Celos

El domingo por la tarde, Susana Marlowe se apresuró a buscar sus libros. El día siguiente debía entregar un informe recuperativo, y de no hacerlo podría reprobar la clase de escritura melódica. Pero aunque su pendiente fuera urgente, toda su atención estaba dirigida a un problema mayor.

Su novio, Terry Granderson, estaba siendo engatusado por Candy Whiton. ¡Y es que esa arpía se le estaba metiendo por los ojos! Bastaba con recordar los eventos recientes de esa pasada semana para comprobarlo.

Susana se repetía a si misma que tenía algo de culpabilidad por no haber intervenido en el momento en que empezó todo.

&-FLASH BACK-&

Cuando Terry había pasado por ella en la mañana le había llamado la atención la preciosa guitarra que estaba detrás de los asientos del auto. "Es una encomienda que me hicieron. Necesitaba repararse", fue la sencilla justificación que le dio cuando ella preguntó por el instrumento.

Más tarde, su primera clase se retrasó pues el Prof. Whorton había informado que llegaría 20 minutos tarde. Susana sabía que Terry tenía la primera hora del día libre, y que seguramente estaría aprovechándola en el laboratorio de guitarra. Pero lo que no sabía es que no estaría solo.

-Terry, trajiste mi guitarra-bastó con oír su voz para saber que era Whiton quien estaba en el laboratorio de guitarra con él.

-Te dije que la traería, ¿verdad?-el tono de la voz de Terry le decía que estaba sonriéndole.

-Pero ha pasado una sola semana desde que te la llevaste.

-Y una semana te dije que tardaría en repararla.

-¿Pudiste repararla, de verdad?

-Compruébalo tu misma.

Whiton debió tomar el instrumento en sus manos porque lo siguiente que oyó la rubia fue una corta melodía que terminó tan rápido como comenzó.

-No puedo creerlo, suena igual que antes, como si nunca hubiera tenido una cuerda rota-Susana decidió asomarse un poco por el marco de la puerta abierta para verlos a ambos, y descubrió que no se equivocaba. Terry si le sonreía-. Debió haberte costado una fortuna repararla.

-Ya te dije que mi padre tiene acciones en esas compañías, así que repararla no fue la gran cosa.

-Aún así, significa mucho para mí. No podría pagártelo jamás-Whiton lo miraba con admiración. Ambos estaban uno frente al otro.

-No tendrías por qué. Era yo quien debía pagártela, no olvides que fui yo quien la rompió-Terry pareció pensárselo un momento porque luego de unos segundos cambió de parecer-. Aunque, si quisieras darme las gracias por la ayuda, bastaría con un abrazo.

-¿Sin trucos?-preguntó Candy

-Sin trucos. Sólo un abrazo amistoso-Terry levantó las manos en señal de paz.

Pero aunque el castaño hubiese dicho que era un gesto amistoso, Susana sabía que no era verdad. Algo en su forma de abrazarse le hizo sentirse traicionada. En silencio, se retiró, mirándolos una última vez, viendo en sus ojos lo mucho que disfrutaban estar uno en brazos del otro.

&-FIN DEL FLASH BACK-&

El recuerdo le trajo la misma sensación de rabia que había experimentado ese día. Estrelló su puño derecho sobre la mesa de su computadora, y el libro anteriormente abierto terminó en el suelo. Terry no le había dado una buena explicación cuando le había mencionado el asunto. "Nosotros le rompimos esa guitarra. Era lo menos que podía hacer, Susy".

La rubia se inclinó con desgano y recogió el libro. Había estado tratando de pensar en una forma para distanciarlos de nuevo. Pero las pocas ideas que había pensado no podía ponerlas a prueba. No cuando era consciente de que ambos eran compañeros de estudios en una asignatura.

"Si son compañeros de estudios, su trato debería limitarse a los pendientes de la asignatura". Las palabras de Marcela le hacían eco en la mente. Sobre todo después de escuchar de la boca de otras compañeras suyas lo que había pasado en la cafetería el miércoles.

&-FLASH BACK-&

Era la hora del almuerzo, y la cafetería, como era ya costumbre, estaba bastante llena. Para cuando Candy, Carola y Ruby pudieron conseguir una mesa, se había vaciado un poco.

Las tres amigas se dispusieron a comer pronto, ya que deseaban reunirse con Alexander y Calvin para platicar sobre sus prácticas grupales.

-Listo, vamos al patio-Ruby fue la primera que se levantó con su bandeja.

-Puedes beberte la soda mientras caminamos, Candy-sugirió Carola.

-No, prefiero terminármela aquí. No tardaré mucho, chicas-aseguró la rubia.

Carola dio una mirada a su alrededor y entonces se topó con la mirada de alguien más. Terry Granderson estaba parado junto a la mesa de su grupo. Pero algo en su actitud le dio a entender a Carola que se acercaría pronto a la mesa que ellas estaban ocupando.

-¿Esperas a alguien, Candy?-preguntó Carola con una sonrisa, dándole a entender a la rubia que sabía lo que la motivaba a seguir en la mesa.

Bastaron segundos para que Ruby también lo entendiera. La mirada de Granderson seguía dirigida hacia su mesa.

-¿Vas a dejarnos por él?

-Tengo que hablarle para el trabajo que tenemos para la próxima semana, Ruby-trató de explicarle Candy.

-Bien, y si es sólo eso, ¿por qué no se acerca ahora?

-Es que…no quiere provocar una escena. Él sabe que no les agrada a ustedes.

-Por mí, no hay ningún problema, Candy. Mientras él no se meta contigo…

-Ah no, Carola, no me conviertas en la mala de la historia-le advirtió Ruby-. No es que no me agrade, ustedes saben por qué no simpatizo con él. Pero está bien, si a ti no te molesta su compañía, Candy, y si crees que no tiene planes de hacerte daño otra vez…-la rubia sonrió ante su comentario-. Ay, tú ya sabes lo que quiero decir. No lo agrediría jamás sabiendo que es tu amigo.

-¿Pero son sólo amigos?-preguntó Carola con una sonrisa pícara.

-No lo seremos más si ustedes me siguen mirando así-les advirtió Candy-. Creerá que están conspirando contra él y que yo estoy de acuerdo con lo que dicen.

-De acuerdo, arreglemos esto de una vez-Ruby la tomó del brazo para obligarla a levantarse-. Vamos a demostrarle al Sr. Desconfiado que mientras te trate como a una Srita. nosotras tampoco lo agrediremos.

-Pero Ruby, ¿qué es lo que pretendes?-la rubia trató de soltarse, pero su amiga igual la arrastró hasta la mesa del castaño.

-Buenas tardes, chicos-Ruby fue la primera en saludar y, aunque les extrañó su saludo, todos los que ocupaban la mesa se lo devolvieron aunque con debilidad.

-Hola, Ruby-Oscar fue el primero en hablarle-. ¿Cómo estas?

-Muy bien, Oscar, gracias por preguntar-la chica no pudo evitar sonreírle antes de volverse al castaño.

-Wildenberg, Holden-Terry hizo un leve asentimiento en señal de saludo.

-Hola, Terry-Carola lo saludó sin ser consciente realmente. Estaba, al igual que los demás, a la expectativa de lo que haría Ruby.

-Candy y tú tienen un trabajo pendiente que hacer, ¿cierto?

