Enfrentando la realidad
Siendo un día miércoles, los neoyorquinos, aunque ansiosos por la pronta llegada del fin de semana, eran concientes de que debían limitarse a continuar acoplados a sus costumbres habituales para una semana llena de labores y responsabilidades. Sin embargo, tres neoyorquinas diferían de las costumbres habituales.
-¡No lo puedo creer!
-¡Es increíble!
Candy se apresuró a bajar el volumen a sus audífonos, sabiendo que el pequeño escándalo virtual de sus amigas continuaría unos minutos más.
La rubia había llegado a casa esa tarde empapada y silenciosa, pero con una sonrisa en el rostro. Silvana y Gerard le habían preguntado por qué había vuelto así; incluso Alberto había subido a su habitación apenas dejó su auto en la cochera; pero Candy se había limitado a decir que se quedó en la parada del autobús más de lo debido y que un amigo le había dado el aventón a su casa. No se sentía preparada para contarles la verdad: que se había quedado más de lo debido bajo la lluvia con Terry, y que él personalmente la llevó hasta su casa.
Pero cuando su teléfono móvil en su mesita empezó a sonar por un mensaje de texto de Carola, supo que necesitaba contarles a sus dos amigas cómo había terminado su tarde. Afortunadamente ambas accedieron a conectarse en la red y así acabó en una video-llamada con las dos a través del messenger.
-Y yo que pensé que Granderson era un tonto, pero ¡que diablos, es un genio!-Ruby parecía la más entusiasta de las dos- No pudo haber pensado en una forma más convincente para decirte que te quería.
A pesar de contarles a ambas, la rubia reservó para sí misma los detalles de las averiguaciones que Terry había hecho, así como las sospechas de su posible reencarnación.
-Y más romántica imposible, Candy-agregó Carola-. Eso de los besos bajo la lluvia….ay, me dan ganas de intentarlo con Alex.
-Carola, por favor, no te burles-le pidió Candy-. Además fue algo que no planeamos, simplemente fue un beso para dejar en claro que me quería a mi, es todo.
-Si, claro, igual que el beso que te dio delante de toda la academia, ¿verdad?-le recordó Ruby- Te dije que te quería a ti, no a la insoportable de su ex novia.
-De hecho…todavía sigue siendo su novia-escuchando las exclamaciones de ambas se apresuró a aclarar-. Es que él todavía no ha terminado con ella, antes quiso dejarme en claro que soy yo a quien quiere.
-Pues debiste decirle que no querías nada con él hasta que terminara su relación con la melindrosa esa-dijo Ruby sonando molesta.
-Lo sé, y eso fue justo lo que le dije, que tenía que terminar con ella antes de empezar una relación conmigo.
-Bueno, entonces no es nada grave, Ruby-añadió Carola en tono conciliatorio-. Terry seguramente terminará con ella mañana y al final de la tarde todos en CAEMSA sabrán que él y Candy son pareja.
-¡No, Carola, no! Por favor nada de rumores, chicas, no quiero que vayan por ahí diciendo que soy su novia hasta que…
-¿Hasta que él te lo pida formalmente?-completó Ruby- Por favor, Candy, ya no estamos en la época victoriana, hoy en día los chicos no se declaran para luego preguntarte el clásico "¿quieres ser mi novia?". Hoy en día tienes suerte si te dicen que te quieren cuando comienzan a auto llamarse tu novio, y créeme que Terry te ha demostrado con creces lo que siente por ti.
-¿Hablas en serio, Ruby?
-Claro, Candy. Si lo sabré yo que me ha costado tanto sacarle las dos palabras mágicas de "te quiero" a Oscar-las tres chicas se rieron ante esa confesión-. Oscar parecía tan nervioso como un chiquillo que acaba de romper una ventana con su pelota de béisbol.
-Alex no me lo ha dicho aún, aunque si se ha encargado de dejar en claro que le parezco más fascinante que las demás chicas-confeso Carola entre risas-. Ruby tiene razón, Candy, considérate afortunada de que él te haya dicho que te quiere.
-Gracias, chicas. Realmente me siento mejor y más segura ahora que me he sacado del pecho todo esto.
-Siempre estaremos ahí para ti, Candy, aunque no entiendo por qué no le has contado nada a tu hermano.
-Carola es que…cuando llegué a casa me sentía como hundida en un shock. Simplemente no podía hablar, y si lo hacía temía sonar como una tonta. Pero descuida, me encargaré de contarle todo a Al mañana.
-De acuerdo, de acuerdo, yo sólo te sugería que le contarás todo antes de que llegue el día que Terry te pida matrimonio.
-¡Carola!-reclamó la rubia ante la broma.
-Ella tiene razón, Candy, se supone que no debes ocultarle esas cosas ni a tu hermano ni a tus amigas.
-Y créanme, no planeo ocultarles nada, ni a ustedes ni a Al.
-Espero que mantengas tu palabra cuando comiences a acostarte con él.
-¡Ruby!-Carola gritó escandalizada.
-Van dos veces que me dices eso, Ruby. ¿Por qué?
-¡Mira nada más! Carola, ¿estás conciente de que Candy no se ha escandalizado por lo que dije esta vez?- fue muy tarde cuando la rubia cayó en cuentas del significado de esas palabras- ¿Será que ya estás pensando incluso llegar a eso con él, Candy?
-¡Por supuesto que no!-negó la rubia ensordeciendo momentáneamente a sus amigas.
-Bien, Candy, nosotras te creemos pero no hace falta que grites-dijo Carola.
-Además, sólo fue una pregunta, y como dijo Carola nosotras te creemos y confiamos en ti. Pero también esperamos a que tú confíes en nosotras.
-Claro que confío en ustedes, chicas, pero no voy a contarles nada de mi intimidad con él porque no va a existir tal cosa.
