Aquí la continuación de este fic.
Capitulo 5: el verdadero enemigo, parte I
La noticia del secuestro de Tk no tardó en esparcirse por el resto de los niños elegidos. Todos se encontraban consternados por lo que escuchaban y Kari no podía dejar de pensar que todo era su culpa, había sido su idea llevar a Tk en primer lugar conociendo el peligro que significaba y si bien nunca imaginó que algo como eso sucedería eso no la excluía de su responsabilidad. Otro de los más afectados era Matt, su hermanito nuevamente había sido secuestrado.
Había tenido que mentirle a su madre diciéndole que Tk se iba a quedar esa noche con él haciendo que su corazón se destrozara aun mas al oír la alegría en su voz por lo que ella consideraba era el fin de su pelea. Culpa y remordimiento era todo lo que podía sentir... como en aquella otra ocasión.
Flash back
Las risas invadían el ambiente del final de ese día festivo y una de las risas que más se escuchaba era la de Tk porque había pasado toda la tarde en compañía de su hermano. Los últimos rayos del sol comenzaban a ocultarse cuando Matt vio como un vehículo de color negro se estacionaba justo en frente de ellos, toda la tarde se había sentido perseguido por este pero no le había dado mucha importancia hasta ahora.
Tres hombres enmascarados bajaron rápidamente y mientras uno empujó a Matt para quitarlo del camino, los otros dos tomaron al pequeño Tk obligándolo a entrar con ellos nuevamente al auto. Matt les gritaba y peleaba con todas sus fuerzas para liberarse, lo cual terminó por ser inútil.
La policía finalmente había llegado al lugar, de seguro algún testigo de los acontecimientos la había llamado, pero ya era demasiado tarde.
Fin flash back
Todo eso había sucedido por su culpa, el ver el sufrimiento que su hermano había tenido que pasar por su culpa lo había motivado a separarse de él creyendo que de esta manera no volvería a causarle daño. Se había equivocado, nuevamente se había equivocado. En todo lo que se refería a Tk se equivocaba una y otra vez causándole problemas cuando se suponía que su deber era justamente lo contrario.
La plumilla azul en ese momento comenzó a brillar en la mesa. Había sido incapaz de tirarla junto con la carta y al acercarse pudo sentir un extraño calor invadiéndole el cuerpo. Su mente por un momento se puso en blanco permitiéndole calmarse recordando lo que era verdaderamente importante.
- te rescataré.
...
El emperador de los digimon observaba atentamente sus monitores analizando con detalle el progreso de su más reciente creación: Kimeramon. Solo le faltaba una pieza para que su criatura estuviera completa y justo en ese momento se encontraba a escasos minutos de conseguirla. Una vez que su digimon perfecto estuviera completo continuaría intentando controlar al "humano".
Al recordar cómo sus espirales malignas no tuvieron ningún efecto y la forma como ese ser se negaba a volver a aquella apariencia su sonrisa de desdibujó. Podía sentir el gran poder que tenia, sin embargo su cuerpo era demasiado débil y testarudo para su gusto. Tenía en mente que una vez completo su digimon podría tratar de robarle ese poder al "humano" para transferírselo a su creación. La sola idea hacia que una sonora carcajada resonara por los oscuros pasillos de su guarida llegando hasta el calabozo en donde todos los prisioneros, a excepción de Tk, al escucharla sintieron que ese era el principio del fin.
Mientras tanto, adolorido y agotado, Tk observaba todo a su alrededor sin poder evitar recordar sus días con esos misteriosos hombres. La celda donde ellos la tenían era idéntica a esa, solamente que aquella era más pequeña, y la sola idea de lo que podía pasar era aterradora.
En ese momento vio una silueta acercándose. Con mucho esfuerzo se levantó para ver que se trataba del digimon que siempre estaba con el emperador. No sabía el porqué de su presencia, pero el mismo se la aclaró al tiempo que abría la puerta de su celda:
- por favor... Quiero que liberes a Ken.
Le había costado un poco entender sus palabras y solamente al sentir la angustia del digimon había logrado entender por completo lo que le estaba pidiendo. Si eso era cierto, la razón por la cual la presencia del emperador le resultaba tan fría su presencia era porque estaba siendo controlado por la oscuridad pura.
"la misma que se había intentando llevar a Kari en esa ocasión" pensó analizando toda la información que tenia " querían hacer lo mismo con ella, pero ¿porque? ¿Qué ganarían con esto? es obvio que tiene, sea quien sea que esta detrás de todo esto, el poder para iniciar por su propia cuenta un ataque certero al digimundo y no tiene mucho sentido que se vaya por este tipo de rodeos que a la final solo causarían demoras... no tiene sentido, a menos... que vayan por otra cosa"
Las patas de Wormmon lo sacaron de sus pensamientos y a pesar del dolor de que pecho se levantó lentamente con intenciones de acabar con toda esa situación. Podía sentir como el lugar enteró se movía mientras era guiado por el digimon hasta llegar a la sala de control, pero el emperador ya no estaba allí y viendo a través de los monitores contemplaron el alzar en vuelo de Kimeramon.
