-que semana – suspiro mientras me reclino en el sofá de mi oficina – que semana – no es que haya sido mala, pero tampoco ha sido buena… excepto por la hora de despertar y me encuentro con un pequeño cuerpo abrazado al mío, dándome calor… haciendo estragos en mí y mi anatomía… por suerte Serena aun no se ha dado cuenta de lo que provoca en mí su cercanía… todas las mañanas tengo que hacer acopio de todo mi autocontrol para permanecer quieto mientras ella cree que estoy dormido y se escurre fuera de la cama… y el resto del día me tengo que comportar con ella con frialdad… pues cuando doy mi palabra la cumplo mientras me sea posible, y casi siempre logro mis objetivos, pero esa pequeña rubia me está llevando al borde de la locura… el teléfono me saca de mis pensamientos… me levanto de mala gana a contestar
-si Setsuna
-señor tiene una llamada de la señorita Tsukino
-pásela de inmediato – no pude evitar sonreír y extrañarme al mismo tiempo por la llamada de Serena - ¿señorita Tsukino? – pregunte con burla
-hola Darien – dijo muy seria
-¿pasa algo? – no es que nuestras conversaciones fueran muy animadas pero podía notar la tensión en su voz
-¿tienes planes esta noche? – me pregunto
-no ¿acaso me vas a invitar a algún lado? – quise volver a bromear
-de hecho…. – se quedo callada – veras… - podía notar el nervio en su voz ¿acaso tenía planes románticos para nosotros?, eso me hizo sonreír – mis papas nos esperan a cenar esta noche – yo me quede callado y ella también, supongo que esperando mi respuesta - ¿Darien? – dijo con miedo
-bueno… - ¿Qué podía decirle? Independientemente de nuestros problemas éramos ante todo un matrimonio real – supongo que no habría problema
-bueno… veras – de nuevo el nervio en su voz – es que hay un pequeño problema… - se quedó callada como dudando, en eso sonó mi celular… miré la pantalla y era papa
-Serena disculpa pero tengo una llamada en el celular que debo atender… ¿podemos hablar antes de ir con tus padres? ¿Por qué supongo que nos veremos en el departamento?... ¿a qué hora es la cena?
-a las nueve
-bueno, entonces te veo en el departamento a las 7.30 ¿de acuerdo?
-está bien – dijo no muy convencida – adiós – corto la llamada y yo atendí la llamada de mi padre quien andaba en un pequeño viaje a una de nuestras distribuidoras
El resto de la tarde estuvo tranquilo, revisé algunos pendientes y me fui temprano a casa, incluso antes de que se fuera mi asistente quien al verme salir me miro extrañada, pero no dijo nada, Serena no había llegado así que me apresuré a darme un baño y a arreglarme en mi habitación cuando iba saliendo del baño envuelto solo con una toalla en la cintura ella iba entrando a la recamara
Por un momento nos miramos sin decir nada, ella me miraba de un modo extraño, me recorrió todo con la mirada, se puso roja y los ojos le brillaron con algo de lujuria, no pude evitar sonreírle de lado - ¿ves algo que te guste? – le pregunte y eso la hizo reaccionar
-lo siento – se volteo y salió apresuradamente de la habitación yo me puse mi bata y tomé la ropa que me iba a poner… salí de la habitación
-puedes pasar – le dije mientras caminaba al estudio ella estaba sentada en la sala dándome la espalda, pero podía ver la piel de su cuello la cual estaba roja, eso me dio risa – yo me visto en el estudio – la vi asentir con la cabeza y entre a la habitación al cabo de una hora ambos estábamos listos, pero Serena se veía inquieta – ¿de qué querías hablar conmigo hace rato? – pregunte cuando nos reunimos en la sala, se puso roja de la pena
-veras… - titubeo – papa fue a verme hoy a mi oficina… y – yo la mire con atención – tuve que decirle una mentira
-¿una mentira? – arquee una ceja
Ella suspiro resignada – le dije que… estamos enamorados – yo me cruce de brazos de inmediato y la miré serio… de a poco me fue explicando todo lo que converso con su padre sobre nuestro matrimonio… su pequeña mentira… hubiera querido sonreír de no ser porque algo me molestaba…
-¿Quién es Diamante? – pregunte algo tenso
-nadie importante – dijo rápidamente – ya vámonos o llegaremos tarde– miro su reloj, yo la tome del brazo y la acerque a mi rodeando su cintura con un brazo
-Serena… los esposos no tiene secretos y al menos mientras estemos en casa de tus padres debemos de parecer esposos de verdad… ahora dime quien es Diamante
-el fue mi novio hasta el día que te conocí – la miré esperando una explicación más amplia – él era un cliente de la empresa… empezó a invitarme a salir, a cenas, al cine, yo estaba muy ilusionada, el era un hombre importante en los bienes raíces… pero… - bajo la mirada, tome su barbilla y la levante lentamente para que me miraba – era muy posesivo y demandante… siempre quería que lo viera cuando él me llamaba – la sentí estremecerse así que la abracé mas – cuando ya llevábamos tiempo saliendo también empezó a querer mandar en mi ropa, en mis amigos, decía que yo no tenía el estilo adecuado a su forma de vida y que debía hacerle caso, en ese sentido – se puso tensa – y en otros – volteo su rostro para que no la viera a los ojos
-¿Qué paso? – tomé su mejilla para girarla y que me mirara y pude ver sus ojos cristalinos por las lagrimas que empezaba a derramar - ¿Serena? – pregunte ya angustiado, su mirada triste me hacía sentir impotente
-él me… digamos que me pidió que… abortara – cerro los ojos y sollozo, yo no me resistí y la acune en mi pecho – dijo… que era por el… bien de nosotros… que no quería que arruinara mi vida… que aun era muy pronto – ella se abrazo a mi cintura… y yo quería patearme por hacerle recordar algo tan doloroso… pero también quería matar al cretino ese por haberla hecho sufrir – y luego me di cuenta de que él tenía a otras mujeres además de mi – seguía sollozando
-tranquila cariño – le susurre mientras le acariciaba la espalda – ¿tus padres saben de todo esto?
