Disclaimer: Personajes pertenecientes a JK, las modificaciones a su historia original son producto de nuestras locas imaginaciones que no quedan conforme con ciertos detalles y aman moldear a los personajes a su anotojo.

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Dime Draco, por favor

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—¿Qué le hiciste? —Ron se acercaba a Draco con ira en la mirada, quien estaba sentado en el piso del baño de mujeres del bar Shots of Witches con la cabeza de una Hermione inconsciente sobre sus rodillas.

—Nada, se desmayó luego de beber tres copas simultáneas de Whisky de Fuego —trató de defenderse el rubio. Los años de experiencia le decían que no buscara bronca con Ron, por lo menos no mientras sostuviera la cabeza de alguien que no podía defenderse en su estado.

—No te creo —contestó Ron, mientras se subía los puños de la camisa.

—Es la verdad, yo estaba ahí, con ella. —Intervino Agnes, quien estaba sentada al lado derecho de la chica, dándole ligeros golpes en la mejilla.

Hermione se desvaneció en su asiento, y de no haber sido por Draco quien la sostuvo en su caída, se hubiera dado un golpe en la cabeza bastante feo. Draco la tomó en volandas, y, ante la preocupación de Agnes de hacer un revuelo, esta indicó que actuara con normalidad y siguiera cargando a su amiga. Así fue como llegaron al baño de damas, el cual Agnes, con una autoridad que era realmente envidiable, hizo desocupar en un dos por tres. Draco antes de seguirla le pidió a Pansy, quien se encontraba a su lado y fue testigo de todo, que fuera en búsqueda de los amigos de la chica que, como intuía, estarían dispersos por la segunda planta del lugar.

—Pansy, ¿sólo lo encontraste a él? —Inquirió Draco a la chica, la cual entraba en ese momento a la habitación.

—No, viene Potter en cualquier momento, iba a avisarle a su novia. —Respondió Pansy, pero al ver la situación en que estaban, preguntó —¿Por qué no la despiertas aún?

—No emplearé un enervate a una chica que acaba de beber dos tragos de whisky de fuego al hilo. No quiero que me vomite encima, gracias.

—¿Quién bebió tres tragos? ¡Merlín, Hermione! —Harry entró al cuarto, y se arrodilló inmediatamente al otro lado izquierdo de su amiga. —¿Por qué bebió tanto? —Le preguntó a Draco.

—¡Eh! Que yo no se nada. Yo solo la sostuve cuando se desmayó y la traje hasta aquí. —Draco estaba harto de los chicos. Había hecho un acto bueno y desinteresado, y lo juzgaban sin siquiera preguntar nada antes. Sin dudas, ellos seguían enfrascados en el pasado. Lástima. —Y tampoco es que haya bebido tanto, es sólo que no tiene resistencia al alcohol. No se ni siquiera por que la dejan beber. Debería estar prohibido darle bebidas alcohólicas a la gente debilucha, para prevenir de una vez por todas los desmayos y…

—Tuvo un disgusto. —Agnes habló, parando el discurso de Draco, y se sonrojó inmediatamente al tener la atención de todos puesta en ella. Carraspeó, incómoda. —En teoría, el señor Malfoy…

—Dime Draco —coqueteó el rubio. Agnes se sonrojó aún más, y Pansy rodó los ojos. Esa era la táctica más antigua de coqueteo que tenía Draco.

—Bueno, Draco no tuvo nada que ver —Agnes lo pensó un instante, antes de añadir. —Directamente no, aunque quizá si lo hizo indirectamente.

Todas las miradas ahora estaban enfocadas en Draco.

— ¿Qué quieres decir con "indirectamente"? —Preguntó Harry, sin despegar los ojos de Draco.

—Que su novia, —alzó la vista buscando la mirada de Draco, quien lo único que hizo fue juntar las cejas, intrigado —Astoria, ¿no? —los presentes asintieron, pero se oyó un gruñido de protesta, emitido por Pansy—Bueno, ella y su hermana han ingresado a la academia.

