Sentimientos encontrados

A las 5:30 PM, la mayoría de los muchachos en el campamento participaba en un animado partido de fútbol. Entre los tres institutos había formado 2 equipos, y a pesar de que estaban en una competencia, durante el juego desaparecieron sus rivalidades.

-Y pensar que por un momento dudé sobre aceptar combinarnos-comentó Brandon, a la vez que se sentaba en la banca.

-Esto nos ayudará a olvidarnos de la competencia por un rato-aseguró Oscar-. Aunque hay ciertas cosas de las que no podemos olvidarnos.

-¿Como del todopoderoso James, por ejemplo?-sugirió el rubio- Lo bueno es que sabe conservar su distancia de nosotros.

Brandon y Oscar continuaron charlando sobre el partido amistoso, pero Terry no intervino en ningún momento.

-¿No te entretenemos demasiado, verdad?-le preguntó Oscar al castaño.

-Si es así, deberíamos callarnos nosotros y tú comenzar a hablar-dijo Brandon-. De hecho, éste podría ser el mejor momento para que nos contaras en qué terminó tu "conversación" con Candy.

-En nada-habló por vez primera Terry-. En eso terminamos.

-¿Estás diciendo que…terminaron?-supuso Oscar.

El moreno era consciente de que su amigo se había implicado emocionalmente con Candy mucho más de lo que lo había hecho en el pasado en sus otras relaciones, y por ende sabía que, si hablaba sobre ellos, era mejor cuidar sus palabras.

-Ella está molesta conmigo, con toda razón, por cierto. Y a mí no se me ocurrió preguntarle qué podía hacer para solucionar las cosas entre nosotros.

-Entonces, sí terminaron-afirmó Brandon por sus palabras.

-¿Y no se te ocurrió que puedes ir a ahora mismo a intentar convencerla de que arreglen las cosas entre ustedes?-comentó Oscar con ironía- ¿Vas a rendirte así de fácil, cuando te importa de verdad?

-No hemos terminado, sólo hemos tenido una fuerte discusión. Y claro que voy arreglar las cosas entre nosotros. Pero pienso que si le doy algo de tiempo, estará más dispuesta a escucharme la próxima vez que intente hablarle.

-¿Tanto le molestó que hayas defendido a Susana?-le preguntó el rubio.

-Cualquier chica en su lugar se molestaría, Brandon-aseguró Oscar-. Ahora entiendo que fue por eso que Ruby se molestó conmigo. Debimos apoyarlas a ellas, no a Susana, que sólo estaba creando discordia entre el equipo.

-Susana provocó a Candy, de eso ya no tengo duda. Sólo así ella se habría atrevido a intentar golpearla-reflexionó Terry.

-Ya entiendo. Ella la provocó para que pelearan y que nosotros la viéramos atacarla. Así ella quedaría como la víctima y Candy como la mala de la historia-concluyó Brandon-. Es una lástima que haya tenido tanto éxito.

-No me lo recuerdes-le pidió el castaño-. Gracias a eso, soy la última persona a la que Candy quiere ver en estos momentos.

-¡Terry!-una voz femenina acercándose interrumpió su conversación.

Al sólo haber hombres en el campo y sus alrededores, la presencia de la rubia captó de inmediato la atención de todos los presentes, al punto de que pararon el juego para verla.

En otros tiempos, se habría sentido cohibida y asustada por ser el objeto de todas las miradas masculinas, pero habiendo ganado más confianza en sí misma, avanzó con paso firme hasta el castaño.

-Candy-Terry no podía pensar mientras la veía acercarse a él-. No entiendo… ¿qué estas…?

-Necesito que me acompañes, Terry-le informó ella cuando estuvo frente a él-. Hay algo que quiero que veas.

Oscar y Brandon intercambiaron una mirada interrogante, al igual que el resto de los muchachos que miraban a la pareja con curiosidad. Mientras, el castaño razonó una respuesta.

-Por supuesto. Vamos-esperó a que ella retomara su paso para seguirla. Una vez que se alejaron del grupo, se animó a hablarle-. ¿Es algo relacionado con Susana, o con el equipo femenino?

-Aunque soy consciente de que a ti te encantaría correr de nuevo para defender a tu hermosa princesa, lamento decirte que no. No tiene nada que ver con ella.

-Candy, no…

-Es algo personal-lo interrumpió antes de detenerse para mirarle a los ojos, y al instante el la imitó-. Algo que creo, nos involucra a los dos.

-¿De qué se trata?

-Lo sabrás en un momento-sentenció antes de empezar a caminar otra vez.

Terry se abstuvo de interrogarla nuevamente, y se resignó a seguirla en silencio. Cuando estuvieron cerca del escenario de prácticas, ella se detuvo para mirar alrededor.

-¿Qué hacemos aquí?

-Velo por ti mismo-ella señaló el escenario de prácticas-. Dime si hay algo en esa banda que te parece extraño.

El castaño dirigió su mirada hacia el escenario, tal cual ella le señaló. No tardó mucho en notar lo que le quería hacer ver. Aquel rubio que sostenía en ese momento una guitarra…era tan parecido a él…

Una sensación ya antes vivida lo invadió por completo. "No…esta vez, es diferente…". Aquella sensación sólo la había tenido con Candy, durante los fugaces recuerdos de su vida pasada, pero en cierta manera, era muy diferente esa vez. Sentía que había algún tipo de vínculo entre él y ese sujeto, pero en vez de sentirse intrigado por ello, se sentía repelido, alejado si quiera a ahondar en el asunto.

-Él es…

-Es el mismo muchacho al que venciste ayer, antes de conseguir el triunfo para la academia-le informó ella-. Supongo que, como ayer lo empapaste de pintura, no pudiste detallarlo bien.

-Él…se parece un poco a mí…

-¿Un poco?-le cuestionó ella- Yo diría que, excepto por su cabello, él podría ser algo así como tu doble.