-Así es-contestó Terry sin mostrar ninguna expresión en su rostro.

-Genial. Entonces te dejamos con él, Candy-con rapidez, Ruby puso a la rubia delante de ella-. Sólo no vayas a olvidar que te estaremos esperando en el patio, ¿sí?-la chica hizo un asentimiento confuso-. Perfecto, nos vemos en un rato. Granderson, Oscar, hasta luego.

-Hasta luego-respondieron los dos aludidos.

-Pero Ruby…-el susurro murió en los labios de la rubia, dado que ninguna de sus amigas lo oyó, porque ya estaban más cerca de la salida.

Candy sintió pánico al saber que estaba frente a todos los chicos que, hasta hacía muy poco, la miraban con odio y desprecio. Pero cuando volvió su mirada se cruzó con la de Oscar. El muchacho la miró a ella y luego al castaño, con una expresión que seguro significaba algo entre ellos, porque provocó una sonrisa en su compañero.

-Bueno, nos vemos en un rato entonces-Terry insinuó una despedida, pero no hizo ningún ademán de marcharse.

-Si. En un "rato"-Oscar sonrió en respuesta y le hizo una señal a sus compañeros para que se retiraran.

Todos se levantaron sin agregar más que una palabra de despedida, excepto Brandon, que apenas tomó su mochila, miró a la rubia y luego al castaño, tal como lo había hecho Oscar antes. "Definitivamente significa algo", se dijo a si misma Candy mientras veía como Terry le devolvía al rubio una mirada cargada de algo más que una despedida.

-Siéntate, Candy-la invitó a sentarse en el asiento frente a él-. Seguro que habrás pensado en algo para nuestro siguiente trabajo ya, ¿verdad?

-Yo…-la rubia se sentó frente a él, pero todavía no podía mirarlo a los ojos.

-¿Qué ocurre?

-No sé cómo es que ha pasado esto-el castaño arqueó una ceja en señal de duda-. Mis amigas…tus amigos…ellos se comportaron tan…

-¿Extraños?-la vio asentir en silencio- Es normal. No saben lo que pasa entre nosotros, y seguramente creyeron que lo mejor era dejarnos a solas.

-Eso debieron pensarlo Ruby y Carola. Pero tú en cambio les has pedido que se retiraran.

-¿Yo les pedí eso?

-No con palabras, pero si con tu actitud.

-Ah-exclamó antes de retirarse un mechón rebelde de la frente.

-¿Qué es lo que pasa entre nosotros?-preguntó ella después de un rato.

-No lo sé. ¿Tú que crees que debería pasar?-le preguntó con una intención oculta.

-No lo sé-Candy tuvo que desviar la mirada, pero luego se arrepintió de ello. Los que todavía estaban en la cafetería los miraban furtivamente.

Cansado de esperar una respuesta que no llegaría, Terry suspiró.

-Mira-le tendió un texto con un marca libro-. En ese libro está toda la historia de la carrera artística de Maurice Gendrom. "Uno de los violonchelistas más famosos de nuestros tiempos"-recitó con desgano.

-Pero si tú ya investigaste sobre él, ¿qué se supone que voy a hacer yo?

-Transcribir el trabajo. ¿Tienes computadora?-ella asintió- Entonces se te hará mucho más fácil.

-Pero…se supone que era un trabajo en equipo. Me dijiste que querías que me quedara después de clases para que investigáramos juntos en la biblioteca-replicó la rubia guardando el texto en su bolso.

-¿Y si te digo que aún me gustaría que te quedaras después de clases, pero para hacer algo diferente?

-Pues, no sabría que decirte-dijo ella antes de tomar la bebida que aún no terminaba. Beber unos cuantos sorbos impediría que pudiera darle una respuesta concisa.

-¿Tratas de evadirme bebiendo soda?-preguntó él con una sonrisa traviesa.

-Claro que no-pero al momento de separar sus labios de la pajilla, la bebida salpicó el rostro del castaño.

-Candy…-Terry se sorprendió por su acción.

-Yo…lo siento mucho, Terry-la rubia se apresuró a buscar un pañuelo de su bolso y enseguida se lo dio.

Terry lo aceptó de buen grado, comprendiendo que sólo había sido un accidente. Pero en cuanto sus ojos azules chocaron con los ojos verdes de ella algo ocurrió. Los dos se vieron sumidos en los ojos del otro, donde pudieron verse a si mismos en una situación similar.

Estaban juntos en una cafetería, probablemente cercana al mar porque había muchas personas abrigadas. Compartían una mesa y un par de bebidas, discutían y charlaban sobre sus vidas por igual. Candy se molestaba por un comentario suyo, y sin intención alguna, lo salpicaba con la pajilla de su vaso. Luego le tendía un pañuelo y se disculpaba por lo sucedido, y después…

Nada. Con la misma claridad que pudieron verse en otra época, a si mismo se había evaporado el recuerdo. Únicamente eran conscientes de no haberlo imaginado, porque la sensación de haber vivido aquello todavía seguía allí.

-Yo…ya tengo que irme, Terry-Candy fue la primera en reaccionar, y sabiendo que no estaba preparada para un interrogatorio en ese momento, pensó en tomar su bolso y marcharse.

-Candy-el castaño alcanzó a tomarla de la mano, evitando con ello que huyera-. Los recuerdos no se borran…ni desaparecen…

Ni siquiera sabía por qué había dicho eso. Talvez lo dijo porque era consciente de que ambos habían visto lo mismo, porque sabían que lo visto era más un recuerdo que un delirio. El caso es que lo había dicho, y cuando la rubia forzó un poco su mano para soltarse él no la retuvo más.

Candy salió de la cafetería dejando a todos sorprendidos por abandonar así a Granderson.

&-FIN DEL FLASH BACK-&

El lápiz de grafito que sostenía la mano de la rubia se rompió a la mitad por su presión. Una pequeña astilla provocó un leve rasguño en su dedo.

-Otra cosa más que tengo que agradecerle a esa idiota-exclamó Susana en voz alta después de lamentarse por el dolor.

Mientras se colocaba un curita, analizaba en frío la situación. Marcela podía mentir o estar equivocada en algo, pero el resto de los compañeros de su clase no andarían hablando en los pasillos sobre lo que parecían estar hablando su novio y la tal Whiton a menos que no fuera verdad. Definitivamente algo tenía que estar pasando entre ellos, y aunque fuera o no de gravedad, igual le parecía una amenaza.

-Una amenaza que tengo que liquidar-dijo en susurro tratando de hallar la manera de evitar que Terry y ella volvieran a acercarse tanto.

Desde que supiera de su encuentro en la cafetería los había estado vigilando, pero le sorprendió bastante descubrirlos juntos otra vez el viernes.

&-FLASH BACK-&

Susana sabía que el viernes comenzarían todas las clases a ver el objetivo más trabajoso de la asignatura de audio armónico: El movimiento en el escenario. La gran mayoría de los estudiantes ya había practicado algunos pasos en las presentaciones anteriores, pero eso no los eximía de ver esa disciplina.

Todos se mantuvieron curiosos hasta ese día, porque no sabían cómo el Prof. Balcomb introduciría ese objetivo a la asignatura ni por dónde empezaría. Pero para el alivio de muchos, la clase 04 sería la primera en instruirse en el nuevo tema.