-solo… supieron de mi relación… con él… jamás les conté… lo del bebe – se fue tranquilizando poco a poco… levanto su rostro – me guardas el secreto – me suplico con un hilo de voz
-con este ya son dos favores los que me debes – le dije sonriendo
-¿dos? – preguntó queriendo separarse de mí, pero no la deje
-con la cena de hoy es uno, y ahora por guardarte el secreto son dos – hable con la voz ronca y ella se tenso
-¿y cómo te los voy a pagar? – bajo la vista algo apenada
Tome su rostro en mis manos y lo levante para que me mirara – aun no lo decido – dije quedito, le limpie las lagrimas con mis pulgares… lucia tan tierna… tan vulnerable…solo un miserable podía hacer sufrir a alguien como ella – pero – fui acercando mi rostro al suyo – por ahorita… tomare un adelanto – acorte la distancia y le di un beso muy suave, casi como un roce… más que besarla por pasión quería aliviar un poco su tristeza, ver en sus ojos ese brillo que tanto me gusta, ella se quedo muy quieta pero en ningún momento rechazo mi beso solo se dejaba llevar, pegue mi frente a la suya y me quede quieto – será mejor irnos – me separé de ella aun en contra de mi voluntad, fui a la cocina y tomé la botella de vino que había pensado llevarle a mis suegros… la palabra me sonó extraña a pesar de solo haberla pensado… y de pronto me sentí nervioso… ¿Qué pensarían ellos de mí?, ojala les caiga bien… nunca me ha importado la opinión que el mundo tiene de mi… pero espero ser del agrado de ellos… y en especial de ella… yo jamás le haría algo como lo que le hizo ese infeliz, ella se ve de tan buen corazón y sentimientos, es tan bella por dentro y por fuera… cualquiera podría amar a esta magnífica mujer… cualquiera… al pensar que alguien pudiera amarla y dejarse amar por ella empiezo a sentir un extraño hueco en el estomago
-estas muy serio – me dijo Serena cuando íbamos saliendo del estacionamiento del edificio - ¿estás enojado por ir a casa de mis padres? – pregunto con temor
-no – respondí seco
-¿entonces es por lo que te conté? – su voz se oía tensa
-claro que no – me defendí – solo me quede pensando en que si somos un matrimonio normal – la mire de lado – debemos conocer algunas cosas uno del otro ¿no te parece?
