Capitulo 14: Preludio de la verdad.

Finalmente libre de las fuerzas que lo controlaban el cuerpo de Halsemon fue comenzando a sucumbir ante el cansancio haciendo que volviera a ser Hawkmon quien no demoró en devolver el abrazo a Yolei en verdad feliz de verla para luego soltarla listo para ayudar. La situación parecía mejorar, pero el problema estaba lejos de terminar, los digimon fantasmas observaron a su líder quien con una sonrisa les dio el permiso de atacar.

Al verlos acercarse Raidramon, Digmon y Nefertimon se pusieron en guardia, sin embargo antes de que pudieran atacar unos gritos a sus espaldas llamaron la atención. Las chicas secuestradas estaban siendo absorbidas por la misteriosa baba verde y de no ser por el empujón de Tk el resto hubiera tenido la misma suerte.

La baba cubrió por completo a las chicas fusionándolas en una gran masa babosa con veinte tentáculos los cuales usó para golpear al trío de digimon haciéndoles perder su digievolución ante la mirada perpleja de todo a excepción de K15

"Inesperado" Pensó K15 con una gran sonrisa "Los digimon desde hace mucho usan a los humanos para romper sus reglas y digievolucionar cada vez que quieren. Si se usa una fuerza igual pero contraria como son los sentimientos de desesperación de esas niñas se crean el efecto contrario. Mis superiores sin duda les agradaría saber esto"

Tras un rápido balance de la situación K15 decidió abandonar el lugar para informar sobre su reciente descubrimiento. No le causaba mucha gracia el perderse de aquel espectáculo, pero sin duda recibiría una recompensa por lo que sabía que haría que la perdida valiera la pena.

Mientras tanto, los Bakemon iban reduciendo el círculo alrededor de sus prisioneros al tiempo que la masa babosa perseguía con sus tentáculos a los cuatro digimon intentando apresarlos sin éxito. Tara llevaba su mirada desde los digimon a los humanos y fue en ese momento que se dio cuenta de la ropa empapa de Tk y Yolei

– ¿Esa es el agua arco iris? – Preguntó a los dos chicos mojados – ¿Dónde estaban?

Pero no obtuvo respuesta ante la lluvia de ataques por parte de los Bakemon que decidieron dejar a la criatura de baba los digimon y comenzaron en su lugar a tratar de capturarlos. Su gritó sin embargó no pasó desapercibido, Tk se miró la ropa húmeda tratando de recordar la otra advertencia que le hicieron sobre esa agua. Tenía la sensación de que sus problemas se solucionarían si recordara que era lo otro que hacía y estaba tan concentrado en ello que no se dio cuenta del Bakemon que se le colocó enfrente seguido de otro detrás logrando aprisionarlo.

Los digimon parecían estar a punto de atacarlos cuando una luz los hizo retroceder permitiéndole a Tk escapar. La luz había provenido del digivice de Kari que usándolo trataba de mantener la distancia entre ella y los digimon, tras confirmar que su idea funcionaba Davis y Cody siguieron su ejemplo. Yolei estaba a punto de unírseles pero al no poder hallar su digivice desistió de la idea.

Escudados por el brillo de los tres digivice se reunieron, espalda con espalda, para tratar de pensar en una solución para su problema. Yolei había perdido su digivice aunque no recordaba ni el cómo ni el cuándo, Tara no poseía sus poderes al igual que Tk quien adicionalmente no sabía dónde estaba Patamon y los tres chicos restantes se habían dado cuenta de que tras ese golpe sus digimon se encontraban incapacitados de alguna forma de volver a digievolucionar.

Fue en ese entonces que Tk y Yolei recordaron la pregunta de Tara. Al verse las ropas mojadas la chica decidió intentar usarla al igual como hubiera usando su digivice, pero por más que se encontraba no lograba que pasara nada y al verlo Tk se preguntaba cual era la diferencia.

"No lo desea con la suficiente intensidad"

Fue la conclusión a la que llego. Se encontraban a escasos segundos de un desastre, los Bakemon poco a poco parecían acostumbrarse a la luz de los digivice permitiéndoles acercarse cada vez más mientras que finalmente la cosa babosa había sido capaz de atrapar a los digimon y comenzó a absorberles su energía.

Tara en ese momento sintió algo fuera de lugar y al dirigir su mirada discretamente a su hermano se dio cuenta de que su ropa ahora se encontraba seca mientras parecía estar profundamente concentrado en algo. Estaba a punto de decir algo al respecto cuando se acordó de la chica que también había llegado empapada y al verla se dio cuenta de que todavía lo estaba.

– Unas últimas palabras – Dijo uno de los Bakemon cuando se dio cuenta de que ya no les afectaba la luz de los digivice.

– Perderán y serán liberados.

Al oír hablar a Tk todos se quedaron impactados, unos por no saber que había recuperado su capacidad para hacerlo y otros por la seguridad con la cual habló. Los Bakemon se detuvieron un momento al ver el extraño brillo que tenía en sus ojos para luego simplemente concluir que se trataba de una distracción, pero cuando finalmente se decidieron a reiniciar su ataque un bastón se interpuso en su camino.

La gran criatura babosa se dio cuenta de la presencia del recién llegado y dejando a los agotados digimon para comenzar a buscar el lugar donde se encendía el atacante. Su intentó resultó fallido porque en el mismo instante que se dio la vuelva su cuerpo fue atravesado por un rayo de luz destruyendo por completo la baba y dejando a las inconscientes niñas en el suelo.

Confundidos, los Bakemon decidieron ignorar a los humanos para tratar de localizar a su atacante. Situación que fue aprovechada por los niños elegidos para reunirse con sus respectivos digimon, la única excepción fue Tk que se quedó con Tara atrás mirando un punto indeterminado en el cielo.

– Todos los niños elegidos…– Dijo Tk seriamente a su hermana cuando finalmente reconoció una silueta oculta en una de las pocas nubes que habían en el cielo – … por el simple hecho de serlo poseen almas selladas.

– Eso no tiene sentido – Objetó Tara mirando lo sospechosamente baja que era aquella nube

– No lo es – Respondió Tk desviando su mirada al grupo de niñas inconscientes – Piénsalo, ¿Por qué otro motivo serian elegidos?

Mientras hablaban uno a unos los Bakemon fueron cayendo al suelo por el impacto con el rayo hasta que finalmente no quedó ninguno en el aire. Fue en ese momento que fueron recuperando su normal color blanco ante la mirada escéptica de Tara que no sabía qué era lo que sucedía.

"Ese es el bastón de Angemon ¿Dónde está?"

Pensó Gatomon viendo el objeto que anteriormente detuvo a los Bakemon, no pudo evitar pensar que ese digimon sabia más de lo que aparentaba.

…..


Dai observaba en sus manos el digiegg de la pureza que hacía poco despertó de su largo sueño mientras que en el suelo mantenía el de la bondad que recientemente robó. El de la esperanza seguía teniendo un paradero desconocido y el único que quedaba sin estar en manos de un humano se trataba del aun durmiente digiegg de la sinceridad.

Dando un suspiro decidió esperar a que despertara y una vez que lo tuviera planearía como robar los dos que le faltaban para su plan. Sus hermanos estarían en desacuerdo y sus desaparecidos padres tampoco creía que estuvieran contentos con su decisión, pero el repudio de su familia era un pequeño precio a pagar por su libertad.