Se habían acondicionado las aulas más próximas al patio por ser las más amplias. Las paredes habían sido sustituidas por espejos, se había agregado una barra de apoyo, el piso era de madera y las ventanas habían sido cambiadas por una sola lámina de vidrio transparente, de tal manera que todo el que estuviera en el salón podía ver a los que estuvieran en el patio, y todo el que estuviera en el patio podía ver a los que estuvieran en el salón.

Varios estudiantes se congregaron en el patio para ver lo que sería la primera lección de movimiento de la clase 04. Susana se apersonó con sus amigas. Su interés principal no era la clase, sino más bien la actitud de dos personas que estaban en ella.

-Buenas tardes, jóvenes-todos le devolvieron el saludo al Prof. cuando éste se presentó en el aula. Colocó su maletín en la única mesa del salón antes de hablar-. Veo que ya han notado los cambios de esta aula. Y también tengo la certeza de que muchos no estarán de acuerdo con el acondicionamiento.

-Parece más bien un salón de ballet-Brandon fue el primero en quejarse.

-Tiene algunas semejanzas a uno, pero la barra es sólo adicional-explicó el Prof.-. Entiendo que varios de ustedes ya han practicado antes el baile y el movimiento en el escenario, pero deben saber que es esencial que dominen este tema si quieren ser músicos profesionales.

-¿Era necesario que colocaran vidrios transparentes? Así nos desconcentraremos con facilidad-agregó otra estudiante señalando la pequeña multitud de alumnos que los observaban en el patio.

-Un cantante que da un concierto está rodeado de cientos de admiradores y no por eso se desconcentra de su coreografía, ¿verdad?-la sola pregunta les hizo ver que no volverían a remodelar el aula- Miren, sé que creen que para empezar debimos hacer algo más privado, pero ustedes ya han sido vistos por otros, ya han tocado, cantado y bailado en un escenario, y las personas que los están viendo en estos momentos son las mismas que los han visto antes. Por eso vamos a comenzar de esta manera, pero si en algo los tranquiliza, les diré que si descubro que no están en el nivel que asumo que tienen, hablaré con el director para agregar un cortinal que corte la vista del patio.

La clase murmuró las ventajas y desventajas que tendrían si el último comentario del Prof. estuviera en lo cierto. Pero entre ellos mismos se callaron al ver que el docente colocaba un ipod y un par de cornetillas sobre el escritorio.

-¿Qué vamos a ver hoy, Prof. Balcomb?

-¿Veremos práctica sin teoría?

-Pues claro, muchachos. El movimiento es eso. No se trata de lecturas o palabras, se trata de práctica y baile-el hombre encendió el aparato y comenzó a andarlo-. Hoy vamos a trabajar lo más básico. El vals.

-¿Vals?

-Sí, el vals fue por muchos años el único baile respetable, y para nosotros será el comienzo de este objetivo. Trabajaran por pareja y me mostraran uno por uno como lo bailan.

-Prof. tengo un problema-advirtió un estudiante-. Yo no sé bailar vals.

-Ay, por Dios, no me digan que están tan atrasados-el hombre se llevo una mano a la cabeza antes de confrontarlos-. Pueden bailar el rock, el hip hop, y hasta esa horrorosa mezcla de reggae que llaman reggaeton, pero ¿no pueden bailar un simple vals?-algunos bajaron la cabeza en señal de vergüenza-. Por favor díganme que al menos dos o tres de ustedes saben bailarlo.

-Si es tiempo de vals, si-dijo otra chica.

-El que baila una pieza de vals, baila cualquier otra, son los mismos tres pasos, como dice la canción-ironizó el Prof. antes de tomar una de sus y Sofía-leyó dos nombres antes de verificar que estuvieran presentes-. ¿Saben bailar vals?

-Si, Prof.-afirmó ella.

-Hace mucho que no lo hago, pero sí-respondió él.

-Perfecto. Serán los primeros en tomar la prueba de diagnóstico.

-¿Prueba de diagnóstico?-repitieron a coro.

-Sí. Para saber a qué nivel están en el baile, y qué aspectos debo enfatizar que practiquen-respondió el antes de seleccionar una melodía-. Para Elisa, de Beethoven-identificó la pieza-. Comiencen.

Los dos se ubicaron con lentitud en el centro del salón y aunque dominaron con eficiencia sus temores, reflejaron en sus ojos el nerviosismo que estaban sintiendo. Bailaron unos poco minutos antes de que el Prof. les pidiera que parasen.

-Bien, me dan esperanzas al menos. Escojamos otra pareja-revisó de nuevo su lista-. Alexander y Carola, ¿saben bailarlo?-ambos asintieron. Buscó otra de sus melodías antes de darles instrucción-. Entonces háganlo. Vals N° 7, de Chopin.

Con un poco más de rapidez, los dos tomaron su lugar y se sonrieron antes de comenzar a bailar la pieza. El Prof. también tardó un poco más en darles el alto.

-Bien, siguiente pareja. Terry y Candy, ¿saben bailar?

-Si Prof., pero…

-Entonces, no den peros y bailen-el hombre interrumpió las palabras de la rubia y en el mismo momento seleccionó la melodía-. Val's Blues, de Louis Smith.

Ambos pudieron oír latir su corazón a un ritmo diferente con esa melodía, había algo familiar en ella pero se lo achacaron a la clase de historia de la música, donde habían oído melodías tan antiguas como esa. Candy sentía que su corazón iba a salírsele del pecho, pero se dijo a si misma que debía mantenerse tranquila si es quería evitar una escenita.

-Sólo tienes que relajarte, Candy-le susurró Terry mientras se ubicaban en el centro.

-Si-"Como si fuera tan fácil sabiendo que toda la academia nos está observando desde el patio".

El castaño la sujetó para comenzar el baile, pero apenas empezaron a moverse sintió como ambos eran arrastrados fuera del salón. La miró a los ojos para ver si ella sentía lo mismo y descubrió que estaba tan abstraída como él. Una imagen pasó frente a sus ojos, dándoles la sensación de estar en otra época.

Estaban juntos de nuevo, bailaban alegremente, un precioso y pintoresco paisaje, parecían estar en una fiesta de disfraces porque ambos llevaban un disfraz. La música, los disfraces o la cercanía del otro, les hizo sentirse en la obra de Romeo y Julieta, donde eran ellos los protagonistas. De pronto el paisaje empezó a cambiar, ya no se veían edificios alrededor, sino un precioso lago y muchas flores. Y fue entonces cuando algo en sus mentes comenzó a resonar.

"Tengo que besarla, tengo que hacerle saber que significa todo para mí", Terry no estaba seguro de haber pensado aquello o si era el pensamiento de alguien más. "Se ve tan apuesto, y me siento tan bien entre sus brazos…si tan sólo pudiera…", Candy podía escuchar una voz idéntica a la suya pronunciando esas palabras, ¿o era la suya propia?

Sin importarle si era suyo u de otra persona aquel pensamiento, Terry decidió hacerlo realidad. Valiéndose de su condición de guiador en el baile, se detuvo con firmeza, obligando a su compañera a detenerse también.

-…-"¿Qué estás haciendo, Terry?", Candy pudo escuchar con claridad la pregunta y supo que no la había articulado ella porque aunque mantenía los labios entreabiertos sentía que su voz se había consumido.

