Disclaimer: Personajes pertenecientes a JK, las modificaciones a su historia original son producto de nuestras locas imaginaciones que no quedan conforme con ciertos detalles y aman moldear a los personajes a su anotojo.

Muchachines intergalácticos! Este fic está basado en la Tabla Musical del foro Retos Harry Potter y más, por lo que en este cap va una canción. Está subrayada, a ver si la adivinan antes de llegar a mi saludo final. Por cierto, la canción es original en inglés.

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Descubrimientos y Maldades

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—¡Hermione, levántate!—la voz de Ginny taladraba sus oídos, lo que empeoró aún más su dolor de cabeza —¡YA! —la pelirroja se tiró encima de Hermione.

—Ginny me aplastas, ¿era necesario este escándalo? —se quejó Hermione, mientras empujaba con las manos a su amiga para que se quitara de encima.

—Lo siento, pero no querías despertar, ya son las siete de la mañana, es lunes, y si quieres alcanzar ducharte, alistarte, comer algo y además llegar a tiempo a la oficina, será mejor que te levantes. Pero ¡YA!

—Me duché anoche, puedo sobrevivir sin comida unos días y… estoy cansada. —Hermione se cubrió el rostro con las cobijas.

—Te estas matando, deja ese trabajo de medio tiempo, mírate, sin ganas de ir a la oficina. ¿Quién lo hubiese imaginado de ti?

—No lo tomes como un trabajo. Digamos que es… un proyecto de investigación.

—Si, si, claro, ya te he oído antes con esa habladuría, pero si mueres haciendo esa famosa investigación, nadie sabrá en que consistía, y lo peor de todo, ¡no sabrán que hacías! Ni ¡las conclusiones a las que podrías haber llegado! —decía Ginny, mientras tomaba el cepillo para el cabello de su amiga y comenzaba a desenredarse las puntas —¿Y sabes por qué? Porque estarás, en una… ¡tumba! —Ginny dejó el cepillo con un golpe sordo en el mesón.

—No moriré —dijo Hermione, dando un suspiro prolongado mientras se destapaba y se ponía de pie. —¿Me alcanzas mi cepillo dental?

—Toma —Ginny le pasó el cepillo, mientras la seguía.

—Ya Ginny, no es necesario que me sigas hasta el baño.

—Con lo que me ha costado que despertaras, debo asegurarme que no te duermas en el baño —y para que Hermione dejara de quejarse, la pelirroja se sentó en la orilla de la bañera.

—Ok… ok… no me dormiré —dijo Hermione mientras escupía la espuma de su boca y se enjuagaba —, pero en serio necesito cambiarme.

—Como si no te quitaras la ropa a vista y paciencia de las otras flacuchas esas que llamas modelos… —Ginny paró su discurso al ver la mirada que le lanzó su amiga. —Pero si es verdad —se quejó, ante el reproche que vio en los ojos de Hermione.

—Es completamente distinto. Eso no es por gusto, y ¿sabes algo? Incluso ahí tengo más privacidad que en mi propio baño de mi cuarto.

—Ya ya, no te enfades mira que voy saliendo —dijo Ginny mientras se dirigía a la puerta del baño —pero ni creas que te quedas sola, estaré del otro lado de la puerta, así que será mejor que me hables del desfile de anoche si no quieres que la tumbe —y con esto cerró la famosa puerta.

Hermione suspiró. Su amiga no tenía remedio.

—Ok, ¿por dónde quieres que empiece?

—Dime cual era el motivo del desfile.

—Presentábamos bolsos de diseñador —mientras se cambiaba la ropa de dormir por su traje de dos piezas gris y blusa blanca con los que iría a la oficina, Hermione contestaba a las preguntas de Ginny.

—¡Woah! ¿Y no te dieron ninguno? —se lamentó Ginny.

—Claro que si, —esperó unos segundos antes de añadir —pero lo guardo para tu cumpleaños.

—¿De verdad? —Ginny se emocionó, pero cayó en la cuenta de un detalle que había pasado por alto. —Espera espera, me habías dicho que todo lo que consiguieras modelando iría a beneficio de tu investigación.

—Y así es, por lo que traje el folleto de los modelos estrenados anoche para que escojas uno, y ese será tu verdadero regalo de cumpleaños.

—¡TE AMO! —gritó Ginny, emocionada al fin.

