Aliados de guerra

-Y pensar que la montaña se ve tan bonita de día-comentó Carola con algo de fastidio mientras contemplaba el paisaje de la única ventana de la habitación-. Pero está tan tenebrosa de noche que hasta se podría filmar la segunda parte del "proyecto de la bruja de Blair" con ella.

-No exageres, amiga-rió Ruby-. Recuerda que ésta vista es uno de los mejores atractivos del mirador Lodge. Además, para nuestra tranquilidad, todo el campamento tiene buena iluminación.

-No todo. No olvides que fue justamente eso lo que les permitió a cierta parejita escaparse para "jugar" hace unos días-replicó antes de desplegar las cortinas nuevamente-. Por cierto, ¿no crees que Candy se esté tardando demasiado?

-Debemos comprenderla. Tuvo un día difícil. Pero seguro que ya no le falta demasiado. Es decir, ¿cuánto puedes tardarte preparándote para dormir?

Antes de que Carola pudiera pensar en una respuesta, un fuerte toque en la puerta de la habitación se hizo sentir.

-Son las 9:15 PM. ¿Quién podrá ser a esta hora?

-Tal vez sea alguno de los guías, o el Prof. Steckley dando una ronda nocturna-sugirió Carola que, aún dudando, se aproximó a la puerta.

El toque se repitió una vez más, muy sonoro, y eso impulsó a la chica a abrir por fin. Pero grande fue su sorpresa al descubrir quién era el visitante.

-¡Terry!

-¿Dónde está?

-¿Dónde está quién?

-¡No te hagas la tonta y dime de una vez, ¿dónde está?!

-No puedes gritarle así a Carola, Terry-Ruby se plantó enseguida junto a su amiga, impidiéndole la entrada al castaño-. Y en todo caso, ¿qué has venido a hacer aquí?

-No es asunto suyo porqué he venido. Sólo quiero que me digan dónde está ella.

-¿Ella?

-¡Sí, ella, Candy! ¡Dejen de fingir que están confundidas y díganme dónde está!

-Terry espera-la voz de Oscar se dejó escuchar detrás de él-. Si alguno de los guías nos ve aquí podríamos tener serios problemas.

-Tienes que tranquilizarte, amigo, escucha a Oscar, por favor-Brandon hizo acto de presencia también-. Cuando hablamos prometiste que…

-¡Al demonio con lo que dije! ¡Ella va a darme una explicación ahora mismo!-Terry no dudó en esquivar las mediaciones de sus amigos antes de volverse hacia las chicas- Y ustedes, o me dicen dónde está, ¡o yo mismo la busco!

-¡Ni te atrevas, Terry!-lo frenó Ruby airada.

-¡No tienes ningún derecho a entrar aquí!-la secundó Carola.

-Por la mala no sacarás nada, Terry-le recordó Oscar-. Es mejor que nos vayamos.

-Él tiene razón. Mañana podrás arreglar las cosas, teniendo la mente despejada.

-¿Por qué mejor no se largan de una vez?-les sugirió el castaño- No me voy a ir de aquí sin que me digan dónde está Candy. Ella va a darme la cara, le guste o no.

-Si tanto quieres verla, tendrás que esperar a que salga del baño, pues se está preparando para dormir.

Al recibir esa información, Terry no dudó en abrirse paso entre ambas chicas, y pese a sus protestas avanzó con pasos firmes dentro de la habitación, hasta dar con la puerta blanca que, supuso, era la entrada al cuarto de baño.

-Ya termine, sólo déjenme guardar mi cepillo de dientes y salgo-dijo la rubia sin mirar hacia la puerta que se había abierto-. No me tardo nada.

-No, no vas a tardarte nada porque ya terminaste.

-¡Terry!-exclamó al descubrir quién la había interrumpido.

-Vaya, hasta te acuerdas de mí. Y yo que pensé que me habías olvidado-dijo él sonriendo irónico.

-Pero… ¿qué estás haciendo aquí?

-Lamento arruinar su perfecta noche, señorita. Pero usted y yo tenemos un asunto pendiente, y vamos a resolverlo ahora mismo-aclaró antes de sujetarla del brazo y arrastrarla fuera de la habitación.

-¡No, espera! ¡No puedes tratarme así!-protestó a la vez que logró zafarse de su agarre.

-Terry, si no te vas ahora mismo, nosotras…

-¿Ustedes qué?-cortó él la amenaza de Carola- ¿Van a llamar al profesor Steckley y a acusarme con él? Les recomiendo que se busquen un mejor ultimátum-sujetó nuevamente a la rubia y retomó sus planes.

-¡Oscar y Brandon no permitirán que te lleves así a Candy!-Ruby intentó recurrir a sus amigos, aunque ellos estaban tan paralizados que parecían parte del mobiliario.

-A diferencia de ciertos insubordinados como Waymon, ellos no van a respaldarte-y como para reafirmar sus palabras, les dirigió a sus amigos una advertencia-. Les sugiero que se mantengan apartados de todo esto. Ya han interferido bastante.

Frente a sus miradas, Terry se llevó a Candy, obligándola a caminar hacia la salida.

-¡No podemos permitir que se la lleve así!

-No, Ruby-Oscar la detuvo antes de que emprendiera la carrera-. Esto es algo que tienen que resolver entre ellos.

-¿Acaso estás loco? ¿Pretendes que deje que se vaya así con ella? Con lo molesto que está ¡¿quién sabe qué podría hacerle?!

-Terry está furioso, sí, pero no se atreverá a hacerle daño-aseguró Brandon.

-Pero, ¿por qué está así de enfadado?-preguntó Carola- Hace días que ellos no se hablan.

-Está así porque cierta persona habló demás-respondió Oscar con un tono de reproche bien dirigido a su amigo.

-Yo sólo quería ponerlo al tanto para que luego no hiciera el ridículo, no sabía que iba a reaccionar así-se defendió el rubio.

-¿De qué están hablando?-exigió Ruby una explicación.

