Nuevos conflictos
El siguiente lunes, el toque de diana despertó a todos en el campamento, mientras la bandera con el logotipo del mismo era izada nuevamente. Pero aunque los estudiantes no hubieran recibido un recordatorio de que la hora de levantarse había llegado, igual habrían dejado sus dormitorios puntuales. La excitación y la ansiedad de la competencia les impedían olvidar que la segunda prueba se realizaría ese día, y por ende, todos debían asistir.
Como ya conocían la rutina desde la primera prueba, los estudiantes tomaron rumbo al comedor para desayunar. Nada más terminar, fueron conducidos por los guías hasta el anfiteatro. Luego, el director hizo acto de presencia para anunciar el inicio de la segunda prueba.
-Espero que todos hayan dormido y desayunado bien, pues este día necesitarán de toda la energía posible si desean conseguir el triunfo-comentó el hombre antes de empezar a darles la información pertinente-. Como bien saben, el primer día que llegaron a Bear Mountain se les pidió a cada instituto que escogieron a dos líderes respresentantes, y con ello por supuesto, debían dividirse en dos equipos, uno masculino y otro femenino. Esta petición no fue hecha por mero capricho, sino que es un requisito para algunas pruebas, y la que hoy haremos, es una de ellas.
Mientras el director hacía una pausa para permitirles asimilar la información, los estudiantes intercambiaban ideas y puntos de vistas entre susurros.
-En la prueba del día de hoy, sólo participará el equipo masculino de cada instituto. Así que todas las jóvenes deberán permanecer como espectadoras mientras los jóvenes de cada instituto se esfuerzan por ganar la competencia. Y antes de que se pregunten el por qué sólo competirán los jóvenes, permítanme enseñarles la mecánica del juego.
Siguiendo las últimas palabras del director, los tres guías se apersonaron en el centro del anfiteatro con él, cada uno con una pistola de agua entre las manos.
-A todos los jóvenes les será entregada una de estas armas-el director tomó una de las pistolas para exhibirla ante ellos. Pero la sorpresa se apoderó de los estudiantes cuando accionó el gatillo y disparó tan solo pintura-. Como ya se lo estarán imaginando, esta será una guerra de pintura, donde todos combatirán cuidando que sus oponentes no tengan éxito en dispararles. Al final, el estudiante que consiga evitar todos los disparos y vencer a sus adversarios en el proceso, será el que consiga la victoria para su instituto.
Fue obvio para todos que la prueba despertó el interés masculino. Los jóvenes mostraron su conformidad entre sonrisas y silbidos bajos.
-La guerra se llevará a cabo en los jardines laterales, para proporcionarles el mejor ambiente para la batalla. Nuevamente les recuerdo que estamos a favor de la sana competencia y en contra de conductas inapropiadas. Habiendo aclarado esto, los invito a seguir a los guías asignados para iniciar la competencia.
Mientras se ponían de pie para seguir a los guías, los estudiantes no pudieron evitar hablar entre ellos para comentar sobre la prueba.
-Esto es pan comido-declaró Brandon con una sonrisa-. Me encantará vencer a Robards y "manchar" su record de victorias.
-Nos darán unos minutos para organizarnos como grupo antes de comenzar-recordó Oscar-. Podemos armar un plan de ataque entre nosotros.
-Sí, lo mejor sería que se pongan de acuerdo entre ustedes-concordó Ruby con él.
-No te preocupes, para eso tenemos a nuestro líder-señaló Brandon a Terry con orgullo.
Cuando llegaron a los jardines laterales, los guías les hicieron entrega de sus armas, a la vez que les daban unos minutos para ordenarse.
-Muy bien, muchachos, esto es lo que haremos-comenzó Terry a explicarles cuando se juntaron como equipo-. Nos dispersaremos y atacaremos, sin equivocarnos, a Robards y Mcnally Smith. Podemos cubrirnos y esquivar sus ataques ocultándonos entre los árboles. Todos alguna vez hemos jugado con esto-alzó su propia pistola para ejemplificar sus palabras-, así que el triunfo es cosa de niños, ¿de acuerdo?
-De acuerdo-exclamaron todos en respuesta.
-Esperen-la voz de Candy los sobresaltó a todos. La rubia se acercó hasta ellos con toda intención de hacerse escuchar-. Aunque esta prueba es sólo para ustedes, las chicas seguimos siendo parte de CAEMSA, y en nombre del equipo femenino, quiero darles un consejo-al no encontrarse con una negativa, continuó-. No dudo que todos saben defenderse, pero la fuerza no les será suficiente para ganar. Tienen que guiarse por su astucia, no actúen antes de pensar. Si combinan su fuerza y su inteligencia podrán ganar fácilmente.
-Gracias por el consejo, Candy-dijo Terry sin dejar de mirarla-. Lo pondremos en práctica.
-Bueno, las chicas y yo estaremos apoyándolos-dijo ella forzando su voz para no delatar el nerviosismo que la intensa mirada de Terry le hacía sentir-. Nos vemos en un rato-consiguió decir antes de volver con sus compañeras.
-¡Jóvenes!-la voz de uno de los guías los hizo terminar con sus estrategias- Ésta vez, van a situarse en extremos opuestos, cada equipo, en partes diferentes del bosque-cuando se pusieron de acuerdo y posición, asintió conforme-. Preparados…listos… ¡Ya!-anunció a la vez que el pitazo de la bocina sonó.
La guerra no se hizo esperar, y en cuestión de segundos la mayoría de los estudiantes se cubrieron con pintura de la cabeza a los pies. El resto de los que aún estaba en la competencia se refugiaron entre los árboles, dispuestos a atacarse a la menor señal.
-¡Te tengo!-anunció Oscar a la vez que bañaba a James Salvatore en pintura, eliminándolo de la competencia.
-¡Así se hace, Oscar!-lo alentó Ruby aún junto a las otras chicas que ahora fungían como animadoras.
-Ya quedan pocos de Robards-señaló Carola con deleite-. Parece que esto será entre Mcnally Smith y CAEMSA.
-Entonces no podemos perder-dijo Candy sonriente-. Sé que ellos no se dejarán ganar. No solamente esta en juego el triunfo, sino también su orgullo masculino.
La rubia sabía que estaba en lo cierto. El equipo masculino de CAEMSA no podría soportar la humillación de perder, y menos en una competencia como esa.
Los minutos seguían pasando y más estudiantes iban siendo descalificados. Al final, la tensión se hizo patente cuando sólo quedaron dos en la contienda.
-Maldición-se lamentó Brandon limpiándose el rostro cubierto de pintura-. Al menos sé que Terry ganará la contienda.
-Es rápido, pero tiene que serlo más que el chico de Mcnally Smith-aseguró Oscar a la vez que todos se enfocaban en la disputa final.
Terry siguió avanzando lo más silencioso que pudo entre la densa vegetación. Sabía que ahora todo dependía de él, y que si no quería acabar cubierto de pintura, tendría que sorprender a su oponente rápido.
