CAPÍTULO 4

Ya habían pasado dos semanas desde que Sesshomaru despertó entre sueños a la pequeña Rin, a la pequeña niña le explicaron solo una parte de la situación por Irasue. Le dijo que Sesshomaru estaba en una guerra y no sabían cuando iban a terminar.

Rin ya se encontraba preparando sus cosas para ir a casa de sus tíos, esta tan emocionada de iniciar su entrenamiento como exterminadora y quiere ser tan fuerte como lo es su hermana, Rin admira completamente a Sango. Pero Rin ha sentido desagradable la ausencia de Sesshomaru, lo extraña aunque solo paso con él un par de días. Rin sale de su cuarto para dirigirse a comer con Irasue. Cuando dobla por uno de los pasillos y observa la entrada, sus ojos se engrandecieron al darse cuenta que Sesshomaru había regresado, empieza a caminar rápidamente hacia él, Sesshomaru se da cuenta de la llegada de la pequeña y la ve con esos ojos dorados.

-Rin ¿ya terminaste de empacar?-Rin contesta afirmativamente con la cabeza.- ¿Tienes hambre?- Sesshomaru obtiene la misma respuesta. –Vamos a comer- Los dos van al comedor, los alimentos ya están servidos, se sientan, Rin aun que estaba muy animada por dentro por el retorno de Sesshomaru, pero por fuera se mostraba muy controlada.

La comida disminuye con forme al tiempo, hasta que se agota. Sesshomaru se limpia la boca y sabe que ya es momento de marcharse y de contarle todo a Rin.

-Vamos por tus maletas y nos marchamos-Comenta el demonio de sangre pura.

-Si…-

Ya en la puerta con todo el equipaje listo se decide emprender el viaje a la aldea de exterminadores, a los dos los acompaña un par de perros de sangre pura que serán los guardianes de Rin… Ellos se encargarán de que nada le pase, son un par de gemelos muy parecidos entre sí.

-Rin, Ah y Un te acompañaran todo el tiempo que no esté aquí- La niña al oír estas palabras se desconsuela, creía que Sesshomaru se quedaría para siempre junto con ella –Ellos dos son unos demonios perros de sangre pura-

-¿A dónde va el señor Sesshomaru es muy peligroso?-Pregunta sin chistar.

-No solo es peligroso… si no es un deber que tenemos como tribu hermana-

-…-

-Rin, lo que te tengo que decir es muy delicado –Los ojos grande de Rin observaban cada movimiento de la boca de su prometido, mientras que él seguía viendo el horizonte – Raptaron a Sango por la misma tribu que quería desposar a su hija con Kouga, y debemos recuperarla como tribu hermana que somos- Los ojos de la niña se empiezan a tornar vidriosos.

-¡Debo ir con usted! No solo por ser su futura esposa, soy hermana de Sango, debo de estar con ella cada vez que me necesite-

-No seas tan inmadura-Rin al escuchar esas palabras se siente morir por dentro –No eres lo suficientemente fuerte para una batalla de esta magnitud –Los ojos de Sesshomaru se veían tan decididos, tan desilusionado por el comportamiento de Rin, pero lo que la futura exterminadora sintió fue decepción, justamente eso era lo que no quería que Sesshomaru sintiera por ella.-Además debes a completar tus entrenamientos como exterminadora, para que consideres ir a una batalla.

Rin empezó a caminar más lento, lo suficiente como para quedar detrás de Sesshomaru, no quería verlo a los ojos, se sentía tan avergonzada. Sesshomaru en realidad sabía que Rin tomaría ese comportamiento, tenía que conversarla de no ir a esa batalla, no dejaría que su pequeña entre en territorios tan peligrosos… Un momento… "Su pequeña" desde cuando Sesshomaru pensaba así de Rin. Ya es demasiado evidente que los sentimientos del Youkai por Rin son cada vez más fuertes.

