Capítulo 8

Las garras de acero de Inuyasha desgarran la carne de cada demonio y todos sus sentidos se centran en su vista observando cada movimiento y color que hay en el ambiente, esperando si un gato morado parece. Kagome está asustada por la situación entra en pánico cada vez que hay un ataque, y los recuerdos de Kagome sobre lo que paso años atrás le hacen doler la cabeza.

-Kagome… ¿Estás bien?- Dice la joven de cabellos de negros.

-Sí Rin, solo que ciento nauseas cada vez que hay un ataque-

Rin observa claramente como su amiga comienza a sudar, y tiene la mirada perdida como si estuviera esperando a que algo ocurriera, la más joven acerca su mano al brazo de Kagome y está última inmediatamente reacciona y aparta la mano de su compañera de un solo golpe.

-Disculpame Rin… no fue mi intención-

-Kagome… me preocupas, no estás bien-

-Todo ocurrió hace algunos años- empieza a decir más seria Kagome.

"Flash Back"

La bomba explotó en frente de Inuyasha ya que su hermano logró salvarlo antes de que entrara a la zona de desastre, Inuyasha aún no asimila que fue rescatado por su hermano de cabellera blanca.

-Suéltame Sesshomaru… debo rescatar a Kagome- Apenas escuchó las palabras suéltame, Sesshomaru dejó caer el cuerpo de su hermano, y esté de brincos acudió a ver qué fue lo que sucedió allí. Por mientras Sesshomaru se extraña que su hermano le empiece a interesar una mujer, pero prefiere ocupar su mente en matar a ese gato de color morado, que ya causo muchas bajas, hasta que los ojos se posan en el ejército de los exterminadores, le sorprende que esa minoría de humanos sin grandes poderes lograran ganar la batalla que tenían, se siente bien al saber que su futura esposa pertenece a ese poderoso clan a pesar de que no tenga una sangre pura… Rin… El corazón de Sesshomaru está palpitando tan cálidamente cuando recuerda ese hermoso e inocente nombre, ¿Desde cuándo se enamoró de ella?

Mientras tanto Inuyasha entra entre las cortinas de humo esperando un milagro, esperando a que ella esté bien. Emplea su olfato para encontrar el dulce aroma de Kagome, y lo encuentra y se dirige inmediatamente hacia ese lugar. Lo primero que ven sus ojos son a la joven chica tirada en el suelo, con varios golpes y sangre alrededor se su cuerpo, lo primero que hace al ver tal escena es quitarse su parte superior de ropas rojas y cubrir a Kagome esperando que con eso ya no reciba más daño, la toma entre sus brazos y sale de allí lo más rápido posible.

Desde ese momento Inuyasha se prometió que jamás dejara sola a Kagome, aunque aparentemente esté en un lugar seguro.

"Fin Flash Back"

Kagome muestra que en la parte inferior de su pierna hay una cicatriz en forma de serpiente y espinas que sube por la pantorrilla. Rin coge una crema que tiene debajo de su armadura y se pone encuclillas viendo directamente la cicatriz.

-Es un poco profunda- unta la crema –Esto ayudara un poco a que la piel retome su color natural, pero no es completamente eficiente-

-Gracias Rin- Las dos sonríen entre sí.

Kagome voltea a ver a su alrededor, está en claro que ahora se encuentra en un lugar seguro, pero no puede evitar buscar a Inuyasha y ver que esté bien. El joven de cabello largo y plateado se encuentra en la línea defensiva protegiendo los ataques de los guerreros más vulnerables, y como siempre en ataques con gas los humanos y algunos lobos están en la línea de ataque.


Des de la punta del árbol más grande se encuentra una hermosa gatita que está llorando ante la escena que acaba de presenciar… Sesshomaru gritando su amor por la joven Rin… aun que esas no fueron exactas sus palabras, le dolió igual, Kagura solo movía su abanico sin importarle el ejército de demonios y gatos de sus padres, solo espera que con alguna oleada maten a esa chiquilla… aún que ya no es una niña…

-Kagura… ¿Qué estás haciendo?- de pronto por detrás se oye la voz de su hermano.