Un ligero sonido detrás de el captó su atención, pero apenas se volvió para mirar retrocedió hasta ocultarse tras un árbol, esquivando así el disparo de su adversario. Sin perder el tiempo, salió de su escondite al mismo tiempo que el muchacho corría para ponerse a salvo, pero su velocidad no fue mayor que la suya, y consiguió acorralarlo con facilidad. Antes de que el pudiera atacar, el castaño jaló del gatillo.
El grito de victoria de parte de CAEMSA no se hizo esperar, mientras que algunos se reían con animosidad por cómo había terminado el asunto.
-Bien jugado-Terry no pudo evitar reírse del rostro del muchacho bañado en pintura, pero se obligó a ser amable pese a todo-. Pero creo que, ésta vez, perdiste la guerra, soldado.
-La batalla tal vez, pero no la guerra-dijo el muchacho cuando consiguió limpiarse un poco el rostro. Aunque su derrota era inminente, él también se mostró amable-. Felicidades CAEMSA. Disfruta del triunfo esta vez.
-Lo mismo digo, Mcnally Smith-el castaño extendió su mano para intercambiar un rápido apretón de manos con él.
Una vez que los equipos se juntaron, el director se acercó a Terry para hacer oficial el resultado.
-El triunfo de esta segunda prueba es, sin lugar a dudas, para CAEMSA-se formó una pequeña algarabía en respuesta-. Por lo tanto, se suman diez puntos para esta academia-el hombre hizo una pausa hasta que los ánimos de los estudiantes se calmaron-. Como antes, les recuerdo que Mcnally Smith y Robards aún tienen oportunidad de obtener la victoria final, pues nos quedan dos actividades más. Los resultados de la actividad de hoy se registrarán en nuestro tablero público, por supuesto. Y así, damos por terminada la competencia por el día de hoy. Hasta que la próxima actividad sea programada, continúen disfrutando del campamento.
Dicho eso, terminó el encuentro. Los guías siguieron al director, mientras que los estudiantes de Robards y Mcnally Smith se alejaron. CAEMSA en cambio, se reunió allí mismo.
-Propongo que celebremos en grande nuestra victoria-dijo Brandon captando la atención de todos-. Y claro está, que felicitemos a nuestro líder, Terry, tal cual se lo merece.
-¡Si! ¡Terry, Terry!-todos, los hombres en su mayoría, comenzaron a corear su nombre.
-Ya, amigos, no es necesario-los detuvo el castaño aún animado-. La victoria es de todos, aunque obviamente hemos sido los hombres quienes la hemos conseguido-las chicas elevaron una protesta general ante sus palabras.
-Oye, no olvides que las chicas les hemos dado ánimo, por no decir que los aconsejamos también-refutó Candy, siendo apoyada al instante por todas-. Tal vez ustedes hayan conseguido ganar, pero el triunfo es de todos-los gritos femeninos a favor de Candy hicieron la diferencia en la actitud de los jóvenes.
-Okey, okey, el triunfo es de todos-convino Oscar haciendo de mediador-. Pero como hemos sido nosotros los que acabamos bañados en pintura, propongo que nos limpiemos y luego vayamos a celebrar la victoria.
El apoyo esa vez, fue completo, y así todos quedaron conformes con la decisión tomada. Candy los miró a todos caminar juntos, satisfecha del resultado logrado.
-¿No piensas unirte a la celebración, chica pecosa?
-Prefiero esperar a que se quiten la pintura de encima primero-le confesó la rubia-. Presiento que con lo emocionados que están, van a acabar usando las "municiones" que les quedaron.
-Tal vez, pero no puedes aspirar a saborear la victoria sin disfrutar un poco la batalla, Candy-le advirtió el castaño antes de apuntarla con la pistola que aún tenía.
-¡No! ¡No, Terry, no!-aunque intentó escapar, él la alcanzó con suma facilidad, y en pocos momentos, los dos acabaron luchando entre sí y manchándose con pintura.
-Bueno, tú lograste lo que los otros no pudieron-consiguió decir Terry cuando acabó de reírse-. Me has manchado con pintura-con gran capacidad, se hizo el ofendido-. Acabaste con mi integridad, Candy.
-Ahora resulta que yo te quité tu integridad, ¿eh?-dijo ella mientras se percataba de que su cabello no había acabado también manchado- No sé si eso ayude a tu reputación como el "héroe" de CAEMSA.
-Cuando sepan que me la has quitado tú, seré mas admirado todavía.
Candy rió por su respuesta, pero aceptó a acompañarlo. Al fin y al cabo, sin ambos querían festejar el triunfo, tendrían que limpiarse primero.
-¿Una fiesta?
-Sí, Candy. Es nuestra primera fogata en el campamento-le confirmó Carola a su amiga-. No me digas que ya lo olvidaste también.
-¿La fogata?
-Lo que Carola quiere decir-intervino Ruby-, es que ya nuestra guía, la señorita Emma, nos había explicado que íbamos a celebrar una fogata colectiva en el campamento.
-Pero aunque sea una fogata, no tenemos que sentarnos a cocinar malvaviscos ni a cantar canciones de campistas-le aclaró Carola con entusiasmo-. De hecho, ubicaron la fogata cerca del escenario de prácticas para que podamos escoger y tocar nosotros la música que queramos escuchar.
-En resumen, una fiesta-finalizó Ruby-. Y aunque pudiéramos cruzarnos con el pesado de James Salvatore, será bueno para los tres institutos socializar un poco. Ayudará a aligerar las asperezas entre nosotros.
-Y como es una fogata, incluye música, comida y licor-dedujo la rubia con ironía-. Casi me siento como una niña exploradora.
-Oye, es una fogata para adultos-replicó Ruby-. Por supuesto que habrá música, que nosotros haremos con los instrumentos, y claro está que los guías y el resto del personal del campamento nos ofrecerán comida. Y el licor, pues seguro que alguno de los muchachos se las ingenia para conseguirlo.
-Igual, un vaso nunca hace daño, Candy-Carola intentó restarle importancia-. Además, nadie va a apuntarte con una pistola para que tomes.
-En realidad, el licor es lo último que me importa. Lo que no entiendo es, por qué quieren una fiesta de fogata, cuando hoy estuvimos celebrando nuestra victoria.
-Ay Candy, pero eso fue sólo una reunión entre nosotros-dijo Carola-. Esta fogata será para los tres institutos, y contrario a nuestra celebración, esta será una fiesta completa.
-Ya, y con eso te refieres a que debemos aplicarnos con el vestuario, ¿cierto?
-Lamentablemente, con eso no podemos hacer mucho-le respondió Ruby desanimada-. Las noches en la montaña son muy frías, así que tendremos que abrigarnos bien.
-En ese caso, me sentiré feliz por darle uso a mi chaleco en nuestra primera "fogata"-afirmó la rubia comenzando a seleccionar entre sus cosas la ropa a usar.
Ruby y Carola la imitaron, aconsejándose mutuamente que usar y que no, disfrutando de la conveniencia de compartir habitación. Cuando dieron las siete y treinta de la noche las tres concordaron en comenzar a arreglarse. La ansiedad las hizo estar listas pronto, y así lo comprobaron cuando, justo a las ocho en punto, bajaron al recibidor del edificio y comprobaron que aún faltaban estudiantes por bajar.
