Capitulo 13: Escape y rescate II
Tres contra uno, cualquiera pensaría que tenían la ventaja al ser más numerosos pero lo cierto era que cada uno de sus ataques eran bloqueados con facilidad y el ver como poco a poco los Bakemon comenzaban a formaban un círculo alrededor de ellos solo aumentaba la presión que sentían. Sin mencionar que su más notorio enemigo todavía no había realizado ningún movimiento.
Digmon, Raidramon y Nefertimon luchaban con todas sus fuerzas para detener los furiosos ataques de lo que ahora era Halsemon. Sus esfuerzos parecían en vano y sus energías poco a poco se iban agotando, necesitaban de un plan.
Tara se limitaba a observar mientras trataba de calmar a sus compañeras de clase que histéricas se abrazaban entre ellas tratando de ignorar los ruidos de la batalla, ella misma comenzaba a desesperarse al ver como la situación se estaba dando llegando a la conclusión de que perder sus alas no había sido tan buena idea.
"Se dejó llevar por sus emociones. Estar tanto tiempo con los humanos y tener tan poco manejo de sus habilidades hizo que no supiera escuchar a su instinto. Necesitamos a alguien con un alma sellada y parece que Kari no lo es, de lo contrario K15 no estaría tan calmado viendo todo sentado desde esa roca"
Pensó jalándose unos mechones de cabello nerviosamente y dejando de ver a los digimon para ver a los otros humanos que no dejaban de gritar en inútiles intentos de ayudar a sus compañeros. Ver como los esfuerzos de toda una generación de su familia eran desperdiciados de esa manera sin duda era desesperante.
"Al menos debí esperar a que Dai supiera mi posición. Ahora no puedo pedirle ayuda"
Respirando tratando de calmarse trató de usar sus poderes, sabía que era inútil pero una parte de ella esperaba poder escuchar sus corazones y ver a quienes tenía que influenciar para poder efectuar la sincronización.
"¡Esto es sencillamente genial!" Pensó Tara al borde de caer en la misma histeria que las otras chicas "Ella tiene miedo y ellos dos no tienen idea de cómo usarlo… por no mencionar que sus ritmos son completamente desiguales, es imposible que logren la sincronización"
– Este es nuestro fin – Dijo completamente convencida de su derrota – No podremos ganar
– No podemos rendirnos sin intentarlo…
Le escuchó decir a Davis sin embargo no prefirió ignorarlo. Su hermano mayor siempre le decía que confiaba demasiado en los humanos, que cometía el mismo error que sus ancestros al darles un valor que no poseía y los riesgos que cometía por ellos eran sin sentido, antes siempre defendía su posición afirmando que menospreciar a cualquier ser de esa manera era el verdadero error pero en esos momentos el haber depositado todas sus esperanzas de recuperar su familia, además de detener a aquellos seres del mal, en ese grupo de simples niños comenzaba a verse como una tontería.
"Pero que sentimientos más exquisitos estoy probando"
Fueron los pensamientos de K15 dirigiendo su mirada a la rubia, su olor era inconfundible, sabía que era una de las X y si no le había prestando atención antes era al no sentir la energía que siempre la rodeaba, no le veía gracia alguna a derrotar a una niña indefensa. Pero ahora que podía saborear la oscuridad que comenzaba a sentirse sobre su corazón aderezado del miedo de ese grupo de niñas eran una tentación demasiado grande para él. Las tendría bajo su control, aumentaría el número de sus esclavos y al estar entre ellos uno de los guardianes sin duda valía la pena desobedecer la única restricción que le habían dado.
Lentamente comenzó a dejar correr su baba logrando camuflarla con la arena y dirigiéndola hasta donde el grupo se encontraba. Sus ojos nunca se apartaban de la pelea de los digimon así como de sus Bakemon los cuales solo esperaban la orden para atacar, cualquiera que lo viera no notaria el nuevo giro en sus planes.
"No es como si me mantuviera en el mismo por mucho tiempo para empezar, esa impredecibilidad es lo que me hace fuerte"
…
Su suerte parecía no querer mejorar. Con la llegada de Tk había creído que todo comenzaría a solucionarse, pero el hecho de que este no tuviera idea de que hacer solo hacía que Yolei se deprimiera más.
Sentaba al borde del lago de agua multicolor observaba desinteresadamente su reflejo tratando de calmarse y pensar en un plan de acción, a su lado el rubio parecía hacer lo mismo y estaba a punto de darse por vencida cuando escuchó un murmullo. Alzando a su mirada vio que se trataba de Tk quien hablaba, sin embargo su voz era demasiado baja como para entender lo que decía.
