan agudo éste dolor que siento en mi corazón cada vez que te recuerdo llorando, suplicando? Te necesito, pero... pero no estoy seguro de que te pueda amar. No podría amarte más, ¿verdad? ¡Oh, Yamato!

Fue a dar una larga caminata, no sabía ni siquiera en qué pensar. Todo se había vuelto un revuelo desde que lo volvió a mirar. Se perdió en su mirada, en su todo. ¿Cómo era posible que ese rubio despertara en sí tanto deseos como ternura a la vez? Se sentía perdido y también consciente de que todo el dolor que sentía era por la causa de él, de su amor prohibido, pero ahora... ahora no era porque no lo pudiera abrazar y decirle que también lo amaba, no... era por algo más, ni siquiera él podía responder todo lo que sentía en su corazón. Tantas cosas se agolpaban en su mente, eran tantas cosas que no comprendía.

-Yamato... ¿por qué?

ESTOY PERDIDO EN PROFUNDOS RECUERDOS

DE LO QUE FUE MI VIDA AL AMAR,

ESTOY PERDIDO EN MIS SUEÑOS ETERNOS

NO SÉ HACIA D"NDE CAMINAR.

Cuando regresó y abrió la puerta encontró el cuerpo del otro aún sobre la cama. Se veía tan inocente y también tan desvalido, con las lágrimas secas en sus mejillas, aún rojas. Su respiración era entrecortada y la vez profunda, su rostro reflejaba mucha tristeza, algo que hizo que a Keisuke se le partiera el corazón. Él también era el motivo del dolor del rubio, por tantos años lo fue y ahora que lo tenía no sabía siquiera qué hacer.

De pronto sonó el teléfono, sacándolo de sus cavilaciones. ¿Quién sería a esa hora?

-¿Bueno?-preguntó Keisuke con algo de pesar.

-¡Hola mi amor!-la voz de Ai se escuchó por el otro lado del auricular.

-Ai... –dejó escapar un suspiro de fatiga-¿por qué llamas a éstas horas?

-Oh, lo siento mi amor, es que... bueno... no me has hablado desde que te fuiste.

-Perdóname, Ai, pero he estado un poco ocupado.

-Ya veo... bueno, sólo te llamaba para decirte que no tardes. Te amo.

-Sí, gracias... –sonrió para sus adentros.

-No importa si tú no me amas a mí, lo importante es que seas feliz. Hasta luego mi amor.

-Hasta luego.

-Te quiero.

-Y yo a ti.

-Que descanses.

-Gracias igualmente.

-Adiós. –y se escuchó que colgó el teléfono.

-Adiós, Ai-chan. –sonrió tiernamente, mientras unos ojos azules se llenaban de lágrimas y se cerraban.

ES TAN PROFUNDO TODO ESTO,

NO SÉ CUÁNTO MÁS ESTOY CAYENDO,

POR FAVOR, AYÚDAME A LEVANTARME

PERO NO VAYAS A SOLTARME

Davis sonrió mientras miraba a Kari platicarle, se sentía tan bien con ella. No se había dado cuenta de lo interesante que era su amada Hikari, siempre tan alegre y discreta, no era hueca como otras mujeres que había conocido, no, ella era tan brillante, inteligente, todo lo que podría buscar en alguien a quién querer.

-Así que la maestra de Biología tomó mi libreta y después me dijo con semblante serio: "Se ha equivocado por enésima vez, Señorita Yagami, así que no tengo más remedio que introducirla en mi curso".

-¿Y no te molestaste?-le miró algo confundido.

-Por supuesto que no, Davis. Ella fue muy amable en ayudarme a sobrellevar ese problema que se estaba volviendo tan cotidiano en mí.

-Me sorprendes.

-¿Y por qué?-su tono era de sorpresa.

-No creí que fueras tan paciente.

-Bueno... –ella cruzó sus manos sosteniendo su cabeza por su mentón-... todos tenemos un carácter diferente, por no decir que algunos más dócil que otros.

-Creo que tienes razón... –bajó la cabeza algo apenado-... yo tengo un carácter muy explosivo.

-No le veo nada de malo, sólo debes de aprender a controlarlo...

-Sí, aunque algunas veces es muy difícil. –dejó escapar un suspiro.

-¿Te sucede algo, Davis?-le miró con preocupación.

-No lo sé. –miró hacia fuera por una de las ventanas de la cafetería en la que se encontraban-Últimamente me he sentido vacío por dentro, como si algo me faltara.

-Es por Takeru, ¿verdad?-le sonrió, dejándolo estupefacto.

-¿De qué hablas? OO –todos los colores rojizos se agolparon en su cabeza.

-Sientes algo por él, ¿verdad?-sonrió melancólicamente-Me he dado cuenta que lo miras con mucha insistencia, pero hay algo de dolor en tus ojos.

-Hikari...

-Él es un buen chico, te aprecia, ¿por qué no le dices lo que sientes?

-Yo... –bajó la cabeza y ahora se sintió totalmente perdido-... no estoy seguro de lo que siento.

-Tampoco él... por si no te habías dado cuenta, él te mira con cierto interés. Talvez sienta algo de lo que tú sientes por él.

-¿Qué?-levantó la cabeza y se encontró con los ojos color miel de la hermana menor de Tai.

-¿Qué sientes cuando estás con él?

-No estoy seguro. Algunas veces me siento feliz, en otras siento celos, no tengo ni la menor idea.

-Entonces talvez los dos deberían de ver qué sienten el uno por el otro.

-Hay un pequeño inconveniente... –en esos instantes entraron Ken, Miyako y Takeru a la cafetería-... el estúpido de Ichijouji.

-Él está con Yolei, puedes ir a platicar con Takeru.