La cara de los amigos de Hermione fue un poema. Draco se sintió aun más confuso. ¿Qué tenía que ver Astoria con el hecho de que Hermione estuviera inconsciente, acostada en el piso del baño de damas de Shots of Witches. Y a pesar de que él ya sabía la noticia, no llegaba a entender el por qué de la cara de estupefacción e incredulidad de los leones.

—Será cínica… —comenzó Ginny, pero no pudo continuar, ya que se vio obligada a retener a Ron por el brazo, tratando de impedir que este se abalanzara sobre Draco.

— ¡Ya sabía yo que habías tenido algo que ver! —Ahora Harry ayudaba a su novia a sostener a Ron, quien no paraba de forcejear y argumentar. —Quizá que están tramando ahora. Les dije que no cambiarían nunca, no entiendo cómo es que les pueden creer algo de lo que dicen estas serpientes.

— ¿Qué? ¡No! ¡Qué te pasa! —Draco ya había desistido de tratar de entender algo, ahora su mente era sólo confusión. — ¿Tramar qué? ¡No tengo idea de lo que estás hablando!

—Ron, cálmate —Harry usó el tono de voz más autoritario que podía aplicar, ese que dejaba con los cabellos erizados a los criminales que solía encontrar. Aunque claro, ya sabía que no sería muy efectivo con su mejor amigo. Ron seguía forcejeando—Estoy seguro que Malfoy no tiene nada que ver, si no me crees detente a mirarle la cara que tiene —Ron miró lo que señalaba su amigo, y si bien era cierto que Malfoy tenía cara de no saber en qué lío estaba metido, él no se fiaba de él, por lo que volvió a forcejear. —Ya Ron, sabemos que las Greengrass son lo suficientemente malévolas por si mismas como para necesitarlo a él. Sin ofender, claro —añadió, viendo de reojo a Draco a quien le daba la espalda en ese momento.

—Claro que no me ofende, ¡Oh Gran Salvador! —se mofó Draco.

—Malfoy, creo que no es el mejor momento para tus comentarios sarcásticos —dijo Ginny, aunque mostraba una ligera sonrisa por el comentario. No comprendía la manía que tenía el chico de echarle más leña a la hoguera de Ron, pero no pudo esconder que el comentario del chico le hizo gracia.

—Tampoco es el mejor momento para estar en una fiesta privada con los leones —la voz de Pansy se hizo oír por sobre el murmullo de los presentes. Parada en el portal del cuarto de baño, veía hacia el centro del local, ansiosa —ah, y la tejona —añadió, haciendo referencia a Agnes con un gesto de la mano. Aunque en Hogwarts no era muy vistosa, ya que cursaba dos cursos inferiores a ellos, Pansy la ubicaba por los murmullos de algunos de sus compañeros, quienes la veían con ojos lujuriosos. —Draco, levántate y camina, que allá está Daniel —se giró para mirar a su amigo — ¡Ya, Draco! ¿Qué estas esperando? ¡Se nos arrancará!

— ¡No me grites! —irónicamente, Draco le gritó a Pansy. Luego se volvió a encarar a los presentes. —Veamos, ¿cuál de los valerosos gryffindor acudirá al llamado de la responsabilidad y vendrá a sostener la cabeza de su afectada amiga? —Draco tenía las piernas dolorosamente dormidas, pero eso era algo que nunca admitiría frente a nadie.

—Deja, yo lo hago —se adelantó Agnes, posicionándose a un lado de Draco y tomando con delicadeza a su amiga aun desmayada la apoyó en su regazo.

Draco se puso de pie y sintió la desagradable sensación de no sentir sus piernas. Realizó un hechizo no verbal para acelerar el flujo de sangre en sus extremidades inferiores. Pero los chicos no vieron eso. Para ellos, Draco se había parado con su elegancia habitual, y había avanzado hacia la puerta en donde Pansy se mordía un dedo, mostrando su nerviosismo.

