Complicaciones
Tras haber ganado la última contienda, todos dirían que los estudiantes de CAEMSA se tomarían la semana para descansar. Pero nada más alejado de la realidad, porque a pesar del triunfo y hasta la fiesta del día anterior, los estudiantes habían acordado aprovechar aquel martes para mantener el buen ánimo y la eficiente práctica.
Sin embargo, habían decidido dividirse, para que el equipo femenino y el masculino pudieran practicar cada cual por su lado, de forma más organizada.
Candy estaba escuchando las afinaciones de un par de compañeras que tocaban la flauta, verificando que siguieran con precisión la melodía que ella les pidió que tocaran. El resto de las chicas también practicaban con sus instrumentos. Susana y sus amigas sólo observaban a todas las presentes en el salón.
-Después de lo de anoche, la mosca muerta parece muy orgullosa de si misma-comentó una de las amigas de Susana en voz baja, refiriéndose a Candy-. No parece ni un poco amedrentada porque la hayan pillado "jugando" con Terry.
-Porque no los pillaron-contradijo la propia Susana-. Terry y ella no fueron el par de estudiantes que descubrieron anoche en los jardines laterales.
-Y ¿cómo lo sabes, Susy?
-Porque esta mañana, cuando estábamos en el comedor, escuché a los de Mcnally Smith comentando al respecto. Al parecer era una parejita de ese instituto.
-Aún así, ¿cómo sabes que Terry y Candy no aprovecharon la noche? Se ausentaron por bastante rato.
-Si lo hicieron o no, eso me da igual, Marcela. No es la primera en recibir las "atenciones" de Terry, es algo que otras ya hemos experimentado-explicó la rubia-. Ahora sólo siento unas tremendas ganas de fastidiar a la creída esa, aunque sea sólo para quitarle la sonrisita de la cara.
-Podríamos ponerla a prueba-sugirió otra del grupo-. Se me ocurre algo para hacerla incomodar…aunque tal vez sea demasiado.
-Nada es demasiado para esa melindrosa-le aseguró Susana-. Haz a un lado la duda y cuéntame lo que has pensado.
El pequeño grupo se acercó aún más para evitar ser escuchadas por las demás. A la chica le tomó unos cuantos minutos explicar lo que había planeado.
-¡Por Dios! Este plan es estupendo. Debo felicitarte por tu maldad, amiga-la apremió la rubia con ironía-. Además, si lo hago bien, puede crearse un revuelo tan grande que le traiga "complicaciones" a Candy con el grupo.
Las chicas continuaron hablando y expresando su opinión sobre el plan, sin darse cuenta de que habían llamado la atención de las demás presentes.
-No dudo que debe ser interesante su conversación, pero me permito sugerirles que, en las horas de práctica se dediquen más a practicar y menos a hablar-Candy las reprendió en forma impersonal.
-Y ¿quién eres tú para "sugerírnoslo"?
-Candy es la líder del equipo femenino, por si se te olvida-le recordó una de las compañeras-. Aunque si no desean practicar, nadie les impide que se vayan. Sólo recuerden atenerse a las consecuencias de sus acciones.
-En realidad, mis amigas y yo estábamos comentando que necesitamos más práctica-replicó Susana-. Pero no de este tipo, sino otra más acorde para artistas de nuestro nivel.
-Y ¿qué prácticas sugieres tú que hagamos, Susana?-la interrogó Candy luchando por conservar los estribos.
-Yo me refería a una interpretación pública. De hecho, sería muy bueno para todas que tú nos dieras el ejemplo.
-Y seguramente querrás que Candy cante otra canción subida de tono, ¿verdad?-preguntó Ruby con toda intención de devolverle la insinuación.
-Pues fíjate que no tiene por qué ser atrevida. Yo estaba pensando más bien en una canción que hable de compañerismo, de unión. Incluso podríamos cantarla juntas, Candy.
-¿Juntas? ¿Sugieres que tú y yo cantemos en la misma interpretación?-preguntó incrédula la rubia.
-¿Por qué no? ¿Acaso te molesta o te asusta cantar conmigo?
-Sabes muy bien que no, Susana. Es sólo que me parece extraño que justamente tú sugieras un encuentro así entre nosotras.
-Entonces para que pase tu extrañeza, hagámoslo-propuso Susana con reto-. Podemos cantar en el escenario de prácticas, ahora mismo.
-¿Por qué no aquí?-preguntó Carola sospechando de sus intenciones-. Estos salones que dispusieron para nosotras tienen todo lo necesario para que hagamos una interpretación. Y aunque el mini escenario no es la gran cosa, igual sirve.
-Cantar en el escenario de prácticas ayuda a crear la ilusión de que estamos haciendo una interpretación completa, incluso con un público mayor-insistió una de las amigas de Susana.
-De acuerdo, que sea en el escenario de prácticas-convino Candy queriendo evitar una discusión-. Donde cantemos es lo de menos.
-Bien. No esperemos más y vayamos allá enseguida.
Aunque no estaba muy convencida de las "buenas" intenciones de Susana, Candy salió del edificio junto a sus compañeras, aún cuando sus amigas le enviaron advertencias con la mirada. Una vez que llegaron al escenario de prácticas descubrieron que estaba siendo usado por otro grupo. Sin embargo, eso no desanimó a Susana y a sus amigas, quienes insistieron en prepararse para cantar mientras el escenario se desocupaba.
-¿Quién va a tocar para nosotras, Susana?
-Se me ocurre que pueden ser dos de tus amigas, y dos de las mías-la ojiazul señaló a dos de sus compañeras.
-¿Acaso vamos a cantar algo tan complicado que necesitamos de una banda grande?
-De hecho, sí. Necesitaremos flauta, tambores y un par de bajos.
-Eso quiere decir que ya tienes planeada incluso la canción-le reprochó Candy.
- Por supuesto que sí. Ya te dije que lo mejor sería que cantáramos algo que diera el mensaje de estar unidas. Y la canción que pensé es perfecta para eso.
-Escenario despejado-anunció una de las amigas de Susana cuando el lugar se desocupó-. ¿Se animan a subir?
Carola y Ruby se ofrecieron de inmediato para formar parte de la banda que les ayudaría en su interpretación. Susana ya había escogido al par de compañeras restantes.
-¿Qué canción pretendes que interpretemos, Susana?-le preguntó Candy sin rodeos mientras sus amigas subían a preparar los instrumentos.