-Ésta tarde vi a Candy con otra persona-habló Brandon después de unos segundos-. Estaba en el laboratorio de piano con un tipo que se parece mucho a Terry-hizo una pausa antes de continuar-. Los vi besándose.

-¡Candy no se ha besado con nadie!-la defendió enseguida Carola, pues ya conocía lo que había pasado esa tarde por la versión de su amiga.

-A punto de besarse, da lo mismo. El caso es que yo los vi juntos.

-Y como buen espía fuiste corriendo a contárselo a Terry, ¿verdad?-completó Ruby la explicación.

-No pensarás que iba a quedarme callado y cruzado de brazos mientras ella engaña a mi mejor amigo, ¿o sí?

-¡Si ibas a contarle lo que viste, chismoso, debiste informarte mejor de lo que en verdad pasó!-lo reprendió Carola- ¿No te das cuenta de que ahora Terry cree que ella estaba besuqueándose con otro a sus espaldas?

-Ahora, lo que sea que pase entre ellos, será de tu entera responsabilidad-le informó Ruby-. Si se matan entre sí, o si deciden atacarse mutuamente, será tu culpa, por meterte donde no te llamaron.

-¡Ya basta! ¡Cálmense de una vez!-intervino Oscar- Ya es suficiente con la imprudencia de Terry. Esta discusión podría costarnos mucho si alguno de los guías o el Prof. Steckley nos descubre.

Meditando sus palabras, ambas se calmaron. Más que gritos y peleas, debían unirse para pensar en una solución a su problema.

-Es obvio que Brandon hizo mal, pero la verdad es que ninguno esperaba que Terry reaccionara así-continuó el moreno en son de mediador-. Lo hecho, hecho está, y como ya nos hemos entrometido bastante en lo que no nos concierne, lo mejor que podemos hacer ahora es dejar que Terry y Candy resuelvan sus problemas solos.

-Pero…

-Terry no lastimará a Candy en forma alguna-tranquilizó la réplica de Ruby-. Está molesto, pero estoy seguro de que sabrá controlar su enfado. Además, a como van las cosas, lo más probable es que sea ella quien termine atacándolo.

-De acuerdo. Confiaremos en tus palabras, Oscar-concedió Carola-. Esperemos que todo esto sirva de algo para arreglar las cosas entre ellos.


-¡Te digo que me sueltes de una vez!-repitió la rubia por quinta vez, consiguiendo zafarse del agarre del castaño.

Hacía bastante rato que habían dejado el mirador Lodge A, y durante todo el camino se había dejado arrastrar sin remedio por Terry. Estando ya bastante internados en los jardines laterales, a salvo de las miradas de aquellos que aún podían deambular por el campamento, decidió que no interpretaría más el papel de la víctima impotente.

-¿Me puedes explicar qué diablos te ocurrió como para que te hayas colado en mi habitación y me sacaras así, por la fuerza?-le preguntó haciendo uso de una seguridad que en verdad no sentía.

-¿Qué diablos me pasó? ¡¿Qué diablos me pasó?! ¡¿Tienes el descaro de preguntarme por qué actúo así, después de lo que hiciste?!

-¿De lo que hice?-repitió su pregunta intentando encontrarle coherencia- Discúlpame, pero no te entiendo, Terry. Si hace días que ni siquiera nos vemos…

-¡ ¿Y tu crees que eso te da el derecho de ir a besarte con otro, a mis espaldas?!

-¿Qué…? ¿Cómo dices? ¿Qué yo…?

-¡Ya me escuchaste, Candy! ¡Y ni se te ocurra negarlo!-se acercó a ella con cara de pocos amigos- El propio Brandon los vio en el laboratorio de piano. ¿Tienes idea de cómo me sentí cuando lo supe? ¡Como un idiota!

-¡Pues eso es exactamente lo que eres si de verdad crees que soy capaz de hacer una cosa así!-sus palabras parecieron hacerle retroceder.

-Claro, y ahora vas a decirme que tampoco estabas en el laboratorio de piano con él.

-No, no voy a decirte eso, porque sí estaba allí esta tarde. Estaba hablando con Anthony, mi amigo, y no estaba besándome con él-le aclaró ella pronunciando cada palabra con firmeza-. Aunque pensándolo bien, no sé para que te doy explicaciones a ti, cuando lo que debería hacer es irme.

-¡Ahí es donde te equivocas, Candy!-se interpuso en su camino, bloqueándole el paso- Resulta que sí me debes explicaciones, ¡porque yo soy tu novio!

-No me digas-sonrió irónica ante su afirmación-. Yo creía que habías terminado conmigo, cuando te negaste a que yo me relacionara con otros chicos si tú continuabas teniendo amoríos con Susana.

-Por última vez, ¡yo no tengo amoríos con Susana! Ella es sólo una bruja que destila veneno y se vale de mentiras para crear problemas entre nosotros.

-Pues te recuerdo que fue a ella a quien defendiste públicamente el otro día, dejándome a mí como una villana, además de hacerme sentir una fracasada como líder del equipo.

-Ya te expliqué porqué lo hice. No intervine por defenderla a ella, intentaba evitar una situación por la que nos podrían haber amonestado los guías del campamento-la rubia puso los ojos en blanco, dejándole en claro que no le creía-. Pero si te hace feliz que admita que cometí un error, está bien, lo hago. Me equivoqué al defenderla a ella, aunque mi intención haya sido proteger al equipo.

Candy se volvió sorprendida a mirarlo cuando escuchó sus palabras, demostrando con ello que no se esperaba la admisión de su error.

-Tú tenías razón, no debí salir en su defensa, y menos sin comprobar quién había iniciado la discusión-le dijo ya un poco más calmado-. Pero te juro que en ese momento no se me ocurrió que ella te había dicho algo para provocarte, y menos después de verlas cantando juntas en el escenario.

