Disclaimer: Personajes pertenecientes a JK, las modificaciones a su historia original son producto de nuestras locas imaginaciones que no quedan conforme con ciertos detalles y aman moldear a los personajes a su anotojo.

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Cabezas Rubias en medio de la Oscuridad.

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—¿Cómo te fue ayer? —Draco derramó un poco del café que se estaba bebiendo sobre su camisa blanca de seda por el susto que tuvo al ver aparecer a Blaise en su oficina. Maldijo interiormente a su amigo y con un movimiento de varita volvió a dejar impecable su vestimenta.

—¿Acaso hay un hechizo desilusionador en mi puerta que ya nadie la usa? —Dijo como toda respuesta Draco, quien veía de reojo como Blaise se sentaba frente a él mientras fingía leer unos documentos que tenía sobre el escritorio.

—Draco, ¿conseguiste asesoría? —Draco ahora dio vuelta la taza vacía en la que tenía su bebida caliente sobre la mesa por la repentina aparición vía chimenea de Theo. Decidió seguir maldiciendo en voz baja, a Blaise, a Theo y a la maldita chimenea.

—Insisto… ¿qué maldito problema tienen ustedes con las puertas? —Draco levantó la taza, lanzó un hechizo para limpiar el derrame de café y se dispuso a, mediante la magia, rellenar su tazón. Mientras, Theo también tomaba asiento al lado de Blaise.

—¡Draco! —El aludido, quien aun tenía su varita en la mano, terminó lanzando un hechizo involuntario a su taza, su tazón favorito, destruyéndolo en mil pedazos. Miro con odio insano a Pansy, quien acababa de aparecerse por, como no, la jodida chimenea.

—¡¿Qué quieren todos en mi oficina? —Exclamó Draco. Se levantó de su asiento, tomó una pequeña cajita de madera que tenía en su estantería y volvió a sentarse. Con sumo cuidado guardó los pedacitos de su adorado tazón. Al no obtener respuesta de sus amigos, irguió la cabeza y los miró.

Pansy, Theo y Blaise estaban sentados en ese orden frente al escritorio del rubio, y lo veían con curiosidad, observando detenidamente cada movimiento de Draco.

—Tazón familiar. Regalo del Rey Salomón a la familia hace ya unos cuantos siglos. Pasado de generación en generación. Saben lo importante que es para mi tener algún legado de la familia, los Malfoy tenemos historia en cada una de las cosas que nos rodea, esta fue una de las cosas que mas cuidé que no me expropiaran, para que vengan ustedes y la destruyan en…

Reparo —Pansy hizo un ligero movimiento de varita y la caja que contenía los restos del famoso tazón tembló un momento. A instante siguiente la tapa se entreabrió y por ella se pudo vislumbrar la taza, como nueva. —Listo. ¿Te costaba mucho? —Draco la miró con odio, mirada penetrante marca Malfoy, pero Pansy pareció ni siquiera inmutarse.

—Entonces, ¿Qué quieren? —Draco se cruzó de brazos y se recostó en su asiento.

—Yo quería saber si obtuviste asesoría legal —dijo Theo. Blaise y Pansy lo quedaron mirando.

—¿Qué? ¿En qué líos se metieron ahora? —Inquirió Pansy, recelosa, mirándolo a Theo y a Draco alternadamente.

—Blaise, ¿a qué has venido tú? —Draco se hizo el desentendido con Pansy.

—Bueno amigo, quería saber si obtuviste un acercamiento a Alex Cailleaux aprovechando que Astoria te arrastró fuera de la oficina ayer para que la fueras a dejar. —Theo y Pansy quedaron mirando a Blaise, no sabían nada de eso al parecer.

—Esa arrastrada viene y te saca de la oficina cuando qui…

—Pansy, ¿tú? ¿Qué querías? —Draco no dejó que su amiga siguiera hablando de su novia, e interrumpió su discurso para averiguar que diablos quería.

—Nada, venía a saludar. —Theo y Blaise comenzaron a reír. Draco siguió mirando a Pansy con su mirada penetrante marca Malfoy, pero ella se limitó a guiñarle un ojo y lanzarle un beso.

—Entonces…—comenzó el rubio, sentándose derecho y apoyando los brazos cruzados sobre la mesa. —Creo que no será necesario llamarlos a la sala de juntas, ya que estamos todos aquí. —Los tres chicos asintieron.

Un golpe de nudillos en la puerta hizo que Draco alzara la vista y los chicos se giraran en sus asientos para ver de quien se trataba.

—Sr. Malfoy. —Abby entreabrió la puerta y se medio asomó. —Oh. Está ocupado, vuelvo mas tarde —dijo, cerrando la puerta lentamente.