-Al menos ustedes si consiguieron estar listas a tiempo-Oscar las ubicó en pocos instantes-. Y con un gran resultado, según veo.
-Gracias, Oscar-Ruby se ocupó de agradecerle el piropo por las tres, antes de acercarse al moreno para darle un beso breve.
-En un momento estoy con ustedes-Carola en cambio, se apartó del grupo ya reunido-. Voy a acercarme a saludar a Alex.
-¿Y tú, Candy?-cuestionó el castaño al ver que ella aún seguía sin acercarse a él- ¿No vas a saludarme?
-No hace tanto de la última vez que nos vimos. Si Ruby quiere saludar a Oscar y Carola a Alex, es asunto suyo-era lógico acercarse a él para saludarlo, pero se concedió "provocarlo" un poco, a sabiendas de que él esperaba que lo saludara con un beso.
-Pero que me saludes a mí es asunto nuestro-replicó el castaño a la vez que la conducía sin mucho esfuerzo a uno de los rincones de la habitación. Todos estaban tan ensimismados en hablar de la reunión, que ni siquiera los notaron-. ¿Suficiente privacidad? ¿O el estar fuera de la vista de nuestros amigos no basta?
-Aunque me lleves a un rincón y te interpongas para que no nos vean, igual sabrán lo que hacemos-contradijo ella con una sonrisa.
-Más razón para olvidarnos de la privacidad-aprovechó su sonrisa para robarle un beso rápido-. Esta noche no quiero perderte de vista, Candy.
-¿Te preocupa que la fogata pueda terminar mal?
-No creo que haya ningún problema, pero quiero estar seguro de que el tal James o alguno de los suyos no quiera buscar problemas-reconoció Terry-. Aunque Brandon cree que él no volverá a darnos inconvenientes de ese tipo.
-Creámosle a Brandon entonces. Lo último que quiero es pasarme la noche pensando en un enfrentamiento con él.
-¿Hay algo que te preocupe en particular?-le preguntó captando cierta contención en su voz.
-Es que…no, la verdad es que no. Sólo son suposiciones bobas sobre cómo terminará la noche. Pero igual vamos a saberlo al final, ¿no?
Terry hubiese querido insistir, pero justo en ese momento hizo acto de presencia el Prof. Steckley junto con el resto de los estudiantes que faltaban por bajar. El maestro y la guía asignada para CAEMSA los condujeron hasta el lugar en el cual habían ubicado la que seria la fogata esa noche.
Cuando los tres institutos se reunieron, el director dijo unas palabras antes de invitarlos a disfrutar de la noche. Los jóvenes pensaron que, ciertamente, habían dispuesto para ellos todo lo que podían necesitar.
El escenario de prácticas contaba con todos los instrumentos ya instalados para que armonizaran el ambiente, tanto como si deseaban tocar o no; cercando el área habían colocado varias mesas con toda una variedad de aperitivos, y alrededor de ellas había también algunas otras, dispuestas para que los estudiantes tomaran asiento para comer o charlar; y por si fuera poco, habían proporcionado un par de máquinas de granizados de frutas.
-Si queremos que esto sea una verdadera fiesta, tenemos que hacer un poco de música, ¿no?-sugirió un estudiante mientras invitaba a varios de sus compañeros a subir a tocar al escenario.
Los jóvenes no tardaron en iniciar una melodía, y al instante todos reconocían la pieza de Good Charlotte, "The anthem", con la cual se identificaron fácilmente. Muchos se animaron a bailar además de cantar, y así el ambiente adquirió la apariencia de una fiesta relajada y divertida. Así se mantuvo por bastante rato, mientras se iban turnando entre instituto e instituto para tocar.
-Tenía que ser Mcnally Smith quien cambiara el ritmo-se lamentó Carola cuando, la banda que acaba de comenzar a tocar, iniciaba una canción de reggaeton, cortando el género del rock.
-Supongo que era inevitable que alguno se decidiera a tocar algo así-comentó Alex, que también compartía en ese momento la mesa con ellos-. Al menos aún podemos bailar, ¿cierto, Carola?
-Cierto, Alex-asintió ella aceptando su insinuación de propuesta.
-A mí me apetece más algo de beber-dijo Ruby poniéndose también de pie-. ¿Me acompañas, Oscar?
-Está de más que lo preguntes, me parece-le dijo el moreno sonriendo, por toda respuesta.
Aunque aún había otros compañeros compartiendo mesa con ellos, Terry aprovechó el repentino ausentismo de sus amigos para hablarle a Candy.
-Me parece que hay algo que te preocupa, Candy. Aunque antes me hayas dicho que no.
La rubia suspiró hondo. Se permitió echarle un vistazo a su alrededor. Todos se habían dispersado, perdiendo la identidad fija del instituto al que pertenecían. Algunos comían, otros bailaban, y otros simplemente se limitaban a animar a la banda que tocaba. Pero Candy no pudo pasar por alto el detalle de que muchos de los presentes aprovechaban la situación para ligar y flirtear entre ellos.
Se concentró por un instante en la fogata que estaba en medio de todo, y en la pareja que estaba sentada frente a ella. "Si están tan cerca de la fogata ya deberían haber notado que hace falta que echen mas leña". Pero su subconsciente le recordó que, tan ensimismados estaban el uno del otro que seguro no sentían frío en absoluto. De hecho, aunque hiciera un poco de frío esa noche, dudaba que cualquiera se percatara. "Con la química sexual de la canción de fondo y el aire de seguridad que probablemente sienten, ni se molestarán en abrigarse".
Esa noche ella había escogido un chaleco acolchado en tono oscuro, y lo había combinado con una blusa sencilla y unos jeans. Sus amigas la habían imitado, abrigándose para cuando la temperatura bajara, pero muchas otras chicas y chicos parecían haberse olvidado del clima…o tal vez ni siquiera hubieran pensado en el cuando escogían su ropa.
-Lo que te inquieta es que el ambiente se siente cargado de mucha vibra sexual, ¿verdad?-las palabras de Terry la devolvieron a la realidad de golpe, impidiéndole disimular. En sus ojos se dibujó la pregunta del cómo lo había adivinado- Ha sido fácil saberlo por la preocupación con la que estás mirando a ese par-señaló con un gesto a la pareja junto a la fogata.
-La verdad es que no termino de sentirme cómoda. Pero supongo que es cuestión de costumbre-se encogió de hombros, esforzándose por restarle importancia.
-Si quieres, podemos ir a caminar un rato, en vez de quedarnos aquí-le ofreció él entendiendo su recelo.
-Ya decía yo que era extraño que todo estuvieran tomando tanto granizado-la llegada de Ruby y Oscar interrumpió la conversación entre ellos-. Tenían que haberlo alterado para que lo quisieran tanto, y así ha sido.
-¿Qué le hicieron al granizado, Ruby?-le preguntó la rubia dejando de lado la sugerencia del castaño.