-Regresaré por ti cuando ya estés terminando la semana con tu madre… Rin hay otra cosa que debo contarte- Rin se encontraba detrás de Sesshomaru, pero desde adelante el demonio sintió el olor a sal que provenían de las lágrimas de su hembra, todo parece indicar que Rin sospechaba – Durante el enfrentamiento solo Sango y tu padre lucharon por defender su pueblo, pero en que lograron sustraer a tu hermana mataron a tu padre, ahora el jefe de la tribu de los lobos mariposas es tu hermano Kouga- El olor a sal se hacía cada vez más evidente en el ambiente, Sesshomaru sabía que es el momento de dejarla sola, apenas lleguen al poblado de los exterminadores la dejara y se regresará con los demás, pero de pronto siente un golpe en la espalda y un llanto empieza a sonar mientras es abrazado por los frágiles brazos de Rin. Sesshomaru se detiene en seco y voltea para ver la cara de la niña que no deja de fluir líquidos salado de sus ojos acompañados de gemidos acelerados e hipo que se generaba con la respiración rápida. Él nunca había visto a una mujer llorar, incluso su madre jamás tuvo rastros de haber llorado cuando su padre la engaño, o cuando lo mató, jamás vio tal escena en su vida, se sentía tan consternado, no quería ver llorar a la mujer que se robó su corazón en tan pocos días, él solo quería meterse en su corazón y en su mente y quitarle toda sensación de dolor. Impotencia, eso es lo que se siente al ver a alguien llorar de esa manera, y lo peor es que no sabe qué hacer, por lo que se voltea y le corresponde el abrazo, Rin al darse cuenta de que es correspondida, lo abraza más fuertemente y una nueva oleada de llanto ruidoso viene, hasta que desaparece lentamente conforme pasan los minutos y Rin se seca las lágrimas.

-Sesshomaru… prométame que cuando me haga una gran exterminadora como Sango me llevará con mis compañeros a vengar la muerte de mi padre –Ahora Rin tenía unos ojos tan decisivos –Prometo que no se arrepentirá –

Sesshomaru solo se levanta del abrazo y continua su camino, aunque no le respondió Rin sabía que eso es algo afirmativo por lo que nivela su paso con el del Sesshomaru, todo el resto del camino hasta la aldea.

Al llegar a la aldea, Rin se sorprendió al ver que había muy poca gente, y más aun sabiendo que es una aldea de exterminadores y de mariposas, los humanos y el clan de las mariposas siempre han podido convivir entre ellos.

-Al saber que Sango la sobrina de los jefes de esta tribu fue secuestrada, los mejores exterminadores y hombres mariposa marcharon a la batalla, así que serás entrenada por los maestros de esos guerreros – Habla el Youkai mientras pasan la entrada de la aldea, y camina hacía una gran casa al centro de la tribu, si había ido a casa de sus tíos pero en muy pocas ocasiones, así que todo había cambiado.

-Es grato recibir a nuestra sobrina- Dice una anciana en la puerta de la casa. –Como podrás ver muy pocos se quedaron en la aldea, los demás se fueron a la guerra que se formó para recuperar a tu hermana, quiero darte las condolencias por la muerte de tu padre, fue muy difícil cuando me entere, me gustaría visitar a mi hermana uno de estos días- Rin baja la cabeza aun le es difícil entender que su padre ya no estaba con ellos y que Sango se encuentra secuestrada.

-Rin vendré a buscarte en dos semanas en tu aldea para llevarte al castillo, recuerda que tienes a Ah y Un por si algo pasa, ellos están para protegerte-

-Es un gusto verte Sesshomaru, nosotros igual protegeremos a Rin-

Sesshomaru se da la media vuelta y sale caminando, Rin se voltea a verlo alejarse aun que todos van notando que los sentimientos de ese demonio van cambiando por esa niña, menos ella, ella cree que Sesshomaru está obligado a desposarla y solamente eso, pero Rin ya va formando sentimientos hacía él, porque lo ve como la persona que siempre la va a proteger.

Apenas Sesshomaru se aleja de la aldea empieza a correr con una velocidad asombrosa, así tiene que hacerlo para alcanzar a sus compañeros de batalla, tiene la intuición de que algo malo pueda pasar.


