Después de haber hecho el amor toda la noche nos dormimos en la madrugada, abrazados como siempre… no me importaría dormir en una cama de piedra mientras pudiera dormir abrazado de Serena… por la mañana desayunamos en el hotel, y también revisábamos que no hubiera habido daños en la fiesta… después volvimos a casa

-que te parece – la abracé por detrás después de que deje las maletas en el suelo – si nos vamos a la cama un rato – besé su cuello y la sentí estremecerse

-eres insaciable – se quejo tratando de alejarse - ¿te lo han dicho?

-en realidad no – la atrapé en mis brazos – pero debo confesar que soy adicto a ti – besé sus labios con ansia –en verdad… eres como una droga para mí – puse mi frente sobre la suya, mientras le iba desabrochando la chamarra… justo en ese momento sonó mi teléfono – demonios – me quejé y ella se rió de mí… - ya verás… - la amenacé y ella corrió a la cocina – Chiba

-hola mi niño ¿Cómo estás?

-abuela Luna, yo muy bien ¿y tú? – saludé con mucho gusto a mi abuela

-yo algo molesta contigo Darien – dijo seria y que usara mi nombre era sinónimo de problemas para mí

-¿y ahora qué hice? – era mejor empezar fingiendo demencia

-te parece poco llevarte a tu esposa para no compartirla con la familia… que egoísta eres jovencito, yo no te enseñe a ser tan envidioso – no pude evitar reírme por el motivo… lo cierto era que si quería a Serena solo para mí lo más que se pudiera – y todavía te burlas de mi… es que ya no me tienes respeto – se quejo y pude imaginar los pucheros que hacia mi abuela

-no me río de ti Luna… es solo que me parece exagerada tu queja… Serena es mi esposa y es normal que quiera pasar tiempo con ella ¿no crees?

-pero tú la ves todos los días a todas horas y justo el día que la conocemos te la llevas de la fiesta y se desaparecen – de pronto ella se empezó a reír – espero que pronto tengamos más bisnietos en la casa… la pobre de Hotaru ya está creciendo mucho y muy rápido

-abuela – me puse tenso – creo que es muy pronto para pensar en bisnietos – me metí al estudio para hablar con ella sin que escuchara Serena – aun estamos disfrutándonos como pareja – que podía decirle a mi abuela… que quizá el matrimonio se acabaría en seis meses… bueno menos de cinco meses – ya después pensaremos en eso

Mi abuela emitió un gruñido – bien… que puedo decir…bueno, solo quería saber que nuestra nueva nieta estuviera bien… ¿me la puedes pasar? – a regaña dientes le lleve el teléfono a Serena, quien seguía haciendo una revisión en la cocina, para poder hacer las compras de la semana

Estuvieron hablando cerca de una hora de no sé qué tantas cosas… hubo un momento que me puse a ver la tele y me quedé dormido… después fuimos a hacer las compras y Serena se negó a decirme de que tanto había hablado con mi abuela, solo me salió con el típico cosa de mujeres… pero por más que la torture con besos, o con falta de ellos no me quiso decir nada… supongo que Serena era buena para guardar secretos… entre otras muchas cosas

La semana paso en un suspiro, entre su trabajo y el mío llegamos muy rápido al fin de semana, habíamos organizado una salida con los amigos de Serena, lo cierto es que yo me la pasaba muy bien con ellos, y además mi amigo Yaten encontró otro motivo para reunirse con nosotros pues al parecer se había hecho novio de la amiga de Serena, Mina

-son una linda pareja ¿no te parece? – preguntó entusiasmada Serena cuando veníamos de regreso

-ya lo creo que sí – dije divertido – mi amigo Yaten encontró a la horma de su zapato

-igual que Mina – acepto riendo… llegamos a departamento, ella iba a trabajar en unas propuestas para su oficina y yo tenía que revisar unos contratos nuevos estábamos compartiendo el estudio, lo que era arma de doble filo pues era agradable tenerla cerca, pero era una verdadera tentación para mí… de pronto se levantó de la silla y se puso a caminar por el estudio, dándome una visión completa de su cuerpo enfundado en ese vestido veraniego

-¿pasa algo? – quise saber

-no… nada – se masajeo la sien – es solo que perdí la inspiración

¿Y eso? – sonreí coqueto

-es que… - se sonrojo avergonzada – me distraje

-¿y qué fue lo que te distrajo? – me levante y la abracé con un brazo - ¿acaso fue mi arrolladora personalidad? – Le acaricié la mejilla, cerró los ojos y suspiro, le acaricié el labio inferior con mi pulgar, y ella se lo llevo a los labios para chuparlo provocativamente – Serena – gruñí

-¿te molesta? – Preguntó pícaramente alejándose de mí – porque puedo mantener mi distancia contigo si te molesta – caminó al fondo del estudio riendo, yo la perseguí como acechándola hasta que la tuve contra la pared atrapándola entre mis brazos

-sabes que no me molesta – besé su cuello – al contrario – besé sus labios con pasión – me encanta que me provoques – ella me jalo del cuello para buscar mis labios y besarme, siempre me han gustado sus besos, pero de un tiempo para acá he sentido más entrega en ellos, y me encantan mucho mas… sentí sus pequeñas manos bajar por mi pecho sobre mi camisa, seguíamos devorándonos la boca con urgencia, de pronto escuche el sonido como de un cierre, corte el beso y pude ver como había jalado mi camisa haciendo saltar los botones por todos lados – pequeña bruja – le dije serio, ella reía a carcajadas aun sosteniendo mi camisa

-ups – se reía con tanto ánimo que me reí con ella, la tomé del vestido, justo donde los botones y los jale abriéndoselo y rompiéndole los botones – Darien… - se cubrió con los brazos

-oye no – me queje tomándola de las muñecas y poniéndolas arriba de su cabeza con una mano – tu empezaste este jueguito – le acaricie un seno con mi mano libre, ella jadeó y se retorció, me acerque más a ella y puse una pierna entre las suyas de modo que su centro rozaba con ella, hice presión… jadeó y se empezó a restregar contra mi pierna – pareces un pequeño gatito – solté sus manos para quitarle el vestido y el sostén, ella me ayudo a quitarme la camisa, me acaricio el pecho y yo cerré los ojos complacido