-Bueno, sí tiene un buen parecido a mí, pero…

-Pero es rubio, su corte es diferente al tuyo, y no tiene una figura tan atlética como tú. Pero aún así, tiene un gran parecido a ti-concluyó Candy-. Sin embargo, no es por eso por lo que quiero que lo detalles.

-¿Ah no?

-No-negó ella. Mientras el rubio y su banda se discutían sobre qué pieza tocar, ella decidió explicarse mejor-. Cuando lo vi hace rato, sentí algo…extraño. Diría que fue la misma sensación que tuve cuando te vi por primera vez. Algo me dice que ya lo conozco, aunque es obvio que no es así. Y eso sólo me hace pensar que puede ser parte de la reencarnación que supuestamente vivimos.

-Y supusiste que, si yo lo veía, sentiría lo mismo que tú.

-Sólo quiero que lo mires muy bien. Y que me digas si sientes algo extraño.

El castaño se enfocó en el escenario nuevamente, mientras el muchacho y su banda se disponían a interpretar una canción. No le costó demasiado reconocer la pista. "Quizás sí, quizás no" ya la había escuchado antes, pero cuando la melodía empezó, sintió como si fuera la primera vez que la oía.

Me dirá, basta ya

Y se irá, de mi lado

Yo la vi, junto a él

Comprendí, que había perdido

Sus ojos le gritaban que lo amaba

Como hace mucho que no hace conmigo

Me mira hoy con pena porque sabe

Que la amo locamente como ayer

Recuerdo aquella luna en su cuarto

Y el viento acariciándole la cara

Cuando éramos felices de estar juntos

Y ahora otros sueños nos separan

Lloraré, quizás si, quizás no, si no lloras tú

Escribiré, quizás si, quizás no, si me escribes tú

Miénteme, no me importa creeré lo que digas tú

Olvidaré, no te he visto con él si lo juras tú

Por alguna extraña razón, Terry se sintió sacudido por un sentimiento de repudio. Aquella canción de pronto le pareció que encajaba con la realidad, y lo peor de todo era que no sabía si el intérprete debía ser el rubio o él mismo. Algo era ya seguro para él: Por mucho u poco que aquel sujeto pudiera tener relación con ellos, no quería si quiera indagar en el asunto.

No ves que estoy llorando como un niño

Como un mendigo pido tu cariño

No tengo dignidad ni tengo orgullo

Porque te amo mucho más que eso

Como a Dios mismo

Te estoy rogando

Tú eres mi vida

No me abandones.

Lloraré, quizás si, quizás no, si no lloras tú

Escribiré, quizás si, quizás no, si me escribes tú

Miénteme, no me importa creeré lo que digas tú

Olvidaré, no te he visto con él si lo juras tú

No ves que estoy llorando como un niño

Como un mendigo pido tu cariño

No tengo dignidad ni tengo orgullo

Porque te amo mucho más que eso.

-¿Y bien?-la voz de ella lo regresó a la realidad.

-Hay algo…sí. Pero es una sensación desagradable, como si me alentara a apartarme de él. Algo que me indica que podría ser un problema.

-¿De verdad sientes eso?-le preguntó extrañada- Porque yo siento que vale la pena acercarse a él. Es casi como si intuyera que podríamos ser buenos amigos.

-Pues yo no siento igual que tú, Candy-la miró con expresión seria-. Lo que significa que nada tiene que ver con nosotros. Por lo tanto, es asunto olvidado.

-Tal vez para ti, pero no para mí-se negó de tajo-. Yo siento que lo conozco, que algo tiene que ver conmigo, y voy a averiguar de qué se trata.

-¿Acaso crees que por eso debes acercártele? ¿O es que te atrae físicamente porque se parece a mí?

-No porque tú te fijes en todas las rubias del planeta, significa que yo voy a establecerme un prototipo-de pronto recordó por qué estaba tan molesta con él. No le costó mucho dejar fluir su rabia-. Además, aunque así fuera, no creo que eso deba importarte mucho. Si tú puedes correr detrás de Susana cada que te apetezca, yo también puedo buscarme una segunda opción.

-Escúchame bien, Candy-la sujetó por los hombros para enfrentarla-. Aunque ahora estés molesta conmigo, sigues siendo mi novia. Justo por eso, te prohíbo que te acerques a ese tipo.

-¿Me prohíbes?

-Terminantemente.

-No eres nadie para prohibirme cosas-se soltó de inmediato de su agarre-. Y para que te quede claro, de ahora en adelante haré lo que me plazca, aunque eso te desagrade a ti.

-Si insistes en acercarte a ese tipo, te juro que no me tendrás más a tu lado.

-Nunca te he tenido a mi lado realmente, Terry. O mejor dicho sí, te he tenido a mi lado, compartiéndote siempre con ella. Y como no quieres prescindir de Susana, te informo que ya puedes correr a su lado, porque yo no voy a retenerte más.

-¡Esto no tiene nada que ver con Susana!

-Todo tiene que ver con ella para ti. Y porque ya estoy harta de ser parte de ese triángulo destructivo, te pido que me olvides y te vayas a su lado.

-¿Para que tú puedas iniciar un nuevo romance con él?-señaló al muchacho, sintiendo su rabia crecer por sólo suponerlo.

-Déjame sola, Terry-le pidió dándole la espalda, volviéndose al escenario-. Ya me has hecho suficiente daño por hoy-se abrazó a si misma, conteniendo el llanto que comenzaba a quemarle la garganta-. Sólo vete. Vete, por favor.

Terry la miró por última vez antes de alejarse. Aunque hubiese preferido quedarse para convencerla, para intentar arreglar las cosas entre ellos, sabía que estando tan enfadado, sólo empeoraría las cosas. "Parece que no sólo tú necesitas tiempo, Candy".

Mientras se alejaba, se prometió a si mismo que evitaría caer en una nueva discusión con ella, incluso se abstendría de acercársele de ser necesario. Aunque le pesara, debía hacerlo.