– El agua de la verdad que refleja la voluntad de los corazones solo se encuentra en la montaña oculta, aquella que solo se deja ver ante las almas de gran poder.
Esas palabras la desconcertaron, no lograba entender el porqué repentinamente decía eso y mucho menos como era que lo sabía. Intentó pedirle que se explicara siendo simplemente ignorada, Tk se había arrodillado para observar mejor la superficie del agua como si de ella se desprendiera algo que ameritaba esa atención y llena en parte por la curiosidad se asomó para ver qué era eso que observaba tan fijamente
– Si este cae en sus aguas – Siguió hablando Tk, aunque esta vez mirándole los ojos a Yolei – se convertirá en una extensión de su alma. sus colores pasaran a ser los suyos, esa es la marca por su hay dudas.
– ¿De que estas hablando? – Preguntó finalmente Yolei – Llevas un rato murmurando esas cosas sin sentido
– ¿Cuáles son los colores de este lago? – Dijo Tk seriamente y tomando un poco del agua para hacer énfasis en ese detalle – Antes eran de todos los colores, pero ahora solamente es verde y rojo. El rojo que veo aquí solamente lo he visto cuando usaste tu digiegg ¿Entiendes lo que te digo?
– Sinceramente no – Fue la respuesta de Yolei que miraba fijamente el agua hasta que sintió que era empujada haciendo que perdiera el equilibrio y cayera al lago. Arrodillada y notoriamente molesta dirigió su mirada a Tk para reclamarle – ¿Por qué hiciste esto?
– Perdón, pero no tenemos tiempo – Había algo en su tono de voz, apremiante y segura, que detuvo cualquier otra protesta por parte de la chica – ¿Les han explicado cual es la función de los digivice? ¿de sus digieggs?
Al no obtener respuesta inmediata sus dudas fueron contestadas. Dando un suspiro se limitó a decir lo que en ese momento necesitaba saber, aunque siendo sincero consigo mismo era casi todo lo que sabía.
– la explicación es larga, pero puede resumirse que esos dos objetos que recibiste para entrar al digimundo son una extensión de tus emociones que son usadas por los digimon como energía para sus digievoluciones – Dijo al tiempo que se colocaba a su lado en el lago – En otras palabras, puedes referirte a ellos como una extensión del alma ¿Ves lo que estoy tratando de decirte?
Yolei en ese momento entendió y dando un asentimiento de cabeza se levantó para mirar fijamente el lago antes de cerrar los ojos. La idea, aunque parecía tener sentido, seguía siendo descabellada y mientras escuchaba esa explicación se dio cuenta de que Tk no estaba muy del todo seguro de lo último que dijo, pero no tenían nada que perder.
Concentrándose murmuró las palabras que muchas veces antes había pronunciado aunque nunca con tanta firmeza como en esa ocasión. Lentamente abrió los ojos al tiempo que la superficie del lago comenzaba a brillar envolviendo los cuerpos de ambos en una sensación familiar que le produjo una leve sonrisa. Había logrado abrir un portal al digimundo.
…..
Confusión, tristeza e ira. Eso era todo lo que Halsemon sentía mientras atacaba con todas sus fuerzas las figuras borrosas que se le acercaban. Le costaba asimilar que en verdad hubiera perdido a Yolei y el único consuelo que conseguía lo obtenía atacando sin reparo alguno a los seres que se le acercaban. No entendía la situación y su dolor era tan grande que no le importaba.
Le era extraño no sentir el cansancio tras tan dura batalla y hubiera seguido atacando a sus tres oponentes de no ser por una voz llamándole. Al principio lejana, pero poco a poco los gritos fueron haciéndose más fuertes e inconfundibles despejando su nublada mente.
Aturdido, no intentó detener uno de los ataques que recibía haciendo que perdiera el control y rodara varios metros. Cuando trató de levantarse solamente para escuchar con más claridad los gritos llamándole, a pesar de ver solamente sombras, el escuchar como esa voz gritaba cuando aparentemente trataban de retenerla y otros gritos cuando logró pasar tras ellos le permitieron entender el montón de manchas que veía.
– ¡Halsemon! ¡No sigas peleando!
El gritó finalmente fue lo suficientemente nítido como para reconocerlo y al hacerlo fue como si una neblina fuera quitada de su mente. Cerrando los ojos se recostó a Yolei que le abrazaba pidiéndole que dejara de pelear, quizás si los hubiera mantenido abiertos se habría dado cuenta de cómo la baba que anteriormente cubría su cuerpo comenzaba a desaparecer.
