Decepción

Un nuevo inicio de una nueva semana era lo que significaba el día lunes para todos los neoyorkinos. Pero para Candy y para Terry significaba una cuenta regresiva para la fecha de entrega de su trabajo en común.

Había sido agradable, incluso lindo compartir el día sábado con Terry. Candy tuvo que darse una manotada en la frente cada minuto del día domingo en que pensaba en ello, en vez de concentrarse en la redacción de su pendiente de historia de la música. Había logrado avanzar más de 4 páginas y media. Pero para su mala suerte, el trabajo debía constar de unas diez páginas.

Pensando en ello, se armó de valor para hablarle a su compañero de estudios. Sabía que debía verlo al final de la última clase, pero sólo ella, Ruby y Carola sabían que el prof. de armonización había suspendido la clase por necesidad de ultimar los detalles relacionados con su cátedra para el próximo festival de guitarra.

Eran las 3:45 PM, y gran parte de la clase 04 todavía estaba en la cafetería, conversando amenamente. Parada en la entrada estaba la rubia, con la carpeta y su trabajo en mano, buscando entre las mesas. No le extrañó que Terry estuviera sentado en una de las más céntricas, pero si la acobardó un poco la cantidad de muchachos que estaban a su alrededor.

Respiró hondamente antes de avanzar con paso decidido hasta donde él estaba. Todas las miradas se clavaron en ella cuando estuvo frente al grupo masculino, e igualmente se acallaron las risas y las voces.

-A…hola-pronunció torpemente al saberse el centro de las miradas. Le tomó un segundo inclinarse levemente para ver al castaño-. Te, Terry, pensé que podíamos comenzar a hacer el trabajo que tenemos pendiente.

Todos voltearon a verlo a él, unos con curiosidad, otros con deseos de que la dejara en ridículo.

-¿Y la clase de armonización? Pensé que trabajaríamos al final de la última clase.

-Y es así. Pero, el prof. ya dejo dicho en la oficina principal que no dará la clase hoy. Tiene que arreglar unos detalles en su cátedra para el próximo festival y…bueno…yo pensé que, podríamos comenzar el trabajo ahora.

-Tenemos una hora libre. Genial-exclamó uno de ellos.

-Deberíamos aprovecharla practicando para el festival-dijo Brandon, insinuando sutilmente que deseaba le diera una negativa a la rubia.

-Brandon…-susurró Oscar por lo bajo, tratando de que Whiton no lo notara.

-Buena idea, Candy-asintió Terry antes de girarse hacia Brandon-. Así podremos tocar en el laboratorio al final de la tarde.

-Es una excelente idea, Terry. Te esperaremos entonces como a las… ¿5:30?

-Claro. A las 5:30 estaré en el patio-aseguró él antes de levantarse y tomar sus libros-. Hasta entonces, dejamos pendiente esta conversación.

-Sí, Terry.

-Nos vemos más tarde-se despidieron amigablemente los demás.

Candy, que estaba aún absorta de todo, le siguió el paso distanciándose un poco.

-¿Y bien, Candy? ¿No vas a decirme lo que has avanzado del trabajo?-preguntó él cansado de su retraimiento.

-Ah, sí, tienes razón-contestó antes de avanzar un poco más rápido para caminar a su lado. Extrajo de la carpeta un par de hojas y se las mostró al momento-. Traté de avanzar mucho, pero apenas y pude llegar a escribir 4 páginas.

-Está bien, no importa. Apuesto a que podemos avanzar bastante hoy-fue todo lo que dijo antes de sumergirse en un largo silencio.

Candy empezaba a acostumbrarse a que todos volcaran sus miradas en ella. Mientras estuviera cerca de Granderson siempre sería así. Con pereza ubicaron la que sería su mesa de trabajo y se pusieron a investigar sin perder tiempo.


-Al fin terminó el día-aclamó Carola-. Pensé que nunca iban a dar las 6.

-Eso es porque lo estabas deseando mucho. Los días lunes son muy fastidiosos, y es por eso que se nos hacen los más largos-explicó Ruby.

-Tal vez sea eso. Pero lo importante de todo es que el día terminó, y que estuvimos mejor que nunca en nuestro ensayo.

-Pues sí. Fue genial tener el laboratorio de guitarra reservado para tocar nosotras. Aunque a Alex y a Calvin no les importa donde toquemos-siguió Ruby la idea de su amiga.

-A propósito, Candy, tengo la ligera impresión de que Alex te miró mucho durante el ensayo-insinuó Carola-. ¿Fue así?

-Sí, fue así. Pero lo hizo porque le sorprendió mi control de la guitarra. Me lo dijo apenas terminamos de tocar-respondió la rubia con desinterés.

-Y supongo que le pusiste tanta atención a su comentario como a la reunión con Granderson.

-¿Qué dices, Ruby?

-Chicas, ¿por qué no vamos a tomar unas sodas? Tenemos tiempo de sobra, si apenas son las 6-interrumpió Carola la pequeña confrontación de su amiga.

Ambas aceptaron gustosas, y Ruby, aunque reticente, decidió obviar el tema de cierto castaño caprichoso para no incomodar a la rubia. Después de todo, sólo quedaba un día antes de que Candy entregara el famoso trabajo con Granderson.


-Su nacimiento, sus comienzos musicales, parte de su vida personal… ¿Qué más falta, Candy?-preguntó Terry sin despegar los ojos del libro abierto en sus manos.

-Creo…que nada. El resumen se llevó perfectamente 10 páginas. Tenemos su nacimiento, su vida, sus trabajos y composiciones…creo que la prof. no va a poder replicarnos-contestó la rubia complacida del trabajo que habían creado.

-Bien, entonces terminamos. Será el 10 más fácil que obtengo en mi vida.

-No fue tan fácil. Recuerda lo que tuvimos que investigar-señaló ella guardando en su bolso varios papeles y cuadernos.

-Sí, pero comparado a todo lo demás, este ha sido el trabajo más fácil que nos han asignado. ¿No crees?

-Tal vez. Esperemos que el resumen sea lo que ella esperaba.

-Lo será. Estoy seguro de ello-dijo él mirándole sonriente, levantándose para mirarle a los ojos.

