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Luna y Hermione se levantaron a la mañana siguiente. Se vistieron rápido y salieron de la habitación, donde se encontraron con Harry y Ron.

- Que- Dijo Hermione- ¿Cómo ha dormido la parejita? Vuestras habitaciones estaban juntas, tendréis que haber oído algo.

- Si- Empezaron a hablar cuando entraron en el cuarto. Después me dormí enseguida porque tenia mucho sueño. ¿Tu escuchastes algo mas, Harry?

- No,- Contestó el- Cuando me dormí siguieron hablando, creo que de la reunión, no se.

-¡O de otra cosa!- Dijo Luna. Parecía que ella tenia muchas ganas de que pasara algo entre ellos dos. Todos se rieron y bajaron para desayunar donde se encontraron a Ginny, Irene, Molly y Tonks.

- ¿Dónde están los demás?- Preguntó Harry a Ginny.

- Todos los demás se han ido. Arthur y Remus han ido al ministerio y Fred y George están en su tienda. Ojoloco dice que se quedará a comer.- Dijo Ginny y levantó una ceja.

- Y Mundugus todavía duerme- Añadió Tonks, que en esos momentos ponía unos platos de cereales en la mesa y todos se sentaron.

- Por cierto,- Dijo Irene. Hacia un gran esfuerzo por no reírse. Los demás ya intuyeron lo que iba a decir, así que se callaron y escucharon atentamente.- ¿Qué tal te ha ido anoche Tonks?

- La reunión estuvo bien...

- ¡No!- Dijo Luna, muy impaciente.- Ella se refiere a cuando te fuiste a acostar, con Remus, ya sabes.

- No se que insinuáis- Dijo Tonks un poco enfadada.- Pero yo llegue al cuarto y me dormí.

- No mientas.- Dijo Ron- Sabemos que estuvistes hablando con Remus.

- Es cierto, estuvimos hablando de la reunión...

- Si, ya...- Dijo Irene por lo bajo. Entonces Molly, que hasta ahora no estaba en la cocina entró.

- Bueno, ya. Si ella dice que no hizo nada es que no hizo nada. Y si fuera, ¿A ustedes que os importa?- Algunos se rieron, incluida Tonks- Venga, terminad que Tonks y Mundugus os acompañaran al callejón Diagon, para que deis una vuelta.

- ¿Pero tu no vienes mama?-Preguntó Ron.

- No, yo me tengo que quedar aquí haciendo algunas cosas. Además, el cuartel general no se puede quedar solo.

Al cabo de un rato Mundugus bajo y se fueron por polvos Flú al Callejón Diagon. Una vez allí, Tonks dijo:

- Nos vamos a dividir en dos grupos. Todas las chicas conmigo, y todos los chicos con Mundugus, ¿De acuerdo?- Asintieron y Mundugus, Harry y Ron cogieron calle abajo. Quedaron en ir en dos horas a la tienda de Fred y George.

- Bueno chicas- Dijo Tonks mientras paseaban- ¿Qué tal con los chicos? A ver, tu, Ginny.

- Bueno...Los de Hogwarts se me están acabando.- Todas se rieron.

- ¿Y tu, Luna?- Luna miró fijamente a Tonks y después se puso colorada.

- A mi no me gusta nadie.- Dijo mirando al suelo.

- ¡Eso es mentira!- Dijo Tonks riéndose.

- Bueno, no la presionéis.- Intervino Hermione.

- Y tu, Hermi, que tal te va a ti con los chicos.

- Si os soy sincera, he roto con Krum.

- ¡Que!- Dijeron Irene, Ginny y Tonks a la vez. Luna dijo después:

- Pero es algo normal que alguien rompa con su nov...- Pero Ginny dijo:

- Pero, ¿Por qué? Estabas muy bien con él.

- Ya lo se- Dijo Hermione- Pero ahora me gusta otro, pero no voy a decir quien es.

- Pero deberías haber pensado también en el- Dijo Tonks- Bueno... Y tu Irene, ¿Quién es el chico de tu vida?