-sí… es cierto – dijo después de meditarlo un poco… empezamos a hacernos preguntas el uno al otro, ambos gustábamos de la música en ingles, aunque ella prefería el pop y yo el rock, a ella le gustan las películas románticas y de comedia y a mí las de acción, a ella le gusta el rosa y a mí el negro, nos gusta la sinceridad sobre la mentira, no nos gusta la gente hipócrita, también me platico de su familia, su madre ama de casa, su padre editor de una importante revista del país, su hermano menor estudia en la universidad y también me platico de sus amigas Amy, Lita, Rei y Mina… yo le conté un poco de mi familia, mi padre, mis abuelos, y mi primo Haruka, también le conté algo del loco de mi amigo Yaten, llegamos a casa de sus padres pronto, me baje del auto y la ayude a bajar después, le tome la mano y caminamos juntos a la puerta
-bienvenidos – nos recibió la señora Tsukino, pasamos a la sala y encontramos a su padre
-buenas noches señor Chiba – me saludo muy formal
-solo Darien… por favor
-cierto Kenji, ahora es de la familia – la reprendió su esposa con una sonrisa luego abrazo a su hija un largo rato y le estuvo diciendo cosas al oído que no alcance a escuchar, Serena solo asentía, negaba y en algún punto se puso roja de la pena
-te ofrezco una copa Darien
-gracias señor
-¿y Sammy mama? – pregunto Serena
-tuvo que ir a hacer un trabajo a casa de un compañero y se va a quedar a dormir allá – explico su mama muy orgullosa – está estudiando medicina – se dirigió a mi
-lo sé señora… de hecho mi primo Haruka es médico, quizá pueda presentarle a Sammy para que lo asesore o le consiga empleo en el hospital donde él trabaja – ofrecí de corazón
Serena me miro extrañada pero yo le sonreí y le guiñe un ojo – eso sería estupendo – dijo su papa
-si… seria genial – dijo su mama – pero por favor no me digas señora Darien… solo Ikuko
-de acuerdo Ikuko – durante la cena conversamos de muchos temas, eran una familia conservadora y tradicional
-¿y para cuando seria la boda por la iglesia? – pregunto Kenji, quien también me había pedido que no le dijera señor
-bueno – Serena estaba nerviosa – aun no lo hemos hablado papa – le tome la mano y la lleve a mi boca para besarla
-aun no lo decidimos, porque bueno, el trabajo de ambos…. Ahora se viene una campaña muy importante en la empresa que Serena está llevando a cabo
-ya veo
-pero después de que pase todo eso pues… - Serena apretó mi mano que aun tenia sujetando la suya la mire y negó levemente con la cabeza, supongo que no quería que me adentrara mas en el tema
-bueno, bueno, solo espero que sea pronto – dijo su padre – ah y también quiero nietos pronto – yo me sonreí con él y pude ver de reojo que Serena se ponía roja de la pena
-papa – lo reprendió
-oye… - se defendió – no tiene nada de malo que quiera nietos antes de que me haga más viejo bunny – hizo un puchero
¿Bunny? Me quede pensando, apropiado que Serena sea un conejito, todo tierno y adorable, el resto de la noche fue tranquilo regresamos al departamento en silencio, pero cada vez se hacían más agradables esos silencios, o al menos a mi no me molestaba mientras estuviera cerca de ella
-¿vas a salir mañana? – pregunté cuando entrabamos
-voy a ver a mis amigas ¿y tú?
-voy a salir con Yaten – yo me senté en la sala a revisar unos papeles mientras ella se arreglaba para dormir, después de darle el tiempo adecuado entre yo y me prepare para dormir también, cuando me acosté ella se giro en la cama y se me quedo mirando, gire mi cara para verla pues estaba boca arriba
-gracias – me dijo después de un largo silencio
-¿Por qué?
-por lo de esta noche con mis papas… por no juzgarme – bajo su mirada
-no tengo porque hacerlo – le acaricie la mejilla – pero por lo de tus padres merezco otro adelanto ¿no? – le dije en broma y ella sonrió, se acerco tímidamente a mí y me dio un beso tierno en los labios
-buenas noches Darien – se iba a girar pero la detuve de la cintura
-no te vayas – le pedí – duerme junto a mí – ella lo dudo un poco pero después de pensarlo se acomodó conmigo, yo la rodee con un brazo mientras ella descansaba su cabeza en mi pecho – dulces sueños – besé el tope de su cabeza, se acurruco como un gatito y suspiro, al cabo de un rato la sentí relajada… se había quedado dormida, y yo solo podía pensar en lo bien que se sentía tener su pequeño cuerpo junto al mío mientras yo también me dejaba arrastrar por el sueño
XOXOXO
-pues yo insisto en que ese hombre es divino – dijo Mina suspirando, esa mañana en casa de Rei estábamos conversando de mi nueva vida de casada… si así es como se le puede llamar
-lo cierto es que se porto muy bien – concedió Amy
-lo sé – suspire
-y además se nota que es un hombre de palabra – dijo Rei a su favor
-eso también lo sé
-y se vio muy bien con lo de Diamante – agrego Lita
-eso también… ya lo sé – volví a suspirar
-entonces ¿Qué te pasa amiga? – preguntó Mina y eso me hizo recordar algo importante
-te voy a matar Mina – la apunte con el dedo
-¿Qué? – Grito - ¿Por qué? – miro a las demás en busca de ayuda
-Mina Aino… tu cambiaste mi pijama… metiste las otras cuando te dije que no quería llevarlas
-hay… era eso – dijo suspirando – no es para tanto amiga – yo la quería matar con la mirada – créeme amiga… me lo vas a agradecer después – ella me guiño un ojo y yo rodé los míos… solo a la loca de Mina se le podía ocurrir que le agradecería tener ropa tan reveladora para dormir, y más tomando en cuenta que tengo la tendencia de acabar abrazando a Darien por las noches mientras duermo
-no Mina, para nada – le dije y ella solo levanto los hombros, el resto de la tarde nos la pasamos platicando de temas poco importantes, como por ejemplo Rei nos platicaba que no había dejado que Nick hiciera su reunión de póker con los chicos porque ella iba a hacer una reunión de lectura con sus amigas del trabajo… estuvimos casi hasta la una conversando, después me fui a hacer algunas compras para la casa… bueno el departamento de Darien, para variar un poco los menús de la semana, también estuve viendo tiendas, y estuve tentada a comprarme unas pijamas grandes y que me cubrieran toda, pero al final no me anime
Regresé por la tarde al departamento de Darien, y pude escuchar desde afuera el ruido de risas masculinas, yo me puse tensa pero no podía quedarme fuera hasta quien sabe qué hora, entré lentamente, tratando de no hacer ruido y llamar la atención de las visitas de Darien, pero no pude evitar ahogar un grito de sorpresa cuando vi salir a Nick de la cocina con un plato de pizza y una cerveza en las manos
-hola Serena – me dijo algo apenado
-hola Nick ¿Qué estás haciendo aquí?
