Sombras de un pasado desconocido
Hacía una noche fría en Nueva York, pero los transeúntes le pusieron poco cuidado al clima, ya que pronto estarían en verano, y los días soleados y noches cálidas se repetirían más a menudo. Terry Granderson, en cambio lo tomaba como una señal. Era como si todo a su alrededor se hubiera confabulado para transformarse en algo parecido a su situación.
La entrada a una Villa que conocía bien lo hizo bajar la velocidad. Al final, detuvo el ferrari frente a una bonita casa blanca.
-Gracias por traerme.
-No fue nada-respondió él con desánimo a lo que pretendió ser un agradecimiento.
-¿Vendrás por mí mañana?
-No sé si vaya mañana a la academia. Tengo un asunto pendiente que resolver.
Susana suspiró. Desde que salieran de la academia Terry no había dicho ni una palabra; se había limitado a seguir la rutina: se iban juntos, él la llevaba a casa y se despedían secamente. Sabía que probablemente estuviera conmocionado por lo sucedido con Candy, pero en vez de arriesgarse a quemarse con el fuego, decidió no avivar más la llama y fingir que nada había pasado.
-¿Un asunto pendiente? No me lo habías mencionado…
-Le prometí a Gil que lo acompañaría en una diligencia suya.
-Entiendo-si era una mentira para verse a escondidas con Whiton lo sabría. Estaría muy al tanto si la rubia no iba a la academia-. En ese caso, nos vemos luego entonces-lo vio asentir y se dispuso a bajar del auto-. Hasta pronto, Terry.
-Hasta pronto, Susy-se despidió él deseando que esa despedida fuera la más larga entre ellos dos.
Terry esperó hasta que la rubia entrase a la casa para acelerar. Todavía estaba sopesando la mentira que le había dicho, pero lo cierto era que no se arrepentía de haber mentido. La excusa de acompañar a su hermano para faltar a clases le daría tiempo para pensar, y tiempo era lo que a él más le faltaba.
Mientras conducía pensaba en como había pasado de estar feliz a terminar decepcionado en tan solo unas horas. Todo había pasado tan rápido. El beso con Candy, la promesa de una visión juntos, la intervención de Susana…Todavía sus palabras hacían eco en su cabeza.
"Reencarnamos los tres. Terry y yo reencarnamos para ser felices, y tú volviste también para impedírnoslo". No entendía por qué sus palabras le habían afectado tanto, y aunque le parecían incoherentes sabía que algo significaban. Así se lo había dicho su propia reacción en el momento en que las oyó por vez primera, y a pesar de negarse a creer lo que a sus ojos se pintaba, la culpa y la tristeza acudían a él apenas lo recordara.
Tan ensimismado iba en sus pensamientos que no notó que ya se había detenido frente a su propio hogar, como un autómata. Uno de los sirvientes se apresuró a ofrecerse a estacionar su auto mientras él bajaba.
-Hace mucho frío y seguro que está muy cansado, joven-agregó cuando le entregó las llaves del ferrari.
-Apenas se está instalando este clima y yo ya estoy extrañando el pasado-manifestó con doble sentido el castaño.
-No se preocupe, joven, seguro que pronto cambia. Y si eso no le da consuelo, puede tomar mi refrán particular: "Si el presente que tienes no promete mucho, revisa tu pasado antes de pensar en el futuro".
-Claro, gracias por el consejo-trató se sonreír-. Es una lástima que sea un imposible.
-Revisar el pasado nunca es imposible, joven. Basta con que tome unos cuantos recuerdos para esclarecer las cosas-el hombre le sonrió con ánimo antes de marcharse con el auto.
-Unos cuantos recuerdos-repitió mientras pensaba en el peculiar consejo.
"Revisa tu pasado", repitió una vocecilla en su mente. Parpadeó un par de veces para darle coherencia a esa frase.
-Y si realmente pudiera…-el hombre había dicho que bastaría con unos cuantos recuerdos para esclarecerlo todo, y aunque él mismo sabía que lo había dicho en sentido literal, irónicamente coincidía con su realidad.
Sólo tenía que mover las piezas adecuadas para obtener los resultados que deseaba. Y aunque suponía un gran esfuerzo no le desanimaba.
Mirando el cielo oscuro y nublado tomó la decisión. Si Susana desvariaba o decía la verdad, iba a averiguarlo.
A pesar de que los noticieros habían anunciado que la ciudad de Nueva York tendría la visita de una pequeña tormenta, y con ésta algunas precipitaciones, los neoyorquinos no alcanzaban a comprender por qué justamente se presentaba ese clima en esa época del año. Sin embargo, Candy caminaba por las calles sin prestar atención a nada a su alrededor.
Para resguardarse de las ventiscas y la llovizna usaba una chaqueta marrón elegante con estilo saharino junto con una camisa blanca debajo, unos jeans grises y un par de zapatos deportivos. Se había recogido el cabello en una coleta sin poner mucha atención a los rizos rebeldes que caían por sus sienes. Los hechos del día anterior todavía hacían eco en su mente, haciéndola sentirse melancólica y desolada.
"Últimamente te noto más callada que de costumbre, Candy. ¿Todo va bien en la academia?". Las preocupaciones de su hermano eran inevitables, puesto que el cambio en su estado de ánimo se haría cada vez más y más notable, pero mientras pudiera sonreír y decirle que todo iba bien podría zafarse de explicar cosas que prefería no mencionar. Y es que si Susana Marnell tenía la razón o sólo inventaba tonterías, Candy había comprendido que no tenía sentido interponerse entre ella y Terry, cuando era obvio que él sólo la había usado como entretenimiento, e incluso talvez le hubiera seguido el juego, pero nunca había sentido nada real por ella.
"Terry…todavía puedo recordar tu mirada…me viste con ojos de compasión y lástima porque sabías que no podías corresponderme…es a Susana a quien tu quieres, y aunque puede que te guste y te portaras bien conmigo, terminé malinterpretando todo…y ahora ni siquiera tengo valor para mirarte a la cara".