Kagura ve a lo lejos desde la copa de los arboles a todos sus enemigos, en especial a Kouga, en algún momento pensaron en emparejarla con él, no está nada mal, es fuerte y tenaz, pero no hay nadie como Sesshomaru, desde que lo vio en una de las batallas que tuvieron con ellos hace años se enamoró de él, eso fue hace mucho tiempo :

"Flash Back"

Kagura estaba tirada en el suelo estaba ensangrentada en su pierna derecha, sabía que iba a morir, si no es por los perros será por sus padres, que nunca aceptarán tener a una hija débil, de pronto sintió el olor a perro, ahora sabía que su muerte sería inminente, aun era muy niña, quería enamorarse y vivir, ser libre de sus padres que siempre la atosigan y parece que prefieren a Bankotsu en vez a ella. Y de pronto lo ve, vio la hermosa figura juvenil de Sesshomaru, sus ojos ámbar, dorados, como oro puro, sus cabellos plateados y peinados, sería perfecto morir por tan hermoso ejemplar, cerró los ojos y esperó que le diera el golpe de gracia.

Pero nada pasa, solo siente como es alzada y sacudida y abre los ojos, ¡la estaba cargando en sus brazos! ¿Por qué? Debía matarla no ayudarla.

-Es peligroso que una chiquilla como tu este en esta guerra-

Kagura no responde, solo quería que ese momento dure para siempre, quería que la tonta batalla terminara solo para pedir casarse con él.

Finalmente Sesshomaru cura las heridas que tiene Kagura y la remoja en un rio cercano.

-Te tendré que dejarte aquí, si tus padres sienten el olor a perro te matarán-

Kagura asiente con la cabeza, y ve cómo se va a lo lejos… Se enamoró del perro.

"Fin del Flash Back"

Kagura busca desesperadamente al demonio del que está enamorada, pero de pronto siente nauseas al recordar porque ya no se casó con Kouga… habían comprometido a su Sesshomaru con una chiquilla, de la misma edad que tenían de cuando se enamoró de él. No lo encuentra ¿Por qué no está?

Kagura manda más demonios a atacar a sus enemigos, no se preocupa de que algo le pueda pasar a Sesshomaru si no está.

A los lobos de la tribu de Ayame, los exterminadores y los demonios mariposas les cuesta cada vez más las oleadas de monstros sin bajas, hasta que de pronto una manada de monstros les ataca, y unos de los lobos corta un gran demonio, y sus restos amenazan con caer encima de Kagome, al ver esto Kouga se lanza en su rescate, pero alguien llega antes, un Hanyo de pelo plateado recoge a Kagome y lleva a un lugar seguro. Kouga se enfurece en su interior, él debió protegerla, pero recuerda que le pidió a Inuyasha que la cuidara.

Mientras que Kagome está encantada de que el mitad perro mitad humano la rescatará.

-Debes de tener más cuidado chiquilla-

Kagome está apenada, tenía la culpa por no moverse a tiempo.

-Creo que me tendré que quedar contigo, ¡Que molesto!- Esa expresión le molestó a la chica.

-¡No tienes por qué cuidarme!

-Pero si eres muy débil… si no fuera por mí hubieras muerto niña-

-¡No me digas niña, ni chiquilla, mi nombre es Kagome!-

-Pues entonces nunca te hubiera rescatado-Inuyasha suelta como si nada a la chica, y un fuerte golpe se escucha.

-¡Eso dolió!-

Kouga podía ver todo desde lejos, tiene el puño cerrado y se nota que está molesto por la forma de actuar del hanyo, y Ayame nota que la atención de su prometido esta en otro lado, sabe que nunca se enamorara de ella, por eso mismo se distrae y es atacada por un demonio en forma de serpiente, el lobo de sangre pura solo puede ver la cara de horror de Kagome, al parecer algo pasa detrás de él, pero al momento de voltear y ver ve a Ayame ser atrapada por ese demonio un sentimiento de culpabilidad lo invade, Ayame está bajo su protección y ahora falló en su palabra, empieza a correr en dirección a ella para salvarla pero el demonio da la media vuelta llevándose a su presa.