Hermione rió. Ginny no era materialista, es solo que todavía no lograba ganar con su equipo de Quidditch su primer campeonato (llevaba solo dos meses junto a las Arpías de Holyhead, luego de irse un mes de vacaciones junto a su familia una vez acabada la escuela, y incursionar durante dos años en equipos menores de Quidditch) por lo que no contaba con grandes sumas de dinero, y su cumpleaños era en cinco días, el once de agosto. Ginny había vuelto a la escuela luego de acabada la guerra, cursando su séptimo curso. Hermione, debido a su sobresaliente rendimiento académico, tuvo la opción de dar exámenes libres con el fin, según el Ministro, de sanarse mental y espiritualmente de las heridas que la guerra pudo haber dejado en ella. A Hermione le pareció una medida desesperada para que los tres, junto con Harry y Ron, no volvieran a Hogwarts y causaran alguna otra rebelión. Pero tras consultarlo con la profesora McGonagall, y ver que ella estaba de acuerdo con el ministro, decidió estudiar por sus medios. Los chicos, en cambio, se vieron tentados con el ofrecimiento para ingresar al Cuerpo de Aurores, y por sus méritos de guerra no se les exigió terminar su séptimo año. El realidad a ella tampoco se lo exigirían, pero la profesora le explicó que, sabiendo lo que le gustaba estudiar, vaticinaban la oposición y rechazo que pondría sobre la idea de ofrecerla a cualquier empleo en el Ministerio, por lo que le habían ofrecido esa oportunidad. Tampoco le hacía gracia ir sin los chicos que fueron sus pilares toda su adolescencia.

Y como no, aprobó todos sus EXTASIS. El resto del tiempo, se dedicó a juntar dinero en las pasarelas, viajando vía traslador a los diversos países en que Alex decidía presentar sus modelos, por lo que ahora tenía su propio departamento en un buen barrio mágico, el cual compartía con Ginny, a las afueras de Londres, y tenía una cuenta en Gringrotts destinada a sus proyectos de investigación, ya que al finalizar oficialmente sus estudios, la chica aceptó el puesto en el Departamento de Aplicación de la Ley Mágica. Por lo que actualmente cumplía una jornada laboral de 9:00 a 16:00 horas, y cuando habían desfiles, pues desfilaba. Todavía su antiguo y primer jefe, Alex Caillaux, la convocaba a los más importantes eventos.

—Hermione, dime que sigues viva porque TIENES que regalarme ESTE —chillaba Ginny, y por el escándalo se notaba que estaba dando saltitos. —Hermoso, perfecto, tan lindo, de seguro entra todo lo básico que debe llevar una cartera, me encanta, lo quiero. —Hermione rió ante el entusiasmo de la chica —¡Lo quiero!

—Ahora supongamos que esto nunca pasó, para que sea sorpresa el sábado —dijo Hermione a la pelirroja, mientras salía del baño, le quitaba la revista y marcaba la cartera escogida.

—Pero si celebraremos el viernes, porque el sábado iré a la Madriguera con mis padres.—Ginny puso cara de pena, a lo que Hermione rió, mientras se calzaba los pies. —Imagina voy con mi nuevo bolso, ¡Que linda me vería!

—Hasta el viernes entonces, que es tu fiesta. —Ginny comenzó a sonreír lentamente, premeditando su próximo paso —Pero no lograras convencerme para que te lo de por adelantado. —dijo Hermione, quien no había pasado por alto las intenciones de su amiga.

—Pero… —Ginny no alcanzó a replicar. Una lechuza ámbar, que acababa de entrar por la ventana de la habitación, le entregó un pergamino y se marchó por donde vino.

Extrañada, leyó su interior.

—¡Merlín! ¡Hermione! Felicítame, hoy es el día con mas suerte de todos. Adivina quien se retiró oficialmente del Quidditch profesional, y a quien pusieron en su reemplazo —Ginny se sentó en la cama, al lado de la castaña, con la carta fuertemente presionada sobre el pecho.

—Ni idea quien se pudo haber ido, pero, ¡Felicidades Ginny! —Hermione le dio un fuerte abrazo a su amiga.

—Eludina Hominghton, el viernes se enteró que estaba embarazada, y decidió retirarse del deporte para no dañar a su bebé, y para dedicarse a criar a su inesperada familia —dijo Ginny, mientras consultaba nuevamente el pergamino buscando algo que dijera que era mentira —¿te das cuenta? Acabo de ser promovida, ahora soy ¡Profesional!

—Esto merece que la celebración del viernes, ¡sea doble!

—¿Y puedo pedir doble regalo? —Ginny la miró con ilusión, pero ante la mirada de su amiga carraspeó —.Claro, claro, ahora soy mayor para esas cosas —y volvió a mirar la carta, con una sonrisa boba en la cara. —¡Por Morgana, Hermione! Ahora no entro a las 10, entro a las 8! Tendré que volar, literalmente, para llegar.

