Capitulo 12: Escape y rescate I

Dai se encontraba peleando contra la araña cuando notó algo distinto en el ambiente. Empujando con todas las fuerzas logró separarse de su rival y al darse la vuelta vio a Tk con un cristal en su mano el cual no tardó en arrojar al centro de la araña haciendo que se detuviera. Un ataque rápido, silencioso y efectivo que nunca antes le había visto usar.

– Solo estará inmóvil unos segundos más – dijo Tk de una manera tan tranquila que no podía ser normal

Sin necesidad de más explicaciones, Dai se acercó a la criatura inmóvil y con sus garras terminó con la batalla. Fue solo hasta ese momento que se dio cuenta de que era lo que estaba sucediendo con su hermano.

– ¿usó el cristal para curarte? – Preguntó y al no tener respuesta se dio cuenta de que su afirmación era cierta por lo que dando un largo suspiro añadió – En ese caso tenemos un motivo más para acelerar la marcha. Por mucho que deteste a ese humano, si por su culpa estas triste lo único que puedo hacer es ayudarte a salvarlo.

– ¿Dónde está Tara? – Dijo Tk al darse cuenta de lo extraño que resultaba no verla cuando era siempre la primera en aparecer.

– No lo sé, se molestó conmigo y no quiere hablarme.

Mientras decía eso Dai fue recuperando su forma humana y comenzó a evaluar con la vista los daños producidos durante la pelea. Muchas personas resultaron heridas y alas enteras necesitaban de una urgente recuperación, pero sus intentos porque no hubiera muertes pareció haber resultado.

Por su parte Tk no dejaba de mirar el suelo sin estar seguro de cuál sería su siguiente movimiento. También estaba muy preocupado por sus amigos y fue entonces que escuchó un grito. Mirando de un lado a otro no lograba encontrar la fuente además de que Dai parecía no haberlo escuchado, pero cuando estaba a punto de creer que lo había soñado lo escuchó nuevamente dándose cuenta de que le resultaba familiar.

– Buscare a Tara antes de que haga una locura. Si se atrevieron a hacer algo tan arriesgado como esto debemos reunirnos para pensar en un plan.

Apenas escuchando lo que Dai le había dicho, Tk siguió tratando de encontrar la fuente del grito. Cerró los ojos concentrándose todo lo que podía hasta que finalmente pudo escuchar con claridad el grito y renunciando a sus alas fue hasta quien gritaba.

Era un movimiento arriesgado, no podría volver a transformarse de esa manera por las próximas setenta y dos horas dejándolo completamente indefenso ante cualquier eventual ataque pero era al mismo tiempo le permitía ir hasta cualquier lugar entre todas las dimensiones conocidas siempre y cuando tuviera algo para guiarse.

– ¡Quiero salir de aquí!

El grito en esta ocasión era bastante claro y buscando con la mirada no demoró en encontrar a Yolei. No reconocía el lugar donde estaban, todo lo que podía observar era un inmenso campo de flores y a la chica que se encontraba pateando un lago de agua multicolor sin darse cuenta de que tenía compañía.

– ¿Cómo llegaste aquí? – le preguntó sobresaltándola y haciendo que cayera al agua. Acercándose a ella para ayudarla a salir se dio cuenta de que algo no encajaba – ¿Dónde están todos?

Incapaz de responder por verlo hablando Yolei solo atinó a levantarse torpemente antes de recuperar la compostura. Poniendo en orden sus prioridades le contó lo sucedido logrando que Tk frunciera en el ceño sin entender lo que su madre biológica planeaba, sabía que ella estaba desesperada y sentía una gran presión sobre su persona pero secuestrando a Yolei de esa forma no lograría nada.

– Debemos darnos prisa e ir al digimundo – dijo Yolei sacándolo de sus pensamientos – Si pudiste llegar hasta aquí deberías ser capaz de volver ¿no?

– En realidad… – Titubeo Tk con una risa nerviosa sin saber por dónde empezar a explicar – no puedo. No estoy seguro de cómo llegué en primer lugar.

…..


Entre menores personas intervinieran era mejor para sus planes y al ver como había logrado impedir que Kari esparciera la noticia del ataque hizo realmente feliz a Tara. Los pocos que se habían llegado a enterar estaban en el digimundo o les había logrado borrar el recuerdo, pero eso último era algo que superaba sus fuerzas.

– ¿segura que está bien? – preguntó Kari dudosa de la situación mientras estaba sobre Nefertimon dirigiéndose al último lugar donde tuvieron noticias de sus compañeros – Si fuéramos mas tendríamos más probabilidades de pelear además de que ahora no puedes ayudarnos.

– Estoy segura – Respondió Tara quien se encontraba sentada detrás de Kari, sin sus alas necesitaba del digimon para poder desplazarse rápidamente – De esta forma ni Dai ni el enemigo podrán rastrearme y tengo una ligera sospecha de quien es el que está detrás de esto. Si fuéramos mas solamente agrandaríamos el numero de víctimas y….

Tara no pudo seguir hablando al ver la escena que se les presentaba. Su suposición había sido la correcta y K15 era el cerebro tras ese plan, o eso era lo que creía. Sin embargo la situación era más angustiante de lo que pensó al ver a Digmon y Raidramon teniendo dificultades para contener el poder de un digimon poseído bajo el poder de esa baba verdosa, si tuviera sus poderes podría tocar su melodía calmándolo un poco permitiéndole a los otros detenerlo.

"No es momento de lamentarse" Pensó agitando la cabeza de un lado a otro "Ahora todo lo que pudo hacer es ver si Tk no se equivocó al elegirla a ella como una de las almas que necesitamos para nuestro plan. Esta prueba decidirá ellas tienes el poder necesario"


El tiempo había llegado, el momento de su renacimiento era ahora. Todas las fichas estaban en sus respectivas posiciones y con una sonrisa en su rostro X01 vio como su cuerpo se iba desvaneciendo. Pronto estaría con su amada a un paso más cerca de conseguir sus objetivos.