-"Bello embustero". De Beyonce y Shakira-su respuesta provocó una mirada de desconcierto en la rubia-. ¿Acaso no conoces la canción?
-Sí, pero…no entiendo por qué escogiste justamente esa-el asunto no tenía ni un poco de sentido para ella-. No habla de compañerismo, habla de dos mujeres que son amantes de un mismo hombre.
-Exacto. Pero también habla de que, al darse cuenta, ambas deciden dejarlo, porque comprenden que su amistad y sentido de apoyo femenino valen más que él.
-No me parece, Susana. Creo que deberíamos escoger otra.
-Ay por favor, Candy, no me dirás que te asusta cantar algo así. Después de todo, ya antes has cantado sola canciones atrevidas. Y ahora que vas a cantar acompañada una más o menos subida de tono, ¿te echas para atrás?-Susana sabía que la rubia no se resistiría al reto.
-Está bien. Si tanto significa para ti, no puedo negarme-le respondió con la intención de zanjar la rivalidad entre ellas-. Subamos ahora mismo a interpretarla.
Ambas rubias subieron, pero cada cual por su lado les comunicó a sus compañeras la canción a tocar.
-No entiendo porque accedes con tanta facilidad a sus ideas, Candy-le reprochó Ruby ya preparada en el bajo-. Todo el mundo, cuando ve venir al toro se aparta, pero tú en cambio te quedas plantada, y si corres lo haces sólo para vestirte de rojo y provocarlo más.
-No voy a caer en su juego, Ruby, sé que pretende incomodarme con esta canción, pero no lo conseguirá. Por ella misma aprendí a no darle importancia a este tipo de interpretaciones, así que esto es como otra práctica para mí.
-Una cosa más, Candy-Carola le enseñó su celular-. Alex me escribió. Dice que el equipo masculino ya terminó su práctica, así que es posible que vengan y nos vean tocar.
-Da lo mismo. Con o sin público, voy a demostrarle a Susana que sus jueguitos no me afectan.
-Todo listo-anunció Susana, dejando en claro que estaba decidida a que cantar.
Candy asintió y cada una se colocó en un extremo del escenario. Sabía perfectamente que la interpretación no sólo era cantar, también tendrían que bailar y hacer que fuera creíble, pero estaba dispuesta a hacerlo si con ello convencía a Susana de que no se dejaría embaucar por ella. La música empezó a sonar y ambas iniciaron el baile sensual.
Miente, lo ves
Es un juego
Yo conozco cosas del que tú no quieres ni saber
Sabe decir lo que, quieres oír
Un bello embustero
Sólo por placer nuestra amistad no vamos a perder
A mi también, siempre quiere verme sola
No hay que caer, en su trampa una vez más
No nos pelearemos
No nos va a engañar
No terminaremos
Por un bello embustero
¿Nos va dividir? No
No nos va a excitar
No vamos a sufrir
Por un bello embustero
La voz atrayente aunada con la llamativa danza que ambas estaban interpretando captó la atención de varios estudiantes. Bastaron unos instantes para que se formara un pequeño grupo alrededor del escenario.
-Parece que desde temprano decidieron darle uso al escenario de prácticas-comentó Brandon haciendo que sus compañeros se detuvieran como él a observar la agrupación.
-Carola me dijo que las chicas decidieron tocar algo en el escenario de prácticas-comentó Alex-. Tal vez sean ellas las que están tocando ahora.
-En ese caso, no perdamos tiempo y acerquémonos a animarlas-sugirió Brandon en son de broma. Aún así, los muchachos decidieron acercarse a presenciar la interpretación.
Confiaba en él, más cuando lo que encontré
Besándote el cuello
Pero él no lo podía creer, las dos caímos en su red
¿Por qué a ti, si hay mil por ahí?
Él es un perro
Las dos sin querer, caímos presas en su piel
A mi también, siempre quiere verme sola
No hay que caer, en su trampa una vez más
No nos pelearemos
No nos va a engañar
No terminaremos
Por un bello embustero
¿Nos va dividir? No
No nos va a excitar
No vamos a sufrir
Por un bello embustero
-Lo veo y no lo creo-aseguró Oscar cuando comprobaron quienes eran las cantantes.
-Esto debe de ser una broma-dijo Terry sin terminar de creer que eran Candy y Susana las que bailaban y cantaban con tanta armonía.
-Sino supiera que se odian, diría que la canción te la dedican a ti, Terry-comentó uno de los amigos del castaño.
-Dos chicas muy sexys, peleándose por ti. Tentador-describió Brandon la escena-. Pero igual no me gustaría estar en tu lugar, Terry. Debe ser difícil estar en medio de ese par.
-Ellas no me están dedicando nada, y mucho menos se pelean por mí-negó el castaño. Pero aunque sonara firme, al ver la complicidad de ambas rubias se sintió un poco inseguro de su afirmación.
Lo creía tan mío, yo vivía por él
Fuimos un desafío, que pudo mas que él
Es un hombre muy frío, no es de una mujer
Ya no nos puede engañar
Haremos con su juego
Ya basta, de sus mentiras
Dile adiós, por las dos
No nos pelearemos
No nos va a engañar
No terminaremos
Por un bello embustero
¿Nos va dividir? No
No nos va a excitar
No vamos a sufrir
Por un bello embustero
Él no nos va a separar
Cuando la canción acabó, Candy se sintió orgullosa de sí misma por haber podido soportar aquello. No le pasó desapercibido que Terry y otros compañeros habían presenciado desde la distancia al menos la mitad de la interpretación. Y aunque sabía que seguramente aquello resultaría muy confuso y difícil de asimilar, esperaba que reservaran para si mismos sus dudas y comentarios personales. El grupo descendió del escenario y se reunió al pie del mismo. El resto de las chicas guardaron cierta distancia de la banda, esperando a ver cuál sería el siguiente movimiento.
-Veo que has dominado por completo lo de hacer creíble una interpretación-apremió Susana a su rival-. Aunque claro, la canción no estaba tan distorsionada de la realidad, ¿o sí?
-¿A qué te refieres, Susana?-aunque había prometido no dejarse afectar por ella, Candy sintió la necesidad de replicarle su comentario.