-Tú…hoy tocaran en la tarima, ¿verdad?-al ver su rostro confundido, decidió ser más explicita-. Es decir, tu banda y tú.

-Ah sí, hoy tocaremos allá. Deberías ir a vernos.

-No lo sé. Carola y Ruby tal vez tengan otros planes.

-Entiendo-Terry se colgó la mochila al hombro antes de voltearse para despedirse-. Si tu banda no tiene otros planes, ve a vernos en el patio a las 5, Candy.

-De acuerdo…adiós, Terry.

El castaño le sonrió por última vez antes de dejar la biblioteca. Sin entender por qué, Candy sintió la necesidad de que debía estar ahí en la hora acordada. De alguna forma o manera, tenía que ir.


-Que bueno que ya terminaste ese trabajo, Candy-dijo Carola untándole mayonesa a su pan.

-Así podemos tener más tiempo para ensayar-la siguió Ruby dándole un sorbo más a su bebida.

-Y hablando de ensayos, ¿nuestras compañeras de banda nos dejarían sentarnos con ellas?-inquirió Alex parado frente a ellas con su bandeja.

-Por supuesto, Alex. Siempre podemos hacer dos espacios más en nuestra mesa-aceptó Carola moviéndose junto a Ruby para abrirles espacio en la banca.

-¿Te molesta si me siento a tu lado, Candy?-le preguntó el rubio con una sonrisa.

-Oh, para nada. Adelante-le respondió ella igual de sonriente.

-Sé que suena raro decirlo, pero me has impresionado, Candy.

La rubia le miró extrañada al escuchar su comentario. Un ligero vistazo a las caras de sus amigas le dejo en claro la insinuación pícara que ambas le estaban haciendo con sus sonrisas.

-¿Yo impresionarte? ¿Y esta vez qué fue? ¿Mi torpeza al ponerle demasiada sal a la sopa?-preguntó ella tratando de sonar bromista.

-No, no fue eso. Fue más bien tu gran capacidad para tocar la guitarra.

-Ah, con que fue eso-dijo la rubia mirando con intención a sus amigas.

-Ruby ya nos había dicho a Alex y a mí que eras buena tocando, pero el día que te escuchamos tocar en la tarima nos dejaste mudos-explicó Calvin después de darle una mordida a su sándwich.

-Eres una diosa tocando la guitarra. Me pregunto si eres tan buena bailando.

Las exclamaciones de sorpresa y burlas a broma no se hicieron esperar por parte de sus amigas.

-Hace mucho tiempo que no bailo-aclaró Candy-. Pienso que la música de ahora no es para bailar sino para…

-¿Para manosear y convencer a tu pareja de baile de que unos cuantos besos no significan nada?

-¡Alex!-exclamó Carola con una sonrisa muy mal disimulada.

-¿Qué? Creo que todos estamos concientes de que la mayoría de la música actual propicia ese tipo de situaciones. Concuerdo contigo, Candy.

-Pues…yo no iba decir eso exactamente, pero…

-Descuida, te comprendo. Siento que el baile es parte de nuestra carrera como músicos. Es justo por eso que lo mencioné.

-El baile también es parte de mi carrera, pero siempre me he abstenido de bailar ciertos tipos de canciones para evitar esas situaciones.

-Ahora tengo mis dudas. Una guitarrista debe saber bailar.

-Y yo, soy una guitarrista que sabe bailar, Alex-aseguró la rubia-. Pero si no me crees apenas pueda demostrártelo, lo haré.

-¿Qué tal en el festival de guitarra? Habrá mucha música y de varios géneros-propuso Ruby retándola.

-No hay problema. Y para que no quede ninguna duda de mis conocimientos del baile, no me opondré a bailar aunque sea el género más intolerable.

-Wow, eso me sorprende-dijo Ruby con cierta malicia-. Candy prefiere no correr ese tipo de riesgos la mayor parte del tiempo.

-Cierto. Y si Candy no demuestra ser una gran bailarina ese día, yo puedo bailar contigo entonces-se ofreció Carola con una sonrisa, tratando de apaciguar el ambiente.

-Perfecto. Aunque igual podemos bailar. No importa si Candy es un haz del baile o una pésima bailarina-dijo Alex antes de disponerse a degustar su pudín.

-Y hablando del festival, hoy se presentarán otros grupos para ensayar en la tarima-comentó Candy tratando de sonar casual.

-Todos los días se están presentando, Candy-le recordó Carola.

-Lo sé, lo sé. Sólo pensé que, deberíamos ir un rato, para verlos tocar. Es decir, sería bueno ver a la competencia.

-No lo sé, Candy. Perderíamos mucho tiempo que podemos invertir en nuestros propios ensayos.

-Recordemos que sólo nos quedan 2 semanas. Ésta y la siguiente. La presentación es el sábado de la próxima semana-concordó Calvin con la chica.

-Vamos, chicos, no sean tan alarmistas. Yo pienso que Candy tiene razón. Ver un rato a la competencia nos dará una idea de cuanto debemos mejorar-apoyó Alex a la rubia.

-Además nos hace falta distraernos un poco. Esta mañana ensayamos un rato, y ya sólo nos falta acoplar unas notas-completó Carola el pequeño motín.

-De acuerdo, está bien, ustedes ganan. Podemos estar un rato en el patio y ver los primeros grupos. Pero sin falta, todos en el laboratorio de batería a las 5: 00PM. Ni un minuto más, ni un minuto menos.

-A la orden, capitana-ironizó Alex levantándose con su bandeja ya vacía.

-Estaremos allí sin falta, muchachas. Hasta entonces-aseguró Calvin siguiendo al rubio.

-Hasta entonces-repitió Ruby con un acento más serio.

-Nos vemos luego, Alex-se despidió Carola con una sonrisa.

No pasaron ni dos segundos después de que ambos muchachos salieron de la cafetería cuando Carola y Ruby comenzaron su conversación con la rubia.

-Yo creo que Alex te pone demasiada atención, Candy-comentó insinuantemente Ruby.

-Ay por favor, chicas, ustedes saben que no es algo importante. Es decir, él es un muchacho bueno, pero….jamás lo miraría de esa manera.

-Vamos, Candy, no te niegues desde el comienzo-insistió Carola.

