Disclaimer: Los personajes de Inuyasha no son propiedad mia, pertenecen a Rumiko Takahashi :D

Aclaraciones:

Negritas - Dialogo.

Negras cursivas - Pensamiento.

Negras subrayadas - Intervención de la Autora.

Negras cursivas subrayadas - Titulo del capitulo.

NEGRAS CURSIVAS SUBRAYADAS Y EN MAYÚSCULAS - Titulo de la historia.

... - Salto de contexto


SHIPPO

El ambiente estaba caldeado por ahí, Kagome e Inuyasha no se hablaban y procuraban estar uno en el extremo contrario del otro, Sesshomaru estaba recostado, de mal humor leyendo un libro dándole la espalda a todos mientras que Koga y Ayame no sabían cómo resolver la situación e iban a preguntarle a Sango por ayudar hasta que notaron que no estaba con ellos.

- ¿Alguien sabe dónde se metió Sango? – pregunta Ayame.

- Pensé que estaba sentada al lado de ustedes – dijo Kagome.

- ¿Creen que el ambiente la haya espantado? – preguntó Koga a las chicas.

- No lo sé, lo dudo, pero… ¿Cómo saberlo si no está? – decía Ayame preocupada.

- A lo mejor huyó del demonio ese – dijo Inuyasha señalando a Kagome.

- ¡I-NU-YA… - comenzó a decir Kagome hasta que sintió la mirada asesina de Sesshomaru mirándoles.

- Yo iré a buscarla – dijo este mientras los miraba con una cara que hizo que todos se encogieran de miedo.

Sesshomaru se alejó del grupo tratando de buscar a Sango con la mirada, pero sin mucho éxito porque llamaba mucho la atención de las féminas y eso lo hacía ponerse de peor humor, a veces odiaba el estatus social de su familia, no le permitía pasar desapercibido aunque quisiera. Estaba por explotar cuando sintió una suave y pequeña mano agarrarle un dedo y tirar de él.

- S-señor… p-perdone q-que l-le m-moleste – decía el pequeño infante sollozando – P-pero m-me p-perdí.

Sesshomaru suspiró sacando toda la frustración que tenía dentro y decidió primero ayudar al pequeño y luego o mientras buscar a Sango.

- No te preocupes pequeño – Sesshomaru agarró al pequeño y se lo colocó en la espalda – Te ayudaré en lo que pueda.

- Si quieres te ayudamos, guapo – decían las jóvenes que rodeaban a Sesshomaru mientras le guiñaban el ojo.

- No, gracias, por mi pueden irse – dijo Sesshomaru mientras les lanzaba una mirada de enojo y seguía su camino – Avísame si ves alguna cara conocida pequeño.

El pequeño asintió y así iniciaron la marcha en busca de los responsables del infante. Recorriendo casi toda la playa por el área turística, sin rastros de nadie, ni Sango, ni los padres, tíos, primos, abuelos, hermanos, vecinos o cualquier adulto o medio adulto responsable de la cría. Se sentaron a descansar un rato antes de emprender la marcha de nuevo, Sesshomaru tenía la cabeza inclinada hacia atrás, apoyada en la pared que había allí, pero de pronto sintió algo frio apoyado en su frente y abrió los ojos alerta.

- Pensé que te apetecería una bebida, se te ve algo cansado – dijo Sango sonriéndole

Sesshomaru gruñó y tomó la lata de refresco que ella le ofrecía. Mientras ella se sentaba al lado del pequeño.

- ¿De quién es esta creatura tan bella? – dijo ella mientras le sonreía al niño - ¿Es hijo tuyo o hermanito?

Sesshomaru quien se estaba tomando el refresco casi se ahoga al escuchar la pregunta.

- ¡¿QUÉ?! – gritó Sesshomaru levemente sonrojado y tosiendo todavía por el refresco - ¡¿Estás loca?!

- ¿Por pensar que eres humano como los demás y puedes reproducirte o por pensar que algo tan bonito puede ser familia tuya? – preguntó Sango sarcásticamente y ofendida por la forma en que Sesshomaru le contestó.

- Ok, tal vez me sobrepasé un poco con mi forma de reaccionar – dijo Sesshomaru notando el enojo de Sango – Pero no sé de donde se te ocurren semejantes boberías.

- ¡Oh, ya sabes! Defectos de fábrica – dijo Sango de mal humor y zanjando cualquier respuesta por parte de Sesshomaru, miró al pequeño y comenzó a interrogarle un poco – Hola pequeño ¿Cómo te llamas?

El pequeño que todavía estaba un poco asustado, se colocó del otro lado de Sesshomaru y la observaba desde allí.

- M-mi n-nombre e-es S-shippo – dijo el niño

- ¿Y cuántos años tienes, Shippo? – le preguntó Sango

- 7-7 a-añitos – dijo Shippo apretándose en el brazo de Sesshomaru

Sesshomaru no abría la boca y observaba la escena. No tenía experiencia con los niños y tampoco es como se hubiera interesado en ellos antes, por lo tanto no sabía que se hacía en estas situaciones o que debía preguntarle al pequeño.

- ¿Viniste aquí de pasadía o te estás hospedando cerca de aquí? – siguió Sango

- M-mi hermana, su n-novio y yo nos estamos hospedando cerca – contestó Shippo alegrándose un poco como si hubiera descubierto un dulce

- ¿Sabes dónde para llevarte con ellos? – le sonrió Sango

- ¡Siiiiii! – el pequeño Shippo saltó del banco de alegría

- Entonces vayamos – dijo Sesshomaru levantándose del banco y ofreciéndole la mano a Sango para ayudarle

Mano que ella ignoró olímpicamente mientras emprendía el camino con Shippo. Sesshomaru se resignó, si ella quería seguir enojada, allá ella, él no tenía tiempo para andar jugando con chicas tan infantiles, ni siquiera él sabe que le llamó la atención de esa niña.