-Me refiero a que Terry estuvo conmigo antes de estar contigo. Pero descuida-la rubia se acortó la distancia entre ellas, de modo que sus palabras sólo fueran escuchadas por su oponente-, sé que en realidad no ha "estado" contigo. Por mucho que diga quererte, no le atraes ni un poquito en ese sentido.
-Mejor guárdate tu ponzoña para ti, Susana-Candy sonrió ante su provocación-. Necesitas algo más fuerte que eso para atormentarme.
-Para nada, querida. Sé perfectamente que quieres zanjar el asunto con ese comentario, pero hoy no es tu día de suerte. Si Terry no te lo ha pedido, es porque no le interesa hacerlo contigo. Y es justo por eso que yo sigo siendo tu rival. Porque aunque te duela, yo si llegue a compartirlo "todo" con él.
Aquel comentario resquebrajó la coherencia de la rubia. ¿Cómo era posible que ella hablara con tanta seguridad de su vida amorosa con Terry?
-Y antes de que me preguntes cómo he descubierto ese "pequeño" detalle, te digo que conozco muy bien a Terry, y puedo saber cuándo está "satisfecho" y cuándo no-ese había sido su tiro de gracia. Susana sonrió con maldad-. Sólo es cuestión de tiempo para que regrese conmigo. Tarde o temprano va a cansarse de ti y del celibato.
Aquellas palabras fueron el acelerante que encendió la rabia en Candy. Por mucho que quisiera controlarse, no pudo mantenerse impávida después de aquello. Sin ni siquiera pensarlo, se lanzó hacia ella, dispuesta a borrarle con golpes la sonrisa del rostro.
-¡Ni se te ocurra, Whiton!-no esperaba que las amigas de Susana intervinieran, y mucho menos que la empujaran.
-Hagamos esto más justo-Ruby y Carola no tardaron más que un instante en devolverles a ambas el empujón, pero con la fuerza suficiente para que ambas chicas terminaran en el suelo por estar desprevenidas.
-Y tú sigues-sentenció Carola antes de que se lanzaran sobre Susana.
-¡Basta!-la voz de Terry las hizo detener en su intento de golpearla- ¿Acaso no ven el espectáculo que están dando?
Las chicas fueron conscientes de la presencia del resto del equipo femenino, y del equipo masculino, y entendieron que, sin lugar a dudas, habían llegado muy lejos en su discusión.
-Todo lo ha comenzado ella-dijo Ruby señalando a la rubia, sin querer desistir en la disputa.
-Eso es lo de menos, son ustedes las que se están prestando para que haya un desenlace-replicó el castaño.
-A decir verdad, es lo que han buscado desde el comienzo. Pero no se puede esperar menos de un par de revoltosas-dijo Susana intencionalmente.
-A mis amigas no las insultas-Candy reaccionó de nuevo avanzando hacia ella para desquitarse.
-Basta de peleas-Terry se colocó a tiempo entre ambas rubias para evitar el confrontamiento-. La violencia nunca resuelve nada.
-Cierto, Candy-asintió Susana-. Con violencia no vas a cambiar las cosas. Tus amigas seguirán siendo un par de revoltosas. Y tú su líder ingenua que se conforma con las "migajas" que le den, mientras que otras se llevan el plato completo.
Esa vez, no sólo Candy se lanzó sobre Susana, sino que tuvo el apoyo de Carola y Ruby. Las tres avanzaron dispuestas a moler a golpes a la rubia, pero antes de que llegaran a tocarla si quiera, Terry, Oscar y Brandon las contuvieron.
-¡He dicho que basta!-le reclamó Terry mientras la sujetaba, pero ella seguía sin ponerle atención.
-¡Eres una víbora venenosa!-la acusó Candy luchando por liberarse. Nada apaciguaría el deseo de arrancarle los ojos a Susana.
-Muchachas, basta, esto no nos va a llevar a ninguna parte-Oscar intentó conciliar la situación, Pero Ruby seguí intentando zafarse de su agarre como Carola empujaba a Brandon para que la soltara.
-Suéltame, Oscar, que le voy a dar sólo su merecido-le exigió Ruby sintiéndose impotente.
-Mucho ruido y pocas nueces-desestimó Susana-. Ustedes sólo se envalentonan cuando están juntas.
-De peores tretas te has valido tú para destilar tu veneno-la acusó Carola sin dejar de resistirse al agarre de Brandon.
-Ay por favor, las tres saben que tengo razón. De lo contrario no estarían queriendo lanzarse contra mí para expresar con golpes su frustración.
El comentario de Susana sólo consiguió acrecentar la furia de las tres, pero más que nada de Candy. No pensaba dejarla salirse con la suya.
-¡Candy, ya basta!-Terry la zarandeó para que dejara desistiera de su plan- ¡No voy a permitir que tú o tus amigas la agredan, no está bien!
-Tú… ¿la estás…defendiendo?-Candy apenas y pudo articular la pregunta. De pronto la actitud de Terry le pareció de lo más inclinada hacia Susana.
-Llámalo como quieras, esta pelea termina aquí-insistió el castaño-. No vas a lanzarte sobre ella ni a exponerte a que te vea alguno de los guías, porque podríamos perder ventaja en la competencia.
Al recordar que las peleas en el campamento se sancionaban con la pérdida de una parte del puntaje que tuviera el equipo, Candy pudo aceptar que en ello tenía la razón. Pero aún veía la balanza inclinada a favor de Susana, y el peso que la había hecho ceder seguía siendo Terry.
-…Estás de su parte…-susurró sólo para él. Dos emociones se visualizaron en el rostro de Candy. Primero decepción. Y luego resentimiento- Muy bien. Lo entiendo. No hay nada que yo pueda hacer al respecto.
-Candy…
-Sin embargo, como tú mismo has dicho, la violencia no resuelve nada-dijo la rubia ignorando por completo sus palabras, a la vez que se volvía hacia los muchachos-. Así que, Oscar y Brandon, suelten ya a mis amigas.
-Si las soltamos van a…-refutó Brandon negándose a ceder.
-He dicho que las suelten-insistió la rubia, pero al no ver reacción por parte de ellos, decidió elevar su voz- ¡Suéltenlas ahora mismo!
La actitud de Ruby y Carola dejaba en claro qué harían al ser liberadas, razón por la cual ninguno de los dos cedió a la petición de la rubia. Candy los miró con incredulidad, preguntándose si ellos también estarían de parte de Susana.