-No pudiste haberlo notado, cuando ella se aseguró de que sólo yo la escuchara, y además lo hizo parecer como si estuviera felicitándome por la interpretación que acabábamos de hacer.

-Aún así, debí haberlo imaginado-añadió él, sintiendo como la reticencia de ella se debilitaba-. Te juro que lamento el daño que te he causado, pero prometo que voy a arreglarlo todo.

-No hace falta. Yo sola puedo recuperar la confianza de las chicas. Tengo más carácter de lo que muchos piensan-desvió la mirada para que no notase lo mucho que le afectaba estar frente a él-. Aún así, agradezco y acepto tu disculpa-le dijo antes de darse media vuelta, con toda intención de marcharse.

-Espera-la sujetó del brazo, ésta vez con más suavidad-. Todavía no hemos terminado, Candy-ella lo miró con ojos recelosos-. Dije que voy a reparar el daño que te causé, y pienso hacerlo, pese a lo que digas.

Candy escuchó sus palabras, pero ni así pudo prever su siguiente acción. El castaño la envolvió con sus brazos y buscó sus labios con la rapidez de un felino, y cuando ella abrió la boca para exigir una explicación, él aprovechó para hacer el beso más íntimo.

Sólo bastaron unos segundos para que ella cerrara los ojos y se abandonara a la situación. Fue entonces que la lengua de Terry empezó a acariciar la suya, y ella no tuvo más remedio que sujetarse de sus brazos para evitar caer, mientras sentía como todo su cuerpo temblaba de emoción al sentir que el dueño de su afecto volvía a estar a su lado. Así estuvieron un buen rato, ajenos de todo cuanto les rodeaba. Únicamente rompieron el beso cuando sintieron que les faltaba el aliento.

-Lamento mucho haberte hecho daño, Candy-le repitió él buscando su mirada-. Antes dije que hacías mal en sentirte traicionada por lo que hice, pero la verdad es que desde el primer momento supe que tenías toda la razón. Me porté como un imbécil.

-No pienses que voy a negarlo para hacerte sentir mejor-dijo ella sonriendo con sinceridad por primera vez en varios días.

-No, porque es la verdad. Actué como un tonto, pero es algo de lo que realmente me arrepiento-la liberó del abrazo pero sin soltar sus manos.

-Te creo-le dijo sonriente después de unos segundos.

-¿Me perdonas entonces?-al verla asentir se fundió con ella en un nuevo abrazo, hasta que recordó lo que lo había llevado allí- Candy-ella se separó de él y buscó su mirada-, ¿puedes decirme otra vez por qué estabas en el laboratorio de piano esta tarde?

-Fui a ver a Anthony-vio el gesto de desconfianza que cruzó el rostro del castaño-. Desde hace unos días acordamos reunirnos allí para practicar. También hablamos sobre la competencia para pasar el rato. Es...un buen muchacho.

-¿Y te has preguntado por qué quiere "pasar el rato" contigo?

-Anthony es muy reservado. También se siente presionado por sus compañeros, porque todos quieren ganar la competencia. Por eso acordamos reunirnos todas las tardes, para tener a alguien con quien conversar, sin tener que cuidar todo lo que decimos por temor a ser juzgados-él desvió la mirada, dejándole en claro que no le bastaba esa explicación-. Además, contrario a lo que piensas, es una buena persona. Es amable, comprensivo, inteligente…

-Y tú le gustas, ¿verdad?-la pregunta la tomó por sorpresa, dejándola muda, pero él tomó su silencio como una respuesta- ¿Te gusta él a ti?

-Terry, Anthony es sólo un amigo…

-No creo que exista un hombre que pueda verte a ti simplemente como una amiga. Hay que estar hecho de piedra para no sentir nada por ti, Candy.

-Aunque sienta algo por mí, no significa que va a intentar propasarse conmigo.

-Entonces ya te lo ha confesado. Te ha dicho que le gustas, y aún así tú sigues viéndote con él.

-No es así, las cosas no son como piensas que…

-No quiero que vuelvas a verlo, Candy-la interrumpió molesto-. Puede ser la mejor persona del mundo si quiere, pero no te quiero cerca de él.

-Terry no puedes prohibirme que lo vea, estamos en el mismo campamento. Y además, él es mi amigo.

-¿Te parece prudente mantener amistad con alguien a quien le gustas? Eso suena tan absurdo como si yo insistiera en ser amigo de Susana.

-Esto es diferente, Anthony no ha sido mi novio. Mira, sólo somos amigos porque…

-Es por eso que dices sentir por él ¿cierto? Esa sensación de que ya lo has conocido, de que significa algo para ti porque puede ser parte de tu pasado.

-Tú eres el que insiste en eso de las reencarnaciones, Terry, no yo. Aunque estos días él me ha contado que siente lo mismo por mí, que es como si ya me hubiera conocido. Incluso me confesó que es creyente de las reencarnaciones y que…

-¿Hablaste con él sobre eso? ¿Le contaste de los recuerdos que tú y yo hemos tenido?

-Fue él quien sacó el tema primero. Me dijo que es perfectamente conciente de que es un alma reencarnada, y que cree que en su pasado pudo haberme conocido-lo vio pasarse las manos por el cabello en un gesto que identificó como exasperación-. Terry, por favor no actúes como si fuese algo malo, él se ha portado como un caballero conmigo.

-Ya lo creo. Así es como pretende conquistarte.

-Pero Terry…

-No voy a cambiar de parecer, Candy. No quiero que vuelvas a encontrarte con él. Y sí, es obvio que estando en el mismo campamento es posible que vuelvas a verlo, pero al menos quiero que me prometas que no volverás a acercártele.

-No-se negó ella de tajo, sorprendiéndolo-. Lo siento si te molesta, Terry, pero no voy a dejar de verlo. Anthony es un buen amigo, que sólo me ofreció su ayuda cuando yo me sentía mal por lo que pasó entre nosotros. Y sí, es posible que le guste, pero puedo asegurarte que él no intentará propasarse conmigo porque ya hay alguien más para él.