-Pero...

-No hay pero que valga, de todas maneras yo ya me voy, se me hace tarde. –miró su reloj de pulsera y recogió todas sus cosas-Suerte. –y le guiñó un ojo pícaramente, sabiéndose cómplice-Oh, y por cierto... no hagas ninguna de tus pantomimas.

-Nos vemos Hikari... –le sonrió, armándose de valor para ir con Takeru y así comprender todos los sentimientos que se agolpaban en su corazón.

Caminaba junto con Ken y Miyako, pero parecía que iba totalmente solo, ya que ninguno de los dos le prestaban ni la más mínima atención.

-¿Qué les parece si entramos a esa cafetería?-dijo la chica de cabellos y ojos púrpuras mientras señalaba el establecimiento.

-Me parece genial. –Ken le sonrió, ignorando por completo a su "amigo".

-Sí, claro... –dejó escapar un suspiro de exasperación, hasta que lo vio. En esos instantes su mundo se derrumbó-... Davis...

Entraron juntos mientras buscaban donde sentarse, pero T.K. parecía ajeno a lo que sucedía a su alrededor.

-¿Te sientes bien?-preguntó Miyako mientras le miraba algo preocupada.

-Sí. –sonrió, mientras miraba con algo de tristeza a Ken, el cual comprendió todo. Ahí estaban Davis y Hikari platicando amenamente.

-Tranquilo... –le dijo como en un susurro mientras tomaba por debajo de la mesa su mano para tranquilizarlo.

-Sí... –dejó escapar un suspiro y les sonrió a ambos, mientras escuchaba esa conversación muy ajena a lo que sentía en esos instantes.

Le miró por espacio de unos segundos, pero aún no conseguía la claridad mental suficiente como para ir a sentarse a su lado e inventar cualquier excusa para llevárselo de ahí.

-"Hola Takeru..." –decía mentalmente mientras armaba la estrategia perfecta-"... em... ah... je, je, je..." –dejó escapar un suspiro de exasperación-Creo que sería inútil.

De pronto recordó las palabras de Kari: "Talvez los dos deberían de ver qué sienten el uno por el otro".

Se levantó y se dirigió hacia donde estaban, y con un semblante algo serio miró a Takeru, el cual se sorprendió.

-T.K. necesito hablar contigo. –reunió todo su autocontrol para no salir huyendo, pero ya era tarde, porque estaba ahí, con los pies firmes, al igual que sus palabras, no había vuelta atrás-Pero solos.

-Davis... –el rubio se sintió algo turbado, pero decidió acompañar a su amigo mientras miraba con algo de temor a Ken.

Cuando Takaishi se hubiera incorporado ambos salieron del lugar.

Se sentía algo incómodo mientras caminaban por ese desolado parque, ninguno de los dos había dicho palabra alguna, se sentía la tensión en cada gesto y en cada movimiento que hacían. Un suave viento movía en forma rítmica los cabellos de ambos, como si bailase junto con ellos.

-¿De qué querías hablar?-preguntó Takeru algo nervioso y a la vez con un poco de temor.

-No lo sé. –Davis dejó escapar un suspiro, y Takeru sonrió ingenuamente.

-¿Y entonces por qué adoptaste esa expresión?-le miró por unos momentos y después volteó hacia otro lugar-¿O es que... en verdad ya no quieres ser mi amigo?

-No lo sé. Últimamente he estado pensando... –cuando vio que Takeru iba a decir algo antes de marcharse lo detuvo por la muñeca de su mano, impidiendo que saliera huyendo como la última vez que estuvo a punto de decirle lo que sentía-... en nuestra amistad.

-Davis...

-Takeru... ¿qué tan especial soy para ti?-le hizo voltear para mirarle a los ojos, cosa que tomó desprevenido al rubio.

-¿Eh?-se perdió en los ojos púrpuras de su amigo-¿en qué aspecto?

-Bueno... –se le acercó peligrosamente y le sonrió algo tímido-... en estos aspectos...

Y sin que el rubio lo esperase, lo besó con mucha ternura y amor...

ESTOY ATRAPADO EN UNA JAULA

NO SÉ HACIA D"NDE PODRÉ ESCAPAR,

ESTOY ATRAPADO EN TU SONRISA,

Y SIENTO TAN CERCA TU RESPIRAR.

Takeru no creía lo que sucedía, pero no le importó, porque siguió el beso, ahora sorprendiendo a Davis, el cual lo abrazó y acarició por la espalda, de una manera muy tierna. Después se separaron, algo agitados.

-¿Por qué hiciste eso?-T.K. tenía las mejillas totalmente pintadas de rojo, al igual que su amigo, el cual lo miraba algo tímido.

-¿Por qué seguiste el beso?

-Eh... bueno... yo... –el rubio se turbó mucho, no sabía ni qué responder, solamente sonrió-... talvez por la misma razón que tú.

-Take-kun... –el moreno sonrió y después miró directamente al rubio-... ¿sentiste lo mismo que yo?

-¿Y qué sentiste tú, Dai-kun?-sonrió de una manera muy sensual, despertando algo de deseo en el moreno.

-Mi corazón... –tomó la mano derecha de Takeru y la guió hacia su pecho, en donde se podía sentir el rápido latir de su corazón-... él te lo puede explicar mejor que yo.

-Davis, yo... –él hizo lo mismo que su amigo y ambos sonrieron-... yo siento lo mismo que tú.

-Yo... yo no estoy seguro de lo que siento por ti. –volteó hacia otro lugar, mientras esperaba que el rubio se marchase al escuchar eso, pero lo que obtuvo fue un abrazo de su "amigo".

