Capítulo 5

"Flashback"

La tribu de Sota está llegando a la tribu de Ginta, una pequeña Kagome y su hermano mayor Miroku que aparentan tener 8 y 10 años respectivamente juegan en el campo abierto de la tribu.

-¡Kagome, Miroku no se vayan, tenemos que presentarlos! –Grita su madre.

Los dos pequeños corren hasta su madre y se refugian detrás de sus ropas al llegar a la puerta, y de repente se abre.

Los ojos cafés oscuros que parecen azules observan a una pequeña criatura de ojos marrones y cabello del mismo color atado con una coleta, vestía una armadura con detalles en rosado, y con olor a azucena recién cortada, pero con una extraña mezcla de demonio recién asesinado, a lado de esa hermana criatura, la más bella que él había visto… y vaya que había visto niñas bellas, esta es diferente. Al lado de ella está un joven de su edad.

-Es un gusto para nosotros recibir a nuestra tribu hermana- habla el líder Ginta.

-Ginta ¡Es un gusto verte a ti y a tu hembra en cinta! Les traemos unos presentes – Dice Sota mientras Naomi extiende unos regalos.

-Gracias, pero no se hubieran molestado- Se apena la mujer embarazada.

-Igual quería que presentemos a nuestros hijos, a lo mejor y en algún momento podamos unirnos en alianza – Habla Sota.

- Ella es Kagome – Kagome se apena y se esconde en las piernas de su madre –Hija no seas irrespetuosa y saluda –Naomi anima a salir a su hija quien hace una reverencia, Kouga ve eso y se enamoró de esa escena tan penosa –Y este pillo es mi hijo Miroku – él niño sin pena como su hermana sale de su escondite y hace la reverencia, cuando alza la mirada y se cruza con la de Sango.

-Ahora seguimos nosotros, el joven es Kouga –este camina sin dejar de ver a Kagome, se inclina y se aleja - como saben su madre murió hace muchos años, cuando la epidemia invadió la aldea, Kaede y los hombre-mariposa nos ayudaron a salir adelante, junto con ella procree a la pequeña Sango, adelante hija – Al terminar de hablar su padre, Sanso sin pena da dos pasos adelante y hace una reverencia de respeto – Y tenemos en camino a un tercer bebé-

-Niños, vayan a jugar – Comentó Kaede.

Los adultos se sientan en la sala, mientras que los niños salen a las afueras de la aldea.

-¿Eres una exterminadora?-Le pregunta Kagome a Sango.

-Si… pero apenas estoy empezando, aun no soy muy buena, pero en unos años lograré ser la mejor-Sango termina con una inspiradora sonrisa que cautiva a Miroku.

Kouga nos sabe si ponerse celoso por la actitud de ese niño a su hermana o fijarse en Kagome, le parece una criatura extraordinaria.

-¿Por qué no jugamos al escondite?- Propone Miroku.

-¿Y quién busca?-Pregunta su hermana

-¡El mayor!- responde Sango. -¿Cuántos años tienen?-

-Yo tengo 8 años, y mi hermano tiene 10-

-Yo tengo 7 el siguiente mes cumplo 8, y Kouga acaba de cumplir 11 años- A Miroku le cautivo que Sango fuera la más pequeña aunque sea por meses, en definitiva Sango no es como las niñas de su pueblo.

-Mmmm entonces Kouga tu nos buscas- Kagome voltea a ver a Kouga y este se sonroja.

-Está bien- Kouga cierra los ojos y comienza a contar.

-Pero no hagas trampa- Le pide Kagome.

Sango empieza a correr a los bosques y es seguida por Miroku, en cambio Kagome se dirige a las casas.

Sango se adentra en el bosque, lo conoce como la palma de su mano, pero nota que tiene un acompañante.

-Te sugiero que no sigas, te puedes perder-

-Pero me preocupe al ver que una niña entra en el bosque-

-No soy una niña-

-Apenas vas a cumplir 8… -Miroku sonríe al ver que tiene razón, Sango se detiene, y después lo hace Miroku.

