CAPÍTULO UNO

-Señora Irasue ha llegado una carta del frente de la batalla en contra de los gatos montañeses- Los ojos dorados de Irasue se fija en el sobre y lo toma inmediatamente. A pesar de la edad se le notaba una juventud en la piel casi blanca, mientras que sus largos cabellos blancos la hacían parecer de 35 años, cuando ella ya tenía siglos encima. Tenía una ropa blanca con algunos detalles que usaba su fallecido esposo para denotar que ella es la que está al mando.

Lee cuidadosamente cada letra que contiene la carta, sus ojos ámbar escanea cada centímetro de la hoja, su visión se muestra cansada, estresada, a punto de llorar… ¿cómo eso le puede estar pasando? ¡A su familia! Que tanto cuidó para que no se cayera a pedazos.

Su mente maquina todo tipo de ideas, ¿y cómo no? ¡Si le acaban de decir que más de dos terceras partes de su ejército fue aniquilado por los gatos! esos malditos gatos que hicieron una alianza con las pulgas, para que estas infectaran a sus hombres con poderosos venenos y dividirse los territorios del gran Inu no taisho su esposo… Su esposo, hace tiempo que no pensaba en él, ella misma hace décadas lo mató en abrazos de su amante, una humana… UNA MALDITA HUMANA. ¿Por qué? Irasue es hermosa, de sangre pura igual que el… -Ahgg maldita sea- Pensó más abiertamente la Youkai. –Como le voy para mantener los territorios- murmuro sentándose en una silla que estaba cerca.

Un demonio que parece ser el comandante de las fuerzas de la tribu del fallecido Perro tan temido entra a la habitación –Señora Irasue, necesito sus órdenes de seguir con el combate o de llamar a aliados- El demonio general no tiene muchas habilidades en combate pero su poder supera todas las expectativas del enemigo.

-Mandale a cada una de las tribus del clan, a ver cuál nos puede ayudar en estos momentos- crispo sus manos la dama.

-Como usted ordene mi señora- El perro comandante sale silenciosamente de la habitación.

Un joven observa todo a lo lejos, a fuera del cuarto, con un símbolo de luna creciente y dos pares de marcas en cada mejilla.

La luna se ve en lo alto alumbrando todo el lugar, y una manada de perros se ven salir del gran castillo con una carta cada uno para entregarlo a cada tribu del gran clan de los perros, el castillo de donde salieron tiene a sus alrededores grandes murallas, sin jardines… es todo un lugar gris y gélido, ni un solo árbol o pasto crece dentro de ese muro.

Los gemidos de perros agotados despertaron a un hibrido que dormía en las habitaciones del gran castillos y al abrir los ojos noto que ya era de día, ¿porque tanto escándalo tan temprano? El hanyo se reúne dónde están los demás. El posee un ropaje rojo que es capaz de soportar quemaduras, y flechas normales.

-Esto no puede estar pasando- esbozó la señora del castillo.

-¿Qué es lo que pasa Irasue?- comentó Inuyasha incorporándose con los demás.

Había como 20 cartas abiertas alrededor de Irasue donde se pueden leer que no ayudaran a la honorable señora ya sea por falta de recursos de miembros o por dinero. Pero había un escrito que le causo un revuelo a su corazón, esta carta decía que una tribu pequeña de los lobos estaba a punto de unirse a los gatos por medio de matrimonio para apropiarse de las tierras de Inu no taisho. La mujer demonio decidió mandarle una carta urgente al líder de esta tribu.

-Inuyasha, Sesshomaru, saldremos de viaje un tiempo así que empaquen sus cosas para salir unos tres días del castillos, hoy nos vamos- Ordenó Irasue-Inuyasha tienes que saber esto, te comprometeré con una de las hijas del líder de esa tribu para que ya no piensen en aliarse a esos horrorosos gatos…-Los ojos de Inuyasha se engrandecieron, no podía creerlo, nunca ha amado a una chica y ahora está comprometido-¿Entendiste Inuyasha?- Los ojos dorados de la hembra casi fulminan a los de Inuyasha.