Una ventisca fría le dio de llano en la frente y ella resguardó sus manos en los bolsillos de la chaqueta para darse calor. Convencer a sus amigas de que lo suyo con Granderson había sido una ardua tarea.
&-FLASH BACK-&
-¿Cómo que decidió quedarse con ella?-preguntó Ruby apenas hubo terminado su explicación.
-Ellos son el uno para el otro, se quieren-añadió la rubia cerrando su casillero-. Yo no puedo competir contra eso, amigas.
-Pero Candy, si él mismo ha demostrado que le gustas. Por Dios, ¡te besó delante de toda la academia! ¿Eso no te dice nada?-le replicó Carola.
-Sí. Me dice que me ayudó a salvarme de un ridículo mayor, dándome la oportunidad de decirles a los demás que fui yo quien decidió no relacionarme con él después de todo-al ver que ambas iban ya a debatir su respuesta se apresuró-. Miren, chicas, en verdad ya no quiero hablar más del tema. En lo que a mí respecta, entre Terry Granderson y yo no puede haber nada, ni siquiera una amistad. Es lo mejor para todos. Y ya por favor no me mencionen más el tema, ¿sí? Sólo quiero irme a casa-fue todo lo que dijo la rubia antes de dejar los pasillos de la academia.
&-FIN DEL FLASH BACL-&
Había sido difícil verse firme delante de ellas, cuando todo lo que deseaba era echarse a llorar, pero al final pudo más su fuerza de voluntad que sus sentimientos, y sólo se derrumbó cuando estuvo en la soledad de su cuarto en casa.
Mirando al cielo por primera vez esa mañana suspiró pensando que no deseaba ir a CAEMSA ese día; quería evitar a toda costa las miradas burlescas de las amigas de Susana, las miradas compasivas de los demás estudiantes que el día anterior la habían animado, y más que nada, la mirada de indiferencia que seguramente Terry le tendría reservada esa mañana.
Sin darse cuenta, sus pies la llevaron a un lugar muy distinto al de la parada del autobús, y extrañamente no se desesperó por no saber donde estaba. El camino le daba ya igual. Pero a medida que fue avanzando más se dio cuenta de que podría ser riesgoso seguir caminando sin saber a dónde iba. El paisaje que tenía a su alrededor estaba desolado, sólo a lo lejos se veían los imponentes edificios de Nueva York. Un poste doblado y poco alto tenía pegado un afiche. "Madame Coraima, la gran adivina ayudante de los espíritus, para que puedan encontrar el camino que deben seguir".
"El camino que deben seguir… Me pregunto qué camino debería seguir yo si realmente fuera un espíritu reencarnado", pensó con gracia Candy, sintiendo por primera vez que su sonrisa no era fingida. Pero entonces recordó todo lo acontecido y decidió darse media vuelta para empezar a buscar la forma de volver al camino que ya conocía debía tomar para ir a la academia.
-Conoces bien el camino que debes seguir para volver a tu vida cotidiana. Pero las respuestas que buscas no vas a encontrarlas siguiendo esa senda-la voz de una mujer mayor detuvo su andar.
-Buenos días, señora-logró articular mientras se volvía para ver a su interlocutora-. Me disculpo por estar despistada esta mañana, pero la verdad no he logrado entender nada de lo que ha dicho.
-Por supuesto que has entendido, muchacha. Sólo que hay veces que preferimos volvernos para no ver o escuchar lo que sabemos es verdad.
-¿Qué quiere decir?-preguntó sintiéndose curiosa con respecto a ella. La mujer estaba vestida como una gitana, con muchos collares, pulseras y un cabello negro como el azabache.
-Quiero decir que estas huyendo de tu verdad. Llevas en tus hombros la pena de un amor y prefieres dar la vuelta a tener que enfrentarte con el dolor de frente.
-¿Cómo sabe eso? ¿Quién es usted?
-Soy Madame Coraima. Una ayudante para los espíritus que desean conocer su propósito y lugar en este mundo.
-Es una adivina. De esas que predicen el futuro y esas cosas, ¿no?
-Más o menos. Pero yo en realidad no podría adivinar jamás el futuro de una criatura que tiene un aura como la tuya, chiquilla.
-¿Mi aura?
-La luz que te rodea y que define tú alma-la mujer vio que la rubia parpadeó para asimilar sus palabras pero no pronunció ni una sílaba-. ¿Te interesaría saber quién eres en realidad?
Candy pareció pensárselo un momento. Por alguna razón, no deseaba volver atrás.
-De acuerdo-aceptó antes de seguir a la mujer a la carpa. Accedió a sentarse frente a ella en una pequeña mesa-. Le advierto que no tengo mucho dinero para pagarle.
-Sospecho que ya antes me has pagado, en tu vida pasada talvez.
-¿Mi vida pasada?
-Ese aura que tienes me hace pensar que eres un espíritu reencarnado-la palabra resonó en la mente de la rubia-. Pero veamos que dicen las cartas primero.
La mujer tomó un juego de cartas y después de barajarlo comenzó a depositar una por una sobre la mesa.
-Ya tenía yo razón. Tenemos una relación por el pasado. Al parecer algún pariente mío ayudó a encaminar el alma de tu primer amor-interpretó la imagen de la primera carta que descubrió.
-¿Mi primer amor?
-Vaya, fuiste una chiquilla afortunada, aunque con un proceder incierto-explicó mientras levantaba otra carta-. Tu pasión siempre fue el ayudar a otros, y en el proceso de descubrirlo descubriste también a tu verdadero amor.
-¿Mi verdadero amor?
-Al parecer fue un hombre igual de apasionado que tú-le mostró la carta que acababa de leer, pero ella no logró ver nada de lo que decía-. Un hombre gallardo, imponente, con una pasión por un sueño censurable para un caballero, como lo era la tuya para una dama.