-Yo sí sé lo que siento cuando estoy contigo, y espero que tú muy pronto comprendas lo que sientes por mí.

-¿Y qué se supone que sientes cuando estás conmigo?

-Siento que puedo llegar a cualquier lugar, me siento completo, totalmente feliz.

-¿Y por qué?

-Porque... yo te amo... déjame, déjame demostrártelo, quiero estar contigo.

-Pero... ¿y qué dirán los demás?

-¿Te ha importado eso antes?

-No... pero... ¿y tus padres? ¿Y los míos?

-Si algo funciona entre nosotros, entonces talvez será momento de decirles lo que sucede.

-Eso espero... –y sonrió al momento en que el rubio le abrazó, juntando sus labios en un nuevo beso.

Yamaguchi miraba el techo de la habitación mientras escuchaba la respiración profunda de Keisuke, a su lado. Muy pronto comenzaría a vislumbrarse el sol.

-No sé siquiera porqué estoy aquí... –trató de reprimir el llanto que estaba próximo a vencerlo, mientras volteaba a ver a su mejor amigo, durmiendo a su lado, como otras tantas veces lo soñó-... me siento tan mal, tan herido, despreciado...

Se sentó en la cama, miró a Keisuke y sonrió dulcemente.

-No me importa que no sientas nada por mí, creo que ya no te debo nada, estamos a mano, tú sabes que te amo, y eso es suficiente para mí. –y con ternura le besó la frente-Adiós Keisuke, adiós mi amor...

Se encaminó a la puerta, la abrió y antes de salir volteó a verle dormir, sin poder contener el llanto que resbalaba por sus mejillas.

-Te amo... –y con mucho dolor salió de la habitación, encaminándose a la recepción.

Keisuke abrió los ojos y el llanto emergió de ellos. Yamato ya no estaba, se había ido, pero ¿adónde?

-¿Por qué todo tiene qué ser tan difícil?-se acurrucó y abrazó la almohada a su costado, la cual todavía estaba impregnada de su aroma-¿Por qué tengo qué amarte y no puedo decírtelo? ¿Por qué?

Se incorporó rápidamente y salió de la habitación corriendo, no sabía adónde ir, pero no quería pensar que Yamato se había marchado, no lo dejaría ir hasta que no aclararan malos entendidos. Pronto llegó a la recepción.

-Disculpe, -le dijo a la señorita que ahora estaba ahí-¿ha visto al Sr. Yamaguchi?

-¿A cuál de los tres?-preguntó con una gota de sudor resbalándole por la frente.

-Al mediano. –eso fue lo primero que se le ocurrió-A mi amigo.

-Oh, sí, hace una media hora que salió, se dirigía a..... –pero ya no pudo pronunciar nada, porque Keisuke corría a tomar un taxi.

Yamaguchi miraba a las personas a su alrededor, todo parecía moverse más lento de lo que hubiese imaginado. Ahí estaba él, con el corazón destrozado, con las lágrimas a punto de salir por sus ojos, con su vida, su todo acabados.

-PASAJEROS CON DESTINO A LA CIUDAD DE NUEVA YORK, PASAR AL ANDÉN 7. GRACIAS.

-Es hora de irme. –miró hacia atrás-Perdóname hijo, pero necesito reflexionar todo esto, yo solo. –y se perdió entre la multitud.

Keisuke se bajó del taxi y le pidió al chofer de éste que lo esperara, después comenzó a correr con todas sus fuerzas para ver si podía ver a Yamato, pero no fue así.

-Disculpe, -una mujer un poco mayor volteó a ver a Keisuke sorprendida de que se dirigiese a ella-¿ha salido algún vuelo a la ciudad de Nueva York?

-Aún no, pero parece que las personas lo están abordando.

-¡Gracias!-cuando dijo eso, se encontraba a varios metros de distancia, buscando a Su Yamato.

El joven rubio estaba esperando a que fuese su turno de abordar. Parecía que ese día habían muchas personas que querían salir de ahí.

-¡Yamato!-escuchó una voz conocida, pero pensó que era su cruel imaginación, jugando con él-¡Yamato!

-El siguiente. –una joven pareja que estaba frente a él fueron los siguientes.

-¡Yamato!-pero hizo caso omiso, y después fue el siguiente de la fila.

Keisuke acababa de verlo, comenzó a gritarle, pero el muy baka no le escuchaba, con desesperación comenzó a empujar a las personas con muy poco cuidado, pero por ahora no le importaba, sólo quería llegar al rubio.

-¡Yamato!-ésta vez el rubio giró su cabeza en varias direcciones, pero no le vio-¡Yamaguchi, acá estoy!

-¿Keisuke?-el rubio volvió a voltear en varias direcciones, hasta que vio al ojiverde moviendo su mano para que lo alcanzara a ver.

-¡Yamato!-Keisuke rompió la distancia que los separaba y se acercó a su amigo, el cual lo miraba algo atónito-Necesito hablar contigo.

-Ya puede pasar. –dijo el guardia, mientras el rubio volteaba a verlo.

-Gracias. –tomó su boleto y cuando iba a dar un paso...

-¡Espera!-quiso tomarlo de las ropas, pero fue inútil.

-Talvez necesitemos hablar, pero yo no estoy dispuesto a hacerlo... –y se encaminó al andén, para tomar el avión que lo llevaría muy pronto a su casa.

ESTOY PERDIDO EN UN JUEGO ETERNO

QUE HAS PLANEADO PARA DERROCAR

LO QUE AÚN QUEDA DE MI ÚLTIMO ALIENTO

PERO NO ME PUEDES ACABAR

Parecía totalmente desesperado, ¿qué les iba a decir a sus padres y a los de Yamato? ¿Qué habían peleado? Bueno, no era muy errónea la idea, pero... ¿y qué pasaría con su amigo?