-¿te gusta? – preguntó y empezó a dejar pequeños besos por mi piel

-oh si… - siseé – me encanta eso – de pronto sentí su lengua en mis tetillas y solo pude gruñir – me estas… matando – ataque su boca con desesperación, mientras con mis manos le desgarraba la tanga

Ella solo jadeo, pero no la deje decir nada porque seguía atacando sus labios, mi mano viajo a su centro el cual torture de manera intensa, acariciaba su clítoris, sus labios vaginales, de manera desenfrenada, ella solo jadeaba sobre mis labios sentí sus manos en mi pantalón, lo desabrocho y atrapó mi miembro en su mano, después con la otra me bajo el pantalón y el bóxer lo justo para dejarme expuesto, yo jadee y acelere los movimientos de mi mano

-ya…no… más… ya no… puedo –gemía mientras me masajeaba con su mano de manera arrebataba – por…favor – suplico mirándome a los ojos, la tomé de las caderas y la levanté, me rodeo con sus piernas la cintura y se sujeto de mis hombros, de un movimiento preciso entré en ella… llenándola… ambos jadeamos y nos quedamos quietos abrazándonos fuertemente…hubiera querido decirle una y mil cosas, pero el ansia de estar unido a ella y llegar a la cima era mi prioridad, la tenia sujeta de las caderas, y la empecé a subir y a bajar sobre mí… no quería que su espalda rozara la pared así que yo llevaba todo el peso de ella, pero siendo tan pequeña… tan perfecta para mí no me molestaba el cargarla, arriba y abajo, tomé un ritmo cada vez más rápido, sentía que llegaba a lo más profundo de ella, no podíamos hablar, solo jadear y gemir – Darien – suspiro en mi oído – yo te… - estaba sintiendo como llegaba al orgasmo – estoy…llegando… voy…a – me abrazó más mientras alcanzaba su orgasmo

-y yo…también – también alcancé el mío… mis piernas se empezaron a sentir débiles así que lentamente puse a Serena en el suelo, me quite el pantalón, la abracé y me la lleve al sofá donde nos acostamos yo recargado en el respaldo y ella recargando su espalda a mi pecho…delinee todo su costado, desde la curva de su pecho hasta su pierna, pude ver como se ponía chinita su piel – Serena – me respondió con un gruñido, se estaba relajando mucho – hace rato me dio la impresión que me querías decir algo – todo se lo dije al oído

-¿hace rato? – su voz se escucho un tanto extraña… pero quizá es que se estaba empezando a dormir

-sí… hace un momento – señale la ropa tirada y ella siguió mi mirada

-no… no pensaba decirte nada - seguía oyendo su voz un tanto extraña – supongo que fue por la situación – vi como se sonrojaba

-ya veo – se acurruco más contra mi pecho

-me vas a tener que comprar ropa nueva, vestidos y muchas tangas – podía sentir que estaba riendo – mis tangas no duran mucho gracias a ti – se quejo aun riendo

-te compraré todas las tangas que quieras y de todos los colores – le acaricie la cintura – porque voy a seguir rompiéndotelas – me reí también – por cierto me debes una camisa de diseñador – le besé el cuello, iba a buscar su rostro para besarla cuando tocaron el timbre

-¿esperas a alguien? – pregunto ella levantándose

-no… pero quizá sea la señora de la limpieza – el timbre volvió a sonar

-yo voy – tomó su vestido, se lo puso cruzándoselo para cubrirse y salió del estudio, yo me quedé recostado aun pensando en cómo una tarde de trabajo termino en una sesión de sexo… en verdad que ella era mi adicción

XOXOXO

Salí del estudio para ver quien tocaba a la puerta, espero que en verdad sea la señora de la limpieza porque me daría mucha pena que fuera uno de los amigos o familiares de Darien, seguro tenía la cara ruborizada, el pelo desordenado, y con el vestido cruzado del frente me daría vergüenza, volvieron a tocar la puerta justo cuando abría, me quedé helada al ver quien estaba tocando

-¿eres la nueva sirvienta? – me barrio de pies a cabeza, era la mujer de cabello verde que vi en la fiesta de presentación de Darien, la misma que estaba restregándosele a mi marido sin ningún descaro

-¿Qué quiere? – no tenia animo de ser educada con una zorra como ella

-vengo a ver a Darien – me empujó y se metió al departamento

-no la invite a pasar…así que haga favor de largarse – quien demonios se creía esta vieja

-Darien debería correr a un gata como tú – caminaba como si ni el suelo la mereciera, por donde pasaba en la sala tocaba los muebles buscando polvo – no sabes hacer tu trabajo

-le exijo que se largue de aquí – a la próxima la sacaría de la casa de las greñas aunque se me abriera el vestido, por inercia me cerré mas el vestido

-qué pena me das niña – su tono era acido y burlón – que ni siquiera puedes comprar un vestido – me miro con asco – pero si crees que con eso despertaras la pasión en Darien… me temó que fallaste

-en eso se equivoca – sonreí – debo decir que Darien es insaciable – me señale a mi misma para hacer evidente mi apariencia

-debe estar desesperado – se burló

-yo diría que es normal entre recién casados – abrió los ojos como platos – creo que olvide presentarme… soy Serena Chiba – sonreí con burla – así que le exijo que salga de mi casa… - la tomé del brazo mientras seguía en shock pero rápidamente se zafó de mi agarre

-no me toques mosca muerta – levanto la mano para golpearme y yo por instinto me cubrí con el brazo, pero el golpe nunca llego

-mi esposa te dijo que te largaras – Darien la estaba tomando del brazo

-Darien – se notaba que se asusto, pues en la mirada de Darien se veía la furia contenida – es que no puedo creer lo que esta mocosa dice

