Nos quedamos mirando el uno al otro durante lo que para mi parecieron horas, pero que de seguro fueron minutos

-¿Por qué me abandonaste el sábado? – pregunto con los dientes apretados, como si tratara de controlar su enfado

-yo no te abandone – me defendí – de hecho tu me dejaste sola

-solo fui a conseguir el desayuno, y cuando regrese ya no estabas

-pues debiste dejar una nota o algo – levante el mentón con desafío –no soy adivina

-no pensé que fueras a desaparecer – elevo la voz y yo levante los hombros con desinterés – pero bueno - suspiro – ahora quiero que me digas porque te fuiste –demando

-yo no tengo por qué decirte nada – no me gustaba para nada su tono mandón

-claro que tienes que decirme

-no, no tengo por qué decirte nada

-te recuerdo que eres mi esposa, y exijo una explicación

-tú no eres nadie para exigirme nada – grite molesta, quien demonios se creía él para hablarme así

-claro que sí soy alguien – sonrió burlón – soy tu marido

-desde hace dos días – le grite – además todo esto es por tú culpa – lo señale frustrada

-¿mi culpa? – Pregunto ofendido – disculpa pero que yo recuerde esto lo hicimos los dos, yo no te obligue

-quizá no me obligaste pero tú te aprovechaste de mi borrachera

-pero yo no te obligue a beber tanto – contraatacó

-pues no, pero tú te aprovechaste – tomé las hojas que tenia a la mano y se las lance - abusivo

-ningún abusivo – esquivo las hojas y avanzo hacia mí – que tú estabas fascinada conmigo – sonrió con coquetería y por un momento perdí el hilo de mis ideas – tu disfrutaste de todo esto – se me acerco más y pude sentir el calor de su cuerpo – tu gozaste todo conmigo – me quiso abrazar y yo retrocedí un paso

-eso fue producto del alcohol, yo no soy así – me defendí y caminé por la sala rodeando la mesa poniéndola de escudo – tú te aprovechaste de mi inconsciencia para… para abusar de mi, eres un aprovechado

-y tu de seguro eres una niña inocente – se burlo – yo no escuche que te quejaras mientras te hacia mía esa noche – me recordó mientras se volvía a acercar a mí, pero yo volví a rodear la mesa huyendo – los sonidos que emitías eran de puro placer – su voz sonó ronca y provocativa

-ya te dije que fue el alcohol – me defendí de nuevo, pero sonaba tan poco convincente como lo sentía

-tampoco huías de mí, es más, corrías hacia mi – se burlo haciéndome enfadar –cobarde

Cuando el se acercó a mí lo enfrente – quiero el divorcio –se detuvo en seco a escasos centímetros de mí

-eso no – dijo muy serio – ¿cómo quieres divorciarte de mí si ni siquiera he tenido la oportunidad de ser tu marido? – pregunto resentido

-no te entiendo – abrí los ojos sin comprender

-quiero que me des la oportunidad de ser tu esposo…tu marido – me rodeo la cintura con sus brazos – quiero una oportunidad de que seas mi mujer – su rostro se fue acercando al mío – de que seas mía de nuevo – susurro sobre mis labios antes de besarlos sutilmente

-no – negué lentamente con la cabeza mientras me recuperaba del shock que su beso provocó en mi – esto no puede ser – me separe de él

-pues no te doy el divorcio – dijo tajante

-pediré la anulación del matrimonio – dije precipitadamente

-no puedes hacer eso – sonrió socarronamente

-claro que puedo – me defendí molesta

-no…no puedes – me hablaba como si tuviera cinco años – la anulación solo se puede pedir cuando – se fue acercando a mí, como un sigiloso felino – no se ha consumado el matrimonio – me abrazo con un brazo por la cintura – y nosotros – con su mano libre me acaricio la mejilla, yo estaba perturbada y petrificada por su cercanía – consumamos el matrimonio muchas veces – me acaricio los labios con el dedo pulgar, mientras a mi mente volvían mas recuerdos de esa noche, su cuerpo pegado al mío, sus gemidos y mis jadeos, el estremecimiento que sentía al tenerlo en mí…llenándome toda… mi cuerpo sintió un escalofrío de excitación, y al mismo tiempo de frustración… la anulación no era una opción… y eso me estaba empezando a enfadar… con gran esfuerzo coloque mis manos en su fornido pecho, y pude sentir su corazón latiendo a mil... pero como pude lo aparte de mí