-No hemos dicho que podrían ser pareja y ya te estás negando.

-No se trata de eso, ustedes saben como soy yo. No quiero amoríos con nadie de esta academia, Ruby.

-Está bien. Salgamos al patio y veamos tocar a todos los chicos de esta academia con los que no te involucraras amorosamente-propuso Carola con cierta intención oculta.

La rubia fingió fastidio y desinterés, pero el acertado comentario de su amiga estuvo rondando en su mente por largo rato.


-¿Y bien? ¿Qué vamos a tocar?-preguntó Brandon mientras conectaba adecuadamente el bajo que usaría en la siguiente interpretación.

Para ellos, era como si los estudiantes frente a la tarima no estuvieran presentes. Y de hecho así lo pensaban. Poco les importaba lo que se dijera de ellos 3.

-Me gustaría algo más suave-confesó Oscar- Algo diferente a lo que tocaremos el día del festival, como de Reik, por ejemplo-su petición confundió a sus compañeros, por ello decidió ser honesto-. Sería bueno confundirlos para que no piensen que pueden superarnos.

-Buena idea. Pero, ¿más suave?-se quejó el rubio.

-Contrario a lo que pienses, Brandon, yo creo que Oscar tiene razón-le dijo Terry con una sonrisa maliciosa-. Me gustaría por una vez ser sólo el vocalista.

-Ahhhhh-ironizaron los dos mirándose con burla fingiendo romanticismo ante la petición del castaño.

-Ya en serio, muchachos, no es para burlarse-se defendió él.

-Claro, no es de broma que quieras ser el "vocalista" en una canción romántica-se burló Brandon.

-No tiene que ser romántica.

-Pero claro que lo será, Terry. Las canciones de Reik son todas románticas-reafirmó Oscar.

-Podemos escoger la menos romántica entonces.

Ambos muchachos miraron al castaño antes de mirarse y pensar meramente en la canción que interpretarían.

-Tocaremos "Que vida la mía"-dictaminó Oscar.

-Sí. Es la más movida y la menos empalagosa-aceptó Brandon antes de tomar su lugar en la tarima.

Terry suspiró en son de conformismo antes de ubicarse frente al micrófono. Brandon por naturaleza, decidió tomar la guitarra eléctrica, y aunque Oscar no era muy diestro en la guitarra acústica comenzó a ajustarla a su gusto.

Cuando los altavoces comenzaron a sonar todos se desconectaron de sus conversaciones. Varias exclamaciones se escucharon por lo bajo, dejando en claro que era sorprendente que la banda escogiera un tema tan diferente a los que acostumbraban interpretar.

-Que casualidad. El grupo de Granderson es el primero que toca-dijo Carola con fastidio.

Las tres chicas estaban sentadas en una de las bancas cercanas a la fuente del patio, pero aún desde esa distancia podían ver el espectáculo que había comenzado.

-No sabia que Oscar tocara tan bonito la guitarra acústica-comentó Ruby con una sonrisa.

-Ellos escogieron tocar Reik.

-¿Y eso qué, Candy?-inquirió Carola.

-Que no es muy común. Deberíamos acercarnos un poco. Estoy segura de que los que están más cerca de la tarima pueden saber por qué escogieron esa canción.

-Ya que insistes-aceptó Carola levantándose con la rubia.

Ruby, no del todo convencida, las imitó. Así empezaron a abrirse paso entre los estudiantes, algo que fue un tanto difícil de lograr. Todos querían escuchar a la banda de Granderson.

Me despierto en la mañana, para verte pasar
Y tenerte en mi mente por el resto del día...
Que vida, la mía...
Aun no sé tu nombre y ya eres dueña de mí
Y me paso todo el día imaginando tu risa...
Que vida, la mía...
No sé que hacer, para ser el aire que va a tu alrededor
Que acaricia tu piel...

Solo quiero conversar, solo quiero conocerte
Dame un poco de tu tiempo para convencerte
Yo solo quiero ser tu amigo, y me muero por salir contigo
Dame una señal, solo dame una mirada
Si estas a mi lado, a mi no me importa nada
Ya quiero estar entre tus brazos, y me muero por
Probar tus labios, rojos, llenos de ti...
Solo dime que si...

-Es un tonto, pero no se puede negar que tiene buena voz-tuvo que aceptar Ruby después de escuchar un fragmento de la canción que interpretaba Terry.

-No sabía que Granderson era tan buen vocalista-reconoció Carola-. Me ha sorprendido.

-Debe serlo si tiene tanta fama en CAEMSA-agregó Candy aumentando el volumen de su voz para que ambas la escucharan.

Me desvelo en las noches para pensar en ti
Y si duermo a solas sueño con tener tus caricias
Que vida, la mía...
Tengo todo este amor y sólo es para ti
Y yo sólo me conformo con mirarte otro día
Que vida, la mía...
No sé que hacer para ser el aire que va a tu alrededor
Que acaricia tu piel...

Sólo quiero conversar, sólo quiero conocerte
Dame un poco de tu tiempo para convencerte
Yo sólo quiero ser tu amigo, y me muero por salir contigo
Dame una señal, sólo dame una mirada
Si estas a mi lado, a mi no me importa nada
Ya quiero estar entre tus brazos, y me muero por
Probar tus labios, rojos, llenos de ti...
Sólo dime que si...

Aunque trataba de guiar su mirada al fondo de la multitud, Terry no logró desviar sus azules ojos de la rubia que estaba entre los demás estudiantes. Una idea traviesa pasó fugaz por su mente, y animado por la picardía decidió ponerla en práctica.

Avanzó un poco más hacia el frente, centrando su mirada en Candy, hecho que más de uno logró captar.

Sólo quiero conversar, sólo quiero conocerte
Dame un poco de tu tiempo para convencerte
Yo sólo quiero ser tu amigo, y me muero por salir contigo
Dame una señal, sólo dame una mirada
Si estas a mi lado, a mi no me importa nada
Ya quiero estar entre tus brazos, y me muero por
Probar tus labios, rojos, llenos de ti...
Sólo dime que si...

Apenas la guitarra anunció el final de la canción, Terry retrocedió en el escenario para situarse junto a sus compañeros y cerrar la interpretación. Los aplausos y gritos enterraron por completo el breve instante que el castaño le dedicó a Candy.