-Pero si era mi verdadero amor, ¿cómo es que…?
-Espera…aún hay más-la mujer levantó otra carta-. Me parece que entre tu verdadero amor y tú había alguien más de por medio. Alguien a quien él le debía algo muy grande…algo que no se puede pagar con dinero.
-Entonces terminamos separándonos por eso-se adelantó a la lectura, sintiendo que esas palabras tenían mucha similitud con su realidad actual.
-Al parecer el incentivo de la perseverancia lo acompañaba a él. Pero creo que cuando dos personas tienen opiniones distintas y una de ellas no cede, no hay acuerdo posible.
-¿Eso quiere decir que fui yo quien nos separó?
-Pensabas irrevocablemente que eras tú la que estaba en medio, y renunciaste a tu derecho y tu deber de luchar por lo que querías. Al parecer tenías la tendencia de ayudar a otros aún a costa de tu propia felicidad.
-Pero esa persona que estaba en medio de nosotros…es imposible que no haya notado que…si ambos nos queríamos es obvio que no sentiría nada por ella aún cuando yo me hiciera a un lado-Candy comenzó a tomarse aquello en serio, a inmiscuirse, sintiendo que todo tenía mucho parecido con todo lo que estaba viviendo.
-Muy cierto lo que dices, pero en el mundo hay muchas personas testarudas, no dispuestas a cambiar sus deseos aún cuando perjudiquen con eso a los demás. Esas personas suponen un reto que muchos debemos afrontar, y de nuestra determinación depende el hecho de que podamos superarlo o que aprendamos de nuestros errores para tomar las decisiones correctas en un nuevo duelo.
-¿Me está diciendo que yo me equivoqué al apartarme, pero que con eso aprendí algo?
-Correcto. Y de esa experiencia deberás valerte para superar el nuevo reto que ahora se te ha impuesto.
-Claro. Entonces cuando vuelva a ver a mi verdadero amor, tendré que pedirle que subamos al altar apenas nos conozcamos-ironizó ella mientras se ponía de pie con la intención de marcharse.
-Un consejo sabio guarda de esta vieja adivina, pequeña. "El amor que es negado sólo marchita el alma que Dios nos da", y si bien tu eres un alma reencarnada y has sufrido este desamor en tu pasado-señaló las cartas en la mesa-, significa que tienes una sola oportunidad más. Una oportunidad que debes aprovechar aprendiendo de los errores de tu pasado y rectificando en tu presente.
-¿Y si no lo hago, Madame Coraima? ¿Qué me sucederá si no rectifico?
-Me temo, pequeña, que si no aprendes del pasado, y enmiendas tu presente, dudo mucho que puedas tener un futuro.
Por un instante Candy sopesó sus palabras, pero en el último momento su lógica pudo más que su corazonada.
-Gracias por todo, Madame Coraima-la rubia dejó sobre la mesa el segundo billete con más valor que llevaba en su bolsillo-. Guardaré su consejo.
Aunque era el segundo día de la semana, y aunque el tiempo lluvioso desanimaba a muchos, la biblioteca pública de Nueva York permanecía abierta, ofreciendo su información a todo el que la buscase, lo que significa una gran ventaja para Terry Granderson.
-Te insisto, Terry. No tenemos hemerotecas archivadas de hace cien años-la voz cansada del hombre le indicaba que empezaba a acabársele la paciencia.
-Por favor, Max, necesito conseguir esa información-vio al hombre quitarse los lentes para limpiarlos y continuar negándole su pedido-. Mira, esta es la cuestión: no estoy seguro de quienes sean mis antepasados, y necesito saber si uno de ellos estuvo relacionado con el espectáculo.
-¿De hace cien años? ¿Sabes lo difícil que es conseguir información de alguien famoso que vivió hace un siglo?
-Entiéndeme, Max, esto es importante para mí. Mira hazme este favor y prometo que no te molestaré más, ¿sí?
El hombre suspiró con gesto de cansancio. Podría meterse en problemas si sus superiores sabían que uno de los archivadores públicos estaba facilitando información no autorizada a un usuario de la biblioteca. Pero sabía que siendo Terry Granderson, su viejo amigo, el que le pidiese aquel favor, no podría negarse.
-Mira, voy a ayudarte, pero tienes que ser muy discreto con la información que te voy a dar, y por favor no vuelvas a pedirme algo como esto-dejó los libros que estaba acomodando en su lugar y le hizo una seña al muchacho para que le siguiera.
-Gracias, Max, sabía que no me ibas a defraudar.
-Si, si, ahora ven-ambos entraron en una sala restringida gracias a las llaves que él llevaba y sin más encendió las luces para iluminarla-. Esto que ves aquí son las hemerotecas más viejas. No están a la disponibilidad del resto de los visitantes, por supuesto, pero te dejaré revisarlas. Y si necesitas desesperadamente tener esta información siempre contigo, ahí hay una fotocopiadora-señaló el aparato mientras se volvía hacia él-. ¿Alguna duda?
-Ayúdame a encontrar lo que estoy buscando, conoces este material mejor que yo.
-¿Qué evento estas buscando?
-No estoy seguro-Terry avanzó hacia uno de los estantes y tomó uno de los libros empolvados-. Tiene que ser la reseña de una persona famosa, que tenga algo en común conmigo. El apellido, o el nombre, pero algo en común.
-De acuerdo. Tú revisa en ese estante mientras que yo veo en este otro.
Ambos se pusieron a revisar según las fechas, y después de un rato de estar husmeando entre los libros, Terry devolvió unos a su lugar, provocando por su esfuerzo que cayera uno de la repisa.
-Cuidado, Terry-lo previno el hombre mientras lo veía atrapar el libro con agilidad-. Si algo llega a pasarle a estas hemerotecas mi trabajo y hasta mi vida estarán en riesgo.