-…-

-No ves que estás acabando con la mitad de nuestro ejército… Esos exterminadores son unos expertos… -

-¿Por eso tanta insistencia de casarte con alguien que no te ama?-

-¡Cuidado con lo que dices Kagura!-

-Jajaja, ¿acaso la piensas seguir manteniendo como una muñeca? Por qué no ha habido día en la que Sango no recupere su memoria desde que vio a ese lobo-perro- Bankotsu crispa sus manos ante las palabras de su hermana, Kagura se mantiene de espalda, sabe que lo que acaba de decir es cierto y es lo que más le duele a Bankotsu. El joven con una gran espada en su espalda se retira rápidamente, ya que un segundo más junto a su hermana la mataba.

-¿Por qué me has hecho esto Sesshomaru?- Pregunta como un susurro mientras derrama una lágrima.

De pronto el joven gato de raza pura entra en el castillo de sus padres e inmediatamente busca al señor dueño de todos lo que tiene a su alrededor.

-Padre… Kagura está destrozando a todo tu ejército-

-No te preocupes Bankotsu… ese ejército que tiene tu hermana es un regalo que le di, todavía tengo aliados en los que puedo confiar-

-¿Hablas de las pulgas?-

-Así es querido hijo… tengo un gran plan para cuando esos lobos, perros, humanos y mariposas lleguen hasta aquí-

Unos gritos se oyen en el lugar, seguido de una gran cantidad de explosiones aparecen.

-Esa tu prometida nos está causando muchos problemas, cada vez es más resistente a las pócimas de tu madre, pero igual se vuelve peor su carácter- Bankotsu sin mencionarle a su progenitor se encamina a donde provienen los fuertes ruidos – Te dije que sería un problema-

Una Sango con hermosos trajes típicos de gatos corre por los pasillos del castillo estilo japonés.

-Disculpe mi señor, pero la señorita Sango volvió a recuperar la memoria y comenzó a atacarnos… - dice una de las sirvientas de la casa.

-No te preocupes ahora me encargo- Bankotsu tiene la mirada en su objetivo, en una linda exterminadora que no puede vivir en una jaula de oro, comienza a caminar hacia ella, la observa, puede notar como sus dos ojos se conectan en una sola mirada, pero no se trata de una romántica escena, sino más bien de enojo y reto. El chico de larga trenza detiene su camino hasta el límite donde sus dos energías resisten, Sango a pesar de no estar armada ni tener su gran hiraikotsu es letal a un combate cuerpo a cuerpo, ya que Bankotsu se ha dado cuenta cuando ha peleado con ella durante todo este tiempo.

-¿No vas a venir? ¿o tienes miedo que te de otra paliza?-Sango inició la reta.

-Linda…- La joven afina su mirada de manera que si fueran katana ya hubiera destazado a su oponente- sabes que no quiero luchar contra ti-

-No me vuelvas a decir linda…-

-Pero si eres mi prometida… ¿acaso ya lo olvidaste?-

-No te quieras pasar de listo Bankotsu… dejame salir de aquí y no lastimaré a nadie-

-Por favor linda, sabemos que nunca serías capaz de lastimar a nadie- Ahora sí… se agotó la paciencia de Sango tras volver a escuchar que se referían a ella como linda por otra persona que no sea Miroku, y la primera reacción es comenzar a correr rápidamente y darle el primer golpe al chico.

-¿Qué pasa linda? Estas más lenta –Sale una sonrisa de la cara del joven mientras lee y esquiva cada uno de los movimientos de Sango

Hasta que de pronto Bankotsu toma de las muñecas a Sango, eres una excelente guerrera, y por eso serás mi esposa –Al oír eso la exterminadora trata de zafarse como si en ese momento la fueran a matar – Tranquila querida Sango, no te voy a hacer nada malo, e inmediatamente la somete y la abraza, pero no un abrazo normal, sino un abrazo que la sofoca y hace que desmaye. – Lo bueno es que todos estos años de pelear contra ti me ensañaron que si no estás concentrada en una batalla tus movimientos se vuelven como de niños… pero, yo te amo Sango-

-Pobre de mi hijo… teniendo un amor no correspondido- Se oye la voz de Kikyo – Ya preparé una nueva pócima más fuerte que la otra, pero un poco toxica- Bankotsu toma en sus brazos a Sango y la lleva de vuelta a su dormitorio, su madre lo sigue para darle esa nueva pócima a la joven loba-mariposa para que ya no recuerde nada de su pasado.