-No me digas que no, Candy, yo sé lo que vi-insistió Ruby por tercera vez-. Granderson se acercó a la tarima, te miró, y comenzó a cantar.

-Bien, ¿y con eso qué?-la retó la rubia.

-¡Que te estaba dedicando la canción, Candy, ¿acaso no te das cuenta?

-No quiero ser alarmante, Candy, pero tengo que apoyar a Ruby esta vez-intervino Carola-. Granderson sí te dedicó esa canción. Y se supone que hablaste con él y le dejaste en claro los límites que habían entre ustedes.

-¡Y eso hice! ¡Seguramente le dedicó la canción a la chica que estaba detrás de mí!

-Está bien, está bien, Candy, no te enfades con nosotras.

-Te decimos esto porque no queremos que ese idiota te haga daño otra vez-aclaró Ruby.

-Lo sé, y se los agradezco, amigas. Pero si les digo que Granderson no tiene nada conmigo más que esa tontería de "compañeros de estudios" les estoy diciendo la verdad.

-Y nosotras te creemos, Candy. Sólo prométenos que cualquier cosa que pase con él, un roce, una palabra insinuante, nos vas a contar-le pidió Carola.

-Lo prometo. Ustedes son mis mejores amigas, cualquier cosa que me suceda, por muy insignificante que sea, siempre se las cuento. Y eso no va a cambiar con Granderson.

-Espero que mantengas tu palabra cuando comiences a acostarte con él.

-¡Ruby!-gritaron las dos escandalizadas.

-¿Qué? Al paso que vamos él te tendrá comiendo en la palma de su mano-se quejó ella.

-Claro que no. No soy diferente con él, ni con ningún otro hombre. No me dejaré engañar por sus palabras, si eso es lo que tiene en mente-aseguró la rubia indignada.

-Estoy segura de que así será, Candy. Y ahora dejemos de hablar de Granderson por un tiempo. Ya estoy cansada de que ese tipo nos ponga en contra a todas-decretó Carola en son de paz.

-Al fin alguien dice algo sensato-la siguió Ruby.

-Esperen chicas, yo…no puedo acompañarlas-Candy se quedó a varios pasos atrás de ellas-. Hoy tengo que llegar temprano a casa, se lo prometí a Al.

-¿Y te irás en autobús? ¿Cuándo será el día en que tu hermano te compré un auto?-preguntó Ruby.

-Cuando pueda arreglar su vida-contestó Candy irónica-. Ya tengo que irme o no podré llegar a tiempo. Hablaremos más mañana. Adiós, chicas.

-Adiós, Candy-se despidieron a coro ambas mientras la rubia desaparecía en una carrera.


-No… ¿por qué justamente hoy tenía que retrasarse el autobús?-se quejó mientras veía como las luces comenzaban a encenderse.

Eran las 6: 30 PM, y Candy no tenía ningún consuelo porque la parada estaba completamente vacía. Únicamente ella esperaba al autobús de esa ruta.

-Buenas tardes, Srita. ¿Tiene problemas para ir a su casa?-escuchó una voz mientras se lamentaba contra el cartel de los horarios del autobús.

-¡Terry!-grande fue su sorpresa ver el Ferrari del castaño frente a ella.

-Hola, Candy. ¿Estás esperando el autobús?

-¿Qué otra cosa podría hacer en la parada?-ironizó ella con fastidio.

-Ya, está bien, no tienes que ser tan ruda. Anda, sube-se inclinó para abrirle la puerta.

-Yo…no gracias, Terry. Esperaré a que pase el autobús.

-¿A qué hora? ¿Cuándo tu hija tenga su última contracción y traiga al mundo a tu nieto?-usó el sarcasmo en su contra-. Mejor sube, Candy, y no te hagas de rogar.

Con gesto de molestia y fingido fastidio la rubia se subió lentamente al auto. Con gran habilidad, Terry se metió en el tráfico neoyorkino y no dijo una palabra hasta que pasó la zona de semáforos.

-Tengo que darte las gracias, Candy.

-¿Eh?

-Hoy fuiste a ver mi interpretación-aclaró él sin despegar la vista del frente.

-Que bueno que lo mencionas, porque justo quería decirte que, durante tu interpretación, me dio la ligera impresión de que me dedicaste la canción.

-¿Eso era todo lo que ibas a mencionarme al respecto? Pensé que ibas a criticar mi voz.

-No hace falta que lo diga, pero no se puede criticar como cantas-habló arrastrando las palabras-. Lo haces muy bien.

-Viniendo de ti eso es un cumplido, con todas las de la ley.

-Supongo que sí-aceptó ella con una sonrisa.

Durante todo el camino conversaron de las presentaciones, los ensayos y un sin fin de detalles acerca del próximo festival de la academia. Apenas pudieron notarlo, ya estaban frente a la casa de Candy.

-Gracias por traerme, Terry. Me ahorraste una gran reprimenda por parte de mi hermano-confesó ella sintiéndose en confianza con él.

-Cuando quieras. El que está en deuda aquí contigo soy yo, "compañera de estudios".

-Bueno, entonces estamos a mano. Adiós, Terry-se despidió ella con una sonrisa, dispuesta a bajar del auto.

-Aún no-y diciendo esto la retuvo del brazo y buscó sus labios con prisa, dándoles apenas una caricia que, aunque inocente, la hizo sonrojar-. Ahora, si estamos a mano.

La rubia, sintiendo que le faltaba el aliento y el valor para hablar, sujetó fuertemente sus libros y se apresuró a salir del coche. Con la misma rapidez entró al mobiliario. El castaño sonrió pícaramente, sabiendo que se había excedido un poco con Candy, pero no lo lamentó ni un segundo camino a su casa.


Era inaudito, inaceptable, reprochable, y vergonzoso. Y aún así, Candy no dejaba de pensar en ese beso que había recibido de Granderson.

"Fue sólo un beso, Candy, un beso robado nada más. Un beso…dulce…tierno…cautivador…". La rubia revivía el cúmulo de sensaciones que experimentó por el simple roce recibido. "No puedo creer que me haya besado…Y no puedo creer que esté suspirando como una tonta".