-¿Por qué?... ¿acaso no puedo elegir con quien casarme?... –

-Inuyasha no tienes la más mínima idea de la gente que está muriendo por protegernos – dijo la voz femenina. –Y recuerda bien porque estás aquí en el castillo de tu padre-

Inuyasha crispó las manos cuando escucho eso, él lo sabe bien… su padre había engañado a Irasue con una humana, e Irasue lo mato en el pleno acto con su madre. Sesshomaru mantenía una mirada fría, no le interesaba en lo más mínimo en lo que pasara con ese hanyo que tenía como hermano.

Sesshomaru sale del cuarto dejando solos a su madre y a su medio hermano.

-Lo siento Inuyasha, no quería hacerte recordar eso-

-¿Por qué no la mataste en el mismo momento que a mi padre?... ¿Por qué dejarla vivir?-

-Cuando encontré a tu padre y a tu madre juntos… lo único que pensé fue en matar a los dos, pero cuando vi a tu madre me di cuenta por su olor que ya estaba embarazada… y no podía hacerle eso a una persona inocente, fue tu madre la que terminó muriendo por desconsolación de perderlo, a tu padre-

-Y decidiste quedarte conmigo-

-Así es-

Hubo un silencio por varios minutos, hasta que Inuyasha lo interrumpió

-Está bien, me casare solo por ti Irasue-

Irasue sonríe sutilmente… ella jamás dará a su hijo Sesshomaru de sangre pura a esa tribu, claro a menos de que sea necesario, pero de no serlo ella le buscara una cachorra de sangre pura. No es que odiara a Inuyasha, pero es que igual tiene el olor de su madre y padre que la vuelven loca.

Inuyasha sale del cuarto mientras que el general del castillo entra a la habitación y cierra la puerta, él ahora tiene muchas cosas que pensar… ahora él se va a casar… ¿la llegará a amar? O ¿ella a él? Mejor se decide a preparar sus cosas para el viaje a fin de cuentas en unas horas llegara.

Mientras tanto con Irasue y el general…

-Mi señora, ya se mandó la carta a la tribu de Ginta que mañana estamos en su casa, y que tenemos pensado desposar a una de sus hijas como esposa con uno de los hijos del gran Inu no taisho –

-Ahora veo por qué mi fallecido marido confiaba tanto en ti, Jaken-

-Mi señora yo estoy al servicio de este castillo-

-Haruka, por favor sirve la comida para que podamos partir- Ordenó la demonio al momento de abrir las puertas que la mantenían aislada del resto del mundo.

-Si mi señora Irasue- se le oye responder.

En la mesa solo se encuentran tres miembros de la familia, son los únicos en todo el castillo por lo que hace que se vea más grande la mesa de caoba roja y sillas del mismo color. Durante toda la comida hubo silencio, y un poco de tristeza. Hasta que el último bocado se terminó, ya era hora de que Inuyasha viera a su prometida…

Los tres salieron con unos tres guerreros más, no querían dejar la casa tan desprotegida aunque sean solo tres días. Les llevo un día llegar a la casa de la tribu de los lobos, no era nada espectacular, no era ningún castillo. Ahora Irasue entendía por qué esa tribu apartada de los lobos aceptaría la proposición de esos gatos, otra cosa que igual les impactó era que el hogar del jefe de la tribu era una casa hecha de barro, y no era una cueva como se acostumbraba en las familias de los lobos.

Para Sesshomaru los lobos son mucho más primitivos que los de su raza, porque vivían haciendo lo que querían, no tenían un orden, él podía oler a cada lobo que estaban en sus casas, solo habían dos lobos de sangre pura, los demás o eran medio humanos, o se habían emparejado con otra especie disminuyendo así su poder, no le agradaba para nada, pero podía oler un olor a azucena proveniente de la casa a la que se dirigen, para su sorpresa le agrada ese olor.

