10
Harry no quería pensar en nada cuando pasaran por delante de ese pasillo. No quería que la sala se transformase en algo concreto. Asi que pasó tres veces sin pensar en nada y apareció una puerta. Irene se sorprendió.
- Entra- Dijo Harry y dejó que Irene pasara primero y después el. En la sala había un mezcla de rebujines. Había libros, escobas de quiddich, productos de limpieza, cojines, chucherías, una mesa, estanterías, y algo que le llamó a Harry mucho la atención. El mismo ramillete de muérdago bajo el que el y Cho se habían besado el curso anterior.
- ¿Qué querías decirme?- Preguntó Irene a Harry.
- Eh... a si. Mira, es el equipo de quiddich, hemos perdido a una guardiana y... me han comunicado que soy el capitán del equipo y me han dicho que busque a un guardián. Si se te da bien el quiddich y quieres jugar...
- ¡Claro! En mi escuela anterior yo jugaba. Y era muy buena. Pero jugaba como bateadora, aunque se me daba mejor guardiana... Un momento.¡Pero si tu eres de Griffindor! ¿Cómo vas a meter a una persona de Ravenclaw en Griffindor?- Entonces Harry calló en eso. Le habían pillado. Sin pensarlo se tiró encima de Irene y la beso. Suerte que habían algunos cojines...
Irene llegó a la sala común de Ravenclaw media Hora mas tarde, con la cara radiante de felicidad. Luna casi se asustó al verla. Estaba "demasiado" feliz.
- ¿Que te ha pasado?- Preguntó Luna. Irene contagiaba felicidad. Así que Luna, en vez de poner cara de extrañada, sonrió.-Dimelo¡Venga!
- Me ha pasado lo mas maravilloso del mundo- Dijo. Parecía estar en las nubes.
- ¿Te has encontrado una bolsa con mucho dinero?
- No burra- Contestó Irene sin dejar de sonreír.- El, el... Me ha pedido salir-
-¿Quién?
-¡Harry!
-¡Que!
-¡Si!
-¡¿Y que la has dicho?!
-¡Que no!
-¡¿Cómo?!
-¡Es broma!- Y Irene le estuvo contando lo sucedido. Harry y ella habían quedado en el primer fin de semana en Hosmeade. Pero cuando terminó de decirlo vio que Luna no estaba tan contenta como al principio.
- ¿Qué pasa?- Preguntó Irene.- ¿Es que a ti te gustaba?
- No, era... Era a Ginny a quien le gustaba. Estaba obsesionada con ello. Me lo comentó.
- ¡Oh! No. ¿Qué haré ahora?, Es una de mis mejores amigas...- Luna bostezó. Irene miró su reloj. ¡Era muy tarde! Y mañana tendrían clase.
- Será mejor que nos vallamos a dormir.- Dijo Irene y se fue a la cama. A pesar de lo de Ginny, Irene no podía disimular su felicidad.
A la mañana siguiente, Irene estaba muy nerviosa. Vería a Harry, pero no sabría que decirle. Bajó acompañada de Luna, y cuando entraron en el gran Comedor y Irene vio a Harry, le dio un vuelco el corazón. El estaba hablando muy animadamente con Ron. Se acercó y le dijo un tímido "hola".
- Que tal- Dijo él. No parecía estar como ella, parecía, que al haberle dicho eso, le habían quitado un peso de encima.- Que pena que no esté en tu curso, ahora tienes transformación con los de Griffindor. Si estuviera en tu curso...
- Ya- Dijo Irene. Le hubiera gustado decir algo, pero no sabia que.- Bueno, pues se mantiene lo de Hosmeade, ¿No?
- Si, claro- Contesto. De repente Ginny aparecio detrás de el. Tenia una cara de enfadada que podría decirse que se parecía al gato de Hermione. Miró a Irene y le hecho una de las peores miradas que le podrían hacer a uno. Entonces salió de detrás de Harry.
- ¿Podría hablar contigo?- Dijo fingiendo una voz de lo mas dulce.
- Eh... Por que no. Hasta luego Harry.- Dijo Irene y se despidió con la mano de el. Ginny la llevó hasta el vestíbulo.
- Haber si te queda claro. Llevo colada por Harry desde la primara vez que lo vi. He hecho todo y aun así, nada. Y mira quien se nos adelanta ¡La novata! Será mejor que dejes a Harry o te haré una infeliz.
- Pues creo que tu amor por el no es lo suficientemente fuerte- Dijo Irene. Las dos se miraban a los ojos- Porque no has conseguido nada.- Entonces Ginny sacó la varita y se la hincó a Irene en el estomago. Estaban tan cerca, que si alguien miraba no se darían cuanta de nada.
- Te lo estoy advirtiendo White.
- No me llames por mi apellido Weasley.
- Haré lo que me de la gana.
- ¡Y yo are lo que me de la gana con Harry!- PUM. Hubo un ruido ensordecedor en el que Irene no se dio cuenta de lo que había pasado ni de donde provenía ese ruido, entonces Malfoy salió por un resquicio.
- Ten mas cuidado Irene- Dijo y miró a Ginny. Estaba en el suelo, paralizada- La próxima vez te dará.
- ¿De que hablas?- Preguntó Irene. Miró los ojos claros de Malfoy. ¿Qué había intentado hacer?
- Pues que Weasley iba a hacer un conjuro, y yo la he inmovilizado. Tienes suerte de que estuviera aquí.
- Querrás decir que tengo suerte de que estuvieras espiando.
- Pues si.- Dijo, sonrió y miró a Ginny- Le he hecho el hechizo petrificus totalus. No se moverá hasta dentro de poco. Si sigues aquí todavía le dará tiempo a atacarte, y no me gustaría verlo.- Irene estaba confundida ¿Malfoy, defendiéndola? Entonces se dio cuanta de que llegaba tarde a su clase.
- Me voy- Y sin pensar dijo- Gracias- Y hecho a correr.
Ginny no fue a la clase de transformación, y Irene lo la vio hasta la hora de comer. Ella ni la miró. Irene la había contado todo lo ocurrido a Luna.
- Pero, ¿Malfoy? Me lo puedes seguir repitiendo 1000 veces que no me lo voy a creer, en serio. ¿Se lo vas a decir a Harry?
- No, y si Malfoy se queda callado, mejor.