-Si no las sueltan ahora les juro que…
-No hay necesidad, Candy-intervino Alex para sorpresa de todos-. Seré yo quien los haga "entrar en razón" si Brandon no suelta en este mismo instante a Carola.
El rubio lo miró con interrogación, como desafiándolo a cumplir su amenaza, pero aún así liberó a Carola.
-También tú, Oscar-indicó Alex-. Suelta a Ruby ya-el moreno no se dejó amedrentar tan fácilmente por él-. Aunque sea tu novia, ella es mi amiga, y si no la sueltas ahora, te juro que lo vas a lamentar.
-Dudo mucho que pudieras cumplir tu amenaza-dijo Oscar desafiante, pero aún así, también soltó su agarre.
-Puede que yo quiera ayudarle a cumplirla-le avisó Ruby mirándolo con rabia a la vez que se acercaba hacia sus amigas-. No simpatizo con traidores.
Oscar miró incrédulo a Ruby, preguntándole en silencio el por qué de su comportamiento, pero ella desvió la mirada, sin querer enfrentarlo si quiera. Pasaron unos instantes en los que el grupo observaba a los principales involucrados en la pelea, intentando adivinar en qué terminaría la situación.
-Me parece que hoy hemos aprendido dos lecciones-Candy fue la primera en hablar-. La primera, la aprendemos el grupo entero, que es a nunca usar la violencia-sonrió haciendo alusión a la fuerza que habían usado para detenerlas-. Y la segunda, es para el equipo femenino, que consiste en recordar que la "complicidad" del compañerismo lo es todo en una "interpretación".
A pesar de que sus palabras eran retóricas, todos captaron bien la insinuación que llevaban cargando.
-Por hoy, hemos terminado nuestras prácticas, chicas-dijo refiriéndose al equipo femenino-. Lo que hagan de ahora en adelante, es asunto suyo.
Dicho esto, la rubia se retiró sin esperar a que los demás lo hicieran. Carola no tardó en seguirla, acompañada de Alex. Ruby se tomó un segundo más para dedicarle una mirada de reproche a los tres que habían defendido a Susana.
De esa forma, CAEMSA terminó sus prácticas del día.
-De verdad, Alex. Te juro que eres un encanto-dijo Ruby sonriéndole al muchacho con agradecimiento-. Fuiste como un caballero con armadura, tan valiente y airoso para salvarnos a las tres, y tú solo.
-Por favor, Ruby-rió el rubio-, vas a hacer que me sonroje. Realmente no hice nada extraordinario. Aunque admito que por un momento pensé que tendría que liarme a golpes con Oscar y Brandon.
-Jamás lo hubiera permitido-le aseguró Carola tomándolo de la mano-. Confieso que me encantó que nos defendieras como un príncipe de cuentos, pero igual me hubiera convertido en súper chica si hubieras necesitado mi ayuda.
-Nada de eso, Carola-Alex afianzó su mano a la de ella con más cercanía-. Las chicas no deben involucrarse en ese tipo de conflictos, por mucha fuerza física que tengan. Y eso me recuerda que, aunque las haya defendido, se merecen un sermón, señoritas.
-Ay Alex, no arruines tu obra con un regaño innecesario-le pidió Ruby-. Es cierto que tal vez nos excedimos un poco al querer lanzarnos las 3 contra Susana, pero la verdad es que no siento ningún tipo de remordimiento.
-Tampoco yo-la secundó Carola-. Se lo habría tenido bien merecido si hubiésemos podido castigarla. Lo único lamentable es que quedó frente a todos como la víctima…algo que no habría sucedido si Terry no hubiese salido en su defensa-nada más terminar de hablar Carola comprendió que había dicho más de la cuenta. Candy no había dicho una palabra desde el altercado.
-Pero lo hizo-confirmó la rubia con voz seria-. Y no sólo la victimizó a ella, sino que nos tildó a nosotras como las revoltosas que ella tanto afirma que somos.
-Tal vez no actuó en la forma correcta, pero debes reconocer que Terry hizo bien en parar la pelea entre ustedes y ella, Candy.
-No digo lo contrario, Alex, pero esto es mucho más que una simple pelea-le aseguró ella con un tono que no dejaba espacio a réplicas-. Si lo ves desde el lado competitivo, él me quitó la autoridad que tengo como líder del equipo femenino.
-Quizás fue lo mejor, en vista de que no estabas pensando como líder del equipo femenino en ese momento.
Nada más escuchar la voz del castaño en el umbral del laboratorio de guitarra, todos enmudecieron. Terry avanzó hasta quedar sólo a unos pasos de la rubia y sus amigos. Oscar y Brandon también lo acompañaban.
-Por si no te has dado cuenta, el laboratorio está ocupado-señaló Candy lo obvio-. Así que te recomiendo que tú y tus amigos se retiren hasta que nosotros hayamos salido.
-Necesito hablar contigo-le informó Terry como si no hubiese escuchado su petición.
-Yo no tengo nada que hablar contigo, ni tampoco me apetece hacerlo-aclaró ella con acidez.
-¿Y para evitarme te vas a escudar detrás de tus amigos?
-No sería muy diferente a lo que haces tú-contraatacó Alex defendiéndola.
-Me parece que ya has intervenido bastante, Waymon. Te agradecería que te hicieras a un lado, sino quieres que te recuerde por la mala que soy el líder del equipo masculino, y que si te doy una orden, debes cumplirla.
-Tal parece que ahora eres tú el que no está pensando como líder de CAEMSA. Aunque claro, nunca lo has hecho realmente-dijo la rubia sonriendo con ironía.
-Tal vez Alex y Carola quieran salir a caminar un rato-sugirió Oscar intentando hacer de mediador-. Sería bueno para aligerar la tensión en el ambiente.
-¿Y luego qué, Oscar? ¿Piensas conseguir tu momento para disculparte y solucionar las cosas?-le preguntó Ruby con sarcasmo- Lamento desilusionarte pero de tajo rechazo tu oferta. Puedes buscar a otra que le interese más que a mí.
-Es obvio que se apoyan como un equipo, pero siento decirles que esa táctica no siempre sirve. Y en este caso en especial, no tiene ningún efecto-hablo Brandon por vez primera.
-Necesito hablar contigo, Candy-repitió el castaño su petición-. Y no me iré hasta que no accedas a ello.
