Si todo sale como tengo planeado a esta historia le quedan de tres a cuatro capítulos por lo que para el próximo fin de semana ya debería de estar terminada.


Capitulo 19: Determinación fatal.

El número de ataques había aumentado tan drásticamente que prácticamente no existía una sola ciudad que no estuviera involucrada. Los seres humanos se defendían como podían, mientras los grandes ejércitos iban a atacar los grupos más grandes, aquellos que no podían luchar se ocultaban al tiempo que pequeños grupos se formaban para defenderse.

Tras tres días de continua batalla la cantidad de destrucción, heridos y muertes resultaba inimaginable. Fue durante el segundo día que los niveles de preocupación incrementaron al colapsar todos las redes eléctricas en un apagón mundial. A oscuras y con temor a que en medio de la noche una de esa misteriosas criaturas apareciera a atacarlos, a eso se había resumidos sus vidas.

En todos estos grupos había al menos un niño elegido, en algunas partes del mundo tomando el liderazgo mientras que en otros eran como consejeros. Algunos confesaron su relación con el digimundo revelando los detalles necesarios para quienes los rodeaban confieran en sus palabras, otros utilizaban su edad y habilidades de persuasión para obtener lo mismo mientras que otro tanto se valían en la confianza que ya poseían de las personas a su alrededor para utilizar el poder grupal para dar a conocer su opinión, mostrándose o no como quienes tuvieron la idea original, y finalmente estaba el grupo que reconocía en sus acompañantes a personas con incluso mejor noción de la situación que ellos mismos.

Las dispuestas internas nunca faltaban, pero eso no era la importante en esa situación porque una cosa que tenían en común esos grupos era la seguridad de que lograrían volver la situación a la normalidad. Confiaban en que lo lograrían y si uno de ellos caía estaba otro dispuesto a ayudarlo a levantarse, peleaban sin dejarse llevar por sus temores o hiendo en contra de las reglas que se habían impuesto, protegiendo siempre a los que no podían y sin dejarse llevar por sus emociones negativas.

Fue solo cuando las luces del norte comenzaron a expandirse hasta cubrir por completo el cielo del planeta que la batalla terminó. Las misteriosas criaturas desaparecieron tan rápidamente como habían aparecido llenándolos de una extraña mezcla de miedo y alegría.

Solo X01, que había ido a refugiarse en ese lugar tras su escape, se dio cuenta de que contrario a lo que pensaban eran ellos lo que habían perdido y ahora que el agua arco iris había despertado no existía vuelta atrás, el verdadero final había empezado.

...


– Perfecto, sencillamente perfecto. Haz hecho un muy buen trabajo en la Tierra, Akaime. Finalmente el secreto de Karhen, el agua arco iris, que esos guardianes nos habían prohibido obtener desde su aparición... finalmente será nuestra.

Al escuchar esa alabanza la figura humanoide de ojos rojos sonrió con arrogancia a los dos encapuchados a su lado, rivales que compartían su misión y posición.

– Aunque... – Continuó el líder de esa organización, el único sobreviviente de los originales guardianes desertores – Aoimoku también hizo un excelente trabajo dándonos, tras X01, el prisionero mas valioso que hemos teniendo y que nos permite la libertad de movimiento que ahora poseemos.

La figura a la derecha de Akaime sonrió, se trataba de una mujer peluda con grandes alas de murciélago cuyo único ojo era de color azul dándole así su nombre. La última figura perfectamente podría confundirse con un hombre lobo de tres amarillentos ojos que se mostraba indiferente a pesar de no haber hecho algo tan notable como sus acompañantes, se trataba de Kiirome.

Los tres seres encapuchados eran los subordinados directos de Kakuda, un ser cuyo cuerpo era completamente de humo y se había ganado su gran longevidad al devorar las almas de otros seres vivientes. Kakuda también era el responsable de la información que poseían y sus poderes, aunque en ocasiones parecía quedarse cortos contra las nuevas generaciones capaces de cambiar su apariencia para mimetizarse con su entorno y cuyas habilidades evolucionaron hasta volvérsele desconocidas.