-pues buscaré un modo…pero yo me quiero divorciar de ti – dijo con la voz algo débil, pero traté que mi rostro se viera mas determinado

-bien – dijo serio y enderezándose en toda su altura – en ese caso no tenemos ninguna propuesta publicitaria que discutir señora Chiba

-espera Darien – grite entendiendo a que se refería con su comentario, él había llegado a la oficina porque de algún modo era pariente del señor Mamoru Chiba, y tenía que hablar con él de la propuesta para su empresa… si se iba y se cerraba en ese aspecto Seyia me mataría, si no es que me suicidaba yo primero – no puedes mezclar las cosas, el hecho de que tengamos un asunto pendiente con lo del divorcio no tiene que afectar mi trabajo como publicista

-quizá tengas razón – comento con una sonrisa de lado, que más parecía la de un gato que se va a comer un canario que a otra cosa – pero en este caso como yo soy el que decido con quien realizaremos la campaña y… - me miro de arriba abajo con deseo – bueno tú no estás siendo muy cooperativa conmigo en este momento

-eso no es justo – lo entendí todo de pronto – te estás vengando de mí, porque quiero el divorcio ¿no? – grite

-pues… - levanto los hombros con indiferencia – tal vez – se dirigió a la salida – le dejare mi tarjeta de presentación a la secretaria por si… por si cambia de opinión – abrió la puerta de la sala de juntas – buenas tardes señora Chiba – y sin más salió de ahí, dejándome petrificada, parada en medio de la sala, estaba tan rígida que si me tensaba más me quebraría, y por dos segundo sentí que se me salía el alma del cuerpo… ¿Qué se supone que debo hacer?

XOXOXO

-¿Qué tu qué? – gritaron las chicas mientras me desparramaba aun más en uno de los gabinetes de la cafetería que Lita atendía junto con Andrew su novio

-que me casé – dije con tanta pena que podía sentir que la cara me estallaría por lo roja que debía estar, las chicas me miraban como si me hubiera salido otra cabeza, o algo por el estilo, a pesar que era la segunda vez que les explicaba cómo se dieron las cosas, aunque obviamente tuve que hacer una versión apta para toda la familia… había detalles que no podía ni quería compartir con las chicas, también les platique de mi encuentro con Darien hace unos días en mi oficina

-acaso estás loca – grito Rei después del shock inicial – pudiste haber terminado muerta, o secuestrada, o hecha cachitos y tirada en un canal – mientras ella lo decía me sentía cada vez peor

-Rei tiene razón Serena – comento Lita abrazándola – pero afortunadamente estas a salvo

-claro, y lo mejor de todo es que terminaste casada con un dios griego como Darien – dijo pícaramente la loca de Mina

-Mina – gritamos todas censurándola, mientras la aludida solo sonreía pícaramente

-pero si tú misma dijiste que era un dios cuando lo viste en el antro – se defendió acusándome

-bueno ahora lo importante es tramitar el divorcio lo antes posible – suspire

-por eso no te preocupes Serena – me dijo Rei muy segura – Nick te apoyara en todo

-gracias Rei – le sonreí, su novio era un excelente abogado y sin duda me ayudaría mucho en todo este trance

-además yo también puedo ayudarte amiga – comento Amy sonriéndome – aunque no soy abogada puedo leer algunos libros sobre trámites de divorcio y esas cosas

-muchas gracias Amy

-todas te apoyaremos amiga – dijo Mina – aunque yo en tu lugar aprovechaba a ese galanazo – puso cara de picara y todas reímos

-¿y que pasara con la campaña? – pregunto Lita

-pues la verdad es que no sé qué hacer – suspire frustrada… desde que Darien salió de la oficina ese día aun no encontraba una solución – Seyia esta presionándome para que obtengamos la campaña

-¿le contaste a Seyia lo de Darien?