-pues…- no supo que decir, avance a la sala y ahí sentado en la mesa del comedor estaban Richard el novio de Amy, Andrew el novio de Lita sentados jugando cartas con Yaten y Darien
-hola cariño – me dijo Darien muy sonriente, se levanto y se acerco a darme un beso en los labios, yo me puse rígida – en la mañana me encontré a Nick en el juzgado cuando acompañe a Yaten a dejar unos papeles, estaba hablando con sus amigos de lo que les hizo Rei – me explico al ver mi cara – así que les ofrecí el departamento ¿no te importa verdad? – me pregunto intranquilo, pero se veía tan contento hace un momento que no me podía enojar a pesar de sentirme algo incomoda, además de que se había portado muy bien con mis papas, lo jale para ir a la cocina
-¿con esto queda saldada mi deuda? – pregunte esperanzada
Lo medito un poco y sonrió de lado – digamos que una parte…
-¿ya sabes cómo te voy a pagar? – pregunte antes de darme cuenta que aun no quería saber cómo iba a querer que le pagara
-sí, ya lo sé – me tomó la mano y la mantuvo entre las suyas – cena conmigo – levante una ceja y me dio la impresión que se regañaba a sí mismo por la cara que puso – me refiero… - titubeo – ten una cita conmigo
-¿una cita? – pregunte extrañada
-si… te invito a cenar la próxima semana, tu y yo solos como… bueno… como una pareja de… - se quedo callado – como amigos – suspiro después de lo que me pareció fue un debate mental
-¿solo una cena?
-bueno, si quieres podemos ir a cenar y al cine o a pasear por el centro comercial… como quieras – me dijo sonriente
-bueno, vayamos a cenar y luego a ver que planeamos ¿te parece? – Sonrió feliz y asintió con la cabeza – y ahora sigue atendiendo a tus visitas… o te van a ganar en las cartas – se fue corriendo con sus visitas, se notaba que se estaba divirtiendo y eso me hizo sonreír
Yo estuve un rato recogiendo lo que traje del mandado y luego me fui a sentar con ellos a platicar e incluso jugué un par de juegos, aunque la verdad no era mucho de mi agrado, después me despedí de todos y me fui a la recamara, me puse mi pijama con calma y luego me acosté, poco a poco me iba perdiendo en el mundo de los sueños cuando oí la puerta de la recamara, y rato después sentí el peso de Darien en la cama
-que tal tu noche de chicos – pregunté adormilada y antes de darme cuenta me estaba girando para acercarme a Darien y dormirme abrazándolo
-excelente – me abrazo en respuesta – dulces sueños pequeña
-dulces sueños – le dije bostezando, me beso el tope de la cabeza y yo sonreí antes de dormirme profundamente
A la mañana siguiente me sentía incomoda, sentía que me faltaba algo, cuando me desperté bien me di cuenta lo que me hacía falta, estaba sola en la cama, abrazando una almohada, que por el olor de seguro era la de Darien, me senté en la cama y pude escuchar el ruido del agua de la ducha, sin poder evitarlo recordé cuando vi a Darien saliendo de bañar el viernes, se quedo grabada a fuego la imagen de él solo con una pequeña toalla alrededor de su cintura, dejando ver esos delineados huesos pélvicos… su cabello alborotado y mojado goteando agua que se escurría por su piel, pasando del cuello, su pecho, su abdomen, y perdiéndose bajo la toalla, sin evitarlo me lamí los labios imaginando lo que le haría a esas gotas de agua con mi lengua…también recordaba en sus fuertes brazos que podían ser tiernos mientras me abrazaba, casi podía imaginar el olor de su piel… como limpia pero con su característico olor, podía casi sentir el calor de su cuerpo recién salido de la ducha
-Serena – me grito Darien… no me había dado cuenta que estaba parado a lado mío, tal como lo había visto la vez pasada, solo con una toalla a la cintura
-¿mande? – parecía sacado de un anuncio erótico yo estaba totalmente embobada
-¿estas bien? – Pregunto tocándome la cara, su mano estaba caliente – te ves toda sonrojada… espero que no estés enferma
-¿Qué?, ¿enferma?…- probablemente sufriría una combustión espontanea por las cosas que empezaba a imaginar