—No le veo el problema.

—Quería desayunar contigo, tengo todo preparado en el comedor, ¿me perdonas esta vez?

—Claro, ve tranquila. Yo termino de arreglar la cocina.

—Pero promete que comerás algo y no te irás con el estómago vacío a trabajar, mira lo delgada que estas.

—Sí, si Ginny, ahora vete que vas atrasada. —Hermione se paró y le dio un abrazo a su amiga —Suerte en tu nueva aventura. El mundo por fin te verá.

—Gracias Herms, pero yo no quiero que el mundo me vea, no creo que ellos entiendan lo que siento ahora. Solo quiero que ustedes, mis amigos, sepan realmente quien soy.

—Creemos hacernos la idea de quién eres realmente —contestó Hermione, con una sonrisa en la boca. Ginny terminó el abrazo y se fue corriendo a su habitación, en busca de su escoba (regalo de graduación de sus padres). Hermione salió de su habitación dirigiéndose a la cocina.

—¡Me voy! —gritó Ginny desde el portal —Que te vaya bien, ¡nos vemos mas tarde! —cerró la puerta. —¡No olvides comer! —el grito se sintió lejano, pero no menos ruidoso.

—¡Igualmente! —Hermione suspiró, la mesa del comedor estaba llena de panques y leche y frutas.

—Todavía no se le quita la costumbre a esa mujer, aun piensa que cocina para al menos cuatro personas —dijo Hermione, meneando la cabeza.

Escogió un tazón de frutas y fue comiendo lentamente, leyendo El Profeta, antes de ir a trabajar.

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—Draco, a que no sabes de lo que me enteré.

—Pansy, ¿cómo estás? ¿Qué tal tu viaje? ¿QUÉ HACES EN MI DESPACHO SIN ANUNCIARTE? —el rubio se alteró, se había llevado un buen susto al ver apareer por la chimenea a su mejor amiga, estaba tan concentrado que esa interrupción a su tranquilidad lo había molestado. —Perfectamente podría haber estado en una reunión, y lo sabes.

—Bueno… —la chica se sentó frente al escritorio del rubio, a lo que este soltó su pluma, se cruzo de brazos y se recargó en su sitio —estoy muy bien, gracias por preguntarlo. ¿Mi viaje? Una locura, pero te traje recuerdos —Draco la miró ceñudo.

—Se supone que ibas en representación de la empresa a aprobar un contrato con los inversionistas de la Compañía de Escobas India, no a adquirir "recuerdos" —Pansy le restó importancia con un ligero movimiento de manos.

—Y se supone que tienes confianza en mí, y que estarás orgulloso porque tenemos accionistas en la India, con un veinticinco por ciento más de lo que habíamos pactado previamente de capital invertido en nuestra empresa.

Pansy, Draco, Theodore y Blaise, luego de acabada la guerra se vieron muy desmejorados económicamente. El Ministerio no los condenó a Azkaban al no haberles encontrado en sus varitas registro alguno de una maldición imperdonable, pero por el hecho de portar la marca tenebrosa, se les expropió del setenta por ciento de sus respectivas fortunas, tanto en propiedades como en sus reservas del banco. Pero los slytherins se caracterizan por su inteligencia, ingenio y determinación, por lo que se las arreglaron para invertir su capital restante en la creación de una compañía de acciones en el mundo mágico, para que los magos pudieran invertir directamente con empresas mágicas, sin verse obligados a asistir a la Bolsa Muggle. Todo un éxito. Llevaban cerca de un año y ya habían no solo recuperado sus inversiones, sino que tenían una ganancia mensual del treinta por ciento, monto que acababa de aumentar con el negocio que Pansy había cerrado.

—¡Perfecto! Pero la reunión es a las dieciséis horas, o sea, dentro de quince minutos, no podías espe…

—Y como mi mejor amigo debería conocerme más que yo misma —la chica interrumpió a Draco, por lo que este suspiró y se despeinó el cabello, sabiendo lo que vendría —, y sabrías que no soy capaz de volver de un viaje sin traerles recuerdos —Draco asintió, dándole la razón. —Entré sin anunciarme porque tu secretaria no me dejó entrar, y tuve que devolverme a mi oficina y transportarme por polvos Flú hasta acá.

—Estando a una pared de mí, entraste por Flú —al ver la mirada de odio con la que Pansy lo vio, decidió no seguir por ahí —está bien, estaba redactando unas actas para los inversionistas que tiene Theo en conversaciones, así que le pedí a mi secretaria que no dejase entrar a nadie.

—Pero yo soy tu mejor amiga, y co-accionista de la compañía, por lo que merezco algo de respeto —Draco la miró fijamente y ambos comenzaron a reír.

