12 años antes

En los suburbios de California se encontraban Katniss Everdeen y su mejor amiga Glimmer Belcourt espiando a los nuevos vecinos de la castaña. Esto se debía a que Glimmer al llegar a la casa de Katniss para su tarde de chicas en la que se intoxicaban comiendo dulces y se la pasaban hablando de Mat Bomer "El bombón de los bombones" como solían llamarlo.

Glimmer había quedado hipnotizada por un rubio que llevaba unas cajas a la casa de al lado y casi se cae de espaldas cuando detrás del auto se aparece otro rubio que se dio cuenta que estaba siendo observado. Al verla le regala una sonrisa que hizo pensar a Glimmer que debía ser de otro planeta. Saliendo de su ensoñación se dio media vuelta para tocar el timbre de la casa de Katniss, mientras tanto pensaba en decirle a su amiga que se mudaría con ella, para poder tener una agradable vista. Luego de esperar unos segundos la puerta se abre y en ella aparece la madre de Katniss.

—Buenas tardes señora Everdeen.

—Glimmer cariño, buenas tardes.

—Se encuentra Katniss en casa.

—Claro está esperándote en su cuarto. Pasa ya sabes donde queda, siéntete como en casa.

Glimmer regala a Effie una sonrisa de agradecimiento y se dirige a las escaleras al llegar al cuarto de su amiga la encuentra espiando entre las cortinas de la ventana de la habitación.

—Que se supone que haces— pregunta Glimmer mirando hacia su amiga.

—Rayos, me has asustado— responde Katniss con el ceño fruncido.

—Alerta de vecinos sexys! Alerta de vecinos sexys! —grita Glimmer obviando la cara de pocos amigos que le regala Katniss.

—Dios! Cállate ya lo se y es: vecino sexy. Solo hay uno.

—Te equivocas son dos.

—Oh yo solo he visto a uno— dice Katniss girándose para volver a observar a su nuevo vecino que para su suerte su habitación está en frente de la suya. Luego de unos segundos Glimmer se une a su lado para poder ver.

—Sabes, me he estado preguntando porque no vengo a vivir contigo. Ya sabes somos mejores amigas desde prescolar, tus padres me adoran no será un problema.

Katniss gira su cabeza para mirar a su amiga y entrecierra los ojos.

—Olvídalo Glimmer. Solo quieres vivir conmigo para poder acosar a mis nuevos vecinos que están como un tren.

—Que? No puedo creer que pienses eso de mi— dice Glimmer con una mano en el pecho y fingiendo indignación.

—De acuerdo dejemos de parecer espías y comencemos con nuestra tarde de chicas— Katniss se da vuelta y se tira en su cama sin prestar atención a la mirada fulminante que le regala Glimmer.

—No puedo creer que te tires allí como si al lado de tu casa no se encontraran dos chicos que te quitan el aliento.

—Que quieres que haga?

—Pues… podríamos… no se, mostrarles los alrededores.

—Olvídalo Glimmer, no quiero.

—Eres una aguafiestas. Es por eso que nunca has tenido novio.

—Nos lo he tenido porque mi padre se encarga de espantarlos antes de que me pidan ser su novia. Lo sabes.

—Es verdad, Haymitch es un aguafiestas igual que tú.

Luego de haber discutido por unos minutos más Katniss y Glimmer se encontraban babeando mientras miraban una temporada entera de Whitte Collar. Entrada la noche Katniss se despedía de su mejor amiga con un abrazo para luego dirigirse a su habitación y darse una ducha. Antes de eso saco de su armario un pijama limpio y puso la música a todo volumen, comenzó a sonar la canción Karma Chameleon de Culture Club y con una sonrisa se fue bailando hacia el baño.

Mientras tanto en la casa de al lado un chico con cara de pocos amigos se levanta de su cama hecho una furia para cerrar las ventanas de su habitación para poder aplacar la música que lo ha despertado. Sin embargo al llegar a la venta no solo escucha la música sino que a una chica cantando a todo pulmón y bailando. Al verla no puede hacer más que quedarse con la boca abierta.

Lo único que puede pensar es que en frente suyo se encuentra la chica más linda que haya visto envuelta en una toalla y bailando de una forma increíble, aunque cantando de una forma pésima.

—I love myself, I want you to love me
When I feel down, I want you above me
I search myself, I want you to find me
I forget myself, I want you to remind me

I don't want anybody else
When I think about you, I touch myself
Ooh, I don't want anybody else
Oh no, oh no, oh no.

Katniss al darse vuelta se encuentra con la mirada de unos hermosos ojos azules. Sale disparada hacia su venta y corre las cortinas para que aquel chico no la viera con solo una toalla y roja como un tomate por la vergüenza.

Después de unos segundos escucha ruidos en su ventana corriendo un poco la cortina se da cuenta que es el chico de ojos azules el cual está tirando biromes hacia su ventana tal vez para llamar su atención. Corre a bajar el volumen de la música y vuelve a la ventana corriendo el vidrio solo un poco solo para que pueda escucharla bien.

—Qué quieres? —pregunta Katniss detras de las cortinas.

—Umm… buenas noches chica bailarina.

—Katniss

—Que?

—Katniss. Mi nombre es Katniss.

—Oh hola Katniss. Mi nombre es Peeta y en verdad has dado un gran espectáculo con tus movimientos. Pero necesito dormir y no puedo hacerlo si tienes la música tan alta. Así que te agradecería si bajaras un poco el volumen.

Katniss sonrío un poco al haber escuchado lo que dijo Peeta con respecto a su baile. Sin embargo rápidamente borro la sonrisa de su rostro y pensando en que contestar.

—Lo siento, no era mi intención despertarte. Estoy acostumbrada a que no viva nadie al lado.

—Lo entiendo. Gracias. Podría por lo menos mostrarme tu rostro siento que estoy hablando solo.

Katniss abre un poco la cortina para que Peeta pueda ver solo su cara.

—Así esta major. Hola Katniss.

—Hola… Peeta. Siento haberte despertado.

—No hay problem ate perdono— como no perdonarla pensó Peeta mientras miraba embobado a la castañas con unos ojos grises que nunca antes había visto.

Katniss al ver que no decía nada se decidió por romper el silencio incomodo en el que se sumieron.

—Bueno… que descances Peeta.

—Que descances Katniss— respondío él con una sonrisa.

Corriendo de nuevo la cortina. Katniss comenzó a cambiarse sin poder quitarse de la cabeza esos ojos azules como el mar y esa sonrisa tan hermosa.

Mientras que Peeta regresaba a su cama no paraba de sonreír y recordar lo sonrojada y hermosa que se encontraba Katniss cuando pudo ver su rostro a través de las cortinas. Y ambos se durmieron pensando uno el uno en el otro, y la forma en la que se conocieron.

Hola! Gracias a las dos personas que comentaron el capítulo anterior. Y sip la idea era esa sorprenderlas/los con ese final iba dejarlo para el capítulo próximo pero me salió así y lo deje. Espero que sea de su agrado este capítulo. Dejen sus comentarios me encanta leerlos. Quiero saber sus opiniones acerca de esta nueva historia que estoy escribiendo, de "Un amor del pasado" la adaptación del libro de Portia Moore "If I break". Besos y que estén bien.