—No, Abby, ¿Qué pasó? —La secretaria de Draco volvió a encarar la habitación y sacó su pluma y una libretita pequeña.

—Se comunicó conmigo el asistente de la señorita…—Abby revisó sus notas, buscando un nombre —Hermione Granger, si —Theo, Blaise y Pansy miraron al rubio con la duda en la mirada. Draco carraspeó y Abby pareció salir de su trance para volver a hablar. —Quiere que le comunique que la señorita Granger confirmó la cita para mañana a las diez de la mañana, y le manda a preguntar si es posible que ella asista a su oficina, porque…—Abby volvió a consultar sus notas, mientras los chicos alzaban una ceja en dirección al rubio —a si, porque dijo que acá están más accesibles los documentos que ella debe revisar.

—Perfecto, dile que mañana la espero entonces. Puedes retirarte.

Abby cerró la puerta. Los chicos se quedaron con la boca abierta mirando a Draco.

—¿Desde…—comenzó Theo.

—…cuándo…—intentó completar Blaise.

—…tú y Granger…—siguió Pansy.

—…tienen citas? —Terminaron a coro.

—Nunca, jamás se pongan de acuerdo para hacerme preguntas así —los chicos pusieron cara de inocentes ante la mirada reprobatoria de Draco.

—Supongo que nos explicaras, ¿verdad? —Preguntó Pansy, a lo que Draco asintió con la cabeza.

—Ok, creo que les contaré que pasó ayer. —Los chicos se acomodaron en sus asientos esperando el relato del rubio. —Estaba en mi oficina cuando Theo vino a informarme del problema legal en que estamos envueltos, pero antes de que pregunten nada, dejen acabar con la historia. Nos demanda Liam Wislot…

—¿El asqueroso? —Interrumpió Pansy con una mueca de desagrado.

—…el mismo, Pansy. ¿Motivo? Que Eludina Hominghton renunció a las Arpías de Holyhead, y según él su inversión es una pérdida de dinero y quiere le devolvamos la totalidad de su dinero. Entonces me quedé toda la tarde pensando a quien pedirle asesoría, ya saben, no me gusta que personas ajenas a la compañía metan sus narices en nuestros documentos. —Los chicos asintieron, dándole la razón. —Fue ahí cuando vino Astoria por mí y me pidió que las acompañara a ella y a Daphne a la Mansión de Alex, donde comenzarán a asistir a diario…

Draco, amor, ¿me vas a venir a dejar todos los días?

Astoria, sabes que no puedo, tengo que mantener a la empresa funcionando si no quiero ver mis utilidades perdidas.

¿Qué utili qué? Sabes, olvídalo, me conformo con que me vengas a recoger.

Astoria —nuevamente Draco le hablaba con ese tono de voz que por lo general las madres usan con sus hijos para explicarle cosas básicas de la vida —tampoco cuentes con ello, sabes que tengo reuniones por doquier.

¿Y los incompetentes de tus amigos? ¿Acaso no trabajan?

—¿Se atrevió a llamarme incompetente?

—Pansy, cálmate y déjame continuar, ¡por lo que más quieras! —Pansy se cruzó de brazos y refunfuñó bajito, mas no dijo nada, de todos modos quería saber la historia completa.

—Draco, ¿es necesario oír todo eso? Ve directo al grano —sugirió Theo.

—Ok. Veamos…

Estábamos entonces en la puerta de la Mansión de Alex. Decidí acompañar a Astoria y a Daphne, primero para saber donde vive el escurridizo, y segundo para probar suerte. Hice que las chicas esperaran hasta que alguien les abriera la puerta, para ver si Alex aparecía por el portal, pero quien abrió un segundo antes de que pulsáramos el famoso botón que hace que suene una musiquita de fondo en las casas, el timbre, fue ni más ni menos que Hermione Granger. No sé si sabían, pero ella es empleada del Departamento de Aplicación de la Ley Mágica, por lo que apenas la vi supe que podría sernos de ayuda con la demanda. Le pedí una reunión conmigo ayer por la noche, y ella no tuvo inconvenientes…

—¿Aceptó sin más salir contigo? —Theo interrumpió a Draco —Claro, sin ofender ni nada.

—Claro, me debe un favor. ¡Y no pregunten!