-Tranquilo, Max. Nada le pasó-Terry sonreía pícaramente mientras sostenía el libro con los dedos por ambas cubiertas. Cuando lo tuvo en frente de sus ojos se ubicó en la página que sus dedos aún marcaban, pero lo que vio, lo dejó sin habla.
-Tal vez ayudaría en la búsqueda si supieras exactamente el año-el hombre se volvió a mirarlo y lo notó extraño- ¿Qué tienes, Terry?-se aproximó a él al ver que no le respondía- ¿Encontraste algo?
-Este…este artículo de periódico…-consiguió decir mientras sostenía el libro con manos temblorosas.
-Santo Dios, es idéntico a ti-afirmó Max cuando pudo verlo. Se quitó los lentes una vez más para limpiarlos-. Si no es porque estas a mi lado diría que eres tú el que fue fotografiado.
-"Una esperanzadora nueva estrella aparece. Terruce en una obra de Shakespeare. Una nueva estrella de Broadway"-Terry consiguió leer el encabezado-. No puedo creer que esto realmente sea cierto.
-Bueno, hombre, se parece bastante a ti, pero si no fueran parientes no sería así. Mejor dime qué dice el periódico.
-Habla de que Terruce Grandchester se ha consagrado como actor. Y que es toda una promesa en Broadway. Que trabaja en la compañía Stratford, actualmente en la obra de Macbeth.
-Vaya, que actualidad. Pero es raro que no tenga tu mismo apellido, aunque si se parecen bastante.
-Max, tengo que tener más información como esta. Necesito saber más de este sujeto, Terruce Grandchester.
-Okey, trabajaba para la compañía Stratford, ¿verdad? Sólo tenemos que buscar más anuncios de esa compañía de teatro-el hombre tomó otro libro de ese mismo año y se dispuso a leerlo-. Mira, aquí hay otro, es de una revista…aunque no se si te guste leer esto.
-¿Qué dice?-Terry dejó el libro anterior sobre la mesa más próxima para tener libertad de tomar el otro.
-Es uno de esos artículos donde sacan los secretos más escondidos de los famosos. Dice que Terruce Grandchester es actualmente el actor más codiciado de Broadway. Obviamente logró ser reconocido como el mejor-aclaró mientras volvía a leer el artículo-. Dice que tiene un futuro prometedor, y una hermosa compañera para compartirlo, que su nombre es Susana Marlowe, su antigua compañera de trabajo.
-¿Su, Susana Marlowe?-preguntó el castaño sintiendo que el suelo comenzaba a temblar, aunque en realidad eran sus piernas quien amenazaban con fallarle.
-Sí. Dice que ambos están juntos desde que ella salvó su vida en un accidente laboral, en el cual ella perdió una pierna y con eso su trabajo, así que desde entonces está con él. Pero hay más: "Hay quienes dicen que Terruce Grandchester permanece a su lado no por amor, sino por deber"-leyó textualmente Max- "ya que el corazón del actor pertenece a una enfermera de Chicago con la cual se le vio un par de veces en la ciudad de Nueva York, justo antes de anunciar su compromiso con la ex actriz, lo cual hace pensar que pudo haber roto su relación con ella para cumplir su deber para con Susana".
-Una enfermera de Chicago…-"Antes eras una enfermera de pacotilla, que se dedicaba a ayudar a todos en Chicago", las palabras de Susana le estaban retumbando tanto en los oídos que ya no podía escuchar más a su amigo.
-¿Me oyes, Terry? Te estoy preguntando lo qué quieres hacer con todo esto.
-…Quiero copia de estos artículos, Max. Por favor dame una copia de ambos-Terry salió de su trance, entendiendo que había dado con lo que buscaba.
-De acuerdo-el hombre avanzó hacia la fotocopiadora con ambos libros-. Espero que esto te ayude a esclarecer las dudas que tienes sobre tu pasado.
-Créeme, Max. A partir de hoy, ya no tendré dudas sobre quién soy o de dónde vengo realmente-le aseguró Terry con una mirada definitiva.
-Entonces me alegra haberte sido de utilidad en la búsqueda de tu pasado.
-Ciertamente, amigo. Me has ayudado a seguir el consejo de un amigo sabio-"Si el presente que tienes no promete mucho, revisa tu pasado antes de pensar en el futuro", el consejo que recibiera hacía unas horas todavía estaba lúcido en su memoria-. Ciertamente, revisar el pasado nunca es imposible.
Aunque el resto del día transcurrió con un clima frío y lluvioso, las clases en la academia CAEMSA continuaron con completa normalidad. Y mientras los profesores se dedicaron a dar sus clases, los estudiantes esperaban ansiosos la hora de salir de las instalaciones para resguardarse del frío en casa.
-Bueno, dejemos esta lección para después-el Prof. Steckley cerró su propio libro y se dispuso a guardar sus pertenencias-. Ya veo que hoy están tan desanimados como el clima que hay afuera. Pero les advierto que mañana tendrán que mejorar de ánimos y todos deberán volver con los tres sonetos que estudiamos hoy ya leídos.
-Sí, Prof.-respondieron a coro los estudiantes de la clase 04 mientras salían del aula a toda prisa.
-Apresúrate, Candy, que puede empezar a llover en cualquier momento-Carola, junto a Ruby, esperaban a la rubia en la puerta del salón.
-Sí, ya voy-la rubia terminaba de guardar sus cuadernos justo cuando pasó junto al Prof.
-Ah, Srita. Whiton, ¿tiene usted mucha prisa?
-Más o menos, Prof. ¿Por qué?
-Disculpe si le retraso más, pero necesitaba que alguno de los estudiantes llevara a la oficina del director esta solicitud ya firmada y se la entregara a la secretaria-el hombre le tendió un documento dentro de una carpetilla-. Es la petición que hicieron los estudiantes para que la plataforma del patio siga en su lugar y puedan practicar cuando les apetezca.
-Ya entiendo-la rubia no necesitaba mucha explicación para comprender que aquella petición debía entregarse o tendrían que renunciar a ese espacio de práctica.