-Voy a ser una hermana mayor, el bebé debe ver que soy su ejemplo-

-Te entiendo, igual soy hermano mayor, pero no te lo estas tomando muy enserio?-

Sango da la media vuelta para ver cara a cara a su compañero. Miroku camina hasta estar a un paso de Sango.

-¿Tienes miedo?- Sango no puede evitar empezar a llorar cuando escucha esas palabras –Sango –Miroku da ese último paso y abraza a su amiga –Tranquila, tu hermano o hermana verá que eres una gran amiga-

-¿Tú qué sabes…? ¡No me conoces!-Sango deja de llorar para encarar a Miroku, pero se lleva una sorpresa al ver que él está feliz… está sonriendo.

-Tienes razón… no te conozco, pero puedo ver que tienes un gran corazón- Sango está completamente sonrojada, y una última lágrima cae dejando ver su sorpresa.

De pronto Miroku la besa, él tiene los ojos cerrados, pero en cambio Sango tiene los ojos abiertos, su sorpresa es muy grande, hasta que Miroku se separa.

-Disculpa, no debí hacer eso… es que… -Miroku se ve interrumpido ya que Sango lo besa y rodea a Miroku con sus brazos, ahora es él el que tiene los ojos abiertos y Sango los tiene cerrados, pero no tarda mucho para Miroku los cierre.

Sango termina el beso, y le guiña el ojo –Tenemos que ocultarnos, mi hermano no debe tardar en encontrarnos, él es un lobo sangre pura así que no tardara en ubicarnos, y se llevará una sorpresa al olfatear que nos besamos-Sango toma la mano de Miroku y juntos se acercan a la aldea.

"Fin del Flasback"

-Ya veo- Menciona Kikyo - pero ¿porque lloras Sango?- Sango no puede evitar derramar lágrimas al recordarlo – Sabes que puedes contármelo todo –

-Unas semanas después de eso… ahora nosotros fuimos a su aldea –


Todos ya estaban durmiendo menos Miroku, seguía observando la misma estrella.

-Te hice una promesa Sango que pienso cumplir- murmura, y empieza a recordar…

"Flasback"

Ahora la tribu de Ginta va a visitar a la de Sota solo que la madre de Sango no fue por que presentó problemas en el embaraza y debía proteger a su nuevo bebé.

La más emocionada por ir es Sango, estaba completamente impaciente por ver a Miroku, pero para su sorpresa no fue a recibirlos, solo fueron Sota, Naomi y Kagome.

-Hola Ginta, es un honor recibirte hoy, esperemos que tu mujer se encuentre mejor-

-Kaede está bien, solo tuvo unos problemas y prefirió quedarse en casa-

-No se preocupe en excusarla, es de entenderse en su situación, niños porque no salen a jugar-

Kagome sale con los dos hermanos, pero Sango empieza a buscar a Miroku.

-Voy a recoger una flores, ¿Me acompañan?- propone Kagome, el que está más que encantado es Kouga.

-¿Puedo ver el lugar? –Pregunta Sango

-Sí, hay mucho peligro aquí, solo que no te alejes de la cueva-

Kagome sabe que Sango es una niña fuerte y obediente por lo que no tiene miedo por ella.

Mientras tanto Sango trata de seguir el rastro de Miroku, se le complica mucho por no ser una loba pura, o por no tener sangre de perro en cambio tiene la sangre de un raza que no tiene nada que ver con la otra, pero eso no la detiene, y con todo ese trabajo localiza el olor de Miroku… pero no está solo.

Sango corre hasta el lugar, es al inicio del bosque.

Miroku está a punto de iniciar un beso con alguien más hasta que nota el olor a azucenas mezclado con sal, inmediatamente voltea la cara solo para ver a Sango con las manos en boca tratando de no gritar, sus lágrimas caen y escalan sus manos para bajar por estas y caer al suelo. Sango corre con todas sus fuerzas hasta el inicio de la aldea pero se tropieza y cae, pero se levanta inmediatamente, no quiere ser alcanzada por ese y esa. Corre nuevamente ahora buscando a Kagome, quiere tirarse a llorar, pero solo con ella, olfatea el olor de Kagome y corre hasta ella, afortunadamente está sola, ya que no quería toparse con su hermano.