-Como tú digas, Candy-dijo Ruby con un acento irónico.
-¡Estoy diciendo la verdad!
-Ruby-Carola usó su voz de advertencia esa vez.
-Ya, ésta bien, no hablaremos más de temas relacionados con el sexo-convino ella reprimiendo la risa-. Miren ya son las 12:30 AM, y mañana tenemos que estar a las 7:00 AM en la academia.
-Tienes razón, Ruby. Mejor continuamos esta charla mañana. Descansen, amigas.
-Si, Carola, igual tú. Adiós, Candy-se despidió Ruby.
-Adiós, chicas-la rubia terminó la video-llamada y en seguida apagó la computadora.
Ya se había metido a la cama cuando volvió a sonar su teléfono móvil por un nuevo mensaje de texto.
-No hagas ruido…me metí en tu almohada para velar tu sueño, desearte un buen descanso y darte un beso de buenas noches. Terry-el corazón de la rubia se aceleró mientras leía el solitario mensaje.
Después de responderlo apagó la lámpara en su mesita de noche y se abrazó a la almohada con la esperanza de soñar con el que ahora era dueño de su amor.
Terry bebió otro sorbo del whisky en su vaso con una sonrisa. Leyó por segunda vez el mensaje de texto en su celular.
-Si mañana al despertar desconoces lo que te rodea, no te asustes, es que estás en mi corazón, como huésped de honor. Feliz noche.
-Vaya, vaya-la voz de su hermano le llegó desde el umbral de la habitación- ¿desde cuándo lees en voz alta tus mensajes de texto?
-Desde que estoy enamorado como un idiota, Gil-respondió Terry con una sonrisa.
-¿En serio? ¿Te volviste a enamorar de Susana?
-Todo lo contrario-al notar su gesto interrogativo se explicó mejor-. Estoy enamorado de Candy Whiton.
-¿Enamorado, dices?
-Completamente, Gil. Siempre tuviste la razón. Ella es mi alma gemela-confirmó antes de darle un sorbo más a su bebida.
-Debiste haberte entendido muy bien en la cama con ella para que llegaras a admitir eso.
Terry se atragantó por un momento con su bebida. Respiró despacio antes de contestarle a su hermano.
-Veo que no puedes mantener una conversación sin tocar el tema del sexo, pero está bien, hoy me tiene sin cuidado-el castaño se dirigió al bar para servirse un nuevo trago-. Si lo he admitido es porque hoy me he dado cuenta.
-Excelente, campeón-el muchacho se aproximó al bar para imitarle; teniendo su vaso en la mano hizo un gesto de brindar-. Estoy seguro de que algo extraordinario pasó para que llegaras a esa conclusión.
-Más o menos, Gil. Pero me temo que es muy largo para contártelo.
-No te preocupes. La noche aún es joven y que yo recuerde ni tú ni yo necesitamos muchas horas de sueño, ¿o sí?-el castaño rió por su planteamiento- Vamos, hermanito. Cuéntame todo lo que ha pasado para que al fin admitieras que pronto tendré una nueva cuñada.
A pesar de que debía levantarse temprano el día siguiente, Terry no se negó a contarle. Tenía claro que, aunque durmiera pocas horas, tendría un sueño tranquilo mientras tuviera a Candy en mente.
Un nuevo y prometedor día llegó a la gran manzana. O al menos así lo veía Susana Marnell. Mientras se aplicaba un poco de maquillaje sonriente, la puerta de su habitación se abrió inesperadamente.
-Susie, Terry llegó por ti-la Sra. Marnell le avisó con un tono cariñoso.
-Genial-la rubia dejó sus cosas en orden antes de tomar su bolso-. Vuelvo más tarde, mamá.
-¿Por qué no le dices a Terry que pase y desayunamos los tres juntos? Todavía tienen bastante tiempo para llegar a la academia.
-No, mamá, seguro Terry tiene un buen motivo para pasar por mí tan temprano. Talvez incluso llegue tarde después de la academia.
-¿Irás con él a su casa?
-Por favor, mamá, ya no soy una niña. Seguramente Terry querrá que salga con él, por eso mismo te lo digo.
-De acuerdo, pero por favor recuerda avisarme si vas a estar fuera hasta muy entrada la noche. Y no olvides que mañana también es día de clases.
-¡Sí, mamá!-gritó Susana bajando a toda prisa las escaleras. Cuando vio a Terry junto a su auto, sonrió- Hola, mi amor.
Al ver que no le respondía, se acercó a él con la intención de besarle en los labios como era ya su costumbre, pero el castaño desvió su rostro al último momento.
-Hola, Susana-la saludó neutral-. Tengo que hablar contigo.
-Lo sé. Por eso has venido tan temprano a recogerme.
-Por supuesto. Sube al auto-le abrió la puerta y ella subió. Apenas puso el vehículo en marcha supo que debía hablar-. Susana, ayer que estuve fuera de la academia, tuve bastante tiempo para pensar sobre las cosas que han pasado en las últimas semanas.
-Me imagino. Pero no tienes que hacer esto, Terry.
-¿Ah no?
-Por supuesto que no. Entiendo que te sientas culpable, pero ya no importa-la rubia aprovechó que estaban frente a un semáforo para captar su mirada apoyando su mano en el brazo de él-. Lo pasado queda en el pasado, Terry. Ahora estamos juntos, y tenemos que seguir adelante juntos. Yo te amo, y estoy dispuesta a perdonar todo si tú me dices que no habrá ninguna otra más que yo.
-Ah…Susana creo que no me estás entendiendo-el castaño se concentró en conducir, tratando de escoger las palabras adecuadas.
-Claro que sí, te entiendo muy bien, es por eso que te digo todo esto. Yo no deseo que te sientas así, Terry, quiero que estés bien, feliz, y por eso te digo que te amo demasiado y que puedo perdonar todos los errores que cometiste con tal de que me sigas amando ahora.