-claro que no, solo le dije que se porto muy tajante y que no lo convenció del todo mi propuesta…lo que por cierto no se creyó del todo, pero tuve que exagerar un poco sobre la reacción de Darien… así que insiste en que mejore la propuesta y lo vaya a ver cuanto antes

-pero no creo que Darien quiera oír de la propuesta si sigues con lo del divorcio – opino Amy

-eso es lo que más me preocupa

-como quien dice – Mina me palmeo la espalda en señal de apoyo – estás empantanada amiga

Yo ya no supe que decir al respecto

XOXOXO

-hola Sere – entró Seyia muy sonriente el viernes - ¿Cómo vamos con la campaña Chiba?

-pues ya hice algunas modificaciones a la propuesta – mentí un poco pues a la propuesta no le había hecho ningún cambio solo había cambiado la gama de colores por tonos azules

-excelente – dijo muy animado – ¿por qué no le llamas ahora para ver si te puede recibir de una vez?

-pero… - tomó el teléfono y marco a mi secretaria

-vamos Sere, salgamos de esto de una vez… si Mimet, por favor comunícame con el señor Chiba… si, dile que Serena quiere hablar con él… si, pasa la llamada aquí…gracias – colgó el teléfono

-pero Seyia, creo que sería bueno esperar al lunes ¿no? – yo quería que pasara el fin de semana para poder hablar con Nick y saber que tenía que hacer con lo del divorcio

-para que esperar tanto – en eso sonó el teléfono - ¿sí? – Respondió Seyia – gracias Mimet – me paso el teléfono

-buenos días señora Chiba – me dijo la ronca voz de Darien y yo no pude evitar estremecerme

-bu...buenos días señor Chiba – tartamudee y me quise golpear yo sola por dejarme afectar de esa manera

-¿a qué debo el honor de tu llamada?, ¿ya decidiste que no te quieres divorciar de mi? – preguntó con burla

Seyia me miraba esperando que me lanzara al cliente para que aceptara la propuesta – le llamó para ver si puedo ir a su oficina para hablar de la propuesta para la campaña

-ya veo, así que aun quieres mostrarme la propuesta – me dijo burlón – entonces no te quieres divorciar de mi ¿cierto?

Yo no supe que responder dado que Seyia me seguía mirando con expectativa y un poco de censura, en otros casos me lanzaba a hablar y hablar hasta convencer al cliente, pero este cliente me estaba dejando sin palabras, sin decir nada mi jefe me arranco el teléfono de las manos

-señor Chiba – hablo con mucha diplomacia – buenos días, habla Seyia Blackmoon… soy el jefe directo de la señorita Tsukino – en ese momento me puse tensa rogando que Darien no se pusiera a hacer comentarios sobre mi apellido – y yo la verdad quisiera que reconsiderara las cosas en cuanto a la propuesta…Serena ha trabajado para mejorarla y me gustaría que la viera lo antes posible… sí, claro…no…no habría problema…de acuerdo…ella estará ahí, no se preocupe…que tenga buen día – estaba sonriendo cuando colgó – bien Sere, el señor Chiba te recibirá en su oficina hoy a las ocho de la noche

-¿a las ocho? – no pude evitar mi sorpresa, y mi miedo, eso no podía traer nada bueno

-vamos Sere, el señor Chiba tiene muchos compromisos, pero ha sido muy amable en verte este mismo día

-pues si no queda otro remedio – suspire

-esa es mi chica – me sonrió coqueto y yo no pude evitar fulminarlo con la mirada, odiaba sus comentarios posesivos hacia mi – bueno, te dejo... – y así como entro a mi oficina salió como un suspiro