-¿Serena? – se sentó junto a mí y fue como devolverme a la realidad, tomé la sabana y me cubrí con ella – amaneciste muy rara – se levanto y se acerco a su cajón para sacar ropa, lo que me dio una excelente vista de su ancha espalda, se veía tan imponente, pude ver su trasero que me tentaba a que lo tocara y sus poderosas piernas – me voy a vestir en el estudio – me dijo y lo mire a la cara, tenía una extraña mirada que no logre descifrar al igual que su sonrisa – te veo en un rato – y salió del cuarto lentamente, con calma
Después de fantasear un rato con esa visión de ensueño me levante y me di una ducha, ese hombre era un crimen andando – y es mi esposo – me dije, pero suspire desanimada, esto no era ni por asomo un matrimonio real, cuando salí de la recamara ya vestida y arreglada me encontré con Darien preparando el desayuno
-¿Qué tal dormiste? – me pregunto mientras servía el café
-bien ¿y tú?
-también bien… - nos sentamos a desayunar – tus amigos son geniales, muy divertidos
Yo sonreí – si, lo son
-anoche ya no te dije que nos invitan el próximo sábado a un partido de americano – me miro un momento – te importa que vaya con ustedes – en sus ojos había un destello de ilusión que no pude ignorar
Lo medite un poco, Darien ya estaba involucrado en mi vida y mis amigos más de lo que me hubiera gustado… pero siendo sincera no me incomoda el que él conviva con mis amigos – no, claro que no
-genial… hace mucho que no juego americano – yo sonreí se veía tan contento – por cierto… estoy pensando solicitar a un decorador para que arregle el cuarto de invitados… quizá en estos días venga para conversar contigo, y lo deje a tu gusto – cuando procese sus palabras me di cuenta de lo que significaban… Darien me iba a mandar al cuarto de invitados… ya no dormiría con él… abrazado a él, y sentí algo en mi pecho… como si me lo apretaran… fue tan extraño - ¿tienes algún inconveniente? – me miro a los ojos y me di cuenta que esperaba algo, supongo que una respuesta
-si… está bien – traté de sonreír pero sentí que lo que hice fue una mueca – cuando me digas lo veo – él me sonrió ¿feliz?
-bien… ya después te digo cuando viene
El resto del desayuno paso en silencio, yo me sentí extraña y no sabía de qué hablar y él solo se la paso observándome cuando creía que no me daba cuenta, pero nunca pude saber exactamente que tanto me veía… después se paso toda la mañana en su estudio revisando algunos documentos mientras que yo hice un poco de limpieza, me dijo que no era necesario, que podía pedirle a la señora que normalmente iba a limpiar su departamento que lo hiciera en estos días, pero estaba aburrida y no quería salir, así que fue una buena manera de entretenerme…durante la noche como siempre me acosté primero, pero esta vez procure no voltearme cuando lo sentí acostarse, y me dio la impresión de que eso no le pareció… dormí intranquila y por desgracia me le acerque dormida, pues cuando desperté estaba de nuevo entre sus brazos, invadiendo su lado de la cama, y también noté que tenía una pierna sobre las suyas de una manera muy posesiva y muy inapropiada… tuve que moverme con mucho cuidado para no despertarlo… afortunadamente no se dio cuenta…
-estuvo cerca – suspiré mientras me escurría al baño sin despertar a Darien
El resto de la semana las cosas fueron bastante tranquilas, casi como la semana anterior, salvo que ahora cada que podía Darien desfilaba en toalla o en bóxer por el departamento, luego fingía que o había entrado muy rápido al cuarto, o no pensó que llegaría tan pronto, o que pensó que podía ganarme, y yo cada que lo veía sentía un nudo en mi estomago y más abajo… y unas ganas de terminar en sus brazos… y por las noches me traicionaba la mente pues cuando despertaba me abrazaba con brazos y piernas y estoy segura que me restregaba un poco como queriendo tentarlo… o algo parecido…
-¿nos vamos? – me dijo un emocionado Darien el sábado por la mañana, después de desayunar, iríamos al partido de americano que organizaban los chicos… ya tenía un tiempo que no iba con ellos que también estaba emocionada