- Si caminas tan lento nunca llegaremos – decía Sango mientras le tomaba de la mano y tiraba de él, sorprendiendo otra vez a Sesshomaru

- No te entiendo, simplemente no te entiendo – dijo Sesshomaru mientras seguía a Sango – Cuando creo que me ignorarás sin importar lo que haga, vienes y me demuestras que aún en ese estado emocional, te preocupas por dejarme atrás.

- Si, si, bueno, ni yo misma me entiendo, dejemos de darle vuelta al asunto y sigamos ayudando a Shippo – decía Sango mientras tiraba de Sesshomaru y seguía a Shippo – Pero primero vamos a decirle a los chicos.

Dicho esto, Sango llevó a Shippo y a Sesshomaru de vuelta con el grupo, donde todos la regañaron por la forma en que desapareció sin decirle nada a nadie y lo muy preocupados que estaban, Kagome quien tenía rato viendo a Shippo y les preguntó sobre él.

- Sé que esto es muy repentino, pero… - Sango hizo una pausa y se llevó las manos a la cara tapándola de vergüenza – Este es mi hijo, mío y de Sesshomaru.

- ¡¿QUÉ?! – todos gritaron al unísono, incluyendo a Sesshomaru

- ¡Juro que estás loca! – gruñía Sesshomaru enojado mientras veía como Sango se reía como loca

- Lo siento, lo siento, no lo pude evitar, era el momento perfecto – se disculpaba Sango con Sesshomaru – Además, es que eres tan molestable.

- ¡Ah! Porque ahora YO soy el molestable – decía Sesshomaru en tono peligroso

- Estoehm… sin rencores ¿cierto? – a Sango se le fue la sonrisa, pues el tono de Sesshomaru la puso nerviosa.

- Claro, claro, sin rencores – dijo Sesshomaru mientras sonreía malévolamente ocasionando que Sango corriera a ocultarse atrás de Kagome otra vez.

- Que conste que tú te lo has buscado – decía Kagome empujando a Sango para que fuera con Sesshomaru a buscar a la hermana de Shippo.

Sesshomaru tomó a Sango suavemente de la cintura.

- Vamos Sango, el deber nos llama – dijo Sesshomaru con su sonrisa malévola mientras llevaba a Shippo y a Sango fuera de la playa para buscar el hotel de Shippo.

Sango y Sesshomaru recorrieron casi todos los hoteles cerca de la playa, comenzando por los que estaban más alejados y terminando por los que estaban más cerca, pero no conseguían que Shippo recordara ninguno, de hecho, el pequeño se sentía más confundido y desamparado con cada hotel, hasta que no pudo más y comenzó a llorar. Sesshomaru se estaba desesperando, mientras que Sango se acercó a Shippo, lo tomó en sus brazos y comenzó a mecerlo mientras le susurraba palabras de aliento, logrando que se tranquilizara.

Shippo se quedó dormido y Sango lo colocó en los brazos de Sesshomaru, pues el pequeño le había tomado aprecio a Sessho y se sentía más seguro con él, cosa que confirmó acurrucándose más y apretando el puñito.

- No serías tan mal padre – dijo Sango mirando a Shippo y pasándole la mano por la frente.

- No estoy seguro de ello, los niños me desesperan y mi tolerancia hacia ellos es nula – dijo Sesshomaru mientras tenía cuidado de no despertar a Shippo.

- Eso no es cierto, te ofreciste a ayudarle, rechazaste a la multitud de locas que te rodeaba y luego fuiste en busca de sus tutores – dijo Sango sonriéndole.

- Bue… - Sesshomaru se interrumpió después de analizar lo que dijo Sango y comenzó a enojarse - ¿Estabas viendo? ¿Sabías que estaba buscándote y te burlabas de mi de lejos?

- No, Sr. Desconfiado, no sabía que estabas buscándome y no me estaba burlando de ti, pensé que te habías cansado de nosotros y nuestras niñerías y buscabas una zorra más con la que hacer cositas y te maldecía por ello – dijo Sango enojada

- ¿Me maldecías por ello? – preguntaba Sesshomaru interesado - ¿Por qué? Si has dejado claro que soy la última persona con la que querrías estar

- Esto… ¿Q-qué? ¿Y-yo dije eso? N-no fue lo que quise decir – Sango trataba de justificarse mientras se sonrojaba por la metida de pata que había cometido

- Me alegra saber que te intereso – dijo Sesshomaru sonriendo pícaramente mientras Sango estaba hecha un manojo de nervios y sin esperar excusas o justificaciones se levantó – Vamos con los demás, cuando Shippo se despierte probaremos suerte otra vez y de paso… – añadió mientras comenzaba a caminar – Cuéntame más sobre tus celos cuando estuve con las "zorras".

Sango comenzó a caminar detrás de él mientras buscaba la excusa perfecta para salvarse de aquella situación.


¡BUEEEEEEEEEEEEEENOS DÍAS! =D

¿Como les recibió el año nuevo? n.n

Yo me la pasé tranquila con mis amigos, espero que ustedes se hayan divertido mucho =3

Aqui les traje otro capítulo, más largo, pues sentí que los estaba haciendo muy corto, pero ahora mismo... siento que este cap está aburrido D=

Pero al final quienes determinan eso son ustedes x3

Si tienen una sugerencia, queja o duda, ya saben a donde escribir, portense mal y que les vaya bien =3

Gracias por sus comentarios y apoyo, nos vemos en la marcha ;3