"Ya me has hecho suficiente daño por hoy". Sus palabras resonaron en su mente. Sí, sólo el tiempo podría despejar las cosas entre ellos y darles la segunda oportunidad que tanto anhelaba tener.


-Entonces, las cosas siguen iguales entre ustedes Pensé que para el final del día regresaría arrastrándose hasta ti, pidiéndote perdón.

-No lo hará, Carola, porque no se siente culpable de nada-aseguró la rubia con desánimo-. La que regresó a él fui yo.

-¿Eso fue lo que estuviste haciendo cuando estábamos en el comedor? No debiste buscarlo, Candy. No fuiste tú la que cometió el error, sino él.

-Es que no lo busqué para hablar de lo nuestro, Ruby. Fui a verlo para contarle de ese chico que vi esta tarde.

-¿El rubio que dices que se parece a él?-preguntó Carola recordando el incidente que ella les había narrado durante el almuerzo.

-Así es. Pero a él no le pareció para nada curioso-Candy les había contado sólo del parecido físico entre ellos. Se había abstenido de mencionar la sospecha que sentía sobre su vida pasada, o cualquier cosa relacionada al respecto-. De hecho, parecía molesto porque pudiera interesarme en él.

-Típico. "Cada ladrón, juzga por su propia condición"-dijo Ruby molesta-. Debiste decirle que no tiene ningún derecho sobre ti después de lo que hizo esta tarde.

-Y lo hice-admitió con tristeza-. Creo que ya todo terminó entre nosotros. Le pedí que se fuera de mi lado, y él no dio ni señal de estar en desacuerdo con mi decisión.

-Quizás fue así porque sintió herido su orgullo-propuso Carola-. Los hombres suelen reaccionar así cuando las cosas no salen como ellos quieren, Candy.

-De cualquier manera, lo prefiero así-dijo la rubia en un intento por convencerse a sí misma de ello-. Susana siempre será una sombra entre nosotros, y él no hará nada por evitarlo. Siendo ese el caso, es mejor que todo acabe aquí.

-Pero tú aún lo quieres, Candy.

-¿Y de qué me sirve, Carola, si él aún la quiere a ella?

-Admito que fue un idiota al salir en su defensa, pero fuera de eso, Terry nunca te ha dado razones para que pienses que aún quiere a Susana-expuso Ruby con calma-. Ella sólo se ha valido de las circunstancias para crear problemas entre ustedes.

-Problemas que no nos separarían si nuestra relación fuera realmente sólida-replicó Candy-. Pero está bien, ya no me importa. Ya todo ha acabado.

-Y yo que pensaba que ni siquiera había comenzado-comentó una cuarta voz que hizo acto de presencia ante ellas. Susana, acompañada de sus amigas, no recibió si quiera una respuesta-. ¿Sabes, Candy? Mis amigas y yo estábamos pensando que podríamos interpretar algo mientras el profesor Steckley llega con el equipo masculino.

-Me temo que tú y tus amigas tendrán que quedarse con las ganas, porque el profesor Steckley nos pidió que lo esperáramos aquí, hasta que volviera-le respondió Carola.

-Pues hagámoslo aquí mismo, entonces-sugirió una de las amigas de Susana-. Esta es una habitación muy grande, y para nuestra suerte tenemos un mini escenario.

-Además todas nos estamos aburriendo, y como al profesor Steckley seguro no le molesta que interpretemos algo, pensamos que es lo mejor-añadió Susana-. Es más, como tú eres nuestra líder, deberías proporcionarnos ese buen ejemplo, Candy.

-Muy bien, Susana. Cantaremos, si eso quieren-aceptó la rubia, con tal de acabar la conversación. No le apetecía para nada verla a ella si quiera-. Supongo que tendrán incluso una sugerencia.

-Mm.… ¿"Take a bow", de Rihanna, te parece bien?

-De acuerdo-accedió Candy a pesar de que sabía perfectamente la doble intención que llevaba ese pedido. Aún así, no estaba dispuesta a mostrarse débil delante de ella-. Mis amigas y yo la cantaremos ahora mismo.

-Perfecto. Nos uniremos al público, entonces-dijo antes de retirarse de su presencia junto con sus amigas.

-A veces eres en verdad una cabezota, Candy-le reprochó Ruby.

-Sé muy bien cuál ha sido su intención, amiga. Sólo por eso acepté. Voy a demostrarle que no le tengo miedo a sus tretas.

A pesar de no estar totalmente de acuerdo con ella, Ruby y Carola la acompañaron al pequeño escenario, y se prepararon para tocar. Aunque su banda no estaba completa, se las arreglaron para interpretar la canción. Candy se ubicó en medio del escenario y esperó hasta que la melodía comenzó a sonar para cantar.

¿How about a round of applause?
¿A standing ovation?

Oh, yeah

You look so dumb right now

Standing outside my house

Trying to apologize

You're so ugly when you cry

Please, just cut it out

Don't tell me you're sorry 'cause you're not

Baby when I know you're only sorry you got caught

But you put on quite a show

Your really had me going

But now its time to go

Curtains finally closing

That was quite a show

Very entertaining

But is over now

Go on and take a bow

A medida que la interpretación continuaba, Candy sentía como su corazón se retorcía por dentro. Susana había escogido muy bien la canción puesto que la misma expresaba todo lo que ella hubiese querido decir con palabras.

Como si fuese obra del destino, el profesor Steckley entró en la habitación, acompañado de los chicos de CAEMSA, pero al notar que cantaban, les hizo una señal para que continuaran, dando a entender que no las interrumpiría.

Los muchachos, al igual que las chicas, se mostraron interesados en su interpretación, aunque Candy no se fijó demasiado en ello. Aunque hubiese querido evitarlo, buscó a Terry con la mirada, y al ubicarlo, descubrió que el castaño la miraba con expresión seria, como si estuviera evaluando la situación con desagrado. Aquello sólo la impulsó a devolverle el ataque, y decidió hacerlo de la única forma en que podía en ese momento: dedicándole la canción.