-…-"Te amo, Candy", Terry escuchó la confesión en su mente, pero tuvo poca importancia para él porque ya se estaba acercando a los labios de la rubia, siguiendo el impulso que estaba sintiendo.

-Bien, suficiente-la lejana voz del Prof. los detuvo en seco. La música ya había cesado.

Cuando abrieron los ojos notaron que sus rostros estaban muy cerca, sus labios habían estado a punto de tocarse. Los sentidos volvieron a cobrar vida y descubrieron que todos los miraban con asombro y sorpresa. El Prof. tenía la vista clavada en la lista y ya estaba seleccionando a otra pareja. Se soltaron con lentitud y se quedaron uno frente al otro.

-¿Qué sucede? ¿Terry, Candy?-interrogó el docente al ver que ninguno de los dos se retiraba del centro del salón.

-Yo…-la rubia se llevó una mano al pecho tratando de calmarse-. Con su permiso, Prof., no me siento bien-fue lo último que dijo antes de retirarse a toda velocidad del aula.

-Candy, pero qué…-el hombre volvió su mirada en el que había sido su compañero de baile-. Terry, ¿qué es lo que…?

El castaño lo miró con extrañeza antes de retirarse también sin agregar una palabra. Se aseguró de tomar un camino diferente al de la rubia en medio de su confusión, no quería encontrársela en ese estado. Algo en su interior se agitó y se llevó una mano en al pecho para calmarse. A pesar de su autodominio, no pudo evitar verse invadido por un sentimiento muy parecido a la decepción, sin saber qué lo había causado.

&-FIN DEL FLASH BACK-&

El bonito portarretrato con la fotografía de Terry terminó rompiéndose por el impacto de ser estampado en la pared.

Susana estaba segura de haber visto aún desde el patio que ambos estaban a punto de besarse, y aunque Terry fue quien hizo el intento, seguramente Candy lo había persuadido.

-Tengo que hacer algo para sacar del medio a esa mosca muerta-la rubia se retorció las manos-. En el pasado pudo quitarme su amor como la enfermera dolida y bondadosa, pero aún así no logró quedarse con él, y no lo logrará ahora. Si cree que haciéndose la niña pobre y acongojada va a poder quitármelo, está muy equivocada.

Se inclinó para recoger el portarretrato y extrajo la fotografía de Terry. Tenía que encontrar la forma de apartar a la rubia de él. Y entonces, sin quererlo, las palabras de la adivina que conociera tiempo atrás, volvieron a su mente. "Cuando las almas reencarnan, lo hacen porque tienen una segunda oportunidad. Pero a veces, tienen que enfrentar retos, o quizás los mismos que antes tuvieron pero mucho peores".

-¡Eso es! Ahora lo entiendo todo. Candy está aquí para que Terry y yo afrontemos un reto, y comprobemos que nuestro amor es tan fuerte que puede soportarlo todo-una sonrisa de triunfo se dibujó en su rostro-. Se irá apenas demostremos que reencarnamos para ser felices. Sólo tengo que decirle a Terry quien es y se alejará de ella y entonces…-algo en su mente no encajó. No podía decirle la verdad a Terry-. No, no puedo, me creería loca, o peor…me dejaría por ella.

La frustración de no poder evitar que la historia volviera a repetirse comenzaba a asfixiarla.

-Tengo que pensar bien las cosas-decidida a hallar solución, se sentó frente a su computadora-. Madame Coraima dijo que tengo que luchar para demostrar que merezco esta segunda oportunidad. Entonces… esta vez, tengo que hacer lo que antes no pude-revisó momentáneamente su pasado y no encontró nada que le indicara que estaba errada-. Eso es lo que tengo que hacer, quitarte del medio completamente.

Susana fijó sus ojos en el atractivo muchacho de la fotografía. Deslizó sus dedos por su rostro mientras sonreía.

-Voy a sacarte de nuestras vidas con mis propias manos, Candy. Y esta vez, tendré tanto éxito, que no podrás ni volver a reencarnar.


Un lunes más reunía a todos los estudiantes de CAEMSA en los pasillos de la academia. Y aunque las clases transcurrían en constante normalidad, los alumnos sabían que, por propia petición de ellos, el prof. Steckley había hablado con el resto del personal docente para que le permitiesen instalar una pequeña tarima en el traspatio de la academia y, asombrosamente, habían accedido.

Muchos se sorprendieron de ver a varios compañeros del centro estudiantil ayudando al prof. Steckley esa mañana a montar la plataforma; lo que significaba que, a partir de esa misma tarde podrían comenzar a usarla para practicar cualquier composición que desearan.

-La improvisación, jóvenes, es algo que deben conocer y manejar. Improvisar es ser capaz de expresar ideas musicales de un nivel de dificultad equivalente a las conversaciones simples que improvisan cotidianamente cuando se encuentran de pronto con un amigo.

El prof. Glaser explicaba el tema correspondiente a tratar esa mañana en la clase 04 y observaba satisfecho como todos le prestaban completa atención.

-Para poner a prueba su capacidad de improvisación, quiero que todos compongan una breve partitura del instrumento de su preferencia.

-¿Para entregárselo ahora mismo?-inquirió un estudiante.

-Así es. Antes de que termine la clase todos deben entregarme su partitura. No tiene que ser la composición del siglo, simplemente sean creativos y espontáneos y sobre todo, originales. No quiero partituras de ningún otro compositor que no sean ustedes. ¿Entendido?-la gran mayoría asintió, mientras que el resto se quejó en silencio-. Tienen 20 minutos para terminarlo y si tienen alguna duda o traba pueden consultarme. Comiencen.

Candy, que tenía una idea para el piano desde el fin de semana, aprovechó para plasmarla, sin darse cuenta de que fue la primera en levantarse para entregarla antes del tiempo disponible.

-Muy bien, Srita. Whiton-le dijo el prof. mientras recibía su texto-. Puede retirarse ahora mismo si lo desea.

-Somos ya dos, entonces-señaló Terry situándose a su lado para entregar su propia composición al prof.

Candy le miró entre asombrada y divertida mientras Terry tomaba su mochila y se retiraba ante las miradas de los demás y de la de ella misma. La rubia suspiró sentada en uno de los bancos del traspatio, admirando la pequeña tarima en silencio.

Había varios estudiantes también afuera, a la espera de su próxima clase, pero ella estaba esperando que sus amigas salieran pronto del aula.

-¿Te animas a tocar algo hoy, Candy?-la voz de Carola, seguida de Ruby, le devolvió su usual sonrisa.

-No lo sé. No tengo a nadie a quién dedicarle una canción por el momento-respondió la rubia con picardía.

-Yo creo que si tienes. Y estoy muy segura de que a Granderson le gustaría dedicarte una también.

-¡Carola! ¿Cómo te atreves a decir semejante barbaridad?

-De hecho, Candy, creo que Caro sólo está diciendo la verdad.

-¡Ruby!

-Ay vamos, Candy, no te hagas la ofendida. Todos vimos como Granderson te miró cuando estaba saliendo del aula después de entregar su partitura-se defendió ella-. Y no me digas que lo hizo por "compañerismo" porque no es así. Después de lo de la semana pasada en la cafetería y la clase de baile no puedes negar que le gustas.