No pude hablar con Alex, ya que era esperarlo sin saber si alguna vez saldría, o intentar solucionar nuestro vacío legal, por lo que seguí a Granger y la acompañé a su casa hablándole más o menos sobre lo que tenemos encima. Nos dirigimos a su departamento a tomar café y esperar una hora prudente para ir a cenar y concretar el modus operantis. No pongan esa cara. Saben que mis reuniones son así. Cuando llegamos a su hogar, luego de tres cuartos de hora caminando, porque claro, la chica no quiso aparecerse por Flú, tuvimos nuestro primer atasco. La pelirroja Weasley estaba en casa. El problema es, por si no lo saben, que el reemplazo de Eludina es Ginny. Hermione no sabía que ella estaría en el departamento. Yo no sabía que vivían juntas, por lo que no tuvimos cuidado de dejar de hablar de las competencias de Eludina y las acusaciones de Liam, hasta que sentimos un estornudo. Nos dirigimos hacia el sofá de la sala, y encontramos a la novia de Potter envuelta en varias túnicas, con la nariz roja y los ojos brillantes. Hermione, luego de tocarle la cara, afirmó que tenía fiebre y que debíamos llevarla a San Mungo. Pero la pelirroja no dejó escapar algo muy importante para ella.

¿Qué se supone que está haciendo Malfoy aquí?

Digamos que seré su apoyo legal en un problema en que se vio envuelta su empresa.

¿Y por qué hablaban de Eludina?

Hermione me miró con cara de súplica, pidiéndome no dijera nada del asunto o inventara algo en el camino, claro que eso me lo dijo más tarde. En ese minuto yo entendí por su expresión que ella quería le dijera la verdad a la chica. Fue lo que hice.

Nos demanda un mago influyente que dice que con su renuncia, el equipo se irá a la quiebra.

¡¿Qué? Pero… pero…—Ginny se descompensó y Hermione la tomó presurosa entre sus brazos, pero no pudo con su peso y cayeron ambas al sofá. La Weasley no pudo soportar que incluso antes de tener su partido oficial ya haya personas que están abandonando al equipo.

—Y vaya que es estúpido Liam. Si mal no recuerdo, era por culpa de Weasley chica y Potter que Slytherin no podía ganar en Quidditch, y… —Draco miró con odio a Blaise, el cuál levantó las manos y añadió —ok ok, continúa. —Draco suspiró.

Fue entonces que hice mi acto bueno del año. Tomé a la chica en brazos y nos trasladamos a San Mungo. Como Hermione se quedó con ella, acordamos que ella vería en lo que resta de semana que día podríamos reunirnos nuevamente para tratar el tema a profundidad.

—Fin de la historia. ¿Preguntas?

—¿Desde cuándo se llevan tan bien? —Preguntó curioso Theo.

—¿Por qué te fuiste con ella a su departamento, habiendo tantos lugares para esperar "la hora de la cena"? —Inquirió ceñuda Pansy.

—¿Y por qué la tratas de Hermione? —Comentó un risueño Blaise.

—Vaya, ustedes son mucho peores que Rita Sketer —dijo Draco, con una ligera sonrisa en la boca. Los chicos aguardaban sus respuestas. —No nos llevamos tan bien, sólo que no somos los de antes, y en temas laborales debemos ser lo más maduros posibles. Ella me debía un favor, yo necesitaba cobrarlo. Y creo que con ella tendremos para ganar la demanda. —Theo asintió. —Me fui a su departamento porque quería café, y cualquiera de esos "tantos lugares para esperar" habría sido suficientemente malo para mí, recuerden que continúo con Astoria por algo, y ya saben lo celosa que es. Me da migraña de solo imaginar su vocecita reprochándome haber pasado toda la tarde con Hermione. —Pansy resopló nuevamente. —¿No crees que sea normal que la nombre? Digamos que su apellido está muy gastado, no por nada fueron siete años diciéndolo. Además, y volviendo a la madurez que nombré hace poco, es mucho más fácil trabajar con alguien que no te es hostil y al cual tu tampoco le eres hostil, ¿no crees? —Blaise asintió.

—Entonces estamos avanzando a grandes zancadas. Sólo nos faltaría conseguir a Cailleaux. Con él dentro, nos despreocuparíamos por lo menos unos cuatro meses de las finanzas de la empresa. —Aportó Theo.

—Lo sé. Esperemos que Draco no se aburra de su novia antes de conseguirlo —dijo Blaise.

—Bien. Hablemos de algo coherente, ¿sí? —Dijo Draco un tanto molesto — Comencemos a revisar las cláusulas de los contratos. No vaya a ser que nos sorprendan nuevamente con demandas raras u otras cosas.