La rubia sopesó un instante la situación. La tensión en el ambiente era más que palpable, y tal parecía que todos esperaban su respuesta para saltar sobre la yugular de sus oponentes. Ya tenían demasiado encima con la discusión anterior en la que todo el grupo se vio involucrada, como para añadir más leña al fuego con un contraataque entre ellos. Lo mejor sería aclarar las cosas de forma civilizada…al menos si quería poner un alto a la situación.
-Está bien-aceptó muy a su pesar. No le gustaba tener que ceder a la presión de Terry, pero internamente se animó al recordarse que después de aquello, no tendría por qué hacerlo de nuevo-. Hablaremos.
Candy no esperó una respuesta por su parte, sino que simplemente se limitó a abandonar el laboratorio. Sintió una pequeña satisfacción al notar que él la seguía. "Con un poco de suerte, no habrá nadie en los jardines laterales", se dijo a si misma a la vez que continuaba el camino hacia lo que esperaba fuera el lugar más solitario para esas horas en el campamento.
-Te advierto que no estoy a tu disposición para que me des órdenes. No soy un militar bajo tu mando-dijo ella apenas se adentraron entre los árboles-. Así que te recomiendo que seas breve.
- ¿Se puede saber qué diablos pasó por tu mente cuando te hiciste partícipe de ese espectáculo?-le preguntó él furioso- Primero accediste a cantar con Susana como si fueran las mejores amigas, y luego se te ocurrió atacarla, ¡delante de todos!
-Es una suerte que el príncipe Terry estuviese ahí para rescatar a la damisela en peligro-ironizó ella con burla.
-Déjate de bromas, Candy, sabes que lo que hiciste no estuvo bien. Te comportaste como una niña malcriada, te expusiste ante todos y lo peor de todo es que lo hiciste sin pensar en las consecuencias, en que pudiste haber perjudicado a todo el equipo.
-No tienes de qué preocuparte, no se repetirá. No pienso volver a enfrentarme a Susana-le aseguró con una calma que para nada sentía.
-Eso espero-al escucharla ceder, el castaño pareció más relajado-. Sabes perfectamente lo importante que es esta competencia para nosotros. Los dos queremos conseguir la victoria, y aunque sea difícil, debemos hacer lo correcto, por el bien del equipo.
-Lo sé. En el futuro, procuraré tenerlo siempre en cuenta.
-Confío en que lo harás-asintió él. Esperó unos segundos antes de retomar la conversación, ésa vez, con más suavidad-. En cuanto a nosotros…
-¿Nosotros, Terry?-lo interrumpió con toda intención. Ahora era su turno de hablar- Me extraña que digas "nosotros" después de lo que pasó hace un rato.
-Entonces, estás molesta-concluyó él desilusionado. Ya se le había hecho extraño que la rubia se mostrara tan calmada. La verdadera tormenta vendría ahora.
-¿Acaso esperabas que asintiera como una niña buena y que simplemente "pasara la página"? Siento acabar con tus esperanzas, Terry, pero no todas las mujeres son estúpidas, o al menos yo no lo soy.
-En ningún momento he insinuado que lo fueras, y acepto que, en cierta forma, tienes derecho a estar molesta. Pero no a tal punto.
-Entonces, según tú, yo tengo que estar feliz porque hayas dejado muy en claro que defiendes a toda costa a Susana, aún por encima de mí.
-Sabes que no es así. Lo que hice fue porque no estabas pensando coherentemente. ¡Por Dios, Candy! Ibas a golpearla delante de todos.
-Una vez me empujaste a la fuente del patio principal de la academia, delante de todos, y fue por defenderla a ella.
-Aquella vez me comporté como un canalla, lo reconozco. Pero eso no significa que tú debas hacer lo mismo y atacarla simplemente porque te apetece.
-¿Eso es lo que crees? ¿Que iba a atacarla sólo porque no me agrada?
-Dímelo tú. ¿Por qué sino ibas a golpearla delante de todos? La humillación pública suena justificable como un desquite para lo que te hizo recientemente.
-Que poco me conoces, Terry-sonrió con tristeza ella-. Si me crees capaz de atacar a alguien por sólo porque no me agrada…
-No digo que lo crea, Candy-la sujetó de los hombros para enfatizar su respuesta-. Simplemente quiero que me digas por qué actuaste tan impulsivamente.
-¿De verdad quieres saberlo? Bien, te lo diré-accedió antes de librarse de su agarre-. Mientras tú hacías las veces de guardaespaldas de Susana desde la distancia, ella se jactaba restregándome en la cara que te conoce mejor que yo, que ustedes han compartido "todo" y que si no lo has hecho conmigo es porque no te intereso en lo más mínimo.
-¿Y tú prestaste oídos a las palabras de una persona que sabes quiere hacerte daño?
-"Las acciones dicen más que mil palabras". Con tus acciones de hoy, me has recordado el significado de ese refrán. Y has corroborado las palabras de ella.
-Entonces, para ti vale más su palabra que la mía.
-Sí, Terry, vale más-le confirmó ella liberando toda su rabia-. Susana al menos no dice una cosa y luego hace otra, a diferencia de ti. Dijiste que me querías, pero en la menor oportunidad que tienes corres a defenderla, incluso poniéndote contra mí.
-Y según tú, debía permitir que la golpearas delante de todos, ¿no?
-No veo el problema. Seguramente ella se habría defendido, y no dudo que sus amigas la hubiesen ayudado también.
-Y por supuesto, alguno de los guías las hubiera visto y nos habrían amonestado por faltar a la reglas de convivencia.
-¡Al demonio con la competencia, Terry! Sé perfectamente por qué hiciste lo que hiciste, y no fue porque te importara la competencia o la academia-lo acusó-. Sigues sintiendo algo por ella, y hoy te has ocupado de dejarlo en claro, no sólo a mí, sino a todos en este campamento.
-¿Eso es lo que crees? ¿Realmente piensas que la prefiero a ella, después de todo lo que ha pasado entre nosotros?
-No lo creo, lo sé-afirmó ella con total seriedad, mientras que en su garganta comenzaba a formarse un nudo de impotencia, de rabia, y sobre todo, de dolor.
-En ese caso, no hay nada que pueda hacer yo para hacerte cambiar de parecer.
Tú ya has hecho tus juicios-dijo él con decepción.
-Sólo lo hice porque tú ya has hecho más que obvia tu decisión-replicó ella-. La quieres a ella, no a mí-reafirmó haciendo un esfuerzo por contener el llanto-, siempre ha sido así, sólo jugabas conmigo.