-Ese es el problema, Susana. Yo no te sigo amando.
-¿Necesitas tiempo?-peguntó decepcionada- Está bien, te entiendo. Yo…fui muy dura cuando te conté la verdad…debí hacerlo de otro modo, pero debes comprenderme. Whiton estaba acabando con nuestra relación y me vi obligada a revelarte todo nuestro pasado para que reflexionaras, para que te dieras cuenta de que ella no puede interponerse entre nosotros dos.
-Susana, basta, por favor deja de hablar y escucha lo que tengo que decirte.
-No, Terry, no. No pienso discutir contigo. Ya lo hecho, hecho está, y lo mejor es que nos olvidemos del pasado y comencemos a vivir nuestro futuro. Si necesitas tiempo para pensar y asimilarlo, adelante, no voy a reprochártelo, pero que discutamos una vez más por causa de esa mosca muerta no voy a tolerarlo-al ver que él iba a replicarle, encendió el equipo reproductor.
-Susana-habló elevando su voz para hacerse oír por encima de la música-. Necesito hablar contigo, y no se trata de nada de lo que has dicho.
-Pues no quiero hablar, ya hemos hablado demasiado por un día. Además-agregó señalando con su mano el edificio más próximo a ellos-, ya llegamos a la academia y tengo clase a las 7: 00 AM.
-Aún es muy temprano-aseguró él estacionando el auto-. Y lo que tengo que decirte no es algo que pueda esperar.
-Pues aunque no quieras, tendrás que esperar para decírmelo, porque repentinamente, hablar de esa huérfana ofrecida me ha puesto de muy mal humor, aunque sólo la hemos nombrado-la rubia bajó del auto y se devolvió antes de marcharse para hablarle una vez más-. Nos veremos a la hora del almuerzo.
El castaño se apartó un mechón de cabello del rostro tratando de pensar con calma antes de bajar de su auto. Había pensado en ser preciso al terminar con Susana, pero ella había hablado e interpretado sus palabras a su propia conveniencia y aquello le impidió ir directo al grano. Estaba sacando su bolso del auto cuando escuchó una voz detrás de él.
-Parece que estás teniendo una mañana difícil.
-¡Candy!-su primer impulso fue acercarse y abrazarla, pero el gesto en su rostro lo hizo reprimirse- ¿Cómo es que has llegado tan temprano hoy?
-Mi amiga Carola me dio un aventón en su auto-explicó la rubia sujetando contra su pecho su bolso; parecía insegura-. Me di cuenta de que tú también has tenido compañía camino aquí.
-Así es-Terry sintió que le faltaban las palabras. Contarle por qué había llegado junto a Susana sólo le haría confesar que aún no terminaba con ella…
-Ya veo-bajó el rostro tratando de ocultar la decepción que comenzaba a quemarle por dentro-. Supongo que te veré en clases, en unos minutos.
-¡Candy!-al ver que comenzaba a alejarse de él sintió pánico- Yo…te veré más tarde.
-Claro-reafirmó ella sin volver la mirada.
Viéndola alejarse de él a un paso acelerado, Terry supo que se había equivocado. Candy esperaba que él dijera algo para justificar su llegada con Susana, algo que le diera a entender que aún mantenía la promesa del pasado día de ayer, que le reafirmara que ella sería la única para él. Pero se había quedado mudo, temiendo que de, contarle el por qué habían llegado juntos, ella interpretara su fallido rompimiento con Susana como un signo de duda. Y aún así lo había arruinado todo porque ahora no sólo creía que dudaba terminar con ella sino que también pensaba que había aún algo entre ellos.
-Hola, Terry-la voz de Oscar lo tomó desprevenido-. Primero Susana, y luego Whiton. Wow, eso si es que un fuerte comienzo para un día, amigo.
-¿Las viste?
-Vi a Susana alejarse después de llegar contigo, y luego a Whiton acercarse y alejarse de ti. ¿Pasó algo malo? ¿Terminaste todo con ellas dos?
-Más o menos. Resulta que tengo la facilidad para terminar todo-usó el sarcasmo, esta vez para sí mismo.
-Definitivamente me he perdido los eventos que has vivido en las últimas cuarenta y ocho horas.
-No te preocupes, hoy después del almuerzo te pondrás al tanto de todo. Te lo puedo asegurar.
-No entiendo, Candy-le dijo Carola a la rubia junto a ella. Las tres amigas compartían la mesa en el almuerzo como cualquier otro día, pero ahora era la rubia quien parecía tener poco interés por su charola de comida-. Después de lo de ayer, no creo que vaya a seguir con ella.
-Carola tiene razón, y además, ¿cómo sabes que ya no terminaron? Puede que hayan llegado juntos sólo porque rompieron de camino aquí.
-No, Ruby. Tendrías que haberlos visto llegar para darte cuenta que siguen juntos. Incluso ella le dijo que volverían a verse en el almuerzo y mira-la chica señaló una mesa bastante alejada de ellos-, ahí están sentados como siempre, rodeados de sus amigos y siendo admirados como la pareja de oro que representan.
En efecto, Susana y Terry compartían la mesa mientras almorzaban, rodeados de sus compañeros que se esforzaban por tener su atención; pero aunque Susana conversaba animada con sus amigas, Terry prestaba muy poca si es que nada atención a lo que hablaban sus compañeros.
-Tonterías, Candy. Oscar está junto a él, y si es así seguramente es porque ya terminaron o está cerca de terminar con ella-al girarse para ver a sus amigas, Ruby encontró dos miradas interrogativas-. ¿Qué, es que no podemos darle a Terry el beneficio de la duda al menos? Oscar dice que no es tan malo cuando llegas a conocerlo, y si Candy se ha enamorado de él es porque eso es verdad.
-Claro, y también es verdad que están comiendo juntos como siempre-añadió Carola.
