Hola bueno me demore un tiempo en subir esta continuación, pero fue por culpa de los exámenes de final de semestre, sin embargo, aquí esta la segunda parte. Lo hice algo apurada porque no tenia mucho tiempo entre examen y examen. Pero aquí esta y espero les guste.

Los personajes son todos propiedad de George RR Martin.


El pedirle a su padre una invitación para Gendry fue fácil, lo difícil fue soportar las constantes especulaciones que hacia su familia acerca de ello. Ellos creían que Arya no los escuchaba pero ella lo sabía todo, sabía que su madre estaba aterrada porque pensaba que Gendry era su novio o algo así y tenía miedo de que fuera un criminal del Lecho de Pulgas, mientras que su padre estaba tranquilo y a la vez feliz porque conocía a Gendry y pensaba que era un buen chico como para ser novio de su hija, Sansa no creía que fuera su novio pero sí que le estaba contando el rumor a todas sus amigas para generar alguno que otro chisme interesante, Robb en cambio estaba haciendo planes con Theon y Jon para intentar intimidarlo o algo así, cosa que de seguro no funcionaria.

El día de la fiesta llego y toda su familia miraba disimuladamente a la puerta para el momento en que Gendry llegara, por lo que ella prefirió pasar el rato en la cocina con Pastel Caliente antes de esperar a la puerta, si el llegaba que la buscara o algo así, sin duda no quería pasar una vergüenza por las actitudes de su familia.

-No crees que Gendry ya se ha tardado –dijo su amigo mientras cortaba unas verduras para los bocadillos.

-Creo que se dio cuenta de que estas fiestas son sumamente aburridas y prefirió no venir –gruño desinteresada. Hasta que se acordó del reto que tenían pendiente –O puede que a ese idiota se acobardo y no quiso cumplir su reto.

-Reto ¿Cuál reto? –El rubio se sorprendió ante eso –Pensé que habían terminado con eso de los retos cuando estaban en mi casa.

-Si bueno nos quedaban unos sin hacer y yo lo rete a que me dijera quien le gustaba en serio, mientras que el me reto a invitarlo a esta ridícula fiesta.

-Ahora entiendo porque no viene, si fuera el también me acobardaría con ese reto –Ante esas palabras algo en el cerebro de Arya hiso clic, Pastel Caliente sabia quien le gustaba a Gendry y por eso entendía el porqué no había venido.

-Tú sabes algo sobre eso no –lo interrogo – ¡Eres su mejor amigo por supuesto que lo sabes! Dime quien le gusta.

-Lo siento hice una promesa de hombres de no decírselo a nadie –dijo el evadiendo la conversación y colocando unos cuantos bocadillos en una bandeja.

-Pero tú no eres un hombre, con suerte tienes 16, tienes que decírmelo –ella realmente tenia curiosidad y si el moreno no iba a ir como para decírselo solo le quedaba la opción del rubio.

-Mira si te lo digo el Toro me mata, así que prefiero seguir con vida entiendes –tomo la bandeja y fue a ofrecer sus canapés al gran salón, la chica intento seguirlo pero de inmediato se perdió entre tanta persona.

El salón se veía más grande que de costumbre sin los muebles y con tanta gente en el. Era sorprendente como su padre conocía a tanta gente, y que todos ellos fueran grandes familias del gobierno, estaban sin duda todos los políticos más grandes del país y sus familias en esa casa. Arya camino con cuidado de no tropezar con nadie mientras buscaba a pastel caliente cuando choco por error con una chica castaña muy hermosa, le tomo poco tiempo darse cuenta que se trataba de la mejor amiga de su hermana.

-Hey Arya tanto tiempo sin verte –dijo la Margaery -¿Por qué no fuiste de compras con migo y tu hermana la otra vez?