-Lo iba a hacer yo mismo, pero tengo un contratiempo. Debo salir ya o llegaré tarde a buscar a mi hija-agregó el Prof. con sus cosas ya guardadas en su maletín.
-Está bien, Prof. Steckley. Yo lo llevaré.
-Muchas gracias, Srita. Whiton-fue todo lo que dijo el hombre antes de salir del aula.
-Candy-Carola apareció en el salón de nuevo, ya sola-. Ruby nos está esperando en el estacionamiento, ya empezó a lloviznar y tenemos que correr si no queremos mojarnos.
-Lo siento, Caro. Debo llevar esto a la oficina del director, tengo que hacerlo por el Prof. Steckley-al ver que Carola iba a replicarle se apresuró a agregar-. Mira, no importa, váyanse sin mí.
-¿Estás loca? No te dejaremos aquí sola en medio de la lluvia.
-Por favor, Carola, no soy una niña. Le escribiré a Alberto para que pase por mí apenas salga del trabajo.
-Pero Candy, Al tardará mucho.
-No te preocupes me quedaré un rato en el laboratorio de piano. Además, igual Alberto seguro quiere que pasemos antes por algo de comer, ya ves que Silvina no se siente a gusta en la cocina en los días lluviosos.
-Candy…-a Carola no se le ocurrían más razones para protestar con ella.
-Ya, Caro, vete, igual yo también debo entregar esto. Hablaremos mañana, ¿sí? Despídeme de Ruby-la rubia se apresuró a abrazarla y a tomar el pasillo más próximo para seguir su camino.
Candy sabía que Alberto estaría muy ocupado ese día y que sería imposible esperarlo en la academia, o al menos eso sabía por la última llamada que recibió de él, al mediodía. "Lo siento, Candy. Tengo una reunión a eso de las 5. Tendrás que cenar con Gerard y Silvina". Ella entendía que su hermano dedicara tanto tiempo al buffet de su padre, principalmente cuando era tan supervisado por sus socios por ser tan joven, pero ese día en especial deseaba que volviera pronto a casa para no sentirse tan sola.
El ambiente que la recibió cuando salió de la academia no fue diferente al que esperaba. Un cielo nublado, una fría ventisca y ya una pequeña llovizna también caía.
Candy se refugió un poco más en su chaqueta y avanzó con paso firme. Casi no había transeúntes, y los que todavía deambulaban por ahí se ocultaban bajo sombrillas. El panorama del estacionamiento delantero era igual, vacío excepto por un auto que la rubia no se detuvo a examinar. Ya lo estaba dejando atrás cuando escuchó una voz.
-Whiton.
-¿Tú?-la figura de Granderson parado junto al coche, con los brazos cruzados fingiendo despreocupación aún bajo la lluvia, la sorprendió- No tengo nada que hablar contigo, Granderson.
-Yo creo que sí tenemos un asunto pendiente-el muchacho avanzó hacia ella con lentitud hasta estar frente a frente-. Lamento mucho lo que pasó ayer.
-Que coincidencia, yo también lo lamento. Y ahora si no te importa-la chica se volvió para darle la espalda, pero no logró avanzar ya que fue retenida por él.
-Todavía no he terminado, Candy.
-Pero yo sí. Y creí que ayer había quedado claro todo entre nosotros.
-Lo de ayer fue un error, Candy. Los dos nos dejamos llevar por una tontería, pero ahora todo tiene sentido.
-No sé de que estás hablando, pero te aseguro que no me importa-la rubia intentó zafarse una vez más, pero sin un resultado útil.
-¿No lo entiendes, Candy? Susana tenía razón. Los tres sí reencarnamos realmente. Tú eras una enfermera, y nosotros actores-la vio poner los ojos en blanco y decidió mostrarle su descubrimiento-. Mira esto si no me crees-sacó de su bolsillo las copias de los artículos que había encontrado-. Mira, soy yo en 1914.
-¿Tú?-Candy veía la fotografía del recorte y la fecha con ojos atónitos.
-Sí, era actor. Me llamaba Terruce Grandchester, y mi compañera en el escenario era Susana-el castaño le mostró otro artículo y le señaló el nombre de ella-. Se llamaba Susana Marlowe. Ella y yo nos comprometimos porque salvó mi vida en un accidente laboral, pero me comprometí con ella por deber, después de terminar contigo, la chica a quien yo quería.
La rubia leyó el artículo para comprobar su historia. Al final, no podía pronunciar ni una sola palabra.
-¿Lo entiendes ahora? Todo lo que dijo Susana es verdad, todo menos nuestra razón para reencarnar.
-¿Nuestra razón?
-Sí. Nosotros volvimos aquí, pero fue para que ésta vez pudiéramos ser felices. En el pasado nos amábamos, pero preferimos anteponer su bienestar por encima de nuestros sentimientos.
-Ya veo-la rubia calló un momento antes de volver a hablar. La sorpresa ya la había abandonado-. Suena muy lógico todo eso que dices, e incluso-le devolvió las hojas- hiciste un gran trabajo con estos montajes. Pero no creo que esperes que sea tan estúpida como para creerme ese cuento de que los tres reencarnamos y que estamos destinos el uno para el otro.
-¡No, no es así!-Terry la sujetó por ambos brazos sin saber qué más hacer- No es un cuento, te lo digo, obtuve esta información de la biblioteca pública de la ciudad, las hemerotecas de donde las saqué son de 1914, ¡no te estoy mintiendo!
-Seguro. Y ahora si me disculpas…-logró soltarse una vez más, pero no había avanzado ni dos pasos cuando fue retenida de nuevo.
-¡Pues no te disculpo!-la sujetó con fuerza por la muñeca- No voy a permitir que vuelva s hacernos esto, Candy.
-¿Hacernos?
-Sí. En el pasado nos separamos, por el bien de Susana, pero esta vez no voy a anteponer su bienestar por encima de lo que siento por ti, ni voy a permitir que me abandones sólo porque creas que ella y yo debemos estar juntos.