-Bueno, no puedo explicar por qué están comiendo juntos, pero sé que mientras Oscar esté a su lado, Terry tiene de mi parte un voto de confianza-sentenció Ruby antes de girarse y buscar al moreno con la mirada.
Oscar revolvía la comida en su charola con poco interés cuando se sintió observado. Ruby le sonrió antes de girarse para hablar con sus amigas. Un gesto tan simple como ése lo animó a repetir una duda pendiente.
-Terry-el castaño levantó la mirada buscando la voz de su amigo-, dijiste que en almuerzo me pondrías al corriente de todo.
-Pues me anoto en la lista de solicitud para aclaratoria entonces-añadió Brandon sabiendo que se refería a lo que había vivido el castaño el día anterior.
-Con gusto lo hago, pero antes tengo que aclarar todo yo para luego explicarles-respondió Terry antes de inclinarse ligeramente a la rubia junto a él-. Susana, necesito que hablemos.
-¿Y no estamos haciendo eso ahora?-hizo un gesto con las manos para señalar la conversación que sostenían sus compañeros.
-Necesito que hablemos, pero en privado, tú y yo-aclaró él comenzando a impacientarse, gesto que hizo callar a los demás en su mesa.
-Por favor, Terry. Si tienes algo que decirme sólo dilo. ¿O es qué es un secreto de estado que no pueden saber nuestros amigos?-preguntó la rubia tratando de suavizar la tensión que comenzaba a sentir en el ambiente.
En su apoyo, varias de las chicas rieron con su comentario y algunos de los hombres también.
-¿Quieres que te lo diga frente a todos? Está bien-Terry se levantó sin previo aviso de su lugar, en claro gesto de dejar la mesa-. Quiero que terminemos.
-¿Que terminemos, dices?
-Sí, Susana. Quiero que terminemos, tú y yo.
-¿Hablas de darnos un tiempo? ¿De distanciarnos un tiempo para meditar nuestra relación?-inquirió la rubia comenzando a temer lo peor.
-No, hablo de terminar nuestra relación. Nada de darnos más tiempo, ni un minuto más. Y te lo digo como si fuéramos un par de niños por si te cuesta entenderlo: tú, yo, rompemos, fin del noviazgo, se acabó.
Contrario a la reacción de los que habían escuchado sus palabras, Susana comenzó a reírse sin razón.
-Debes estar bromeando, Terry. Veo que te hace falta un poco de tiempo para aclarar tus ideas. Pero descuida-la rubia se levantó de la mesa y sus amigas hicieron lo mismo-, te daré el resto de la tarde para que pienses en frío las cosas. Nos vemos a la salida entonces.
El muchacho permaneció quieto y callado mientras las chicas abandonaban la mesa. Para entonces todos a su alrededor lo miraban expectantes.
-Creo que ya no hace falta que nos pongas al tanto, Terry-dijo Brandon para romper el silencio repentino.
-Terry... ¿todo esto es por…?-intentó preguntar uno de sus amigos.
-Ahora no-frenó él la interrogante-. Oscar, Brandon, ¿me acompañan?-no necesitaba explicarse, ambos sabían lo que quería decir con esa pregunta.
-Por supuesto-respondieron a coro antes de levantarse de la mesa. Los tres abandonaron en silencio la cafetería dejando a todos con las mismas preguntas.
-Les estoy diciendo la verdad, chicas-insistió Claudia-. Todos los de la clase 03 están murmurando lo mismo.
Candy sabía que, aunque los murmullos en los pasillos de la academia fueran falsos, Claudia, su compañera de clase, no podía dejar de pregonarlos.
-Según lo que oí, Terry enfrentó a Susana. Y aunque no he logrado concretar cómo lo hizo, sé que fue algo grave porque después de discutirlo en la mesa, ella se marchó de la cafetería, y luego Terry hizo lo mismo.
-¡Se fue con Oscar!-aseguró Ruby- Te lo dije, Candy, te dije que lo vi salir con Brandon y con Oscar de la cafetería, ¡los rumores son ciertos!
-Si, pero todavía no sabemos por qué discutieron.
-Ay por favor, Carola, está más claro que el agua. Es obvio que le dijo que quiere terminar con ella y se enfadó por eso.
-Pero Terry no le diría algo así delante de todos, eso la humillaría públicamente-habló Candy por primera vez en bastante rato.
-¿Y?-preguntaron todas a coro.
-Por favor, el hecho de que ya no la quiera como para seguir siendo una pareja no quiere decir que quiera hacerle daño.
-Pues yo se lo aplaudiría bastante, Candy-dijo Claudia-. Después de todo, sería sólo una forma de desquitarse todo lo malo que ella te hizo a ti, y a la vez, una forma de demostrarte que tiene toda la intención de terminarla.
-Yo no le he pedido que termine con ella públicamente para convencerme-negó la rubia frunciendo el ceño.
-Talvez no, pero seguro ella podría decir luego que nunca terminaron y eso te daría dudas-dijo Carola.
-Claro, y para evitar que dudes de él decidió dejar bien en claro que no quiere nada con ella-agregó Ruby con una sonrisa maliciosa.
-Bueno yo no puedo asegurarte que hayan terminado, Candy, pero sí puedo estar completamente segura de que algo grave pasó entre ellos durante el almuerzo-dijo Claudia tratando de convencerla.
-De acuerdo. ¿Y quién me dice que no discutieron porque ella está harta de que yo me meta en su relación y él le haya pedido tiempo para terminarme?
-¡Claudia!-una voz en el pasillo interrumpió su conversación. Pasaron segundos antes de que se abriera la puerta del aula vacía que ahora ocupaban ellas.
-¡Jessica!-Claudia identificó sin problemas a la pelirroja que se unió a ellas- ¿Qué pasó?