La joven se puso a parlotear alrededor de Arya mientras la más joven seguía buscando al panzón de su amigo, el cual ya estaba completamente desaparecido. La mayor se dio cuenta de lo distraída que estaba la pequeña, por lo que decidió llamar su atención de la forma más certera posible.

-Te veo distraída buscas a alguien a ¿Tu novio tal vez? Escuche que es muy atractivo –dijo en un tono exagerado.

-No tengo novio –se sorprendió la de los ojos grises –De donde has sacado eso.

-Oh es el tema del momento, todo el mundo quiere ver al novio de la pequeña Stark, el chico misterioso del Lecho de Pulgas, que vendrá hoy a la fiesta –al escuchar eso Arya no pudo hacer nada más que soltar una carcajada, que su familia pensara que él era su novio era entendible, pero una chica como Margaery, eso sí que la dejaba atónica. Nadie en su sano juicio creería que Arya Cara de caballo tuviera novio.

-No te equivocas el no es mi novio y lo invite solo por una apuesta –no podía parar de reír, sin duda ella era amiga de su hermana como para creer tal estupidez.

-Oh lo siento, entonces no te molestara que le pida una cita –dijo mirándola de una manera cómplice –Veras lo conozco desde hace unos cuatro meses, cuando mi cuñado nos invito a mi hermano y a mí a una cena familiar y justo estaba él, el sexy sobrino del Lecho de Pulgas de Renly. Luego de esa noche empezamos a hablar por mensaje y todo eso, hace mucho que quiero pedirle una cita pero como pensé que era tu novio preferí que no. Oh te dejo creo que vi a Sansa –La chica solo se fue dejando a la Stark sola en sus pensamientos.

Ante eso ella solo quedo en shock ¿Gendry conocía a Margaery? Y no se lo había dicho, ahora sí que empezaba a dudar quien era en realidad su mejor amigo, a cuantas chicas hermosas como ella conocería y no le habría dicho. No era como si ella quisiera saber la vida entera de él ni nada, pero ella le contaba todo lo que hacía y quienes eran sus amigos mientras que el no le decía nada. A lo mejor era la misma Margaery la chica que le gustaba a Gendry, y por eso no se lo había dicho, tenia lógica ella era linda, simpática, alegre, y si se conocían desde hace ya meses eso podría significar que ya se tenían confianza y todo eso. Es más hasta era posible que le hubiera pedido la invitación solo para ver a la Tyrell.

Era hasta probable que Pastel Caliente supiera acerca de eso, el rubio sabía mucho más del moreno de lo que ella sabía. Habían veces en que mientras conversaban ella se enteraba muchas cosas del bastardo que nunca se habría imaginado, cosas que al parecer todos los chicos sabían menos ella. Eso la encabronaba, era como si para la persona que más le importaba, ella fuera solamente un estorbo o un simple conocido, no un amigo.

Aquellos pensamientos dieron vuelta en su cabeza un buen rato, tenía que encontrar a Pastel Caliente y preguntarle todo lo que conocía acerca de la Tyrell y si ella era la chica que le guastaba a su amigo. Si lo era aquello solo quería decir que su supuesto amigo no confiaba en ella y si no todo estaba normal o un poco más normal. Iba corriendo a la cocina a buscarlo, si Gendry no se aparecía esa sería su única oportunidad de saber la verdad. Pero no había nadie en la cocina, salió de allí y miro hacia la puerta y ahí estaba Gendry llegando junto con su tío Renly.

Era de esperarse de que si venía con Renly llegaría tarde, era una forma de ser elegantemente casual como decía el mayor. Quería acercársele, pero en cuanto lo iba a hacer vio como Margaery los saludaba a ambos emocionadamente, sin duda esa noche ella le pediría la cita a su amigo. No era como si le molestara la cita ni nada, simplemente le molestaba la idea de que su mejor amigo hubiera estado enamorado de una chica así y nunca le hubiera dicho nada. Pensar eso la encabronaba y le encabronaba más aun pensar que dentro de unas cuantas semanas el tendría una novia y no tendría ni la mínima confianza como para decírselo.