Bankotsu está muy dolido por el rechazo de la joven exterminadora, tiene la mirada en la nada mientras camina por los pasillos destruidos por la furia de una mujer enamorada… enamorada de alguien más, el primogénito del dueño del castillo jura matar al que se cree dueño del corazón de Sango.


El ataque ya tenía unas horas de haber terminado, todos los solados estaban recuperando sus pertenencias, ya que este ataque es uno de los más fuertes que han tenido, otros están contando al número de muertos para enterrarlos y decirle a sus familias.

El demonio perro de sangre pura busca a su prometida por todos lados hasta que encuentra su rastro en el aire, pero su instinto le dice que tiene que detenerse porque una amenaza diferente se acerca, por lo que cambia su rumbo a la línea de ataque que aún no se disuelve del todo.

De pronto el hijo del líder de la tribu de los gatos aparece, pero no viene solo… viene con la exterminadora, pero algo en ella es muy diferente… tiene la mirada completamente en el vacío como si fuera una marioneta.

-¿Qué pasa perro-lobo?... ¿acaso creíste que no iba a regresar con mi prometida?- Se mofa con una sonrisa el gato.

-¿¡Qué le has hecho a Sango!?-

-Dile tu misma querida… - Sango una un paso adelante.

-No quiero volver a vete… me has hecho mucho daño, ya no voy a dejar que eso vuelva a pasar-

Miroku se queda viendo por un momento, a pesar de saber que Sango es manipulada por la tribu de Naraku le duele sus palabras e inevitablemente una lagrima cae de la cabeza baja del joven –Has lo que quieras Sango… yo no puedo retenerte- al terminar las palabras alza la vista a los ojos de la exterminadora – Pero algo que no puedo permitir es que te traten como a una marioneta- Una gran sonrisa sale de la cara de Miroku – Te rescataré Sango… aunque sea lo último que haga-

-¡Que tierno es el joven Miroku! Cuando tú mismo engañaste a la pobre de Sango-

-¡Eso es mentira! Nunca hice tal cosa-

Todo el ejército se da cuenta que Sango no es la mima, ni siquiera es la Sango que se presentó hace años con Bankotsu, es una mujer diferente, tiene la mirada vacía una sonrisa de tristeza, la cabeza caída como si no lo importara donde está, y todo su cuerpo no es sostenido por ella misma si no por el gato… lo que les hace pensar a todo que está siendo manipulada, que siempre fue poseída por cualquier otra cosa que no era el alma de la exterminadora. Sesshomaru se da cuenta de esto e igual Kouga, los dos por su sangre pura notan como el olor que emana fuertemente de la boca de la exterminadora le dieron una pócima fuerte, y que si sigue así podría morir rápidamente, Kouga pensó en un ataque rápido para recuperar a su hermana en ese momento, pero era muy arriesgado. Sesshomaru no lo pensó dos veces y de un brinco se puso a la altura de Sango y Bankotsu, el gato de sangre pura da unos pasos atrás por lo que Sango casi se cae.

-Tú no puedes pelear con el peso de tu supuesta prometida… ya que ella no está en sus 5 sentidos- habla el señor de las tierras del oeste. Cuando Sesshomaru intenta tomar el brazo de Sango para quitárselo al gato, este da un paso atrás y de pronto un gran ejercito de demonios serpientes aparecen.

-Da un paso más y no dudare en atacar-

El perro de sangre pura sopesa las probabilidades, el ejército que tiene ahora está muy lastimado por las batallas anteriores y una nueva batalla perjudicaría mucho a su ejército por lo que al momento de atacar el castillo perderían y no serviría de nada el esfuerzo por arrebatarles a Sango en ese momento.

-¡Vamos señor Sesshomaru! De el primer golpe- anima uno de los lobos, y después de este mas ánimos de pelea se escuchan.

-Si señor Sesshomaru, para eso estamos aquí, para recuperar a Sango y eliminar para siempre a los gatos- Se escucha a un exterminador.