-¿Seguirás viéndote con él, aún cuando te he dicho que no quiero que lo hagas?

-¿Tan poca confianza tienes en mí?

-No se trata de confianza, se trata de entendimiento. Algo que, por lo visto, no tienes intención siquiera de darme-apuntó él antes de darse la vuelta y comenzar a alejarse.

-¡Terry!-ella intentó llamar su atención, pero no consiguió detenerlo.

-Te lo pongo de este modo, Candy-se volvió un momento para mirarla- ¿Qué es más importante para ti? ¿Tu amistad con él, o tu relación conmigo?-sin darle tiempo a responder, añadió- Piénsalo, y luego me dices que has decidido. Aunque te advierto que, si yo estuviera en tu lugar y tú me hicieras esa pregunta, yo no tardaría ni dos segundos en darte una respuesta.

Fue lo último que dijo antes de retomar sus pasos para marcharse, mientras que Candy sólo pudo quedarse allí de pie en la oscuridad, sintiendo un gran vacío en su corazón.


Un nuevo lunes había llegado, y aunque el fin de semana se había terminado, los estudiantes en el campamento recibieron ansiosos el nuevo día, conscientes de que tendrían otra oportunidad de destacarse y ganar la siguiente actividad en la que participarían esa mañana.

Sin perder tiempo, y siguiendo la rutina que ya conocían, se levantaron animados para desayunar en el comedor, y luego seguir el camino que les indicaron los guías hasta el anfiteatro. Una vez que el director del campamento se presentó, la algarabía y los murmullos de todos cesaron, dispuestos a escuchar cuál sería la actividad del día.

-Buenos días, jóvenes. Como veo que todos están tan ansiosos por retomar la competencia, intentaré no explayarme demasiado con las explicaciones-dijo el director sonriente al notar la animosidad por parte de los estudiantes-. En esta mañana, al igual que la semana pasada, sólo podrá participar un grupo de cada instituto. Y ya que en la contienda anterior, los equipos masculinos fueron los participantes, hoy será el turno de los equipos femeninos.

El director se permitió una pausa en su discurso, la cual aprovecharon los estudiantes para manifestar entre ellos sus opiniones sobre las condiciones del nuevo reto.

-Sobra decir, que no se repetirá la misma competencia con pistolas y municiones de pintura-ante sus palabras se escucharon algunas exclamaciones de alivio de parte de varias chicas-. Ésta vez, el único complemento que necesitaremos es algo con lo que, tal vez, muchas chicas estén familiarizadas.

El hombre hizo una señal a los tres guías y en seguida los tuvo junto a él en el centro del anfiteatro. Cada uno de ellos llevaba en sus manos una caja, cuyo contenido permaneció oculto para todos, hasta que el director abrió una y extrajo frente a la vista de todos, un pañuelo muy llamativo y bien decorado.

-Sí, puede parecer un simple pedazo de tela, pero ésta pañoleta será definitiva en la contienda de hoy. A cada una de ustedes le será entregada una de estas, la cual deberán sujetarse a la cadera para mantenerla resguardada-los murmullos entre los estudiantes no se hicieron esperar ante la explicación-. Como pueden ver, el objetivo del juego es quitarles el pañuelo a todas sus contrincantes, y a la vez, evitar perder el suyo en el proceso. Al final, la ganadora será aquella que pueda conservar su pañoleta.

El desafío pareció satisfacer a las chicas, que en seguida se mostraron sonrientes y dispuestas a enfrentarse.

-Con el objeto de que cuenten con el mejor y más amplio espacio, la competencia se desarrollará en los jardines laterales. Y una vez más, les animo a competir sanamente y a evitar cualquier conducta que pueda requerir una amonestación de parte de nosotros. Dicho esto, pueden seguir a sus respectivos guías hasta el lugar acordado, para dar comienzo a la contienda.

Habiendo terminado el discurso, todos los estudiantes se pusieron nuevamente en movimiento.

-¿Qué piensas del reto, Candy? Y ni se te ocurra responderme con un monosílabo porque no me vas a engañar-dijo Ruby adelantándose a la corta respuesta de la rubia-. No tendrías esa cara de preocupación si te pareciera algo sin mucha importancia.

-Desde luego que es importante, pero también emociona, ¿verdad?-Carola intervino para relajar el ambiente- Esto promete ser muy divertido.

Candy se reservó su opinión y continuó caminando hasta llegar a los jardines laterales. Una vez ahí, usando los minutos que les dieron para organizarse, les pidió a todas las chicas que se acercaran a ella.

-Quisiera aprovechar este momento para hacerles una pequeña advertencia. Es obvio que éste juego puede ser emocionante, y hasta parecer muy sencillo, pero la verdad es que no podemos confiarnos. Porque tanto Robards como Mcnally Smith van a poner todo su esfuerzo para ganar, y nosotras tenemos que hacer lo mismo. Si queremos ganar, debemos unirnos, y no sólo en la defensa, sino también en el ataque.

-¿Propones que ataquemos juntas?-preguntó una de las chicas- Es decir, ¿Qué ataquemos todas...a una sola?

-No, así tardaríamos mucho en eliminarlas una por una, además de que nos expondríamos mucho-aclaró la rubia-. Pero sí propongo que nos cuidemos mutuamente. Cuando ataquemos, procuremos mantenernos cerca, y si vemos que alguna de nosotras está en riesgo de ser eliminada, salgamos en su defensa.

-Lo que quieres decir, es que no ataquemos individualmente, ¿cierto?-señaló Ruby.

-Exacto. De hecho, creo que lo mejor que podríamos hacer, es juntarnos por pareja, para así tener un "arma" y un "escudo" al mismo tiempo.

-Me parece bien. Creo que podría dar buenos resultados-aprobó otra de las integrantes del grupo- Mcnally Smith y Robards nunca se lo esperarán.