-Compruébalo tú misma-le tendió un vaso a ella y luego uno a Terry-. Trajimos para ambos.
-Esto es…-Terry le dio un sorbo a su vaso antes de dar su opinión- ponche de frutas. Y como es granizado de frutas, pocos lo notarán. Muy ingenioso.
-No entiendo de dónde sacan el licor, si estamos a kilómetros de la "civilización"-comentó Candy a la vez que le daba un sorbo a su vaso.
-Seguramente ya lo traían con ellos, sea quien sea que lo haya puesto en el granizado-supuso Oscar mientras él y Ruby se sentaban de nuevo.
La música de fondo seguía sonando y las conversaciones seguían fluyendo. Candy hubiera continuado hablando con sus amigos, absorta y distraída, si en el escenario de prácticas no hubieran hecho un cambio rápido de banda.
-De acuerdo, si vamos a escuchar reggaeton, escuchemos algo bueno-Brandon se abrió paso hasta subirse al escenario junto con otros compañeros-. Es el turno de CAEMSA de cantar algo "atrevido".
Indudablemente, al saber que una banda de los suyos se había apoderado del escenario, el resto de los estudiantes se acercó al mismo para observar la interpretación. La música empezó a sonar y todos comenzaron a aplaudir la elección de Brandon. "He querido hacerte el amor" parecía adecuado para levantar los ánimos.
Es muy sencillo.
Concéntrate, y entiende lo que te voy a decir.
Ando loco por tu cuerpo deseándolo (deseándolo)
Ando loco por tu cuerpo deseándolo (deseándolo)
Siempre he querido quererte, y besarte
Siempre he querido, niña, hacerte el amor
Siempre he querido quererte, y besarte
Siempre he querido, niña, hacerte el amor
Siempre he querido, niña, hacerte el amor
Siempre he querido, niña, hacerte el amor
Brandon, valiéndose de ser el vocalista, se apoderó del micrófono móvil y bajó del escenario, moviéndose entre los demás, animándolos a cantar y bailar.
A ella le gusta que mientras lo hacemos le diga que es mía.
Que si esta la noche esta fría, llama y le hago compañía
Está bien encendía
Quiere que, quiere que le haga chulería
Y yo a lo malo, sin pensarlo la jalo
La princesa busca un nene malo
Se pone, si yo al oído le exhalo
Ella quiere que el gato la coja, la jale y le
Cuando el rubio llegó hasta Oscar, le tendió el micrófono para que continuara la canción con él. Ruby, que estaba a su lado, se limitó a sonreír mientras su novio se unía a la banda para cantar.
Siempre he querido quererte, y besarte
Siempre he querido, niña, hacerte el amor
Siempre he querido quererte, y besarte
Siempre he querido, niña, hacerte el amor
Siempre he querido, niña, hacerte el amor
Siempre he querido, niña, hacerte el amor
You now, Pamela, quiero ser tu Domilic
Que seas mi clásico, y yo tu Hilly Billy
Que seas mi Atenas, y yo tu Hércules
Quiero prender una zeta, pa que seas feliz
Me gusta ese baby doll de tijera
Quiero morderte, tu tatuaje de pantera
Quiero que saques la crema de la cartera
Pa' echártela y acariciarte
Aunque estaban haciendo un buen dúo, Brandon no se conformó con arrastrar a uno solo de sus amigos, y de inmediato volvió a escabullirse entre el público para hacer que Terry se uniera al grupo. Aunque el castaño intentó negarse con la mirada, el muchacho hizo caso omiso, y así acabaron los tres interpretando la canción.
Mientras veía como Terry se unía a la banda, Candy no pudo evitar seguirlo con la mirada. Ya había visto a Oscar observando muy detenidamente a su amiga Ruby, dejando en claro que le dedicaba la canción. El corazón le latía con fuerza por la mera idea de que Terry pudiera estar pensando en ella al cantar esa letra.
Ando loco por tu cuerpo deseándolo (deseándolo)
Yo sólo quiero ser tu boyfriend, tú sabes
Ando loco por tu cuerpo deseándolo (deseándolo)
Solamente un amigo con privilegios, es sencillo
Siempre he querido quererte, y besarte
Siempre he querido, niña, hacerte el amor
Siempre he querido quererte, y besarte
Algo serio
Siempre he querido, niña, hacerte el amor
Tú me encantas, y yo sé que te gusto
Siempre he querido, niña, hacerte el amor
Siempre he querido, niña, hacerte el amor
Cuando la canción fue concluyendo, a Candy no le quedó ninguna duda que Terry, al menos un par de veces, le había mirado, dando a entender que ella era su inspiración. "Es una pena que no pueda saber cuando está fingiendo o no. Así sabría si sólo estaba cantando o…". Sintió su pulso acelerarse al pensar en la posibilidad de que, tal vez, Terry había externado sus pensamientos en esa canción. Y al igual que aquella vez en el laboratorio, cuando él le había dedicado una canción igualmente seductora que la actual, se ruborizó.
Desde aquel entonces, era consciente de que Terry sentía una atracción física por ella, pero aún no acababa de asimilarlo, y mucho menos había decidido cómo reaccionar ante ello.
-¿Candy?-la voz de su amiga Carola la hizo prestar atención nuevamente a su alrededor- Esta interpretación ha estado estupenda. Oscar y Terry se han lucido a lo grande.
-Lo que me ha gustado más, es que de todas las chicas presentes, Oscar es muy consciente de que sólo puede dedicarme algo así a mí-aseguró Ruby con una sonrisa pícara.
-Pues obviamente, esa ha sido su intención, Ruby-reafirmó Carola con complicidad, antes de volverse a la rubia-. Y claro está, que Terry ha querido dedicártela a ti, Candy.
-Si, por supuesto…-admitió con desgano.
-Candy, ¿qué sucede?-Ruby fue la primera en sospechar del tono de su voz- ¿Hay algo que te moleste o te incomode?
-La verdad es que me siento un poco ida…desde que acabe mi granizado-le contestó con cuidado-. Creo que me lo bebí demasiado rápido y por eso me siento así.
-Puede ser porque no comiste mucho antes de bebértelo-sugirió Carola-. Tal vez, si te sientas un rato, se te pase.
-De hecho, prefiero caminar un poco. Iré a dar una vuelta por los alrededores.
-¿Sola? Pero Candy…
-No se preocupen, volveré en un rato-sin darles tiempo a sus amigas para replicarle, se giró y comenzó a alejarse del bullicio de la fogata.
-¿Crees que esté bien?
-No lo sé, Carola, pero sigue pareciéndome raro todo este asunto.
Las dos amigas continuaron debatiéndose entre ir tras la rubia o darle unos minutos a solas para aclarar su mente. Seguían sin comprender la situación, pero ambas la conocían lo suficiente como para saber qué algo la había inquietado.
-¿Verdad que ha sido la mejor interpretación?-Brandon, animado por los aplausos anteriores, parecía más presumido que de costumbre cuando se acercó a su grupo, terminando con el debate mental de ambas.