Uno de los guerreros que llevaron con ellos toco la puerta de la casa del jefe que se encontraba en el centro de la aldea. Se podían ver a los demás lobos en sus ventanas viendo a los 6 visitantes, se podían escuchar murmurar sobre qué es lo que pasaba dado que días atrás la tribu de los gatos montañeses habían ido a ofrecer la mano de su hija al hijo mayor del jefe, en cambio ahora llegan dos hombres uno de raza pura y otro hanyo, está podía ser la esperanza que tanto esperaban los ciudadanos de esa aldea.

Cuando se abrió la puerta ese olor a azucenas invadió las fosas nasales de perro de sangre pura, pero había algo diferente, un ligero olor a muerte, y sobre todo de sangre impura de dos mujeres que tenían sangre de lobo y de mariposas, nos razas distintas, eso disminuía aún más su poder, igual percibió el olor de otra mujer de mariposa de sangre pura. Los tres familiares entraron a la casa mientras que los tres guardianes se quedaron esperando en la puerta hasta que sus amos salgan de esa casa de barro.

La sala es completamente acogedora, chico muy chico a lo que están acostumbrados, casi en la entrada los jefes de la tribu de los lobos los esperan junto con un joven chico de la edad de Inuyasha, los olfatos de los tres les dicen que los únicos dos lobos de sangre pura son del líder y su hijo.

-Es un honor tener a la esposa y a los hijos del gran Inu no taisho en nuestra casa- Dijo la señora del jefe mientras los tres hacían una reverencia.

-Y para mi es honor poder unir nuestras tribus, Ginta-habló la demonio sangre pura y le corresponde la reverencia junto con sus dos hijos, ella no se sentía tan contenta de unirse a una tribu no tan poderosa, pero los necesitaba.

Todos se sientan de frente, los líderes y su hijo completamente enfrente a la señora y los dos perros.

-Tengo a dos hermosas hijas para ofrecer su mano, la mediana es una lobo-mariposa y la tercera igual, pero aun es una chiquilla por lo que no creo que sea lo que están buscando, pero aun así se las presentaré- comentó el mayor de los lobos. Se podía observar a su esposa nerviosa, ella solo tenía dos hijas y eran su mundo, perderlas le dolía. –Mi esposa irá a buscarlas-Al terminar su esposa se levanta y sale de donde todos se encontraban para ir a buscar a sus dos hijas. –Mi mujer no está tan contenta de entregarlas, pero sabe que es necesario, después que mi primera mujer murió en manos de una grave enfermedad que disminuyó el número de lobos de nuestra tribu me uní a Kaede una mariposa de sangre pura para ayudarnos a recobrar nuestra aldea- Regresa la mariposa una joven mujer blanca de cabellos negros junto con dos de sus hijas, una que tiene 19 años y la otra que aparenta tener 11 años. Las dos hermosas, tenían la belleza de las mujeres mariposas, las dos olían azucenas, un dulce aroma infantil, solo que la mayor empezaba a tener un olor a rosas rojas que indicaban que estaba madurando y podía tener hijos sin problema. Pero hubo algo y Sesshomaru y su madre notaron, la mayor tenía un imperceptible olor a muerte, pero muerte de demonios, demonios que enloquecieron y se trasformaron en malignos, eso le pareció sensual a Sesshomaru que esa mujer sea una exterminadora…

-Ella es Sango- Mencionó su padre. Sango tenía la típica armadura de los lobos con tonos rosas, una coleta que deja ver su largo cabello oscuro como ébano, y un poco de sombra rosa en sus ojos. La mencionada estaba estupefacta, solo eran hombres… ella esperaba que fuera mujer la que comprometerían, no solo hombres, ella ya amaba a alguien más-Con cual de tus hijos la comprometerás señora Irasue-

-Con Inuyasha, aunque un hanyo siempre es hijo de mi poderoso esposo- Eso no le pareció al líder.