-¿Tiene mucha prisa?-le preguntó a una muchacha que estaba esperando en la fila.

-¿Eh?-la joven se sorprendió cuando le preguntaron eso, a lo cual negó con la cabeza.

-¿No tiene ningún pendiente en Nueva York?-la joven volvió a negar con la cabeza.

-No. Sólo vine de vacaciones, pero decidí irme hoy, ya no tengo mucho dinero.

-¿Si le consigo hospedaje en uno de los mejores hoteles de aquí me vendería su boleto? Es más, hasta le consigo el boleto de avión en primera clase.

-Pues... –le miró algo desconfiada, pero parecía que él era una buena persona, además de que estaba muy bien vestido-... no lo sé.

-Le pagaré 5000 dólares por él, ¿qué le parece?-sacó su billetera y comenzó a contar el dinero que traía-Y en efectivo-le entregó el dinero y ella se quedó sorprendida.

-Es... está bien. –sonrió, le entregó su boleto de avión y dejó que Keisuke se metiera en la fila, justo detrás de los que seguían.

-Muchísimas gracias, espero volver pronto. –le sonrió y fue el siguiente de la fila.

El joven rubio buscaba su asiento correspondiente, mientras miraba en todas direcciones para ver si identificaba su número. No le importó si el boleto no era de primera clase, de todas maneras sólo iba a regresar a su casa.

-Aquí está. –se sentó y recargó su cabeza hacia atrás, cuando de pronto sintió que alguien le miraba.

-Yamato... –Keisuke le miraba impaciente, cosa que al rubio le sorprendió.

-Pero... ¿qué estás haciendo aquí? OO

-Acabo de comprarle el boleto a una jovencita, pero tengo qué regresar a cumplirle todo lo que le prometí... –sonrió ingenuamente-... batallé mucho para conseguirlo.

-Pero... ¿por qué?

-Porque... porque necesito hablar contigo, pero no aquí.

-¿Sobre qué?

-Sobre lo que hablamos ayer, por favor... Yamato, necesitamos aclarar malos entendidos.

-Pero... es que... no hay nada qué aclarar, yo ya te dije todo.

-Sí, pero yo no.

-No quiero que me lastimes más. –volteó hacia otro lugar, escondiendo entre sus mechones dorados sus ojos, los cuales pronto comenzarían a derramar lágrimas.

-Por favor, ¿podemos salir de aquí antes de que despegue el avión?

-Pero... –cuando iba a decir algo, unos suaves dedos le acariciaron los labios, a modo de detener sus palabras.

-Hazlo por mí, por favor. –sonrió, cosa que contagió al rubio, el cual lo siguió.

ES TAN CONFUSO TODO ESTO,

NO SÉ CUÁNTO MÁS PODRÉ SOPORTAR

TODO ÉSTE ABSURDO JUEGO

QUE MUY PRONTO DEBEMOS TERMINAR

Matt miró en todas direcciones, pero no encontraba a su padre ni a Keisuke.

-¿Dónde se habrán metido?-dejó escapar un suspiro de impaciencia y después vio como el sol aclaraba aún más el día-Espero que no hayan tenido problemas.

Se sentó en la arena y comenzó a dibujar circulitos en ella, mientras sonreía algo triste.

-Me pregunto si algún día podré ver a Taichi nuevamente. –una sonrisa impregnada de melancolía cruzó su rostro-Talvez no haya oportunidad alguna entre nosotros, ya estoy cansado de todo esto.

Miró por espacio de unos segundos el cielo, en el cual apareció la imagen de un Taichi sonriéndole.

-Te amo... –unas lágrimas escapaban por sus mejillas mientras se tocaba el pecho como si le doliera-... desearía tener una nueva oportunidad contigo.

ESTOY CANSADO, ESTOY HERIDO,

NO SÉ CUÁNTO MÁS ME HE PERDIDO,

S"LO UN POCO DE AMOR ES LO QUE PIDO

Mientras tanto en Japón:

-¡Tai!-Takeru comenzó a tocar con insistencia la puerta del cuarto de éste-¿Estás despierto? ¿Qué haces?

-¿Qué quieres?-abrió la puerta algo adormecido, mientras el rubio le miraba con mucha alegría.

-Tu mamá dijo que talvez estarías dormido, lo siento por despertarte.

-Más te vale que sea algo bueno... –dejó entrar al más pequeño y se sentó en la cama mientras arreglaba un poco su desordenado cabello.

-¡Tai!-Takaishi le abrazó y comenzó a reír a carcajadas.

-¿Te sientes bien? OO

-Sí... hoy todo en mi vida es perfecto, el sol resplandece, el viento es tibio y te acaricia, las sonrisas son ecos de mi corazón.

-¿En serio te sientes bien? ¬¬¡

-Sí... todo es perfecto en mi vida, el amor ha llegado a mi puerta.

-¿El amor? ÔO

-Estoy enamorado, ¡estoy enamorado!

-Eso ya lo sabía... ¬¬¡ Ahora... dime algo que no sepa.

-Hoy iba caminando con Ken y con Yolei, después entramos a una cafetería y ahí estaba él platicando con tu hermana, después ella se fue, él se acercó a mí y me dijo: "Tenemos qué hablar", entonces yo lo seguí algo consternado. Cuando íbamos caminando por un parque él me preguntó que "qué tan especial era para mí", yo le dije que "¿en qué sentido?" y él me dijo... "en éste", entonces me besó, ¡me besó! -

-Y hablamos de...

-¡Estamos hablando de Davis!

-Oh... –bostezó por unos segundos y después gritó asustando a Takeru-¡Davis! Él... ¿él te besó?

