El plural de Digimon es… Digimon. Un poco tarde para enterarme de eso.

¡FALTA UN CAPITULO! Mas bien un par de escenas pero si no publico esto ahora quien sabe cuando lo haría…. Aunque en teoría hasta donde lo deje también se considera "final" un tanto abierto (Muy tantito)

¿Algo que les gustaría saber antes del final? ¿Algo que no quedó lo suficientemente claro o quieren una explicación?


Capítulo 23: Somos todos, somos uno. Parte II

Una vez que las gotas del agua arco iris comenzaron a caer la puerta del digimundo se había abierto y la del mar de las tinieblas cerrado. Todo porque así lo deseaban los niños elegidos, almas selladas capaces de usar el poder del agua arco iris a voluntad.

Digimon de todo tipo aparecían de entre el cielo enfrentándose en batallas sin cuartel. Los seres oscuros desaparecieron poco tiempo después de darse cuenta de que su oportunidad de ganar se había perdido decidiendo esperar a una época donde la voluntad de los seres humanos no fuera tan fuerte y contagiosa.

En un inicio los niños elegidos se alegraron al ver como el agua arco iris hacía que sus digimon volvieran con ellos en sus máximas digievoluciones, incluso fusionándose con otros para llegar a niveles más poderosos. Pero esa alegría duró poco al ver como sus amigos y familiares caían en una especie de locura al entrar en contacto con ella.

"El agua arco iris no es salvación sino perdición. No era protegida por ser valiosa sino peligrosa. Niños elegidos y digimon, almas selladas a su poder maligno, son los únicos capaces de usarla sin perder la razón. Son los únicos que al trabajar en conjunto logran llegar más allá de lo que se creía posible… Ha llegado el momento, cuando su poder se ha salido de control, de terminar con esta fuerza del mal disfrazada de bien que ha causado más sufrimiento del que puedan llegar a imaginar"

Ese era el mensaje que se veía en cada pantalla del planeta. La identidad de quien lo envió se presentaba como una pequeña nota al margen para que la mayoría no significó nada, pero cuya veracidad nadie dudaba. El señor Gennai había estado investigado sobre el agua arco iris descubriendo su verdadera naturaleza que no difería mucho del mundo de los sueños y el mar de las tinieblas. Esa agua, destructora de la dimensión de donde provenía, se alimentaba de las emociones y solo quienes poseían la voluntad lo suficientemente fuerte para resistirse eran capaces de impedir ser devorados por ella.

Por esa razón se dispusieron guardianes que lamentablemente cayeron bajo su influencia ambiciosa y, quizás en un intento desesperado por detenerla, empezaron la búsqueda de las almas selladas valiéndose del digimundo. Con el paso de tiempo estas almas aparecieron pero adicionalmente se reveló que quienes se resistían a ser devorados eran capaces de usar el poder que el agua durante generaciones estuvo acumulando. Seguía siendo un poco confuso por qué los digimon y algunas otras especies parecían ser inmunes a su poder, pero eso no detuvo a Gennai para valerse de ese detalle y enviar su mensaje utilizando el agua arco iris.

…..


La escena le resultaba triste. La cantidad de batallas que se estaban librando en esa destruida ciudad manchada con sangre y muerte era algo que nunca esperó ver.

Tk observaba a Magnaangemon peleando contra Akaime sin mucha atención. Tras la apertura de la puerta al digimundo pudo rencontrarse con su digimon que fácilmente pudo alcanzar esa digievolución. Poco después se encontraron con ese ser el cual era en gran parte responsable de lo que estaba sucediendo.

Veía sin ver como uno a uno aparecían digimon uniéndose al suyo en un intento de derrotar a aquel ser. Vagamente escuchaba voces conocidas gritando su nombre y como estas se llenaban de desesperación conforme enfrente de él se formaba una espirar de humo de donde salían unas garras, mismas que aparecieron poco después del ataque a la fortaleza del emperador de los digimon, que lo sujetaron de los hombros. Impotente, fue arrastrado por estas haciéndolo aparecer en lo que parecía ser un sótano tan oscuro que no era capaz de ver sus propias manos.