De pronto Kagome siente un fuerte golpe en la espalda, la niña lobo-perro estaba en cuclillas ya que recogía flores del suelo, al voltear a ver observa como su amiga Sango está llorando, suelta rápidamente las flores y abraza a Sango.

-Sango… ¿Qué pasa?-

-Miroku…-Murmura con hipo de llanto.

-¿Algo le paso a mi hermano?-

Sango mueve negativamente – Miroku… estaba con alguien más-

-Mmmmm ya veo, ¿era una niña de pelo rizado y rojo?- Sango no recuerda bien pero si, ella tenía esas características, por lo que siente con la cabeza.

-Sango, no te preocupes, ella siempre ha querido algo con mi hermano, como sabes Miroku heredara está aldea, y quien se case con él tendrá asegurada la seguridad de su familia, son muchos los que le piden a sus hijas enamorar a Miroku, y pues él es muy enamoradizo, aunque sabe bien que no es verdadero, él las acepta por un rato, y luego les dice que no… Esto lo sé porque él me lo cuenta, sé que no lo parece, pero entre los dos nos tenemos mucha confianza… Y puedo asegurarte que para mi hermano tú no eres como las demás, está enamorado de ti-

-Pero estaba a punto de besarla… Eso no es cualquier cosa-

-Bueno… no puedo defender a mi hermano siempre, estoy segura de que Miroku tiene alguna explicación-

Sango se tranquiliza, de pronto llega Kouga con infinidad de flores extrañas que crecen en la región.

-¿Te paso algo malo Sango?- Kouga podía sentir un rastro de sangre en la rodilla de su hermana e igual las lágrimas había tenido.

-Si… solo es que me caí y me dolió mucho-

-¡Niños, vengan aquí!-Llama el papa de Sango y Kouga.

Los tres niños llegan a la cueva cargados de hermosas flores aromáticas, en definitiva las más bellas y olorosas las trajo Sango, ya que al ser mitad mariposa conocía las mejores flores.

Sango al entrar donde están los demás empieza a buscar a Miroku pero no lo encuentra, aún no regresa…

-¡Pero que hermosas flores trajiste Sango!-Dice emocionada Naomi.

Unas cuantas horas pasaron y Miroku todavía no regresaba, hasta que llego a la puerta de la cueva solo.

Miroku siente el olor de la flores, y sabe perfectamente cuales son las que trajo Sango, tienen su aroma a azucena, la azucena es muy difícil de encontrar. Miroku se incorpora con los demás que se encontraban platicando y al voltear a ver a Sango observa su cabeza baja, Miroku solo suspira.

Otras horas pasaron y el sol estaba bajando, ya se estaba haciendo tarde para regresar.

-Fue un gusto tener en casa-Dice Sota.

-El gusto es mío- Responde Ginta.

-Espero que Kaede mejore-

-Yo le diré que su preocupación esta con ella-

Los dos niños comienzan a caminar detrás de su padre, pero Sango está ligeramente detrás de su hermano.

Miroku toma valor cuando sus padres entrar a la cueva y corre hasta tocar la mano de Sango.

-Sango yo…- Ella detiene su paso al oír pronunciar su nombre.

-Ya me lo explico Kagome… - No voltea su cara y comienza a caminar.

-Sango… yo quiero decirte algo-Sango no tiene ganas de escucharlo, porque a pesar de que es una cachorra tiene varios años de vida – Mira… Estoy enamorado de ti, disculpa por no explicarte mi situación antes, pero mi madre me dice que no debo ser descortés con las que me cortejan por algún benefició a un futuro –Sango aún no voltea su cara.

-Claro, por eso debes besarlas-

-Sango nunca la bese- Ella sonríe.

-Claro, porque yo llegue, de seguro si yo… -Es interrumpida.