-seguro – llegamos a buena hora a casa de Amy, justo habíamos sido los últimos, los chicos ya habían presentado a Yaten a las chicas y pude notar que mi amiga Mina lo miraba con mucho atención
-hola chicos – saludé a todos – ya conoces a los chicos – le dije a Darien y el los saludo con camaradería – deja te presento a las chicas ellas son Amy, Rei, Lita y Mina – fue saludando una a una muy educadamente
El partido empezó, primero jugaron solo los chicos y Lita, después jugamos tochito hombres contra mujeres, y luego volvieron a jugar los chicos y Lita… la verdad es que Darien se estaba divirtiendo como un niño
-¿y bien? – le pregunte a Mina mientras mirábamos el partido
-¿bien qué? – respondió con otra pregunta
-¿Qué te parece Yaten? – Se sonrojo y agacho la mirada – con eso me dices todo – sonreí
-bueno… mejor no digo nada – sonrió también
-vamos Darien – le echaba porras emocionada – tu puedes – le aplaudía… en algún momento durante el juego se giro a verme y fue un grave error porque perdió de vista que Nick iba contra él le dio una embestida que ambos cayeron al suelo y Darien se golpeó la cabeza – Darien – grite mientras fui corriendo a verlo, todos estaban alrededor de él – Darien – me hinque a su lado, tenía los ojos cerrados y una mueca de dolor – cariño ¿estas bien? – sonrió y yo le acaricie la cara
Posó su mano sobre la mía – me llamaste cariño – susurro y de pronto se desmayo
-por favor hagan algo – les grite a los demás que solo estaban alrededor de nosotros mirándonos
-tranquila Serena – me dijo Amy mientras se hincaba del otro lado de Darien le reviso la cabeza y lo escuche quejarse – Darien ¿Cómo te sientes?
-como si me hubieran golpeado – se sonrió por su broma, y yo suspire aliviada – estoy bien – intento levantarse
-déjame te reviso – entre Nick y Andrew lo ayudaron a levantar y a llevarlo dentro de la casa, lo sentaron en la sala y Richard trajo el maletín de Amy, durante unos minutos lo estuvo revisando y haciéndole preguntas - ¿recuerdas a tu esposa? – pregunto y yo me tensé
Él nos miró a todas un momento – no – dijo serio - ¿me casé? – y yo sentí como si me hubieran sacado el aire de una patada, todos se quedaron en silencio mirándome atentamente de pronto se empezó a reír a carcajadas – claro que me acuerdo… - me miro un momento -… jamás podría olvidar ese momento - todos se sonrieron, incluida yo… pero el pensar que se podría haber olvidado de mi me dolió mucho más de lo que hubiera admitido
-Darien… lo siento tanto – se disculpo estrechando su mano – no pensé lastimarte
-tranquilo amigo, así son los accidentes – le estrecho la mano de vuelta con aprecio
-creo que es buen momento para que comamos ¿no? – dijo Yaten agarrándose el estomago – yo ya tengo hambre – todos sonreímos, nos fuimos a la cocina a sacar las cosas al patio para la comida, íbamos y veníamos platicando y riendo
Fui por unos platos que faltaron y me venía riendo de las tonterías de Mina sobre su plan de ataque contra el abogado Kou, cuando oí la voz de Darien hablando con Yaten en sala
-así que todo va bien – dijo Yaten
-pues eso me parece – hablo Darien, yo solo me coloque más cerca de la puerta para que no me vieran – deberías ver las miradas que me echa cuando ando en bóxers o toalla
Su amigo se rió – te dije que eso nunca falla – evidentemente hablaban de mí y me empecé a poner tensa – solo es cuestión de tiempo para que se te lance encima
-pero hubieras visto su cara cuando le hable del decorador…me dio pena su mirada triste
-vamos hermano… en la guerra y en el amor todo se vale ¿no?... por lo mientras sigue con tus apariciones en paños menores
Así que de eso iba todo lo que estaba haciendo Darien… tácticas para… ¿para qué?... para meterme en su cama… maldito… y como era eso de en la guerra y en el amor… ¿acaso?... no, claro que no, lo único que quiere es tener mi cuerpo, pero no mi corazón… como pude me escurrí fuera de la cocina para que no me vieran
-¿y los platos? – me dijo Mina cuando ella se acerco a mí
La miré con determinación – tu me vas a ayudar
-¿yo? ¿A qué?