Prefirió ignorarlo y mantenerse alejada del lo que quedaba de la noche, no ganaba nada con acercársele si a fin de cuentas era obvia la respuesta de su reto y menos sentido tenia aun acercársele para hablar o pasar el rato si ella con suerte conocía la mitad de la vida de él. Con todas las cosas que le ocultaba podía hasta ser que no la viera como su mejor amiga ni nada así. Y ella era Arya Stark, ella no se calentaba la cabeza por cosas así.

Paso el resto de la noche bailando con Aegon y hablando con sus hermanos, todo eso asegurándose de estar lo más lejos del moreno, si Gendry se acercaba a la pista de baile ella salía al patio, si él la encontraba en la cocina ella iba al salón y así lo evito hasta que no encontró lugar a donde ir.

-Hey Arya te he estado buscando –ella solo lo ignoro y busco un buen lugar para evitarlo, las perreras -Crees que soy estúpido es más que obvio que me estas evitando ¿Qué te pasa? –la siguió y acelero el paso.

-Primero sí creo que seas estúpido y segundo no veo razón como para que te importe lo que me pasa imbécil –respondió secante mientras seguía camino a las perreras. El solo avanzo más y la agarro del brazo.

-Arya soy tu mejor amigo es más que obvio que algo te pasa –la miro directamente – ¿Te hicieron algo o te dijeron algo sobre mi?

-¿Mejor amigo? En serio Gendry, no puedo creer que sigas pensando que somos amigos, seré clara con esto, tu y yo no somos mejores amigos, no se casi nada de ti, nunca me cuentas nada. Es como si viviéramos en mundos distintos, tu y yo no somos amigos, somos solo unos conocidos que se juntan mucho –ella lo empujo y siguió su camino.

-Oh así que no soy tu amigo, el año pasado cuando vino la academia de combate de Jaqen H'ghar ¿Quién te acompaño a ver a ese engreído? Oh y cuando Sansa hiso su tonta pijamada ¿Quién hablo toda la noche contigo por teléfono para que no te aburrieras? Y ¿Quién hiso que Pastel Caliente dejara de molestarte? Si eso no es amistad entonces tú eres la idiota.

Estaban empezando una pelea sin sentido que ambos sabían que no llegarían a ningún lado, ella se devolvió furiosa e impulsiva. No aguantaba más puede que todas las cosas que él le encaraban eran ciertas, pero lo de ella igual.

-Escucha esto Toro, tú nunca me dices nada. ¿Por qué no me dijiste que conocías a Margaery? O y ¿Por qué nunca me dices los secretos que le cuentas a Pastel Caliente? Es porque soy una chica o porque no me tienes ni la mitad de confianza que le tienes a ese gordo cobarde –lo agarro de la camisa furiosa. Solo le estaba encarando las cosas que le molestaban de su relación, las cosas que la hacían dudar de su amistad.

-Es porque me gustas –suspiro, la separo con cuidado para mirarla a los ojos, ella solo estaba sorprendida-No te digo nada de lo que le digo a Pastel Caliente porque me gustas.

-Esas bromas no funcionan con migo – se mordió el labio –Además que tiene que ver eso con que no me cuentes nada de ti.

-No es broma –se dio un palmazo en la frente –Siete infiernos Arya me gustas en serio, tu eres la chica de la que hablo con Pastel Caliente. Tu eres los secretos que sabe todo el mundo menos tu.