-No alardees tanto, Brandon-le reprochó Oscar acercándose a Ruby-. Simplemente lo hemos hecho bien.
-A mí me pareció la mejor canción que he escuchado en toda la noche-sonrió Ruby queriendo halagarlos.
-Ciertamente, han sabido defender a CAEMSA-reconoció Alex acercándose a ellos para felicitarlos, a la vez que se situaba junto a Carola.
-Gracias-aceptó el castaño queriendo sonar neutral-. ¿Y Candy? Creí que se había quedado con ustedes.
-Y así fue, pero se ha ido hace un momento-le informó Carola.
-¿Se fue? ¿A dónde?
-Nos dijo que se sentía un poco ida por el granizado que bebió-contestó Ruby sospechando aún-. Carola y yo quisimos acompañarla, pero ella parecía querer estar sola. Dijo que daría una vuelta por los alrededores.
-¿Y la han dejado ir sola sabiendo que James Salvatore puede interceptarla?-Terry se mostró enfadado ante la tranquilidad de las chicas.
-Lo cierto es que no hemos pensado en eso-Carola inmediatamente se sintió tan culpable como Ruby-. Lo mejor será que vayamos a buscarla.
-No, mejor iré a buscarla yo-Terry presentía el por qué la rubia se había ido, y dudaba que se debiera a beber un vaso de granizado con algo de ponche de frutas-. Nos vemos en un rato.
Candy se adentró en los jardines laterales, aunque su mente estaba ya más calmada. "Si ya he llegado tan lejos, un par de vueltas más no harán diferencia". Había conseguido aclarar sus pensamientos.
Por una parte, entendía que Terry pudiera sentir y expresarle a través de una canción esa "atracción" que sentía por ella. "Si es que realmente esa fue su intención cuando accedió a cantar con ellos". Por otro lado, seguía dudosa acerca de cómo debería ella responder ante eso. Todo parecía animarla para unirse al juego de la seducción, pero si aceptaba jugar, ¿a dónde la llevaría esa aventura? ¿A una victoria física, o a una derrota emocional?
-¡Candy!
-¿Terry?-se volvió intrigada al escuchar la voz del castaño llamándola- Creí que estabas cantando en el escenario con los demás.
-Así fue, pero sólo era una canción-le afirmó él cuando llegó a su lado-. Brandon es muy insistente cuando se propone algo. Por más que Oscar y yo nos hubiésemos negado a cantar con él, al final habría sido el mismo resultado.
-Te creo-sonrió ella sintiéndose un poco mejor al saber que él había ido a buscarla.
-Tus amigas me dijeron que no te sientes muy bien desde que terminaste tu granizado. Y aún así, ya sospechaba que te sentías incómoda desde antes de que lo hubieras probado.
-Quería dar una vuelta para despejar mi mente, es todo-insistió ella a la vez que retomaba el paso.
-¿Y te parece muy seguro que vayas sola a caminar, sabiendo que Salvatore está tan cerca?-le preguntó con toda intención mientras la seguía.
-¿Qué podría hacerme, Terry?
-No sé, tal vez quiera desquitarse por lo que le hiciste, o algo así. Igual no me gusta correr ese riesgo.
-Sólo quería caminar un poco. Lamento si te he preocupado por eso.
-Si de verdad lo lamentas, se sincera y dime lo que te pasa-el castaño decidió que lo mejor era la confrontación directa-. Ya sé que te sentías incómoda por el ambiente que rodeaba la fogata, pero ahora me parece que has salido huyendo, y que ha sido porque me has visto cantar con los otros una canción tan "atrevida".
-¿Ahora estás analizando todo lo que hago?-preguntó ella mostrándose molesta- ¿Desde cuándo eres mi psicólogo, Terry?
-No necesito ningún título parecido para entender lo que haces o por qué lo haces, Candy-negó él negándose a caer en su provocación-. Lo que he dicho lo he supuesto sólo porque te conozco, y porque espero que me confieses lo que en verdad estás sintiendo. ¿De qué otra forma podría ayudarte si no lo haces?
-¿También necesito ayuda?
-Cuando tienes esa clase de conflictos, nunca está de más.
-Pues en mi caso sí. Así que preferiría que me dejaras sola-no se explicaba por qué se sentía molesta de pronto, pero su rabia desapareció cuando Terry la hizo girar para robarle un beso. La tranquilidad que deseaba la consiguió gracias a la breve caricia de sus labios, razón de sobra para obviar la idea de si quiera resistirse.
-Lo que estás sintiendo-dijo él sin despegar su rostro del suyo- no es un problema físico, sino emocional-podía sentir más su tibio aliento a medida que la respiración de la chica aumentaba con la proximidad entre ellos-. Quiero ayudarte a sobrellevarlo, Candy, pero no puedo hacer nada si no eres sincera conmigo.
-Yo…-de un momento a otro, ya no se sentía molesta, sino conmovida, hasta el punto de sentir un nudo en su garganta- no sé lo que me pasa, Terry-confesó dejándose envolver por sus brazos mientras apoyaba su rostro en su pecho-. Sé lo que sientes por mí, y sé que también yo siento lo mismo, pero…me parece que estoy como en el borde de un acantilado, dudando si debo saltar o no, o lo que pasará después de que salte…
-¿Has pensado que no necesariamente tienes que saltar?-se apartó un poco para captar su mirada- Si yo te llevara a ese "acantilado", no te ayudaría a decidirte para que saltaras, sino para que volaras.
Terry le concedió unos instantes para que sopesara lo que acababa de decirle antes de retomar su explicación.
-Candy, yo soy tan consciente como tú de que la seducción, para los jóvenes como nosotros, generalmente termina en algo sórdido. Pero a nosotros no tiene por qué llevarnos al fondo de un acantilado. Si yo me propusiera seducirte lo haría con la intención de que llegáramos hasta el cielo, no sólo para saborear el momento, sino para disfrutar que lo compartimos con la persona que se supone queremos. ¿Entiendes lo que quiero decir?
-Creo…que sí…-asintió levemente mientras se hundía en sus ojos azules.
-Para ti ya no es un secreto que te deseo tanto como te quiero, pero eso no tiene que hacerte pensar que estoy insinuando algo al respecto cada vez que mis amigos me animen a cantar algo subido de tono.
-Entonces…cuando me miraste, ¿no intentabas decirme nada?
-Tú bien sabes que lo que canté puede ser aplicado a la realidad, pero no quiere decir que debas tomártelo como una presión por mi parte. Si hay algo que deseo más que a ti, es que tú desees volar conmigo, y que te sientas segura de hacerlo.
La rubia sintió que ese nudo en su garganta se hacía más grueso, pero en igual medida sintió crecer el amor que sentía por él. Su corazón le decía que ya no había ninguna razón para dudar.
-Yo…no tenía idea de que pudieras pensar así, Terry…
-Entonces deberías ser tú quien se dedique a analizarme de ahora en adelante, Candy-dijo él sonriendo, sintiendo como ella volvía a relajarse a su lado-. Tal vez si lo haces, descubras que si yo planeara seducirte, no lo haría públicamente.