Al llegar a su lado, Pansy tomó la mano de Draco y tiró de él, arrastrándolo fuera del baño.

Ginny y Harry soltaron a Ron, y se sentaron uno a cada lado de la castaña. Ron, en cambio, se sentó frente a ella, la tomó de los brazos, sentándola, y le dio ligeros empujones para que despertara.

—Vamos, Hermione. Despierta de una vez —decía Ron, bastante preocupado.

—Por cierto, —la interrupción de Draco en el portal hizo que todos automáticamente giraran a verlo —Enervate. — y Draco se marchó, riendo.

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—Qué asco. Harry, ¿sigo apestando? —Ron iba caminando hacia el departamento de Ginny y Hermione, el cual no quedaba a más de diez minutos del bar. Iba acompañado de Harry, a unos cinco metros por delante de las chicas, Ginny, Luna y Hermione.

—No, Ron. Creo que el olor se te quitó luego del tercer aquamenti que te lanzamos. La verdad es que el olor que llevas ahora es una mezcla extraña entre algas marinas y ¿será eso esencia de regaliz? —Harry olfateó más de cerca a su amigo e hizo una mueca de desagrado.

—No me extrañaría viniendo de Luna —dijo Ron, mientras giraba levemente la cabeza y miraba disimulado a la rubia. — ¿Es que nadie más tenía algún perfume en su cartera?

—Si, pero recuerda que Luna casi salta sobre ti y te bañó con ese líquido al cual llamó perfume.

—¡Esta me la pagas, Hermione! —Alzó la voz Ron, lo suficiente para que la aludida se diera por enterada.

—¡Lo siento tanto! —Respondió Hermione, quien iba del brazo de sus amigas. Aún estaba mareada, por lo que la idea de aparecerse directamente en su habitación y encerrarse hasta la hora después del Apocalipsis estaba descartada.

—Ron, no seas tan inmaduro —dijo Harry a su lado. —Sabes que tú tuviste la culpa al zarandearla tanto.

—¡Claro que no! —Ron se mostró ofendido. —La culpa la tuvo ese rubio desabrido que lo único que hace es meterse con nosotros.

—Bueno, él tuvo "algo" de culpa, pero te lo merecías por juzgarlo injustamente.

—¿Estás de su parte? —Ron miró a su amigo con incredulidad.

—Estoy, como siempre, de parte de lo que es justo y verdadero.

Esa era una de las razones por las que ahora no existían mayores diferencias con Draco, Pansy, Blaise y Theodore por parte, al menos, de Harry, Hermione, Ginny y Luna. Los Ex Slytherin fueron de gran ayuda en la Batalla mágica, haciendo de espías para la Orden, y salvando muchas vidas inocentes al dar datos de los siguientes ataques mortífagos. Incluso, Draco había desviado una maldición que iba directa a la espalda de Harry, por lo que este, más que nadie, le debía la vida. Con el tiempo transcurrido luego de la guerra, los platinos demostraron al mundo mágico que ahora eran de fiar, y que no se dejan vencer por nimiedades como que les quiten gran parte de sus fortunas. Ahora eran incluso más ricos que antes.

—Estoy tan avergonzada —dijo Hermione, abatida, con la vista en la punta de sus zapatos, y fuertemente asida de los brazos de sus amigas.

—No lo estés, no tienes porque estarlo —intentó reconfortarla Luna.

—Además, mi hermano se lo merecía.

—Pero Ginny, nadie se merece que le vomiten encima.

—Bueno, tienes razón en eso —convino Ginny. —Pero no negaras que fue demasiado gracioso verlo ahí, lleno de tu bilis.

—¡Ginny! — Gritaron Luna y Hermione a la vez, luego, Luna añadió —¿Estas buscando que Herms vomite otra vez? Creo que ahora yo me siento asqueada.