Durante el resto del día estuve trabajando en otras campañas que manejaba, tratando de mantener la mente ocupada y no pensar en volver a ver a Darien, solo de pensar en él me pongo chinita, y por más que quería no podía dejar de pensar en todo lo que vivimos esa noche, porque aunque aún recuerdo todo como un vago sueño, algunas cosas como sus besos, sus brazos rodeándome, su olor, su calor me resultan inolvidables

XOXOXO

-buenas noches – saludé en recepción en el edificio de las empresas Chiba, la recepcionista estaba recogiendo sus cosas y me miro de arriba abajo antes de responder

-buenas noches… ¿en qué puedo ayudarla? – su tono de voz delataba a leguas que lo que menos quería era atenderme sino irse

-vengo a buscar al señor Darien Chiba – rogué a todos los santos para que Darien se hubiera olvidado de nuestra cita y ya no lo viera hasta el lunes – soy Serena Tsukino

-el señor Chiba la está esperando – me dijo al tiempo que me entregaba un gafete de visitante – tome el elevador del fondo y vaya al último piso – señalo el pasillo a la derecha con una mano

-gracias – avancé en silencio al elevador, las puertas estaban abiertas entre y seleccioné el último piso, el elevador, al igual que todo el edifico era lujoso, con un estilo muy sobrio, que combinaba la elegancia y el poder económico de la empresa, y la seriedad que la caracterizaba, mientras subía los treinta y tantos pisos no pude evitar mirarme en el espejo y arreglar un poco mi imagen, antes que nada debía verme como toda una profesional y no como la chiquilla colegiala que quería aflorar dentro de mi… estaba tan nerviosa que la expresión mariposas en el estomago me caía a la perfección…

Cuando las puertas del elevador se abrieron frente a mi estaba la visión más impactante que alguna vez me pude imaginar, Darien estaba de pie, llevaba un pantalón de vestir en color gris, una camisa en color azul marino con los dos primeros botones desabrochados, estaba recargado en el marco de una puerta, con los brazos cruzados con aire despreocupado, se veía relajado y tan sexy que me estremecí, debí de haber puesto cara de impresión porque el sonrió de lado divertido, fue todo lo que necesite para regresar a la realidad

-buenas noches señor Chiba – comenté seria mientras avanzaba hacia él – le agradezco que me recibiera

-vamos Serena – se acerco a mi lentamente – déjate de formalidades… antes me llamabas Darien – su voz sonó ronca y seductora

-señor Chiba, yo he venido a tratar un asunto estrictamente profesional – me aleje de él dando un paso hacia atrás – así que lo mejor es que mantengamos las formalidades

-bien – sonrió – si así lo desea, acompáñeme a mi oficina señora Chiba – se burlo y me dieron ganas de golpearlo

Hubiera querido ponerme a discutir sobre mi apellido pero temía que no quisiera ver la propuesta y si volvía con una negativa para mi jefe de seguro me ponía de patitas en la calle, caminamos a su oficina en silencio, uno muy tenso e incomodo, me abrió la puerta y me dejo pasar como un caballero, yo traía mi bolsa de mano y la maleta de la computadora colocadas en mi pecho como si fuera un escudo, me quede de pie cerca del escritorio

-¿nerviosa señora Chiba? – pregunto con tono jocoso

-para nada – dije molesta

-me da gusto… señora Chiba – su voz se empezaba a escuchar ronca y yo me estaba poniendo tensa porque me llamaba tanto señora Chiba – permítame sus cosas señora Chiba – no me di cuenta cuando se acercó a mí, y me sorprendió como delicadamente me quito las cosas de las manos y las coloco con cuidado en el escritorio