Cuando me llamó mocosa me dieron ganas de sacarla a jalones, pero no podía con el vestido abierto, así que corrí al cuarto a ponerme mi bata y amarrármela bien de la cintura, cuando regresé a la sala Darien estaba tratando de quitarse de encima a la golfa esa

-no Esmeralda – decía él intentando que no lo besara – esto se terminó… tú lo terminaste y ahora estoy casado… no voy a dejar a mi mujer por ti – se me hincho el corazón al oírlo decir mi mujer

-pero Darien… como acabaste casada con ella… ¿es que acaso te emborrachó o algo así? – sentí como si me hubieran echado un balde de agua helada… maldita bruja… no me aguante más y la tomé del pelo a jalones

-te dije que te largaras – ella gritaba y trataba de arañarme para que la soltara – maldita zorra – la fui jalando hasta la puerta – arrastrada… prostituta – Darien abrió la puerta sonriendo, la gire – si te vuelvo a ver por aquí o cerca de mi marido te saco los ojos – le di una cachetada que le voltee el rostro y la empuje fuera del departamento, para luego azotarle la puerta en la cara se oían los golpes a la puerta y los insultos de la bruja

-vaya – dijo Darien sonriente – eso fue increíble – me beso los labios – eres mi heroína – bromeó

Yo sonreí por su broma - ¿Quién era ella? – los golpes habían cesado, igual que los gritos

El rostro de Darien se puso serio y se tensó – nadie importante – fue todo lo que dijo, avanzó a la sala y se dejo caer en el sillón, estaba tan serio que ya no quise preguntarle nada… pero era evidente que esa mujer había sido algo importante para él… ¿y si aun era importante para Darien?, de pronto me sentí desolada… triste…él jamás fue mío y jamás lo sería

Desde ese momento las cosas cambiaron de manera imperceptible entre él y yo, o tal vez yo cambié… aun dormíamos juntos, y hacíamos el amor, pero sin querer me fui alejando de él, primero porque el trabajo se había duplicado, o porque Seyia me cargaba mucho la mano con las campañas, y también porque de algún modo la amistad que se empezaba a formar entre nosotros quedo estancada, las platicas se hacían más ligeras, menos profundas, yo no quería saber de sus cosas salvo lo que él me contaba, pero yo trataba de no averiguar nada… lo cierto es que el trabajo me tenia agotada tanto física como mentalmente

-Serena – me habló Darien una noche… yo estaba en el estudio tratando de terminar una propuesta para Seyia – deberías ir a dormir… te estás desgastando mucho… luces agotada – se me acerco y acaricio las ojeras de mis ojos

-lo siento Darien – me acaricio la mejilla – pero tengo que terminar esto para mañana… vete a dormir, ya te alcanzó más tarde – traté de sonreírle pero se me escapó un bostezo

-nada de eso – me tomó en brazos, yo estaba tan agotada que no pude protestar, me acurruque en su pecho y besó el tope de mi cabeza – ahora a la cama – me llevo a la recamara y me deposito con cuidado en la cama… se acostó a mi lado y nos cubrió con la sabana para luego abrazarme – dulces sueños… princesa – susurro en mi oído para luego besarlo dulcemente, yo en ese momento me perdí en la inconsciencia del sueño

XOXOXO

Me estaba preocupando mucho el exceso de trabajo que tenia Serena últimamente, quizá por eso desde que vino Esmeralda había estado tan tensa y alejada de mí, por suerte la forma en que la había sacado de la casa le había servido a esa bruja para alejarse de nosotros, pero era evidente que el trabajo la estaba agotando, se veía cansada, seria, hasta débil, y eso me estaba sacando de quicio, pero me daba la impresión que el exceso de trabajo era la forma en que su jefe se vengara porque ella se casó conmigo…

Pero eso se iba a acabar esta misma mañana, le dije a Serena una pequeña mentira, le dije que iría con ella a su oficina para poder ver lo de una nueva campaña… ella estaba tan cansada que no dijo gran cosa, y de hecho en el carro se durmió un rato

-voy a ver a tu jefe – le dije en cuanto salimos del ascensor

-de acuerdo… ¿pasas después conmigo? – me preguntó

-sí… no me tardo – besé su mejilla, la secretaria se nos quedo mirando con los ojos bien abiertos, pero no dijo nada, le pedí que me anunciara con el jefe de Serena y enseguida me atendió

-buen día señor Chiba – por muy educado que fuera por saludarme era evidente que no le era nada grato verme ahí – ¿en qué puedo ayudarlo? – el tipo no era de mi agrado y no iba a ser diplomático por mucho que debiera serlo

-quiero que le deje de cargar la mano con el trabajo a Serena – fui al grano

-no entiendo de que habla – se hizo el desentendido y me miro con molestia - ¿Quién se ha creído para venir aquí y decidir como distribuyo mi trabajo?

-probablemente no sea nadie – para empezar ambos estábamos de pie, y lo único que evitaba que le diera unos puñetazos era el hecho de que estaba tras el escritorio – pero soy el marido de Serena y me preocupa su salud – era evidente que el hecho de ser yo el marido le molestaba hasta hacerlo palidecer

-pero esa carga de trabajo es porque "su esposa" – enfatizó las palabras con unas comillas con sus dedos en tono desagradable – es la mejor publicista que tenemos… así que por eso tiene mucho trabajo

-pero no puede acabar con su vida por tener que entregarle "el trabajo" – lo arremedé – así que le aviso que me llevo a Serena a casa y se va a tomar unas vacaciones

-usted no puede hacer eso – grito

Saque mi celular – en este momento puedo hacer una llamada y pedir a mis asesores financieros que compren "su empresa" – volvió a palidecer de puro susto – y entonces podre hacer lo que me plazca con este lugar