-Y que él te gusta a ti-agregó intencionalmente Carola y, al ver que la rubia iba a refutarla, añadió-. Y no lo niegues con tus excusas de "no me relaciono con ningún chico", porque no puede ser más transparente lo que sientes por él cada vez que lo miras.

-Chicas, escúchenme-Candy trató de encontrar alguna excusa a la que aferrarse-. Aunque fuera cierto lo que dicen, ¡y no lo es!, él y yo no podemos tener nada que nos relacione más que una amistad, porque…

-¿Porque tiene novia?-Ruby completo su oración- ¿Y eso qué?

-Por favor, no pensarán que yo sería capaz de quitarle el novio a Susana Marnell, ¿o sí?

-Apoyo a Ruby, ¿por qué no? Si él mismo ha demostrado que tiene más interés en ti que en ella. Al final sólo estarías haciéndole un favor a ella, porque no creo que la Srita. Marnell se sienta feliz saliendo con un chico que está enamorado de otra.

-No me entienden, yo no soy capaz de hacer algo semejante. Ni siquiera soy capaz de decirle lo que siento-Ruby y Carola intercambiaron sonrisas y Candy supo que se había delatado-. Okey, ya lo acepto-levantó las manos en señal de rendición-. Me gusta. Pero no puedo decírselo. No tengo suficiente valor para hacer eso.

-¿Y que tal si sólo se lo insinúas?-preguntó Carola- Tienes el valor suficiente para eso.

-No puedo, yo no soy ese tipo de chica libertina, por muy desinhibida que me haya mostrado en el festival no puedo…

-Yo pensaba que se lo insinuarías con una canción. ¿Estabas pensando en bailarle la danza de los 7 velos, o qué?-dijo Ruby pretendiendo sonar censuradora, pero sólo despertó las risas de las tres.

-Yo conozco una canción perfecta para que se la dediques, Candy. Y podemos practicarla en el laboratorio de guitarra antes de tocarla aquí-ofreció Carola señalando la tarima.

-¿Aquí? ¿Delante de todos?-la rubia se mostró aterrada.

-¿Qué tiene de perturbador? Eres una cantante de gran talento, así que cantar delante de un público al que ves a diario no debe asustarte.

Ruby le hizo una señal a Carola para que tomara a Candy de un brazo y ella hizo lo mismo con el otro antes de tomar dirección al laboratorio de guitarra.


-Dices que no significa nada. Pero esta mañana en el salón no fue esa la impresión que me dio-Brandon trataba de llegar a descubrir si lo que estaba presintiendo desde la semana pasada era verdad-. Yo sé que te gusta, Terry. Y para serte franco, no puedo criticarte-el castaño y Oscar lo miraron asombrados-. No desde que cambió y pasó de ser una niña mojigata a una mujer atrayente.

-Pues para mi sigue siendo la misma de siempre, sin importar como se vista-confesó Oscar-. Pero estoy de acuerdo con Brandon, Terry. Por lo menos, toda la clase 04 tiene ya en claro que sientes atracción por Whiton, y ella igual por ti.

-No puedo negarte que me atrae-confesó Terry guardando para si mismo la respuesta real-. Pero de ahí a que yo le interese…creo que están exagerando.

-Hablando de la reina de Roma, y ella que se asoma-comentó Brandon con malicia, haciendo referencia a lo que se avecinaba a sus espaldas.

Candy estaba revisando que su guitarra estuviera adecuadamente ajustada a su cintura, tratando de no ponerse nerviosa. El resto de su banda había accedido a ser los primeros en tocar en la nueva tarima del traspatio, y para su propia sorpresa Alex aceptó aún sabiendo la canción que tocarían y que ella sería la intérprete. Carola lo había convencido con una facilidad nada propia a la de una amistad…

"Claro. Como las dos tienen amor por el qué suspirar y son correspondidas, ahora quieren que yo me meta en este lío", pensó recordando que Ruby llevaba saliendo dos semanas con Oscar, y que la confianza y el acercamiento entre Carola y Alexander era cada vez mayor.

-¿Lista, Candy?-Ruby se acercó a ella junto con Carola.

-No puedo creer que voy a hacer esto-la rubia sujetó las manos de cada una, dejando la guitarra suspendida en el aire-. Él está ahí, chicas. No puedo, ni siquiera sé si va a reírse cuando comience a cantar.

-¿Y cómo crees que va a echarse a reír si tu le gustas también?-protestó Carola.

-¿Eso que tiene que ver? Puede parecerle ridículo lo que estoy haciendo.

-Ridículo sería dejar de hacerlo, sabiendo que él tiene novia y a quien quiere es a ti-replicó Ruby mientras Alex y Calvin les hacían una señal para hacerle saber que estaban listos-. Bien, vamos a tocar. Hagamos un poco de música, chicos-cada una tomó su posición en la tarima y Ruby, aprovechando su distancia con Candy le dijo-. Relájate, e imagínate que en el traspatio están sólo él y tú.

Calvin les dio la entrada con la batería y mientras ninguno de los que estaban en el patio tenía problemas para identificar la canción, Candy comenzaba a interpretarla.

Hey hey You You
I don't like your girlfriend
No way no way
I think you need a new one
Hey hey you you
I could be your girlfriend

Hey hey you you
I know that you like me
No way no way
No, it's not a secret
Hey hey you you
I want to be your girlfriend

You're so fine
I want you mine
You're so delicious
I bet you think
You're all the time
So addictive
Don't you know
What i can do
To make you feel alright

Don't pretend
I think you know
I'm damn precious
Hell yeah
I'm the mother fucking princess
I can tell you like me too
And you know i'm right

She's like so whatever
You can do so much better
I think we should get together know
Well that's what everyone's talking about

Hey hey you you
I don't like your girlfriend
No way no way
I think you need a new one
Hey hey you you
I could be your girlfriend

Hey hey you you
I know that you like me
No way no way
No, it's not a secret
Hey hey you you
I want to be your girlfriend

-¿Son ideas mías, o te la está dedicando a ti?-preguntó Brandon a Terry con el descaro de saber que la mirada de la rubia clavada en él lo decía todo.

Como única respuesta, Terry se cruzó de brazos y sonrió con malicia sin despegar la vista de Candy, sin importarle que sus amigos y muchos otros estuvieran estudiando su reacción.

I can see the way
See the way
You look at me
And even tough you look away
I know you think of me
I know you talk about me everytime
again and again

So come over here
and tell me what i wanna hear
Better, yeah, make your girlfriend dissapear
I don't wanna hear you say her name
ever again

She's like so whatever
You can do so much better
I think we should get together know
Well that's what everyone's talking about

Hey hey you you
I don't like your girlfriend
No way no way
I think you need a new one
Hey hey you you
I could be your girlfriend

Hey hey you you
I know that you like me
No way no way
No, it's not a secret
Hey hey you you
I want to be your girlfriend

I a second you'll be wrapped around my finger
'Cause i can, i can do it better
There're no other, so when's it gonna sink in
She's so stupid, what the hell were you thinking?

I a second you'll be wrapped around my finger
'Cause i can, i can do it better
There're no other, so when's it gonna sink in
She's so stupid, what the hell were you thinking?