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Hermione estaba sumida en la más completa oscuridad. No sabía ni que hora era, ni donde estaba. Tampoco era conciente de ello. Solo sabía que tenía mucho frío. Caminó en línea recta durante un par de minutos sin emitir sonido alguno, pero con dificultad daba cada paso, ya que calzaba unos zapatos con enormes tacones. Quería llegar a algún punto de luz, la oscuridad la estaba agobiando. De pronto y lentamente, comenzó a emerger una figura de la negrura reinante. Astoria Greengrass aparecía ante ella, elegante e impecablemente vestida y peinada. Hermione se vio a si misma y no pudo mas que contener la impotencia al verse en harapos y tacos.

Astoria comenzó a reír, y Hermione tapó sus oídos para mitigar el dolor que le causaba ese sonido.

Astoria cesó su risa, mas mantuvo su sonrisa, y no despegó su mirada penetrante de Hermione. Hermione comenzó a sentir punzadas, era su cuerpo que comenzaba a sangrar por diversos puntos de su piel. Trató inútilmente tapar algunas yagas con sus manos, pero quedó paralizada ante la imagen que vio. La sangre salía a borbotones de sus manos, un vivo recuerdo de lo que había sucedido hace años. Lentamente cayó sentada en el piso, sin despegar la vista de sus muñecas que ahora escocían, mientras Astoria seguía viéndola con esa sonrisa petulante.

"Para". Pensó Hermione, sin poder emitir sonido alguno hoy. Vio a Astoria con súplica y lágrimas en los ojos, pero esta sólo se limitó a continuar sonriendo.

Desde el fondo, comenzó a surgir una silueta, solo apreciable por el increíble cabello rubio platino en esa espesa oscuridad. Draco Malfoy aparecía en escena. Se posicionó a un lado de Astoria, quien al sentir su presencia se giró hacia él y le dio un profundo beso. Hermione inmediatamente dejó de sentir las terribles punzadas y las hemorragias se detuvieron. Miró con confusión a los dos chicos que se besaban, pero estos parecían estar ajenos a su presencia.

"Corre". Hermione sintió en su cabeza la voz de Draco, pero como lo estaba mirando en ese momento supo que no era él quien le hablaba. Pero Draco abrió los ojos, y la quedó viendo con muchas cosas reflejadas en la mirada mientras seguía besando a Astoria. "Huye, Hermione. Por lo que más quieras corre".

Hermione se puso de pie como pudo, se quitó los tacones y corrió hasta que cada brazada de aire se sentía como fuego vivo. Pero seguía habiendo oscuridad donde quiera que fuera. Sólo veía un ligero amarillo en el fondo, como si fuera el cabello rubio de alguien. "¿Draco?" pensó, pero no lo averiguaba nunca ya que por más que corriera, no llegaba a él.

Tras lo que parecieron horas de correr y correr, sintió un ruido… una musiquita… una ¿vibración?

Y el sonido del celular al estrellarse contra el piso.

Hermione despertó sobresaltada, el sonido que indicaba una llamada entrante no dejaba de sonar, ahora, bajo la cama. Hermione se lanzó al piso con las sábanas enredadas en las piernas, y metió medio cuerpo bajo su cama para alcanzar el bendito celular. ¿Cómo había caído tan lejos?

—¿Bueno? —Contestó a duras penas, debido a la agitación.

—¿Hermione? —Se escuchó del otro lado de la línea.

—¿Harry?

—¡Hermione! Menos mal que contestaste, estaba preocupado.

—Harry, no se si te has dado cuenta, pero son las tres de la mañana. —Dijo Hermione, verificando la hora en el mismo celular.

—¿De verdad? Ah si, el cambio de horario. Lo siento Herms, pero no pude llamar antes, como te dije ayer, estaríamos incomunicados todo el día.

—Si, lo se. ¿Siguen sin chimenea?

—¡Claro! Estamos en un bosque, en medio de la nada… no sé de donde quieres que saque una chimenea.

—Oh, claro. Lo siento, vengo recién despertando.

—No te preocupes. Gracias por lo de la idea del celular, no se han dado cuenta de nada por aquí.

—No, gracias a ti por despertarme.

—¿Por? ¿Mal sueño? —Harry sonó preocupado.

—La verdad no recuerdo mucho ahora, pero si era bastante extraño. Pero no perdamos tiempo con eso, ¿Cómo están?

—Bueno, Ron está durmiendo profundamente en su cama, cayó rendido apenas entramos a la carpa. Nos han causado bastantes dolores de cabeza estos amantes de Voldemort. Desde venir a esconderse al Everest, ¡Al Everest! Merlín Mione, no sabes lo que cuesta mantenerse caliente en esta cumbre. Bueno, eso y que son bastante escurridizos. Al menos estamos a un paso de cazar a uno. Y con uno tendremos para descubrir el escondite del resto. —Harry suspiró. —¿Y cómo están ustedes?