-bien – suspiró resignado – que se valla… - apretó los dientes, yo me di media vuelta para salir de la oficina – solo una cosa – me gire y solo fui consciente de su puño estampándose de lleno en mi rostro – maldito oportunista – me grito – no se con que artes habrá embaucado a Serena para que se casara con usted… pero cuando se aburra de ella – dado que su puño me había dejado un tanto noqueado, recargado en la puerta tuvo el descaro de intentar golpearme de nuevo – yo no estaré esperando para recoger sus sobras – evadí el golpe por unos pelos – es una pena que se desperdiciara así esa muñequita tan deliciosa – hablo con lujuria y algo de locura – me hubiera encantado comérmela – el modo del que se expresaba de mi mujer me puso frenético, le asenté un golpe en la cara con él que se fue hacia atrás trastabillando, pero no iba a dejarlo así, me adelante y lo volví a golpear, esta vez en el estomago

-no le permito que se exprese así de mi esposa – le grite

-su esposa – se rio y me dio un golpe en el costado – es la broma más estúpida que he escuchado

De pronto nos enredamos en una pelea digna de callejeros, pero no iba a dejar que se expresara así de ella, incluso tenía ganas de matarlo, de pronto sentí que alguien nos separaba, eran otros empleados de la oficina, y pude ver el rostro contrariado y bañado en lágrimas de mi esposa… no me había dado cuenta que nos estaba gritando desde hace rato

-Darien… por favor – me suplico cuando vio que me jaloneaba por seguir peleando con el perro ese

-está bien – me solté de quien me sujetaba y me acerque a Serena – recoge tus cosas – le pedí mientras salíamos de la oficina del perro

-¿pero qué pasó? – la arrastré hasta su oficina

-no quiero volver a ver a ninguno de los dos aquí ¿entendido? – gritó Seyia en cuanto cerré la puerta de la oficina de Serena

-Darien explicarme que pasa – se notaba asustada

-primero recoge tus cosas… te explico en la casa

-pero… - iba a discutir pero no la deje

-por favor – suplique mientras me sentaba… me estaba haciendo efecto la golpiza que nos dimos, y me empezaba a sentir débil, ella ya no dijo más y se apresuro a recoger sus cosas en cajas, luego llamó a su secretaria para darle algunas indicaciones, después de una hora volvimos al departamento, ella tuvo que conducir porque aunque no estaba herido de gravedad ella no me dejo manejar

-ahora si vas a explicarme – me dijo recién entramos a la casa, se veía enojada y preocupada -¿Por qué rayos te peleaste con Seyia?... y ¿cómo es eso que ya no puedo volver?

-pues… - su mirada era acusadora y en ese momento me sentí culpable… por mi culpa se había quedado sin trabajo – fui… - ella cruzo los brazos esperando una explicación, me toqué el rostro y me dolió… aun no me veía pero de seguro el perro me dejo unos cuantos golpes

-alto – me cayó – primero vamos a curarte esas heridas – me tomó de la mano y me llevo al baño… me sentó en la taza y luego hurgo en el botiquín del espejo, sacó agua oxigenada y un algodón… lo mojó con el agua y luego me lo paso por las heridas

-ouch – me queje cuando sentí el algodón en mi ceja – eso duele – me queje

-eres muy macho para los golpes – se sonrió – pero un bebe llorón cuando te curan – no pudo evitar una pequeña risa

-ouch… no te bules – me limpio el labio, el cual sentía abierto

-llorón – se rio, luego se sentó en mis piernas - ¿Por qué te peleaste con Seyia? – preguntó bajito mientras me seguía limpiando/acariciando el labio

-fui a reclamarle que te mantuviera con tanto trabajo – me miro extrañada – admítelo Serena estas sobrecargada de trabajo

-es cierto – miro al suelo dejando sus caricias curativas olvidadas – pero no me importa – lo dijo, pero no lo sentía, se veía triste y tensa

-pero a mí sí – me miro sorprendida – no quiero que te enfermes – le acaricie la mejilla – y creo que tu jefe está enojado porque eres una Chiba

-es más que eso – suspiro, la miré con atención

-¿a qué te refieres? – pregunte buscando su mirada

-no importa, es una tontería – trató de levantarse pero no la deje

-Serena – quería que me explicara – no te voy a soltar hasta que me digas a que te refieres

-te lo digo si prometes algo – yo asentí – en serio prométeme que no harás nada al respecto – me presionó

-de acuerdo – fijo su mirada en mi esperando que continuara – prometo no hacerle nada

-bueno, es que la otra noche… - lo dudo un poco y se ruborizó – se puso un poco… pesado conmigo

Yo me puse tenso temiendo lo peor - ¿Cómo que pesado? – ya tenía ganas de matar al perro de nuevo

-bueno… se me insinuó un poco

-explicarme con detalle – apreté los dientes para no gritar

-la otra noche que me quedé tarde, el estaba en su oficina, me preguntó porque me había casado contigo… no le di muchos detalles, pero empezó a querer saber… me dijo que seguro había sido una forma de presionarme con lo de la campaña… empezó a decir muchas tonterías… - se quedó callada, le abracé la cintura

-continua – le pedí en tono dulce

-trató de besarme – yo tuve que contener el aliento para no gritar – no lo dejé… lo abofetee – eso me hizo sonreír un poco – ya no intento nada, pero me dijo sutilmente que quería las propuestas lo antes posible, o sería mejor que buscara otro empleo

-así que por eso has estado tan tensa

-sí… aunque no sirvió de mucho el esfuerzo no – sonrió irónica

-yo solo quería que te diera vacaciones, pero bueno… - me avergoncé – las cosas se salieron de control… lo siento – me disculpé sinceramente

-no importa – me beso suavemente… con delicadeza – de todos modos agradezco tu preocupación

-podrías agradecerme de otro modo – susurre a su oído mientras le acariciaba los senos, ella acepto mi propuesta pues se sentó a horcajadas sobre mí

-será un placer – se restregó y ambos gemimos

-hoy no quiero juegos – demandé mientras le subía la falda y acariciaba su centro

-yo no tengo problema – gimió al sentir la presión de mis dedos, mientras yo la preparaba ella desabrochó mis pantalones y centró su atención en acariciarme, cuando estábamos listos solo hice a un lado su molesta tanga y la penetre de un solo movimiento, gemimos, y nos quedamos quietos un momento