-¡Sí! - Fue el mejor beso que me han dado, estuvo lleno de ternura, de amor, aunque... –bajó la cabeza algo entristecido-... no sabe lo que siente en realidad por mí.

-Pero... pero si él te besó es porque siente algo por ti, no te desanimes... nn

-Gracias, Tai... –le abrazó y después se despidió porque tenía cosas qué hacer (Sí, claro, ¿cómo no? ¬¬)-nos vemos y gracias por escucharme.

-De nada. -y lo vio salir de su habitación-Me da mucho gusto verte así de contento, pero... ¿y yo?

Se dejó caer hacia atrás y miró por la ventana el cielo, el cual, estaba oscureciendo.

-Yamato... desearía volver a verte, tenerte entre mis brazos, hacerte el amor, mirarme en tus ojos, te necesito. –dejó escapar un suspiro desde lo más profundo de su corazón- ¿Eras tú realmente? Pero... y si era cierto, entonces, ¿por qué no me lo dijiste? ¿Estás jugando conmigo?

ESTOY PERDIDO EN UN JUEGO ETERNO

QUE HAS PLANEADO PARA DERROCAR

LO QUE AÚN QUEDA DE MI ÚLTIMO ALIENTO

PERO NO ME PUEDES ACABAR

Y cerró sus ojos al momento en que se levantaba rápidamente y tomaba sus cosas para dirigirse hacia algún lugar en especial...

Yamato, Keisuke y la chica con la que el ojiverde había hecho el trato estaban en el taxi que había estado esperado por él.

-Yamato... –Keisuke volteó a ver al ojiazul mientras la muchacha los miraba expectante.

-¿Sí?-preguntó al momento en que ambos sonrieron.

-Bueno... –se quedó callado nuevamente, habían dos personas a parte de ellos dos que no creía que querrían ver a dos hombres hablando de esas cosas-...

-No importa, ya habrá tiempo. –el rubio le sonrió al momento en que miraba hacia fuera por una ventana.

-Em, disculpe... –la muchacha de minutos antes miraba a Kei con un poco de vergüenza-... ¿adónde vamos?

-Oh, sí, le prometí que le iba a conseguir una habitación en uno de los mejores hoteles de aquí, así que se lo voy a cumplir.

-Oh, gracias, pero no era necesario que me consiguiera eso, es muy costoso y además... además yo pensé que se iba a ir en el avión.

-No, sólo quería el boleto para pasar, por si se dio cuenta únicamente quería ir por éste... –dijo señalando a Yamato, el cual se enfadó un poco.

-Comprendo entonces, pero...

-No se preocupe señorita, eso va por cuenta mía.

-Gracias. Mi nombre es Yaguchi Sayo (¿Qué está haciendo aquí mi prima Sayo? ÔO) (Ni idea, talvez quiso meterse de colada U) (Y pensar que yo sé hablar mejor el japonés que ella o.o) (Je, je... lo más gracioso es que mi tío se apellida Yaguchi Matsumoto) (¿Qué será de Kei-kun? nnU).

-Mi nombre es Matsumoto Keisuke. Veo que eres japonesa.

-Je, no en realidad, mis padres sí son de allá, pero yo nací aquí, en los Estados Unidos.

-Ya veo .

-Le agradezco mucho sus atenciones, pero ahora debo llamar a mi casa.

-Entonces cuando lleguemos lo hace Srita. Yaguchi.

-Usted puede llamarme Sayo, se lo agradecía.

-Sí, claro... –le sonrió y después volteó a ver a su amigo Yamato...

Ambos se sonrieron y después voltearon hacia otro lugar cuando el sonrojo estaba a punto de ser demasiado evidente en sus mejillas...

Taichi esperaba afuera de algún lugar a que pasara alguien, bueno, eso era lo que parecía, pero en realidad estaba esperando a una persona en especial...

-Es el mejor Rating que hemos tenido... –escuchó la voz de una mujer-... y todo te lo debemos a ti.

-No es para tanto, -la voz de un hombre se escuchó y éste dejó escapar un suspiro de cansancio-sólo cumplo con mi trabajo.

-De una manera excelente. –parecía que trataba de hacerle ver algo más a ese hombre, mientras le hacía "ojitos" (Vieja arrastrada... ¬¬) a su acompañante, el cuál, ni siquiera se dio cuenta.

-Gracias... –cuando doblaron a la esquina, el hombre de cabellos castaños y ojos cafés miró al muchacho que tenía enfrente, de piel morena, cabellos también castaños y ojos amielados, lo reconoció de inmediato-... Ta... Taichi...

-Buenas noches-hizo un ademán de saludo e hizo una reverencia para la mujer que le acompañaba-, disculpe que lo moleste, pero necesito hablar con usted.

-¿Sobre qué?-le miró algo desconfiado.

-Es un asunto de sumo interés, que debemos discutir en privado. –lo dijo dirigiendo la mirada a la mujer que acompañaba a Hiroaki.

-Deyama-san, ¿puede disculparnos?-lo dijo dirigiéndose a la mujer, la cual sólo sonrió y se despidió.

-Bien, me retiro, con su permiso-se dirigió a Taichi, el cual también respondió a la despedida-, hasta mañana, Hiroaki.

-Hasta mañana, Izuna-san, -esperó a que la mujer se alejara para hablar-¿y qué es eso tan importante que quieres decirme?...

-Pues...

El sol comenzó a asomarse por el horizonte mientras Mimi roncaba en su habitación (Ah, qué Mimi tan shitai... n.nU), cuando de pronto...

-¡Mimi!

Nada...

-¡Mimi!-Matt la remeció por el hombro, despertándola.