—Vale, me excedí, pero es que ¡tienes que saber lo que se!

—Por lo que se, fuimos a la misma escuela, y ninguno tomó clases particulares en nada, por lo que ya debería saber-lo-que-sabes.

—Draco, ¿quieres saber o no? —Pansy se estaba enfadando, quería contarle ya a su amigo, y este sólo la esquivaba y se hacía el gracioso.

—En realidad, no, no quiero saber —el rubio fingió indiferencia, tomó su pluma y comenzó a garabatear en un pergamino nuevo.

—Entonces te quedas con la duda, porque cuando vengas a mi con la curiosidad latente, no te diré absolutamente nada. —Dicho esto, la chica se levantó de su asiento y se dirigió a la puerta, la cual se abrió antes de que Pansy tomara el picaporte. —Theo, ¿qué haces aquí?

—¡En mi oficina! —gritó Draco desde su escritorio.

—Venía a ver si tenías listo el documento, Draco.

—¿Y se puede saber como entraste? Abby tiene instrucciones claras de NO dejar a nadie entrar —cuestionó el rubio.

—Blaise se quedó coqueteando con ella.

—Claro, ¿por qué no se me ocurrió antes? —se preguntaba Pansy —Usar a Blaise para mis propósitos, me gusta la idea. —se giró para encarar a Draco —Pon más atención a lo que hace tu secretaria mientras te descuidas de ella, ¿quieres?

—No soy su padre, ni un psicópata.

—Pero no puedes dejar que tu secretaria coquetee con uno de los dueños de la compañía. Es poco ético —recriminó Pansy.

—¿Oigo celos en tu voz? —se mofó Draco.

—¡Oh, por favor! No podría estar celosa, somos amigos, en cambio esa arrastrada jamás podrá llegar a significar la mitad de lo que yo soy para él.

—Las mujeres celosas son una cosa muy curiosa —aportó Theo, que ya se había acomodado en el asiento antes ocupado por Pansy.

—¡Qué no estoy celosa!

—¿Celosa de quien? —Blaise entró en ese instante a la oficina.

—De nadie muy importante —respondió Pansy, tratando de dar por finalizada la conversación.

—¿Entonces lo estas de Granger? —preguntó curioso en voz baja el moreno.

—¿La sala de juntas se cambió a mi oficina y no me enteré? —preguntó un cada vez mas ceñudo Draco, al ver que los chicos no tenían intención alguna de salir de su oficina.

—¿Vieron el desfile? —preguntó Theo dirigiéndose a los chicos que se mantenían en el portal de la habitación, sin tomar en cuenta el comentario de Draco.

—Bueno, yo acabo de llegar esta mañana —dijo Pansy —, pero acabo de leer el reportaje en El Profeta.

—Yo estuve ahí —dijo simplemente Blaise.

—¡¿Qué? —dijeron Pansy y Theo a la vez.

—Eso, que yo estuve ahí y les puedo decir que es verdad. Los rumores eran ciertos.

—¿Se puede saber de qué diablos están hablando? —preguntó un ahora curioso Draco. No entendía de que hablaban sus amigos, y él porque él aún no lo sabía.

—Claro que no puedes saber —inquirió Pansy, viéndolo fijamente. Los chicos, Blaise y Theo, se quedaron viéndola, ambos con la boca ligeramente abierta, tanto porque estaban a punto de contestarle a su amigo, como porque se sorprendieron de la respuesta de la chica.

—¿Y puedo saber el por qué no puedo saber? —Draco se enderezó en su asiento, con los codos apoyados en la mesa y la cara descansando en sus manos cruzadas.

—Porque —la chica se acercó al escritorio del rubio, apoyó sus palmas en este y se inclinó hacia delante, quedando a pocos centímetros de su cara —, ya tuviste la oportunidad de saberlo, pero la desaprovechaste.

Pansy se irguió y salió de la habitación. Los chicos interrogaron con la mirada a Draco, pero este negó con la cabeza y volvió a recargarse en su asiento. —Tuvimos un desacuerdo hace poco. Digamos que quiso decirme algo, y yo la corrí.

—Mal hecho amigo, primero porque es Pansy, la orgullosa, de la que hablamos, y segundo, porque la noticia sí que es jugosa —dijo Theo.

—¡Pero que alguien me diga que es! —exigió el rubio.

—¡Los espero en la sala de reuniones en treinta segundos! —gritó la cabeza de Pansy, quien ya se encontraba en dicha sala, a través de la chimenea. Los chicos dieron un respingo.

—Será para después de la reunión si no queremos que Pansy nos lance un hechizo —dijo Blaise.