Un sonido de carne desgarrada es todo lo que oye el joven Kouga, Sesshomaru logra matar al demonio rescatando a Ayame, la sostiene en sus brazos y camina en dirección a Kouga, todos los demás enemigos huyen del lugar al ver que el más poderoso perro está presente, otros en cambio toman valor en atacar al perro de sangre pura quien tiene a una loba de sangre pura en sus brazos, al notarlo Sesshomaru con un látigo de veneno mata al instante a esos intrépidos demonios, hasta llegar en donde se encuentra Kouga.

-Debes cuidar más a tu hembra- los ojos de Kouga son invadidos por lágrimas, pero no cae ni una sola de ellas... Kouga promete que jamás se despegara de Ayame, ella lo amaba y le correspondería aunque en su corazón siempre habrá un pedazo para Kagome.

Sesshomaru se pone al frente de la batalla principal que se daba en la circunferencia, y de un latigazo mata a dos filas de enemigos, y otros huyen. Sesshomaru nota que agotaron todos los lobos, exterminadores y mariposas, pero no son tan poderosos como un perro pura sangre. A pesar de no tener genes que contrarrestan las pócimas para desactivar el olfato Sesshomaru podía percibir olores a la perfección, a fin de cuentas él es un perro pura sangre.

Kagura se asusta al ver que sus líneas de batalla son abatidas con una gran facilidad, es cuando el olor invade sus fosas nasales, el gran Sesshomaru ha llegado. Kagura inteligentemente se retira, ahora sabe que esa pequeña batalla se perdió.

Los lobos, los humanos, los perros y las mariposas, observan como todos los demonios se retiran, fue una batalla en donde solo sufrieron dos bajas, y se sentían tan orgullosos de eso, el fuego seguía ardiendo y enfrente de este esta Kouga de rodillas abrazando a Ayame, cuando se acerca una mujer mariposa.

-Dejame ayudar- Kouga voltea a ver y siente que no quiere dejársela a alguien más, pero sede y se la entrega, la mujer saca varios ungüentos y lo telas, y cubre sobre las heridas las telas con los ungüentos. –Esto ayudará, solo necesita descansar más- Kouga se siente agradecido, y le hace una reverencia, porque no puede hablar en ese momento, solo se dedica a abrazar a la mujer que tanto lo ama.

Kagome se siente tan consternada por eso y va corriendo a donde se encuentra el joven lobo con su prometida herida.

-Kouga si pudiera ayudarte en algo…-

-Gracias Kagome… pero no puedes ayudarnos, ve al lado de Inuyasha, él sabe protegerte-

Kagome da unos pasos atrás, intuye que no es el mejor momento para hablar con él.

Ayame abre los ojos solo para ver que se encuentra en los brazos de Kouga, y todo parece indicar que él había llorado… ¿Será por ella?

-Qué bueno que ya despertaste-

-…-

-Creí que podrías morir-

-Tú… ¿me rescataste? –La chica estaba emocionada por la idea de ser rescatada por el amor de su vida, pero Kouga niega con la cabeza.

-Disculpame… no logre protegerte como corresponde, si me lo permites, prometo que nunca volverá a pasar- Ayame le da un beso en su boca, y se reacomoda en los brazos del lobo.

-Siempre te lo permitiré-

Mientras esto pasa los demás empiezan a buscar si hay muertos, mientras que los exterminadores buscan huesos de los demonios para convertirlos en armas y en armaduras, todo parece que hubieron solo un par de bajas, todos lucharon para que ninguna muerte ocurriera, pero si les desgasto de sobre manera, y si Sesshomaru nunca hubiera llegado, hubieran ganado, pero perdiendo a una gran cantidad de aliados.

Lo que si hubo mucho fue heridos, los demonios mariposas curaban uno por uno, ya es de tarde, estuvieron peleando toda la noche y la mañana del día siguiente, pero debían seguir adelante y poner nuevamente las tiendas para descansar.