-a hacer pagar a mi marido – mientras le platicaba lo que escuche su mirada se torno diabólica
-amiga mía… has recurrido a la persona adecuada… tu marido se va a arrepentir… - y yo también deseo que se arrepienta por querer tratarme como una cualquiera…
Llegamos al departamento cerca de las 7 de la noche, nos la habíamos pasado de lujo, en verdad parecía que entre nosotros se podía dar una bonita amistad, era una lástima que hubiera hecho esos comentarios con Yaten…
-¿aun tienes ganas de ir a nuestra cita? – le pregunte en cuanto entramos poniendo mi mejor cara de temor
-claro –sonrió cansado – solo me doy un baño ¿te importa?
-está bien… igual y yo también tomo un baño – lo mire a los ojos y coloque mis manos en su pecho - ¿puedo hacerlo yo primero? – se quedo helado percibiendo el doble sentido de mis palabras, o al menos eso esperaba pues mi mirada era tentadora
Se aclaro la garganta intentado mantener los pies en la tierra – seguro – dijo con un hilo de voz, yo me metí a bañar rápido poniendo atención en usar un poco mas de esencia de rosas en mi esponja… sé como le gusta ese olor… traté de apurarme y escogí un pequeño vestido adecuado, corto hasta medio muslo, entallado, con los hombros descubiertos en un color rojo muy llamativo… una vez que salí de la regadera me puse mi tanga en combinación, me maquille ligeramente y me arregle el cabello en un pequeño chongo con algunos mechones sueltos, me puse el vestido y me iba a abrochar el cierre pero se me ocurrió una idea, salí descalza a la sala, Darien estaba buscando que ver en la tele
-Darien – traté que mi voz sonara lo más seductora posible, él se giro de inmediato pero sin ponerme mucha atención… me miro que venía sujetando mi vestido con los brazos a la altura de mi pecho – me ayudas con el cierre – me gire y pude oír el pequeño gemido ahogado que emitió su garganta… me quedé esperando - ¿Darien?
Se aclaro la garganta – claro – susurro, lo escuche levantarse y acercarse a mi… pero aun no hacía nada por ayudarme
-¿pasa algo? – pregunte girando un poco el cuello, puse cara de inocente
-na…nada – titubeo antes de tomar el cierre con una mano que temblaba a más no poder, yo sonreí para mis adentros, la subió lentamente, evitando tocarme, pero queriendo alargar el momento, cerca del final tocó mi espalda, su mano estaba tibia y el roce me hizo estremecerme aun en contra de mi voluntad – ¿estoy frio? – Preguntó y yo solo negué con la cabeza – listo – lo sentí cerca de mí… y me dio la impresión de que quería hacer algo más, pero al final no lo hizo
-gracias – caminé a la recamara lentamente – ya puedes usar el baño – le dije desde la puerta, entro atrás de mí casi corriendo a la regadera, yo solo sonreí mientras él se bañaba yo me termine de arreglar aunque realmente no me esforcé en apurarme, al cabo de 10 minutos salió solo envuelto en una toalla
-ahorita me apuro – me dijo… yo estaba de espaldas a él pero podía ver su reflejo en el espejo y sin el menor descaro se quito la toalla que le cubría la cintura, si hubiera podido hubiera jadeado, pero su movimiento me tomo desapercibida y me quede helada, solo podía ver su perfecta anatomía… o al menos su parte trasera… y se veía tan tentador… cuando lo vi que se estaba poniendo la ropa interior me decepcione por un lado y me alegre por el otro ya que podía terminar de retocar mis ojos - ¿pensé que habías salido? – dijo con voz inocente mientras se colocaba un pantalón
-estaba arreglándome los ojos – levante los hombros con indiferencia
-vaya…bueno, nos es que tenga algo que no hayas visto – dijo travieso
-exactamente – respondí con apatía
XOXOXO
Este ha sido el peor día de mi vida… bueno, tal vez no… primero en la mañana el buen golpe que me dio Nick, que bueno, estábamos jugando y así son los accidentes… luego Yaten… en parte me arrepiento de haberle contado las situaciones que viví con Serena la semana pasada, sobre como la descubrí mirándome… y como se me ocurrió tentarla más… aunque siento que lo del decorador fue bastante cruel de mi parte… se veía tan triste en ese momento, que quise abrazarla y besarla, y decirle que jamás dejaría que durmiera en otro lado que no fuera conmigo… pero después de esta noche…
Lo primero que hizo fue torturarme cuando me pidió que le subiera el cierre… demonios podía ver su tanga a juego, y sentí unos deseos de quitarle el vestido… pero bueno, me pude vengar un poco al salir del baño y quitarme la toalla casi en sus narices, no podía verla pero sabía que se había quedado estática en su lugar, y podía sentir su mirada penetrante…