Grab Your Clothes and get gone

You better hurry up

Before the sprinklers come on

Talking bout, girl, I love you, you're the one

This just looks like the rerun

Please, what else is on?

Don't tell me you're sorry 'cause you're not

Baby when I know you're only sorry you got caught

But you put on quite a show

Your really had me going

But now its time to go

Curtains finally closing

That was quite a show

Very entertaining

But is over now

Go on and take a bow

Al notar que Terry la miraba impávido, decidió llevar aún más lejos su interpretación. Fijó su mirada en él por completo, creando la ilusión de que era él su fuente de inspiración para cantar aquello.

And if award for the best lies goes to you

For making me believe that you could be

Faithful to me

Let's hear your speech out

But you put on quite a show

Your really had me going

But now its time to go

Curtains finally closing

That was quite a show

Very entertaining

But is over now

Go on and take a bow

But is over now

Cuando la música cesó, todos la aplaudieron. Fue entonces que el profesor Steckley les pidió que se sentaran para conversar sobre la competencia. Para ese momento, Candy había soportado demasiado en silencio.

-Si me disculpa, profesor, creo que yo me retiro-le informó al docente en voz baja.

-Candy, ésta es una reunión para hablar de nuestro lugar en la competencia. Tú, como la líder del equipo femenino, debes estar presente.

-Es que no me siento muy bien en estos momentos-le explicó la rubia con algo de dificultad. Le estaba costando realmente hablar con el nudo de lágrimas en su garganta-. Mis amigas Ruby o Carola, pueden informarme luego, y estaré de acuerdo con cualquier decisión que tomen.

-Pero Candy…

-Que sean mi representación esta vez, profesor. Sólo será en esta ocasión-al ver que era objeto de todas las miradas, incluidas las de Susana y su grupo, sintió su voz quebrarse un poco-. En verdad, no me siento bien esta noche.

-Está bien, Candy-accedió el hombre estudiando su semblante descompuesto-. Puedes retirarte por esta vez. Luego te pondremos al tanto de todo.

La rubia asintió y se dispuso a salir de la habitación, haciendo caso omiso de las miradas que la siguieron.

Aunque Terry estaba molesto con ella por la obvia interpretación, su rabia disminuyó cuando vio a Susana y a sus amigas reírse por lo bajo de ella. "Seguramente ellas han tenido algo que ver en todo esto". Corroboró su suposición cuando vio a Ruby y a Carola intercambiar una breve mirada preocupada.

-Presten atención, jóvenes. Como ustedes saben, en cuestión de puntajes, llevamos la delantera en la competencia-comenzó el profesor Steckley con la conversación-. Pero no por eso debemos confiarnos y cometer el error de pensar que la batalla está ya ganada.

Mientras el docente seguía su discurso, Terry se hundió en sus pensamientos. Por más que se repetía que debía estar molesto con Candy, seguía sintiendo el deseo de retirarse e ir tras ella.

Era cierto que habían discutido, y que ella había intentado hacerlo enfadar dedicándole aquella tonta canción, pero también era cierto que todo aquello era el producto de su propio error. "Aún así, no debió intentar provocarme acercándose a ese tipo". Recordó la vehemencia con la que le había asegurado que descubriría quién era el rubio que tanto se parecía a él.

Le molestaba sobre manera que lo provocara con eso, y era algo que no podía pasar por alto. "Pero tampoco puedes pasar por alto, que ella no se ha acercado todavía a él…de hecho, en ningún momento dijo que intentaría tener algo con él, ni que lo seduciría, ni nada de lo que tú has imaginado", le aclaró mentalmente la voz de su conciencia interna.

Esa afirmación era muy cierta. Cuando discutieron, ella le aseguró que deseaba averiguar por qué el rubio le inspiraba esa sensación de que ya lo conocía, pero nunca dijo que estuviera interesada en él, y menos que deseaba iniciar una relación amorosa con otro. Todo lo había supuesto él mismo, preso de los celos y la inseguridad que le generaba el saber que, aunque fuera por una discusión, estarían separados por un tiempo.

"Y a pesar de eso, pretendes que ella sea amable contigo, y que actúe como si nada hubiese pasado. Eres un idiota, Granderson", se reprendió a si mismo mentalmente. Ahora ella tenía una razón más para estar molesta, y él tenía otra nueva razón para disculparse.

Mientras el profesor Steckley seguía hablándoles de la importancia que radicaba el estar unidos, él luchó con la tentación de escabullirse de la habitación para buscar a Candy. Estaba seguro de que querría estar sola para desahogar su rabia, y peor aún, que no querría tenerlo cerca en esos momentos. Por ello, se resignó a quedarse allí sentado, para perderse en el mar de sus pensamientos.

"Tal vez me tenga merecido el quedarme aquí, sufriendo por no poder verte, Candy. Después de todo, tú estás sufriendo por mi culpa ahora mismo"


Candy abandonó el mirador Lodge A, luego de decidir que su habitación no sería el mejor lugar para desahogar sus sentimientos. Una vez más, quería evitar a toda costa ser vista por alguien, incluso por Ruby o Carola.

Afuera en el campamento la temperatura había bajado, y lamentó no haberse abrigado más. Hizo un esfuerzo por no dejarse hundir por la tristeza, para razonar su siguiente movimiento. "A esta hora, el laboratorio de piano debe estar vacío…ese es el mejor lugar en el que podría refugiarme", consiguió alentarse a si misma.

Se limpió los ojos, ya empañados por las lágrimas antes de tomar su nueva ruta fijada. Aunque era de noche, pudo ver a algunos estudiantes como ella, caminando por los alrededores, por lo que se cohibió de darle libertad a su llanto. Resistió cuanto pudo, a pesar de la opresión en su pecho y del nudo en su garganta. Casi dio gracias al cielo cuando divisó el laboratorio a pocos pasos de ella.

