¿Hola? Bueno, aquí les dejo otro capítulo de la historia. Si bien no se encuentran los personajes principales, tiene unas piezas de información claves.
Capitulo 10: el alma en un cristal I
Anoche todo estaba relativamente bien. Matt no entendía, no quería entender, como en tan pocas horas la salud de Tk había cambiando tan drásticamente. Su corazón parecía haber resistido las emociones del día anterior bastante bien y de un momento a otro había dejado de latir.
Horas de angustias siguieron a ese momento antes de que los médicos lograran volver a estabilizarlo y ahora, cuando creía que todo comenzaría a mejorar, le informaban que existía la posibilidad de que nunca despertara. Incluso aunque lo lograra era poco probable que lo hiciera sin ningún daño colateral.
La discusión que tuvo hace poco con Dai tampoco le ayudaba a su estado de ánimo. Él le había acusado de ser el único culpable de esa situación y si bien en el respectivo momento le respondió diciéndole que no era su culpa, en su interior sentía que tenía razón.
Mientras permanecía fuera de la habitación de Tk, con la firme disposición de no irse hasta ver a su hermano despertar, escuchó una explosión provenir de un pasillo cercano. Los gritos no se hicieron esperar y una cortina de humo empezó a invadir los sectores cercanos.
Protegiendo su rostro con su antebrazo, Matt fue hasta el lugar que creía era la fuente de todo para ver en mitad de la sala de espera una enorme araña morada con un pedazo de tela más oscuro que el color de su cuerpo ocultando su rostro y gritando sobre el paradero de un tal X04.
"¿se trata de un digimon?"
Pensó manteniéndose oculto detrás de una pared, pero con la extraña sensación de que esa cosa en realidad tenía que ver con las garras que habían intentado atacarlos. Mientras escuchaba atentamente lo que decía la araña tratando de conseguir algo de información útil, buscaba con la mirada algo que le permitiría avisar sobre la situación que se estaba presentando.
De pronto, volvió a escuchar un grito y al asomarse vio como la araña había cogido a una de las personas apretándola fuertemente con su pata exigiendo ahora la presencia de X03. Como la persona no tenía idea de que estaba hablando la arrojó contra una de las paredes con tanta fuerza que la dejó inconsciente.
Fue de esta manera que comenzó a interrogar a todos los miembros de esa pequeña sala y después de ver a la quinta persona siendo víctima de sus actos, Matt supo que no podía seguir esperando.
– ¿Quién está ahí? – escuchó hablar a la araña mientras sus pasos se acercaban – ¡no te escondas!
Antes de que pudiera reaccionar, Matt sintió como la pared detrás suyo fue destruida al tiempo que la pata de la araña aprisionaba su torso para finalmente arrojarlo a mitad de la habitación.
Algo adolorido por el repentino ataque, Matt se puso de pie dispuesto a ganar algo de tiempo. Sabía que Ken vendría a ver a Tk, desconocía la relación que tenían esos dos y si bien tenía sus reservas contra el chico, su presencia y la de su digimon serian de gran ayuda.
– hueles como un X ¿serás X05? – dijo la araña confundiendo a Matt – no… es demasiado sutil para serlo y a la vez demasiado fuerte como para ser por simple contacto a menos que…
Rasgando la tela que cubría su rostro, la araña comenzó a chillar al tiempo que de su boca salía una neblina verde con la que pretendía quitarles su energía. Todos comenzaron a verse afectados por ella y antes de que se diera cuanta Matt observaba como el presunto digimon se acercaba lentamente a la puerta.
Sabiendo que no podía dejarlo salir, hizo su mejor esfuerzo por ponerse de pie logrando interponerse entre la criatura y la salida. No era mucho lo que podía hacer para detenerlo, sabía que de un golpe de sus patas dejaría de serle un estorbo y el humo que hace rato había exhalado le estaba comenzando a causar problemas para respirar.
Sin embargo no pensaba moverse. Se quedaría en ese lugar con la firme decisión de retenerlo el mayor tiempo que pudiera. La araña no parecía muy contenta con sus acciones y parándose solo en dos de sus patas, le arrojó el resto con la intensión de deshacerse de aquel que le impedía cumplir con su misión.
Las afiladas extremidades estaban a solo milímetros de cortarlos cuando chocaron contra algo. Matt no sabía que estaba ocurriendo y solo veía como todos los golpes que trataban de asestarle eran misteriosamente repelidos por una fuerza.
Frustrada por la inutilidad de sus intentos, la araña se arrojó complementa hacia el chico solo logrando ser arrojada al otro lado de la habitación. Era una oportunidad que ninguna de las personas pensaba desaprovechar y cargando a los que estaban inconscientes comenzaron todos a salir empujando a Matt al suelo de la habitación.
De esa manera, solo quedaron él y la extraña criatura. O eso fue lo que creía.
– sabes demasiado – dijo una voz a sus espaldas y al darse vuelta vio que se trataba de Dai – no importa. Cuando acabe con esa cosa me encargaré de ese pequeño detalla. Todavía no entiendo que vieron mis ancestros en los humanos, en verdad son criaturas sin ninguna utilidad.
Después de decir eso el cuerpo de Dai comenzó a sufrir unos cambios y antes de que se diera cuenta, Matt tenía enfrente de él al dragón de anoche. Incapaz de creer lo que veía, se puso de pie e inconscientemente retrocedió al ver a ambas criaturas pelear.