-¿Qué es lo que hará el gran amo de las tierras del oeste?- se mofa Bankotsu porque sabe lo peligroso que puse ser tener una gran batalla ahora.

En un milisegundo Sesshomaru toma el brazo el donde Bankotsu tiene agarrado a Sango, y un gran grito de batalla se escucha en las unidades de todos los lobos, perros, humanos y hombres mariposa, todos se abalanzan en ataque, y mientras los demonios de los gatos igual inician el ataque, en unos poco segundos se ven como los dos ejércitos chocan inician la mejor de las batallas.

Kouga alcanza a Sesshomaru y a Bankotsu, ahora ente él y su futuro cuñado inician la recuperación de Sango, mientras el perro de sangre pura recupera a la joven Kouga defiende de los demonios que atacan por todo los lados a al perro.

La pelea se le dificulta al gato, defenderse y atacar abrazando a una Sango que no reacciona por si misma se vuelve complicado, hasta que en un golpe que propina el perro de raza pura el gato suelta a la joven y ella cae, Sesshomaru aleja a su contrincante como puede para que Kouga recupere a su hermana pero este último esta tan ocupado defendiendo el cuerpo de su pequeña hermana que no puede cargarla para llevarla lejos.

Pero hay alguien que se ha dado cuenta de la situación y corre rápidamente para tomar el cuerpo de Sango, y esta persona es Miroku, coge el cuerpo de su amada y lo pone en su espalda para salir corriendo –Ya tengo Sango… - Grita Miroku mientras mueve sus piernas lo más rápido que puede.

Bankotsu abre rápidamente los ojos ante lo que está sucediendo, se acaban de llevar a su prometida por el estúpido de Miroku, en ese momento una oleada de monstruos se mueven para atrapar al lobo con la chica.

-Rápido Miroku llevala con los tuyos, nosotros defenderemos – habla una integrante de los exterminadores con su arma en la mano

De pronto el perro-lobo se pierde entre los exterminadores y hombres mariposa que defienden con lo que pueden.

En cambio Bankotsu desesperado pelea con Sesshomaru para recuperar a Sango, solo le vienen imágenes de la bella Sango durmiendo con las ropas tradicionales de su familia, y hará todo lo que pueda para recuperarla

-Hijo… regresa a casa- Se oye en el cielo la voz de Kikyo

-No madre… no regresare hasta que recupere a Sango-

-Te prometo que la recuperaras… pero esta batalla ya está perdida- Después de escuchar estas palabras el joven gato corre desapareciendo dejando a sus monstruos peleando hasta que desaparezca el ultimo.

Sesshomaru y Kouga encabezan las filas de ataque hasta que matan al último, de inmediato Kouga se vuelve en torbellino para encontrarse con su hermana, pero encuentra a la curandera de la tribu de los exterminadores evaluando los daños que tiene la joven Sango.

-La señorita Sango está muy dañada, le han dado una pócima resistente, tendrá que guardar reposo por mucho tiempo, puede que hasta meses, ya que todo su sistema ha sido dañado- habla mientras se aleja del cuerpo de la joven y se reincorpora a la multitud que se encuentra alrededor de su cuerpo- Para la comodidad de la señorita pondremos una tienda especial para ella-

La luna se apodera del cielo nocturno y la tienda especial para Sango ya estaba lista desde hace un par de horas.

-Miroku no se despega ni un solo minuto de su querida Sango- comenta Kagome desde afuera de la tienda a las chicas que se encuentran de ese lado que terminan suspirando

-Sango… sé que será difícil, pero lucha por despertar, lucha por nosotros dos, sé que puedes hacerlo, siempre he confiado en ti, eres una gran exterminadora, una de las mejores… -Murmura Miroku mientras sostiene la mano de su prometida.

En otra parte del campamento los líderes planean el ataque al castillo lo antes posible.

-Pero señor Sesshomaru, si atacamos pronto no lograremos mucho, la mitad de nuestro ejército tiene alguna lesión importante, por lo que están incapacitados para ir a una nueva batalla- comenta el líder de los hombre mariposa, y Sesshomaru sabe bien que sus poderes junto con el de los exterminadores y la tribu de Ayame son necesarios.