Iba a agradecer cuando de pronto me estaba devorando la boca en un beso fiero y apasionado, me tenía entre sus brazos mientras yo estaba petrificada, sus labios se movían sobre los míos con fuerza, pero a la vez con pasión, deseo y ansia, poco a poco me hice mantequilla entre sus brazos hasta que fue terminando el beso hasta ser solo un roce – no te había saludado como se debía – me susurro al oído, jadeando un poco por el impacto del beso, yo no tenía fuerza para moverme, y agradecía que me tuviera entre sus brazos, o hubiera caído al suelo – Serena – gimió enterrando su cara en el hueco de mi cuello – no sabes cómo he pensado en ti todo este tiempo – inspiro sobre mi cuello y dejo suaves besos – en tu olor a rosas – paso su lengua por la piel de mi hombro – tu sabor a fresas – hasta ese momento me di cuenta que me había abierto un poco la blusa exponiendo mis hombros, me volvió a besar – no he podido dejar de pensar en tus gemidos de placer – me dijo al oído y luego lo mordió haciéndome jadear, sonrió – justo como ese – me estrecho mas entre sus brazos y pude sentir la potencia de su erección presionando mi vientre y no pude evitar estremecerme presa de los recuerdos y de la excitación del momento

-Da…Darien – jadee tratando de apartarme

-me encanta como se oye mi nombre en tus labios – sentí como me iba sacando la blusa de la falda – me resulta tan provocativo – me desabrocho la blusa y fue bajando sus besos de mi cuello a mis pechos los cuales beso hasta el escote, luego los acaricio con ambas manos, y yo jadeaba un poco mas sin poder contenerme, en ese momento me tomó de la cintura me elevó en el aire y me sentó en el escritorio

-Darien – jadee sorprendida

-eres tan hermosa – me desabrocho el sostén liberando mis senos – tus pechos son tan perfectos – se lanzo a chuparlos y lamerlos de manera desesperada iba de uno a otro torturándolos sin piedad, mis jadeos eran cada vez más altos, yo le jalaba el cabello a medida que disfrutaba mas la tortura, mientras me torturaba con los labios sus manos me iban subiendo la falda y se deshacía de mi tanga sin muchos preámbulos sus dedos se dirigieron a mi centro, y yo jadee emocionada – estas tan húmeda y lista… que no puedo esperar un momento más – también él jadeaba, oí como se desabrochaba el pantalón pues tenía los ojos cerrados, después sentí sus labios en los míos en un beso fogoso, mientras iba entrando en mi lentamente, ambos jadeamos ante esa sensación de unión que nos envolvía, una vez que me lleno toda se quedo quieto, su respiración trabajosa me cosquilleaba el oído – esto se siente…tan bien ¿no crees?

-si… se siente bien – susurre en su oído y no pude evitar la tentación de besarle todo el contorno de la mandíbula lentamente hasta que llegue a su barbilla, levante la vista y me encontré con su mirada, oscurecida por la pasión, pero con un brillo tan extraño y a la vez tan agradable que por un momento me sentí completa, sin dejar de mirarme se empezó a mover empujando sus caderas en una cadencia lenta… rítmica… provocativa yo lo rodee con mis piernas

-eso se siente…mucho mejor – dijo acariciándome las piernas, sus movimientos iban tomando velocidad – me vuelves loco Serena…me encantas – me decía mientras sus embestidas se hacían mas y mas rápidas, me estaba llevando al borde de la pasión, sus labios dejaban besos húmedos por mi piel haciéndome estremecer más

-Darien…estoy a punto… de llegar – dije entre jadeos mientras me abrazaba a su cuello y le jalaba el cabello

-si cariño… llega conmigo… llega conmigo bebe – sus movimientos eran frenéticos, arrasadores, ambos gritamos llenos de éxtasis cuando el orgasmo nos golpeo como un huracán, como una descarga de electricidad, ambos nos quedamos abrazados, jadeando al oído del otro – esto fue… increíble – me dijo mientras lentamente salía de mí pero sin dejar de abrazarme, poco a poco nuestras respiraciones se relajaban y podía sentir el frio en mi espalda… o al menos donde no me alcanzaba a cubrir los brazos de Darien… de pronto un escalofrío me sacudió - ¿tienes frio? – Me abrazó más - ¿Por qué no nos vamos a mi departamento? – Sugirió entusiasmado – nos tomamos una copa de vino, cenamos algo – me acariciaba la espalda para darme calor – te quedas a dormir conmigo…

