¿Hola?
Capitulo 11: el alma en un cristal II
Tk sintió como su cuerpo era aprisionado por algo y lentamente fue abriendo los ojos para ver de quien se trataba, al hacerlo se dio cuenta de que era Matt por lo que trató de despertarlo sin éxito. Una creciente preocupación comenzó a invadirlo al darse cuenta de lo superficial que era su respiración y fue entonces cuando sin pensar en ello gritó con todas sus fuerzas sorprendiéndose al escuchar después de tanto tiempo su voz.
Podía escuchar, podía hablar y la presión en su pecho se había ido. Instintivamente se llevó la mano a la garganta mientras lagrimas comenzaba a mojar la sabana al ser consciente de lo que había pasado.
La inconsciencia de Matt junto con los fragmentos de cristal que estaban esparcidos por la cama le dejaban en claro lo tonto que había sido darle ese regalo a su hermano. Era su culpa lo que había sucedido, era su culpa y de nadie más.
– Debí suponer que algo como esto iba a suceder tarde o temprano.
Habían sido tantos los deseos de Matt para que se recuperara que sin darse cuenta había usado el poder oculto del cristal del alma que le había regalado sanando por completo sus heridas pero a cambio su mente quedaría atrapada en su cuerpo. El único ser que conocía que podía hacerlo despertar era su padre bilógico quien se encontraba en esos momentos secuestrado por un enemigo al cual no podían vencer, al menos no con su poder actual.
Fue solo hasta ese instante que se dio cuenta de la batalla que se estaba librando. Podía escuchar el sonido de las paredes al romperse y los gritos de las personas que desesperadamente trataban de escapar por no pensar en aquellas que debido a su mala salud no podrían hacerlo. Fueran quienes fueran los que estaban peleando eran unos desconsiderados que no pensaban en cómo sus acciones afectaban al resto del mundo.
Empujando poco a poco a su hermano logró salir de la cama y una vez que puso los pies en el suelo su cuerpo ya había cambiando, listo para evitar que una tragedia sucediera.
…
Todo parecía indicar que nunca la tendrían fácil. Uno a uno los problemas se iban sumando y estos se volvían imposibles de lidiar. Lo peor de todo era saber que lo más grave todavía no había llegado y ya podían considerarse derrotados.
Esos eran los pensamientos de Davis mientras veía lo que esa criatura de baba le había hecho a Halsemon. Por más que lo intentara no podía dejar a un lado esos pensamientos pesimistas o pensar en una forma de escapar, se encontraba completamente agotado tanto física como mentalmente y los gritos de miedo solo lo hacían caer aun mas en sus desesperación. Lo único que tenía en esos momentos era su determinación a proteger a sus compañeras, incluso si le tocara pelear usando una roca, no dejaría que esos seres siguieran causando sufrimiento.
– En verdad me gusta el resultado – dijo K15 ganándose la atención de Davis. – Ahora solo debemos probar que tan fuerte te has vuelto. ¿Me pregunto cuál sería la mejor manera?
Diciendo eso último K15 dirigió su vista a donde se encontraban sus prisioneros. Realmente no los necesitaba ilesos, incluso le serian mas útiles si reducía el numero súbitamente a la mitad mientras llenaba de verdadero terror a las supervivientes. El único digimon que tenían no estaba en condiciones de enfrentarse en una batalla y el niño, si bien no podía deshacerse de él, podría causarle algún daño para que Veemon se sintiera culpable y de esa manera crear a otro sirviente. La sola idea le producía una gran satisfacción y agitando su brazo derecho dio la orden a Halsemon de atacar.
El digimon ferozmente se lanzó contra los barrotes haciendo que estos se aboyaran. Ante el súbito ataque todos en la celda se trataron de esconder en el fondo de esta siendo Davis quien trataba inútilmente de crear algo de protección quedando al frente del grupo observando fijamente lo que quedaba de Halsemon.
El cuerpo del digimon estaba completamente cubierto de una baba verde dejando solo al descubierto un par de ojos rojos y de su boca salía un gruñido que era capaz de helar la sangre de cualquiera. Halsemon empujaba los barrotes una y otra vez hasta que finalmente logró sacarlos de su puesto eliminando lo único que se interponía entre él y su objetivo.
Los gritos de las chicas se hicieron más fuertes y tomando una roca como arma Davis se preparó para pelear. Se encontraban solo a escasos centímetros uno del otro cuando Halsemon se detuvo al sentir algo impactar contra su cuerpo haciendo que volteará su rostro y viera a Digmon listo para lanzar el siguiente ataque.
Ante el giro en los acontecimientos K15 no podía sentirse más emocionado, ahora su creación podría mostrar mejor sus poderes y como solo necesitaban a uno de esos niños estaba seguro que al eliminarlo despertaría un sentimiento de odio en el digimon recién llegado que sin duda lo haría una de sus más grandes creaciones, tendría en un solo día tres sirvientes nuevos de alto nivel. Por esa razón se sentó en una piedra cercana indicándole a Halsemon el cambio de planes e iniciándose el combate.
Aprovechando la distracción, Davis les pidió a sus compañeras que salieran de la cueva esperando encontrar cerca alguna forma de devolverlas al mundo real. Una vez que todas salieron y cuando se disponía a ir con ellas fue que lo vio, un digiegg de color azul del cual no podía apartar la mirada sumergiéndolo en un pequeño trance del cual solo despertó al sentir temblar la tierra provocando que cayera tocando el digiegg el cual comenzó a brillar.
Para cuando la luz desapareció, escuchó lo que parecía algo pesado tratando de levarse detrás de él y al darse la vuelta vio la nueva digievolución de Veemon. Todavía se encontraba débil por el veneno, pero su mirada demostraba determinación de detener al causante de todo. Raidramon se encontraba listo para pelear.
….
Yolei caminaba de un lado a otro por el inmenso campo de flores sin poder encontrarle el fin. Había decidido intentar escapar al ver a X02 caer dormida en lo que a su parecer era un descuido, aunque ahora entendía que no tenía que preocuparse por si intentara escapar ya que sencillamente no podía hacerlo. Era una situación desesperante y se encontraba muy preocupa por Halsemon hasta el punto que sencillamente ya no lo soporto mas y decidió confrontar a su captora, pero cuando estaba a punto de decirle algo esta se despertó agresivamente para irse volando del lugar.
Al verse sola no pudo evitar soltar un grito. Se le habían acabado las ideas y estaba segura de que amigos la estaban necesitando. Fue en ese momento que lo vio, una montaña escarpada que hasta entonces había estado oculta por la neblina y que al elevar su vuelo X02 había dejado al descubierto. No se encontraba a una gran distancia y desde donde estaba podía ver con claridad una cascada multicolor, ese lugar era su única oportunidad para escapar y con esta nueva determinación fue caminando decidida a no detenerse hasta haber regresado con sus amigos.