Hey hey you you
I don't like your girlfriend
No way no way
I think you need a new one
Hey hey you you
I could be your girlfriend

(No Way)

Hey hey you you
I know that you like me
No way no way
No, it's not a secret
Hey hey you you
I want to be your girlfriend

El resto de los estudiantes presentes no tardó en entender que la canción iba dedicada con nombre y apellido, y al ser concientes, no dudaron en aplaudir e incluso incitar a la rubia por el valor que estaba teniendo para hacer aquello.

La escena se le hizo irónica y graciosa a Terry, pues no se esperaba que Candy recibiera el apoyo de los demás mientras le decía, literalmente, que quería ser su novia.

Hey hey you you
I don't like your girlfriend ( No Way!)
No way no way
I think you need a new one (Hey!)
Hey hey you you
I could be your girlfriend (No Way!)

Hey hey you you
I know that you like me (Now Way!)
No way no way
No, it's not a secret (Hey!)
Hey hey you you
I want to be your girlfriend (No Way!)

Hey hey!

Apenas terminó la canción, todos aplaudieron al grupo, y varios también comenzaron a gritar frases para animar a la rubia a que se acercara a Terry.

Candy bajó de la tarima junto con Carola y Ruby, y sintió que su mundo se venía abajo cuando empezaron a apartarse para dejar libre el camino entre el castaño y ella. Pero realmente sintió que le temblaban las piernas cuando se dio cuenta de que era él quien comenzaba a avanzar hacia ella. Terry no le quitó la vista ni un segundo y cuando por fin estaban frente a frente supo por su sonrisa maliciosa que toda la academia era ya consciente de lo que acababa de hacer.

-¿Puedes interpretar esto como una respuesta?-aunque la mayoría trató de hacer silencio para escuchar lo que él iba a decirse, Terry había moderado su voz para que sólo ella lo escuchara.

Candy nunca esperó su reacción. ¡Terry la estaba besando en los labios, y delante de todos los demás! En medio de su confusión y el aturdimiento que le provocó su beso escuchó a lo lejos los gritos de sorpresa, los silbidos y hasta las aprobaciones que le dieron todos los presentes.

Como si fuese obra del destino, el timbre de las 4 PM sonó, junto con la voz de la Srita. Eduina.

-Jóvenes, la hora del receso ha culminado. Los que tengan clases pendientes preséntense en las aulas que les correspondan.-muchos se quejaron, molestos porque ya no podrían seguir presenciando el espectáculo protagonizado por Granderson y Whiton.

-Esto no ha terminado-le informó Terry a la rubia. Candy tragó saliva y lo miró fijamente tratando de no temblar-. Tenemos que hablar. En el laboratorio de piano, a las 5:30 PM-añadió antes de empezar a alejarse para seguir a Oscar y a Brandon-. Te estaré esperando.

Candy habría caído desmayada en el suelo si Carola y Ruby no hubieran estado ahí para acompañarla.


Susana contaba los segundos mientras esperaba que fueran las 5:30 PM. El único reloj del laboratorio de piano decía que sólo faltaban un par de minutos para que Candy se presentara y esperara a Terry. Su instinto le decía que la rubia no dejaría de estar puntual para verlo.

Ella había sido testigo de todo lo ocurrido en el traspatio. La interpretación de la canción por parte de Whiton, la aprobación que Terry le diese, y el cierre tan inconcebible que entre los dos y el resto de los presentes le habían dado. "La citó aquí para decirle que terminará conmigo. Pero eso no sucederá", pensó para si misma Susana. Unos cuantos pasos en el pasillo la pusieron en alerta.

-¿Terry?-la voz de Candy se le hizo insoportable, pero la expresión que exhibió en el quicio de la puerta del laboratorio le encantó-. ¿Susana Marnell?

-Pasa, Candy. Te estaba esperando-le sonrió con ironía-. Sabía que llegarías antes de la hora.

-Susana…. pero tú aquí…-la rubia caminó vacilante hasta quedarse frente a ella.

-Terry te citó aquí, junto conmigo. Quiere que resolvamos de una vez nuestro problema.

-¿"Nuestro"?

-Si Candy, nuestro. Porque es definitivamente nuestro este triángulo amoroso, y como a mí se me hace intolerable soportarlo, él decidió que lo arreglásemos entre los tres-cruzó las piernas con elegancia mientras seguía sentada en el banquillo frente al piano-. Terry está enamorado de mí, Candy. Y como tú no lo quieres entender, decidió citarte aquí y decírtelo en frente de mí.

-Terry no haría eso-agitó ella su cabeza frunciendo levemente el ceño.

-¿Ah no? ¿Por qué crees que no te dijo que sí en el patio hace rato? Y déjame decirte que el numerito del beso fue para confundir a los demás y no hacerte la vergüenza pública.

-Pues no te creo nada, Marnell-afirmó ella decidida-. Mira, sé que tú quieres a Terry y que él y tú son novios, pero…Terry pasó mucho tiempo conmigo mientras te fuiste y creo que eso lo hizo cambiar sus sentimientos hacia ti-Candy escogió con cuidado sus palabras. Tenía en claro que Susana era la novia y ella era la otra, y aunque Terry la escogiera a ella, igual no tenía derecho a herirla-. Él me quiere, me lo ha hecho saber varias veces, pero siempre lo ignoré por muchas razones, entre ellas porque tú eras su novia. Pero no puedo mentirle más, porque lo que siento por él es muy grande para que pueda esconderlo.

-Que bonitas palabras, Whiton. Es una lástima que de nada sirvan-agitó su rubia y lisa cabellera con gracia antes de levantarse para estar a su altura-. Terry es mío, aún por encima de lo que tú puedas sentir.

-Hablas como si para ti fuera un objeto, como si el tenerlo te hiciera ganar un trofeo.

-¿Y no es así? Terry es un hombre maravilloso, el hombre de mi vida, y no voy a perderlo sólo porque una tonta como tú se haya enamorado de él-avanzó con lentitud hasta estar frente a ella-. Así que te lo advierto. Si no quieres problemas, aléjate de él. Él me ama, y yo a él, merecemos ser felices.

-No creo que puedas hacerlo feliz, Susana.

-¡Eso no es tu problema, así que vete!

-No me iré hasta ver a Terry.

-¡Pues si no quieres irte por las buenas, te irás por las malas!

Candy no pudo preveer su reacción, porque en un momento estaba de pie junto a Susana, y al siguiente estaba cayendo al suelo, empujada por ella. La rubia se levantó como pudo, pero apenas estaba poniéndose de pie cuando Susana volvía a empujarla y esta vez fue a dar contra el piano. El impacto la aturdió por un instante.

-¡Terry es mío, Candy, y no permitiré que me lo vuelvas a quitar!-Susana levantó el banquillo dispuesta a golpearle la cabeza con él. Candy supo que no podría moverse tan rápido como para evitarlo y sólo atinó a levantar las manos como única protección.

El golpe lo recibió en las muñecas y los brazos, sabiendo que lo había hecho con bastante fuerza porque así se lo hicieron saber el sonido y el fuerte dolor. Pero aunque vio como volvía a levantar el banquillo, el segundo golpe no lo sintió.

-¡Basta, Susana!-la voz de Terry fue como un bálsamo para Candy. Vio como le quitaba el banquillo y lo arrojaba al otro extremo del laboratorio.

-¡Eres una desgraciada, no permitiré que te salgas con la tuya!-la rubia se preparó para golpearla con sus propias manos, pero Terry fue más rápido.

