Disclaimer: Los personajes de Inuyasha no son propiedad mia, pertenecen a Rumiko Takahashi :D
(Reitero, si lo fueran, me autointroduciría en la historia y me casaría con Sesshomaru, Hakudoshi y Koga 3)

Aclaraciones:

Negritas - Dialogo.

Negras cursivas - Pensamiento.

Negras subrayadas - Intervención de la Autora.

Negras cursivas subrayadas - Titulo del capitulo.

NEGRAS CURSIVAS SUBRAYADAS Y EN MAYÚSCULAS - Titulo de la historia.

... - Salto de contexto


BARRERAS

Las chicas no paraban de reír de camino a la entrada parque pues Sango no dejaba de lanzar sonidos de quejidos y todas sabían porque era.

- Ya, paren de reír. NO es gracioso – cada vez Sango se irritaba más.

- Tendrías que haberlo visto desde nuestros zapatos – decía Kagome – Te estarías riendo también.

- ¡Lo dudo! Ese… ¡Pervertido! Violó mi cuellito – replicó Sango frotándose el cuello donde le había besado Sesshomaru

- Y vaya que te gustó, ni te moviste – le marcó Ayame

- ¡No es cierto! – se quejó Sango

Sango y Kagome se despidieron de Ayame, pues la casa de esta quedaba al extremo contrario de las demás. Mientras cruzaban el parque, Kagome iba tarareando una canción para calmar los nervios de Sango y pensaba en lo bonito que sería si ella también pudiera encontrar a alguien que la viera tan interesante como Sesshomaru encontraba a Sango.

Sango mientras tanto iba meditando las acciones de Sesshomaru, ella normalmente no perdía los estribos de esa forma, pero no lo podía evitar, ese hombre hacía que su cuerpo se pusiera alerta y olvidara como actuar con serenidad.

Y de esta forma las dos suspiraron profundamente al mismo tiempo, se miraron a la cara y se rieron.

- Somos un caso perdido – dijo Sango riendo.

- Tú no estarías tan perdida si le dijeras a cierto peliblanco que te ayudara a encontrar el camino – reía Kagome.

- ¡Nooooo! ¿Tú también Kag? – replicó Sango haciendo puchero (N/A: ¡Al estilo Jigglypuff!)

- Cariño, sé que todavía estás algo molesta porque creías que Miroku iba a ser el amor de tu vida – Kagome hizo una pausa y abrazó a Sango – Pero no lo fue y la vida sigue, debes darle otra oportunidad al amor.

- Pero eso duele… y mucho, no quiero volver a sufrir por lo mismo – Sango trataba de controlar sus lágrimas.

Miroku había sido el amor de secundaria de Sango, ella se le había declarado y habían durado tres años juntos, pero un día Miroku le término, alegando que no podía permanecer un minuto más en una relación cerrada, que había muchas mujeres en el mundo que deseaban compartir con él tanto como Sango lo hacía. Y luego, Sango tuvo que soportar un año completo viendo como Miroku perseguía a todas las mujeres de la secundaria, desde sus compañeras de clases hasta las profesoras.

- Algún día lo superaré – dijo Sango mientras sacudía la cabeza – Pero, cuando eso suceda, espero que el elegido aprenda a esperar que esté lista.

- Lo hará – le aseguró Kagome – Y tiene cabello blanco y un super BMW.

- ¡Kag! – le reclamó Sango

- Preguntale si tiene un hermano ¿sí? – le rogó Kagome riendo

- Ya le preguntaré – se rio Sango.

Luego se despidió de Kagome y fue a su casa, tenía que preparar una mochila con los utensilios y ropa que usarían en el día de playa y quizás si tenían suerte se relajaría lo suficiente para olvidarse de Sesshomaru y sus problemas existenciales con él.

...

Ayame estaba preocupada, a diferencia de las otras, ella ya había cazado a su lobito. Su amado, Koga. Pero el día de hoy no había podido hablar, Koga sufría de perder/destruir sus celulares y el último se había ahogado en el bebedero de la cancha de soccer. Ella siempre admiró a Koga, desde que fue a Goukon* con las chicas antes de iniciar la secundaria, pero solo en el último año, se había decidido a declararsele.

Normalmente hablaban dos veces al día, en la mañana para desearse un lindo día mutuamente y en la noche para ponerse al día con los sucesos de cada uno. Como estaba estudiando cosas diferentes no podían verse muy regularmente y eso le hacía sentir insegura, por eso, esas llamadas lo eran todo para ella, significaban que Koga todavía le amaba tanto o más que el primer día.

- Koga... - suspiró Ayame

En la noche no le llamaba ella, pues si él estaba muy cansado por las prácticas, querría que descansara para tener buena energía para el otro día. Y al parecer sus plegarías son escuchadas porque suena el teléfono y ella se abalanza a él como si se tratara de un soldado encontrando donde camuflajearse.

- ¡¿Koga?! - se aventuró Ayame

- ¿Estabas esperando la llamada de alguien más, preciosa? - le contestó este.

- No - dijo Ayame mientras miraba al cielo y agradecía que hayan escuchado sus anhelos - Antes de ponernos al día, quiero invitarte a la playa mañana, si puedes ir, claro.

- ¿Como podría decirte que no, preciosa? - le replicó Koga - ¿Crees que pueda llevar a unos amigos?

- ¡Claro! Además creo que a las chicas les vendría bien una distracción - dijo Ayame feliz

- ¿A las chicas? ¿No será que tienes un plan macabro para escabullirnos por ahí nosotros solos? - rió Koga

- Me has atrapado, soy culpable - rió Ayame


¡GOMEN!

Lamento totalmente el retraso... bueno... el mega retraso, lo que pasa es que...

Este fic, esta basado en otro fic mio xD

Iba a publicar el original, pero mientras más leía, más vi partes que modificar y al final no es TAN diferente, pero si es diferente :3

Gracias por sus reviews y su apoyo chicas, so sorry por la tardanza ):

y ¡FELIZ AÑO NUEVO!

Espero la pasen super bien en este año ;D