El chocar con la pared de la realidad fue duro para ella. El haber disfrutado tanto de esa sencilla caricia era lo que lo hacía tan inaceptable para su conciencia. Se sentó frente a su tocador y cepilló su cabello un par de veces más de lo usual antes de bajar a desayunar.

Alberto se extrañó que su hermana le pusiera poca atención a su comida esa mañana, especialmente cuando ella era la primera en devorar todo el desayuno que la Sra. Silvina preparaba cada nuevo día. Y aunque él insistió en llevarla a la academia, ella le dijo que tomaría el autobús.

El camino a CAEMSA le ayudó a pensar. Le había gustado el beso de Terry, era verdad; pero no tenía que admitirlo, ni mucho menos confesarlo. Quería estar a su lado, saber más de él y despertar en él el mismo interés que él había despertado en ella. Pero para ello, tendría que dejarle en claro que, como amigos, no debían cruzar la línea de la amistad.

Justo pensaba en ello cuando atravesó las puertas de la academia. Quedamente extrajo las llaves de su casillero para tenerlas listas apenas estuviera frente a el. Pero antes de cruzar el pasillo que la llevaba hasta el área de los lockers, se percató del sonido de una voz que hace mucho no escuchaba…

-Te extrañé tanto, Terry. Pensé que no te volvería a ver-le bastó con asomar un poco la cabeza para ver en el pasillo a Susana Marnell, colgada del cuello de su novio-. ¿Me extrañaste tú?

-Cada segundo desde que te fuiste-respondió él con una sonrisa, rodeándola con ambos brazos al nivel de su cintura-. Me pareció una eternidad.

-A mí también me lo pareció. Pero me da un poco de curiosidad-dijo ella con una sonrisa-. ¿Qué fue lo que más extrañaste de mí?

-No podría decirlo a ciencia cierta. Pero creo que lo que más extrañé de ti, fue besarte. Nadie puede hacerme sentir lo que tú.

-¿En serio? Entonces te daré muchos besos para reponer todos los que no te di en este mes que estuvimos separados-le aseguró ella antes de besarlo y ser correspondida.

Candy no pudo ver más. Se giró sobre sus talones y se apoyó en la pared que concluía el pasillo. Se llevó su mano derecha a la boca y cerró los ojos para meditar bien sus acciones.

Terry Granderson era un mentiroso, de eso no había duda. Pero lo peor de todo es que ella también había sido engañada por él. "Extrañaste sus besos…y justo ayer estabas besándome a mí", pensó con desilusión; su única conclusión posible es que él la había usado como distracción en todo el tiempo que su novia estuvo lejos. Recordó las palabras que ella misma le había dicho apenas supo que él deseaba salir con ella: "¿Cómo puedo compensarte? ¿Accediendo a acostarme contigo durante el tiempo en que tu novia no esté?"; debió seguir con su actitud distante y desconfiada, en vez de pensar que Granderson realmente quería ser su amigo. Nuevamente, Ruby y Carola tenían razón: Terry Granderson era un desgraciado.


-Dios, 7:30 AM-exclamó Ruby al verla entrar al salón-. ¿Dónde estabas, Candy?

-Te guardamos un puesto, aunque pensamos que no ibas a llegar a tiempo para la primera hora-habló Carola invitándola a sentarse junto a ellas.

-El prof. no ha llegado, ¿verdad?-ambas chicas negaron con la cabeza- Entonces síganme. Tengo algo que hacer

Candy continuó su marcha sin detenerse a mirar si la seguían o no, pero esta actitud desafiante alertó a Carola y a Ruby, y no dudaron en seguirla. La tres dieron a parar en la oficina de la prof. Mongar.

-Buenos días, jóvenes. ¿Qué puedo hacer por ustedes?-preguntó la regordeta mujer frente al escritorio, arreglando varias carpetas.

-Prof. Mongar, lamento mucho molestarla, pero necesito pedirle un favor-habló Candy con decisión.

-Usted dirá, Srita. Whiton.

-Deseo que me asigné otro compañero de estudios para su clase. No deseo trabajar más junto a Granderson.

-Pero, ¿por qué me pides eso justo ahora? Pensé que se estaban llevando bien. Y además han salido bien juntos en los últimos trabajos desde que los agrupé.

-Eso sólo ha sido por suerte. La verdad es que, él y yo no tenemos nada en común, y cada vez que nos asigna un nuevo trabajo se nos dificulta más terminarlo. Es por ello, que le pido por favor me asigne un nuevo compañero, o que acepte los trabajos que le entregue sólo con mi nombre.

-Tengo que pensarlo-la mujer hojeó unas cuantas páginas frente a ella tratando de decidir-. Consideraré su petición, Srita Whiton. Por ahora le pido que se retire.

-De acuerdo. Muchas gracias prof. Mongar-fue todo lo que dijo la rubia antes de salir con sus amigas.

-Candy, ¿qué fue todo eso? ¿Por qué le pediste a la prof que te asignara un nuevo compañero de estudios?-preguntó

-Sí, explícanos por favor qué fue lo que te hizo actuar así.

-Únicamente el haberme dado cuenta de que Terry Granderson es un idiota que cree que puede jugar con las personas-respondió ella sin cambiar de semblante.

-Pero no entiendo, ¿qué fue lo que pasó?

-Nada. Simplemente pretendía ser mi amigo para entretenerse mientras su noviecita no estaba-ante las exclamaciones de ambas, Candy no se arrepintió de reservarse lo del beso de la tarde anterior-. Lo comprobé ésta mañana, cuando él mismo se lo dijo.

-Ése, ése…canalla-dijo Ruby sintiendo que ningún insulto era suficiente para él.

-Desde un principio te advertimos de que podía ser mentira todo eso de que deseaba ser tu amigo.

-Lo sé, Carola, lo sé. Pero si cree que puede seguir viéndome la cara de idiota está muy equivocado. Eso se lo voy a demostrar-les aseguró la rubia sin importarle que estuvieran en un corredor concurrido.


-Eso es todo por hoy, jóvenes-anunció él prof comenzando a borrar la clase de la pizarra-. Recuerden leer el capitulo 15 y 16 para la próxima semana.

-Candy, apresúrate-le pidió Carola.