-Lo mismo pasa con mis lobos Sesshomaru- dice la joven Ayame- Tengo varios lobos que están curándose y bajas considerables, tenemos que esperar a que vengan refuerzos, tengo dos tribus hermanas que están dispuestos a cooperar solo falta que vengan y lo harán en unas 5 semanas si tienen suerte de no ser atacados por los gatos- al escuchar esto Sesshomaru crispa las manos, sabe que es necesario atacar pronto porque si deja pasar mucho tiempo el enemigo recuperara fuerzas.

-Sesshomaru, entiendo que tus fuerzas igual están muy disminuidas, ya recuperamos a Sango, pero tampoco podemos regresarla a nuestras tierras, ya que una retirada en estos momentos sería muy peligroso para todos, igual hay que considerar que Rin está aquí- menciona Kouga al lado de su prometida de cabellos rojo y eso es algo que Sesshomaru no pasa por alto que su princesa este en un lugar tan peligroso como este- Yo sugiero que estemos a la defensiva mientras vienen los refuerzos, pero sobre todo para proteger a mis hermanas, y una vez que podamos atacaremos con todo lo que tengo-

-Sesshomaru pero sobre todo, cuando vayamos a la batalla al castillo no todos podrán ir, por que dudo mucho que dejen sola a Sango en su situación o que dejes que vaya Rin a la batalla, por lo que es fundamental que se queden algunos de nuestros mejores guerreros en este lugar, o preparar algún buen plan- el que habla es Inuyasha.

El gran perro de cabellos largos y plateados comprende a la perfección la situación y todos tienen razón, ya que hay que esperar para atacar, pero sobre todo dejar unidades para cuidar a Sango y a Rin por supuesto.

-Entonces el plan es quedarnos a la defensiva y atacar apenas tengamos unidades- Sesshomaru cierra el trato con los demás.

Ahora Rin se encuentra con Miroku en la tienda con Sango.

-Miroku ya verás que todo va a salir bien-

-Así es pequeña, tu hermana se va a recuperar y volveremos a hacer la familia que siempre hemos sido-

Rin sonríe a su futuro cuñado y este le devuelve la sonrisa, pero regresa su mirada a los ojos cerrados de Sango. Los gemelos Ah y Un se encuentran en la entrada de la tienda custodiando mientras sale la prometida del señor Sesshomaru, ya que después de que se escapó y se coló en las unidades de los exterminadores el amo de las tierras del oeste doblo la seguridad de Rin.

De pronto los gemelos perros de sangre pura hacen una reverencia porque su amo está presente y va a entrar a la tienda, lo que ven los ojos dorados del perro de sangre pura son a la exterminadora tendida en la cama respirando muy lentamente, por su aroma puede percibir los fuertes venenos que tiene en su cuerpo utilizados para eliminar los recuerdos, ahora entiende el extraño comportamiento que ha tenido Sango, después ve a Miroku que sostiene la mano de la joven exterminadora, y finalmente observa a la dueña de su frio corazón vestida todavía con los ropajes de los exterminadores, él ahora quiere arrebatárselos para ponerle los trajas típicos de una esposa de perro de la clase como la de él. Detrás de Sesshomaru llega Kouga que finalmente quiere ver a su hermana.

-Hay algo muy importante que quiero que sepan- habla Sesshomaru –Kouga como bien sabes la cantidad de venenos que tiene Sango ahora son demasiados y aun que su cuerpo es muy fuerte no podrá eliminarlos pronto, y lo mas probable es que pierda gran parte de su memoria permanentemente, y cuando despierte en unas semanas o meses puede que no recuerde a alguien, puede que haya olvidado hasta sus propios padres… así que estén preparados- A Rin no le gusto el comentario de su prometido, no quería imaginarse que su querida hermana Sango nunca la recordara.

-Lo que dice Sesshomaru es cierto, la cantidad de veneno presente en su cuerpo es demasiado lo que demuestra las veces que Sango lucho por liberarse de los gatos… mi hermana es una exterminadora feroz, y estoy seguro que despertará con la hermosa sonrisa que la caracteriza – Kouga baja la vista y una lagrima cae lentamente. Rin voltea a ver a su hermano y camina su lado y lo abraza, este le corresponde el abrazo.