-¿Qué?... –se quedó mirando por espacio de unos segundos al techo de la habitación, pero... -¡Ah!... –soltó un almohadazo al rubio que casi lo noquea, y que lo tiró al suelo.

-¡Cálmate!-se sobó la cabeza mientras ponía sus brazos ante su rostro para no resultar herido.

-¿Matt?-se sentó en la cama y después fue a ver si su amigo se encontraba sano y salvo-¿Estás bien?

-¿A qué le llamas bien?-cuando ésta iba a responder él siguió hablando-¿A estar tirado en el piso de la habitación de una amiga, sorprendido y casi noqueado?

-Bueno...

-Entonces sí lo estoy. –le sonrió, haciendo que Mimi dejara escapar un suspiro de tranquilidad.

-Menos mal, pensé que alguien se había metido a mi habitación y me asusté, perdóname, ¿sí?-le sonrió con un gesto infantil que a Matt le hizo sonreír.

-Está bien, pero a la otra no sueltes almohadazos a diestra y siniestra, ¿quieres?

-Bien, no lo haré. –ayudó a Matt a incorporarse y después de que éste se sentó en su cama, ella comenzó a sacar ropa para meterse a la ducha y cambiarse-Y... ¿a qué has venido?

-Cierto, bueno... –la vio meterse al baño y abrir la llave de agua tibia para la tina, cuando ella comenzó a desnudarse éste volteó dándole la espalda, sorprendiéndose de lo impúdica que podía ser algunas veces esa mujer-... es que no he visto a Keisuke y a mi papá.

-Ya veo... –escuchó cómo ésta se metió a la tina y éste volteó de reojo a ver si ya podía hablar civilizadamente con Mimi, por suerte, sí...

-¿Tú no los has visto?

-Por si no te diste cuenta, -hizo una pausa-cuando tú me viniste a despertar, estaba totalmente dormida, no escuché nada.

-Bien, no me queda más que buscarlos... –cuando se proponía ir...

-Matt, antes de que te vayas, ¿me das ese jabón?-dijo apuntando a uno que estaba en el lavabo.

-Sí, claro... –a Matt sólo se le resbaló una gota por la frente y sonrió de una manera ingenua.

-¡Y ahora sal! ¿Qué no me tienes respeto?-el rubio sólo rodó los ojos cuando escuchó decir eso antes de cerrar la puerta.

-Está loca. –lo dijo cuando cerró la puerta de la entrada principal del cuarto. (Yo concuerdo con Matt û.ú, ella se parece a Mare-sama) (Tienes razón... u.uU).

Yama bajó por el ascensor y cuando la puerta se abrió pudo vislumbrar a su padre junto con Keisuke, acompañados de una muchacha más o menos de su edad.

-¡Papá!-gritó Matt cuando se acercaba, sólo que en esos momentos...

-¡Yamato!-la voz de su abuelo se escuchó como en eco por todo el recinto, haciendo voltear a todos los presentes ahí, y asustando al padre de Matt-¿Por qué no llegaste a dormir a tu habitación?

-Eh... pues... –volteó hacia otro lugar, mirando a su hijo, el cual sonrió pícaramente al igual que su abuelo-... ¡no es lo que ustedes dos están pensando!-señaló a Matt y al hombre rubio que estaba a su lado, abrazándolo por los hombros y cuchicheándole algo.

-¿Ah... no?-el padre de Yamaguchi miró a Keisuke, el cual se sonrojó al instante, volteando hacia otro lugar.

-Em, Sr. Yamaguchi, ¿podemos hablar de esto en privado?-señaló a la muchacha que estaba a su lado.

-Bien, -dio la vuelta y se llevó a su nieto-sé que necesitan privacidad.

-Sí, claro... ¬¬¡ -cuando Keisuke los vio alejarse fue a arreglar lo del hospedaje de la joven.

Se estaba haciendo tarde, y ella tenía qué llegar a casa a hacer tantas cosas, aunque podían esperar por unos segundos más, de todos modos, bueno, tendría un poco de tiempo libre al día siguiente.

-Natsuko... –se giró cuando escuchó su nombre, reconociendo inmediatamente al hombre que la llamó.

-Hiroaki... –parecía muy confundida, y aún más cuando vio al joven que acompañaba a su ex-esposo.

-Buenas noches, Sra. Takaishi... –Tai saludó amablemente, recibiendo el mismo trato.

-¿Qué sucede?-preguntó algo consternada, no todos los días veía a su ex-esposo, y mucho menos acompañado de el que fue "novio" de su hijo.

-Disculpe que la moleste, pero necesito hablar con ustedes dos de unas cosas.

-¿De qué trata?

-Es...

Todo estaba arreglado, absolutamente todo, Yamato y él hablarían de lo que sucedía, la chica a la que le había comprado el boleto ya estaba hospedada, habló con todos y dijo que Yama se quedó a dormir en su habitación, claro, después de pedirles a todos que no pensaran mal, que no hicieron nada, cosa que no les creyeron, y ahora... ahora tenía a su lindo rubio en uno de sus costados.

-Yamato... –Keisuke comenzó a querer hablar.

-¿Mmm?... –contestó con ese murmullo, no se atrevía a mirar a su "mejor amigo" desde que habían regresado.

-Bueno, yo... –sonrió algo nervioso, pero se quedó callado.

-¿Qué quieres decirme?-volteó, sorprendiendo un poco al ojiverde.

-Bueno, sólo quería decirte que... yo...

-Sólo dilo, ya que te tomaste la molestia de ir por mí al aeropuerto, espero que tus palabras tengan algo de sentido.

-¿Qué tratas de insinuar?-preguntó algo enfadado.

-Bueno, últimamente no he encontrado nada de sentido en lo que nos decimos mutuamente.