-Sí, hoy servirán pizza en la cafetería. Seguro va a estar muy lleno-explicó Ruby.

-Descuiden, chicas, si quieren vayan adelantándose. Yo terminaré de guardar mis cosas y las alcanzo-aseguró la rubia.

-De acuerdo, pero no tardes, te guardaremos una silla en la mesa-fue lo último que dijo Carola antes de salir junto a su amiga del salón.

Justo estaba terminando de empacar sus libros en su pequeño bolso cuando cierta voz la sorprendió.

-Hola, Candy-era Terry junto a ella-. ¿Por qué la prisa?

-No es de tu incumbencia-le aseguró ella mirándolo despectivamente.

-Oye, oye, ¿por qué me hablas de esa forma?-Terry la sujetó del brazo para conseguir mirarla a los ojos- Pensé que éramos amigos.

-Tú lo has dicho. Éramos, tiempo pasado.

-No recuerdo haber dada por terminada nuestra amistad.

-Pero yo si. Esta mañana de casualidad, cuando me di cuenta de que eres un idiota-aclaró ella antes de zafarse de su agarre.

-Un momento, espera-el castaño le cerró el paso-. Entonces si es cierto que fuiste con la prof. Mongar para pedirle que te asignara un nuevo compañero en su clase.

-Tienes buenos informantes. Y para tu información, sí, es cierto. Tuve que pedirle que me colocara un nuevo compañero de estudios porque no quiero tener a mi lado a un idiota como tú.

-¿Qué te sucede, Candy? Ayer actuabas tan diferente…

-Igual que tú-lo esquivó para avanzar a la salida ante la mirada curiosa de los que aún estaban allí-. Si sabes lo que te conviene, no volverás a acercarte a mí. Yo también sé defenderme, y pienso empezar a hacerlo ahora.

Terry la miró estupefacto mientras dejaba el salón. Se había negado a creer lo que Oscar le había dicho esa mañana. "Yo la escuché hablando con sus amigas afuera de la oficina de la prof. Mongar. Por eso deberías hablar con ella. Averigua por qué quiere tener un nuevo compañero". La actitud de Candy le había confirmado todo.


-La comida estuvo deliciosa-aseguró Ruby mientras ella y sus amigas se sentaban en una de las bancas del patio para descansar después del almuerzo.

-Pienso que estaba un poco condimentada de más para mi gusto, pero sí. Estuvo deliciosa la pizza-coincidió Carola con ella.

-Después de dejarle en claro lo que pienso a Granderson, la pizza fue definitivamente un endulzante.

-No te preocupes, Candy, él ya no va a molestarte.

-Vaya, vaya, vaya-una cuarta voz tras de ellas las puso alerta-. Miren quienes están aquí, chicas. Tres pobres fracasadas.

Susana Marnell, que recién había vuelto a la academia, estaba allí, junto con tres más de sus amigas.

-¿Ya saliste de tu desencanto, Whiton, o todavía estás llorando por Terry?-preguntó maliciosamente una de ellas.

-¿Qué?

-Oh vamos, no hace falta disimular que estás triste porque Terry ya no quiere juntarse contigo-aclaró Susana mirándola con burla-. Aunque tienes que admitir que fue muy tonto de tu parte no darte cuenta de que sólo te usó para entretenerse.

-¿Qué dices?-preguntó Candy confundida.

-El mes que Susana estuvo fuera, Terry se portó muy amable contigo-dijo una de las amigas de Susana.

-Pero no lo hizo porque le gustes ni nada.

-No, lo hizo para salir de su aburrimiento-completó la tercera de ellas.

-Él mismo me lo dijo ésta mañana, cuando le reclame el por qué todos decían que ustedes se habían vuelto amigos-confesó desdeñosamente la rubia-. Sólo por eso lo perdoné.

-Que bueno-sonrió Candy sin amedrentarse-. Ustedes dos hacen la pareja perfecta. Tal para cual.

-Idiota con idiota se lleva muy bien-afirmó Ruby.

-No sé quien de ustedes es más tonto, pero bien dice el refrán: "dime con quién andas, y te diré quién eres"-Carola las apoyó a ambas.

-Que novedad, las fracasadas se apoyan unas a otras-las acusó otra de las amigas de Susana.

-Ignóralas, Marcela-la calmó la rubia-. Nada de lo que digan cambia la realidad.

-¿Y cuál es la realidad según tú, Marnell?-preguntó Candy retante.

-La realidad, querida, es que Terry jamás se fijaría en ti. Sólo mírate-se hizo para atrás para describirla mejor-. Nunca usas maquillaje, te vistes más abrigada que un esquimal, y siempre amarras tu cabello con uno de esos ridículos cintillos.

-Me da curiosidad, Whiton. ¿Haces tu propia ropa con las sábanas de tu cama?-preguntó malintencionadamente la mejor amiga de la rubia, desencadenando la risa de las demás.

-Acéptalo, Whiton. No eres más que una aburrida y fea chica. Por eso nadie se fija en ti, y es por eso que no puedes sobresalir entre nosotros-supo que tocó un punto importante para ella-. La música es para los ídolos, para la gente fresca y viva. Pero tú, no tienes ni uno sólo de esos atributos.

-Mejor vámonos, Susana. No vaya a ser que esa "enfermedad" sea contagiable.

-Sí, tienes razón-Susana le dio una mirada despectiva a Whiton antes de marcharse con sus amigas.

-No le hagas caso, Candy. Ella es una creída-la animó Carola.

-Además, nada de lo que dijo es verdad-siguió Ruby.

-No se preocupen, chicas-las detuvo la rubia con un gesto diferente-. Le voy a enseñar a ella, y a todos, que Candy Whiton tiene una propia luz con la cual brillar.


La tarde del día había llegado, y una vez más todos los estudiantes de CAEMSA dejaban la academia. Terry Granderson encendía su auto mientras veía a todos los demás abandonar el edificio. Sin quererlo, pudo escuchar la cálida despedida de Whiton y sus amigas.

-Candy, ¿no vendrá por ti Al?

-No, Carola. Lo llamé antes de la última clase para decirle que iría al centro comercial.

-¿Irás de compras? ¿Quieres que te acompañemos?-se ofreció Ruby.