No perdió más tiempo y se apresuró a entrar a la cabaña. Ya estando detrás de la puerta, se derrumbo por fin, sin negarse más el llanto. Sintió que las rodillas le flaqueaban, así que se dejó caer, escondiendo el rostro entre sus manos. Se sentía desolada, vacía por dentro…

- Ojala todo fuera un sueño…ojala pudiera despertar y ver que Terry me quiere a mí, y no a ella. Ojala esto no fuera real…-deseó en voz baja, luchando contra los sollozos incontrolables-. Pero es real…y tengo que aceptarlo…aunque me duela, debo hacerlo…

Candy sabía perfectamente que las palabras eran fáciles de decir, y que lo realmente difícil era cumplirlas. Las lágrimas se negaban a cesar, así como el dolor en su interior persistía, a pesar de que se repetía mentalmente que debía aceptar la situación. Estaba segura de que estaría ahí toda la noche, llorando hasta quedarse sin más lágrimas que derramar, pero algo con lo que no contaba, intervino…

-Seguramente, una chica como tú, se ve más linda cuando ríe, que cuando llora.

Nada más escuchar esas palabras, Candy levantó la mirada, en busca de la persona que las había pronunciado. No tardó ni medio segundo en percatarse de la presencia de un muchacho, sentado junto al piano.

En el mismo instante en el que sus miradas se cruzaron, se sintió invadida por esa sensación extraña. Al principio, pensó que se trataba de Terry, pero cuando enfocó mejor su mirada, descubrió que se trataba de aquel muchacho rubio que tanto se le parecía. Su sorpresa sólo se hizo mayor cuando se sintió transportada, hacia otro momento y otro lugar. Un lugar en el que solo estaban ellos dos.

Un hermoso paisaje los rodeaba, lleno de hermosas flores, como un jardín. Ambos vestían con ropa de antaño, y estaban uno frente al otro. Él sonreía, ella se limpiaba el rostro bañado en lágrimas mientras lo observaba fascinada por su súbita aparición. Le escuchaba decir algo, y entonces…

Con la misma velocidad que llegó la visión, ésta se esfumó dejándolos en el momento actual, igualmente uno frente al otro, en el laboratorio de piano.

-Cielos-le escuchó hablar nuevamente-. Hacía años que no tenía un "deja vú".

-¿Cómo dices?

-Un "deja vú"-repitió el rubio. Al ver su expresión confundida, aclaró sus palabras-. Un "deja vú" significa "ya visto". Es un término francés que describe la experiencia de sentir o vivir algo de lo que ya has sido testigo previamente.

-¿Algo ya vivido?

-Exacto. Los "deja vús" nos hacen saber que ya hemos tenido ciertas experiencias, en nuestras vidas pasadas-hizo una pausa antes de reflexionar para si mismo por un instante-. Por cierto, es un gusto verte "de nuevo"-le extendió su mano en un gesto de saludo-. Siempre es genial encontrarse con alguien que has conocido en tu vida pasada.

-¿Vida pasada, dices?-preguntó a la vez que aceptaba su mano. Pero al mismo segundo de tocarse, se sintió nuevamente sacudida por esa sensación de familiaridad, lo que la obligó a retirar su mano con algo de brusquedad.

-¿Lo ves?-el muchacho miró su propia mano antes de volverse hacia ella- ¿También lo has sentido? Es una señal de que ya nos conocíamos.

-Yo…te vi esta tarde, en el escenario de prácticas-musitó antes de limpiarse un poco el rostro. Consiguió levantarse con un poco de esfuerzo-. Seguramente, ha sido por eso.

-Ah sí, te recuerdo. Estabas entre el público que tuvimos-razonó él-. Pero esto que hemos sentido no ha sido por eso. Todo es parte del "deja vú", créeme. No es la primera vez que me sucede.

-¿Tú…crees en eso de las vidas pasadas?

-Por supuesto. Todos hemos tenido una vida pasada.

Muy a su pesar, Candy se permitió reírse de sus palabras. "Justo cuando quiero olvidarme de todo este asunto de la reencarnación, aparece un sujeto diciéndome que debo creer en esas tonterías".

-No deberías tomártelo a juego-le advirtió él con seriedad-. Todos los seres humanos nacemos y morimos en más de una ocasión incluso, hasta que estemos completamente desarrollados y aptos para dejar el mundo físico.

-Disculpa que sea tan suspicaz, pero la verdad no me atrae eso de las vidas pasadas y los espíritus reencarnados.

-Y entonces, lo que acabas de sentir, lo clasificas como una simple casualidad, ¿no?

-Mira, en verdad no quiero caer en una discusión polémica contigo-se negó antes de darle la espalda-. En estos momentos, no me siento con ánimos de nada.

-Sí, se nota que eres un alma muy atormentada. Probablemente porque no tuviste mucha felicidad en tu vida pasada.

-¿Qué puedes tú saber sobre mí o sobre lo que soy?-se volvió para verle, esa vez, molesta.

-Sólo se que una rosa roja no puede pasar desapercibida en un campo nevado-le contestó con suavidad, contrastando con el tono de su voz-. Y tú me recuerdas mucho a una rosa. Tienes tanta hermosura, y aún así estás rodeada de varias espinas. Deberías poner más atención a lo que sientes, o podrías ahogarte entre ellas.

-Son muy gentiles las analogías que dices, pero créeme, es lo último que necesito en este instante-la rubia se sentó en una de las sillas cercanas al piano y se abrazó a si misma-. Me has pillado en un momento de debilidad. Lo que menos deseo ahora es que venga alguien a restregarme en la cara mi tristeza.

-No pretendo echarte nada en cara-le aseguró él antes de ubicarse nuevamente detrás del piano-. Sólo pensé que podría servirte de algo el consejo de un extraño.

Candy no le respondió más. Sólo meditó en silencio sus palabras. Pero sus pensamientos fueron interrumpidos por la melodía del piano. El rubio tocaba un suave soneto sobre el instrumento.

-¿Sabes? La naturaleza humana es muy compleja. Sentimos gran variedad de emociones, pero casi siempre expresamos muy pocas. La mayoría de las veces, preferimos negarlas, antes de darles libertad.