"¿Dónde están?"

Todo lo que Tk quería en esos momentos, a pesar de saber el peligro que se cernía a su alrededor, era saber que sucedió con su familia. Estaba preocupados por ellos y solo quería que el agua arco iris desapareciera.

"Solo quedas tú." Dijo una voz en su mente que lo asustó al reconocerla de la época que estuvo secuestrado de niño haciendo que inconscientemente se abrazara a si mismo. Su cuerpo temblaba incontrolablemente y sudaba frío por lo que se obligó a cerrar los ojos para calmarse haciendo reír a quien fuera que le hablara. "Sabía que eras especial desde que mis subordinados me mostraron que pensaban hacer contigo pero creo que ni ellos mismos notaron tu potencial. Ahora… te propongo un trato: Uno de tus hermanos por tus alas."

Como queriendo reforzar su propuesta, las luces se encendieron mostrándole a solo un par de metros de distancia a Matt atado contra un poste de metal teniendo a su lado a la figura babosa de K15.

"Todos los Karhen han caído a excepto tuya y todo lo que te pido a cambio del que quizás sea el único ser viviente de tu otra familia… son tus alas"

— Mis alas son mi alma – Respondió monótonamente Tk recordando una de las lecciones de Dai, sin cambiar su posición desde que aterrizó en ese lugar: Arrodillado y abrazándose.

— Es verdad, tus alas son tu alma… la de una alma sellada que además posee parte de mi sangre de antiguo guardián – Nuevamente la espirar de humo apareció enfrente de él, pero en esta ocasión la criatura se mostró en su forma completa. Un ser hecho completamente de humo a excepción de sus garras – Si me las dieras podría controlar a voluntad el poder del agua arco iris y esta situación no volvería a repetirse. ¿Quieres más muerte? ¿Más destrucción? Porque ahora que el agua se encuentra libre por todas las dimensiones será solo cuestión de tiempo antes de que todo se vea destruido. No por mi mano sino la tuya.

— No

Esa simple palabra que salió de la boca de Tk llena de determinación bastó para que Kakuda retrocediera un segundo y antes de que pudiera hacer algo Tk continuó hablando, mirándolo fijamente a los ojos.

— Ustedes han causado tanto dolor por sus egoístas deseos y no puedo permitir que sencillamente obtengas lo que quieres. – Gritó con las manos apretadas en puños a cada lado de su cuerpo dejando que las lágrimas bajaran por su rostro al tiempo que se levantaba. Su acción sorpresiva solo hizo que Kakuda y K15 lo miraran fijamente – No tengo garantías de que cumplirás con tu palabra.

— Ese humano morirá como el resto de tu familia, como el resto del mundo. Incluso si me derrotas no tienes forma de hacerlo despertar y en las batallas que se avecinan si no se detiene al agua arco iris es sinónimo de muerte. Tienes en tus manos…

— ¡NO TE ESCUCHARÉ! Solo tratas de confundirme para apoderarte del poder que deseas y que usaras para causar más sufrimiento.

— ¿Entonces qué? – Habló Kakuda en tono burlón caminando a su alrededor para luego detenerse a su espalda – Supongo que en realidad no te importa lo que sucedan a otros. Después de todo dejaste que tu compañero muriera en tu nombre. – Tras decir eso desapareció K15 se arrodillo al lado de Matt sujetándole con una de sus manos el rostro inmóvil – Y este otro tiene un destino incluso más cruel por tus egoístas deseos. Sabías que su relación con el agua arco iris de daría la habilidad de curarte.

– ¡Eso no es cierto! – Dijo Tk dando un paso adelante solo para detenerse al ver como el cuello de su hermano era apretado – Yo no sabía que eso pasaría

– Por supuesto que lo sabias, sabias que darían todo por ti. Sin embargo ese no es el interrogante aquí porque lo importante es ¿Estás dispuesto a hacer lo mismo?

Kakuda podía esperar. Conducirlo al borde de la desesperación era su venganza definitiva contra lo que representaban los Karhen y sonrió levemente al ver como Tk no notaba que ahora estaba de pie entre la baba de K15. Un simple movimiento de manos le permitió vaporizar de a poco la baba que entraba en contacto con el chico y teletrasportarla al exterior donde su único subordinado en pie seguía peleando.