-No, gracias, chicas. Iré a resolver un asunto sencillo. Les escribiré apenas llegue a casa. Hasta mañana.

-Hasta mañana, Candy-se despidieron a coro ambas mientras la rubia se alejaba.

-Gracias por esperarme, Terry-la voz de Susana entrando al auto lo devolvió a la realidad.

-Claro, Susy-le tomó un par de segundos arrancar el auto. Se recordó a si mismo las palabras de Candy, y eso lo ayudó a dejar de lado la preocupación mientras le veía cruzar la calle a través del retrovisor.


Candy entró con sumo cuidado al gran mall. Caminó durante unos minutos, mirando las vitrinas hasta encontrar la tienda que buscaba. Entró sin prisa y se ubicó delante del mostrador.

-Buena tardes, Candy. Hacía mucho que no te veía por aquí-la saludó la pelirroja encargada de la tienda.

-Buenas tardes, Katherine-la saludó la rubia-. He estado muy ocupada.

-Entiendo. ¿Qué puedo hacer por ti esta tarde?

-Necesito que me ayudes a cambiar, Katherine. Necesito renovar mi guardarropa.

-Bien. ¿Qué quieres usar ahora?-preguntó mientras comenzaba a buscar entre las estanterías- ¿Ropa moderna y discreta, provocativa y conservadora a la vez?

-Nada de eso.

Katherine se detuvo a mirarla curiosa, tratando de descifrar su petición. Candy entendió su muda pregunta y decidió aclararla.

-Necesito algo que grite: "Soy una chica famosa, atrevida y sexy".

-Wow. Eso es un gran cambio, ¿verdad?

-Exactamente. Es lo que quiero. No más Candy conservadora. Quiero ser una chica atrevida, vestir como las mujeres impúdicas aunque todo el mundo comente a mis espaldas.

-Me alegra que te hayas librado del estigma del que dirán.

-Así es. Quiero vestir cosas como ésta-señaló un maniquí con una blusa exhibicionista y una falda de dejaba muy poco a la imaginación.

-Ay no te fijes en eso, Candy. Yo me ocuparé de que tengas de ahora en adelante la vestimenta más original y sensual.

-¿Crees poder ayudarme, entonces?

-Por supuesto. Prepárate para tu primer arresto, porque cuando salgas a la calle vestida con lo que yo voy a darte cometerás tu primer delito por verte exageradamente sexy-le prometió Katherine con una sonrisa pícara.

Notas finales: ¡Hi girls! Después de lo que a mí me pareció una eternidad por fin pude venir para traerles un nuevo cap de esta alocada historia mía. Sé que esta vez no tengo excusa por haber tardado tanto en actualizar, lo único que puedo decir en mi defensa es que, como he estado presentando exámenes finales en la universidad, y como este cap marcaba el inminente regreso de la Susana, se me hizo muy difícil lograr terminarlo, pero al final si pude hacerlo, jejeje.

Por supuesto, luego de terminarlo sé lo que deben estar pensado: enjuiciarme sin derecho a abogado defensor, enviarme una bomba con mucha dinamita o hasta molerme a tomatazos; y aunque todo eso es valido les pido que me entiendan: digo, no podía hacer como que Susana no hubiera existido, tenía que hacerla volver…sobre todo porque tiene un papel muy importante en esta historia y luego verán a que me refiero con esto (risa macabra, jajaja). Pero aunque el regreso de la gusi es terrible para nosotras no todo fue tan feo, ¿verdad? Hay cosas que celebrar, como que ¡Terry besó a Candy y ella no lo rechazo! Y aunque ahora al castaño se le hará más difícil conseguir acercarse de nuevo a ella les prometo que será muy "interesante" (risa maligna de nuevo, jejeje).

Como dato enriquecedor, la canción que nuestro Terry cantó es por supuesto una interpretación del talentoso grupo mexicano, "Reik". Seguramente muchas de ustedes ya la habrán escuchado pero igual les dejo el video con la canción al alcance de un clic:

http: /www. youtube. com/ watch? v= SGZz0zx SL1o (sin espacios)

Julie, para mí es un honor tenerte como lectora aquí en el FF y de hecho quiero darte la bienvenida a mi fic (hace tanto de la GF que no recuerdo si te di la bienvenida a mí fic o no, pero igual te la doy aquí, jejeje). Como te gustó el beso del cap anterior segura estoy de que esté también te gustó, jejeje, y pues de tu pregunta puedo decirte que Terry está como…dividido (no debemos olvidar que él sabe que la gusi regresará…bueno que regresó, snif). En cuanto a lo que ve la pecas… ¡Ding, Ding, Ding! Escucho que sonaron las campanas de acierto para ti, Julie, jejeje, porque no te equivocaste en tu presentimiento, y como ves, esto le agrega mucha sazón a esta sopita, ¿verdad? Jejeje. Y en cuanto a Alex…Mm yo te recomiendo que te mantengas pegada al monitor porque lo que sucederá te dejará desmandibulada, jejeje. En fin, muchas gracias por tu comentario y tus lindas palabras de apoyo, siempre que quieras puedes escribirme y te contesto al instante ;-)

Eli de Grandchester, ya ves que ya somos dos envidiosas de esos besos entre Candy y Terry, y sin duda el de este cap yo lo envidio más porque fue aceptado por la pecas, jejeje. Lo único malito es el final, ¿verdad? Pero te prometo que ya trabajo en cómo puedo remediarlo…y como dicen por ahí, de lo malo siempre sale algo bueno (risa macabra), jejeje.

Candida amiga, muchas gracias por siempre estar pendiente de mí. Recibí las notas que me enviaste pero a la final decidí no usarlas (algo así como: ¿ya para qué?). Preferí usar el tiempo libre adelantando mi próximo cap para satisfacerlas a todas ustedes, jejeje. Y pues aunque este cap tiene un final difícil, prometo trabajar duro para darles uno con mejor cierre, jejeje.