-Sabes cuál es nuestra situación Irasue… Aquí en la tribu no hay lobos puros, solo yo y mi hijo, y la mayoría de mis amigos no se casaron con gente de los lobos, sino de otras razas inclusive hasta humanos, necesitamos descendientes poderosos, y la única manera es que tu hijo mayo esté con nuestra hija, él es de sangre pura eso nos ayudara. –Termina el lobo con completa sinceridad

-Entiendo…-Irasue no quiere dar a su hijo, su único hijo de sangre pura a ellos, pero sabe que es necesario, y ese olor a muerte que percibe de la joven Sango le agrada, sabe que es una mujer fuerte y hermosa-Nos necesitamos mutuamente, tú necesitas fortalecer tu aldea y yo necesito ayuda con los gatos…- Crispa sus manos-Estoy de acuerdo… Te daré a mi sangre pura- Al terminar la frase Sango no puede evitar derramar lágrimas, ella no quería, su corazón ya le pertenecía a alguien más. El olor a sal de las lágrimas de Sango se hace perceptible por todos en la habitación, el hermano odia ver llorar a cualquiera de sus dos hermanas, pero sabe que es necesario. Sango sale corriendo de la sala a su cuarto.

El hermano se levanta hace una reverencia –Disculpe a mi hermana- termina y se va detrás de ella.

-No se preocupe joven Kouga-Sale completamente de la sala- Dentro de una semana vendremos a buscala y hacer la ceremonia de pedida de mano- Irasue ve a la más joven y se ve reflejada en ella, y recordó cuando a ella pidieron su mano en matrimonio con el gran Inu no Taisho, tenía la edad de ella chiquilla, por eso quería que fuera con Sango que ya era mayor, pero aun así… sabía que Sango ya estaba enamorada de otro joven hijo de un líder de las tribus más poderosas de los lobos, tanto que sus padres de ella estaban pensando emparejar con ellos, pero no consideraron a Sango, si no a su hijo Kouga con otra de las hijas de esa poderosa tribu de lobos, y ahora que Sango estará con los perros así que sus planes con Kouga siguen en pie.

-La más pequeña se llama Rin-Dice el viejo lobo-Es la luz de la aldea, y este año irá a la aldea de la hermana de mi mujer que es una aldea de exterminadores, mi cuñada que igual es una mariposa pura se enamoró de un exterminador y se casarón, ahora exterminan demonios y monstros que atacan las aldeas humanos, hará una semana con ellos y el resto del mes con nosotros, así lo hicimos con Sango durante dos años, mi segunda hija ahora es una mujer fuerte, sé que les dará felicidad.- Masajea suavemente su cabello. La pequeña tiene la mirada perdida del mismo modo que su hermano mayor no le gusta ver llorar a la gente, y mucho más si se trata de su hermana Sango. Los perros se levantan.

-Es hora de irnos Ginta-Esboza la perra demonio.

-Claro… los esperamos en una semana, quiero hacer una pregunta.-

-Dime-

-¿Verificara a Sango?-

-Sabes que es necesario-

-Está bien, le pediré a mi esposa que le esplique-

-Eso sería una buena idea-

A Irasue a poca edad verificaron su virginidad, una experiencia que vivió poco después que su periodo llego. No es algo que le gustaría hacer ahora como madre, pero sabe que es necesario, o más bien es la tradición.

Los perros salen de la casa y se reúnen con sus guerreros y prenden el viaje de regreso a su castillo. Mientras que en el cuarto de Sango ella lloraba desconsoladamente estaba abrazando a su hermano, eso era todo lo que él podía hacer por ella.