La verdad es que su grupo no tuvo nada que ver con el secuestro que el chico había sufrido, eso solo fue un montón de humanos que se dedicaban a torturar niños. Pero al investigar un poco al respecto decidió aprovecharse de la situación por lo que imitó la voz de uno de ellos con el fin de traerle malos recuerdos.

Esa angustia revivida junto con la actual debía de ser suficiente para quebrantar su alma. Solo para asegurarse se aseguró de que K15 pasara en su mente los tristes destinos de los Karhen lo cual lo hizo llorar con más intensidad que antes. Tk le estaba resultado mucho más útil de lo que pensaba.

Giró su mano haciendo aparecer una pequeña espiral con la cual pudo observar como el efecto de los sentimientos negativos de ese chico estaban influyendo en los digimon. Veía con una sonrisa como todos volvían a sus formas más habituales para ser arrojados de un golpe por Akaime. Esos seres capaces de cambiar de forma eran realmente la única amenaza a sus planes y dentro de poco, gracias a uno de los niños que habían elegido para salvar su mundo antes, ahora caerían.

Eso le dio una idea por lo que empujando a Tk para hacerlo caer nuevamente de rodillas le mostró lo que sus emociones estaban ocasionando haciendo que por primera vez se diera cuenta de la baba a su alrededor. Pero ya era muy tarde, el daño estaba hecho y en lugar de calmarse como quería solo caía mas profundo en la desesperación.

Sin embargo su buen humor se acabó cuando vio a una chica de cabello marrón al lado de Tara quien se mantenía gritando a sus compañeros que no se rindieran. También observó con horror como todavía quedaba un ángel en el cielo, el digimon de ella, peleando contra Akaime. Puede que por si sola careciera del poder de ganar, pero su simple presencia le molestaba.

"Ella tiene un alma sellada muy fuerte… y ahora caerá por tu culpa"

Le dijo a Tk por medio del vínculo telepático que compartía con él para luego ordenarle a K15 que la atacara a lo cual la criatura le arrojó una bola de su baba provocando un cambio inmediato. Ahora ella no gritaba para alentar a los otros, sino para pedir ayuda lo cual distrajo a Angewomon en un momento que Akaime aprovechó para darle un certero golpe en su espalda haciéndola caer contra el suelo como Gatomon.

"¿Cuánto sufrimiento mas piensas causar antes de darme tus alas? ¿Tan egoísta eres? En ese caso no difieres mucho de mí"

Lo cierto era que Tk todo lo que quería era regresar en el tiempo e impedir que todo lo que estaba pasando sucediera y dándole una rápida mirada a Matt para luego dirigirla a Kari y Tara forzó sus alas a salir. K15, colocándose a su lado, comenzó a arrancarlas una a una al mismo tiempo que Kakuda.

Mientras tanto, Tk cerraba los ojos sintiendo que estaba traicionando a todos los que conocía porque si bien no tenía la seguridad de que harían con sus alas, podía asegurar de que algo malo estaba a punto de suceder. Y sería su culpa.

Cuando ya no quedaba ninguna de sus plumas sintió como alguien lo empujaba haciéndolo chocar contra el piso apagándose poco después las luces. El silencio le indicaba que se habían marchado esos seres y las explosiones, no muy lejos de donde estaba, le indicaban que el caos nuevamente reinaba.

No quería ser indiferente a esa situación pero era incapaz de sentir. Su cuerpo se sentía entumido por un frio que le recorría el cuerpo y el simple hecho de respirar le resultaba un esfuerzo agotador. Había forzado sus alas para luego dejar que fueran arrancadas por manos diferentes a las suyas, según lo que Tara le explicó la diferencia entre eso y el suicidio era inexistente.

"Al menos debo soltarlo"

Pensó mientras gateaba hasta llegar a su hermano y con dedos temblorosos liberarlo de sus ataduras. Una vez que terminó con su tarea se dejó caer sobre su pecho escuchando los latidos de su corazón y deseando que despertara para pedirle perdón por lo que le sucedió y por lo que al mundo estaba sufriendo.