-me vuelves loco - gruñí cuando ella se empezó a mecer frenéticamente – me vuelves… - no pude terminar mi frase porque la velocidad que tomó en sus movimientos nos arrastro rápidamente a un orgasmo, después de un momento de quedarnos quietos me acarició el rostro

-porque no te vas a la cama, y yo te llevo una pastilla para el dolor – me sugirió con maternalismo

-solo si después te acuestas conmigo y dormimos un rato

Pareció meditarlo un rato – está bien – se levanto y eche en falta su calor, mientras ella iba a la cocina yo me fui a la recamara, me quite el traje y solo me quedé en bóxer, luego me metí bajo las sabanas sentado con la espalda recargada en la cabecera, un rato después llegó ella, con un par de aspirinas y un vaso con agua, mientras yo me los tomaba ella se quito la ropa quedando solo en un conjunto de encaje negro, luego se acostó junto a mí, nos acomodamos y nos quedamos dormidos abrazados, como siempre

XOXOXO

Nunca hubiera imaginado que Darien me defendería de ese modo con Seyia, jamás pensé que le preocuparía mi salud de ese modo, pero se lo agradezco de corazón, independientemente de su amor sé que puedo contar con su amistad, y aunque nunca pueda ser más que su amiga, no puedo quejarme… en verdad… no podría quejarme…

Caí rendida en sus brazos, tenía tantas noches que no había dormido bien, o que dormía tarde y tenía que despertarme temprano que estaba agotada, física y mentalmente… pero ahora, en sus brazos, sabiendo que no tenía nada pendiente… por ahora, no pude evitar relajarme y dormir plácidamente, incluso tuve sueños agradables y reconfortantes

A la mañana siguiente desperté sola en la cama, eso me dio tristeza… quizá Darien tenía que haber ido a trabajar temprano y me había dejado… mientras seguía con mis divagaciones mentales, la puerta de la recamara se abrió lentamente, la cabeza de Darien entro sigilosamente, así que me enderecé

-veo que despertaste – sonrió y entro por completo a la habitación - ¿dormiste bien?

Me estiré cual larga era y sonreí – mucho

-quieres desayunar aquí, o vienes conmigo a la cocina – me preguntó mientras se acostaba conmigo en la cama – o quieres dormir más – se acurruco a mi lado y me abrazó, yo me sentía tan a gusto a sí que no me quería mover - ¿Serena? – me pregunto después de un rato en silencio

-hmm – emití un gruñido o bostezo, o algo parecido, en eso reaccioné que era jueves, me enderece en la cama asustando a Darien porque él también se había enderezado – ¿Qué no vas a ir a trabajar? – pregunté sobresaltada

Se rio y se volvió a acostar – me tomé vacaciones – dijo sin darle importancia mientras me jalaba para que me acostara también

-¿vacaciones?

-así es – me abrace a él y me acurruque – creo que has trabajando mucho y te mereces unos días de descanso… así que avisé en la oficina que me tomaría unos días… y también le avise a la abuela Luna que iremos a su casa de campo

-vaya… veo que tienes el plan completo – me ponía nerviosa ir con los abuelos de Darien – no importunaremos a tus abuelos

-bueno, mi abuela estará encantada de tenerte en su casa… y ni hablar de mi abuelo – sonrió como niño pequeño… podía imaginar lo animado que estaba con ir a ver a su familia

-¿y cuando nos vamos? – pregunte aun apenada pero a la vez entusiasmada… me contagiaba su emoción

-pues mira… - se acomodó de lado recargando su cabeza en su brazo – primero desayunamos – me acaricio el abdomen – luego nos bañamos, nos vestimos – acaricio mi pierna suavemente – luego hacemos las maletas… y nos vamos – recargo su cara en mi hombro – a menos que quieras hacer algo antes – me susurro con voz ronca mientras buscaba mis labios

-me gusta tu plan – me giré para besarlo –sobre todo…la última parte…

Llegamos a casa de los abuelos cerca de las ocho de la noche, el viaje fue tranquilo… cuando llegamos fue como entrar a un mundo aparte, todo era verde, el aire era fresco, se sentía la paz que inundaba el lugar, las estrellas brillaban, la casa de campo era algo divino, sacado de un cuento o de una historia de novela romántica, la casa era enorme, muros de piedra, balcones, un estilo rustico, pero elegante, con grandes ventanales y una chimenea, se sentía el ambiente muy acogedor y familiar incluso desde la distancia

-bienvenida – me dijo cuando me abrió la puerta del copiloto y me ayudo a bajar, el aire de la noche estaba fresco, aun a pesar de la ropa abrigadora, me rodeo los hombros con su brazo y me encamino a la entrada, donde no me había dado cuenta que ya nos esperaban los abuelos de Darien

-hijos, que bueno que ya llegaron – se nos acerco Luna y nos abrazó, nos besó las mejillas

-bienvenidos a casa – también Artemis nos recibió con besos y abrazos, todos pasamos a la casa, el lugar por fuera era increíble y por dentro era más que sorprendente, ni siquiera tenía palabras para describirla, pisos de madera, una sala enorme y acogedora, una vista hacia el bosque impresionante, y una chimenea muy amplia y que crepitaba dando un ambiente cálido, no pude evitar acercarme a ella para recibir el calor

-porque no nos sentamos y tomamos un chocolate caliente… así se relajan del viaje – sugirió Luna

-y después te mostraré la casa – prometió Darien mientras me llevaba de la mano a la sala, nos sentamos y no me soltó

Mientras Luna fue a prepararnos el chocolate, Artemis atizó el fuego para que nos diera más calor, conversamos un rato sobre el clima, y nuestros trabajos…me felicitó por la campaña de los celulares nuevos

-de verdad Serena – decía Artemis – la fiesta fue todo un éxito, la presentación fue apropiada, sobria y elegante… como nos gusta en empresas Chiba – aunque lo decía en serio en su tono había alegría, y admiración

-me alegra mucho que les gustara – no pude evitar sentirme triste por haber perdido mi trabajo o bueno, por lo injusto que fue al correrme así

-¿Qué pasa hija? – preguntó Luna que en ese momento iba entrando

-solo estoy un poco cansada – mentí

-es que ha tenido unos días muy pesados en su oficina y no ha descansado mucho

-¿Por qué no la llevas a descansar Darien? Mientras terminó de preparar la cena - sugirió Luna… Darien me llevó escaleras arriba sin soltarme de la mano, nos dirigimos hasta el otro extremo de la casa, la habitación donde entramos era hermosa, con un alto toque masculino, y sin embargo se notaba que era cálida y hogareña

-bienvenida a mi habitación – me dijo cuando entramos – bueno, ahora es nuestra

-es muy hermosa – aun me sentía desanimada por perder mi trabajo

-¿Qué pasa Serena? – me preguntó Darien mientras me rodeaba con sus brazos

-nada – traté de alejarme pero no me dejo

-como que nada… vamos dime – me besó el pelo - ¿Qué pasa?