-No siempre se puede expresar lo que se siente-dijo ella mientras él continuaba tocando-. A veces, una emoción puede causarte una herida tan grande como la de un puñal. Por eso es mejor negarla.

-Yo prefiero expresarlo todo. Es por eso que me encanta la música. Te permite vaciar tu alma, con tan solo simples notas-cesó su tocar por un instante, pero no alejó sus manos del instrumento-. Cuando era niño y me sentía triste, prefería tocar a llorar. Al final, me sentía mejor y en paz conmigo mismo.

-De niña también recurría a la música cuando me sentía triste. Pero no siempre me funcionaba.

-¿Te animarías a intentarlo ahora?-le propuso- Podríamos cantar algo juntos si quieres. Naturalmente, si prefieres seguir llorando, lo entenderé-añadió con una ironía poco disimulada.

-Puede que no sea tan efectivo como llorar, pero vale la pena intentarlo-aceptó con una sonrisa triste-. ¿Se te ocurre algo que hable de lo doloroso que es el amor?

-Recuerdo una canción que habla más o menos de eso. ¿Conoces "Eclipse total del amor"?

-¿Interpretada por Yuridia y Patricio? Seguro, es un clásico.

-Entonces, usemos esa.

Antes de que ella pudiera negarse, el inicio la tenue melodía. Aunque sólo tenía el piano para componer la música, Candy se sintió inspirada con mucha facilidad. La emoción ya estaba ahí, sólo tuvo que darle libertad.

Mírame...

De vez en cuando siento

Que me estás olvidando

Y que no regresarás

Mírame...

De vez en cuando pienso

Que ya estoy muy cansada

De estar sola y de escucharme llorar

Mírame...

De vez en cuando miro atrás

Y veo con miedo lo mejor de nuestros años correr

Mírame...

De vez en cuando quiero escaparme

Y tu mirada me envuelve, y me vuelvo a perder

Mira mis ojos...

De vez en cuando siento enloquecer

Mira mis ojos

De vez en cuando siento enloquecer

Mírame...

De vez en cuando sueño con alguna locura

Y no quiero despertar

Mírame...

De vez en cuando miento cuando buscas mis ojos

Y preguntas cómo estás

Mírame...

De vez en cuando muero de rabia y de celos

Pero nunca te lo dejo saber

Mírame...

De vez en cuando quiero escaparme

Y tu mirada me envuelve, y me vuelvo a perder

Mira mis ojos...

De vez en cuando siento enloquecer

Mira mis ojos...

De vez en cuando siento enloquecer

A pesar de que ambos eran un par de extraños, Candy sintió que se complementaban bien. La melodía la invitaba a entregar sus sentimientos con la letra, y así se permitió hacerlo. Su tristeza y su dolor fueron impresos en cada palabra.

Y esta noche quiero más

Que me abraces fuertemente

Y en tus brazos soñaré

Que el amor es para siempre

Que en penumbras un rayo de luz

Nos envuelva a los dos

Vivimos atrapados en un juego de azar

Tu amor es una sombra para mi libertad

Ya nada puedo hacer y no logro escapar

De un fuego sobre pólvora que puede estallar

Y así te tengo que amar

El tiempo acaba de empezar

El tiempo no terminará

Érase una vez una historia feliz

Y ahora es solo un cuento de horror

Ya nada puedo hacer, eclipse total del amor

Érase una vez una hazaña vivir

Y ahora ya no tengo valor

Nada que decir, eclipse total del amor

Cuando él cesó su melodía, Candy se sintió libre de esa carga que, al comienzo, le parecía inevitable de llevar. El ser consciente de ese detalle interno, le permitió sonreír levemente.

-Ya decía yo que te verías más linda sonriendo-la voz de él la regresó al momento real.

-Tenías razón. La música ha sido la mejor solución-le confirmó ella-. Gracias por habérmelo sugerido. Y por cantar conmigo, además. Eres muy bueno, tanto en el piano como vocalista.

-Si ha salido tan bien, es porque hemos tenido buena armonía juntos. Pero el verdadero triunfo es que te has liberado de tus "espinas".

-Lástima que no sea para siempre-se lamentó ella-. Pero ha sido muy agradable ver más allá de ellas. Creo que por esta noche, podré dormir tranquila.

-En ese caso, el esfuerzo no ha sido en vano. Es un gusto saberlo.

-Como sea, te lo debo a ti. Pero ya que me siento mejor, creo que ha llegado la hora de que me vaya-anunció antes de levantarse y caminar hacia la puerta. Pero el recordar un detalle pequeño la hizo volverse-. Por cierto, mi nombre es Candy.

-Un nombre que fácilmente podría llevar una rosa-le dijo sonriente-. El mío es Anthony. Edward Anthony.

-De acuerdo, Edward Anthony. Fue un gusto conocerte.

-Seguro que nos volveremos a ver, dulce Candy. Después de todo, ya nos conocimos en nuestras vidas pasadas.

-Sí, claro-de algún modo contuvo una pequeña risa-. Nos veremos luego, entonces.

Candy abandonó el laboratorio de piano con una sonrisa. Miró a su alrededor, y aunque todo el campamento estaba bañado por la oscuridad de la noche, por vez primera en ese día, se sintió en paz consigo misma. Mientras caminaba hacia el mirador Lodge A, no pudo evitar pensar que su nueva emoción era producto del encuentro con aquel muchacho. "Esto sólo puede ser una señal para que indague más sobre él". Cuando entraba al edificio, se prometió mentalmente que lo haría, aunque sólo se involucrara más en ese asunto de las reencarnaciones y las vidas pasadas.