-No puedo creer que me acuses de engañarte-el castaño la miró con indignación-. Siempre he sido sincero contigo, como nunca lo he sido con ninguna. Te he dicho la verdad aún en las situaciones más difíciles.
-¿¡Y de qué me sirve toda esa sinceridad, si sigues defendiéndola, si te sigues parcializando por ella, eh?!-liberar la rabia era mejor que liberar su dolor.
-Créeme que cuando intervine, no lo hice pensando en el bienestar de Susana, sino en el equipo.
-Contéstame algo. ¿Qué sentirías si mi ex te hablara de mí, te dijera que nosotros aún tenemos algo, y cuando vas a ponerlo en su lugar intervengo yo, diciéndote que no permitiré que le hagas daño?-le planteó ella- ¿No crees que si actuara así, estaría dándole al menos un poco de credibilidad a sus palabras?
-No sé lo que pensaría, pero si estoy seguro de que te daría la oportunidad de darme una explicación.
-¿Sabes una cosa? Si realmente eras actor en tu vida pasada, no conservaste ese talento en esta "reencarnación", porque ni tú mismo puedes creerte esa línea de caballero digno.
-Estás tan convencida de que miento, que ni siquiera quieres considerar lo que digo.
-No tengo porqué considerarlo, hasta un ciego puede ver que estás mintiendo. No pienso volver a creerte, Terry-hizo un enorme esfuerzo por mostrarse impávida, pero su débil tono de voz la delató-. Sólo espero que algún día, puedas comprender la magnitud del daño que me has hecho.
Terry la vio darse media vuelta y prácticamente huir del lugar. Un dolor opresivo se hizo sentir en su pecho, indicándole lo que tanto temía: su relación había terminado. Meditó sus palabras mentalmente haciendo un esfuerzo por comprenderla. "¿Qué sentiría si tuviera que enfrentarme a tu ex y tú lo defendieras?... Seguramente me sentiría tan molesto contigo como tú lo estás conmigo ahora". La parte de su conciencia que se degustaba en torturarlo hizo acto de aparición en su mente. "Y si a eso le añades que lo has negado y te has resguardado tras un escudo de indignación…".
El castaño sacudió su cabeza intentando ahuyentar la atormentadora voz. Reconocía que se había equivocado, que debió escucharla antes de juzgarla, que debió reiterarle que la quería a ella y hasta pedirle que lo perdonara por no ponerse de su parte. Había sido un idiota, y ahora tendría que arreglarlo, sino quería perderla por completo. Pero, ¿cómo hacerlo, si ella no quería ni verle? "Dale tiempo", le aconsejó la parte coherente de su juicio.
Sí, eso haría. Dejaría que Candy se calmase. Sabía que estaba dolida, y con toda razón, pero si le concedía un poco de tiempo para serenarse, tal vez se le haría más fácil convencerla de que le permitiera hablarle y hasta de pedirle otra oportunidad.
Pero, ¿y si ella aún así se negaba a escucharlo? "Sea como sea, lo conseguiré. No voy a perderla por esto", se prometió a sí mismo, antes de alejarse con las manos en los bolsillos.
Candy caminaba por los alrededores del campamento sin rumbo fijo, hundida en sus tristes pensamientos. Lo que más le apetecía hacer era correr a su habitación y echarse a llorar sobre la almohada, pero seguramente Ruby y Carola estarían allí, o terminarían descubriéndola, y en esos momentos no deseaba la compasión de sus amigas. "Suficiente tengo con la auto-compasión", se dijo mentalmente.
La rubia no dejaba de pensar en todo lo que había pasado esa mañana, en cómo había terminado la situación. Unas horas antes diría que su relación con Terry era sólida e inquebrantable, pero la sola intervención de Susana había demostrado la facilidad con la que podía hacerse añicos. Y aunque sentía un gran resentimiento hacia su rival, sabía que no era ella la culpable de todo. "Si Terry realmente me quisiera, Susana no habría podido separarnos ni aunque tuviera un tanque de guerra". La sola afirmación le aprisionó aún más el corazón.
Un vistazo a su alrededor le hizo recordar que no estaba en un lugar despejado, por lo que se contuvo de liberar las lágrimas. Tendría que retirarse a un lugar despejado, donde pudiera llorar sin ser molestada, pero a las horas del mediodía ese lugar parecía no existir en el campamento. Pasando junto al escenario de prácticas decidió que se retiraría a su habitación. Ya encontraría la manera de evadir las preguntas y miradas compasivas de Ruby y Carola.
Continuó caminando, ya en dirección al mirador Lodge A, pero una extraña sensación la hizo volverse. Al girarse volvió a mirar el escenario de prácticas, pero esa vez no estaba el grupo de chicas de hacía unos momentos, cantando una balada, sino más bien un muchacho y su banda, alistándose para interpretar una canción.
Candy volvió sobre sus pasos, uno a uno hasta acercarse más al escenario. Estando a una distancia menor, observó con detenimiento al líder de la banda. Contuvo la respiración al instante en que pudo ver su rostro. Aquel rubio era tan parecido a…
-No puede ser…
¡Era igual a Terry! Sus ojos azules eran idénticos a los suyos, su sonrisa era también muy similar. Su cabello en cambio, era de un rubio cobrizo, resplandeciente al sol, peinado en un corte más bajo que el de Terry.
-No son totalmente idénticos pero…se parecen mucho…
Fuera por su parecido físico con Terry o por alguna otra razón, aquel rubio se le hacía familiar. Fue entonces que recordó que sí lo había visto antes. Era el mismo muchacho que, apenas el día anterior, había terminado en la contienda final con Terry, el chico de Mcnally Smith que casi los había vencido.
"Pero hay algo más…es como si ya lo conociera". Mientras continuaba mirándolo, pudo percatarse de que él y su banda ya se disponían a iniciar una melodía. Lo vio tomar el micrófono y situarse en el centro del escenario antes de comenzar a cantar una letra suave.
Tú…que me llenas de vida
De amor, de pasión y bellos pensamientos.