-¡Deja de actuar como una desquiciada, he dicho que basta ya!-el castaño la sujetó con ambas manos para tratar de inmovilizarla, pero ella seguía luchando para soltarse.

-¡No, no me voy a detener! ¡No hasta ver a esa mosca muerta lejos de nosotros! ¡No creas que no me di cuenta de que ya sabes quién eres, Candy, pero te advierto que no te saldrás con la tuya esta vez!

-¿Que ya se quién soy?-repitió la rubia desde el suelo confundida.

-¡No te hagas la inocente, ya sabes por qué estás aquí, y estás tratando de quitarme a Terry otra vez! ¡Primero me hiciste creer que nos dejarías ser felices, pero te fuiste haciéndote la sufrida enfermera y Terry nunca pudo amarme por eso! ¡Y ahora, estás tratando de quitármelo otra vez, cuando sabes que él y yo volvimos para ser felices!

-¡No sé de lo que estas hablando, Susana!-le gritó Candy levantándose.

-¡Claro que sabes! ¡Sabes que reencarnamos los tres, que Terry y yo reencarnamos para ser felices, y que tú volviste también para impedírnoslo!

-¿De qué estas hablando, Susana?-aprovechando la confusión de Terry la rubia logró liberarse.

-Del pasado-respondió bajando el tono de su voz-. Los tres tenemos un pasado en común. Primero la conociste a ella y luego te enamoraste de mí porque yo salvé tu vida. Pero cuando volvió te diste cuenta de que ella te amaba, y aunque se largó diciendo que nos dejaría ser felices nunca lo hizo en verdad-al ver que ambos la miraban confundidos estalló-. ¡Y no se hagan los que no saben! ¡Sé que recuerdan bien! Los dos saben que reencarnamos, que antes también llegamos a esto, y que volvimos para que todo pudiera cambiar.

-Estás desvariando, Susana.

-¿En serio, Candy? Déjame ayudarte a refrescar tu memoria-sonrió malintencionadamente-. Antes eras una enfermera de pacotilla, que se dedicaba a ayudar a todos en Chicago, y cuando te enteraste de que tu adorado Terry se había convertido en actor decidiste ir a verlo en el teatro. Y entonces te diste cuenta de que se había enamorado de mí, pero seguiste empeñada en quitármelo, y fue sólo hasta que supiste que había puesto en riesgo mi vida por salvarlo que decidiste que debía ser feliz conmigo.

Candy no supo por qué, pero algo en las palabras de Susana le hizo saber que no mentía. Pudo sentir como su corazón se aceleraba, y una infinita tristeza le empezaba a golpear el pecho. "Es como si…como si realmente hubiera perdido a Terry".

-Susana….lo que dices, no puede ser verdad-aunque Terry desmintió sus palabras, algo en su interior le decía que no estaba inventando nada. Un sentimiento de culpa, tristeza y desolación lo invadió por completo.

-¿Lo ven?-Susana sonrió ampliamente al verlos a ambos tambaleándose por los sentimientos que empezaban a inundarlos- Tú te sientes triste, Candy, porque en tu pasado lograste separarnos a Terry y a mí, y la culpa no te permite vivir en paz. Y tú Terry, te sientes culpable porque dejaste que Candy se interpusiera entre nosotros y aunque me amabas nunca me quisiste corresponder porque nunca tuviste el valor para decirle que no la amabas.

-Basta…basta por favor…-le pidió Candy mientras, sin ninguna explicación, sentía como se le llenaban los ojos de lágrimas.

-¿Quieres que esto se acabe, Candy? Yo conozco la solución-Susana aprovechó la ventaja que suponía ser la única consciente en el laboratorio-. Lárgate. Vete y déjanos a Terry y a mí ser felices de una vez. Ya nos hiciste daño en el pasado y desgraciaste tu vida por ello. No creo que quieras que el pasado se vuelva a repetir.

Candy la miró con los ojos llenos de lágrimas. Susana estaba seria. Un dolor punzante en su interior la empezaba a carcomer, haciéndole sentir que, sin lugar a dudas, Susana tenía razón. Miró una última vez a Terry y en sus ojos halló la respuesta. Susana no mintió cuando dijo que él la amaba a ella, puesto que la mirada de compasión en los ojos del castaño así se lo hizo ver.

-Muy bien, Susana. Veo que tenías razón desde el principio-alcanzó a decir Candy antes de marcharse a toda prisa del laboratorio.

Notas finales: ¡Hola a todas y todos! Con mucha vergüenza y cargo de culpabilidad, AL FIN, me presento antes ustedes nuevamente. La verdad me resulta increíble que haya pasado tanto tiempo desde la última vez que actualicé, y por eso, para expiar mi sentimiento de culpa, les presento mi pobre justificación:

No recuerdo muy bien si antes lo había mencionado, pero actualmente formo parte de la población estudiantil universitaria, y la carrera que curso es muy exigente. La última vez que actualicé, estaba a días de entrar en un nuevo semestre, y me confié, pensando que sería igual a los anteriores, cosa que no fue así =( ha resultado ser el más exigente de los semestres que he cursado y así es como me he quedado sin tiempo necesario para sentarme frente a la computadora para actualizarles. Lo sé, es muy poca excusa para no haber vuelto en tanto tiempo, pero les juro que, ahora que tengo unas mini-vacaciones navideñas, me organizaré lo más que pueda para evitar ausentarme tanto tiempo de nuevo…y…también pienso compensarles mi larga ausencia con una sorpresa (risa macabra), jejeje.

Ahora sí, ya que me he librado un poco de mi culpa, paso a darles mi opi acostumbrada del cap de hoy. No sé que digan ustedes, pero a mi este cap…¡me dejo tan erizada como un gato! Todo marchaba tan bien, Terry y la pecas por fin acercándose, y ¡zaz!, entra Susana y lo arruina todo, snif… ¿A poco no se emocionaron cuando Terry le plantó ese beso a Candy delante de todos? Porque yo hasta suspiré, jejeje. Y como vemos, aunque la intervención de cierta lombriz arruinó lo que podría haber sido la unión perfecta entre nuestra pareja querida, no todo esta perdido, porque, al paso que están fluyendo los recuerdos entre este par, las manipulaciones de la gusi dejaran de tener efecto muy pronto (risa macabra), jajaja.

A continuación, les doy un par de datitos significantes del cap:

-La canción que nuestra pecas le dedicó a Terry, "Girlfriend", es originalmente interpretada por la famosa cantante canadiense Avril Lavigne…y, como siempre se nos hace difícil de comprender el idioma inglés (al menos, a mí se me hace difícil de vez en vez, jejeje), les comparto el siguiente enlace, para que escuchen la canción original, y puedan disfrutar también de la traducción:

http:/www. youtube. com/ watch?v= UrzLqzItfho (sin espacios)

-El "Val's Blues", de Louis Smith que bailaron Terry y Candy en este cap, es la canción que, originalmente todas conocemos: el vals que Candy baila en la serie, primero con Anthony, y luego con Terry (apuesto a que todas aún recuerdan ese vals, ¿verdad? Jejeje). Pues para traerles bellos recuerdos a la mente, les adjunto también el enlace de este hermoso vals:

http:/ www. youtube. com/ watch?v= avxVjTI eGKs (sin espacios)

Eli de Grandchester, al igual que tú, yo también me siento mal por la pobre pecas, pero también tengo la esperanza de que Terry le ayude a ver las cosas diferentes y que juntos puedan superar esa mala experiencia. Y en cuanto a la amiga de Candy, Carola, jejeje, la pobre desde el comienzo ha estado interesada en Alex, aunque él ha demostrado que gusta de Candy…pero como tú dices, esperemos que no se lleve una decepción, y que Alex vea que Candy ya está reservada para alguien más (risa macabra), jejeje.