-¡No es justo!-Es lo que gritaba entre sollozos la mujer

-Sango… Sabes que lo necesitamos-

-…-

-Sobre todo, Rin esta en edad para casarse, pero aún es muy chica… Y ese tal Sesshomaru es mayor que tú, ¿dejaras que Rin se empareje un ese tipo?-Sango dejo de llorar, su hermano tenía razón, Sesshomaru es mayor que ella por ¡años! Aparenta tener 21 años, no podía hacerle eso a su pequeña hermana. – Y mi amigo Miroku entenderá que lo haces por Rin, es nuestro amigo desde hace tiempo – Kouga sabe bien que su amigo está enamorado de su hermana desde que eran unos cachorros, y él de la hermana de Miroku, esa bella cachorrita llamada Kagome. Sabía que los dos hermanos no se podían casarse con otros dos hermanos, porque eso no ayudaría a su pueblo, ahora él tiene todo para estar con Kagome.

Rin escucho todo, estaba escondida detrás de la puerta de la habitación de su hermana, ahora ella sabe que es lo que debe de hacer.

Al día siguiente los dos perros y el medio humano estaban en su castillo, un giro del destino había dejado a Inuyasha libre, y comprometido a Sesshomaru, a este último no le importaba algo relacionado con el amor o el matrimonio y mucho menos ser padre, pero está al tanto de lo que pasa en sus territorios, así que no tendría problema con estar con esa exterminadora, los sensual que se veía, con ese olor a demonio muerto que demostraba que no era cualquier mujer, ese solo a azucena que estaba dejando su cuerpo casi por totalidad para dar paso a un olor a rosas rojas tan sensual, ¿Acaso estaba empezando a enamorarse?, pero mejor decidió dejar de pensar en eso, a fin de cuentas era algo que no le importaba.

Inuyasha no sabía si sentirse feliz o no, Sango es una mujer hermosa pero no era su tipo, algo en ella le decía que esperaba a otro tipo de mujer, ahora sabía un poco más sobre las mujeres y con cual le gustaría estar. En cambio Irasue no estaba para nada contenta, pero tampoco estaba enojada o triste, su hijo consentido estaría una raza inferior sus nietos tendrían un par de marcas en sus mejillas y no dos como lo han tenido por generaciones, ahora serían débiles. Pero aun temerían a ella y a su fallecido esposo.

Los días pasaron y el día prometido había llegado, Sango sabía por su madre lo que harían, los perros la olfatearan todo su cuerpo desnudo y la madre tocara su parte intima para ver si una ligera telilla estará allí. Ella tenía miedo eso, estar expuesta ante ellos como humillada. Rin escuchó también para que un futuro no tuviera miedo. Su madre igual les explicó que entre los lobos esta ceremonia no se da tanto, solo es cuando el lobo macho es puro, en cambió con los perros siempre se da aunque el perro sea un hanyo.

Se oye tocar la puerta y son nuevamente Irasue con sus hijos, quería que Inuyasha igual viera lo que iba a hacer para no tener que decírselo, ya que ella odiaba esa ceremonia. Al entrar los esperan los dos padres con sus hijos, la madre le pide a Rin que se retire después de haber saludado a los perros.

-Espero no les moleste que Rin se retire… ella aún es muy chica para ver está ceremonia, yo en su momento se lo explicaré- Dijo la madre.

-Estoy de acuerdo- contesto Irasue, claro que ella está de acuerdo, ella lo sabe en propia piel que no es una experiencia agradable a esa edad, aun a lo mejor en ninguna edad es agradable. Rin se levanta hace una reverencia y se retira. Pero se voltea y ve a su hermana que estaba vestida con un kimono blanco tan blanco como los cabellos de esos perros que se empieza a desvestir y entonces decide poner su plan en acción.

-¡Esperen!-Gritó Rin. Y corre al lado de su hermana y se agacha haciendo una reverencia de petición con la cabeza tocando el suelo. –Les pido que me tomen a mi como su nueva hija, mi corazón es puro, en cambio el de mi hermana ha invadido por el de otro hombre, yo puedo enamorarme fácilmente y darle los hijos que ustedes buscan, para Sango será como beber veneno y les puede causar problemas, les prometo ser obediente y estar al lado de señor Sesshomaru – Terminó aun con la cabeza tocando el suelo delante de los perros, y un silenció nació en el lugar

-Rin- murmuro la joven que tenía las manos en su kimono blanco apunto de quitárselo.