Que te tengo tan cerca de mi corazón
Clavada en mí pecho
Tan sólo quiero besarte, abrazarte
Y cuidarte los sueños
Y que olvides por siempre el dolor
Y las penas de amargos recuerdos
Dime qué quieres, vida mía
Ay, ay
Aquí me tienes de rodillas
Sólo pido tu querer
Quiero contigo envejecer
No quiero verte sufrir más
Porque tú eres lo que yo más quiero
Ay, ay, ay, ay
Tú eres mi luna, mi sol, mi cielo
Ay, ay, ay, ay
No mires para atrás, por favor
Mira pa'lante, mi vida
Yo soy tu paz, tu alegría
Yo soy tu luz, tu guardián
Ay, ay, ay, ay
Tu luz, tu guardián
Ay, ay, ay, ay
Tu luz, tu guardián
Candy escuchaba embelesada la canción, sintiendo si corazón latir con cada nota, como si la letra tuviera realmente un significado para ella.
Tú…con tu cara de niña
Ingenua, juiciosa, qué escondes por dentro
Por qué me evitas, te escapas
Cuando yo a los ojos te veo
Si tan sólo me dieras
Alguna esperanza para conquistarte
Te demostraría que el mundo
Es más fácil cuando estás conmigo
Dime qué quieres, vida mía
Ay, ay
Aquí me tienes de rodillas
Sólo pido tu querer
Quiero contigo envejecer
No quiero verte sufrir más
Porque tú eres lo que yo más quiero
Ay, ay, ay, ay
Tú eres mi luna, mi sol, mi cielo
Ay, ay, ay, ay
No mires para atrás, por favor
Mira pa'lante, mi vida
Yo soy tu paz, tu alegría
Yo soy tu luz, tu guardián
Como en una especie de trance, Candy vio al rubio acercarse al borde del escenario, y de pronto sintió su mirada profunda fundiéndose con la suya propia.
Tan sólo te quiero dar
Un pedacito de mí
Para que sepas que nunca
Ya más nadie te va a herir
Yo quiero ser tu guardián
Yo quiero verte feliz, mi amor
Yo soy el camino, soy tu destino
Porque tú eres lo que yo más quiero
Ay, ay, ay, ay
Tú eres mi luna, mi sol, mi cielo
Ay, ay, ay, ay
No mires para atrás, por favor
Mira pa'lante, mi vida
Yo soy tu paz, tu alegría
Yo soy tu luz, tu guardián
Todos a su alrededor comenzaron a cantar de igual forma, apoyando y aplaudiendo a la misma vez la excelente presentación que el rubio estaba haciendo. Pero Candy ya sólo era consciente de él, moviéndose en el escenario al compás de la música, cantando aquella letra que parecía querer gritarle algo totalmente desconocido para ella.
Porque tú eres lo que más quiero
Tú mi luna, tú mi sol, mi cielo
Por qué no ves que yo te quiero
Tan sólo te pido eso
Porque tú eres lo que más quiero
Tú mi luna, tú mi sol, mi cielo
Dime qué quieres, vida mía
Yo soy tu paz, soy tu alegría
Porque tú eres lo que más quiero
Tú mi luna, tú mi sol, mi cielo
Dame, dame la oportunidad
No quiero verte sufrir más
Porque tú eres lo que más quiero
Tú mi luna, tú mi sol, mi cielo
Sólo quiero ser tu guardián
Tan sólo dame una señal
Cuando la música cesó los aplausos iniciaron y el resto de la banda los agradeció públicamente. Él, en cambio, fue más discreto, pero nunca cambió la expresión sonriente. Para ese momento, Candy estaba más que segura de que la familiaridad que sentía por él no era simpe reconocimiento por haberse visto el día anterior, sino algo más fuerte.
-Es…es lo mismo que sentí cuando vi por primera vez a Terry…
¡Eso era! Aquella sensación tan extraña y a la vez tan familiar, esa que sólo había tenido con el castaño. Pero entonces… ¿acaso ya había conocido a ese muchacho? ¿Era una persona a la que habría conocido en su supuesta vida pasada?
-Sé que lo he visto…siento que lo conozco pero…no, tengo corroborarlo. A menos que…
Si era alguien que había estado en su pasado, y tenía relación directa con su vida anterior, entonces Terry podría reconocerlo también; si era así, él podría sentir esa sensación de familiaridad frente a él.
-Tal vez pueda preguntárselo…-demasiado tarde recordó que, apenas hacía unos minutos, había tenido una fuerte disputa con él, y por ende, no debería ir a verlo- ¿Será esto más importante que una discusión?-susurró para sí misma.
Miró nuevamente al rubio, que charlaba con sus compañeros sobre continuar cantando o no, cuando fue embestida nuevamente por esa sensación particular. Fue el incentivo que la obligó a tomar su decisión.
-Definitivamente, tengo que hablar con Terry-afirmó en voz baja mientras todos a su alrededor continuaban aclamando a la banda.
Ella en cambio, se dio la vuelta para encaminarse una vez más hacia el edificio Lodge A. Si bien acababa de discutir con Terry, debía intentar hallar una explicación. Tal vez, sí lo hacía, pudiera librarse de una vez por todas del estigma de su supuesta reencarnación.
Notas finales: ¿Qué tal, amigas? ¡Feliz día de las madres atrasado! Y para las que aún no son mamás, pues feliz día de las mamacitas también, jajaja. Finalmente sí pude volver en las tres semanitas que prometí (unas horas antes antes, de hecho) y confieso que no lo hice antes no porque quisiera hacerlas esperar…sólo porque me costó un poco conseguir la inspiración tan preciada que necesitaba para terminar este cap…Últimamente me está costando escribir, y no por falta de ideas, sino porque mi neurona y mis dedos no se ponen de acuerdo (PLOP). Menos mal que los ánimos que me envían con los reviews me motivaron bastante para vencer esas trabas, jejeje (de ahí la importancia de sus tomates y críticas, jajaja).
Pasando a hablarles del cap, ¿a poco no les provoca matar a la gusaracha? Osea esta mugrienta se las ha ingeniado para crear conflicto nuevamente entre nuestra parejita ¬¬ aunque también hay que reprocharle a Terry esa actitud, digo unos cuantos golpes no le hubieran caído mal a la frentona esa (risa malvada muajaja). ¿Y ya checaron quién era el nuevo personaje? Pensaron bien, ¡es Anthony! Pero, ¿realmente este chico es el Anthony de antes? ¿Les parece si lo verificamos en el próximo cap?