Cerrando los ojos se sumió en un sueño del que tal vez nunca despertaría escuchando a la lejanía una melodía que le resultaba vagamente familiar. Cuando volvió a abrir los ojos en un inicio se sorprendió de sentirse en perfecto estado de salud y una vista rápida a su entorno le permitió ver nada mas que blancura a su alrededor.

A su espalda escuchó alguien llamándolo y al darse la vuelta sintió que las lágrimas nuevamente querían salir de su rostro mientras corría a abrazar a Matt. No sabia donde se encontraba, quizás ya estaba muerto, pero se permitiría el capricho de estar en sus brazos por última vez.

– Todo esta bien – Dijo Matt abrazándolo con fuerza a pesar de no estar seguro de sus palabras. Durante un tiempo que no pudo determinar estuvo atrapado en esa extensión de vacío y desconocía como regresar, era una situación que lo aterraba sin embargo su hermano era prioridad en ese momento – ¿Qué pasó?

Manteniendo la calma, escuchó como Tk le relataba todo lo ocurrido desde la aparición de esa criatura en el hospital y ocasionalmente le acariciaba la cabeza para tranquilizarlo. La angustia por la que estaba pasando era mas grande de lo que podía imaginar y sus ultimas palabras hicieron que su corazón se detuviera.

–¿Estamos muertos? – Preguntó no muy seguro de querer saber la respuesta.

– No. – Dijo Tk separándose de él por primera vez para verlo directo a los ojos. – Pero yo dentro de poco debería estarlo, tú estarás aquí hasta que algo te pase para que seas libre o…

– Todo estará bien.

Le interrumpió Matt con firmeza sujetándole el rostro con las manos sin la menor duda aunque era incapaz de entender la situación a plenitud. Ante su insistencia y seguridad logró hacer que Tk se calmara devolviéndole una débil sonrisa que era mucho mas de lo que podía pedir. La confianza que sentían era absoluta porque a pesar de lo mal que estaba su situación creían en que serían capaces de encontrar una solución si buscaban lo suficiente.

"Tienen mis alas… pero yo todavía tengo algo del agua arco iris que puedo usar"

Pensó Tk recordando que los emblemas, que estaban hechos con esa agua, estaban grabados en sus corazones. Cada color del agua poseía facultades distintas y en ese momento fue capaz de entender cual era el papel del suyo.

Abrazando a su hermano volvió a cerrar los ojos para nuevamente abrirlos en medio de la oscuridad absoluta pero sin el menor temor. A su cuerpo había vuelto la sensación de frio que poco le importaba ante la calidez que sentía al notar que Matt estaba despertando.

"Un potenciador"

Esas dos palabras describían a su fracción del agua arco iris y de esa habilidad se valió para usar la de Matt curándose a ambos. Sería cuestión de tiempo, lo mas probable varios días, antes de que él se recuperara por completo lo cual solo era un pequeño precio a pagar dada las circunstancias.

– Debemos buscar a los demás – Dijo Matt sentando a Tk llenándose de preocupación por el estado de somnolencia en que parecía encontrarse – ¿Te sientes bien?

– No… pero lo estaré. Primero debemos terminar con esta guerra.

– Realmente me gustaría que esa agua no existiera – Gruñó Matt recostando a Tk contra su pecho sin estar seguro de si debían de moverlo o no – ¿Acaso no podemos pedirle al agua que desaparezca?

La idea pasó su mente con firmeza sin darse cuenta de que todos los niños elegidos del mundo poseían el mismo pensamiento al igual que los digimon que todavía seguían en pie. Pensamientos que, sin que se dieran cuenta, fueron entrelazados por los acordes de una lira haciendo eco.

Kakuda, junto a sus dos subordinados, no se dieron cuenta de ello en un inicio y siguieron usando las plumas para capturar maravillados como absorbían el agua arco iris permitiéndoles ganar a cada momento mas poder. Para cuando se dieron cuenta de ello ya era tarde, el agua arco iris estaba sentenciada a desaparecer.