-Sango, nunca he besado a alguien más que a ti… solo una vez he besado a alguien en mi vida, y fue a ti…-

-No me mientras-

-Es la verdad… y Sahara se dio cuenta de eso, y me pidió lo mismo… le dije que no pero me insistió… ¡Aghh! ¡Sango, no sé cómo explicarte para que entiendas que no quise engañarte!-Miroku ya está desesperado.

Sango decide voltearse para ver a Miroku y lo que logra ver es a un niño con la cabeza gacha, y los puños cerrados.

-Explicame- murmura Sango.

Miroku alza la cabeza para ver a una Sango sin expresión.

-Tú aldea tiene tradiciones y costumbres diferentes a la nuestra, ustedes son un pueblo pequeño y se encuentran muy unidos… en cambio aquí se encuentran familias que no pertenecían hasta hace unos años, entonces al sentirse desprotegidos, o que en cualquier momento pueden ser sacados deciden que sus hijas deben "enamorarme" para que se puedan sentir seguros, es como cuando una tribu se une con otra en matrimonio… solo que mis padres no quieren unirme con alguien de la aldea, quieres que nos unamos con otra tribu y que decida cual cuando esté mayo no ahora que soy un niño, mi madre me dice que no es justo obligar a una niña a hacer eso, por lo que me pide que solo sea cortés con ellas para que sus padres no se sientan amenazados por nosotros –Miroku habló muy rápido para que en poco tiempo ella entendiera.

-Está bien… lo comprendo-Sango se da la media vuelta y comienza a caminar rápido para alcanzar a su hermano y a su padre.

-Espera Sango… -Miroku corre para alcanzarla – Te prometo que nunca besare a alguien más que a ti, espero que estés segura de eso –Sango lo mira caminando a su lado y ve a un Miroku con una sonrisa en la boca- Sé que pronto regresarás con tus tíos, y siempre te estaré esperando –Sango le responde con la sonrisa, aún no está segura de esa promesa.

Sango mientras camina ve la primera estrella de la tarde y decide confiar –Me parece bien, yo igual te estaré esperando-Miroku igual ve la misma estrella.

"Fin del Flashback"

-Así fue como me desilusioné por primera vez…- Dice Sango recordando todo.

-¿Siguió desilusionándote?-

-No… después de eso no-Kikyo va por otro vaso y le da un líquido diferente.

-¿Qué me diste… y que piensas hacer ahora? Deja de hacer preguntas tontas- Kikyo hace que Sango beba.

-Ahora cambiaré tus recuerdos… Miroku siempre te engaño… tu familia te abandono… y mi hijo Bankotsu te rescato… ahora tu estas perdidamente enamorada de él, y él de ti… Ahora tu familia y la de Miroku inician una guerra en contra de ti…-

Sango la ve con una car extraña… ¿Por qué hacía todo eso? Pero algo en su interior la mareaba más y de repente recuerdos sobre Miroku besando a un montón de niñas se creaban dentro de ella, y ve a su madre y su hermana tirándola a las afueras de su casa, se ve a sí misma de niña comando hasta que fue rescatada por Bankotsu…


La noche ya estaba cediendo al sol y los primeros rayos aparecen, Rin es levantada por una anciana.

-Pequeña Rin… es ahora de entrenamiento-

Rin abre los ojos y dice que sí con la cabeza, se viste para iniciar las labores del día.

-Primero comenzaremos al campo a plantar las verduras que ayudan a que nuestro pueblo sea fuerte- La anciana sale de la habitación de Rin seguida por esta que se acababa de poner su armadura, las dos caminan hasta llegar a un campo en donde inician con las labores de agricultura.

-Vamos al campo de arroz, es momento de la cosecha-

-Sí, anciana-

-No me digas anciana, dime Amira-

-Claro Amira-

-Jaja, eres una niña muy inteligente-


Las dos semanas pasaron y Sesshomaru debía ir en busca de Rin en su aldea, aun les tomaba mucho tiempo en llegar al castillo, y sin rastro de ningún monstruo o demonio que los fuera atacar desde hace dos semanas, todo está muy sospechoso.

El grupo tiene una hora caminando y dos desde que se fue Sesshomaru, ahora más que nunca deben protegerse.