A la mente de Candy llegaron unas palabras que, si bien no tenían sentido antes, ahora se relacionaban con su situación actual: "Pensabas irrevocablemente que eras tú la que estaba en medio, y renunciaste a tu derecho y tu deber de luchar por lo que querías. Al parecer tenías la tendencia de ayudar a otros aún a costa de tu propia felicidad". ¿Sería posible que realmente hubieran reencarnado, que tuvieran una segunda oportunidad?
-Piénsalo bien, Candy. Por eso hemos tenido tantos recuerdos juntos. Somos tú y yo, en nuestras vidas pasadas. Volvimos para ser felices.
-¿Y si Susana reencarnó también no fue para probar que ella y tú deben estar juntos?
-¡No! Fue para probarnos a nosotros, para que pudiéramos aprender del pasado y tomar ahora la decisión correcta.
-¿Aprender del pasado?-"Tienes una sola oportunidad que debes aprovechar aprendiendo de los errores de tu pasado y rectificando en tu presente".
-¡Sí! Y ahora debemos hacerlo, debemos demostrar que pase lo que pase estaremos juntos.
-Terry…yo…no lo sé. Todo esto es muy confuso…
-Lo sé, Candy-el castaño tomó sus manos entre las suyas-. Pero tienes que creerme, te digo la verdad.
-Yo…no soy creyente de estas cosas-separó sus manos-. Eso de las reencarnaciones, las vidas pasadas…para mí nada de eso es verdad.
-Pero…
-Y aunque fueran verdad, que no lo creo…no es una razón para que tú y yo estemos juntos.
-Pero sí que la es. Yo te quiero, y tú a mí.
-¿En serio? Porque ayer escogiste quedarte con Susana, ¡tu novia!
-Ayer estaba confundido, lo que dijo me tomó por sorpresa, y a ti también. ¿O me vas a decir que no sentiste tristeza y decepción después de lo que ella dijo?
-Pues sí…pero eso no cambia las cosas. Tú decidiste quedarte con ella.
-¡Te digo que no! Candy yo estoy enamorado de ti, ¿y sabes por qué?
-¿Por qué?
-Porque me gusta ser la persona que soy cuando estoy contigo-la rubia se quedó atónita ante su confesión-. Me gusta ser así, Candy. Contigo siento que soy una mejor persona, que no tengo que ser el chico malo para que me respeten. A tu lado descubrí que puedo ser amable y cariñoso, sin temor a mostrarme vulnerable o sin que me importe lo que los demás piensen al respecto, porque sólo me importa lo que pienses tú-acarició su mejilla para ejemplificar sus palabras-. Me gusta ser así, Candy. Me gusta quererte y que me quieras. Y si eso no te convence de que te quiero, entonces esto sí lo hará.
La rubia no tuvo tiempo de preguntar a qué se refería, porque en ese mismo momento él la apretó contra su cuerpo y la besó. Fue un beso breve, pero dulce, distinto a los otros que él le había dado, porque con él podía sentir las ansias de él por evitar que se separaran.
-No quiero que nos separemos, Candy-susurró él mientras unía su frente a la suya propia.
-Terry…yo tampoco quiero separarme de ti…
-Entonces, ¿me quieres, Candy? ¿Estás enamorada de mí como yo de ti?-el muchacho retrocedió un poco para ver en sus ojos la respuesta que anhelaba.
-Sí…sí… ¡sí, te quiero, sí!-la rubia se abalanzó a sus brazos y fue recibida entre ellos.
-¿Me quieres a pesar de todo? ¿Aunque al principio haya sido un cretino?
-Sí-la rubia lo miró sintiendo que sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas-. Aún cuando fuiste tan malo conmigo…y aunque volvieras a serlo…igual te querría…
-Candy…
No hubo necesidad de más palabras. Terry la envolvió entre sus brazos y buscó sus labios como un autómata. La rubia disfrutó de las caricias iniciales, y cuando su lengua se abrió paso entre sus labios, no protestó. A su alrededor la lluvia se incrementó, pero ambos estaban demasiado ocupados saboreándose mutuamente.
-Creo…-el castaño se separó de ella levemente para ver su expresión-…creo que nunca me había excitado tanto besar a una mujer…hasta que te besé a ti.
-¡Terry!-sus palabras la sorprendieron, pero más la sorprendió ver cómo estaban ambos.
La lluvia había atizado tanto que ambos estaban completamente empapados. Él sonreía y la miraba con picardía y amor. Esa imagen de Terry, junto con el beso que acababan de compartir, le hizo sentir un escozor en todo el cuerpo que la sonrojó de vergüenza.
-Ya veo que no sólo me ha pasado a mí-afirmó antes de sujetarla de nuevo contra él.
-No esta bien que digas esas cosas…-dijo ella desviando la mirada.
-¿Ah no?-preguntó antes de deslizar sus labios por el cuello de la rubia, escabulléndose entre su chaqueta.
-Terry…-el contraste del calor de sus labios con el frío de la lluvia la hizo temblar del ardor que ya comenzaba a sentir por su cuerpo.
-Como me gustaría que no estuviéramos en medio de la calle en este momento-reconoció él apartándose reticente.
-¡Oh, Dios!-la rubia se separó abruptamente de él- No puedo creer que estuviéramos besándonos aquí-se llevó una mano a la frente para limpiarse el rostro.
-Descuida, Candy, no nos arrestarán por ser impúdicos. Hoy en día la gente puede besarse en la calle-aclaró él divertido-. Ya no estamos en 1914.
-Con respecto a eso, Terry…-respiró hondamente antes de continuar- no estoy segura de que realmente hayan sucedido así las cosas.
-¿Todavía no me crees?
-No es que no te crea, Terry. Es que yo simplemente no creo en estas cosas, eso de las vidas pasadas no me parece real.
-¿No te parece real después de que hemos tenido recuerdos de nuestras vidas pasadas estando juntos?