Aquí les dejo la reseña de las canciones que usé para este cap:
-"Bello embustero", originalmente interpretada por la linda texana Beyoncé, y la sensual colombiana Shakira. Pueden ver el video e imaginarse que las bailarinas y cantantes son la pecas y la gusaracha:
y ou tu. be/ LHNk 99F 1AKE (Sin espacios)
-"Tu guardián", interpretada y escrita por el venezolano Víctor Muñoz. A mí parecer, es una rola muy bonita que no pueden dejar de escuchar, así que les dejo el video para que la chequen:
you tu .be /b-ca Kga 5BY8 (Sin espacios)
¡Conny! Jajaja de verás, siempre me río mucho con tus reviews, y una que otra vez me dan el empujón que necesito para sacar la inspiración que me hace falta, ¡en serio! Tu teoría del nuevo personaje reencarnado fue algo difícil de comprender, pero quizás hayas acertado, ya me lo puedes decir en el siguiente review que me dejes, jajaja (por cierto, sí conozco el término cantinflesco, aunque sea de México bastante que me hizo reír cuando peque el cómico de Cantiflas, jajaja). Espero que algunas de tus interrogantes sean contestadas con este cap y las que no, las iré resolviendo sobre la marcha, jejeje.
Cellyta G, ¡gusto tenerte de vuelta en el fic! Gracias por retomarlo, sé que tardé mucho en volver y que tenía abandonada la historia, pero prometo terminarla como pueda y pagarles a ti y a todas las que aún me siguen con caps bonitos.
¡Ivette! Que gusto que aún te cuente entre mis lectoras, amiga. Yo al igual que tú quiero que recuerden pronto y por eso ando cocinando un caldo para ayudarlos…espero introducirlo de a poco en el fic, jejeje. PDT: Ojala que el personaje reencarnado no te decepcione.
Anne William Grandchester, jejeje me alegra que aún mantengo tu atención, ojala este cap te satisfaga y a la vez te deje lo suficientemente interesada como para que sigas queriendo leer más.
Angelnr, ¡Un aplauso para ti, amiga! ¡Diste en el blanco adivinando el personaje! Y como fuiste la única que se atrevió a postular su idea de quién fuera, sólo a ti te lo confirmo, jajaja. Y para premiarte por ese acierto te resuelvo una dudita: la tía abuela Elroy no está por aquí y hasta los momentos no creo que aparezca…si decido incluirla, te aviso por haber hacertado ;)
Gra, me alegro que te complaciera el cap anterior. Espero que este también lo haga. Gracias por seguirme.
Mazy vampire, ¡vergación que de pinga coincidir! Jajaja. Fíjate que no había notado que eres también venezolana, amiga, ¡es genial toparse con una paisana aquí en el FF! Ya tengo dos avistadas, jajaja. Pues espero que este cap también te agrade y te mantenga atenta (la verdad lo de la pelea de los tortolos es difícil de digerir, pero la presencia del nuevo rubio le añade emoción, verdad?). ¿Qué te pareció que usara la canción de Víctor Muñoz en este cap? A mí personalmente me encanta oírla a cada rato, jejeje. Tienes razón, este par por un lado o por el otro terminara explotando con una chispita, sólo queda ver qué hacemos con la gusaracha (muajaja). Un saludo enorme desde Maracaibo hasta Guárico, amiga.
Gadamigrandchester, descuida amiga, no me molesta en absoluto que me pidas volver, al contrario, cada review que recibo lo veo como una razón más para volver tan pronto termino cada cap. Mil gracias por esas bendiciones y buenas vibras, yo todavía no soy mamá pero como dice una amiga, mamacitas somos todas y por igual tenemos que ser festejadas, jajaja, así que espero hayas tenido un muy feliz día de las madres y mamacitas, amiga.
Luz Rico, jajaja me reí mucho con tu review, amiga, entre suposiciones y demás me sacaste una sonrisa jejeje. Te doy la razón, mejor que Terry siga siendo un personaje ficticio al que todas podamos querer con historias como esta porque si fuera real no quiero ni imaginar el acoso que le montarían a diario (hombre y mujeres por igual), jajaja.
¡Yelitza! Que gusto recuperarte como lectora, amiga. Jejeje, yo también quisiera volar con Terry, por él hasta me arriesgo a lanzarme al vacío, jajaja. Te cuento que tengo ya montada la olla con la sazón y todo, sólo que la tengo a llama baja por el momento, pero como que va siendo hora de añadir algunos grados, verdad?
Lizcarter, te lo doy la bienvenida al FF y a mi fic, y antes que nada gracias por animarte tanto a leerme como a escribirme...por cierto, en serio pudiste leerlo todo en 2 días? Jejeje me hace colorearme cual tomate porque eso significa que entonces sí te gusto esta historia. La verdad si me tardo un poco mas de lo normal en actualizar porque me cuesta encontrar un momento para sentarme a escribir con calmita, pero igual puedo prometerte que nunca abandonaré esta historia, aunque me tarde seguiré escribiendo para darle un final que todas puedan degustar. Por cierto, ¡felicidades! Acertaste presintiendo que el personaje reencarnado era hombre, jejeje. Si sospechabas que era él, me escribes para informarme.
Avances del próximo cap: Candy intenta descubrir qué piensa Terry de éste nuevo sujeto. ¿Tendrá alguna relación con su "supuesta" reencarnación? ¿Contribuirá su aparición a la relación de nuestra parejita, o los separará aún más?
Llega el momento de despedirme, y les cuento que ya estoy muy cerca de retomar unos deberes que había dejado de lado por unas cuantas semanas (PLOP), lo que quiere decir que tendré menos tiempo para dedicárselo a la escritura, pero OJO no digo con esto que no pienso volver, sólo que quizás me cueste un poco…igual me comprometo a regresar en tres semanitas nuevamente. Y antes de que lo digan, lo sé, es horrible tardar tanto, pero es la única manera de fijarme un plazo que no sea excesivamente tardío para ustedes y que a la vez me permita escribir todo un cap completo. Igual, si lo termino antes, se los traeré como hoy apenas le pase la ortografía de word, jajaja. Mientras pueden llenarme de tomates y todas las críticas que quieran, serán la mejor gasolina que pueda tener cuando se le agote el combustible a mi neurona, jejeje. Así que ya saben, ensalada, flores, protestas, todo llegará en forma de review. Nos estamos leyendo pronto, amigas.
¡Saluditos!