Notas finales: Hola nuevamente, amigas. Vengo corriendo con alguito de retraso para traerles la actualización que les debo. Confieso que estuve muy cerca de no venir, pues apenas dos semanas atrás perdí a una pequeñita muy querida para mí, y aunque su partida no fue dolorosa ni sufrible, su ausencia me ha dolido bastante. Todavía hoy la recuerdo y se me hace un nudo en la garganta, aunque reconozco que ya la he llorado bastante. Como ven, eso me dificultó la escritura, y de hecho el cap conseguí terminarlo porque apenas me despedí de ustedes la última vez, me puse a trabajar en él y ya llevaba bastante adelantado. Aún así, contra viento y marea me dispuse a terminarlo, y como ha sido un cap más o menos triste puede que incluso se me haya hecho rápido por eso.

Pasando a comentar el cap,qué les pareció la reacción de Terry ante la propuesta de la pecas? Según lo veo yo, actuó algo exageradamente, pero es comprensible que vea a este chico nuevo como una amenaza pues su relación con ella no es color de rosa en estos momentos. Y hablando del chico nuevo que nos ha resultado no ser tan "nuevo", es una casualidad que el tal Edward Anthony crea en esto de las reencarnaciones, o todo es una conspiración por parte de la escritora? Jeje acepto sus teorías, aunque sean una queja.

Para la reseña de las canciones que usé en este cap, les dejo la info respectiva:

-"Quizás sí, quizás no", interpretada originalmente por el cantante argentino Sabú, aunque hoy en día hay una versión como remasterizada interpretada también por el cantante venezolano Víctor Muñoz. Está canción que hizo molestar a nuestro querido Terry se las dejo en sus dos versiones para que escojan por cuál cantante la prefieren escuchar:

Ya sea la de Sabú

you tu. be/wCh- IlA9vD8 (Sin espacios)

O la de Víctor Muñoz

youtu. be/2M Q_9Vz au74 (Sin espacios)

-"Take a Bow", originalmente interpretada por la cantante barbadense Rihanna. Aquí el enlace al video con la rola y los subtítulos al español que explican por qué la pecas le dedicó a su enamorado esta canción:

you tu. be/edtu y3md W-8 (Sin espacios)

-Eclipse total del amor", originalmente cantada por la mexicana Yuridia Flores y el argentino Patricio Borgetti. Como dijo la pecas, es un clásico que no se puede dejar de disfrutar:

you tu. be/I3I d6Tq igZk (Sin espacios)

¡Yelitza! Pues yo sigo contenta de tenerte por aquí otra vez y espero que ahora si te aviso el FF cuando hay actuañización, jeje. No sólo tú te quedaste con las ganas de golpear a la gusaracha, después de éste cap yo también quedé picada. A ver qué me puedo ingeniar para aumentar la llama ahora que este par anda en discusión.

Lady Super Nova, no recuerdo si antes te he dado la bienvenida al fic, pero por si las moscas, lo hago ahora. Gracias por leerme. Y ahora que lo dices, yo también sentí como que Terry excluyó a la pecas en el cap anterior..y para colmo en este otro comete mas burradas ¬¬ Lo bueno es que la Candy tiene la oportunidad de olvidar sus penas con este nuevo Anthony.

LizCarter, tienes toda la razón, Terry se pasó de tonto en el cap anterior y me parece que en este está cometiendo el mismo error, pues en vez de hablar con su pecosa para solucionar las cosas está dejando pasar la oportunidad y capaz y el otro le roba el mandado PLOP. Por cierto, ¿qué te parece este nuevo Anthony? Según yo, el que todas conocíamos no era tan asertivo y lanzado como ahora, jeje. Por lo del arroz reconozco que al paso que va se está demorando, así que ahora me toca idearme algo para apurarle a la llama en medio del campo de batalla que tienen ahora estos dos.

Cellyta G, te propongo un trato, yo le doy unos buenos coscorrones a Terry para que deje de hacerle al tarado y tú te ocupas de aplastar a la gusaracha, jeje de plano se lo merecen por como han fastidiado cada uno a su manera la situación. Por cierto que bueno que al menos tú disfrutaras de que el personaje reencarnado fuera Anthony, sé que para muchas es motivo de preocupación, aunque a mi parecer hará bien su aparición en estos momentos. Ya me darás luego tu opinión.

Anne Grandchester Andrew, sorry por dejarte enfadada en el cap anterior, juro que yo también me quedé así, y más ahora que siguen sin remediarse las cosas. Pero pienso que la presencia de éste Anthony puede ser beneficiosa para la pecas, ¿tú que crees? Hey gracias por la comprensión, procuraré retribuirla con muchos buenops caps.

¡Ivette! Amiga te comprendo, después de este cap yo misma me siento incrédula de ver como la gusaracha ha conseguido ganar tanto con su veneno. Por otro lado, creo que la aparición de Anthony puede ser lo que la pecas necesita en este momento, recordemos que anda muy triste por todo...el detalle está en ver qué hará Terry cuando note que el otro está ahí para ella consolándola. No te desanimes, amiga, prometo meter mi manito proximamente para ayudar a que cambie el panorama.

¡Geo Maldonado Calafia! Que gusto leer un review tuyo nuevamente, amiga. Sé que me sigues por el face y que me das tus opis por allá, aunque también es genial tenerte por aquí. Y hablando de la historia, espero que este cap te haya resuelto algunas de las dudas que tenías en el anterior. Según lo veo, andas espiándome porque sólo así sabrías que habría flashazo en este cap, jeje aunque quizás sólo quise complacerte y tomé tu sugerencia. Porfis cuando termines de subir tus aportes de la GF etiquétame en el face para verlos y comentarlos.