-solo estoy preocupada porque me quedé sin trabajo – suspiré

-vamos Serena – me cargó – debes descansar unos días, ya después nos ocuparemos de eso – me colocó en la cama – por ahora lo único que debes hacer… - se acostó conmigo – es dormir y descansar – me beso la mejilla

No quise discutir con él, mientras estuviéramos en su casa lo mejor era aprovechar las vacaciones, una vez que regresáramos a la ciudad me pondría a buscar empleo, que a fin de cuentas la campaña que les hice a los Chiba me seria buena recomendación

Los siguientes días fueron muy tranquilos… entre las comidas de Luna, leer libros de la biblioteca de Artemis, pasar jugando ajedrez con Darien, o nadar en la piscina techada que siempre estaba a una temperatura agradable… el primo de Darien, su esposa y su hija llegaron a los pocos días y las cosas se volvieron más divertidas, había peleas en la piscina

-bien Serena – me dijo Haruka una mañana – no te puedes ir de casa de la abuela sin montar a caballo por el bosque

-suena interesante – dije emocionada

-no sabía que montaras – dijo Darien sorprendido mientras jugaba con la pequeña Hotaru, una hermosa niña de cuatro años, su cabello era de un negro lustroso y sus ojos de un tono violeta, era una niña muy despierta e inteligente… Darien se veía tan tierno… seria un excelente padre… y eso me dio una punzada en el corazón… aunque no supe con exactitud porque fue

-no soy una gran amazona pero puedo mantenerme arriba de un caballo sin problemas – me defendí orgullosa

-eso es genial – comento feliz Haruka – iremos a montar ahora mismo – nos dirigimos los cinco a un pueblo cercano en la camioneta de Haruka, quien al llegar eligió solo tres caballos, Michiru cuidaría de la pequeña y solo nos vería a lo lejos

Aunque podía montar un caballo sin problema no era afecta a correr a galope, los chicos se adelantaron un tramo riendo y bromeando, mientras yo los alcanzaba al trote… avanzamos por cerca de una hora adentrándonos al bosque en algún punto Darien siguió mi paso y dejo adelantarse a Haruka

-ahora que regresemos – empecé a conversar – voy a visitar a algunos amigos que trabajan en agencias, a ver si me pueden ayudar a entrar – ya lo había pensado, iría con algunos amigos de la facultad

-porque no te tomas un año sabático – sugirió Darien sin darle mucha importancia

-porque no puedo darme ese lujo – proteste – tengo mis ahorros pero no quiero tocarlos a menos que sea una emergencia

-pero yo puedo ayudarte – su tono era amable, pero no era de las que se aprovechaba de la gente

-gracias Darien… pero no quiero tu dinero – detuve mi caballo

-vamos Serena – se detuvo a mi lado y me acaricio la mano – sabes que los Chiba tenemos mucho dinero – me sonrió – y tu eres una Chiba

-"por ahora" – pensé para mis adentros – de verdad te lo agradezco Darien… pero esa decisión es definitiva – concluí

-vamos… no seas niña – empezó a verse impaciente

-no es que sea niña Darien… es una cuestión de principios – me empezaba a poner tensa y al parecer Darien también

-vamos Serena... te lo debo – ahora entendía… él se sentía responsable porque me quedara sin trabajo

-Darien no te sientas culpable… - suspire, iba a continuar el camino pero Darien apretó mi mano

-entonces… tómalo como una compensación – se veía que trataba de contener su furia

-¿compensación? – de pronto me sentí como si alguien me hubiera sacado el aire de un golpe ¿a qué se refería con compensación?, traté de zafarme de su agarre pero no me dejo, los caballos se empezaban a mover inquietos

-por mi culpa te quedaste sin empleo… y no te dieron ninguna liquidación ni nada… yo te daré ese dinero

-Darien por favor – me traté de soltar de su agarre y esta vez me soltó, los caballos seguían moviéndose cada vez más tensos – tus intenciones son buenas pero la respuesta es no… no quiero tu dinero – enfatice casi gritando

-eres una testadura, cabeza de chorlito – espeto gritando – eres infantil e inmadura – no entiendo por qué su furia pero sus palabras solo incrementaron la mía

-vete al diablo Darien Chiba – grité al tiempo que salía disparada a todo galope con mi caballo solo oí a lo lejos el grito horrorizado de Darien… porque eso fue lo último que escuche

XOXOXO

Podía entender que Serena siendo tan independiente como era no quisiera mi ayuda, pero no entendía porque no aceptaba mi dinero como la compensación que el perro de Seyia debía darle por los años trabajados en su empresa… era lo menos que debía hacer, pero dadas las circunstancias tendría que darle yo esa compensación, pero ella no la quería, y eso me desesperaba… ¿es que acaso no éramos amigos?... supongo que no

-vete al diablo Darien Chiba – me gritó con furia, espoleó al caballo y salió a todo galope, o al menos eso intentó, porque nada mas avanzar un pequeño tramo el caballo empezó a reparar y a levantarse en sus patas traseras