-Talvez tú no, pero yo...

-¡Claro! ¡Yo ya te dije todo! Espero a que tú me digas lo que quieres, para largarme de éste lugar.

-Te estás comportando como un idiota... –cerró sus ojos por unos instantes.

-¿Eso te parece?-volteó un poco dolido a verle.

-¿Qué es lo que esperas que te diga?

-Yo no espero nada de ti, yo ya te dije todo, no necesito escuchar tus palabras hirientes. -quiso levantarse, pero...

-Perdóname, -se quedó ahí donde estaba, sentado, a un lado de él, escuchando atentamente, aún cuando su corazón se negaba a oírlo-fui un idiota por no decirte lo que sentía por ti, pero tuve miedo de que te alejaras, de que pensaras que no era normal lo que sentía.

-Yo también...

-No me digas nada, talvez hemos pasado por el mismo sufrimiento, pero almenos, tú no me viste casándome con la que se suponía era mi "mejor amiga".

-Pensé que era lo que necesitaba para olvidarte, y ella, ella necesitaba de mi cariño para seguir viviendo.

-Ambos sabíamos de su enfermedad, pero no pensé que avanzara tan rápido.

-No quiero recordar a Hassy, no ahora, prometí que cuando ella se fuera no lloraría, le prometí que cuando me acordara de ella, tendría una sonrisa en mi rostro, no quiero que entristezca.

-Ella no está triste, fue feliz en el tiempo en el que estuvieron casados.

-¡No es verdad!-tomó con ambas manos su cabeza y comenzó a esconder sus ojos, de los cuales brotaban muchas lágrimas de tristeza-¡Cada día, a cada momento te recordaba! ¿Crees que ella fue feliz a mi lado si no te podía olvidar? Cuando hicimos... cuando lo hicimos... –trató de calmarse, pero no podía-... cuando hicimos el amor, no sabes cuán culpable me sentía, no sólo porque no la amaba como a ti, también fue porque pensé que estaba traicionando a tres personas, a ustedes dos y a mí...

-Cálmate... –lo abrazó y recargó su cabeza en su hombro.

-Me siento como un vil traidor.

-Las cosas suceden por una razón, -le besó los cabellos y comenzó a acariciar con ternura su espalda-sé que ella fue feliz, tu hijo está aquí por eso, y, además...

-¿Además?, lo demás no me importa... no ahora, no quieras consolarme, tú tienes a alguien más a quien acariciar, a quien besar.

-¿Te refieres a Ai?-el otro sólo asintió-Ella...

-Te acostaste con ella.

-Sí, pero... ¿tú no te...?...

-Sabes bien que sólo lo hice con Hassy, así que no me compares contigo.

-¡No te estoy comparando!, perdóname.

-Keisuke, no quiero hablar de esas cosas ahorita.

-Yama, ¿qué sientes realmente por mí?-le tomó por el mentón, para que así su rostro estuviera cerca del de él.

-Ya te lo dije... –sus ojos se encontraron, perdiéndose el uno en el otro.

-¿Es cierto eso?

-Sí... ¿por qué no me crees?

-No es que no te crea... pero...

-No me crees... –intentó voltear a otro lugar, pero las suaves manos del ojiverde lo detuvieron.

-Yama, yo también... –dejó escapar un suspiro y le miró nuevamente a los ojos-... yo también te amo.

-¿Qué?-abrió los ojos por la impresión.

-Que yo también te amo... tuve los mismos sentimientos desde que éramos niños, pero pensé que estaría mal decírtelo, después te casaste y no sabes cuánto daño me hiciste.

-Yo... yo no lo sabía...

-Ya te dije que las cosas suceden por una razón, todo el sufrimiento por el que pasé le dieron más fuerza a mi corazón, e incrementaron mi amor por ti.

-Kei...

-Yama, quiero... –pero en esos instantes el celular del psicólogo se escuchó.

-¿No vas a contestar?-le miró con reproche, se imaginaba quién le llamaba, pero no quiso pensar en esa posibilidad.

-Yo... –dejó escapar un suspiro de resignación y tomó el celular en sus manos-... ¿bueno?

Al ver la expresión en el rostro de Keisuke no le cupo ni las más mínima duda, se levantó de ahí y miró a su mejor amigo antes de salir de la habitación, el otro quiso salir detrás de él, pero Yamato cerró la puerta y comenzó a correr sin saber a dónde...

ES TAN CONFUSO TODO ESTO,

NO SÉ CUÁNTO MÁS PODRÉ SOPORTAR

TODO ÉSTE ABSURDO JUEGO

QUE MUY PRONTO DEBEMOS TERMINAR

Se recargó en una pared e intentó detener las lágrimas que pugnaban con salir de sus ojos azules.

-¿Por qué?, ¿por qué siento éste dolor tan agudo en mi pecho?

ES TAN PROFUNDO TODO ESTO,

NO SÉ CUÁNTO MÁS PODRÉ SER LEAL,

POR TODO ÉSTE ABSURDO JUEGO

QUE ESTÁ EN SU FASE TERMINAL

Habían caminado unas cuadras sin hablar nada, pero ambos miraban a Taichi de una manera interrogante, no se imaginaban siquiera lo que él quería decirles.

-Lo que tengo qué decirles, -Tai paró al igual que los "padres" de Matt-... es... es sobre Matt, creo que lo he visto...

CONTINUARÁ...