-Esa es la idea, contar con el elemento sorpresa. ¿Están de acuerdo con que usemos esa técnica?

-¡Sí-exclamaron todas a coro.

-Sólo hay un pequeño problema-intervino Susana-. Como te habrás percatado, somos un número impar, por lo que no todas podremos tener una pareja. Y siendo así, no podemos usar tu gran estrategia.

-No hay cuidado, Susana-le respondió Candy ignorando su tono venenoso-. Como yo soy la líder, pensaré por dos y cuidaré de mí misma. Así todas pueden tener una pareja y sentirse respaldadas-el resto de las chicas se mostraron satisfechas con la determinación-. Y si no hay más observaciones, sólo nos queda sumarnos al encuentro, ¡y a ganar!

-¡A ganar!-repitieron todas en conjunto.

-No esperamos menos del equipo femenino-la voz enérgica de Terry se coló en su conversación-. Sabemos que darán lo mejor de ustedes, y sea cual sea el resultado, las apoyamos-el castaño giró la cabeza señalando al equipo masculino agrupado a sólo unos pasos de distancia.

-Gracias por los ánimos-le respondió Candy sin poder evitar mirarlo a los ojos, aunque él apenas había reparado en ella-. Haremos nuestro mejor esfuerzo.

-No lo dudo. Pero me permito recordarles que se mantengan unidas, porque no es el momento para dejar que las desavenencias que podamos tener entre nosotros, nos separen-añadió él mirando a Susana, insinuándole una advertencia.

-Claro. Por momentos como éste debemos permanecer "unidos", ¿cierto?-accedió sin desaprovechar la oportunidad para destilar su veneno. Susana le sonrió al castaño con malicia antes de volver junto a sus amigas.

-Candy…

-Hablaremos después de la competencia-la rubia interrumpió su explicación antes de dirigirle una mirada que le dejaba en claro que era ella quien ahora no quería tratar con él.

-¡Jóvenes, acérquense, por favor!-les pidió uno de los guías, dando por terminados los minutos de organización-. Como es lo idóneo, cada equipo debe situarse en extremos opuestos-una vez que cumplieron con su orden, continuó-. Preparadas…listas… ¡Ya!-gritó al mismo tiempo que hacía sonar la bocina de aviso.

Todas las chicas comenzaron la batalla, algunas se lanzaron en una persecución directa, otras en cambio planearon esconderse entre los arbustos. Las chicas de CAEMSA actuaron, tal cual habían planeado, en pareja, y así pudieron ser las primeras en eliminar a dos de sus oponentes.

A partir de ahí, la batalla se tornó más difícil y ambos equipos comenzaron a dispersarse. Pasados unos minutos, eran ya varias las eliminadas de cada instituto por igual.

-¿Son ideas mías, o ustedes se pusieron de acuerdo para el juego?-le preguntó Brandon a Claudia al verla acercarse a ellos, una vez que fue eliminada por una chica de Robards.

-Fue idea de Candy-respondió ella-. Atacar y defendernos en pareja, para tener más probabilidades de vencer y no ser vencidas.

-Pero ella no tiene pareja-señaló Terry mirando a la rubia mientras conseguía sacar a otra oponente de la competencia.

-Somos un número impar, pero ella lo prefirió así-explicó Claudia-. Y hasta ahora está dando buenos resultados.

Las chicas de CAEMSA habían conseguido eliminar a unas cuantas más, aunque habían perdido a varias parejas de su grupo.

-¡Demonios! No puedo creer que nos hayan eliminado-se quejó Ruby.

-Vele el lado positivo, amiga-Carola intentó consolarla-. Todavía nos quedan dos parejas, más Candy.

-Querrás decir una pareja-Ruby señaló al par de chicas de su grupo que acababan de ser eliminadas-. Y la pareja que queda no promete mucho.

Susana y Marcela siguieron en la contienda, y al igual que Candy, consiguieron ponerse a mano. Al final, sólo quedaban un par de chicas, una de Robards y la otra de Mcnally Smith. Candy vio la diferencia a su favor, y les hizo una señal para que se ocuparan del asunto.

Pero en el último minuto, las dos oponentes se volvieron al mismo tiempo contra la rubia, a la vez que Susana y Marcela retrocedieron sin hacer nada para evitarlo. La rubia observó con incredulidad como le quitaban su pañoleta y la eliminaban antes de ver como las chicas conseguían vencer a Susana y a Marcela también. Al final, la chica de Mcnally Smith fue más rápida y consiguió la pañoleta de su contrincante.

El equipo de la vencedora gritó al entender que tenían en sus manos la victoria. Les tomó unos minutos calmarse antes de que el director les pidiera a todos acercarse para anunciar al ganador.

-La victoria del día de hoy le pertenece ésta vez a Mcnally Smith-los ganadores se exaltaron más por el anuncio-. Siendo así, tenemos 10 puntos para éste instituto-el director esperó unos segundos para permitirles calmarse-. Y ya que ésta es la tercera competencia, les recuerdo que ahora sólo nos queda una actividad más, y que el instituto que la gane será el vencedor definitivo, así que todos tendrán la misma oportunidad de ahora en adelante.

El interés de todos los estudiantes se evidenció más ante la advertencia del director.

-Los resultados de hoy se registrarán en el tablero público. Dicho esto, damos por concluida la actividad, y hasta que la siguiente sea programada, los invito a continuar disfrutando del campamento.

Tanto el director como los guías comenzaron a retirarse. En cambio, los equipos de cada instituto se reunieron para recordar su mutuo apoyo.

-Tu estrategia fue excelente, Candy. Es una lástima que no todas la hayamos "entendido"-la animó Claudia, dejando en claro que comprendía el porqué de su derrota.

-En realidad, hubiera servido más si ella no hubiese sido tan descuidada-dijo Susana acusando a Candy directamente-. Dijiste que pensarías por dos, pero si nos hubieras dejado en claro que no podías ni cuidar de ti misma, nos habríamos unido para vigilarte.