-Serena – solo pude gritar muerto de miedo mientras veía como Serena era lanzada hacia atrás cayendo precipitadamente al suelo, el caballo se lanzo a galope sin jinete y Serena esta tendida en el pasto, no se movía… corrí a su lado y me lance del caballo sin que acabara de detenerse, estaba desmayada… parecía muerta – despierta pequeña – le acaricie el rostro, no sabía si debía moverla – vamos Serena… no es divertida tu broma – le acaricie el cuello y sentí algo de humedad, al sacar mi mano pude ver sangre – por Dios Serena

-¿Qué pasa primo? – grito Haruka que llego donde estábamos

-se cayó del caballo – grite desesperado, le mostré mi mano – esta herida… haz algo – le demandé

-primero que nada cálmate – me hablo con su tono profesional – se hinco junto a mí y le reviso la cabeza… el cuello, también vio la sangre – tiene un golpe en la cabeza, pero nada de cuidado

-pero la sangre Haruka… eso no es normal – me quejé

-no te preocupes… solo es un raspón

-pero esta inconsciente – y yo estaba histérico – no me digas que no me preocupe

-ya Darien cálmate – me sacudió – aquí el que tiene título de médico soy yo… y si te digo que está bien y que no te preocupes es porque sé lo que te digo

-está bien – concedí a regañadientes

-podemos llevarla a la casa… pero tendrá que ser con cuidado… sube al caballo y yo te la paso… debes ir despacio Darien – me advirtió, yo me acomodé en el caballo y luego Haru me la acomodó en los brazos, se veía tan frágil y pequeña que me partía el corazón

-todo va estar bien cariño – susurraba a su oído y le daba besos en la sien mientras avanzábamos a paso lento hasta llegar a la camioneta

-¿Qué les paso? – preguntó Michiru en cuento nos vio

-Serena se cayó del caballo… pero todo está bien – le comentó Haruka yo solo podía decirle palabras de cariño al oído esperando y deseando que de un momento a otro me mirara con esos ojos de cielo

Llegamos pronto a la casa de los abuelos, la subí rápido a mi recamara y ahí Haruka le lavo la herida con ayuda de Michiru mientras Luna y Artemis nos esperaban en la sala cuidando a la pequeña Hotaru a quien le habían platicado que Serena se había quedado dormida… yo no solté su mano durante ningún momento, se la acariciaba y besaba… pese a todo lo que decía Haru no podía dejar de sentirme asustado

-bueno primo – comentó Haruka – debes cambiarle la ropa a tu mujer… y arroparla… es probable que este inconsciente durante un rato más, así que tú también debes descansar un poco

-yo estoy bien – dije sin mirarlo – me quedaré con ella hasta que despierte – en ese momento lo mire y me dio la impresión de que iba a decir algo, pero no lo hizo, sonrió negando con la cabeza

-bueno, cuando despierte avísame ¿quieres?

-lo haré – una vez nos dejaron solos le quite la ropa sucia a serena, luego le puse su camisón y la metí bajo la colcha … era tan frustrante verla ahí, como una muñequita de trapo… hermosa pero sin vida – Dios Serena… no puedo imaginar la vida sin ti – en ese momento me di cuenta de algo importante… algo que me estaba quemando la garganta, sentí un nudo que me impedía respirar – no quiero perderte – en ese momento algo mojo mi mano… me toqué el rostro y sentí las lagrimas que caían por mis mejillas – Serena – hablé bajito… en un susurro – te amo – besé sus labios – te amo… como no he amado… ni amaré a nadie más – ahora todo era claro para mí… la amaba con todo el corazón… el casi haberla perdido me hizo darme cuenta de que no puedo vivir sin ella – te amo – repetía una y otra vez mientras estaba a su lado, abrazándola… - te amo – y no sé en qué momento me quedé dormido…

XOXOXO

Cuando desperté todo estaba oscuro… no sabía ni donde estaba… lo último que recuerdo fue que desayunábamos en casa y después…nada, traté de moverme pero me dolía la cabeza y algo me sujetaba por el estomago, era algo fuerte y duro pero irradiante de calor, lo toqué con mi mano y pude sentir que era piel… reconocería esa piel en cualquier lugar, oí un suspiro cerca de mi oído... definitivamente sabia quien me mantenía prisionera y no pude evitar sonreír, le acaricie el brazo, subiendo hasta su hombro… luego sentí su mejilla…se sentía fría y como húmeda… fue extraño… de nuevo suspiro

-Serena – dijo con la voz pastosa por el sueño – Serena – me abrazó más – no me dejes Serena – al parecer estaba soñando… o algo por el estilo, por su voz parecía una pesadilla por el sufrimiento que transmitía

-¿Darien? – gire mi rostro y pude sentir su cabello, el movimiento casi me parte la cabeza y gemí

-¿Serena? – preguntó sobresaltado enderezándose en la cama se movió torpemente y encendió la luz del buró… me miro de un modo extraño, se veía aliviado… contento…y de otro modo que no supe descifrar – gracias a Dios – me abrazó y se me volvió a partir la cabeza

Emití un gemido de dolor – ouch – me queje

-¿te lastimé? – Me soltó rápidamente – lo siento tanto princesa… lo siento cariño – me beso las mejillas con cuidado

-¿Qué te pasa? – me dio risa su entusiasmo me causaba gracias y me reí, pero de nuevo me dolió la cabeza – ouch – dije entre mis risas – espera… espera – le pedía

-lo siento – se alejo despacio, pero le detuve las manos

-solo no me ataques a besos – sonreí divertida - ¿Qué paso?

-te caíste del caballo ¿no lo recuerdas? – su rostro se veía preocupado

Intente ahondar en mi mente… pero no podía – lo último que recuerdo fue que habíamos decidido ir a montar… - eso era todo lo que podía recordar, Darien sonrió ¿aliviado?