-Yo…estaba corriendo por los pasillos…te busqué por todas partes-habló mientras respiraba aún entrecortada-. Hola, chicas.
-Hola-respondieron al mismo tiempo Candy, Carola y Ruby.
-¿Para qué estabas buscándome, Jessica? Ya son las cinco, pensé que te irías a casa apenas saliéramos.
-Eso estaba haciendo. Me despedía de los demás en el patio cuando lo vi en la tarima.
-¿La tarima? ¿Te refieres a la tarima del patio que instalaron para que tocáramos cuando nos apeteciera?
-Exactamente, Claudia-la chica se giró hacia la rubia-. Candy, tienes que salir ahora mismo, porque esto te conviene verlo.
-Pero… ¿por qué? ¿Qué fue lo que viste?
-¡Habla ya, Jessica!-exigió Ruby al ver que dudaba.
-A Granderson. Creo que va a tocar con su banda en la tarima, y por la discusión que tuvo con Susana esta tarde…bueno pensé que interesaría verlo.
Las tres chicas miraron a la rubia, esperando una respuesta.
-Está bien. Pero es el último voto de confianza que le doy a Terry-aceptó antes de comenzar ella misma a avanzar hacia la puerta.
Para las cinco de la tarde, los estudiantes de CAEMSA ya estaban libres para marcharse a sus hogares, pero todos parecían tener demasiado interés en conocer la situación entre Terry y Susana. El hecho de que la banda del castaño se animara a tocar en el patio esa tarde sólo les daba una razón más para quedarse en los alrededores de la academia.
-Terry, ya quiero irme-Susana miraba con desagrado al castaño ayudar a Oscar y a Brandon a encender los instrumentos de la tarima-. Pensé que me llevarías a casa apenas saliéramos de clases.
-Parece que no entendiste lo que te dije en la cafetería, Susana.
La rubia hubiera comenzado a gritarle que no estaba dispuesta a terminar con él…hasta que vio a Candy entrar al patio, seguida de sus amigas. Podía ser una excelente actriz y burlarse de Terry en la cafetería cuando él hablara de terminar delante de todos, pero el hecho de que pudiera hacerle creer a todos que seguían siendo una feliz pareja no significaba que los rumores no hubieran comenzado a correr; Candy seguramente estaba al tanto de todo.
-Terry, por favor…-la rubia se acercó más a él y lo miró con una sonrisa cálida, haciendo uso de su mejor actuación para intentar convencerlo- Sé que estás molesto, y que necesitas tiempo para pensar bien las cosas…pero por favor , no sigas siendo tan duro conmigo.
-No estoy siendo duro contigo, simplemente intento hacerte entender que ya no te quiero, Susana-el castaño la sujetó por los hombros para captar su atención-. No pretendo lastimarte, sólo quiero que terminemos por lo sano.
-Pero es que no estás pensando como debes-insistió ella furiosa. Al verlo retroceder cambió su estrategia-. Hacemos una gran pareja, Terry. Nos entendemos tan bien, en todos los sentidos…-dijo mirándole con una insinuación muda.
-Ya lo creo-contrario a la reacción que esperaba de él, Terry la miró entrecerrando su mirada-. Hay un sentido en el que tú y yo nos entendemos muy bien, y ya que las palabras no me funcionaron para decirte lo que pienso, usaré justamente eso en lo que tú y yo nos entendemos. ¡Oscar, conecta los altavoces!-fue lo último que dijo antes de subirse a la tarima.
-¿Seguro de que quieres hacer esto?-preguntó el moreno.
-Seguro, Oscar. Es la única forma de hacerla entender.
-No creo que le ayude a su autoestima pero, al menos dejas en claro a quien quieres, ¿verdad?-dijo Brandon haciéndole una insinuación- No vas a decirme que no te has dado cuenta de que ella ésta aquí.
-¿Ella?-Oscar buscó con la mirada entre los estudiantes que ya se conglomeraban en el patio. Una rubia de ojos verdes los observaba desde la distancia, acompañada por sus amigas- ¿Te refieres a Candy?
-No, yo hablaba de Marilyn Monroe-respondió sarcástico el rubio.
-Por favor, no es momento de discutir, tenemos una canción que interpretar-les recordó Terry mientras ajustaba el micrófono a su altura.
-Cierto, comencemos entonces-dijo el moreno antes de ubicarse detrás de la batería.
Brandon lo imitó tomando su guitarra y Terry se situó en el centro de la tarima. Cuando la música empezó todos los presentes se centraron en ella. Susana, que estaba justo al frente de la tarima, fijó su mirada en el castaño cuando éste empezó a cantar.
Tu maleficio me pretende
Tus ironías me hacen mal
Tu pasaporte se me vence, tu cintura se escondió en el mar
Me he acostumbrado a obedecerte
Y me prohibiste reclamar
Cuidaste que no me revele, controlaste hasta mi libertad
Aunque todos a su lado estuvieran murmurando, Susana no necesitó escucharles para saber que Terry le estaba dedicando aquella canción; los ojos azules le hicieron saber que la letra estaba dirigida para ella.
Rompí mi amor sin consultarte
Levante el ancla en altamar
Me vinieron unas ganas de ignorarte
Me dio amnesia y no te quiero recordar
Se me olvido, cual es tu nombre y cuantas veces me adoraste
Se me olvido en un dos por tres
Se me olvido la garantía para poder reclamarte
Tu boca ya se me seco, se me olvido
La melodía que mi corazón cantaba
Se me hizo agua la razón, se me olvido
Sumar las veces que deje la luz prendida
Restar tu vida con la mía
Se me olvido...
Mientras todos miraban expectantes a Susana, Candy miraba a Terry desde la parte más alejada de la tarima, sin poder creer que aquello que estaba viendo, fuera verdad.
-Candy, le está dedicando la canción a ella, le está diciendo que quiere terminar con ella-Carola a su lado, se hizo escuchar alzando la voz.
