Supongo que este será el último capítulo en mucho tiempo. Mis vacaciones se han acabado y durante el semestre me es prácticamente imposible escribir. Lo intentaré, pero no puedo prometer nada.
Capitulo 9: K15.
Manteniendo su identidad oculta bajo su capucha, Akaime observaba lo que uno de sus Bakemon había traído. No estaba muy contento que el grupo que debía ser el mejor en espionaje se haya dejado descubrir, pero el tener a su merced a uno de los niños elegidos con su digimon era una oportunidad que no podía desaprovechar. Era una idea que provocaba que una sonrisa apareciera en su rostro, el tener en sus manos la posibilidad de averiguar exactamente la función de ellos en el digimundo podía fácilmente ser la clave para su dominación.
– ¿has logrado comunicarte con el otro? – preguntó al Bakemon que hizo un gesto negativo haciendo que su sonrisa desapareciera, había algo que no le gustaba en esa situación – no importa. Regresa a tu puesto y dile al grupo de investigación que venga.
El digimon fantasma rápidamente hizo una leve reverencia para hacer lo que se la había ordenado dejando a Akaime solo con Davis y el inconsciente Veemon. Había ordenado que los colocaran en una celda en mitad de uno de los desiertos más calientes del digimundo. La celda no era otra cosa que una cueva cuya única entrada había sido bloqueada con barras del metal más resistente de todo el digimundo.
Poco a poco mas Bakemon iban llegando trayendo consigo a las chicas que habían estado vigilando y que creían eran X04. Para Akaime, ninguna de ellas tenía la mirada llena de desafío y seguridad que la caracterizaban, pero todas esas asustadas niñas podían ser un buen señuelo para atraparla.
Escuchaba divertido los débiles sollozos de sus prisioneras y los prácticamente inútiles intentos de Davis por tratar de calmarlas. Era el tipo de espectáculos que disfrutaba haciendo que lamentara el hecho de no poder seguir disfrutándolo.
– al fin llegas K15 – dijo Akaime a la figura humanoide cubierta de baba verde enfrente suyo – te recuerdo que la necesito con vida, el resto solo son detalles.
De esa manera el encapuchado comenzó a caminar por el desierto hasta perderse de vista dejando a K15 a cargo.
Desde el interior de la celda, Davis había logrado escuchar toda la conversación y tenía la sospecha de que esos seres tenían que ver con el ataque del día de ayer. No le agradaba la idea de que hayan secuestrado a sus compañeras de salón y el hecho de que tanto el mismo como Veemon parecían a cada segundo más enfermos no ayudaba a tranquilizarlo.
También estaba el asunto de que tanto Kari como Salamon no estaban en esa celda. El que las tuvieran en otro lado era una constante preocupación.
Acercándose a la reja, trató de buscar algo que le ayudara a ubicar el sitio donde se encontraban, pero todo lo que podía ver era una inmensa planicie cubierta de arena. Oficialmente todo estaba en su contra.
…..
Yolei estaba en el lomo de Halsemon tratando de encontrar a Davis. Hace aproximadamente dos horas Kari les había informado sobre su desaparición por lo que junto con Cody habían iniciado la búsqueda.
Por alguna razón no podían rastrear la señal de su digivice por lo que no tenían una sola pista sobre su posible paradero. Su búsqueda se limitaba ir a un lugar al azar para comenzar a investigar.
Salamon tampoco aparecía y si bien en un inicio pensaron que estaba con Davis y Veemon, unas huellas en el lugar donde se produjo el rapto descartaron esa teoría. Kari había decidido seguirlas para tratar de averiguar a donde se dirigían y también investigar más sobre los Bakemon.
– Yolei, mira a tu derecha.
Dijo Halsemon deteniendo su vuelo y cuando la chica dirigió su mirada al lugar indicado se llevó una desagradable sorpresa. Se trataban de los Bakemon verdes que llevaban arrastrando a un par de chicas que Yolei reconoció de haberlas visto por los pasillos de su escuela.
En ese momento el esperado mensaje por parte de Kari llegó informándole que un total de quince estudiantes habían desaparecido. Yolei rápidamente le informó sobre su descubrimiento y adicionalmente le avisó a Cody sobre la idea que se le había ocurrido.
– deberemos seguirlos para saber donde tienen a las otras chicas – dijo Yolei al tiempo que terminaba de escribir el mensaje – existe la posibilidad de que Davis este también en ese grupo, pero no entiendo que estén tramando esos digimon al actuar de esta manera.
– ¿encontraron a Salamon? – preguntó Halsemon volando sigilosamente sobre los Bakemon.