-Debí haberlo imaginado antes-reconoció devolviéndole la sonrisa-. Lamento mucho la forma en que me he comportado.
-Te perdono. Pero sólo si aceptas caminar un rato más a mi lado.
-No tendrás que pedírmelo dos veces-dijo ella a la vez que permitía que envolviera su mano con la suya.
Candy empezaba a disfrutar de la conveniencia de caminar tomados de la mano, uno junto al otro, mientras la temperatura ambiental seguía bajando…pero nada más dar un par de pasos, un sonido algo retirado de ellos, llamó su atención.
-¿Qué es eso?
-¿De qué hablas, Candy?
-Eso-identificó el ruido una vez más, aunque con menos intensidad que antes-. Es un sonido bajo, pero estoy segura de haberlo escuchado. ¿Lo oyes tú?
-Sí...-afirmó cuando percibió el ruido. No tuvo problemas para identificarlo, en realidad.
-Se oye como alguien que está siendo atacado, alguien quejándose de un golpe, o algo así…
-Creo que lo mejor sería que siguiéramos caminando, Candy.
-¿Por qué? Si están atacando a alguien deberíamos…-nada más ver su rostro, la rubia comprendió lo que pasaba por su mente-…Terry, no estarás pensando que… ¿quién en su sano juicio querría hacer algo así en este lugar, con tanto frío?
-Nadie. Ciertamente, cuando la pasión aparece, se va el juicio. Pero ya que los dos aún estamos cuerdos, deberíamos alejarnos de aquí.
-Supongo que tienes toda la razón-accedió ella sin chistar.
Los dos continuaron caminando un buen rato, hablando de naderías, disfrutando el estar en compañía del otro, hasta que comprobaron que llevaban un buen rato ausentes, y que sus amigos se estarían preguntando qué había sido de ellos. Pero cuando regresaron, no había música ruidosa ni nada parecido al ambiente que dejaron atrás.
Una banda tocaba una balada suave sobre el escenario, mientras que algunas parejas bailaban al compás de la misma. El resto de los estudiantes disfrutaba el calor de la fogata. Sus amigos y otros compañeros se ubicaron en una de las mesas más cercanas al fuego, y de inmediato los miraron con detenimiento.
-¿Dónde demonios se habían metido?-Brandon fue el primero en interrogarlos- ¿Saben cuanto tiempo ha pasado desde que se fueron? ¡Más de una hora! Si querían perderse la fiesta casi lo han logrado.
-Hace rato se formó un pequeño revuelo-dijo Oscar queriendo explicar el cambio de ambiente-. Parece que los profesores y los guías buscaban a un par de alumnos que se habían "extraviado".
-¿Un par de alumnos extraviados?-preguntó Terry con malicia.
-Al parecer ya los encontraron. Uno de los guías que los descubrió fue a hablar con el director al respecto.
-Y, ¿ya saben quiénes eran?-indagó la rubia con interés.
-Nosotros no, pero seguramente ellos sí-respondió Brandon-. Sólo sabemos que se alejaron bastante. Y a propósito, ¿dónde estaban ustedes?
-Fuimos a…caminar por los jardines laterales-dijo Candy volviéndose a mirar al castaño para asegurarse de que no decía nada comprometedor. La mirada azul aprobó su respuesta-. Nos entretuvimos un poco, y por eso hemos tardado en volver.
Aunque Terry le había corroborado que su respuesta había sido la justa, Candy perdió un poco de confianza al ver la reacción de sus compañeros. Todos enmudecieron de repente, algunos sonrieron con malicia, las chicas los miraron con más detalle, incluso Ruby y Carola se quedaron boquiabiertas. Los únicos que se limitaron a intercambiar una mirada entre ellos fueron Oscar y Brandon, que al instante le dedicaron la misma mirada a Terry. "Ahí va de nuevo esa señal que sólo ellos saben qué significa".
-Como sea, la fogata está por acabar-Alex fue el primero en recobrar el habla-. Sólo esperamos a que el director y los otros guías vuelvan para darla por concluida.
Aunque los estudiantes retomaron las conversaciones, Candy no pudo quitarse de la cabeza que había hablado de más. La sospecha de que habían entendido otra cosa con su respuesta le quedó aún después de que el director y los otros guías volvieron y dieron por consumada la exitosa fogata.
-En cualquier otra ocasión, te diría un simple "imagino que fue bueno, ¿no?", pero ésta vez es diferente-anunció Brandon con firmeza-. Ésta vez, quiero un informe completo, Terry.
Eran ya más de medianoche y los jóvenes aún estaban despiertos. Al volver a su habitación, Oscar, Brandon y Terry decidieron conversar un poco antes de pensar en dormir. El estar en la misma habitación les permitía desvelarse charlando si así lo deseaban.
-Exijo que me cuentes todo. Cuándo ocurrió, cuánto tiempo tardaron en excitarse, en qué terminó el asunto, quiero todos los detalles de ese encuentro-insistió el rubio.
-¿De qué estás hablando, Brandon?-el castaño sólo atinó a reírse de las incoherencias de su amigo.
-Ay, no te hagas el desentendido, tú sabes muy bien de qué estoy hablando. Tú sabrás disimular, pero tu novia no tuvo mucho éxito.
-Sigo sin comprender nada de lo que dices-se negó Terry mirándolo con desconcierto.
-Creo que Brandon está yéndose muy a los extremos. Empecemos por hacer las preguntas indicadas-razonó Oscar-. ¿Realmente tú y Candy estaban en los jardines laterales cuando se ausentaron de la fogata?
-Sí, ella dijo la verdad. Pero no entiendo por qué eso los sorprendió tanto a todos.
-Porque da la casualidad que los estudiantes que se "extraviaron" fueron descubiertos en los jardines laterales-le aclaró Brandon-. Y al parecer, lo que hizo que se "extraviaran" fue algo atrevido.
-Por eso, cuando Candy dijo que habían estado ahí, fue lógico asumir que…
-¿Qué?-Terry cayó en cuentas al instante. Pero la incorcondancia de la realidad con la interpretación de ellos le causó gracia.
"Así que eso fue lo que pensaron todos", recordó el momento en el que Candy les había dicho dónde habían estado, y luego la reacción que desencadenó su comentario. "Nada mas alejado de la realidad", se dijo a si mismo pensando en los momentos que Candy y él habían compartido a solas. La ironía en sí lo hizo reír.
-Me parece que aún tienes sentido del humor si te causa gracia que los hayamos descubierto, pero eso no significa que quedes absuelto de darnos una explicación.
-Es que…-consiguió articular cuando pudo dejar de reírse- lo han confundido todo. Las cosas no son lo que parecen.
-¿Estás diciendo que tú y Candy no estaban teniendo relaciones cuando se ausentaron?
-¡No! Sólo quisimos apartarnos un rato del grupo. Nada más.
-Claro, y durante el rato que se ausentaron pasó como una hora mínimo.
-Créeme, Brandon, si yo planeara tener relaciones no lo haría a la intemperie, en medio de la noche fría, exponiéndome a que alguno de los guías o profesores me descubriera.