-Si querías una prueba de que Terry no la quiere ella y a ti si, ahí está, Candy-Ruby señaló con las manos el escenario frente a ellas.
La diferencia la marcaste
Cuando decides opinar
De que manera es que te gusta seducirme hasta verme llorar
Rompí mi amor sin consultarte
Tú lagrima se rebalsó
Por el borde de tus ojos me vengaste
Felizmente la verdad me conquistó
Se me olvido, cual es tu nombre y cuantas veces me adoraste
Se me olvido en un dos por tres
Se me olvido, la garantía para poder reclamarte
Tu boca ya se me seco, se me olvido
La melodía que mi corazón cantaba
Se me hizo agua la razón
Se me olvido, sumar las veces que deje la luz prendida
Restar tu vida con la mía
Se me olvido, cual es tu nombre y cuantas veces me adoraste
Se me olvido en un dos por tres
Se me olvido, la garantía para poder reclamarte
Tu boca ya se me seco se me olvido
La melodía que mi corazón cantaba
Se me hizo agua la razón, se me olvido
Sumar las veces que deje la luz prendida
Restar tu vida con la mía...
Se me olvido...
Para cuando terminó de cantar, Susana sabía que era inútil intentar actuar frente a todos y fingir que aquello no había sido dirigido para ella. Miró los ojos azul verdosos una última vez antes de marcharse entre la multitud, seguida por varias de sus amigas.
Los murmullos no se hicieron esperar y para cuando cayó en cuentas, Candy ya estaba siendo observada por todos; sin embargo, sintió una gran sensación de alivio cuando Terry capturó su mirada. Y mientras todos ya comentaban a su alrededor, ambos se miraron por unos segundos infinitos, entre una rara mezcla de sentimientos: admiración, compasión, agonía y amor.
El final de la jornada escolar había llegado, y aunque los estudiantes no parecían tener prisa por marcharse, poco a poco, con reticencia, CAEMSA se fue vaciando.
-Siento que fue un día bastante largo-confesó Brandon a sus dos amigos mientras salían al estacionamiento.
Oscar, Brandon y Terry fueron unos de los últimos en abandonar la academia ya que habían sido los últimos en usar los instrumentos del patio y también debían ocuparse de guardarlos.
-Hoy está un poco nublado, talvez por eso pareció largo el día. Pero seguro que mañana será un día soleado-comentó Oscar dándole un doble sentido a sus palabras.
-Puede que esté un poco oscuro el cielo, y que sea jueves, pero eso no nos impediría salir-sugirió Brandon mirando al castaño- ¿Qué dices, Terry? ¿Te animas? Talvez sea justo lo que necesites.
-Gracias por la sugerencia, Brandon, pero no. No me siento de humor para salir ahora.
-Podríamos hacer algo diferente, ir a un sitio más tranquilo-Oscar secundó al rubio con debilidad.
-No, creo que el día no pinta para eso-al ver los rostros consternados de sus amigos, agregó-. Está bien, chicos, no hace falta que intenten animarme. Aunque no lo crean me siento bien, me he quitado un peso de encima. Pero ahora mismo no me siento con ánimos de hacer nada más, y sólo quiero llegar a casa temprano.
-¿Seguro?-se atrevió a preguntar Brandon.
-Completamente. Estaré bien. Incluso puedo darles un aventón, si quieren.
-¿Estás loco? Oscar no trajo su auto en vano. Y ya que le dejé el mío a mi hermana por el día de hoy, será él quien me de el aventón a mí.
-Y siendo ese nuestro caso, será mejor que nos vayamos ya, antes de que empiece a llover-sugirió Oscar y luego se giró hacia Terry para darle una palmadita en la espalda-. Te envidio por el viaje tranquilo que vas a tener hasta tu casa.
-Yo no diría que tendrá un viaje tranquilo, Oscar-Brandon los instó a girarse a ambos para que observaran lo que explicaba sus propias palabras.
-Candy…-su nombre se le escapó a Terry en un murmullo.
-Hola…-la rubia logró articular la palabra con debilidad-. Oscar, Brandon-hizo un gesto de asentimiento en forma de saludo.
-Candy-ambos le devolvieron el asentimiento al mismo tiempo.
Una atmósfera silenciosa los invadió por unos minutos, siendo Oscar el primero en romperla.
-Nosotros ya debemos irnos-miró a Brandon con intención-. Hablaremos mañana, Terry.
-Sí, adiós, amigo-Brandon lo miró por última vez antes de marcharse junto al moreno.
Aunque ambos sentían un maremoto interno de emociones, permanecieron callados unos segundos, mirando al vacío.
-Pensé…-la voz de él sonó ronca-…que debía ser yo quien te buscara.
-Ya no estamos en 1914. Las chicas pueden buscar a los chicos si quieren-explicó la rubia con una sonrisa tratando de aligerar el ambiente.
-No me refería exactamente a eso, Candy-rió entre dientes por su inesperada aclaración-. Pensé que debía ser yo quien te buscara porque con eso te demostraría que realmente me interesas.
-Creo que, dadas las circunstancias, soy yo quien debe dar este primer paso-ambos sabían que se refería a la declaración pública de su rompimiento con Susana-. Además…según me contaste, hace casi un siglo nos separamos por un error. Y por lo visto no volviste jamás por mí.
-Candy, yo…
-No es un reproche, Terry-lo interrumpió al ver que tenía intenciones de comenzar una disculpa-. Sé que me buscarías tarde o temprano. Pero ya no puedo esperar a que me busques.
La rubia dio un paso hacia él, quedando separados por una distancia mínima.
-No puedo arriesgarme, Terry. Ya no quiero perderte más-Candy sintió un nudo en su garganta que le impidió continuar hablando. Él tampoco hizo intento de hablar por unos momentos.