-bien… iré por mi primo para que te revise – me besó los labios dulcemente dejándome con ganas de más, se levantó y salió de la habitación… quise moverme pero desistí del intento cuando me empezó a doler la cabeza y el cuerpo… al poco tiempo entró Haruka

-¿Cómo te siente Serena? – me preguntó Haruka sentándose en la cama, me tomo la muñeca para tomarme el pulso

-me duele la cabeza – me quejé – y el cuerpo – me quise mover pero él me detuvo tocándome el hombro

-trata de no moverte mucho – me reviso con una lámpara los ojos – tus pupilas no están dilatadas – me reviso atrás de la cabeza, cerca del cuello y eso me dolió haciéndome respingar – lo siento – me tocó con cuidado – por lo que veo solo es un raspón… el dolor es por el golpe… pero si empiezas a sentirte mal, entre hoy y mañana me avisas de inmediato ¿sí?

-¿a qué te refieres con sentirme mal? – me puse tensa y Darien, quien había estado al otro lado de la cama sentado junto a mí, tomándome la mano, me la apretó en señal de apoyo

-bueno, si te sientes mareada, con nauseas, dolor intenso… la vista nublada – explico con calma – eso es que te sientas mal… pero yo creo que fue más el susto que otra cosa

-gracias Haruka – me relaje un poco al ver su confianza

-ya sabes primita – me sonrió divertido – después te subiremos unas pastillas para el dolor – me besó la mejilla y se levanto de la cama – cuídala mucho Darien

-así lo haré – aseguró Darien llevándose mi mano a los labios, Haruka salió cerrando la puerta – no sabes que susto me diste – me dijo abrazándome y enterrando su cabeza en mi cuello

-pero ni siquiera sé que paso – me defendí… pero su tono de voz era de angustia - ¿Qué paso?

-te caíste del caballo – lo sentí estremecerse, parecía que no pensaba soltarme nunca – Dios Serena - ¿estaba sollozando?

-¿Darien? – me moví para tratar de que me mirara pero me quejé por el intento

-¿te duele algo? – preguntó asustado enderezándose, no pude ver bien se estaba llorando o no – voy allá abajo por tus pastillas y algo de cenar ¿quieres algo en especial? – se levantó de la cama y la rodeo sentándose donde lo había hecho Haruka

-cualquier cosa esta bien – y lo cierto era que no tenía mucha hambre

-vuelvo enseguida – acerco su rostro al mío… el modo en que me miro me dejo petrificada… nunca me había mirado de ese modo… había un calor en sus ojos que no había visto jamás… pero no sabría interpretar a que se debía… aunque lo más probable es que fuera porque se asusto y se preocupó por mí – descansa cariño – me besó… y fue un beso corto, pero fue tan suave y dulce que yo me quede en las nubes incluso después de que él salió de la habitación

Yo me quede quieta en la cama suspirando, tratando de recordar mi caída, pero no podía, era como si no hubiera pasado nada desde que estábamos desayunando… el silencio de la casa era reconfortante, daban ganas de vivir aquí mucho tiempo… por desgracia eso no se podría… estuve haciendo un recuento mental de todas las maravillas de la casa… la gran chimenea, los sillones tan acogedores, el piso de madera, los grandes ventanales… la alberca techada… con el agua tan calientita… como se pueden ver las estrellas durante las noches desde el balcón de la habitación de Darien… no sé en qué momento me quede dormida

Cuando me desperté me sentía cómodamente envuelta en algo cálido, suspire… podía percibir el olor característico de Darien, volví a suspirar feliz… me encanta despertar entre sus brazos

-despertaste – oí la voz de Darien en un susurro

-dormí mucho – pregunté mientras me estiraba, pero eso fue doloroso

-solo una media hora – se enderezó de la cama y se acerco al buro y me acercó un vaso con agua y unas pastillas – Haruka te mando estas… que te tomes dos ahorita y después una cada ocho horas a partir de mañana

Me ayudo a sentarme en la cama para que me tomara la medicina – gracias – me la tomé y luego me acerco un pan con jamón y un vaso de leche todo en una bandeja… hice cara de desagrado

-¿Qué pasa?... ¿tienes nauseas? – Darien se veía aprensivo

-no… más bien no tengo mucha hambre

-pero debes comer – se sentó junto a mí – a ver… pequeña princesa – me abrazó con un brazo, mientras con el otro tomaba mi pan – abre la boquita – me habló como a Hotaru cuando le daba de comer, eso me hizo reír

-¿Qué haces? – le dije entre risas

-alimentándote – sonrió intentando acercarme la comida, yo no me resistí a sus atenciones pero me daban risas, de vez en cuando me daba a beber leche, y siguió alimentándome hasta que termine todo – eso es… que niña tan linda… que se terminó su comida… se merece un premio – se levantó y se llevo la bandeja al tocador

-¿y cuál es mi premio? – me hice la inocente

Se me acercó mirándome a los ojos directamente… se sentó frente a mí… sus ojos me tenían hechizada… me acarició las mejillas con sus pulgares… también los labios, acercó su rostro al mío – este es tu premio – susurro sobre mis labios… después me dio un beso suave, era una caricia, apenas si se rozaban nuestros labios, luego fue subiendo la presión poco a poco… iba muy lentamente haciendo el beso más intenso… yo rodee su cuello con mis brazos, haciendo el espacio entre nuestros rostros inexistente… le acaricie el cabello, una de sus manos viajo hacia atrás a mi cuello y me hizo respingar – lo siento – corto el beso y colocó su frente sobre la mía – será mejor que descanses

Hice un puchero – ¿me vas a dejar sola?

-claro que no – dijo divertido – tu y yo nos iremos a dormir juntitos

-eso es genial – no pude evitar sentirme feliz, sé que todo se debía a mi pequeño accidente pero al menos por ahora me encantaban sus atenciones

Se quito la ropa haciéndome sonrojar sin poder evitarlo, me acomodó bajo las sabanas y luego se metió en ellas – listo – me acercó a él con delicadeza –a dormir cariño – me besó los labios fugazmente – dulces sueños – me acurruque en su pecho y me perdí en un sueño profundo y feliz…


Uno más… amigas disculpen la tardanza pero el año empezó cargado de trabajo…pero la historia sigue… ¿Qué les pareció?

Gracias a todas y cada una por sus rw, sus alertas y favoritos… de verdad que eso me motiva a seguir… las quiero…

Ángel Negro