-Eso tiene mucha lógica, Brandon-lo secundó Oscar-. Terry no se expondría a tanto.
-Está bien, te creo-aceptó el rubio-. Me queda claro que aunque haya seducción, no siempre se llega al final.
-Contigo no se puede, Brandon-suspiró el castaño-. En fin, supongo que era lógico que lo interpretaran así, cuando el par de estudiantes que se "extraviaron" si estuvieron en los jardines laterales.
-¿Se toparon con ellos?-quiso saber Oscar.
-Me temo que sí, aunque no frente a frente. Sólo los "escuchamos", y fue cuando decidimos alejarnos. Si no lo hubiésemos hecho, seguro que nos pillaban los profesores y habrían pensado que estábamos ahí por las mismas razones que ellos.
-Seguramente. Pero aunque no hayan sido ustedes los "descubiertos", ahora todos en CAEMSA creen que tú y Candy estaban haciendo "travesuras"-señaló Brandon.
-Da igual. Lo que digan los demás no tiene por qué importar. Y si a Candy le incomodan las habladurías…dale tiempo y verás como dejan de preocuparle. Además, seguro Ruby y Carola la convencerán de que no les de importancia.
-Sí, supongo que tienes razón-aceptó Terry. "Ojala que tus amigas no te den razones para acomplejarte más, Candy", deseó el castaño mentalmente.
-No te lo tomes a mal, Candy, me alegra que te animaras a dar el gran paso con Terry, es lo más normal cuando una está enamorada. Pero ¿cómo se te ha ocurrido hacerlo en medio de la nada, con tanto frío, y expuestos a que los profesores los descubrieran?
-Carola, ¿tú sabes de lo que está hablando, Ruby? Porque yo no entiendo nada-la rubia se volvió hacia su otra amiga, en busca de una respuesta.
-Es que hace un rato, antes de que terminara la fogata, dijiste que Terry y tú habían estado en los jardines laterales, y que tardaron en volver porque se entretuvieron. Por eso, pensamos que…
-Que tú y Terry estaban retozando-la interrumpió Ruby-. O peor, porque si recordamos que antes de irse él te dedicó una canción bastante subida de tono y que tú estabas confundida, eso puede traducirse fácilmente en sexo.
-¡No!-Candy terminó escandalizada por las palabras de su amiga- ¡Por Dios, no! ¡Terry y yo no hemos tenido relaciones, es absurdo lo que dicen!
-Podrá parecerte absurdo, Candy, pero dadas las circunstancias…y luego lo que dijiste…-insistió Carola.
-¡Lo que antes dije ha sido la verdad! Terry y yo estábamos caminando por los jardines laterales, sí, pero no fue nada más que eso.
-¿Estás segura?-preguntó Ruby incrédula.
-Completamente. ¡Por Dios! Terry se portó de lo más amable, fue comprensivo y tierno, y en ningún momento me insinuó nada de ese tipo. De hecho, esta noche me ha dejado bien en claro que si vamos a tener relaciones, será cuando yo así lo quiera.
-¿De verás, Candy?-Carola se mostró conmovida por sus palabras- Eso es muy romántico. No muchos hombres tienen un gesto así.
-Si lo que dices es cierto, entonces Terry y tú debieron estar presentes en el momento en que los profesores pillaron al par de estudiantes que se "extraviaron"-Ruby no cedió tan fácil-. Porque casualmente, fueron descubiertos en los jardines laterales.
-¿Estás diciendo que…?-la rubia no tardó en unir las piezas del rompecabezas- ¿Los estudiantes que se extraviaron estaban…? ¡Dios! Fueron ellos…
-¿Ellos?-preguntaron a coro sus dos amigas.
-Cuando Terry y yo estábamos en los jardines escuchamos un ruido, como un gemido o algo así. Yo pensé que alguien estaba en problemas, pero Terry sugirió que podía ser algo más pasional.
-Entonces, ustedes estuvieron cerca de los dos estudiantes que fueron descubiertos-sentenció Carola-. Es una suerte que los profesores no los hayan visto, quién sabe si los hubieran confundido.
-Por eso se mostraron tan asombradas cuando yo dije dónde habíamos estado, y por eso los demás…-recordó la reacción de todos. Ahora que sabía el por qué, no se le hizo difícil de darle explicación a ello- ¡No! ¡Dios mío, todos creen que me acosté con Terry!
-Era muy lógico pensarlo, no puedes culparnos por eso-dijo Ruby-. Pero ahora que nos lo has contado todo, si tiene más sentido tu explicación.
-¡No, ustedes no entienden!-negó la rubia- Ahora, toda la academia cree que Terry y yo estábamos teniendo relaciones, ¡lo deben estar comentando en este momento!
-Tranquilízate, Candy, nosotras sabemos que no es verdad-intentó calmarla Carola.
-Pero los demás no. Ellos creerán que Terry y yo hemos estado haciendo eso, porque hasta yo misma, indirectamente, se los he dado a entender.
-¿Y qué? ¿Acaso importa tanto?-Ruby también intervino- Vamos, amiga, no te dejes ganar por el prejuicio del qué dirán.
-Ruby tiene razón, no importa lo que otros digan. Mientras las cosas entre tú y Terry estén bien, lo demás no tiene importancia.
-Y míralo por otro lado, si todos creen que te estás acostando con Terry, las chicas ni se atreverán a mirarlo. Sólo piénsalo. Creerán que lo tienes tan conquistado que eres capaz de convencerlo de tener relaciones aún con el riesgo de que los descubran. Y todo porque él está loco por ti-Ruby consiguió alejar la desesperación de la rubia.
-¿De verdad crees que pensarán eso?-Candy no pudo evitar sentirse animada. Su amiga le había dado un buen argumento.
-¡Por supuesto, Candy! Ella tiene razón. Imagínatelo, ¿qué chica es capaz de atraer tanto a su novio que lo hace olvidarse hasta de dónde están? Sólo las que están muy versadas en el arte de la seducción pueden hacerlo, y esta noche has dejado en claro que estás "instruyendo" a Terry en la "materia".
-Díos mío, no sé por qué me causa gracia eso, Carola, cuando debería estar escandalizada-confesó la rubia entre risas.
-Porque es divertido-dijo Ruby antes de que las tres se echaran a reír-. Al final, esta noche ha sido bastante interesante. Después de hoy, nadie dudará que lo tuyo con Terry sea algo muy serio.
-En eso tienes razón, Ruby-reconoció Candy pensando en las palabras que, horas antes, le había dicho el castaño.
"Si hay algo que deseo más que a ti, es que tú desees volar conmigo, y que te sientas segura de hacerlo", recordó palabra por palabra, incluso el tono de emoción con el que habían sido pronunciadas. "Después de esta noche, no me quedan dudas de que eres el hombre ideal para mí, Terry", se dijo a si misma, sin poder evitar sonreír.
Notas finales: ¡Hola a todas! Tal cual prometí, ¡estoy de vuelta! Jejeje, no les miento, por un momento pensé que no podría pues tuve una semana agitada, pero afortunadamente siempre sí pude tener listo el cap y apenas le pasé la ortografía se los traje.