Ver como su suposición había resultado ser acertada y lo que Dai había dicho hizo que su agotada mente pensara en Tk. Por eso, aprovechando la distracción se dirigió hacia su cuarto lentamente y al llegar lo hizo justamente a tiempo para ver como nuevamente el corazón de su hermano se detenía, solo que en esta ocasión no había nadie para ayudarlo.
Incapaz de moverse más, simplemente se dejó caer en el suelo. No entendía lo que sucedía, lo único que quería era cumplir su promesa de arreglar las cosas con Dai y Tara para no causar más preocupaciones a Tk pero todo lo que estaba sucediendo parecía ir en contra de ello.
Los ruidos provocados por la pelea se escuchaban cada vez más cercanos, sin embargo eso ya no importaba. Haciendo un último esfuerzo se acerco a la cama donde estaba Tk sacando de su bolsillo el regalo de reconciliación que le había dado.
Apretando con fuerza el objeto azulado abrazó el cuerpo inerte de su hermano mientras lloraba pidiéndole que despertara. Estaba dispuesto a dar su vida de ser necesario para lograrlo y fue en ese momento que el objeto en su mano comenzó a brillar intensamente para luego quebrarse en mil pedazos. Pero Matt ya no estaba despierto para verlo.
…
Yolei abrió los ojos para verse en medio de un campo de flores. Los recuerdos de los últimos acontecimientos resultaban algo confusos y por más que intentara relacionarlos con su presencia en ese lugar simplemente no podía.
– qué bueno que hayas despertado. Temí que el susto hubiera sido demasiado fuerte para ti.
La voz era de una mujer y al darse la vuelta vio a un gran dragón de ojos lilas, incluso más grande que el que los había ayudado antes, pero por alguna razón le resultaba familiar.
– eso es porque es mi hijo mayor.
Al darse cuenta de que había leído su mente, Yolei no pudo evitar retroceder un poco asustada. Todo se volvía cada vez más confuso y empezaba a preocuparse por la suerte de sus amigos
– me gustaría decir que no tienes nada que temer, pero estaría mintiéndote. – dijo el dragón con severidad – Tu digimon compañero ha caído en manos de K15 y pronto le seguirán todos lo que se encuentren en su camino.
– ¿Quién eres tú? – preguntó algo desconfiada y colocándose de pie. – ¿Qué es este lugar?
– no puedo decirte mi nombre verdadero – respondió el dragón mientras cambiaba a su apariencia a la de una mujer de largo cabello negro – pero nuestro enemigo en común me conoce como X02 y estamos en la montaña Karhen. Yo soy uno de sus guardianes y quien me otorga la capacidad de leer tu mente. Por eso se que eso no es que quieres saber de mi.
– ¿Qué le pasó a Halsemon? – preguntó Yolei cruzándose los brazos sintiéndose algo intimidada por la presencia de la mujer. Había algo oscuro en ella que simplemente le provocaban escalofríos.
– nuestro oponente es muy organizado. En el estrado más alto esta el gran jefe del cual no sabemos nada, luego están un grupo de sus más fieles sirviendo que tienen pequeños grupos a su cargo – comenzó X02 a explicar – esos grupos se dividen en los K quienes se han unido a voluntad a ellos, seres de maldad mas allá de la puedas imaginar, y los J quienes se han sido manipulados para obedecerlos. Para que me entiendas mejor, el nombre clave del emperador de los digimon era J05 mientras quien tiene a tu digimon es K15, un ser que está compuesto por una baba que se alimenta de las energías negativas para luego transformar a los seres que la toquen en sus sirvientes.
– ¿le hizo algo a Halsemon? – preguntó temerosa Yolei y al ver como movió la cabeza de manera afirmativa agregó – ¿Qué debo hacer para recuperarlo?
– Deben eliminar a K15. Es la única forma.
Esa idea no le agradó a Yolei. Podía tratarse de un enemigo, pero no creía que ese fuera el único camino. X02 entendía su posición y no pensaba obligarla a hacer algo cuando sabía que había otro método, por más imposible que sea en esos momentos de realizar.
"Tk tiene el mismo poder de su padre. Sus cristales lograrían cambiar a K15 a lo que fue antes de caer en el mar de la oscuridad, sin embargo su salud en estos momentos es más importante que un ser que se rindió ante sus problemas"
Pensó decidida a decirle el motivo por el cual la había rescatado.
– los X, guardianes de Karhen, somos sus directos enemigos. – dijo X02 decidida – yo soy la segunda al mando y por eso me designaron como X02. A mi hijo le pudieron X03 y a mi hija X04, pero tengo otro hijo del cual ellos comienzan a sospechar su existencia y es por ello que te he traído aquí.
– ¿A qué se refiere? – preguntó Yolei todavía molesta por todo lo que sucedía.
– Tienes lo que denominamos un alma sellada – respondió tranquilamente mirándola a los ojos – aunque K15 te cubriera con su baba sería incapaz de cambiar tu esencia y si hijo menor toma ese poder nuestra victoria sería casi segura. Por esa razón no te dejare salir de este lugar.
– ¡¿me piensas tomar como prisionera?!
Gritó Yolei y al no recibir respuesta supo que su suposición era acertada. Sin embargo, la energía que emanaba de ella y la forma tan fría con que se había referido a decirle que debían de eliminar a K15 le hacían dudar que ella pudiera ser considerada una aliada.