-no Darien – dije rápidamente empujándolo para que se alejara – no te confundas

-¿Qué pasa? – pregunto extrañado

-es que no lo ves… - me baje del escritorio con trabajo – esto estuvo mal… esto no debió pasar – dije con pena… con vergüenza

-pero paso Serena – me quiso abrazar – no ves que la química entre nosotros es innegable

-no Darien – me sentía tan avergonzada que no podía mirarlo a los ojos – esto no está bien… tu y yo vamos a divorciarnos…nuestro trato será solo profesional si aceptas la campaña… no podemos involucrarnos de esta manera – mientras hablaba me acomodaba la ropa, y escuchaba que Darien hacia lo mismo con la suya, no me atrevía a mirarlo ni nada – esto estuvo mal Darien

-es la primera vez que escucho que dices mi nombre tantas veces – fue una burla sarcástica

-Darien yo… - lo mire y me hizo una señal de que no dijera nada

-no te preocupes Serena – dijo muy serio sentándose en su escritorio, su mirada se veía apagada, nada que ver con su mirada apasionada – déjame la propuesta y yo la reviso – extendió la mano, yo me apresure a sacar el documento impreso de mi maleta y se lo entregue – si la propuesta es la adecuada para la empresa yo me estaré comunicando contigo el lunes por la mañana – su tono era tan serio y frio que me provoco un escalofrío de angustia – ahora no te quito mas tu tiempo – y dedico toda su atención al documento que le acababa de entregar

Yo me quede estática durante un momento, impactada por la frialdad de su actitud, pero reaccione pronto y tome mis cosas – buenas noches – dije torpemente y salí corriendo de su oficina, cuando cerré la puerta pude escuchar como algo se estrellaba contra una de las paredes, y también sentí como algo en mi corazón se oprimía haciéndome sentir deseos de llorar, y así con paso lento y pesado me dirigí a la salida - ¿en qué rayos pensaba cuando me deje llevar por la pasión con Darien? – me pregunte mientras bajaba en el elevador, esta vez no podía echarle la culpa al alcohol, ahora si había sido consiente de todo lo que hice con él, o lo que deje que me hiciera… pero solo de tenerlo cerca…de percibir su olor, de sentir su calor, todo desaparecía, solo podía pensar en su piel, en sus labios, sus besos… y ahora… ¿qué rayos me pasa? O ¿Qué rayos me está haciendo Darien?...


Bueno, aquí me tienen con un capítulo nuevo… ¿Qué les pareció?... la pobre de Serena ya no sabe si va o viene, ¿y qué onda con Darien?... ¿Por qué no quiere divorciarse de Serena?... en fin, espero que haya sido de su agrado. Mil y un gracias por sus rw, de verdad que me emocione tanto que me puse a escribe y escribe para subir este capítulo.

Muchas gracias por seguir la historia, por sus alertas, gracias en especial a las niñas lindas que me dejaron rw:

nahima-chan, Seiya-Moon, Sailor Alluminem Siren, Marie Mademoiselle Chiba, Mayilu, CrimsonMizzle, sailorsere, Nora, SMOON, Usagi Conejita, Yazbelltsukinochiba, Elsy82, Dayanna, vivianajan, christydechiba, Tanita Love, usako tsukino de chiba, gigichiba, AHRG, ary princxsaku, yesqui2000, karly15, Ameeran, SEREDAR, Serenity, Nesha Stela Moon, SalyLuna

Y bueno, espero me sigan leyendo y también espero subir pronto otro capítulo

Besitos

Ángel Negro