—Luna tiene razón, Ginny, no son necesarios tus comentarios. —Como toda respuesta, Ginny les sacó la lengua.

—Cuídate ese resfrío, Ginny —comentó Luna, a la ligera.

—¿Qué? Si no estoy enferma.

—Pero los nargles en tu garganta no darán a vasto con el virus que te entrará.

—¿Qué cosa? —Luna abrió la boca nuevamente, tratando de responder la pregunta de Ginny, mas esta no la dejo continuar. —Sabes que, olvídalo.

—Ok, mi cabeza da vueltas ahora —Hermione se tomó la cabeza con ambas manos, tratando de detener lo que sea que se movía dentro de ella.

—Si quieres vomitar, ahí está Ron —dijo Ginny con humor, aunque la mirada reprobatoria de Luna la hizo disolver su sonrisa. —¿Puedes caminar?

—Creo, aunque no se donde piso —contestó Hermione.

—¡Harry! —Llamó Ginny a su novio, el cual se acercó a ellas, junto a Ron. —¿Crees que puedes llevar a Herms en brazos?

—No es necesario, en un instante se me pasará.

—Claro, ¿estás muy mareada, Herms? —Preguntó Harry, preocupado.

—No es tanto, en serio, en un ratito se me pasa… ¡Harry! —Hermione golpeó en el pecho a su amigo, ya que la había tomado desprevenida y ahora la tenía cogida en sus brazos.

—Sostente, si no quieres caer. —Dijo Harry con una sonrisa.

—Cuidado amigo, que quizá quiera vomitar. ¡Auch! —Ginny y Luna habían palmoteado a Ron por su comentario.

Y así, los chicos continuaron su viaje.

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—…así que ya lo sabes, cuentas con nosotros —aseguró Harry, quien estaba medio recostado, abrazando a Hermione.

Los chicos, Harry y Ron, estaban en el departamento que compartían Hermione y Ginny con ellas. Luna se había trasladado por red Flú hacia su casa. Había pasado alrededor de una hora desde su llegada al lugar, en el que recostaron a Hermione en su cama, y Ginny le dio de beber algunas pociones revitalizantes. Durante ese tiempo, Harry se había encargado de aclararle a Hermione que no estaba sola, y que se preparara para afrontar lo que venía, sin caer en la estupidez de cometer los mismos errores del pasado.

—Pero yo sigo teniendo una duda —dijo Ron, quien estaba sentado a los pies de la cama de la chica. —¿De verdad Malfoy no te hizo ni dijo nada?

—¿Malfoy? —Hermione no recordaba haberlo visto hace bastante tiempo ya. Espera, ¿él no fue a quien viste por última vez? —¡Malfoy! —Hermione se sentó en la cama, Harry se sentó también, divertido por la expresión de vergüenza de su amiga —¿Gracias a él mi cabeza no está partida?

—Si. Él te llevó hasta el baño —respondió Ginny, quien estaba sentada en el escritorio de la chica.

—Creo que le debo una disculpa —ante la mirada de confusión de sus amigos, aclaró—, es que cuando me saludó —Hermione juntó las cejas, recordando el comentario que le había dado Draco, pero decidió no repetirlo a sus amigos —le di ha entender que era la fresa de mi pastel, y luego me desvanecí. Quizá piense que me desmayé por su culpa —conjeturó, bastante preocupada ahora.

Ron se desternillaba a carcajadas, Ginny y Harry soltaban ligeras risitas. Al cabo de un rato, Hermione también rió con ellos.

—Es que… —Ron se secaba las lágrimas —seguro ahora Malfoy anda pregonando por ahí que hizo que te desmayaras. Quizá hasta diga que no pudiste resistir su encanto y caíste a sus pies.

—Ya Ron, deja de juzgarlo. Sabemos que cambió —defendió Hermione.