...
Sin mencionar palabra a nadie, Kari fue hasta el digimundo y sobrevolando el lugar en el lomo de Nefertimon se disponía a ir hasta el lugar donde tenían prisionero a su amigo. No dejaría que tuviera que pasar ni una sola noche en sus manos, estaba completamente decidida a ello. Su D-terminal sonaba una y otra vez, de seguro su hermano ya se había dado cuenta de ausencia y no deberían de tardar en ir a buscarla para detenerla, cosa que no lograrían.
En ese momento vio la flotante fortaleza de piedra donde se ocultaba el emperador, no muy lejos de ese lugar veía a los digimon de los otros niños elegidos e ignorando por completo la petición de su compañera de esperar al resto decidió seguir adelante.
Volaron cuidadosamente rodeando el lugar buscando cualquier abertura para poder entrar sin éxito. La fortaleza se encontraba ubicada sobre un remolino el cual expedía una gran fuerza oscura que le resultaba un poco mareante y Nefertimon estaba segura de que era el broche en su cabello lo que las protegía de su influencia.
Fue entonces que lo vieron. Un digimon como nunca antes habían conocido, formado por las múltiples partes de otros, salió volando del lugar con una presencia que las hizo temblar del miedo que les causaba. Les tomó unos segundos salir de su estupor y una vez que lo hicieron aprovecharon para ingresar por el mismo lugar por el cual el extraño digimon había salido para comenzar con su búsqueda.
Si tan solo hubieran esperado un poco mas se habrían dando cuenta del momento en que la energía oscura del remolino comenzaba a salir de este para rodear a Kimeramon comenzando transformarlo.
...
El emperador se encontraba furioso por este nuevo fracaso. No había previsto que los seres de la oscuridad intervinieran de esa manera haciéndole perder por completo el control de su criatura, su creación.
- esto no termina aquí.
Se dijo caminando hacia su cuarto de control con claras intención de retomar el poder en aquello que era suyo y estaba a solo metros de llegar cuando sintió una presencia detrás de él. Se dio la vuelta para ver como Tk desplegaba sus alas haciendo que el lugar se llenara de una gran cantidad de destellos que lo dejaron aturdido un momento que fue aprovechado por el "ángel" para sacar el cristal morado de su pecho con el cual no solo logró localizar la forma en que la oscuridad lo controlaba sino que también pudo conectar su corazón al de él. Podía ver claramente toda la tristeza que lo invadía, la misma de la cual ellos se habían aprovechado y que se aseguraría de borrar.
Mientras Ken se encontraba navegando por sus recuerdos recordando quien era realmente, Tk se le acercaba hasta poder colocar su mano en la parte trasera de su cuello en donde comenzó a emitir un destello verde claro y una vez que la retiró lo hizo junto con una semilla de color negro dentro de un cristal.
"tú no eres esto" comenzó a decirle a través de la conexión que había creado " tú no eres el emperador de los digimon, eres un niño elegido y debes recordar el porqué lo fuiste. Cada uno de nosotros posee una cualidad y en tu caso puedo ver que es la bondad. No dejes que los seres de las sombras te confundan, no eres esto y no fue tu culpa nada de lo que ha pasado" sus alas adquirieron en ese momento el mismo tono morado del cristal en su mano destruyendo por completo la semilla que se encontraba dentro de ella y para luego colocarla a escasos centímetros del pecho del chico haciendo brillar al emblema de la bondad " todos los niños elegidos tienen grabado en su corazón esa cualidad especial y recuerda esto... el principal motivo por el cual la oscuridad te buscó es porque te tiene miedo, tu verdadero ser es capaz de acabar con ella. "
De esa manera inició Tk con su labor de reparar el daño que esa semilla había causado y mientras lo hacia Wormmon se encargaba de liberar a los digimon, pero justo en ese momento se dio cuenta de la transformación de Kimeramon en una gran criatura cubierta de una espesa baba negra que le daba una apariencia putrefacta a la vez que las fuerzas oscuras del remolino comenzaban a rodear la guarida.
Uno de los digimon que estaba con Wormmon había sido alcanzado por esa fuerza oscura haciendo que su cuerpo se transformara de la misma manera que Kimeramon. Era una escena horrible de ver que los obligó a correr de un lado a otro encontrándose de esa manera con Kari y Gatomon que rápidamente entendieron que se encontraban atrapados.
…