-Muy tarde lo dices, Susana. De hecho, mejor habría sido que, en vez de decirlo, tú y Marcela lo hubieran hecho, cuando sólo retrocedieron en vez de salir al ataque de las últimas dos oponentes-se defendió Candy manteniendo un tono de voz neutro-. Tuvimos la ventaja, por un momento fuimos tres contra dos.

-Éramos dos contra dos porque tú nunca contaste. Todo el tiempo fue como si no hubieses estado ahí-insistió ella.

-¡Ya basta, Susana!-intervino Terry situándose junto a Candy- Si vamos a señalar culpables, tendríamos que acusarlas a ustedes dos, porque todos fuimos testigos del momento en que tú y Marcela se detuvieron a esperar a que eliminaran a Candy.

-¡Así es! ¡Ustedes ignoraron la señal que Candy les hizo y corrieron a esconderse!-las acusó Ruby.

-¡En vez de hacer lo que debieron, y encargarse de ayudarla a eliminar a la competencia!-completó Carola la acusación.

Frente a las recriminaciones, tanto las chicas como los chicos comenzaron a manifestar sus quejas, dejando en evidencia que estaban de acuerdo en que ellas habían sido las responsables de la derrota.

-¡Momento, por favor!-fue Candy quien intervino para calmarlos- De nada sirve buscar culpables. Eso no nos devolverá el triunfo, y en cambio nos separará, cuando ahora más que nunca debemos unirnos. Nos queda una sola oportunidad para ganar, y no debemos desaprovecharla.

La reflexión de la rubia pareció recordarles que aún estaban en la competencia, y que por el bien del equipo, no podían discutir.

-Ésta semana, les propongo que trabajemos para reforzar nuestra unión como grupo. Ya es hora de que entendamos que, pese a lo mucho que pueda molestarnos trabajar juntos, tendremos que hacerlo hasta que termine el campamento.

La indirecta disimulada hacia Susana y sus amigas fue aprobada por los demás, y así acabó aquella pequeña disputa. Los estudiantes de cada grupo se fueron dispersando poco a poco por los jardines.

-Acabaste la riña con mucha eficacia, lo reconozco-felicitó Carola a la rubia-. Pero debiste haber permitido que machacaran un poco más a Susana.

-Yo hubiese podido conseguir que la colgáramos si me hubieses concedido un par de minutos más-le aseguró Ruby con una sonrisa.

-Hablé en serio, chicas. Pese a nuestras diferencias, debemos mantenernos unidos, por el bien del equipo-les repitió ella animada por su apoyo.

-Candy-la voz de Terry la puso en alerta. El castaño se situó frente a ella, mirándola esa vez atentamente-. Quiero que sepas que, a pesar de los resultados, estoy muy orgulloso de cómo manejaste hoy al equipo. Tanto antes, como después de la competencia.

-Gracias-asintió ella, sabiendo que él se refería a cómo había concluido la pelea, sin sacar provecho de la situación contra Susana.

-Bueno, como ya hemos terminado, lo mejor será irnos, ¿verdad?-le insinuó Ruby a la rubia-. Después de todo, ya no nos queda nada por hacer o decir.

Candy comprendió que su amiga acababa de arrojarle un "salvavidas" con sus palabras, de modo que, si no deseaba tratar con Terry, podría marcharse sin tener que dar explicaciones. En realidad, la idea le habría parecido de lo más atrayente antes de que iniciara la competencia, pero ahora no pensaba igual…

Y es que aún se repetía en su mente aquel momento de la discusión… ¡Terry la había defendido! Apenas Susana se había lanzado a su ataque, él había intervenido y, ésta vez, a su favor. Incluso no le había molestado que eso hubiera puesto a todo el grupo en su contra, ella había sido la prioridad de su defensa. Después de eso, cualquier queja que pudiera tener de él había quedado en el olvido.

-Candy, ¿te importaría darme unos minutos de tu tiempo? Me gustaría que habláramos un momento…

-¡Candy!-una voz aguda y muy reconocible para ella se dejó escuchar, acercándose.

-Anthony-no pudo evitar sonreírle cuando el rubio se acercó a ella para saludarla.

-Quiero que sepas que, aunque nosotros hayamos ganado, tengo que felicitarte porque ustedes estuvieron a punto de quedarse con la victoria-le dijo él con sinceridad.

-Gracias, Anthony. En todo caso, ustedes lo hicieron mejor. Felicitaciones por su primer triunfo-lo animó ella igualmente-. Dale mis felicitaciones también a Isabella. Me di cuenta de que ella fue quien consiguió la victoria para ustedes.

-En ese caso, ¿por qué nos vienes con nosotros y la felicitas tú misma? Para mí sería un placer que vinieras a celebrar conmigo.

-Ella no va a ir contigo a ninguna parte-Terry se interpuso entre ellos, dejando en claro lo que pensaba de él y su propuesta.

-Creo que eso no es algo que puedas decidir tú-lo confrontó Anthony-. La he invitado a ella, no a ti.

-Me da igual. He dicho que Candy no va a ir contigo y punto. Así es que lo mejor que puedes hacer es irte de aquí-le replicó el castaño con voz autoritaria.

-Terry, por favor-la rubia se situó entre ellos, impidiendo otra confrontación- Anthony es mi amigo, y si me ha invitado a ir con él, sólo lo ha hecho con buena intención.

-Así es, Terry-Anthony se situó sonriente junto a la rubia y la tomó de la mano-. Si Candy quiere ir conmigo, no hay nada que tú puedas hacer al respecto.

-Estás muy equivocado si crees que voy a quedarme de brazos cruzados y permitir que te la lleves-el castaño la separó de él antes de sujetarla del brazo para atraerla a su lado-. ¡Candy es mía! Y para que lo comprendas, soy capaz de partirte la cara si es necesario.

-Me gustaría ver cómo lo intentas-lo retó el rubio-. Desde hace algunos días estaba deseando cruzarme contigo. Así podría quitarte esa idea de la cabeza de que Candy te pertenece.