¡Conny! Jeje como siempre me has sacado una buena sonrisa con tu último review. La verdad es que el sobrenombre de Conita me gusta, te importa si te digo así ahora? Fíjate que tu perspectiva del cap anterior me gustó, quizás Terry lo que pretendía era defender a su pecosa de la gusaracha y por eso no la dejo pelear, porque si las hubieran visto pues la sanción habría sido más fuerte para ella que empezó la pelea. Por otro lado, jeje, me gusta esa propuesta de que Terry la viole para que la pecas se convenza de que el otro SI la quiere en todos los sentidos, pero tienes razón, ella no se ha dado cuenta de que si el otro anda a paso de tortuga con la seducción es porque es lo que más le conviene a ella (ya ves, las dos andamos con verborrea ahora, jeje). Tus deducciones sobre el personaje reencarnado me han dado mucho pero que mucho qué pensar...incluso puede que, una vez más, me hayas dado un instrumento para aplicar peso/contrapeso bueno/malo en esta historia (no te diré cuál de tus teorías me está ayudando a planear lo futuro, pero si he decirte que me ha servido mucho porque era una pieza del rompecabezas loco que no había pensado y que ahora sé que tengo que incluir). Sin embargo, por haberme ayudado con tus ocurrencias provechosas puedo sacarte de la duda y asegurar (al menos por el momento) que no habrá competencia con caballos ni guapos lesionados, jeje, tengo planeado un papel mejor para el señorito Edward Anthony. Por lo demás, y como siempre digo, lo que debo lo pagaré a su momento.

Luz Rico, estoy totalmente de acuerdo contigo, será que los hombres, reales o no, nacen con el don sagrado para fastidiarlo todo en el mejor momento? Ni modo, nos quedamos con esa duda por ahora...Pero la duda de la gusaracha es fácil de resolver, amiga: ella logra ser siempre tan detestable y tan %Ç$ porque es una víbora y tiene esa facilidad innata. En cuanto a la presencia de este chico Edward Anthony...crees que vendrá para complicar la relación más de lo que ya está? Yo pienso que quizás su aparición pueda aprovecharse pero...tienes razón, hay que ver qué pasa.

Mazy vampire, tienes razón, no hay justificación posible para Terry ahora, ¡y menos después de este cap! ¬¬ Por otro lado, que bueno que te gustó que este chico rubio interpretara la canción de Víctor (suspiro) y no te equivocaste, ¡es Anthony! Aunque está un poco más lanzado que la versión antigüa, verdad? Fíjate que tu sugerencia me ha hecho fijarme en algo: los chicos no han cantado una canción "atrevida" todavía, es cierto! Creo que tendré que solucionarlo...me pondré a escuchar esa potente canción "Sex on fire" que me has sugerido, quizás oyéndola algo venga a mi mente. En cuanto a que la pecas descubra más sobre su reencarción, pues creo que este nuevo Anthony la puede ayudar en eso...esperemos que sea para bien.

Eva Grandchester, amiga no recuerdo si antes he recibido review de ti, pero sea así o no, igual te recibo con los brazos abiertos en mi historia. Temo que si acertaste, este es un nuevo Anthony, lo que resta ahora es ver si su presencia hace bien o mal para nuestra parejta querida. Ánimo que cada cap más nos ayuda a resolver el dilema.

Angelnr, efectivamente y en este cap te reafirmo que acertaste adivinando al personaje reencarnado. Fíjate que tu sugerencia me ha dado una idea para usarla en un futuro lejano no muy lejano...cuando llegue el momento verás porqué, jeje. Como ves, yo comparto tu opinión, amiga: Anthony es y siempre será bueno, si tiene que estar en algún lado, será siempre en el de Candy. No se me hizo factible que pudiera encontrar perfectas rosas dulce Candy en el campamento, pero creo que la analogia de la rosa que usó con la pecas en este cap puede haber contribuido a que ella busque abrir la mente a sus recuerdos, no crees? Luego me cuentas que tal te pareció y me sigues dando ideas, de plano me ayudaste mucho.

Jess Medina, creo que es la 1ra vez que me escribes, verdad? Siendo así, seas bienvenida a la historia, gracias por seguirme y más aún por compartir tu opinión conmigo. La verdad tienes razón, es injusto separarlos así nomás, pero tranquila, prometo no hacerte sufrir demasiado. Según pienso yo, la presencia de este nuevo Anthony puede contribuir a la historia, y en los siguientes caps veremos si es para bien o para mal. Por otro lado, si sigues leyéndome, prometo no decepcionarte.

Gadamigrandchest, pues este nuevo Anthony tiene que demostrar en los siguientes caps si será suficiente para hacerle la competencia a nuestro querido terry, amiga. Jeje, créeme que ganas no me faltan de eliminar a la gusaracha de una vez pero es uno de esos males necesarios para que avance la historia. Por el momento si puedo prometerte que meteré mis deditos en la historia para que avance y no retroceda en cuanto a la relación de nuestra parejita se refiere...tú sigue leyendo que lo bueno está por llegar.

Avances del próximo cap: La pecas busca la manera de levantar el ánimo por su propia cuenta. ¿Edward Anthony se convertirá en una presencia constante en la historia a partir de ahora? ¿Y si Terry descubre que las intenciones del rubio para con su pecosa, no son tan "amistosas" después de todo?

Llega el momento de despedirme, y al igual que he venido haciendo últimamente, me impongo el plazo de volver en tres semanitas (sé que sigue sonando feo ese número, pero al menos es constante, no?). Como mi ánimo anda algo decaido, no puedo prometer volver antes, pero sí hacer todo a mi alcance para cumplirles y estar aquí de vuelta en ese tiempito. Igual si termino el cap antes, aquí me tendrán. Mientras pueden comentarme qué les parece la historia hasta ahora, hacerme sugerencias y hasta darme quejas, todo será bien recibido y llegará fácil con un review. Hasta ahora los que me han hecho llegar, han resultado ser muy provechosos para mi imaginación, de modo que no se contengan, si tienen algo que opinar, con gusto lo leeré y responderé a la brevedad.

PDT: Se nos viene el día del padre, seguro todas tienen ya preparados sus regalos y felicitaciones (yo incluida), de modo que me resta decir: disfruten el día con su papá (y con sus papacitos también, por qué no?), haganlo sentir especial y siéntase orgullosas de ese hombre ejemplar que también les dio la vida. Mientras, espero que el cap consiga sacarles una sonrisa que puedan usar en ese día también.

¡Saluditos!