—¿También lo estás defendiendo? —Dijo un incrédulo Ron. —¡Que está pasando con este mundo!

—Sabes que defiendo lo justo y verdadero, como Harry —el aludido sonrió con suficiencia. —Además, me siento en deuda con Malfoy, de cierta manera él me auxilió.

—¡Pero si sale con Astoria! Nada bueno ha de haber en él. —Recriminó Ron. Ginny y Harry se mostraban contrarios a la idea de Ron, mas fue Hermione quien lo rebatió.

—Espera. No podemos recriminarle que salga con ella. Es muy probable que él no sepa nada de lo que pasó, y tampoco tendría que saberlo. Eso fue algo entre ella y yo.

—Y de no ser porque te encontramos en ese baño, desangrándote, nosotros tampoco sabríamos nada. —Harry aun le recriminaba por ello, y Hermione no se lo discutía. Estaba conciente que faltó a la confianza al no contarles que estaba pasando a sus mejores amigos. Inconcientemente, se frotó el interior de las muñecas, donde estarían por siempre las marcas de su debilidad. Harry pasó un brazo sobre sus hombros, en un gesto protector. Él y Ron habían sufrido bastante al ver a su amiga en ese estado, pero desde ahí habían hecho hasta lo imposible por protegerla de todo lo que pudiera afectarla.

—¡Merlín! Como odio a las Greengrass —Ginny dio un golpe al escritorio, dando énfasis a sus palabras.

—Si queremos ser justos, una de ellas no tiene la culpa de nada. —Intervino Ron.

—¿Cómo que no? Debería haber cortado la lengua de Astoria, o taparle la boca, o disculparse por ella —rebatió Ginny.

—¿Y nosotros hacemos eso? —Inquirió Ron.

—Bueno, no —convino Ginny, bajando la voz—, pero si soy capaz de enrostrarte tus errores.

—Lo se, y lo acepto, pero no esperes que Astoria haga lo mismo. Sabemos lo orgullosa que es —respondió Ron.

—¿Por qué de repente defiendes a Daphne? —Intervino con curiosidad Harry.

—Bueno… yo… eh… —Ron se rascó la nuca, mostrando un leve sonrojo —¿defiendo lo justo y verdadero? —Intentó repetir las palabras de sus mejores amigos, consiguiendo que todos rieran al ver su expresión. —Pero aquí el importante no soy yo, sino que Herms. Opino que deberías dejar el modelaje.

—No puedo y no quiero, Ron —respondió Hermione. —Sabes que estoy en medio de mi estudio, y no quiero pararlo a medio carril. Y les prometí no rendirme ante nada ni ante nadie, por lo que ahí estaré, para hacerle frente a la adversidad. —Los amigos de Hermione mostraban una preocupación inminente. —Chicos, no cometeré los errores del pasado, los tengo a ustedes ahora conmigo, y tendremos que darle la oportunidad. Alex tiene razón, hemos madurado.

—Me parece bien, entonces. Si quieres continuar, hazlo. Pero ten presente que aquí estaremos, contigo en las buenas y malas.

Harry, Hermione y Ginny tenían la boca abierta. ¿Desde cuando Ron aceptaba de buenas a primeras que no se saldría con la suya? Ginny, como era su hermana, entendió en un instante las intenciones de Ron.

—Muy lindas palabras, Ron. Pero no olvidaré el tema de Daphne, y prometo que lo averiguaré. Cueste lo que cueste.

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Malfoy:

No he tenido ocasión de agradecer el que me hayas auxiliado el viernes. Me siento muy avergonzada, tanto por el acto que tuviste que presenciar, como por el hecho de haber dado a entender que, el encontrarme contigo, era algo muy malo.

Espero no hayas entendido eso, es solo que los eventos de la noche me tenían sobrecargada. Ambos sabemos que lo que pudo haber sucedido entre ambos en el colegio, se sepultó junto con la guerra. No existen rencillas entre nosotros, y espero no las hayan luego de esto.