-Puede ser mera coincidencia, Terry-al ver que el castaño la miraba disconforme, añadió-. Mira, en realidad ya no importa lo que haya pasado, porque ahora estamos viviendo el presente, y es en él donde nos debemos concentrar.
-Supongo que, al menos en eso, tienes razón.
-Y sin importar si en el pasado terminamos por el bienestar de Susana o no, la realidad actual es que tú sigues siendo su novio-el muchacho se preparó para contradecirla, pero ella lo interrumpió-, aunque me quieras a mí, Terry, tú sigues siendo su novio y lo seguirás siendo hasta que termines con ella.
-Pues no lo seré más después de mañana. Pienso dejarle muy en claro que lo nuestro terminó y que la única mujer a quien yo quiero eres tú-Terry se apresuró a sujetarla de nuevo, temiendo que pudiera perderla.
-Yo te creo, Terry-reafirmó despejando sus dudas-. Y realmente quiero estar contigo, pero también quiero ser la única para ti. Por eso deseo que termines tu relación con ella, antes de empezar una conmigo.
-Eso es lo que voy a hacer, Candy. Pero antes quiero que tú me prometas algo-tomó sus manos entre las suyas y la miró directamente a los ojos-. Quiero que me prometas que, aún cuando no creas en esto de la reencarnación, ni quieras aceptar los recuerdos que tuvimos, estarás siempre a mi lado, pase lo que pase.
-Te lo prometo, Terry. Estaré a tu lado tanto como quieras que así sea-le prometió la rubia con una sonrisa.
-Entonces va a ser para siempre, porque esto que siento por ti-se tocó el pecho para enfatizar sus palabras- no creo que vaya a acabarse.
Y antes de que ella pudiera evitarlo, Terry volvió a apoderarse de sus labios, deleitándose nuevamente con la miel de sus besos, y obligándola a resignarse a soportar ese ardor excitante en su cuerpo.
Ajenos de todo a su alrededor no notaron cuando la lluvia paró y un arco iris comenzó a dibujarse sobre la ciudad de Nueva York.
Notas finales: ¡Holis amigas! Tal cual lo prometí, aquí ¡volví! Y es que esta semana me he contagiado con el feliz ambiente decembrino y pues, me siento tan contenta que quise compartir mi alegría con ustedes a través de la actualización. Lo que me lleva a recordar que debo darles mi opi personal del cap…
No sé ustedes, pero yo estoy todavía saltando en un solo pie de la felicidad de por fin leer que ¡Terry y Candy decidieron estar juntos! Ay el desarrollo del cap fue sufrimiento y tensión, pero al final valió la pena, ¿verdad? Jejeje. Como datitos aclaratorios, lo de que la adivina que orientó a Candy fuera la misma que ayudó al principio a Susana fue pura coincidencia (mentira), jajaja, y por si había alguna duda, cuando la buena mujer dijo que su antepasado había encaminado el alma del primer amor de Candy…sí, ella estaba hablando de la adivina que, en la serie, le lee la suerte a Anthony y profetiza su muerte (para mayor información, revisar el cap 23, jijiji). En cuanto a lo fácil que tuvo Terry el "revisar" su pasado…bueno, recordemos que ahora es de una familia influyente, jejeje. Pero como dicen, el fin justifica los medios, y creo que estarán de acuerdo conmigo en que este final de cap esta más que justificado (sino, recibiré sin protestar sus tomatazos, jejeje).
Eli de Grandchester, en verdad si que las tenía abandonadas, pero para mí el cap anterior no fue suficiente, por lo cual les traje este nuevo cap hoy, jejeje. Al igual que tú disfruté mucho del cap anterior que la gusi se retorciera de los celos, pero pues igual detesté que ella ganara al final, así que como ves, para este cap quise seguir tu consejo y que Terry hablara, jajaja. Por cierto, si das muy buenos consejos (o al menos este en particular a mi me encantó…y quedó súper, ¿verdad?), jejeje.
Mar, me gustó eso de que te despertaste y encontraste la actualización de la semana pasada…aunque al final hayas quedado igual, jejeje. Me alegra mucho que te gustara la canción que escogí (además del beso, jejeje). Y pues yo también espero que aún tus uñas estén intactas porque al final de este cap seguro que pueden sobrevivir por todo el tiempo que tarde en volver, jejeje (sino me dices y ahí veo que solución le doy, jejeje).
Zuci, antes que nada, permíteme darte la bienvenida a este segmento de reviews de mi historia, y también agradecerte por leerme y animarte a escribirme para detallarme aún tu opinión, jejeje. Me alegra que te hayas sentido en las nubes (aunque fuera por un momento) con el cap anterior, y pues también me emociona saber que puedes comprender al menos ese aspecto de complicaciones que se nos presenta a veces cuando queremos escribir pero que, por una u otra razón, nos vemos acortadas de tiempo…en verdad te agradezco eso, y a cambio prometo continuar al pie del cañón, seguir escribiendo tanto como pueda, jejeje.
Bloody-Rose-Sayo-Yuuki, que gusto volver a recibir un review tuyo =) en verdad espero que los días no se te hayan echo eternos para que llegara este nuevo cap (y si fue así, descubrirás que ha valido la pena la espera), jejeje. Mm es genial que te mantenga aún contenta con el fic, como lo voy desarrollando y eso, y pues me esforzaré porque siga siendo así (siempre cuento con que, si no te gusta algo, me lo hagas saber y ahí veo cómo soluciono el asunto, jijiji). Ah, espero que, aunque la pecas se mantuvo a la raya terca como siempre, no te decepcione que Terry haya sido quien dio el primer paso (a mi en realidad, me encantó, pero siempre estoy dispuesta a escuchar las opiniones de mis lectoras, jejeje)
¡Wendy! Amiga no importa donde me dejes el review, porque sea donde sea, me encantará leerlo, jejeje. Concuerdo contigo, Wendy, la pecas fue muy lanzada y pues Terry fue encantador (como siempre…suspiro…), lo malo fue la intervención de la gusana, pero ya ves que en este cap dimos el primer paso para quitarla de en medio, ya en el próximo veremos qué ocurre (risa macabra), jajaja. Amiga quiero darte las gracias por ese apoyo moral que me das, por tu comprensión y pues por darme ánimos, tanto para mi carrera como para seguir escribiendo pese a todo; te prometo que a cambio te pagaré con lindos caps (ah, y no importa que sigas en Texas, así puedo presumir que tengo una amiga allá, jejeje).