-¡Déjenme ir!- Grita una desesperada Sango, estaba encadenada de brazos y pies en la pared.

-Ya callate niña… no te creas que por ser la prometida del joven Bankotsu vas a hacer lo que tú quieras- le responde un guardia que la vigilaba día y noche.

-¡Ya le dije que no soy prometida de ese tal Bankotsu! ¡Yo me casaré con alguien más!-

-¡Jajaja no me hagas reír! Mira niña si no te comportas y no dejas de decir tonterías tendré que tomar cartas en el asunto –El guardia camina hacia Sango y la toma del mentón – Es una lástima tan linda que te ves, pero el joven Bankotsu entenderá – Con una sonrisa en la boca alza la mano a lo alto, dispuesto a dar el primer golpe, y lo logra, Sango tiene una gran marca del primer golpe.

-Eres un cobarde, solo puedes golpearme porque estoy atada, pero está claro que soy mejor que tu –Responde Sango con una sonrisa a pesar de la marca.

-¡Callate!-

Y le propina un segundo golpe en la cara y con la rodilla golpea en el estómago, Sango escupe sangre y le empieza a salir sangre en la nariz.

-Lástima… ya te estropeaste… ¿acaso no quieres gustarle al joven Bankotsu?… creo que ya no te va a querer como esposa… tan bonita que eras… creo que le pediré violarte para después botarte como basura a tu querido… no se negara al ver el estado en el que te pusiste- Una sonrisa maliciosa crece en su rostro, y ya está estira su mano por tercera vez.

Sango se llena de sangre y un gran grito de lamento se oye en el calabozo.

-Parece que ya te divertiste- Es la voz de Bankotsu.

El ruido de los pasos de Bankotsu apenas y son opacados por los gritos del guardia que ha perdido su mano, el demonio llega enfrente a Sango.

-Además cobarde de golpear a una mujer atada… yo no quiero cobardes, y mucho menos que se atrevan a tocar algo que me pertenece… -

-Lo siento joven, pero no pensé que…-

-Ese es el problema que no pensaste-

Bankotsu le quita las cadenas a Sango. Y con un solo movimiento de sus garrar mata al guardia.

-Apenas sentí el olor a tu sangre vine a ver qué pasaba, creo que he llegado a tiempo- Sango lo ve con una cara de odio.

-No me veas con esa cara, te llevaré con un médico… - Bankotsu carga en sus brazos a la lastimada Sango –Yo te elegí como mi futura esposa, por lo fuerte que eres, no solo por tu belleza, además tú has recibido peores golpes que esos, porque si no fuera así ya estuvieras desmayada… es por eso que te quiero como mi hembra, alguien que pueda defenderse-

Sango no responde nada, solo trata de ver los pasillos y alguna salida de ese castillo para poder escapar.

-Ya llegamos- El demonio aun teniendo a Sango en los brazos desliza la puerta corrediza y camina hacia una especie de cama en donde sienta a Sango. –Ella es mi madre Kikyo, te ayudará con las heridas, te vendré a ver más tarde- Bankotsu camina hacia la salida de la habitación.

-Creí que sería más difícil traer a Sango a esté lugar, pero ese maldito guardia me facilito las cosas, pero pago muy caro su indiscreción, ¡bah! Que se cree tocando con sus sucias manos a mi querida Sango- pensó el demonio Bankotsu al cerrar la puerta.

-Esto dolerá… -Dice Kikyo mientras pone un ungüento en la cara de Sango, pero ella no muestra dolor, solo ve la cara de esa mujer-Veo que eres toda una guerrera y que estás acostumbrada al dolor- Kikyo se aleja un poco y toma una taza con líquidos adentro. –Toma esto, te hará bien-Sango ni siquiera le interesa tomar la taza. –Entiendo, me tienes desconfianza… pero comprende que igual recibiste un golpe en el estómago… eso te puede matar si no tomas el medicamento adecuado, y tu como exterminadora lo sabes –Por más que quiera negarse Sango lo sabe… sabe que puede morir por esas heridas, toma la taza con sus dos manos –No te preocupes linda, no te vamos a matar – Kikyo se voltea para ir por retazos de tela. Sango empieza a dar sorbos, hasta que se lo gasta. En ese momento la madre de Bankotsu regresa y le pone los retazos de tela en su cabeza. –Ya verás que con esto te vas a sentir mejor- La madre le sonríe a la joven.