-¡Disculpen a mi hija!-Grita Ginta y camina a tomar el brazo de su hija más joven para llevársela y que sigan con Sango.

-¿En verdad estas dispuesta a perder años de tu infancia pequeña niña? -habló la mujer perro.

-¡Así es!- Rin ahora alzó la mira viendo a esa mujer- Les prometo que seré lo que esperan- su padre se queda estupefacto.

-Tú tienes algún problema, Sesshomaru-

Sesshomaru observa a la niña y la olfatea de lejos, todavía hace unos años le vino el periodo que demostraba que podía ser madre, pero no ha madurado no puede dar aun hijos fuertes y sin problemas, eso no le agrada mucho, aprovecharse de una niña, pero esa chiquilla tiene razón, se notá que Sango ama a alguien más y eso puede ser problemático.

-No madre-

-Usted Ginta, tiene algún problema-

Ginta sabe que su esposa no estaría de acuerdo en dar a Rin a tan poca edad, no podían hacerle eso a su pequeña que está en flor de la niñez, y antes de decir que no Irasue continúa.

-Yo misma sé que Rin aún es una chiquilla para mi hijo, yo misma me case a su edad con Inu no Taisho, él casi tenía la edad de mi hijo mayor, por lo que les propongo algo… Rin vivirá con nosotros durante veinte años (cabe recordad que para los seres como ellos veinte años es como dos años para nosotros) hasta que Rin ya esté más madura, una vez al mes estará con su tía para que entrene con los exterminadores y otra semana con ustedes, a fin de cuentas yo igual soy madre… el resto del mes estará en mi castillo, para que se acostumbre a cómo vivimos nosotros y como tratar a mi hijo Sesshomaru… ¿Están de acurdo con esto?- Propuso Irasue.

Ginta no podría creer lo que estaba pasando por que Rin le haría algo como eso… ¿para proteger a su hermana? No sabía que decir, estaba tan avergonzado delante de los perros, ya no tendría a Rin. ¿Su esposa estará de acuerdo? La voltea a ver para ver en su cara un sí o un no. Kaede sabe del amor que tiene Sango por ese joven lobo llamado Miroku y que nunca lo olvidaría eso causaría problemas al momento de ser tomada por el lobo de sangre pura por que igual sería marcada por el, en cambió su pequeña Rin no tenía a nadie en el corazón y estar todo ese tiempo con su futuro esposo le ayudará a enamorarse de él para que en el momento que la marque como su propiedad no sea tan difícil, por lo que al voltear a ver su esposo lo vio con cara de aprobación. Esto fue lo que más le sorprendió a Ginta que Kaede su esposa le dije que no había problema.

-Estoy de acuerdo señora Irasue-

-Pero deberás comprender que tengo que verificar la virginidad a Rin…-

Sango da unos pasos hacia atrás, no podía creer lo que estaba pasando su pequeña hermana estaría con ese ser mucho mayor que ella. ¡Sango debía proteger a Rin no al revés! Pero si le reconfortaba que no se casara Rin de inmediato dejaran que ella madure para casarse con ese demonio de sangre pura.

Kaede le que quita el kimono que lleva su hija menor para que la olfateen los dos perros de sangre pura.