Nelly, en primera: ¡lo siento! Sé que fui malita por dejarlas así la semana pasada, con un final de cap tan triste…pero créeme que en este cap quise enmendarlas por eso, y en verdad espero haberlo conseguido (sino, ustedes me avisan y sigo escribiendo hasta tener el resultado adecuado, jejeje).
Karina Grandchester, primero que todo, quiero darte la bienvenida a esta parte de reviews de mi historia, además agradecerte por leerme y también por animarte a escribirme. Me quedo muy sorprendida de saber que te aventaste los 15 caps de un solo golpe, jejeje, pero también muy complacida. Mm, tienes razón, Karina, ya esta bueno de que sufra la pecas, y justo por eso es que cerré este cap como lo hice (es un pequeño paso para llegar al definitivo ¡fuera gusana!, jajaja). La verdad acostumbro a actualizar cada 2 semanas, pero últimamente me he visto muy imposibilitada para escribir (por diferentes razones…más que nada académicas), pero ya prometí que me esforzaré mucho para no tardar tanto en actualizar, y si tengo retrasos, que sean mínimos, así que reitero mi promesa, jejeje.
¡Yelitza! Amiga que gustazo leer un review tuyo, jejeje. Que bueno que el cap anterior te gustó, y siendo así te aseguro que este te fascinará, jajaja. Yeli querida mil gracias por comprenderme con mis razones por tardar tanto en venir, y pues lo que puedo darte a cambio es la promesa de que Terry y Candy podrán ver de ahora en adelante su panorama más "claro", jejeje.
Julie, jajaja, no sabes como me has hecho reír con eso del tomatazo porque Terry no reaccionó (en verdad lo merezco, pero por dejar el cap anterior tan frustrante al final PLOP). Pero tienes razón, el pobre no reaccionó porque se vio preso de los sentimientos que salieron sin control alguno y pues porque recibió mucha información, y pues, tal como dijiste, nuestro galán reaccionó (un poco tarde pero lo hizo, ¡Sí!). Ay yo también disfruté el beso anterior, y por eso estoy segura de que tú disfrutaras tanto como yo este cap que hoy les dejo (y si no, me avisas, y veo cómo le pongo solución), jejeje.
Rosaura, gracias por tu review anterior, debo decirte que me gustó mucho lo de que hice justicia con nuestra pareja preferida, jejeje, aunque claro, como bien dices la loca de Susana confunde todo (a conveniencia suya, por supuesto); lo bueno es que la muy mugrosa muy pronto se dará cuenta de que la errada en todo es ella (risa macabra), jajaja.
¡Annita! Como siempre, leer tus reviews me emociona, jejeje. Que bueno que te gustó el cap anterior completito, yo también disfruté mucho el momento en el que Candy confiesa lo que siente y pues la bella respuesta de Terry (además, de la canción que me encanta, jejeje). Por supuesto, concuerdo contigo en que Susana esta loca (y usa su locura a su conveniencia, claro está). Lo bueno es que pronto se llevará una gran sorpresa (risa macabra, jajaja).
Gema, a decir verdad yo también las extrañaba a ustedes, sus reviews y su apoyo son una fuente de combustible para que yo escriba y pues en verdad me hacía falta eso…Por el cap anterior, jejeje, yo también disfruté mucho la canción que le dedicó la pecas a Terry (de hecho, yo hubiera escogido la misma estando en su lugar, jajaja), y ni qué decir de la respuesta de él (suspiro…). Lo malo, como bien me dijiste, fue que nuestro galán no reaccionó cuando debía hacerlo, pero estoy segura de que, después de este cap, concordarás conmigo en decir: "mejor tarde que nunca", jejeje.
Avance del próximo cap: Terry intenta por todos los medios hablar con Susana sobre la decisión que ha tomado, pero ella se niega. La academia CAEMSA será el lugar ideal para que estalle la tormenta.
A todas las que siguen la segunda historia que subo aquí en el FF, "Amor, Deseo y Sangre", les tengo una gran noticia: esta semana he establecido contacto nuevamente con mi buena amiga Ruby-PknaPcosa, y nos hemos puesto de acuerdo para continuar la historia, así que pronto que pronto les podremos traer la actualización que tanto esperan, prometido =)
Me llega el momento de despedirme, pero antes de hacerlo quiero responder a muchos de sus buenos deseos navideños con el mío para ustedes:
En estas fiestas decembrinas, les deseo a todas que la pasen en grande, que compartan mucho con sus seres queridos, que logren sus metas, y que se contagien tanto con el ambiente navideño que, tal cual el señor Scrooge del cuento de Charles Dickens, conserven el espíritu de bondad y alegría durante todo el próximo año 2011.
Sólo un detalle más: no les deseo aún un feliz año nuevo 2011, porque…mi regalo para ustedes en este diciembre será que… ¡volveré en menos de 2 semanitas! Sí, como lo leen, pienso volver y traerles un nuevo cap antes de que termine el mes de diciembre…no les digo qué día porque, como ustedes comprenderán, en estas fechas una esta siempre sujeta a cambios, pero si les prometo que pondré mucho de mí para traerles la actualización antes de que culmine el mes, y así, desearles un feliz año 2011. En fin, hasta entonces, pueden dejarme saber sus opiniones y críticas (tomatazos o flores), a través de un review. Hasta mi regreso, ¡saluditos!