Ella se quedo en shock, entre todas las cosas que se espero, eso era lo último, era lo que nunca habría imaginado. Aunque si lo analizaba bien tenia lógica, no le contaba las cosas que le contaba a los demás porque eran sobre ella, siempre estaba cerca pero se guardaba unas cosas por lo mismo, solo estaba ocultando un secreto a la persona que tenía que ver con ese secreto. Solo podía pensar en porque no se le había ocurrido eso antes, eran tan obvio. Todas las veces en que prefirió pasar la tarde con ella que con los demás chicos se le vinieron a la mente. O las veces donde gastaba todos los minutos de su celular para protegerla de las pijamadas de su hermana. Todo tenía sentido, todo era demasiado obvio. Se sentía una completa idiota por no haberse dado cuenta de ello antes.

No sabía cómo sentirse aparte de idiota, se había calentado la cabeza y había estado a punto de terminar su amistad por un pequeño ataque de celos hacia sí misma. Era increíble lo estúpida que era en ese aspecto.

-Supongo que me tengo que ir, ya cumplí con mi reto y tú con el tuyo. Supongo que ya no hay nada más que hacer –dijo dirigiéndose hacia adentro.

-Espera ¿Por qué te vas? –lo siguió.

-Ya te dije lo que sentía, ahora te asustara eso…supongo que cada vez iras menos al Lecho de Pulgas. Creo que tenias razón no somos amigos, ya no –ambos se quedaron callados un rato –Oh dime acaso tu también sientes lo mismo –dijo sarcásticamente.

Pensó unos momentos acerca de lo que sentía, si bien lo quería y siempre lo ponía en prioridad sobre otros amigos, eso no significaba nada más que una buena amistad, pero a la vez estaba lo molesta que se ponía cuando lo imaginaba más feliz con alguien diferente, o las ganas que siempre tenia de pasar el rato con él o de saber más sobre él, demostraban que su preocupación y cariño era mucho mayor que el cariño que tenia por cualquier otro amigo o conocido. En si eran los típicos celos y cariños que una persona sentía por alguien que le gustaba. Pero a ella no le gustaba Gendry o eso era lo que siempre se había intentado hacer creer. En el fondo tenía claro que esos celos eran celos de verdad y no de amistad y que si él hubiera salido con Margaery como pensaba, ella nunca le habría vuelto a hablar de lo sentida que habría estado.

A quien engañaba hace mucho tiempo que se sentía atraída por el bastardo, no era cosas de analizarlo mucho, era muy obvio. Era igual de obvio que los sentimientos de Gendry hacia ella.

-Pues tal vez, o sea no lo sé. Realmente me molesto la idea de verte saliendo con otras chicas, pero no sé lo que siento…-trataba de disimular su respuesta, que no sonora como un si tan directo y tan claro- supongo que podríamos intentarlo, siempre y cuando me prometas una cosas. No más secretos.

-¿Segura? –eso el no se lo esperaba ni en un millón de años, que la joven Stark, la salvaje Stark lo haya correspondido, a su manera claro. Eso sin duda era algo imposible, pero era Arya con quien estaba tratando era imposible esperar algo seguro de ella. Además esa era una de las cosas que le gustaban de ella.

-Nunca estuve más segura de algo –ante ello el solo la tomo y la beso, ambos eran bastante torpes con eso pero para los dos se sintió bastante bien el beso. Tierno, nuevo y reparador, con el rato olvidaron la fiesta y se quedaron charlando afuera, tal vez aquella relación si funcionase.

Desde la ventana del segundo piso que daba hacia el camino de las perreras miraban Robb y Margaery. Ella no paraba de dar saltitos de emoción.

-Te dije que podía hacer que ambos se confesaran, me debes una cita Stark –no podía dejar de saltar de la emoción, la castaña había hecho de celestina y todo había funcionado.

-Pasare por ti mañana después de tener una seria conversación con ese bastardo –suspiro el mayor de los Stark aun sorprendido por lo que veía.

-Déjale ese trabajo a Jon, primero tienes que cumplir con el reto. Si hacía que tu hermano consiguiera un novio tu salías con migo ¿Recuerdas? –le giño un ojo antes de volver al tumulto de gente del salón –Así que esperare por ti a las 6.