Ayame esta abrazada de Kouga, desde que fue atacada por ese demonio él la trata mejor y platica más con ella, está completamente encantada con su nuevo prometido.

Mientras que las cosas entre Inuyasha y Kagome no mejoraban, los dos peleaban mucho, porque Inuyasha le hizo la promesa Kouga de que jamás dejara sola y desprotegida a la chica, pero Kagome no quiere ser protegida, y esa es la discusión constante.

-¡Ya dejame sola!-

-Niña terca y necia, no ves que si te dejo sola por un minuto te puedes morir-

-¡Estoy harta de ti! ¡No sé porque haces todo esto!-

-Bah-

-¡Eres estresante!- Kagome empieza a caminar rápido esperando alejarse de hanyo. Kagome ve a su hermano y se empareja con él.

-¿Qué pasa Kagome, otro problema con Inuyasha?-

-No lo soporto, parece mi niñera-

-Pues nos ayuda mucho velando por ti-

-¿Tú se lo pediste?-Ya está a punto de sacar flamas.

-No hermana… guardas tus fuerzas para alguien más-Miroku termina suspirando.

-¿La extrañas?-

-Mucho… me preocupa lo que le pueda estar pasando ahora… ¿La estarán torturando? –

-No pienses en eso Miroku… Sango es muy fuerte y estará bien-

-Solo quiero rescatarla, solo saber que está bien-

De pronto todo se nubla, los instintos de todos se ponen al cien por ciento, se forman todos como lo habían hecho semanas atrás, los que podían sobrellevar las pócimas de los gatos adelante y los otros atrás, ya que esperaban un ataque acompañado esos gases. Pero no aparece nadie y se va oscureciendo, no es solamente la noche, también una neblina morada se acerca de frente y demonios en forma de serpiente salen para atacar. Al notar que todavía tenían olfato los perros y lobos salen de por detrás y terminan de pronto con esos demonios. Uno de los demonios más poderosos toma a Ayame por el brazo Kouga corre y corta en dos el cuerpo de ese demonio, Miroku de la misma manera corre para sostener a Ayame, pero al momento de tocar el suelo, un gran hiraikotsu ataca a Miroku pero logra esquivarlo ha visto tantas veces ese ataque que puede leerlo. Estaba impresionado, Sango estaba allí, pero entonces ¿Por qué lo ataca?

-Miroku… Miroku, nunca cambias con las mujeres-Se oye una voz masculina proveniente de las nubes moradas.

-¿Quién eres?- Pronuncia Miroku.

-¿Qué quién soy? ¡Soy el futuro esposo de Sango! –Las nubes se disuelven para dejar ver Bankotsu que tiene abrazado a Sango, ahora Sango toma al hiraikotsu.

-¡Sango! ¿Qué significa esto?- La que pregunta esto es Kagome ya que Miroku no podía pronunciar palabra alguna.

-Sango ya entendió que fue abandonada por su familia y que Miroku siempre la engañó- Dijo Bankotsu mientras llevaba a su pecho a Sango. Miroku solo podía ver la cara de furia que tenía Sango.

-Mientes… ¡Qué le hiciste a mí hermana!-

-Yo nada, eres Kouga ¿No es así? Es un gusto poder verte al fin, conociste a mi hermana… al fin de cuentas serás mi cuñado… porque lo te perdonare la vida- Nadie entiende lo que pasa.

-No estés jugando…- Kouga ahora está enfadado.

-Sango, tienes razón es imposible tratar con tus familiares, ahora veo que jamás te quisieron- Sango abraza a Bankotsu –Y ese tal Miroku siempre gusto de otras-

Miroku todavía estaba con Ayame, Sango ve esa escena y lo ve aún con más odio.

Listo otro capítulo

Este si me dio trabajo por que no estaba segura de que sería lo que traumaría a Sango, igual en el momento que lo escribí sentí que era muy pequeña pero luego pense que los años en esta historia son muy diferentes, jeje, a mi me gusta el camino que va tomando la historia, ya tengo mas ideas para terminar la historia, pero tengo un problema con el teclado de los acentos, y espero solucionarlo pronto por que me estresa mucho :s