Lizethr, quiero darte las gracias porque aunque casi mueres de la desesperación tus palabras fueron un dulce a medio comer para mí, jejeje. El cap anterior yo también lo disfruté mucho, sobre todo por el beso, y pues de este me encantó más ese beso concedido…aunque no puedo decir que me gustó la forma en que Terry recibió a la gusana PLOP. ¿Sabes? Tienes buen sexto sentido porque intuiste que la Susana volvía y así fue (tristeza), pero te prometo que el próximo cap le dará mucho qué pensar a Terry, jejeje.

Yume-xan, en primera quiero darte la bienvenida a este fic mío, jejeje. Te cuento que se me cae la cara de vergüenza por no haber actualizado aún mi otro fic pero es que mi socia Ruby y yo no hemos logrado coincidir para terminarlo PLOP. Pero en compensación, quise traerte este cap de "Reencarnación" que, aunque tiene un final difícil de digerir, promete mucho para el futuro, ¿no crees? Jejeje. Ah, y puedes presionarme cuanto quieras, nunca me molestaré ;-)

Gema, quiero pedirte me disculpes porque nuevamente me ausenté por más de lo que debía pero espero que al menos el besito entre la pecas y Terry en este cap pueda remediarlo en parte, jejeje. Lo sé, tiene un final feo por el regreso de Susana, pero prometo que mejorará un poco en el próximo cap, no decepcionaré esta vez, jejeje.

Elhyzha, amiga el tu comentario pasado diste en el clavo, porque a la pecas si le gustan los besos de Terry ¡y hasta se le salió eso en este cap! Jajaja. Lo único malito fue el retorno de la gusi y que Terry por supuesto la embarró engañándose a sí mismo, pero lo bueno del asunto es que en el próximo cap será él quien se sorprenda con el as que se tiene Candy guardado (risa maligna) jejeje.

Themis, en primera quiero darte la bienvenida a mi fic y las gracias por tus comentarios, tanto aquí como en el yahoo. Me alegra mucho que mi trabajo te agrade y pues ahora me resta ceñirme a la promesa de continuar trabajando duro y arduo para no decepcionarte. Por supuesto, siempre que quieras escribirme, sea aquí o al yahoo, estaré detrás del monitor para contestarte :-)

Adryx, generala querida, lejos de molestarme por no haber recibido un review tuyo en el cap 9 me alegra tenerte de vuelta conmigo, jejeje. Ya ves que tu terrón puede ser imposible a veces…y no digo nada de este cap porque hasta yo quedé con ganas de meter las dos manos al monitor y zarandearlo por ser tan ciego PLOP. Mi único consuelo real, aparte del besito concedido en este cap por parte de la pecas es que en el próximo cap será Terry el sorprendido (risa macabra, jajaja). Con respecto al asuntito del plagio pues ya ni onda amiga, al agua pasada hay que dejarla correr y mi mejor aliento ahora es que debo terminar esta historia (no sólo porque me lincharan sino lo hago, también por mi propia paz mental, jajaja). Pero me alegra contar con tu apoyo y tu amistad generala, te doy mis súper grax por eso.

Valerys, en primera quiero agradecerte por eso apoyo que me ofreces, me ayuda mucho cuando me desanimo y pues es como mi combustible para seguir escribiendo, jejeje. Concuerdo contigo en el momento romántico del cap anterior, y la verdad es que no me resistí a repetir un beso inesperado en este cap, jejeje. Lo tristes es que… ¡volvió la gusana! Pero al menos puedo prometerte que aquí no acaba la historia, porque la pecas tiene un as bajo la manga muy bueno, jejeje. Mm…no sé si decir que eso tiene que ver con el festival…AAA ¡ya lo dije! Mejor me callo y me despido, jejeje :P

Reyko, jejeje, me alegra que disfrutaras el cap anterior y aunque este tiene un final feo con el regreso de la Susana segura estoy de que disfrutaste tanto como yo esos momentos entre Candy y Terry (sobre todo el beso, suspiro…). En cuanto a tu petición…Mm me ha gustado así que la pondré en mi libreta de anotaciones para el fic, jejeje. Espero que este cap aumente tus ansías por seguir leyendo (no te dejes engañar por el retorno de la gusi, ¿eh?), jejeje.

Yudi Castro, primero que nada quiero darte la bienvenida al fic y agradecerte porque te has animado a leerme, jejeje, para mí es genial saber que mi trabajo les da entretenimiento a mis lectoras, jajaja. Del cap anterior puedo decirte que disfruté mucho la canción de Belanova, tanto como a Reik en este cap. Y pues aunque este cap tiene un final bastante feo con el regreso de Susana prometo seguirme esforzando para continuar deleitándote a ti y a todas mis lectoras fieles, jejeje.

Annita, jejeje se me hace gracioso que hayas leído el cap anterior varias veces porque yo tuve que leerlo y releerlo varias veces para poder concluir este cap, jajaja. Y es que fue difícil para mí con todo esto del regreso de la gusi…lo único que me alentó a terminarlo, aparte de todas mis lectoras, fue que la pecas tiene una gran sorpresa para todas nosotras en el próximo cap, así que no desesperes que este fastidio de Susana tendrá su recompensa, jejeje.

Ivett, amiga querida, que bueno que te gustó el cap anterior, y aunque este cap es difícil de digerir estoy segura de que me perdonarás para poder traerles el cap 12, ¿verdad? Jejeje, además la pecas nos tiene algo reservado en el next cap y no podemos perdérnoslo (risa macabra). Tú confía en mí y no quedarás decepcionada ;-)

Avances del próximo cap: Candy decide mostrar su gran cambio a toda la academia. Terry, ya consciente de que la pecas influye mucho en él, decide replantearse la situación y reflexionar al respecto. Susana descubrirá que ahora tiene una gran oponente.

Y tal cual acostumbro, quiero invitarlas a leer la segunda historia que publico aquí en el FF junto a mi amiga Ruby-PknaPcosa:

AMOR, DESEO Y SANGRE

Sé que muchas de mis lectoras aún esperan la actualización y quiero decirles que ni mi socia ni yo la hemos olvidado, sólo que hemos tenido algunas dificultades técnicas para continuarla pero la promesa sigue en pie: de que les traigo la actualización pronto, se las traigo.

Y antes de despedirme, les recuerdo lo de siempre: cualquier tomatazo o hasta intento de asesinato pueden hacérmelo llegar con un review. ¡Nos vemos en dos semanitas!