-Pues para tu información, no es ninguna idea, sino un hecho-reafirmó Terry con más severidad-. Y cuanto antes lo acabes de entender, mejor.

-No creo que ella pueda ser tuya si ahora está conmigo-Anthony vio la furia en los ojos de su oponente-. O lo estará dentro de poco, cuando la convenza de que te deje de una vez por todas, y que se quede conmigo.

A ese punto, Terry avanzó dispuesto a golpearlo, pero Candy, previendo su intención, se interpuso en su camino para sujetarlo del brazo y frustrar su intento.

-¡Terry, ya basta! No es el momento idóneo para montar un teatro-la rubia lo obligó a mirar a su alrededor. A pesar de que se habían dispersado, todavía quedaban varios estudiantes a su alrededor-. Cualquiera puede llamar a uno de los guías y entonces recibiremos una amonestación.

-Eso es muy cierto, Terry. Además, no resolvería nada-Anthony continuó provocándolo-. Porque si lo piensas, si Candy recurrió a mí, fue porque tú le fallaste en primer lugar.

-Y entonces, tú viste la oportunidad perfecta para acercarte a ella, ¿no? Así es como pretendías conquistarla, fingiéndote su amigo-lo acusó el castaño sin recelo alguno.

-Habría sido tonto de mí parte no sacar provecho de esa situación, ¿no crees? Después de todo, Candy es un bombón imposible de ignorar, y menos si está tan al alcance para poder probarla.

Aquello había sido suficiente. Terry lo vio todo rojo de repente, y dejó fluir esa furia asesina que estaba estallando dentro de él. Ni siquiera la rubia fue capaz de detenerlo esa vez, pero justo cuando consiguió acercarse lo suficiente para golpear a su oponente, sus amigos intervinieron.

-¡Terry, contrólate!-le pidió Oscar sujetándolo con fuerza- ¡Vas a ponernos en riesgo si uno de los guías te ve!

-¡Amigo, escucha a Oscar, por favor!-Brandon también lo sujetó mientras el castaño continuaba intentando liberarse-. ¡Tú mismo lo has dicho antes, no debemos exponernos!

-Tus amigos tiene razón, Terry. Igual, ya es un poco tarde para eso-le informó Anthony, dispuesto a llegar hasta el final con su interpretación, sin inmutarse por la mirada de odio que le dirigía el castaño-. Si hubieses actuado antes de que ella hubiera estado conmigo, tal vez tendría sentido, pero ahora, dudo mucho que consigas poner las cosas a tu favor.

-¡Anthony, basta, deja de provocarlo!-le pidió la rubia con severidad- ¿Acaso no ves que ya es suficiente?-lo reprendió una vez más antes de volverse contra el castaño- En cuanto a ti, Terry, deja de comportarte como un bruto, a golpes no se resuelven las cosas.

Terry pareció tomar conciencia por sus palabras, aunque aún sentía el deseo de estrellar su puño contra la cara de ese pelele. Pese a ello, dejó de debatirse para que, Oscar y Brandon, finalmente lo soltaran.

-Además, nada de esto tiene sentido porque, como te he dicho antes, Anthony sólo es mi amigo-repitió Candy, con la esperanza de que se calmara.

-¿Amigo? ¡¿Amigo?! ¡¿Y te parece que después de esto yo simplemente puedo verlo como tu amigo?!-contrario a su deseo, Terry pareció ofuscarse todavía más con sus palabras.

-Pues aunque lo dudes, eso es lo que es Anthony para mí. Un buen amigo. Uno que estuvo ahí para mí cuando me sentía sola, dándome apoyo sin esperar nada a cambio.

-¡Acaba de decir que sólo buscaba acercarse a ti para intentar conquistarte! ¡¿No lo escuchaste?! ¡¿Acaso no te das cuenta de lo que realmente quiere de ti?!

-Lo escuché, Terry. Y también me doy cuenta-asintió ella manteniendo la calma, negándose a recurrir a los gritos, como él-. Me doy cuenta de que sólo te importa lo que tú piensas, pero que ni siquiera tienes en cuenta lo que pueda opinar yo.

-Ah no. No Candy, no me vengas con ese papel de "ofendida" ésta vez-el castaño pareció calmarse, pero continuó mostrándose indispuesto a ceder-. Antes de hoy, tal vez hubiera podido considerar la idea de que él fuera tu amigo. Pero después de esto, no lo creería ni aunque él mismo me lo jurara de rodillas.

-Pero Terry…

-Y permíteme decirte algo más-continuó él negándose a escucharla-. No pienso tolerar que éste pelmazo siga cerca de ti. De modo que vuelvo a plantearte la situación. Es él, o yo-el castaño le envió una mirada cargada de hostilidad a su rival antes de volverse hacia ella-. Es tu decisión.

Candy notó con pesar que, esa vez, Terry no se volvió a mirarla antes de marcharse, sino que abandonó el lugar, sin darle tiempo si quiera a responder a su pregunta.

Notas finales: ¡Hello, chicas! Lamento haberme demorado unos días más de las 3 semanitas que prometí volver, pero créanlo o no, ya tenía el cap listo y realmente no había conseguido subirlo por experimentar unos problemitas con mi internet y la página del FF (no se cargaba completa...afortunadamente me salí del usuario, volví a entrar y esta vez cargó). Imagino que muchas han aprovechado estas pasadas semanas para disfrutar de las vacaciones y prepararse para el reinicio a clases y trabajo, así que espero que este cap les haya permitido relajarse un poquito al menos.