-Dadas las circunstancias, ¿podría pedirte con todas las palabras que fueras mi novia?-le preguntó con una sonrisa, sin dejar de mirarla a los ojos.
-Sólo si lo haces como un caballero-bromeó ella sintiendo las lágrimas acumularse en su rostro a pesar de mantener una sonrisa.
-Entonces lo haré.
Candy le había respondido fingiendo parecer inflexible, pero su intención no era realmente obligarle a aquello. Terry tomó su mano derecha y se arrodilló delante de ella sin dejar de sonreír.
-Candy Whiton, sé que no soy el hombre adecuado para ti, pero no miento cuando digo que me has enamorado como nadie lo ha hecho jamás, cuando digo que creo que puedo hacerte feliz. Y sé que tú sientes lo mismo que yo. Es por ello que me atrevo a hacerte esta pregunta-respiró hondo para terminar- ¿Me darías el honor de convertirte en mi novia?
Un par de lágrimas se desbordaron por sus ojos, e intentó secarlas con el dorso de su mano, pero extrañamente, aquellas lágrimas no le hacían sentirse melancólica o inconsolable. Aquellas lágrimas iban cargadas de un sentimiento tan grande como el que sentía presenciando la declaración de Terry. "Ahora entiendo lo mucho que significa poder llorar de felicidad", reconoció en un segundo fugaz.
-Nada me haría más feliz…que tener el privilegio de poder amarte sin tener que esconderlo…-fue lo único que pudo articular entre un débil sollozo que no pudo contener.
-No, Candy-Terry se incorporó aún sonriendo. La hizo acercarse más a él, mientras que su dedo índice seguía con delicadeza el recorrido de la última lágrima por su mejilla-. Quien tiene el privilegio de amarte, de demostrarle al mundo entero lo que siente por ti…soy sólo yo.
Las sonrisas fueron borrándose mientras se miraban con intensidad. Una lágrima más corrió por la mejilla de la rubia, liberando por un instante su garganta cerrada.
-Siento…que he esperado este momento toda mi vida…-le confesó sin dejar de mirarlo.
-También yo, mi amor…también yo…
Terry tomó su rostro entre sus manos y la besó sin decir más. De los ojos esmeraldas escaparon algunas lágrimas más, entremezclándose con el sabor de sus labios. Y aunque ambos esperaban que el sabor salado los invadiera, no fue así. La miel que estaban compartiendo parecía embargarlos por completo, aislándolos de todo. Candy se dejó envolver por sus brazos y le permitió adentrarse en su boca sin si quiera pensar en protestar.
Ninguno parecía tener conocimiento de nada más que de la presencia del otro. Candy se dejó llevar por las nuevas sensaciones que le hicieron perder la noción del tiempo. Terry igualmente se dedicó a disfrutar a plenitud la gloria que ahora le era permitida.
Estando uno en brazos del otro, en el lugar al cual sentían pertenecer, no había un pasado sombrío, o un futuro incierto. Sólo había un presente radiante, el que ambos pensaban vivir y disfrutar sin importarles nada más.
Notas finales: ¡Hola a todas, lectoras mías! Me llena de gusto el haber podido venir hoy, porque así estoy cumpliendo mí promesa: volví antes de que acabara el año 2010, y aunque sea en la noche vieja vine, jijiji. Pero mejor me apresuro para no alargarme demasiado…
Por mi opi del cap de hoy les diré que yo estoy tan feliz desde el cap anterior que simplemente decidí alargar la felicidad en este cap también, jejeje, ¿verdad que es hermoso que Terry terminara con Susana? ¡Y de qué forma lo hizo! Primero se lo dijo delante de sus amiguchas, y luego se lo gritó con una canción, ¡aplausos para Terry! Jajaja. Ay chicas, debo confesarles que lloré cuando escribí la confesión de Candy, porque me inspiré en toda la tristeza que sufrimos cuando los vimos separarse en la historia original, y bueno por eso decidí cerrar el cap rosa otra vez, jejeje, aunque espero que a ustedes eso no las haya molestado :P
Como datitos importantes del cap del hoy, les cuento que la apropiada canción que nuestro Terry le dedicó a su ex, es original del talentoso peruano "Gianmarco", y si quieren disfrutar de ella en vivo y directo, les dejo la dirección del video al alcance de un clic:
http:/ www. youtube. com / watch? v=2Bw -snu8vI8 (sin espacios)
Por otra parte, ¿qué creen? ¡Aprendí a usar otra de las funciones del FF! Y es que no sabía que podía enviarles respuestas a sus reviews a través de la opción "send message", y por supuesto ahora que me puse a curiosear me doy cuenta de que siempre pude hacerlo, jejeje. Lo malo es que para los que son visitantes de la página no puedo responderles así, por lo tanto lo haré por aquí, como siempre acostumbro a hacerlo:
Karina Grandchester, no tienes que agradecerme nada, la verdad es que yo opino igual que tú, ya basta que Susana se salga con la suya, y al menos porque estamos en la época de dar amor y felicidad pienso darle toda la oportunidad que se merecen Terry y Candy, jijiji. Por otra parte, me alegra que te haya gustado el cap anterior, y espero que este también te guste (sino, tú sabes, con un review lo sabré).
Mar, me alegra mucho que tuvieras ese golpe de suerte al conectarte y descubrir que yo había actualizado, jajaja. Aunque me preocupa que tú y tu nene estén sufriendo uno de esos resfriados que tanto se presentan en esta época del año, pero en verdad espero que ya estén mejorcitos los dos y que ambos hayan recibido grandes sorpresas de santa en esta navidad pasada, jijiji. Por cierto, ¡no sabes como me has hecho reír con eso del registro civil! Jajaja, pero la verdad cualquiera se pone feliz con la reconciliación de este par, ¿no? Y pues por tus uñitas te diré que creo que van a sobrevivir también en esta nueva actualización, y sino me lo dices a ver qué hago al respecto, ¿eh?