Durante la cena, todo fue mejor de lo que pensé… tuvimos una cena muy amena, ella es tan inteligente y divertida, tiene un encanto inocente, pero también es sexy aun sin darse cuenta, y todo hubiera acabado genial de no ser porque en un momento que me levante al baño antes de irnos, de regreso me la encuentro coqueteando descaradamente con dos sujetos salidos de no sé dónde, que le estaban diciendo cosas absurdas, invitándola a irse con ellos, y ella solo sonreía coquetamente
-ella no irá a ningún lado con ustedes – les dije en cuanto me pare frente a ellos
-¿y por qué no? – dijo uno de ellos molesto y con evidente estado alcohólico
-porque mi esposa y yo ya nos vamos – tomé a Serena del brazo, un poco rudamente y la saque de ahí a jalones, dejando a los fulanos malhumorados
-no tenias porque ser tan grosero – me dijo en el auto haciendo cara de enojo
-y tu no tenias que ser tan descarada con ellos
-eso no es cierto – se defendió – solo fui amable
-sí, claro – dije con ironía… el resto del camino fue silencioso y tenso
-lo siento Darien – dijo en cuento entramos al departamento – no quería hacerte enojar – se colocó frente a mí, poniendo sus pequeñas manos en mi pecho
-yo… - coloque mis manos sobre las suyas – lamento haberte tratado así ¿te lastime? –le acaricie los brazos
-no – la sentí estremecerse – fue una bonita cena – me dijo en un tono seductor – me la pase de maravilla contigo – se levanto de puntitas y me rozó los labios con los suyos de una manera dulce, pero a la vez tentadora, yo fui rodeándola con los brazos, quería profundizar el beso, pero ella me aparto empujando sus manos que aun estaban en mi pecho – gracias por cumplir tu palabra… - me quedé estático mientras veía como iba caminando lentamente a la recamara tuve que ir a la cocina a tomar agua con hielo para bajar los ánimos que ella había provocado, pero para mi desgracia le había dado mi palabra…después de controlarme me fui a dormir, ella ya estaba acostada y en cuanto yo me acosté se giro en la cama para abrazarse a mí – buenas noches Darien – se acurruco a mí y yo deseé haber traído mas agua fría a la cama
Durante toda la semana ella me aplico la misma técnica que yo, pues ahora se andaba paseando en sus pequeños modelitos para dormir… un par de ocasiones me esperaba en la recamara en ropa interior cuando yo pensaba que ya se había salido y me tenía yo que regresar a la regadera a echarme agua fría, no sé si afortunadamente o no, también había ocasiones en que podía pasearme en ropa interior y ella se descolocaba… por las noches ella se giraba para abrazarme y cada que podía se me restregaba tentadoramente… el otro día me torturo con unos extraños ruidos… parecía que estaba haciendo el amor por como gemía yo iba llegando y el ruido venia de la cocina, me acerque sin que me oyera… y la vi comiendo chocolate… lo trataba como si fuera su amante… lo devoraba con pasión y deleite, lo chupaba y lamia como un… yo me puse duro y tenso solo de verla y oírla
La mañana del sábado me desperté pronto… aun iba clareando el día… podía sentir el pequeño cuerpo de Serena aferrado al mío… susurro mi nombre en sueños… yo le acaricie suavemente la espalda con mi mano y ella sonrió y se acurruco más en mi pecho, subió su pierna sobre las mías, la acaricie con la otra mano, se sentía suave y cálida
-Darien – suspiro dormida, yo me gire lentamente con ella dejándola bajo mi peso, pero no reaccionó, roce levemente sus labios sobre los míos, aspire el aroma de su cuerpo, ella comenzó a mecerse y ronronear… bese su cuello, deje besos por su escote… le acaricie su pecho sobre la tela de su camisón… su respiración y la mía se hicieron un poco mas erráticas, mis manos viajaron a su centro de placer, le subí el camisón y la toque sutilmente sobre su tanga, ella gimió mas fuerte, le mire el rostro y la vi despierta, aun pestañeaba para aclarar su mente –Darien – gritó al tiempo que me empujaba… salió corriendo de la recamara a la cocina
-ya basta Serena – la gire pues me daba la espalda fingiendo hacer el café – ya no lo soporto – la abrace rudamente – y tu tampoco – la besé apasionadamente… sonreí por dentro al sentir sus manos aferrándose a mi cabello – ya basta de juegos… te deseo… y tu a mí
-prometiste… - dijo sobre mis labios...la besé para callarla
-sí… lo prometí… pero no te arrepentirás…
Bueno amigas, aquí un capítulo más… que les pareció… muchas cosas que pasaron ¿no?
Chicas no me prolongo porque ando enfermita, pero no quería dejar un día más sin publicar. Gracias de corazón por sus comentarios y alertas
Besitos
Ángel Negro