Discúlpame si te sentiste ofendido, créeme esa no fue mi intención. Reitero las gracias. Y cualquier cosa que pueda hacer por ti, no dudes hacérmela saber.

Saludos

Hermione Granger

Departamento de Aplicación de la Ley Mágica

—Que gran manera de empezar mi lunes —comentó Draco para si mismo, al terminar de leer la nota recién traída por una lechuza del ministerio.

Si bien sabía que él no era el causante del desmayo repentino de la ex gryffindor, era bueno rectificarlo. Aunque ahora le quedaba una duda aún mayor. ¿Qué había causado que Granger se hubiese desmayado? Claro, el hecho de beber whisky de fuego cuando eres inexperta en tragos, pero algo había motivado ese consumo, y, por lo que los amigos de la leona dieron a entender, Astoria tenía algo de culpa de ello.

Buscó en su escritorio un trozo de pergamino en blanco, y con delicada caligrafía escribió:

Hermione:

Cuando quieras beber nuevamente, avísame.

Y dime Draco, por favor.

Le abrió la ventana a su impoluta lechuza amba-marina, y la envió con su respuesta.

Ahora, me queda averiguar que esconden Astoria y Hermione. Y quien mejor para averiguarlo que Pansy, ¿no?

Draco decidió ir por chimenea, para darle de su propia medicina a su mejor amiga, pero no llegó tan lejos, porque al parecer Pansy había pensado lo mismo.

—Auch, Draco cabezota —Pansy se sobaba la frente, mientras Draco estaba frente a ella, sobándose la nariz.

Ambos habían impactado, Draco al intentar meterse en la chimenea y Pansy al salir repentinamente de esta.

—Pansy, ¿cuándo aprenderás que tengo una puerta en mi oficina, para que tú ingreses por ahí? —Reprochó Draco, mientras volvía a sentarse en su asiento.

—¿Y acaso tú no pensabas hacerme lo mismo? —Respondió inteligentemente Pansy, a la vez que se sentaba frente a él.

—¿Yo? Claro que no, iba a…

—Draco, no me mientas. —Pansy conocía tan bien a sus amigos, que era capaz de oler sus mentiras.

—Estoy en todo mi derecho de aparecerme donde quiera. Y en todo caso, ¿que quieres?

—Dime tu primero.

—¿Y que te hace suponer que yo…—Pansy lo miró con ira, por lo que Draco decidió dejar de jugar —Quiero saber que sucedió con Astoria y Granger —dijo firmemente.

—Bueno, yo me adelanté dos siglos a ti, por lo que venía a contarte que desde el sábado, cuando me contaste lo que había ocurrido, me puse a averiguar y creo que te interesará saber lo que averigüé. Claro, si te interesa.

—Creo que aprendí mi lección. Así que soy todo oídos para ti.

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Hola!

Con ustedes... el capítulo 5 de esta historia :D Por fin supieron que pasó con Hermione xD Y no desespereis! Ya se viene el dramione ^^

Agradecimientos a linda Sabaana por betear esta historia. Gracias!

Sin canción, porque esta semana fue muy cortada para mí, asi que ni tiempo me dio para pensar.

Les gustó ¿? Alguna crítica o sugerencia para lo que sigue ¿? Serán muy bienvenidos sus reviews *-*

Si tienen consultas o se perdieron en alguna idea, háganmelo saber, porque en mi mente está toda la historia, y a veces pienso que dejo cosas al aire (espero no sea asi :S).

Eso por hoy... Nos vemos en unos 5 o 6 días, porque este findesemana es relargo y agitado para mí, y el lunes estoy de cumple (see... todo indica que cumpliré 19 añines T_T), asi que haré de todo... menos sentarme a escribir. Pero tranquilas! El siguiente cap. está casi terminado, y tengo a lo menos los cuatro siguientes listos :D

Byebesitos!

Saludines Intergalácticos *-*