– Preparen todo, daremos el ultimo paso antes del anochecer – Anunció Kakuda abandonando su capucha dejando al descubierto su figura de humo verde y acercándose a Matt que se encontraba en una pequeña jaula al otro lado de la oscura y desolada habitación – Tu hermano preferiría entregarse a que te hiciéramos algo... y eso es con lo que contamos.

...


Durante tres días permanecieron en esa cueva, daba igual a que parte del digimundo fueran porque no poseían forma de seguir y cuando se cargaba la responsabilidad de cuidar un grupo de chicas indefensas un lugar donde solo se podía atacar desde una sola dirección resultaba la mejor opción. En ellos todavía pensaba las palabras de Dai junto con su misteriosa muerte a manos del mismo ser que los había salvado originalmente, suposiciones del porque sobraban que iban desde que era el mismo enemigo quien los rescató la primera vez hasta la idea de que quizás alguien no estuvo contento con la información que compartió.

Se trataba de demasiada información para asimilar y sumado a la impotencia de no tener ninguna posibilidad de ayudar o traspasar la información que poseían justo cuando la vida tal como la conocían estaba a punto de terminar les hacia desear hacer algo al tiempo que los inmovilizaba. Absortos como estaban por la situación fue Kari la primera en darse cuenta de la nueva desaparición de Tk y Patamon, pero en lugar de decirle a los otros se limitó a hacerle una seña a Gatomon saliendo ambas de la cueva a buscarlo.

No les costó mucho encontrarlo y para cuando lo hicieron fue él el primero en hablar.

– ¿Lo notaste? – Preguntó Tk sin mirarla y al no obtener respuesta prosiguió – Tener un digiegg y un emblema simultáneamente cuando se supone que en primer lugar es difícil obtenerlos. ¿Qué harías tú si estuvieras del lado interesado?

– Entiendo – Dijo Kari sin querer decirlo en voz alta pero siendo consiente de que ellos dos podían ser blancos muy deseados para ellos que deseaban usar el poder del agua sin lograrlo, sobre todo cuando uno de ellos adicionalmente era un guardián de esa montaña. – ¿Creen que harán algo?

– Si ellos no lo hacen, ten por seguro de que yo si lo hare. ¿Vienes?

No era tonta, Kari sabia que había algo importante que Tk no le estaba diciendo y sin dudas la muerte de Dai lo estaba afectando. Cuando le mencionaron que Matt no se encontraba por ningún lado lo vio conteniéndose para no correr a hacer una locura sin embargo algo debió de haber cambiado en las ultimas horas. Le dirigió una mirada a Gatomon y Patamon que sin necesidad de palabras le indicaron que también pensaban en lo mismo.

– ¿A dónde? – Preguntó finalmente Gatomon sintiendo como un extraña atmosfera se estaba formando en torno a Tk, una atmosfera oscura.

– ¿A dónde mas? A destruir la fuente de todo – Declaró Tk en un tono que ningún de los presentes le había escuchado antes – Si no existe mas esa agua esta dispuesta no tendría sentido. Tara esta de acuerdo y nos espera a un par de kilómetros de aquí para llevarnos a la montaña Karhen para buscarla y terminar con todo. ¿Vienen?

Extendió la pregunta cuando se dio cuenta que Patamon parecía no estar seguro de seguir acompañándolo y sin esperar respuesta comenzó a dirigirse al punto de reunión con una sola idea en mente: Destruir el agua arco iris.

….


Los nombres de los villanos significan lo siguiente:

Aoimoku: Ojos azules

Kiirome: Ojos amarrillos

Kakushi rīdā: Líder oculto. Tomando las primeras dos silabas de la primera palabra y juntándola con la última de la segunda se tiene Kakuda