Eli-chan: Me alegra que hayas leído éste capítulo y todos los demás n.n. Perdóname por favor por dejarlos tristes, pero te prometo que arreglaré todo y ésta historia tendrá un final feliz, lo prometo. Sabes que eres mi amiga y que te estimo, por eso me gustaría darte las gracias siempre que me escribes, en realidad que no sé cómo pagarte tu apoyo, pero de lo que debes estar segura es que te estaré eternamente agradecida, tú siempre me subes el ánimo, por eso te aprecio mucho. Perdóname por tardar tanto, pero últimamente he tenido muchos problemas, pero prometo que me pondré al corriente con todo lo más rápido que me sea posible. Otra vez gracias, sabes que te quiero mucho n.n.

Omega y Marina Corp: Hola, qué bueno que te guste la trama, aunque esté un poquito enredada, y, bueno, si a ti te parece que Yamato está contento... em, pues, diremos, pero esperemos que sea más feliz los siguiente capítulos, también Yama-chan estará muy feliz cuando se vuelva a encontrar con Tai, aunque no se sabe. Gracias por escribir, nos vemos.

Kea Langrey (Celes-chan): Celes... ;o; am... o.o em, creo que ya estoy delirando n.nU. Je, je... me da gusto que me aprecies como yo te aprecio, aunque, creo que yo soy la que dije que te quería, pero lejos de mí... o.o je, je.. gomen u.u, sabes que te quiero mucho y yo te extrañé más, de veras, ¿ó tú me extrañaste más a mí? ô.ó, bueno, eso no importa, lo que interesa es que estamos otra vez juntas y nadie nos podrá separar, em, bueno, sí, pero mejor digamos que no. Bien, ya estoy divagando otra vez. Pasando a otro tema, Kei y Yamato se lo buscan, sobre todo Keisuke que es un baka, pochichito de Yama-kun, nada más lo hace sufrir, al igual que la otra yarou de su prima Ai-chan u.u. Y no te me desesperes, muy pronto Yama y Tai estarán juntos, pero, para eso todavía faltan unos capítulos. Sayou n.n.

Yuuna Ushiha: Cálmate, no hagas nada peligroso o.o. Je, je, Keisuke y Yamato arreglarán malos entendidos, no te me desesperes por favor, ya que todo a su tiempo, y ellos encontrarán la paz interior que tanto buscan, sólo dales tiempo y unos golpes a la escritora, un momento, ¡espera! ¡Yo soy la escritora! Ô.O A moment please, no te me alebrestes, tampoco me quieras golpear, está bien, arreglaré las cosas... ¡¡¡¡¡No!!!!! ¡¡¡¡¡Yuu, cálmate!!!!! O.o Me portaré bien, en serio ;o;. Bien, me doy cuenta de que en realidad sí que estoy loca û.u. Pasando a otro tema, sí, sé que la actualización fue más rápida, al contrario de ésta, perdóname, pero tengo vida social, em, espera, ¡no la tengo! ;o; û.ú em, en realidad sí, un momento, y sí, por consecuencia el capítulo más corto, bueno, también éste es corto, pero espero no defraudarte. ¡Oh, por cierto! Anteriormente me habías enviado un Review en el que me preguntaste qué significaba la palabra: "Sou desu", bien, éste término significa: "Está bien". Te agradezco por leer y espero nos veamos pronto. Dewa matta n.n.

Anny Pervert Snape: Tu nombre me suena a algo así como: "Anny Pervierte a Snape" o.o. Mírala, qué lista... û.ú, em, pasando a otro tema, porque como que hoy estoy divagando más que de costumbre, bueno, talvez sí escriba yo la historia, talvez sean los extraterrestres ó mi hermana gemela malvada Ô.o, uno nunca sabe n.nU. Pochita de ti, talvez necesites un psicólogo, te haré cita con Kei-chan para que hables con él, sobre todo de tus gustos de historias... y más porque te gustan dos de los fics más enredados, confusos y medio hentais de por aquí, bueno, exceptuando el de Rapsodia, ese sí que no está pervertido, bueno, talvez un poquito, pero no tanto como el Bajo el Mismo Techo. ¿Cómo le hiciste para no quedar bizca después de leer tantos capítulos? Yo necesito lentes y de todas maneras cuando leo tanto me duele la cabeza o.o, eres mi índiola n.nU. Sobre lo de que mi fic es como una telenovela, pues te diré, ahora que lo pienso me da la idea de que sí, ya que siempre enredan las cosas y te dan ganas de matar a los personajes por cada "pendejada" (o.o necesito arreglar ese vocabulario que tengo.) que hacen, y no me ofendo, ya que es cierto, las telenovelas para los mexicanos y latinoamericanos son lo mejor, y mejor porque las telenovelas mexicanas son famosas a nivel mundial n.n. Bueno, no tengo nada más qué decir, sólo espero actualizar lo más pronto posible que pueda, me da gusto que me hayas escrito, espero no defraudarte. Cuídate y gracias.

MitoSam Zoldic: Primero que nada quiero darte las gracias por tomarte la molestia de leer mi fic y también por mandarme un review, yo sé que no soy una buena escritora, pero me da gusto que digan que mi fic es bueno. Bien, lo que me has pedido es que te diga qué es ONEGAI y SUMIMASEN, pues... Onegai =Por favor y Sumimasen =Discúlpame, no sé porqué se me pasó decir eso, lo siento mucho u.u. Y bueno, no sé mucho japonés, pero cada día trato de aprender más para así poder fastidiar a mi mamá, je, je. Y perdón por dejar la historia así de triste, pero es algo típico de mí, siempre hago sufrir a los personajes, sea la trama que sea, la serie ó el ANIME, siempre es lo mismo, no sé porqué lo hago, pero es lo que me identifica. Te prometo que el próximo final será feliz, y ¡sí!, ¡Taichi y Yamato estarán juntos al final! n.n. Nos vemos, y gracias, yo también espero que te encuentres muy bien cuando leas esto.