—Vamos entonces.

Los chicos salieron de la oficina del rubio rumbo a la sala, que se ubicaba al final del amplio pasillo, en que se encontraban la oficina de los cuatro amigos.

—Abby, recuérdame desconectar esa chimenea cuando vuelva.

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—Así que Granger es modelo —comentaba Draco a la chimenea de su cuarto, en donde estaba la cabeza de Blaise.

—Y está irreconocible. O quizá nunca la vimos con "esos" ojos —añadía el moreno. —No le digas a Pansy que yo te lo dije, di que lo averiguaste por ti mismo.

—Vale. No te preocupes. Pero mira nada más lo que nos tenía escondido nuestra heroína de guerra.

—Y tiene buen cuerpo, incluso modelando esos bolsos horribles se puede apreciar que tiene lo suyo. Nada que ver con tu desabrida novia Draco. En serio, ¿qué le viste?

—No hables así de mi novia. Aunque en algo te encuentro la razón. Granger tiene lo suyo. ¿Desde cuándo modela?

—Creo que desde que íbamos en sexto —Draco alzó una ceja, incrédulo. —Que tú no te hayas dado cuenta de que no estaba los fines de semana revoloteando por el castillo, es meramente por tus actos de guerra.

—No me lo recuerdes. Pero entonces, ¿tú sabías?

—Corría el rumor en el castillo, pero nunca lo comprobamos —al ver la mirada interrogatorio del rubio, Blaise aclaró —, me refiero a que ni Pansy ni yo podíamos ir y agarrar del hombro a Potter o Weasel y pedirles explicación. Además, no nos interesaba mucho. Seguía siendo una desabrida a los ojos de, bueno, de casi todos.

—¿Y por qué no había salido a la luz antes? —Draco no entendía porque, si Granger llevaba años modelando, recién ahora venían a enterarse. Tampoco era que estuviera pendiente de lo que ella hacía, pero era algo que jamás imaginó. Y el hecho que fuera "famosa" la hacía más vulnerable al escrutinio público.

—La empresa a la que presta servicios, es de dueño mestizo. Luego de la guerra, se decidió a dar una gira por América hasta estar seguro de que Voldemort había muerto, llevando consigo a las mejores exponentes. Una de ellas es Granger. El desfile de anoche es el primero que hace en cuatro años en Londres, por lo que no es de extrañar que ayer la mayoría de la gente se haya encontrado sorprendida con la noticia.

—¿Cómo sabes tanto sobre eso? —pregunto algo curioso Draco.

—Ese mestizo es ni más ni menos que Alexander Cailleaux.

—¿El escurridizo?-se sorprendió el rubio.

—El mismo —confirmó Blaise.

—Interesante. Mañana a las nueve te espero en mi oficina. Veamos si sigue tan rentable como siempre.

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Detrás de la puerta de la habitación de Draco, una aristócrata mujer dejaba sus modales olvidados en algún rincón profundo de sí misma, y escuchaba tras la puerta la conversación que el rubio mantenía con su amigo Blaise. Luego de fruncir el entrecejo por el comentario del moreno acerca de su persona, pero más que nada por el hecho de ser comparada con una rata de biblioteca, una sonrisa afloró en sus labios. Se marchó presurosa al lugar de desaparición más cercano incluso antes de que los chicos acabaran su conversación. Había escuchado lo que le interesaba. Ya inventaría alguna excusa a Draco por llegar más tarde a su cita.

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—Hermanita. Ya sé como matar el tiempo muerto que tenemos. ¿Qué te parece si volvemos a las pasarelas?

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Hola!

Aca el segundo capi de la historia. Podemos ver descubrimientos de cosas nuevas, y algo de las mentes perversas de las villanas de turno (que supongo saben quienes son).

Agradecimientos a Sabaana por betear la historia. Gracias Linda.

Adivinaron ¿? La canción era Iris, de Goo Goo Dolls. Acá la frase utilizada:

En ingles:
"And I don't want the world to see me
Cuz I don't think that they'd understand
When everything's made to be broken
I just want you to know who I am"

En español:
"Y no quiero que el mundo me vea
Porque no creo que ellos entiendan
Cuando todo está hecho para ser roto
Yo sólo quiero que tu sepas quién soy"

Bueno, espero sus opiniones! Veamos que les parece este. ¿Ya se hacen alguna idea de que va? ¿Tienen alguna expectativa? ¿Quieren saludar a esta Humanoide? Cualquier comentario, crítica, saludo, etc, es bien recibido por esta persona.

Sin más, nos vemos en unos... ¿4 días?

Saludines Intergalácticos *-*