Julie, ¡ya somos dos haciendo de porritas de Terry! Jejeje, porque yo también disfruté mucho que él haya sido lo suficientemente maduro y hombre para consolar a la pecas y a pesar de su tragedia personal seguir queriéndola. Y aunque me salve el cap pasado, segura estoy de que, por como he cerrado este cap, esta vez si me enviarás tomatazos, jejeje, pero prometo compensarte en el next cap ;)

Elhyzha, yo también disfruté mucho esa tierna escena del cap anterior, y como sé que fuimos dos, decidí reproducirla en este cap, pero esta vez, con los recuerdos entre ambos que tanto habías esperado, jejeje. Mm si he de serte sincera, tampoco me sentí bien por la tragedia de la pecas, pero al menos nos queda el consuelo de que Terry será bueno con ella de ahora en adelante, ¿verdad? Y pues prueba de ello es que hasta permiso ahora le pide para besarla, jejeje.

Yudy Castro, ya somos dos las que disfrutamos ver a Terry como héroe, jejeje. Creo, al igual que tú, que para la pecas fue un alivio compartir ese secreto tan penoso con alguien, y que Terry se portó muy a la altura siendo tierno en ese momento…suspiro…definitivamente, ese es nuestro Terry, jejeje.

Lala, lamento haberte tenido en una montaña rusa de sentimientos en el cap anterior, jijiji. Fíjate que yo también recordé muchas cosas triste, tuve que hacerlo mientras lo escribía para intentar plasmarlo lo mejor que pudiera, y es por eso que ahora veo que ha valido la pena porque quedó justo como deseaba. Y, como bien dices, con la ayuda de Terry, Candy (y nosotras, a través de ella), podrá dejar atrás esos feos recuerdos. En cuanto a tu oferta para eliminar a Susana…jajaja, pues te diría que buscaras un rifle y entre las dos hacemos ese trabajito, jajaja, pero creo que no será necesario porque lo que viene en los caps venideros bastará para quitarla de la escena actual (aunque, por si las moscas, ve comprando el rifle, yo las balas, jajaja).

Gema, ¡Sorry! Tienes toda la razón, amiga y por eso te debo una disculpa, porque esta vez si que me he pasado en tardanza PLOP. Pero te prometo que voy a organizarme mejor para no faltar de nuevo con la actualización, y de ser en extremo necesario que falte, no hacerlo por tanto tiempo. En cuanto a los caps, te diré que yo también disfruté ver a Terry celoso en el cap 13, jejeje, pero disfruté mucho más verlo tierno y amable con Candy en el 14. Mm, aunque la gusi nos dejó bien frustradas al final de este cap, pienso que aún queda tela por cortar entre este par (risa macabra), jajaja.

¡Lizethr! Jajaja, la verdad amiga es que ya conseguí recuperar mi escudo, y de hecho me puse hasta un chaleco antibalas porque presiento que luego de este cap, si recibiré un atentado, jajaja. Que gusto que cuento contigo para tener protección :P Mm, al igual que tú yo quedé impactada con el secreto de la pecas, pero te diré que aún queda mucho por ver, y presiento que Terry no nos decepcionará =)

Kimotocandy, me alegra mucho que te gustara el cap anterior, y aunque este que traigo hoy tiene un final poco satisfactorio, si puedo prometerte que nuestra "queridísima" Susana tendrá justo lo que se merece promesa solemne, jejeje.

¡Conny! Tú sabes que no importa cuando me leas, porque el cap siempre estará aquí esperándote, jejeje (y si quieres enviar un review, desde luego, no importa cuando lo hagas, siempre será bien recibido, jejeje). Ay amiga, jejeje, como siempre me haces reír con tus ocurrencias, eso de que la pecas encuentre consuelo en unos brazos bien formados…jajaja, pero totalmente de acuerdo contigo :P y pues con el sufrimiento de la gusi también lo estoy, aunque lamento que la muy abusiva terminara saliéndose con la suya al final de este cap, segura estoy de que en el futuro no tendrá tanta suerte (risa macabra) jajaja. La canción que me dejaste en el review pasado, "Hoy necesito", me hizo inspirarme mucho para lo que tengo pensado escribir en el next cap…cómplices será mi mejor cómplice para eso, jejeje.

Pato, en primera, quiero darte la bienvenida y las gracias por visitar y leer mi fic, y más por animarte a escribirme, jejeje. Me súper emociona que tu misma seas estudiante de música en la U, ¡el violín me encanta! Aunque realmente no soy estudiante de música, si estuve en una banda hace tiempo, y eso además de que conozco a algunos estudiantes de música fortalece mis lazos con esa carrera (que aunque no es la mía, si le tengo mucho aprecio y cariño, y desearía algún día profundizar, jejeje). Te debo una disculpa por haber tardado tanto en actualizar, peor puedo prometerte que la próxima vez que vuelva no tardaré tanto :P

Andrea and friends, ¡Hi! It's a honor for me that you write me here. Sorry for my poor words, really I not speak English, but I'll try for you. I feel happy because you are encouraged to write me, and I promise you that always I'll answer you, when you'll write me. I excite me know that my histories you liked, and for that I try be better. Well, I wait you follow me in this history. Thank you for reed me. See you later.

Mar, primero que todo, permíteme agradecerte y darte la bienvenida a mi historia, agradecerte por leerme y por escribirme, jejeje. Es un gusto saber que te hayas animado a leerme, y todavía mas a escribirme, para expresarme lo que piensas del fic, y siempre que lo hagas, aunque sea para enviar tomatazos, serás bienvenida =) En cuanto a tu petición, te diré que tarde o temprano, Susana recibirá exactamente lo que merece, jejeje. Una vez más, gracias por seguirme ;)

Naty, corrígeme si me equivoco, pero es la primera vez que posteas un review en este fic mío, y como es así, te agradezco y te doy la bienvenida a él, jejeje. Me alegra que te guste, y por eso me esforzaré siempre para mejorar. En cuanto a "Amor, deseo y sangre", también prometo abocarme con mi amiga Ruby para traerles muy pronto un nuevo cap.

Avances del próximo cap: Terry no se conforma con lo que sabe de su pasado y decide indagar más en el. Candy se cruza con una persona que la ayuda a ver más allá de lo que siente. El misterio de la reencarnación se resuelve por fin.

Para las que aún me siguen en mi segunda historia "Amor, deseo y sangre", les doy una razón: esta semana estaré reuniéndome con mi amiga Ruby- PknaPcosa para solventar la próxima actualización y traérselas a la menor brevedad, prometido =)

Bueno chicas, como siempre ya me toca despedirme, pero esta vez, para compensar mi larga ausencia, me despido solo por…¡una semana! No, no están imaginándoselo, porque en 7 días les prometo volver con el próximo cap de esta historia, jejeje. Hasta entonces, ¡nos leemos!