Bloody-Rose-Sayo-Yuuki, estoy totalmente de acuerdo contigo, si la pecas hubiese sido la primera en buscar reconciliación no hubiese quedado tan bien porque ella es la que tiene complejo de María Teresa de Calcuta sacrificándose por todos siempre, aunque eso es bueno, como tú, pienso que debió pensar también en terry, pero lo bueno es que existe este fic, ¿no? Jijiji. En verdad me halagas mucho con tus palabras, y pues si te gusta la historia intentaré mantenerme así para no decepcionarte.
Wendy, jejeje me alegra mucho que el cap anterior te haya gustado tanto, yo también lo disfruté de verás, sobre todo el beso bajo la lluvia, suspiro… Por cierto, me alegra que tú también estés disfrutando de estas fechas, amiga, siempre son fenomenales para compartir.
Annita, me has dejado más roja que una guirnalda, jajaja, no me ha quedado duda de que disfrutaste el cap anterior, jejeje. Yo también disfruté que Terry descubriera su pasado, la entrevista de Candy con la adivina Coraima, y pues el cap en general, jijiji. Espero que este nuevo cap te guste tanto como el anterior, y sino me lo haces saber con un review, ¿vale?
Yudy Castro, si te gustó que Terry se le declarara a la pecas, te diré que con este serán entonces tres caps que te agraden, jejeje, pero bueno, mejor no saco yo conclusiones y dejo que tú misma me des tu opi de este nuevo cap, ¿verdad? Nadie mejor que tú para decirme qué te pareció :P
Equis2328, en primera permíteme darte la bienvenida a mi fic y de paso agradecerte por animarte a leerme y a escribirme, jejeje. Me sorprendió mucho eso de que sacrificaras toda una noche por leerme hasta el final, jajaja, pero en verdad también me halagó bastante. Espero que con este nuevo cap tu angustia por el qué pasará se calme un poco y estés más satisfecha =)
Gema, si vieras que se me dibujó una sonrisa cuando leí que el cap anterior era el que tanto esperabas (de hecho yo pienso igual que tú, jejeje), y es que no me imagino a Terry y a Candy separados así que por eso decidí juntarlos de una vez, y de qué forma, ¿no? Ese beso también me cautivó a mí, jajaja. En cuanto a si está fabuloso o no este nuevo cap…bueno, eso ya tú me lo dirás, ¿verdad? ;)
Sagitario8912, antes que nada, permíteme darte la bienvenida a mí fic además de agradecerte por leerlo y escribirme también, jijiji. Por otra parte, me halagó muchísimo eso de que el fic te atrapó, jejeje, aunque debo decir que yo también pienso como tú, especialmente porque quiero que Susana reciba justamente lo que merece (risa macabra, jajaja). Mm por las canciones, wow, en verdad me quedo muy sorprendida, pues eso significa que tenemos más o menos iguales los gustos musicales, y siendo así, puedo prometerte que los futuros caps también te gustarán (y sino, siempre puedes lanzarme un tomatazo con un review), jejeje.
Alessa-witlhockbrandon, quisiera darte la bienvenida a mi fic además de agradecerte que te permitas leerlo y además que te hayas animado a enviarme tu opinión, jijiji. Me alegra que te guste la historia, y pues siendo así me esforzaré para que así siga siendo, aunque siempre podrás decirme con un review si te gusta aún o si debo corregir algo, jejeje.
Aunque ya respondí con un msj a los reviews de las chicas que tienen cuenta, quisiera igual agradecerles el enviarme sus opiniones a: Lupita Isais, Yelitza y a Eli de Grandchester, gracias a todas por escribirme, chicas, es algo que me anima mucho a continuar, mil gracias =)
Por otra parte, también quiero darle un especial agradecimiento a: Equis2328 y a Gema, porque ambas me escribieron ¡en pleno día 24, de navidad! Fue muy lindo ver sus reviews ese día y saber que aún en navidad me leían, chicas, no tengo palabras para agradecerles ese bonito gesto, así que me resta sólo escribir bonitos caps, jejeje.
Avances del próximo cap: Sin nadie que se interponga, Candy y Terry comienzan a disfrutar de su relación. La academia CAEMSA no puede evitar querer saber más de su reciente noviazgo, y ambos encuentran la mejor manera para darles de qué hablar.
Para las lectoras que también siguen la segunda historia que subo en el FF, "Amor, Deseo y Sangre", lamento decirles que les debo una disculpa =( y es que por ser días festivos se hizo difícil que mi amiga Ruby-PknaPcosa y yo nos viéramos, así que no pudimos terminar el cap a tiempo. Por fortuna, si puedo prometerles que abriremos en nuevo 2011 con buen pie y les traeremos la actualización a la brevedad ;)
Como ya me alargué, me toca despedirme, pero antes quiero agradecerles a todas sus lindos deseos navideños y de año nuevo con estas palabras:
Para este nuevo año nuevo 2011, quisiera que todas pudiéramos reflexionar cobre el pasado 2010, y aún con lo bueno y lo malo, sonreír y agradecer por otro año de vida que se nos da, para compartir y disfrutar lo malo y lo bueno de la vida. Así que, uno de mis deseos será que todas podamos recibir este 2011 con una sonrisa en el rostro, y sin duda, uno de mis propósitos para con ustedes será el terminar "Reencarnación dejándolas a todas satisfechas =)
Por último, y ya para despedirme…mm, no puedo decir con seguridad cuándo volveré esta vez porque los comienzos de año siempre son tempestivos, y personalmente, debo retomar lo que dejé en "stop" en noviembre, pero si les prometo que volveré lo más pronto que me sea posible. Hasta entonces, les deseo un muy feliz año nuevo 2011. ¡Saluditos!