—Bueno, yo estoy debajo de mi cama, el celular se cayó y me metí a responder, no preguntes. —Harry soltó una carcajada. —Vale, tampoco es para que te burles.

—Lo siento, Mione. Continúa por favor.

—Y Ginny está enferma. Ayer la llevamos a San Mungo porque se descompensó, y el medimago la envió a casa unas horas más tarde con una serie de pociones para que mejore lo antes posible. Recuerda que en el viernes por la tarde se va a las pre eliminatorias de Quidditch a Alemania.

—Si, recuerdo. ¿Entonces ya está bien?

—Está haciendo reposo, se queda en casa estos dos últimos días y parte mañana por la tarde.

—Rayos, no alcanzaré a llegar a despedirla. Bueno, le dices que la amo. No, espera. Mejor te llamo cuando despierte, en unas ¿cinco horas?

—Perfecto, pero no te retrases, que tengo una reunión por la mañana.

—Ok. Quedamos en eso entonces. Cuídate. Cuídala. ¡Las quiero! Y Ron mandó saludos.

—¡Gracias! Saludos a él también. Suerte con todo.

Luego de cortar la llamada, a Hermione le vinieron a la cabeza imágenes de su reciente pesadilla.

¿Qué quería decir ese sueño? No tenía nada claro, sólo que había revivido uno de los episodios más oscuros de su pasado. Con cuidado, fue pasando sus dedos por cada una de las llagas que habían quedado de ese día, y con su mente llena de pensamientos y preguntas, se durmió nuevamente bajo su cama.

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—Astoria, nunca me dijiste el motivo de la aversión que tienes contra Hermione.

—No la llames por su nombre en mi presencia, por favor —dijo la chica, mientras paseaba con una mano la hoja de la revista que veía sin mayor interés sentada en el sofá de su cuarto.

—Hermana, creía que habíamos superado el pasado —dijo la rubia, mientras se sentaba en el otro sofá de la habitación de Astoria.

—Lo mismo te podría decir. Eres tú la que está recordando cosas de mi pasado. —La chica dejó la revista sobre la mesita de centro que tenía en frente, y se dirigió a su cama.

—No puedo superar algo que no se, o que nunca supe. Y creo que no te costaría nada hacer que logra entenderte —dijo la mayor de las Greengrass, siguiendo a su hermana y sentándose en la cama.

—Pero Daphne, veamos, no es tan difícil. Primero, es una inmunda sangre sucia —Astoria se metió bajo las cobijas.

—Cuida lo que dices, Astoria.

—Está bien, pero recuerda que eres tú quien quiere saber porque la odio, así que calla y escucha. Sangre sucia. Eso es lo que es. Y no soporto que Alex le de tanta importancia. No tiene ni dinero, ni clase, ni tampoco una bonita figura. Y su cabello es bastante horrible…

—No seas injusta. No veo en qué medida aquello te puede afectar. Ella nunca presumió alguno de sus aspectos, porque fea no es, y si tiene un lindo cuerpo.

—¿Abandonarás a tu hermana por una cualquiera? —Dijo Astoria, con una mano en el pecho y la boca abierta.

—No. No te abandoné en su momento y no lo haré ahora. Sólo te prevengo que esta vez, si tienes la intención de hacer algo malo nuevamente contra ella, yo seré una de las personas que tratará de impedirlo. Sólo eso.

—Perfecto. Estaré prevenida entonces.

—Buenas noches Astoria —dijo Daphne, mientras se dirigía a la puerta para salir de la habitación.

—Buenas noches, Daphne.

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Hola!

Mil perdones! Mi beta estaba ocupadita, y yo tuve una semana pasada muy gris, que menos mal ahora está colorida tal arcoiris (?) En fin. Gracias linda Sabaana por betear esta locura ^^

Gracias a todas las que siguen la historia! Y a quienes comentan, gracias por dos ;) xD

Respecto a lo anterior... mil gracias a las anónimas! Pero me encantaría saber quienes son xD Asi que pueden dejarme sus correos (si quieren) para agradecerles por interno :D

Espero este cap les guste. Pronto ahondaré más en el dramione asi como tal, no desesperen! ya viene ;)

Bueno. Nos vemos cuando tengamos el tiempo de escribir y betear (no será tanto, lo prometo!)

Espero sus opiniones! Veamos que les parece este. ¿Ya se hacen alguna idea de que va? ¿Tienen alguna expectativa? ¿Quieren saludar a esta Humanoide? Cualquier comentario, crítica, saludo, etc, es bien recibido por esta persona.

Saludines Intergalácticos *-*