- Eh... Me gusta uno.

- ¡Quien es!- Dijo Luna muy emocionada.

- Eso, eso, ¿Quién es?- Repitió Ginny.

- Es un secreto.- Dijo Irene poniéndose muy colorada.

- Venga, nosotras somos de confianza- Dijo Tonks, pero Irene siguió diciendo que no.- Pues entonces dímelo a mi, te juro que no se lo diré a nadie.- Irene penso en si hacerlo o no, pero al final aceptó.

- Pero júrame que no se lo dirás a nadie- Se acercó al odio de Tonks y dijo el nombre muy rápido. Hermione, Luna y Ginny no se enteraron.

- Dínoslo- Repetían una y otra vez.

Siguieron hablando de chicos hasta que llegaron a la tiende de Fred y George, pero estaba cerrada.

- Que raro.- Dijo Hermione.- Debería de estar abierto...-Pero de repente alguien les dio un susto por atrás. Eran Harry, Ron, Mundugus, Fred y George.

- ¡Eh!- Gritó Tonks- ¿Dónde estabais?

- Detrás tuya- Dijo Mundugus y todos se rieron.

- ¿Por qué tenéis la tienda cerrada?-Pregunto Irene a Fred.

- Pensamos en cogernos el día libre- Respondió él.

- ¡Pero nosotras queríamos verlo!- Dijo Hermione.

- ¡Pues otro día será!

Estuvieron dando una vuelta hasta que decidieron volver a casa. El día pasó tranquilo y agradable, así como todos los días hasta que tuvieron que marchar a Hogwarts, que despertaron muy sobresaltados.

- ¡Venga, arriba!- Gritaba la señora Weasley- O sino llegareis tarde.

Comieron tan deprisa que Luna se atragantó dos veces. Terminaron de comer, salieron y llegaron al anden nueve y tres cuartos. Allí se despidieron de Molly, Fred, George, Remus y Tonks. Luego entraron en el tren y encontraron un vagón libre para los 6, aunque Ron y Hermione tuvieron que Irse poco después.

- Nuevo año, nuevo curso. Guay.- Dijo Ginny, que se había sentado al lado de Luna y enfrente estaban Irene y Harry. Entonces las dos empezaron a cuchichear y a reírse.

- ¿De que os reis?-Preguntó Irene un poco molesta.

- Nada, nada- Dijo Luna. Tenia y todo lagrimas en los ojos ocasionadas por la risa.

- Venga, ya, en serio, decídnoslo- Dijo Harry.

- Vale, pero no te enfades con nosotras, ¿Eh? Cuéntaselo tu.- Y Ginny riéndose dijo:

- Que hacéis muy buena pareja, jaja- Ginny y Luna se rieron y Harry e Irene se miraron y se pusieron colorados.

- Tienes razón, hacen buena pareja.- Dijo otra voz desde la puerta. Era Malfoy.

- Draco, sino te largas, saldrás peor que la vez anterior.- Dijo Irene con un tono amenazador.

- Tranquila, ya me voy. ¡Adiós, parejita!- Dijo y riéndose tiró un beso al aire. Irene y Harry se enfadaron, pero Luna y Ginny no paraban de reírse. Durante todo el trayecto no aparecieron ni Ron ni Hermione. Los vieron después, ya en el comedor de Hogwarts. Luna e Irene lo saludaron y se fueron a la mesa de Ravenclaw.

- ¿Dónde estabais?- Preguntó Ginny.

- Estabamos muy ocupados- Contestó Hermione.- Unos alumnos de 3º se estaban peleando. Tardaron un montón en calmarse- Hablaron de mas cosas hasta que llegó Dumbledore, que no dijo nada nuevo. Comieron y después del banquete se dispusieron a marcharse a sus respectivas habitaciones. Pero Harry paró a Irene en medio de un pasillo.

- Me gustaría hablar contigo.- Dijo muy nervioso. Ella aceptó.- Ven, iremos a un sitio que se me donde no hay nadie.- Y fueron a la sala de los Menesteres.