Y ahora sí, hablemos del cap. Los chicos al fin ganaron una actividad y hasta lo celebraron a lo grande, ¡bien por ellos! Las canciones que usaron en la fogata son viejitas pero como ven, sirvieron para mi propósito (muajaja). ¿Qué opinan de la confrontación entre nuestros tortolitos? Yo todavía estoy suspirando por las palabras de Terry…Sé que a este punto, todas quisieran que este "arroz" terminara de coserse (yo incluida), pero recuerden los traumas de la pecas…además hay que tener en cuenta que ahora están, como diríamos en mi tierra, en territorio "apache", o sea, están en un campamento y deben cuidarse para no ser sorprendidos…no queremos que los vuelvan a interrumpir, ¿o sí? Jajaja. Puede ser un poco demorado, pero prometo que ya tengo pensado una forma para "calentar" este arroz y que lo escribiré pronto.
Como siempre, les dejo la reseña de las canciones que usé en la escritura del cap:
-"The Anthem", interpretada por la banda americana "Good Charlotte". A mí parecer, esta canción define mucho a Terry y a sus amigos en este fic, ¿no creen? Aquí la rola con el video subtitulado para que lo comprueben ustedes mismas:
w ww .you tube watch? v=T mmpgn LqmrQ
(Sin espacios)
-"He querido quererte", originalmente interpretada por los reggaetoneros venezolanos Luis Cortes, conocido como "Franco el Gorila" y Alberto Mujica apodado "Tico, el inmigrante". Mm, la rola no es la gran cosa, pero es pegajosa y como ven, la usé por conveniencia, jajaja. Aquí el video con la canción:
www. youtube watch ?v= Agr ibI FF S3 8
(Sin espacios)
Polaris, te doy la bienvenida a mi fic y las gracias además por darle una oportunidad y leerlo. Me complacer saber que lo has hecho porque te ha gustado y que pese a que han habido muchos caps difíciles de leer (hasta para mí que soy su escritora, jajaja) has seguido hasta el final. Lo de los enlaces pues ya me es costumbre, aunque muchas ya seguro conocen las letras pienso que muchas otras no, así que puede contar con ellos siempre ;) De veras me agradó tu review, sobre todo por eso de que ahora este fic esta entre tus favoritos, espero seguir escribiendo así de bien para continuar materializando la historia que guste tanto a ti como a todas mis otras seguidoras. Por cierto, me gusta tu dialecto, muy español, jejeje. Espero que este nuevo cap también sea de tu agrado.
Gadamigrandchester, yo te apoyo, el Salvatore se lo merecía. Y pues también feliz de volver, amiga, espero no tener que irme por mucho nuevamente.
Gianny17, jajaja, excelente idea para una canción, de plano eso era lo único que se merecía el James. Espero que este nuevo cap también te guste.
Consti Grandchester, que bueno que el cap anterior fue de tu agrado, amiga. Ojala éste también lo sea.
Denisse Grandrew, ya somos dos las que no toleramos siquiera al James, amiga. Y pues como que la pecas ya podrá ocuparse de Terry ahora, ¿no? Jejeje. Gracias por esa ayuda, poca o mucha, toda me servirá, amiga. Los reviews, créelo o no, ayudan mucho a una a inspirarse y más cuando traen ideas que ustedes nos sugieren, así que todo bien recibido.
¡Conny de Grandchester! Amiga, que gusto leerte nuevamente por aquí. Veo que te leíste los 3 últimos caps de corrida. Jajaja no tienes ni idea de lo mucho que me reí por la comparación de James con Neal, que si la papa sin cátsup, que si la basura cósmica, jajaja, fueron unos minutos de risas muy bien disfrutados por mí. Por lo de nuestra parejita preferida, yo concuerdo contigo, ellos se necesitan mutuamente y ya era hora de que intervinieran sus amigos también. Por la sugerencia del review, no te preocupes, de sugerencias e ideas que me dan ustedes vivo yo. Fíjate que hay una idea que está rondando mi mente desde hace unos días y que creo que voy a poner en práctica para hacer que los recuerdos vuelvan más rápido y el asunto de la "reencarnación" empiece a cobrar más sentido para la pecas (ella es la que está más escéptica de los dos)…aunque confieso que la idea quizás no guste a muchas (probablemente a ninguna, GLUP), pero me parece que es un mal necesario que debo añadir…Por la relación entre Al y Terry de momento no puedo aportar mucho, pero es porque están muy distantes ahorita...luego lo tengo que resolver, jejeje. Por lo demás, prometo irlo resolviendo de a poco como pueda. Gracias por todos tus reviews, amiga, largos o cortos, me encanta tener tu opi.
Mari White, que bueno que te gustó la historia, amiga. Wow, ¡somos paisanas! Jejeje, yo vivo en el estado Zulia, y te cuento que el cacerolazo se escuchó estruendoso aquí, jejeje, fue todo un éxito. ¿En qué parte vives tú, amiga? Digo, si puedo preguntar (ay que penita, jejeje). Saludos desde Maracaibo, y grax por seguirme, me alegra saber que tengo una lectora en mi propia tierra.
Luz Rico, jejeje amiga pensé que te había perdido y que no me perdonarías. Pues es que me sentía muy culpable por dejarlas sin saber nada de la conti y como pude, tuve que ponerme con ello de nuevo, jejeje. La canción que me dices me suena...tengo un amigo fanático de bandas y grupos ingleses...pero de todas formas la buscaré en el youtube o el ares y comprobaré lo que me dices ;) Y pues ya sabes, siempre es grato para mí tomar todos sus coments, sugerencias y críticas en cuenta, muchas veces me sacan de los baches mentales con los que me tropiezo al escribir y por eso me agrada tener siempre su opi. Mil gracias por todas esas bendiciones y buenas vibras que me envías, amiga. Yo te envío un camión de lo mismo pero triplicado, jejeje. Espero contar también con tu opi para este nuevo cap.
Avances del próximo cap: Susana prueba una nueva estrategia para lograr sus propósitos. Un conflicto entre los líderes de CAEMSA amenaza la armonía en el equipo. Un nuevo personaje aparece en escena… ¡y es una reencarnación confirmada! ¿Quién será?
Ya me toca despedirme, chicas, y aprovecho para informarles que regresaré en el plazo de tres semanitas…lo sé, se oye excesivamente tardío, pero lo cierto es que quiero que el próximo cap me salga bien y aunque lo tengo visualizado en mi mente, me toca empezar a escribir desde cero. Podría decir que si lo termino antes lo subiré apenas le pase la ortografía, pero para ir sobre-seguras y darme un plazo fijo, digo que vuelvo en tres semanitas. Mientras, las animo a adivinar quién será el nuevo personaje reencarnado que aparecerá próximamente y las invito a dejarme sus opiniones. Tomatazos, flores, críticas, todo lo que quieran, con un review me llegara. Nos leeremos pronto, amigas
¡Saluditos!
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