– no – respondió Yolei algo desanimada – Resultó que las huellas eran de un perro que pasaba por ese lugar, pero es peligroso que Kari venga y por lo extremadamente inusual de la situación ha ido a ver si Izzy tiene alguna idea sobre esto. Pensé que los Bakemon eran de color blanco, ¿Por qué estos son verdes?
– porque nos gusta este color.
Al oír esa voz detrás de ella, Yolei se dio la vuelta para ver a un Bakemon que simplemente la empujó haciéndola caer. Halsemon intentó rescatarla, pero un humo carmesí comenzó a rodearlo haciéndolo sentir cada vez más débil hasta que finalmente perdió sus fuerzas y comenzó a caer.
Cuando Halsemon despertó vio que estaban encadenado a una gran pared de rocas. No muy lejos donde estaba veía una cueva cuya entrada estaba cubierta de barrotes, desde donde se encontraba no lograba ver bien quienes estaban dentro pero los gritos de las chicas asustadas eran inconfundibles.
Gritó con las pocas fuerzas que había recuperado llamando a Yolei, esperando que ella le respondiera pero en su lugar lo hizo Davis dándole una noticia que lo preocupó aun más. Yolei no estaba en ese lugar.
Sentía temor a que los Bakemon simplemente la habían dejado caer y en esos momentos estuviera herida. Ese temor hacia que intentara aun más desesperadamente por liberarse ignorando por completo el ser que se reía de sus intentos.
– un digimon tan débil como tú jamás podrá cortar esa cadena – dijo K15 asegurándose de estar en el rango de visión de Halsemon – mejor deja de intentarlo que no lograras nada… la humana que estaba contigo simplemente ya no existe.
Al escuchar eso, Halsemon simplemente enloqueció. Se negaba a creer que eso era verdad y siguió llamando a gritos a Yolei a pesar de no recibir su respuesta jalando con todas sus fuerza de la cadena que lo mantenía prisionero.
"presa fácil" pensó K15 dejando que parte de la baba que cubría su cuerpo cayera al piso y rodeara al digimon enfrente suyo "dentro de poco esos sentimientos bastaran para tenerlo bajo mi control"
…..
Cuando Salamon vio a Tara alejarse había sentido una extraña necesidad de seguirla y por esa razón se encontraba en ese momento frente a frente con la misteriosa chica. Estaba segura de que ella quería decirle algo, pero el hecho de que la hubiera hecho caminar en círculos durante tanto tiempo para finalmente volver a la parte trasera de la escuela, y teniendo en cuenta la gravedad de la situación actual, no le permitían confiar del todo en ella.
– supongo que tienes preguntas y estoy dispuesta a responderlas – dijo Tara serenamente – la primera debe ser el porqué andábamos caminando en círculos y la respuesta es el tiempo.
– ¿tiempo? – preguntó Salamon sin entender a que se refería.
– mi hermano es un terco que quiere solucionar esto sin ayuda, pero yo sé que no podemos ganar esta batalla los dos solos – continuó hablando Tara mirando sin mirar al digimon – ya perdí a mi padre y durante mucho tiempo creí que había perdido a mi hermano menor… no sé donde esta mi madre y nuestros enemigos cada vez son más fuertes. Por eso, debía de asegurarme de que él no me escuchara y para ello debía dejar que pasara un tiempo, él se cansaría de vigilarme creyendo que había aceptado su decisión. Si no lo hacía de esta manera de seguro iniciaría una pelea inútil. Yo… yo solo quiero recuperar a mi familia.
Cuando Tara dijo esa última oración lo hizo bajando la mirada al suelo y dejando que un par de lágrimas cayeran de sus ojos. Ella no era un digimon, pero era claro que no era una humana y al escuchar que tenía dos hermanos una idea vino a la mente de Salamon.
– ¿Tk es tu hermano? – preguntó Salamon, el parecido era muy grande para ignorarlo aunque la situación en general era cada vez más confusa.
– es mi hermanito – respondió la chica con una voz débil y sin dejar de mirar el suelo – por mucho tiempo creímos que estaba muerto y todo es por culpa de aquello que han estado atacando recientemente al digimundo. Cuando nos enteramos de la verdad, él ya tenía una familia por lo que decidimos no intervenir pero cuando mi padre se fue… decidimos establecernos aquí para poder estar a su lado.
– cada cosa que dices me deja más preguntas – dijo Salamon recordando el ataque de los Bakemon – pero ya viste a esos digimon que nos atacaron y adicionalmente Kari debe estar preocupada por mi desaparición…
– lo sé – le interrumpió la chica colocando sus manos sobre su pecho haciendo que una luz la envolviera y una vez que esta se dispersó, ella había adquirido nuevamente esa apariencia angelical – ya es seguro que vayamos a pelear por lo que la buscaremos e iremos a detenerlos.
…