Miroku tiene la mirada perdida en la primera estrella de la tarde.

Solo quiere rescatarla, es la niña de sus ojos, él siempre sintió algo especial Sango, ella es tan diferente de todas las demás, tan perfecta.

-¿Estas bien?-Le pregunta su hermana, mientras se sienta junto a él.

-Hola Kagome- Miroku la abraza – Solo estaba pensando en Sango, y en lo difícil que puede ser para ella estar atrapada, y en cuento quiero rescatarla –

-No te preocupes hermano, todos la rescataremos-


Sango se siente rara, como si estuviera mareada, se siente tan indefensa… ¿Cómo pudo confiar en ellos?

-Dime querida Sango, tienes un prometido ¿No es así?-

Sango asiente con la cabeza

-Me imagino que no debes tener ninguna duda que él es el indicado, porque para rechazar a mí querido hijo es que debe de ser el hombre perfecto que nunca te haya decepcionado-

Sango no entiende a dónde quiere llegar, pero ahora sabe que esa señora es la madre de Bankotsu, pero sus palabras le hicieron recordar algo muy de su niñez, que no quería recordar con respecto a Miroku, Sango baja la vista.

-Sango… pequeña, cuéntame lo que pasa –En definitiva Sango jamás le diría lo que oculta su corazón, pero se siente extraña y su lengua está muy suelta.

-Cuando éramos unos niños… Miroku me beso, y me dijo que era una niña linda - ¿Qué pasaba, porque le estaba diciendo todo eso….? Acaso la pócima que le dieron…


En cuanto a Rin ya estaba con sus tíos y con un grupo de ancianos, Sesshomaru tenía razón, los guerreros más fuertes habían ido a rescatar a Sango. Rin sabía que su hermana es muy importante para esa aldea de exterminadores y hombres-mariposa, y que darían todo por su bien estar. Ahora ella tenía que llenar unos zapatos muy grandes, los que dejo su hermana mayor.

-Pequeña Rin, estamos todos muy consternados por la muerte de tu padre, y apenas supimos del secuestro de tu hermana no dudamos en apoyar a su rescate –Habla uno de los más ancianos.

-Otra cosa que queremos que sepas, no queremos que te compares con Sango, cuando tengas los entrenamientos o vayas a plantar, no escuches las comparaciones que te puedan a hacer con tu hermana, tú tienes lo propio de Rin – Rin sonríe ante el comentario del otro anciano, se siente mejor al escuchar eso.

-Hoy puedes descansar, mañana iniciaremos en el campo –Haba una anciana, Rin asiente con la cabeza y se retira del lugar no sin antes hacer la respectiva reverencia.

Al momento que Rin sale de la puerta los dos perros gemelos la siguen hasta su cuarto en donde hacen guardia en la puerta, nada le puede pasar a esa niña.

Rin se cambia de ropas ligeras para dirigirse a dormir, solo espera que pase rápido todo ese tiempo y volver a ver a Sesshomaru, y se da cuenta que se está enamorando de ese sujeto y de lo bien que la trata, cierra los ojos con una sonrisa sin darse cuenta de todos los problemas que se le presentan a su hermana Sango.

¡Otro capítulo listo!

Hola chicos, ¿como están? yo emocionada por que ya inicia a parte interesante de esta historia, estoy super inspirada para seguir escribiendo, espero que a ustedes les guste tanto como a mi, bueno, ya que solo pido reviews, pero de verdad me encanta saber sus opiniones :) jaja soy una desesperada por reviews xD

Y ya son más claros los sentimientos que se sienten mutuamente Sesshomaru y Rin, y ¿que es lo que planean hacer Kykio y Bankotsu?

Buenos chicos, los dejo, ¡hasta el siguiente mes!

bye bye