Apenas se separaron Sesshomaru le indica a Rin que ya es momento de irse a su tienda, ya que no han tenido algún momento para estar a solas. Rin solo asiente con la cabeza.

Sesshomaru aun medita si tomaría a Rin esa misma noche o esperaría a hacer la formar ceremonia de los perros… pero sopesa la situación actual, Kouga aun esta sentido por la grave situación de Sango, mientras que Rin pasa por momentos difícil, ya que tiene a una madre muy débil sentimentalmente y apenas ha recuperado a su hermana, todo es muy difícil…

Rin ve la gran luna creciente en la punta de la tienda de su prometido, se siente muy intimidada ante el aspecto que tiene el lugar de su dormitorio, entrando se ven un gran futón rodeado de hermosas telas de seda y aun costado una mesa con una flor. Sesshomaru ve de reojo a la pequeña y observa su timidez, y eso es algo que le ínsita mas a tomar como suya, pero decide abstenerse.

-Te ayudare a cambiarte- habla rápidamente el señor amo de las extensiones más amplias de tierra, y se pone detrás de rin para quitarle las armaduras de exterminadores que poco a poco van cayendo al suelo dejando que a Rin solo le cubra una delgada tela, y aun que Sesshomaru se había prometido no tocarla esa noche era imposible no considerar sentir uno de sus senos que se estaban formados en la cual se podía ver sus pezones que se endurecían por la pena que le causaba que la vean en esa situación. Pero se contiene y camina por las ropas de dormir de los perros y se lo pone a Rin. –Serás mi esposa, así que tu deber será cambiarme la ropa al irme a dormir- la pequeña exterminadora se sonroja ante lo que está pasando – Adelante… quitame la ropa y vas a esa canasta y sacas las ropas de dormir- Rin obedece y comienza desamarrando los nudos de la ropa inferior de su prometido y le temblaban las manos, y apenas cae al suelo cierra rápidamente los ojos, esto le causo riza al macho – No tengas miedo… no será algo que no conocerás en algún momento- pero Rin niega con la cabeza, Sesshomaru vuelve a reír, rin se sorprende, ya que nunca había escuchado reír a su prometido- Tranquila, no vas a ver nada, aún tengo ropa-Rin abre lentamente y así era aún tiene ropas delgadas debajo de su ropa cotidiana por lo que no logra ver más allá de lo que quería, después Rin pasa a la parte superior y le quitala parte de arriba pero para su sorpresa no tenía nada abajo, y se podía ver perfectamente el cuerpo musculoso que tiene su prometido, Rin se sonroja y vuelve a cerrar los ojos, eso ya era algo molesto para Sesshomaru –¿No vas a ir por mis ropas? O quieres que me enferme-Rin vuelve a negar con la cabeza y corre por lo que ha pedido su amo.

-Aquí tiene señor Sesshomaru- Dice Rin aun con la cabeza baja-

-¿No habíamos quedado que ya no usaríamos formalismo entre los dos? Ahora vísteme-

Rin obedece y le coloca las ropas a su prometido, ahora este camina al futón para dormir, seguido por su prometida que tiembla ante que su amo decida tomarla en esa misma noche, pero se percata que Sesshomaru no tiene interés en hacerlo esa noche, ya que le limita a estar en un lado del futón y de duerme, pero el resto de la noche no pudo dormir, pensando en todo lo que ha pasado y por si su amo decide hacer otra cosa.

Hola!

Bueno, aquí les traigo otro capítulo, jajajaja lirio... si concuerdo contigo a veces si cambiamos un poco a Rin, por que igual disfrutamos como se pone Sesshomaru después de la altanería de Rin, pero no te preocupes tendré más cuidado de como escribo a Rin; además para eso es FF para hacernos sacar nuestro lado mas siniestro o pervertido o yo que se y podamos escribir historias de nuestros personajes favoritos y compartirlos con la gente :)

Pues supongo que eso es todo por hoy xD hasta el siguiente mes, espero que empiecen a opinar u.u.

Byebye (fue rápido por que tengo que prepararme para clases xD)