-Escucha Sesshomaru, hay áreas en el cuerpo de una hembra que son más propensos a ser tocados por los machos – El cuerpo infantil de Rin dejaba ver un diminutos pechos – La madre perro olfatea esos senos que no han sido tocados por ningún macho, y empezá a tocas a rin en su parte intima - aún no está completamente formado el himen que probablemente pierda al momento de entrenar con sus tíos, no se preocupen nosotros sabemos que esas cosas pasan – Los padres se tranquilizaron un poco por que Sango si perdió su himen en una batalla – Me parece que eso le paso a Sango, ¿no?- Irasue saca su mano de la intimidad de pequeña, le sorprende que ella no opuso resistencia, le viene los recuerdos de cuando ella fue tocada: "ella en ese entonces no se dejaba de mover, su madre tuvo que sujetarla de los brazos para que se dejara tocar por la madre del que será su esposo y lo que hizo con sus manos después le pareció tan humillante…" ahora ella tenía que hacerlo.

Irasue toca la poca mucosa que había en la vagina de Rin – Este es el aroma de tu hembra Sesshomaru –Y le acerca sus dedos a la nariz de su hijo, los ojos de Rin se quedaron abiertos, eso no les dijo su madre que iba a pasar, darle a oler sus fluidos a ese perro, todo parece indicar que eso no pasaba ni entre los lobos ni entre las mariposas.

Sesshomaru siente el verdadero olor de Rin y no tenía nada que ver con las azucenas era un olor un tanto diferente pero excitante.

-Ya nos llevaremos a Rin, estará dos semanas con nosotros la siguiente con su tía para su entrenamiento y la última con ustedes, cuando se termine su tiempo con ustedes la vendremos la buscar, vistan a la niña y empaquen sus cosas, aquí la estaremos esperando- La mama trae a Rin a su alcoba y Sango va detrás de ella.

-Rin… estas segura-Dice su hermana apunto del llanto.

-Si Sango, quiero que tú seas feliz con el hombre que ya ocupa tu corazón-A Sango le parecía que se hermana era más madura que ella, porque aunque Rin es pequeña se dio cuenta de la situación y la afrontó con madurez.

-Te extrañaré mucho Rin-Sango la abraza y comienza a llorar.

-Tranquila hermana, estaré bien… se feliz con Miroku, prométemelo-

-Te lo prometo- Las dos hermanas sonríen felices, la madre solo se puede sentir consolada ante aquella escena tan hermosa de sus dos hijas, mete algunas de sus las ropas de Rin en trazos de piel de animales para que se transporten al castillo de los perros.

Cuando sale Rin ya vestida con un hermoso kimono de flores de todos los tipos y colores, ella se despide de sus hermanos y de su madre, en cuanto a su padre se despide con una reverencia, de ahora en adelante será hija de Irasue.

Los 7 emprenden el viaje hacía el gran imperio que comanda Irasue, una nueva aventura le espera a Rin…

En cuento a Kouga le preocupa que ahora a sus padres den la mano de Sango en vez de pedir la de Kagome, él ama a esa cachorra mitad lobo y mitad perro, no se imagina con otra persona… pero en comparación con su hermana Sango que sus sentimiento son correspondido por ese perro-lobo, Kagome no lo ama a él, y recordó lo que hizo su pequeña hermana por Sango… Tiene razón Rin… Miroku y Sango se aman, en cambio Kagome no le ama… Ella ama a un perro que vio a lo lejos en una fiesta de sus parientes perros, ¿pero cómo? Kagome no se sabe ni su nombre de ese perro, lo único que sabe es que es mitad humano porque no tiene ninguna marca en las mejillas y tampoco es heredero de su familia por no tener la media luna creciente en la frente, solo sabe que usa un traje color sangre…

Notas del escritor:

Hola chicos y chicas amantes de las parejas SessXRin y SangoXMiroku... jejeje va a ver mucho de esto en este fic, aunque igual abra KagomeXInu. Espero sus comentarios y que me digan como va el FIC, por favor, me encanta leer que piensan, jejeje por cierto... el fic lo actualizaré cada mes, shi shi, es que estudio y trabajo por lo que se me complicará subir capítulos cada semana, entonces es mejor lento pero seguro, además pueden darse todo un mes para disfrutar de cada capítulo, así que ya saben cada 19 hay un capítulo nuevo! Saludos, los quiero!