Ya entrando en el cap, ¿cómo ven la confrontación de nuestra parejita? A mí parecer Terry está bastante celoso pero es comprensible, recordemos que en el pasado no soportaba que Candy mencionara a Anthony y eso que hablaba de una persona fallecida...es lógico que ahora que está presente se sienta más posesivo, ¿verdad? No sé ustedes, pero yo a la Gusaracha, perdón, Susana la quiero ver colgada. ¿Se les ocurre que podría hacer para sacarla del panorama? Acepto sugerencias, jajaja, compartamos nuestras perversas ideas (risa malvada) xD

Irina Jenner, gracias por seguir leyendo la historia aunque tarde tanto, amiga, espero que este cap te haya parecido bueno también, y si no, siempre puedes compartir conmigo tu opinión, cierto?

Laura Grandchester, seas bienvenida a la historia, jejeje. Me alegra que te haya gustado y que te animaras a seguir leyendo aún con el estallido de vísceras que te causó la escenita de amor entre Terry y la Susana (sorry por eso, jejeje). Como ves, en esta historia Terry es un poco lento y tonto al principio, y claro la Susanita quiere aprovecharse de eso, pero si continúas leyendo verás que en esta ocasión nuestra parejita perfecta está dispuesta a todo con tal de no repetir el trágico final que tuvieron en el pasado.

¡LizCarter! Amiga que gusto leer un review tuyo nuevamente, jejeje, créeme, yo también me emociono al saber que aún hay lectoras interesadas por saber cómo sigue la historia, y de hecho me hace sentir feliz el saber que cada nuevo cap que traigo puede sacarle una sonrisa o alegrarle el día a alguien (creo que es una de mis principales motivaciones, de hecho, jejeje). Me alegra que pudieras entender porqué en el pasado cap enfoqué tanto a Anthony y a Candy, en verdad necesitaba eso para cimentar su amistad; jejeje que bueno que te gustó Terry celoso porque seguro que eso consigue que te guste éste nuevo cap también (ya me lo dirás luego). A Wendy ¡claro que la conozco! De hecho si no me equivoco yo seguía uno de sus fics también, pero soy de las que deja acumular varios caps para leer luego llevarme muchas sorpresas lindas, jajaja, pero creo que me pasaré por su página para saber más de este nuevo fic que me recomiendas (quizás me sirva para inspirarme tanta sensualidad y darte más sorpresas lindas, jejeje).

Lady Supernova, ¡gusto leerte también a ti! Jejeje créeme, yo al igual que tú, soy también lectora de otros fics y me desespero igual porque no los actualizan tan seguido como quisiera, pero justo por eso como escritora me presiono para nunca desistir de continuar la historia (aunque en verdad tardo demasiado... ¡lo siento!), y claro cuando veo que aún hay lectoras que siguen el fic me motivo más para seguir escribiendo, así que gracias por continuar ahí y por comprender mis tardanzas. Espero que el Terry celoso y posesivo de éste cap te haya gustado, y si no, me lo cuentas luego, vale?

Gene granchester, gracias a ti por continuar siguiendo la historia, espero que éste nuevo cap haya sido de tu agrado.

Luz Rico, ¡un gusto también leerte otra vez a ti, amiga! Jejeje fíjate que una de las cosas que más me motivan a escribir es saber que aún hay chicas queriendo saber cómo sigue la historia, así que mientras las tenga a ustedes siempre encontraré la forma de volver :P Y sip, toda la razón, me toca trabajar mucho para compensarlas...espero que éste nuevo cap te haya gustado también.

Nereyda, permíteme darte la bienvenida al fic y agradecerte por animarte a leerme. Pues como ves, soy algo lenta para escribir, pero siempre digo y mantengo que mientras tenga lectoras por complacer no dejaré de escribir y volver tan pronto como tenga listo un nuevo cap. Me alegra saber que te haya gustado la historia y espero que éste nuevo cap te haya satisfecho también, y si no fue así, igual me interesa saber qué opinas de él, vale?

¡Goshy querida, gusto leerte de nuevo! Jajaja ya ves que te agradezco que no quieras lincharme (aún) aunque sea sólo para que termine el fic :P Mira que yo también me molesto con la forma en que la Susanita está ganando terreno, pero al menos en este cap la devolvieron a su lugar, jejeje. Si se te ocurre alguna idea para sacarla del panorama me la compartes, eh?

, primero quiero darte la bienvenida al fic y agradecerte por animarte a leer la historia. Ya ves que soy algo lenta para actualizar, pero siempre me motivo mucho al saber que hay aún chicas como tú que desean saber cómo sigue el fic y por ello es que no me rindo hasta traerles una actualización, jejeje. Espero que este nuevo cap logre mantenerte interesada en la historia.

Sra Grandchester, seas bienvenida a la historia y gracias por leerme y darle una oportunidad al fic. Espero que con este cap que traigo consiga mantener tu atención y haya calmado aunque sea un poquito tu ansiedad por saber más, jejeje.

Aseret, ¡que gusto leer otro review tuyo! En verdad te agradezco muchísimo que seas tan comprensiva conmigo, amiga, aunque creo que no puedo aceptar disculpas porque soy yo la tardada en volver, jejeje, sus presiones no me molestan en lo absoluto, de hecho me motivan a escribir más y siempre las tengo presente cuando se me seca la imaginación (con el cap pasado me sirvieron mucho). Espero que este cap haya sido de tu agrado también, amiga.

Avances del próximo cap: Nuestra pecosa hablará con su nuevo amigo. ¿Qué creen que haga Edward Anthony al saber la decisión que ella tomó? Y mientras Terry está solo la Susanita está al asecho. ¿Caerá nuestro galán en la trampa que ella le tenderá? Para las que deseaban ver el arroz ya cocido, no desesperen porque les tengo una probadita del guiso... ¡en el próximo cap!

Antes de irme tengo que comentarles que en una semana se me terminan las vacaciones :'( pero ya tengo alguito avanzado del siguiente cap así que espero apresurarme para volver en las 3 semanas prometidas. Hasta entonces, cualquier idea, sugerencia, crítica o tomatazo que quieran hacerme llegar, con un review me lo pueden enviar, jejeje.

¡Feliz regreso a clases/trabajo, chicas! ¡Saluditos!